FIC

Historias de Albert y Candy

El Beso del Highlander

Por Mayra Exitosa

La carta a la corona inglesa fue enviada, las participaciones del compromiso anunciado, más lejos de ahí, Elroy comentaba con Lady Mc Millán, que su sobrino estaba enalteciendo a una mujerzuela como Lady Andrew, asegurando que no le correspondía por su nivel ocupar ese lugar. - Si la corona inglesa lo acepta, que podemos hacer. - No será aceptada, de eso estoy segura, aunque mi sobrino desee elevar el estatus de esa mujer y convertirla en su esposa, la carta de respuesta será como concubina venida a menos y entonces, estaré complacida de que su hija sea quien ocupe ese sitio y me devuelva mi tranquilidad. El rostro enfurecido de la Tía tomaba amargamente te, con las personas que le habían aceptado su visita inesperada, para la espera de la locura que estaba realizando su sobrino al haberla sacado del castillo sin tiempo de hacer las cosas de su viaje debidamente. - Fue muy descortés de su parte, dudo que nuestro Laird quede en una posición honorable para contraer nupcias próximamente, sabiendo que su tía no estará aceptando su matrimonio. La familia Mc Millán ignoraba que Lady Elroy no poseía fortuna puesto que toda era de su sobrino y al haber ofendido a su prometida había mandado quemar sus propias posibilidades, más ella no decía nada en espera de que el Clan le hiciera la reclamación y aceptara que ella tenía razón, mientras tanto continuaba en la mansión de los Mc Millán quienes eran los últimos rechazados por el Duque de Saint Andrew, para que su hija ocupara el lugar de Duquesa, no había nadie cercano al castillo de Glasgow, con mejor nivel que la hija de la familia Mc Millán, siendo sobrina lejana de la desaparecida Duquesa de Argyll, no se esperaba encontrar a otra dama de mejor posición.

El viaje de bodas de la pareja llegaba a una villa cercana a Glasgow, donde pasarían un tiempo, cuando las noticias de la boda de su tío los sorprendía, haciendo así que Archivald sonriera su derrota, pues sabía que los invitados habían apostado a favor de que su tío rechazaría a su cuñada, a excepción el chalan de su tío que de manera muy discreta había apostado una gran cantidad a favor de su cuñada tal como su hermano, por lo que las ganancias no eran tales, quienes habrían ganado serian ellos y no él que no apostó a su cuñada, al conocer bien a su Tía Elroy entrometiéndose y negando la posición de las damas más hermosas, ahora parecía haber ganado su cuñada que no tenía nivel alguno y no había sido rechazada, sino que su tío la había aceptado aun careciendo de posición para ser su esposa.

- Me temo que he de pagar la apuesta con mi cuñada. Comentaba con una sonrisa a su esposa mientras desayunaba ya bastante tarde, a lo que Annie sonreía asombrada. - Adoro a mi hermana, pero me da miedo imaginar cómo será esa pareja si la escucha debatir en una problemática a favor de las mujeres en contra de sus maridos. La sonrisa de Archie era cubierta por su pañuelo sin decir que él había escuchado una de esas conversaciones, luego daba una lista de algunas cualidades que esperaba tuviera el Duque de Saint Andrew, para complacer a su hermana. - ¿esas son las cualidades que desea mi culada? - Solo por mencionar algunas de las que recuerdo. - Mi tío es una persona muy especial, pero lo que comentas, no creo que carezca de ello, tiene tanta paciencia con una mujer y mi Tía Elroy bien pudo haber sido la que hizo que mi Tío William poseyera esa actitud de tranquilidad, pues todas las damas que desfilaron para propuestas de matrimonio fueron rechazadas primero por ella antes que por mi tío. - ¿cómo dices, querido? - Como lo escuchas, querida, mi tío William nunca rechazo a una dama, fue ella quien con su intervención rechazaba tajante menos preciando el nivel de las doncellas, por eso saber a mi cuñada en el castillo de Glasgow, donde ella se ostentaba el título de Lady Andrew actualmente, me sorprende que haya aceptado a mi cuñada, siendo que no posee ningún título nobiliario importante, que la ponga en mejor posición para ser aceptada. - ¡oh Por Dios! Mi padre no soportará que rechace a Candy, ni ella ni nadie, adora a mi hermana por encima de todo, si hace un desprecio a mi hermanita, mi padre es capaz de todo. - ¿también debe serlo contigo? - Me temo que no, mi hermana es su debilidad, nunca osaría meter en líos a mi padre, adoro sus atenciones, pero mi hermana es tan distinta a mí que sé del cariño mimoso que siempre le ha regalado y no me incomoda en los más mínimo, mi madre hace lo mismo conmigo, siempre me ha amado tanto que, creo tener más vestidos hermosos que mi querida hermana, gracias a que ella siempre ha elegido lo mejor, así compensa el cariño que tiene mi padre a favor de ella. - Nunca imagine eso, mi hermano al ser el mayor podía ser el favorito de mi padre, o quizás de mi madre, pero siempre nos trataron con igualdad, aquí al parecer uno de los padres adora a una de sus hijas y el otro compensa ese cariño, que extraño es eso, más me alegro mucho de tenerte como esposa, ahora serás amada por mi querida, créeme no te faltará nada si puedo conseguirlo, aunque estoy en desventaja, mi tío William es por mucho mejor nivel que el mío. - Eso no significa nada para mí. - Gracias querida, eso es suficiente. El esposo estrenado, se levantaba de la mesa, para darle un beso en la frente a su esposa, por sus palabras y tener una conversación tan ligera y banal, sin temer a las respuestas tomando en cuenta que su mujer comenzaba a recordar de la lista mental que tenía su cuñada sobre el hombre que deseaba como esposo.

En el castillo de Glasgow, la visita de los jefes de los clanes para celebrar que su Laird eligiera esposa, comenzaba con la llegada de más de seis de ellos, siendo que no les importaba si la corona la aceptaba o no, pues orgullosos estaban de saber que él la había elegido sin necesidad de imposiciones y eso era suficiente, al final era él quien se casaría y quedaría con la mujer que deseara, al menos eso si no se entrometía su tía como lo había hecho con las anteriores damiselas que habían iniciado una propuesta para un convenio matrimonial.

- Mis sinceras felicitaciones, mi Laird. - Muchas gracias, estoy conmovido que hayan llegado a apoyar mi elección. - Su tía actualmente se encuentra con los Mc Millán, se aseguran de que su prometida no será aceptada por la corona como esposa, sin embargo, nuestro apoyo es más que una muestra de elegir a su agrado no al que la corona desee, al final somos los que nos quedamos con la dama, no serán ellos quienes la elijan. - Estoy seguro de que no me rechazaran mi petición, espero la carta en cualquier momento, para poder hacer las formalidades. - podríamos conocer a la futura Lady Andrew, si usted lo desea y para nosotros será suficiente si usted la eligió y no su tía. Las carcajadas soltaron sonoros ruidos de todos los hombres al saber cómo la Tía del Laird había sido la principal en rechazar las peticiones de muchas damas que fueron burla para el jefe de los Clanes y Duque de Saint Andrew, más el coronel era quien escuchaba todo eso, al estar en la mesa sentado viendo como todos esos hombres aceptaban la elección de su hija, sin saber su nivel o posición.

Continuará...


Muchas gracias por la espera, por leer y comentar esta historia, espero sea de su agrado,

También agradecida por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alterna, en parte o completa ninguno de estos.

Con sincero aprecio,

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa