Meses después.
Como todas las mañanas salía a pasear por el hermoso jardín, su pequeño jugaba en la nieve, con su zorrito y lo veía tan contento que le permitió por ahora disfrutar de su juego para sentarse debajo de un árbol, hacia frío y algo abrigado como notando que se acercaba pronto la fiesta que darían en dos días para tener que volver a fingir frente a muchos que estaba muy feliz con su pequeño y al lado de cierto Lord Oscuro, el cual a veces ni lo dejaba alejarse de el, a menos que fuesen conocidos y bueno, por suerte recurría a su padrino o su tío Remus.
Aun recordaba que hace tres meses un joven hombre de tan solo treinta años o más, lo miraba demasiado y había irá en sus ojos como de otros más, los cuales algunas eran hermosas jóvenes y señoras, o de algunos individuos que no dejaban de criticarlo, si no fuese por el miedo que le tenían a los más cercanos del círculo interno y su bastante protección otra cosa sería.
Nunca dejaba a su hijo solo en las fiestas, de alguna manera siempre lo tenia consigo y si no era así estaba con su "padre" protegido por esa enorme serpiente a la cual todo el mundo le tenía miedo y con más razón, era menos amistosa si alguno se acercaba con otras intenciones y nadie querría ser su comida.
➖Harry—una dulce voz se oyó y se acercó a el al visualizarlo.—Por fin te encuentro. ¡Sabes lo difícil que es para mí venir de un sitio a otro con eso de que me buscan!.
➖Perdona—sonriéndole y levantándose con nieve en el para sacudirla.—No se suponía que debías permanecer en casa hasta nuevas órdenes.
➖Me trajo Barty—para lucir más hermosa cada día y menso demacrada.
➖Pasan mucho tiempo juntos—solo lo dijo en broma para verla desviar la mirada.—¿Acaso hay algo entre ustedes dos?.
➖¡Cómo crees!—actuando nerviosa.
➖Si tú lo dices—posando su vista en su pequeño de nuevo.
➖Vine para prevenirte—para solo aligerar un poco las cosas lo abrazo fuerte y separándose.—Van a ver muchos nuevos seguidores y algunos son viejos allegados que se ocultaron cuándo nuestro Lord cayó hace dieciséis años.
➖Me lo dijo hace una semana—recordando sus palabras.
➖Harry, algunos de los que irán son ex amantes de nuestro Lord que fueron abandonados después de que el los cogiera—mostrándose más seria y sin filtros iba al grano y era muy directa y honesta algo que ya se acostumbro el chico.—Tenia de vez en cuando a algunos favoritos con los que pasaban meses pero desde que regreso nuestro Lord dejo de importarle mucho. Algunos pensaron en ofrecer a sus hijos o los que tienen solo treinta tantos en volver con el pero cuando supieron que nuestro Lord tenía protegido al niño que vivió, a su enemigo mortal y esas tonterías, estaban furiosos.
➖¿Porqué?—no entendía el porque se lo decía.
➖Solo somos pocos los que sabemos quién es el padre de Albus—para suspirar y mirar al pequeño caerse y reírse.—Para los demás Albus es el hijo de nuestro Lord. Tu eres el único amante que consiguió darle un hijo.
Para bajar el rostro y odiar esa palabra, "amante", todos lo describían como el amante de aquel que mato a sus padres, el monstruo que ha asesinado a muchos y sobre todo a un mago oscuro como peligroso, y no le favorecía que en el profeta lo describieran como un chico destinado a matar al hombre que podía destruirlos y con llevarlos a tiempos oscuros y peligrosos, ahora había tomado el camino de seguir a alguien que lo engaño en un momento de vulnerabilidad como fue durante el torneo de los tres magos por su trauma sufrido y no se más mentiras.
Con la adopción mágica tampoco podía negar nada.
Era legalmente hijo de Tom, y lo peor es que quienes sabían de quién era hijo solo eran sus amigos como dos personas más.
Debía actuar de ese modo, tomo una decisión y si esto mantenía a salvó a su pequeño, bueno correría los riesgos por ahora de que siguiera de ese modo.
➖¡¿Cuántos crees que quieran matarme esa noche?!—lo decía por aquellos a quienes de seguro solo querían eliminarlo.
