La conversación termino ahí pero aún tenía dudas sobre lo que sintió al ver al mismo hombre de tan solo dieciséis años, siendo un simple recuerdo pero siento que era un bello ángel caído, algo que leyó alguna vez, su belleza lo cautivo y sus palabras como su modo de ser tenían muchos motivos ocultos, pero no pudo aportar sus ojos de su mirada y aún cuando quiso verlo muerto.

Logro sacar a tiempo el diario de sus cosas, aún intacto y lo guardo para ver a su tía regresar e inspeccionar su baúl como siempre.

Fin del Flash back.

°
No dijo nada, solo salió de la habitación dejando al hombre solo descansado y subió dirigiéndose directamente al cuarto de su pequeño.

Miro a su niño dormir, decidió pasar la noche con el, abrazándolo después de no saber que hacer o decir porque todo estaba confuso para él y en sus memorias aún existía ese recuerdo de su tía, su bella tía que siempre hizo todo por el.

Quería mantener el recuerdo de su tía como la bella dama hermosa que en aquellos días que ella se sentaba a tomar su té.

No quería recordarla como la vio ese día antes de tomar su decisión.

Pálida, sin vida, sin color, sin ninguna maldita señal de que ella estuviese aún ahí con vida, sin poder decirle nada, sin levantarse y dura como el hielo, ese maldito recuerdo venía aun a el, y aunque trato de saber cómo fue su vida siendo amiga de una mujer loca como la misma Bellatrix Black, dolía el pensar que no la volvería a ver nunca más, y jamás podría decirle lo que le sucedió.

Si le hubiese dicho, algo hubiese cambiado.

Pasaron el tiempo y las horas tan rápido.

Su niño se revolvió inquieto sacándolo de sus pensamientos, pronto amanecería y el no podía dormir. Se levanto para darle un beso en la frente y salir de la habitación donde solo se quedó mirando los pasillos oscuros.

Estaba confuso, no sabía que hacer.

Cómo le contestaba a un hombre que siempre ha sido demasiado bueno con su gran mascara forjada con el tiempo, alguien que enterró sus sentimientos para no salir lastimado y desconfiado al grado de no tener amigos, siempre viendo a todos cómo herramientas para lograr sus cometidos, con una reputación de ser un maldito asesino y alguien que no dudaría en no perdonar por su traición, diferencia con el.

Por lo menos el era fuerte y no dudaba como el.

Ese era su problema, era demasiado ingenuo, bueno y aunque odiase con toda su alma no podía cambiar esa patética forma de ser aún, y ni siquiera el podía proteger así hijo, dependía de otros aún, y se odiaba por ser débil.

Debería ser más fuerte, más decidido, no dudar al momento.

Potter—escucho su voz y sacándolo de sus pensamientos.

Alzó su rostro y no se dio cuenta de que estaba frente a la única persona que hasta ahora lo había ayudado.

Perdona—debía haberse dado cuentas.

¿Porqué?—alzo su mano para pasar sus dedos por su mejillas al verlo llorar.

Se dio cuenta de que sus mejillas estaban mojadas y no sabía en qué momento comenzó a llorar en silencio.

Odiaba verse patético ante alguien como el.

Puedes olvidar lo que dije, no tienes que pensarlo tanto—suponía que ese era el problema mental de el.—Debes querer aún al padre de tu hijo.

Eso lo sorprendió mucho, pero eso no era cierto y notando en sus ojos algo de tristeza, y conociéndolo debía suponer que aún no se daba cuenta, pero, porque pensaba eso de él.

Por ahora es mejor que pienses en lo que harás al respecto sobre el padre de tu hijo—retirando su mano.—Puedo seguir pretendiendo ser el padre de Albus hasta que estés listo para decírselo.

No quería escuchar esas palabras por su parte.

Se estaba equivocado.

Le dolía mucho que el creyera eso de él, no quería otro padre para su pequeño, el era un padre excelente hasta ahora.

Deberías descansar otro rato—pasando a su lado.

Lo escucho alejarse y solo se dejó caer en el piso.

Salían de sus ojos las lágrimas y le dolía mucho.

Olvidar era fácil decían muchos pero no era cierto.

Más tarde.

Estaba con la mirada perdida y su pequeño lo noto para mirar a la serpiente que decidió regresar a su forma real, como un zorrito también lo sintió pero no podía lograr nada con su amo al verlo tan retraído y sin ganas de nada

Albus ve con ese zorro a jugar—refiriéndose al zorrito.

