QHPS AKAZA CAÍA EN BOKU NO HERO + COMPAÑIA

Al momento de que Tanjiro Kamado le cortará la cabeza y de haber visto por última vez a Koyuki, la hermosa mujer por la que se seguía volviendo fuerte, Akaza o más bien Hakuji, su nombre antes de que Muzan lo convirtiera en demonio, pudo aceptar su muerte y su destino que eran las garras del infierno, pero acompañado por su amada. En ese momento solo podía abrazar el espíritu de su amada mientras lloraba, pero de un momento a otro ya no la sentía, al no estar recargado de nada cayó de cara al piso. Cuando pudo levantar la mirada vio que no había nada, era sólo vacío, pero podía sentir el piso, empezó a buscar con la mirada a Koyuki para saber a donde se había ido y poder ir con ella, pero apareció una entidad que a simple vista solo eran sabanas voladoras, no se le veía su cuerpo ni su cara, lo único que le decía a Hakuji de que tenía forma humanoide fueron las sabanas posicionadas en un lugar específico de un cuerpo humano.

-Me alegro de verte, Hakuji- Dijo la entidad con una voz calmada y amable.

-¡¿Dónde estoy?! ¡¿Dónde está Koyuki?!- Hakuji estaba demasiado conmocionado por no ver a Koyuki, no quería que algo le pasara de nuevo.

-Tranquilo, ella está bien, en este momento necesito que te calmes para poder hablar con más calma- Dijo la entidad volando un poco más cerca de Hakuji.

-¿De qué quieres hablar?- Hakuji lo dijo un poco desconfiado de la entidad, pero más calmado que antes.

-Eres una buena persona, esas marcas en tus muñecas no significan nada, sufriste demasiado en esta vida que quiero que vivas una donde de verdad puedas ayudar a la gente- La entidad fue directo al grano que tomó con la guardia baja a Hakuji.

-¿Cómo, me estás diciendo que puedo regresar a la vida?- Dijo Hakuji un poco confundido.

-Algo así, ya no puedes regresar a tu antiguo mundo, pero puedo mandarte a uno nuevo donde puedes llegar a usar tus habilidades para el bien- La entidad le sonreía amablemente.

Hakuji seguía estando confundido, pero sonría de felicidad al ver que podía hacer las cosas bien por lo menos una vez en su vida.

-¿Me vas a enviar con Koyuki?- Estaba tan emocionado de poder casarse con ella y poder vivir junto a ella todo lo que no pudieron en su anterior vida.

-Lamentablemente no puedo hacer que Koyuki vaya contigo, si te llegas a negar a ir a este nuevo mundo lamentablemente no podrás volver a ver a Koyuki- Dijo la entidad con un poco de tristeza en su voz.

-¡¿La quieres alejar de mí?!- Hakuji pensó que lo iba a obligar a dejar a Koyuki para siempre.

-Me estas malinterpretando, esta oportunidad de ir a vivir una vida de bien es para que vuelvas a ver a Koyuki, porque ella aunque quisiera acompañarte al infierno, no tiene el poder para hacerlo, por lo que ella se quedaría en el cielo y tu en el infierno. Si aceptas mi propuesta de esta vida, donde hagas cosas buenas por la gente hará que seas aceptado en el cielo y puedas volverla a ver- La entidad solo miraba expectante a Hakuji.

Hakuji vio que la única opción de estar con ella era volver a vivir para que por lo menos cuando muera pueda estar con ella.

-Acepto tu trato, pero necesito saber lo que conlleva revivirme- Hakuji sabía que habría varios cambios en su nueva vida.

-Que bien que aceptaste- La entidad estaba contenta, sacó una lista y la empezó a leer -Mira en este nuevo mundo no hay demonios, pero existe algo parecido al arte de sangre demoníaca, las personas de aquí tienen poderes o por lo menos el 80% de la población los tiene. Vas a ir con tu forma de demonio y tendrás las habilidades que tenías cuando eras un demonio, te vas a poder regenerar y podrás caminar por el sol, la única forma de que mueras es por envejecimiento, para alargar más tu vida, pero no hacerla eterna; también tienes prohibido comer humanos así que podrás comer lo que comen los humanos. En este caso no puedo hacer que renazcas, pero te puedo aparecer en ese mundo con unos años menos de los que tienes, vas a tener 13 años. ¿Estás de acuerdo con lo que te acabo de decir?- La entidad tomó aire porque la información que le dio la había dicho sin detenerse a respirar.

-Acepto- Hakuji le dio la mano a la entidad, esta solo asintió la cabeza porque no contaba con brazos y abrió un portal al lado de ellos para que pudiera pasar por ahí.

Ya cuando Hakuji estaba entrando al portal la entidad le gritó rápidamente porque se le había olvidado un detalle.

-Por cierto, alguien te va a acompañar en el mundo al que vas, necesito que lo guíes en el camino correcto, creo que su compañía te servirá, por lo menos un poco- La entidad se ríe entre dientes mientras que Hakuji se pregunta quién será el que lo acompañará.

