Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de DaniDarlingxx, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.
Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from DaniDarlingxx, I'm just translating with the permission of the author.
Capítulo beteado por Yanina Barboza
Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic
Setenta y tres
―Entonces, ¿qué es eso, de todos modos? ―pregunto, mi voz un poco desigual por su efecto en mí. Me pregunto si ella es consciente de cómo hace temblar mis huesos.
―Fideos borrachos. ―Me mira y me guiña un ojo.
―¿Emborracharme para que puedas aprovecharte de mí?
―Oh, no creo que necesite emborracharte para hacer eso. Pero el alcohol se evapora.
―¿Hay algo que pueda hacer para ayudar?
―Nah, estar allí de pie luciendo delicioso es suficiente ayuda.
Si estuviéramos más avanzados en nuestra relación, haría algo además de quedarme aquí como un maldito torpe. Tal vez me pararía detrás de ella, mis labios en su hombro desnudo y mis manos en sus caderas, presionándome contra su espalda. Tal vez deslizaría mi mano en la parte delantera de esas mallas, haría que se corriera en mis dedos mientras nos prepara la cena.
Contemplo las posibilidades con el borde de la botella de cerveza presionado contra mi propio labio, pero la mirada acalorada de Bella me dice que sabe exactamente lo que mi cerebro está evocando.
Ninguno de los dos dice nada más el resto del tiempo que le toma cocinar, pero eso no significa que no estemos respirando un poco más pesado con las implicaciones de lo que está por venir. De hecho, tengo que quitarme la chaqueta de cuero que suelo usar como armadura solo por el calor que se está gestando entre nosotros dos.
―Momento definitivo aquí… ¿qué te parecen los documentales de crímenes reales? ―indaga Bella cuando estamos de regreso en su sala, poniendo una almohada en su regazo para colocar el recipiente caliente encima.
―Estoy bien con ellos, pero no mientras estoy comiendo. ―Dejo mi tazón en su mesa de café, me siento en el borde de su sofá con los codos en las rodillas y la mano que sostiene el tenedor colgando en el espacio vacío entre mis piernas mientras mi mano libre la señala―. El canibalismo no es una manía mía. Odio ser el portador de malas noticias.
Sus ojos brillan divertidos y niega con la cabeza.
―Disfrutar de crímenes reales no te convierte en un caníbal, pero lo tomo en cuenta debidamente.
Puede que tenga razón, pero incluso mientras hace zapping por nuestras opciones, no puedo evitar pensar... Puede que no sea un caníbal, pero ciertamente hay algo en la habitación a lo que me gustaría darle un mordisco. Y no solo al tazón de fideos que huele delicioso frente a mí.