El solo miro al pequeño y lo jalo para salir de la habitación y echarse a correr a buscar a su padre.

Ella se acercó al chico y se sentó a su lado.

¿Que te sucede ahora?—no le gustaba verlo de esa manera.

Soy patético, eso pasa—sonó más como un susurro.—Siempre he sabido lo que he querido y me equivoqué con Diggory. Creí que lograría quererlo como el quería pero no fue así...aún después de lo que el me hizo pensé que...¡odio ser tan idiota!.

Las pausas que hizo fueron difíciles, el no continuar las frases y terminarlas, la pobre no lo entendió y como buen niño suyo que tuvo fue en busca de su padre que fue a ver lo que pasaba sin embargo no espero encontrarse con un chico abatido.

Nagini—detrás suyo el pequeño.

Ella se levantó para salir de la habitación y tomo de la mano al pequeño quien solo se dedicó a mirar donde su mamá estaba afligido y triste, no pudo regresar porque fue llevado por la hermosa serpiente a otro lado.

El entro y se mantuvo a una distancia prudente.

Ni siquiera se dio cuenta de su presencia o del llamado hecho a la serpiente que ya se había ido con su hijo, comenzó a llorar porque los recuerdos lo inundaron de momento y a otro y creyó que no pasaría nada si le contaba a ella. Tan absorto estaba en el que no se dio cuenta de a quien le conto la verdad más cruel y dura que aún no podía olvidar como superar; al momento de decirlo, palabra por palabra que salía por fin de su boca, esa rabia, ese dolor ya no seguía deteniéndolos más el solo, había alguien ahí que podía ayudarlo y aconsejarlo, en lugar de su amada tía.

¡Yo lo odio!...¡Los odio!—no espero sentir la ira en la magia de alguien desbordándose y antes de poder voltear, fue abrazado por unos fuertes brazos.

El aroma lo reconoció para darse cuenta de quién era al desprender su magia, sentía sus ojos tan húmedos de tan solo llorar.

No dijo nada el hombre que lo mantenía entre su brazos, se sintió tan protegido que se aferró, era diferente de cuando le conto a su amigo, a su querido profesor. En esos momentos no quiso separarse, rompió en llanto por fin, unos sollozos muy desgarradores pero sintió calidez cuando el le pronunció esas palabras en un tono diferente, era más cariñoso: "Todo estará bien Harry, me tienes a mi ahora".

No era mentira, porque era cierto.

Solo tenía a alguien que podía protegerlo, como a su hijo.

Tal vez no lo entendía aún pero no quería irse de su lado.

Y alguien acaricio sus cabellos, jurando que lo pagarían muy caro quienes le hicieron algo tan bajo a ese precioso chico de ojos verdes, puede que aunque se sintiese atraído no era excusa para haber hecho lo que hicieron esos desgraciados.

No eran tan diferentes para el, conoció a muchos en el orfanato donde vivió y tuvo suerte de que le tuvieran miedo, siempre hubo intenciones pero por eso mismo prefiero alejar a todos y dejar que le temieran para que no se le acercarán.

Aun sentía mucha vergüenza el haber estado de esa forma tan vulnerable con el, pero no pudo evitarlo. Miraba a su pequeño jugar desde la ventana con el y parecía un padre e hijo de verdad.

Suspiro para sonreír lleno de alegría alejando ese recuerdo y sentir la llegada de dos personas que conocía a la perfección, esas mismas personas lo abrazaron fuerte y su padrino lo miro curiosamente, para el otro hombre lucir más joven de lo que era y sus propias facciones eran más finas y agraciadas como sus ropas menos oscuras.

➖Harry—no lo quería soltar para nada.—Mi preciado cachorro.

➖Sirius—el también extrañaba un poco más su presencia.—¿Como les fue?.

➖Bien—desvió la mirada como cierto hombre.

➖Jajajajaja—era mas que obvio que estarían metidos más en una cama que disfrutando de lo que ofrecía el lugar o la ciudad.

➖¿Dónde esta el niño?—le era difícil llamarlo por su nombre.

➖Afuera con su padre—notando sus expresiones de asombro y confusión olvidando ese pequeño detalle.—Me refiero al Lord. Pasaron cosas durante su ausencia.