➖Habrá algunos pero no te preocupes—para solo revolver sus cabellos.—Mientras te mantengas con el pequeño cerca del Lord, nada malo les pasara.
➖Eso espero—no quería problemas.
Fue por su pequeño y lo cargo para que saludara a su madrina quien lo lleno de besos.
Dos días después.
Esa noche estaba aburrido, aún lamentaba tener ese traje puesto, escogido por cierta persona personalmente, quien solo lo mantenía a su lado, de hecho lo tenía de la cintura pegado a el como con su pequeño en brazos; todo el tiempo se la paso ignorando a todos y prestando atención a la serpiente que estaba cerca de ellos, por si las dudas, ya que hubo muchos viejos conocidos que se acercaba con otras intenciones.
Uno que fue demasiado obvio, era un joven hombre de solo veintinueve años, de cabellos claros, ojos de un color café oscuros, de apariencia buena y hermosa, con facciones delicada pero más adultas y sobre todo de una posición privilegiada al ser hijo de una familia muy purista pero como todo hijo introducido en las artes oscuras, era un seguidor del Lord Oscuro como ex amante suyo, mismo que duró más tiempo que otros y sobre todo fue el último amante suyo que estaba más feliz de su regreso.
Veía al joven de ojos verdes Avada, un inusual color de ojos como al niño en sus brazos de cabellos oscuros, ojos de color azules y con las facciones heredadas de su señor pero a la vez de tez de color blanca y como jugaba con la susodicha serpiente, pero, a la vez al verlo tan cerca de su señor solo sentía muchas ganas de enseñarle su lugar pero no iba por estar con su esposa, una joven bruja de cabellos rojizos, ojos de color miel y demasiado atenta a las charlas de sus amigas que no dejaban de ver al famoso niño con el mismo nivel de poder que su Lord.
Con la oportunidad dada, fueron a presentarse dónde un Lord se inclino a decirle algo al chico para alejarse unos momentos para quedarse ellos solo un momento con la enorme serpiente pero un zorrito se apareció de la nada cuando se presentaban con un tono un poco despectivo (no diré nombres de ellos porque no son tan importantes en mi historia, bueno si, pero después aparecerán).
➖Un gusto—acostumbrado a ese tipo de gente pero con un tono frio.—Soy Harry James Evans Potter.
➖Entonces el es el hijo de nuestro Lord—fue la mujer que hablo por su esposo.
Antes de poder decir algo regreso alguien que volvió a abrazarlo y pero por atrás y su pequeño como no les gustaba nada solo siseo en parsel un "nos esstan mo-moles—tando", para solo suspirar el pobre chico de ojos verdes para notar el aura oscura que rodeaba a alguien que solo cambiaron sus ojos.
➖Es un poco atrevido de su parte acercarse a mi consorte y a mi hijo—usando ese tipo de voz amenazante de antes.
El ya no usaba ningún glamour o las capuchas que los hacían ver más tétrico, no ahora se mostraba como alguien más joven y atractivo para alguien de más de setenta años (creo que esa era su edad) y para variar muchos seguían describiéndolo como un ser sin piedad y corazón, como muy severo si alguien seguía sin obedecerlo, era muy sabido que nadie tenía permitido acercarse a su consorte ni a su hijo si el no lo autorizaba o estuviese presente.
➖Tom—por ahora los salvaría pero hablando en parsel dejándolos sorprendidos como con el pequeño.—Como notaron que algunos quería acercarse con otras intenciones vinieron a cuidar a tu hijo.
➖No me digas mentiras Harry—se inclino hasta a estar a la altura para susurrarle.—O vas lamentarlo.
➖No las digo—mirando a su pequeño que entendió todo para desviar la mirada.
➖Te creeré—para solo mirarlos de nuevo y ellos temblar de miedo.—Harry me explico que solo se acercaron con intenciones de cuidar a mi hijo y espero que sea así. Ahora retírense de mi vista, antes de que reconsidere su amabilidad.
Ellos obedecieron alejándose de inmediato disimulando un poco con una última reverencia, para solo la serpiente mantenerse al margen y saber que no era bueno por ahora un baño de sangre.
Continuando la fiesta sin problemas.
Al acabar la fiesta sin problemas llegaron a la
mansión, se apresuro a subir a la habitación de su pequeño y acostando a su prqueño en su cama, ya dormido después de cansarse por la agitada fiesta que lo tenía de pésimo humor con aquellos hostiles hacia ellos, se volvió sensible el también a la magia y sobre todo su niño al ser chiquito como expuesto a la magia desde que estaba en su vientre, para taparlo con las sábanas y su familiar se acomodo cómodamente para cuidarlo como lo hacía últimamente.
Apago las luces y se dirigió a la puerta no sin antes darle una última mirada a su pequeño dormido como un lindo ángel, y cerrando la puerta, para notar al hombre recargado esperándolo y antes de decir una palabra fue tomado del brazo y arrastrado a otra habitación donde solo lo soltó aventándolo a la cama, no sin cerrarse la puerta y viendo a la serpiente que le conto todo para ella girarse un poco arrepentida.
➖Lo siento, Harry—fue lo último que dijo.
"Traidora", fue lo que pensó en su mente.
Se giró para ver al hombre cabreado y antes de poder escaparse alguien ya impedía su huida y aún no podía usar magia como el quisiera, temía que eso asustara a su hijo, era sensible a su magia y debía tener cuidado.
➖No quise mentir—debía buscar excusas pero después no se le ocurrió nada.
➖Puedo entender tu modo de pensar pero conozco a esas personas mejor que nadie—se acercó a el y se quedó parado frente al chico.—Creí que Bellatrix con la gran bocota que tiene te contó sobre mis ex amantes.
➖Solo contó algo—tampoco estaba tan interesado.—Nunca me dijo nada de como lucían ahora o sus nombres.
El maldijo a la mujer por callar eso, de haberlo sabido se ahorraría el regaño de este hombre porque de seguro de esa pareja alguno fue su amante y debía no estar muy contento por salvarles el pellejo, tampoco quería un genocidio en pleno salón, menos con su hijo ahí mismo presenciando la muerte.
➖Si vuelves a ver a ese sujeto como a su esposa de acompañante—se refería su ex amante a quien detestaba por lo molesto que se volvió en sus últimos días antes de desaparecer por la maldición asesina ese día donde casi mata a ese chico—no vas a contarlo. Ni vuelvas a permitir que se te acerquen algunos de los que viste esta noche.
➖¡Yo no hice nada malo para que vengas y me prohíbas algo!—no toleraba ser el castigado por otros.—Tampoco puedo ignorarlos todo el tiempo. Prefiero ser quien los confronte y se alejen de mi como siempre sucede.
➖Es mi última advertencia para ti—para dirigirse al baño y azotar la puerta.
El se quedó callado por sus palabras y antes de enojarse se dio cuenta de no que estaba en su cuarto para mirar bien y era demasiado elegante para ser el suyo, así que se levantó y al acercarse a la puerta trato de abrirla.
➖No se puede, solo Tom puede dejarte salir—ella se iba yendo de la habitación por ese pequeño lugar secreto que ella tenía.
➖¡Nagini no te vayas!—demasiado tarde porque la susodicha se fue.
Maldijo para seguir tratando.
No le gustaba mucho quedarse con el, menos a solas.
Cada vez creía que estaba paranoico al pensar cosas que no.
Su cercanía era extraña, a veces el modo en que actuaba con el con los demás, pero todo era diferente cuando estaban solos.
Con los demás era muy posesivo, lo hacía notar con aquellos que se le acercaban, siempre parecía que en serio eran algo, pero, estando solos buscaba maneras de hacerlo sentir culpable, o lo señalaba de ser quien buscaba pleitos como un digno león, que en realidad ni eso hacia. Y no ayudaba en nada la manera en que decía su nombre como si fuese un ronroneo dulce que le erizaba la piel, o las veces que sintió que sería besado para solo apartar la mirada para dejar también de ver sus ojos que aunque cambiasen de un color azul zafiro muy hermosos y profundos a los rojos sangre, de los cuales muchos temían, a él le parecía cautivadores que en cualquier momento se perdería en ellos hasta caer en su profundidad porque eran muy atrayentes.
Huía cada vez que podía, admitía que lo ponía nervioso.
¿Porque?, ni el lo sabía.
O tal vez si tenía una idea.
