Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de DaniDarlingxx, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from DaniDarlingxx, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic


Setenta y uno

―Joder... ¿qué? ―Las manos de Bella todavía están agarrando mis caderas, sus uñas clavándose demasiado fuerte para ser considerado cómodo.

Es jodidamente hermosa, mirándome con esos ojos grandes y ardientes, su nariz arrugada en un poco de burla. Usaría mi pulgar para suavizar sus labios fruncidos si no creyera que lo mordería.

Sí, no es el tipo de mirada que quieres en la cara de una chica cuando está a punto de tener tu pene en la boca.

Pero mira, el problema es que, justo cuando estaba a punto de quitarme los calzoncillos, mi primer pensamiento fue joder, me encantaría ver esto más tarde.

Y luego: espera, si puedo verlo más tarde, eso significa que Angela puede verlo ahora.

Llámame hipócrita, pero quiero mi privacidad en este momento.

―Tengo una especie de... teoría de conspiración. ―Me estremezco, rodando los ojos internamente ante las palabras que están a punto de salir de mi boca.

Bella se deja caer en el sofá, cruzando los brazos sobre el pecho y una pierna sobre la otra, dándome una mirada que me dice que me vaya a la mierda antes de que me eche.

―Quiero decir, el gobierno tiene mucho poder, ¿verdad? Y tenemos todos estos dispositivos que pueden registrar cada uno de nuestros movimientos: nuestras huellas dactilares, nuestros escaneos faciales, información de tarjetas. Por lo que tienen que estar observando, ¿verdad? ―Mientras hablo, trabajo en subirme los pantalones. Es solo marginalmente menos vergonzoso que entregar esta información con mis vaqueros alrededor de mis rodillas.

Un levantamiento de cejas perfectamente arqueado.

―¿No trabajas en el cumplimiento de la ley?

Mierda.

Cállate, Cullen. Cierra la boca.

―Sí, por eso no me sorprendería. Yo, eh... pongo cinta adhesiva sobre las cámaras y esas cosas. Simplemente no quiero que vean... lo que estábamos a punto de hacer.

Claro, preséntalo como una conspiración. Es mejor que decir la verdad, supongo.

―¿Entonces yo estaba a punto de chuparte la polla y tú estabas pensando en el puto gobierno?

―No lo sé. ―Levanto las manos con frustración, luego dejo caer mi cabeza en ellas―. Mi mente estaba haciendo ping-pong por todas partes. No soy bueno en esta mierda —gimo.

―¿No eres bueno para sexo oral?

―No… Bueno, sí… pero no. Soy muy bueno en eso. Y dándolo. Pero contigo es diferente. Me vuelves todo... jodidamente confundido y estúpido. ―Cuando mis manos caen para mirarla, me está dando esa mirada que hace que mi corazón se sienta como si fuera a explotar. Esa mirada suave que solo la he visto darme a mí.

Todavía está frustrada, puedo decirlo. Todavía he arruinado este momento entre nosotros, al menos por ahora. Pero sincerarme con lo que me causa la ha calmado un poco, la hizo darse cuenta de que en realidad no trato de ser un maldito desastre.

Bella se pone de pie y palmea mi pecho, sonriendo cuando sus ojos bajan más en mi pecho y su mano presiona más fuerte, marcándome con su calor. Estoy seguro de que puede sentir lo fuerte que late mi corazón.

―Eres jodidamente raro, Cullen ―respira, sus ojos se mueven de nuevo a mi cara―, pero tienes suerte de que me guste lo raro.