Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de DaniDarlingxx, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.
Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from DaniDarlingxx, I'm just translating with the permission of the author.
Capítulo beteado por Yanina Barboza
Grupo en Facebook: Tradúceme un Fic
Ciento siete
Me quedo sin palabras cuando solo quedamos nosotros dos en la habitación. No tengo ni idea de por dónde empezar en esta jodida situación.
―Edward, ¿qué diablos está pasando? ¿Qué, era esto una especie de broma para ti? ¿Salir conmigo para acercarte al caso? ―Bella se enfurece, obligándome a mirarla.
―Cristo, ¿es eso lo que piensas? No, Bella. Joder... definitivamente no —suspiro, sentándome en la silla que Angela dejó vacante.
―Bueno, ¿qué carajo se supone que debo pensar? Por el amor de Dios, solo dime la verdad.
Quiero hacerlo. Pero es tan jodidamente difícil forzar las palabras cuando sé que podría perderla para siempre por eso.
Excepto... que la amo. Lo hago. Por lo que se merece mi honestidad. Mi confesión.
―Supongo que deberíamos comenzar con lo que realmente hago para ganarme la vida. ―Hago una pausa, verificando su receptividad, pero parece impaciente y me hace señas con la mano para que continúe―. Se supone que nadie debe saber que mi trabajo realmente existe. ¿Conoces las bromas? ¿Sobre cómo todos tenemos un miembro del FBI observándonos a través de nuestros dispositivos? Bueno... eso es lo que hago. Y da la casualidad de que hace unos meses, tu archivo aterrizó en mi escritorio.
Bella jadea, agarrando su pecho como si le doliera, y uno o dos latidos pasan antes de hablar.
―¿Me estás diciendo que has estado observándome? ¿Y qué? ¿Te excitas viendo a la gente en sus momentos más íntimos y vulnerables, así que manipulas sus vidas para poder follártelas? Eso es... eso es jodidamente enfermo.
Nunca la había visto tan enfadada, pero me lo merezco.
―¡No! No, en absoluto. Cristo. Yo... yo no miro cuando están desnudos o masturbándose o algo por el estilo. Superviso muchas cuentas, por lo que la mayoría de las veces solo reviso sus datos. Asegurarme de que no estén tramando nada peligroso para ellos mismos o para alguien más. Pero tú… Bella, eres diferente a cualquiera que haya visto…
―Jodida suerte.
―¿Puedo terminar? ¿Por favor? ―Ella me mira por un momento, luego asiente.
»Era completamente inocente al principio. Solo estaba haciendo mi trabajo. Ni siquiera sabía de tu diario en ese momento. Pero a medida que pasaba el tiempo, me sorprendí monitoreándote cada vez más. Y luego agendaste una cita con Jake. Estaba celoso, incluso si no tenía derecho a estarlo, así que lo investigué. Fue entonces cuando encontré los videos de las mujeres de las que se aprovechó. Angela y yo estuvimos allí la noche de tu cita para asegurarnos de que no te hiciera daño. ¿Pero cuando te vi en persona? Lo arruiné todo tirando la bandeja porque me hiciste olvidar hasta el último fragmento de mi entrenamiento.
Alcanzo su mano, pero ella la retira, cruzando los brazos. Sin embargo, no dice nada, así que continúo.
»Luego nos enteramos de tus escritos. Y sí, en nuestra primera cita tenía la intención de tratar de averiguar más. Pero supe de inmediato que nunca sería capaz de alejarme de ti, no después de… ―Me estremezco, pensando en contarle esa parte―. No después de que regresé a la oficina justo después de la cita. Solo quería ver cómo estabas, pero luego empezaste a tocarte, y eres tan jodidamente hermosa, y me había matado dejarte en la puerta cuando ambos nos deseábamos tanto... No pude evitarlo.
―Maldición, Edward. ―Su cabeza cae entre sus manos, su voz se quiebra con lágrimas no derramadas.
―Lo sé. Lo sé… pero al día siguiente le entregué el caso a Angela. No quería que eso nos pusiera en peligro porque, si te soy sincero, me enamoré de ti cuando estabas en una cita con otro hombre.
―No puedo… ¡No puedo creer esto! ¡Esto es tan jodido! ―Se levanta de la silla y comienza a caminar.
―Todo estuvo tan bien, Bella. Y ya no tenía acceso para verte, y estábamos tan felices que mantuve la boca cerrada. Estuvo mal, y lo siento, pero no puedo arrepentirme. Y luego volvió a aparecer Jake y lo jodió todo…
―¡No, Edward, no Jake! ¡Tú! Tú lo jodiste todo al no ser honesto conmigo desde el principio. ¡Maldita sea, al menos toma algo de responsabilidad!
Nunca me había gritado así antes. Joder, lo odio. Incluso cuando hemos discutido, nunca fue así.
―Bella, cariño, por favor. ―Corriendo hacia ella, la agarro por los hombros a pesar de cómo trata de zafarse de mi agarre―. Sé que me equivoqué. Y lo siento tanto. Perdóname, y te juro que pasaré el resto de nuestras vidas compensándote.
Las lágrimas que caen de sus ojos duelen más que cualquier otra cosa hasta ahora.
―Tengo que irme... ―susurra.
―Nena, por favor no… ―No estoy por encima de ponerme de rodillas y humillarme.
―No, detente. Tengo que irme. Esto está mal, tan jodidamente mal. Tan tóxico. No podemos construir nada sobre una mentira como esta. ―Se encoge de hombros alejándose de mí, y la dejo esta vez, mirando impotente cómo las lágrimas caen más rápido y se pasa las manos por el cabello.
»¡Mierda, Edward, te amaba! ―finalmente grita.
―¿Amabas? ¿En tiempo pasado? Porque, Bella, yo…
―No te atrevas, joder. No me lances esas palabras ahora mismo. No significan nada viniendo de ti. No puedo amar a un mentiroso. Quiero decir, joder, ni siquiera te conozco.
―Lo haces. Me conoces mejor que nadie. Lo único en lo que mentí fue en mi trabajo. ―Incluso mientras hablo, puedo oír mi rendición. Preparándome para el fin.
―No puedo hacer esto, Edward. Ya no. Hemos terminado.