(...)

Ya del otro lado del portal podemos ver que el portal se abre en una sala de estar de una casa de dos pisos, por este portal sale Hakuji (con su físico cuando era demonio) que casi se caía al llegar. Hakuji miraba para todos lados reconociendo el terreno, entonces vio una carta encima de la mesa y se decidió a abrirla:

Querido Hakuji:

No te molestes conmigo por la compañía que te va a llegar, puede ser irritante, pero necesito que se comporte bien. En donde apareciste es en donde vas a vivir mientras estés en este mundo, todos los gastos de la casa ya están pagados, cuando tengas trabajo tú vas a pagar lo de la casa; si necesitas dinero hay una caja fuerte en tu closet donde aparecerá el dinero que necesites POR AHORA. No gastes demasiado dinero en tonterías y diviértete en este nuevo mundo. Por último, pero no menos importante, cuando llegue tu acompañante agarren el dispositivo que está al lado de la carta, se sientan en el sofá (este paso es importante si no quieren quedar en el suelo), y tocan el boton rojo al mismo tiempo, este dispositivo será para que se creen sus identificaciones y estén en el sistema, también sirve para que les transmita la mayor parte de información sobre este nuevo mundo. RECUERDEN SENTARSE EN UN SOFÁ ANTES DE OPRIMIR EL BOTÓN ROJO.

Besos y abrazos, la entidad misteriosa.

Hakuji se quedó con los ojos en blanco por todo lo dicho en la carta, estaba pensando en quién sería su acompañante, pero en ese momento se escuchó un trueno a su lado, Hakuji volteó rapidamente para ver que había sido y vio que era otro portal, en ese momento cayó Douma de cara al piso. Esto hizo que una vena se pudiera ver en la cabeza de Hakuji, no podía ser posible que el que lo va a acompañar por toda esta nueva vida iba a ser el idiota más grande que había conocido. Douma se levantó de un salto y al ver a Akaza saltó sobre él dándole un abrazo.

-¡Akaza!- Douma empezó a apretar el abrazo con Hakuji, mientras este estaba casi explotando de ira -Que bien que eres tú mi acompañante en este nuevo mundo, no escogería a nadie más que a ti- Akaza parecía un volcán activo en este momento.

-Yo puedo hacer una lista infinita de personas que podrían haberme acompañado aquí y que caen mejor- Hakuji dijo mientras apartaba a Douma del abrazo.

-Tan gracioso como siempre Akaza- Douma solo se limpio el polvo que le había caído a su ropa cuando había salido del portal.

-Y por cierto, mi nombre verdadero es Hakuji, ya no me digas Akaza- Dijo con el ceño fruncido.

-Bueno entonces dime Akaji- Dijo Douma con una sonrisa.

-¿Ese era tu nombre de humano?- Preguntó Hakuji.

-No, pero como no tengo uno ahora yo me autonombró Akaji- Dijo Douma, ahora Akaji con una sonrisa de oreja a oreja.

Hakuji estaba a punto de explotar y darle un golpe a Douma, pero recordó un detalle un poco peculiar.

-¿Y cuál va a ser nuestro apellido? No creo que las personas de aquí nos vayan a creer si no tenemos un apellido- Hakuji estaba pensativo respecto al asunto.

-Bueno el apellido puede ser Hashibira, es el único apellido con el que estoy familiarizado y no creo que tuvieras uno antes- Dijo Akaji con una sonrisa ambiciosa al recordar al chico jabalí contra el que acababa de pelear.

-Me parece aceptable el apellido… Espera ¡¿Vamos a ser hermanos?!- Hakuji se sobresalto y sintió un sabor amargo en la boca al pensar que Akaji, un idiota, ser su hermano.

-Bueno creo que es la única opción, pero entonces hay que decir que tu te pareces a nuestro papá y yo a nuestra mamá- Dijo con una sonrisa más brillante que el sol al pensar que Hakuji sería su hermano.

-Si no hay otra opción, no hay nada más que hacer- Dijo Hakuji mientras que agarraba el dispositivo que estaba al lado de la carta de la entidad misteriosa -Tenemos que sentarnos en el sofá y presionar este botón al mismo tiempo, después te digo para que es- Hakuji hizo que Akaji se sentará a su lado y hizo que los dos presionaran el botón al mismo tiempo.

En el momento que presionaron el botón una luz escaneó las caras de los dos y de un momento para otro los dos se agarraron la cabeza mientras toda la información llegaba de repente, la información contenía todas las leyes de Japón, todo sobre los poderes o como se les llamaba actualmente kosei, y sobre cómo trabajaban los aparatos electrónicos, como funcionaba el sistema monetario y cómo funcionaba el transporte público y privado.

Estaban asimilando la información, pero por el cansancio se quedaron dormidos en el sofá.