➖Regulus no me dijo nada—el mantenía contacto pero nada de nada sobre el pequeño o sobre el chico de ojos Avada.

➖Paso algo interesante en su ausencia—debía decirlo ahora a ellos.

Así comenzó la gran explicación de cómo fueron los eventos dados en la fiesta y como el enfrentamiento que hubo en la mansión Malfoy con la orden, de como muchos los atacaban por sus acciones hechas esa noche y como la gran mentira dicha para que los dejarán en paz.

➖Eso sucedió y como Albus lo llama padre todo el tiempo, lo creen desde entonces—bajo la cabeza porque noto a su pobre padrino como un fantasma.

➖Harry sabes lo que significa—agarrando a su marido.—Para todos serás el consorte del Lord.

➖Lo sé—tampoco era tan malo para él.—Albus es hijo legalmente de Voldemort. Lo adoptó hace tiempo y no me pareció tan malo.

Mordió su labio, su padrino prácticamente se le salió el alma del cuerpo (estilo anime) para ser auxiliado por su esposo quien solo lo hizo sentar y un pobre joven se levantó a ayudar siendo demasiado para su pobre padrino, mucha información que debía procesar en eso momentos.

Así paso el rato hasta que un pequeño entro corriendo para enseñarle a su mami una bella rosa que encontró y se detuvo al verlo para solo ir abrazarlo, los recordaba bien y ellos lo cargaron por separado y gracias al niño el otro hombre reaccionó para solo levantarlo más alto y eso lo alivio.

Un hombre se quedó en la entrada para darse la vuelta.

➖A Sirius le gustan muchos los niños—para bajar la mirada.

➖A ti no—eso le preocupaba porque no era si el desde que lo conoce.

➖No es eso—para negarlo y suspiro.—Tal vez nunca sentiré esa sensación si pasa y me vuelvo madre. No soy muy tolerable con los niños.

➖Creo que te equivocas—solo aclaro su garganta.—Cuidaste a Draco cuando el pobre de Lucius no podía por su depresión postparto. Me cuidaste a mi todo este tiempo en el colegio y eres muy tolerable con los niños revoltosos como en el colegio. Serás una excelente madre.

➖Solo tu puedes creerlo—eso era un poco fastidioso pero odiaba cuando ese chico decía verdades

Su pequeño feliz y contento con su presencia paso la mayor parte de la tarde con ello y el dejo que lo subieran acostar después de que cayera rendido por tanto jugar.

Se despidieron y noto un brillo en su padrino como un pobre hombre retrocedió no sin antes tomarlo por la cintura y desaparecer, supuso que algo paso arriba para que ahora se pusiera en contacto y le quedara esperar la noticia del futuro hijo de su padrino.

Fue a buscar a cierto hombre para hablar, lo encontró hablando con otras dos personas que al verlo hicieron una leve reverencia y desaparecieron, la enorme serpiente asintió para desaparecer y quedándose solos.

Tom—se acercó a el y noto algo diferente en el.—¿Que pasa?.

Nada—no iba decirle nada.

Albus ya se durmió—supuso que tenía que ver con algún plan en marcha.

Iré a verlo—iba a irse pero lo detuvo alguien.

Lo abrazo por detrás y se oculto un poco.

Siento no haberlo dicho antes y que Severus no te lo dijera—no quería verlo enojado.—Sentí miedo de lo que pudieran pensar de mi. Le pedí no decirlo y el acepto porque conoce mejor que nadie a mi padrino y a Remus.

No estoy enojado por eso Harry—tomo sus manos y las separó con mucho cuidado para darse la vuelta y mirarlo con la mirada gacha.—Entiendo tu miedo. No es fácil hablarlo y habrá muchos que piensen que es mentira.

Alzó su mirada un poco sorprendido.

Debo discúlpame contigo por lo que te dije esa mañana—eso lo hacía sentir mal.—Saque conclusiones precipitadas y...

No lo hagas—el fue el culpable primero por dejarlo pensar de ese modo.—Yo tuve la culpa por callarme. Estaba asustado y me sumí en los recuerdos que te hice creer algo que no era.

Eso lo tenía apenado, quiso agachar de nuevo su mirada al toparse con sus ojos de nuevo.

Es mejor que no lo lamentes—alzo su rostro con su mano y miraba esos bonitos ojos de color verdes.—No me gusta verte de ese modo. Menos a Albus y a Nagini.

No sabía porque ese sentimiento en su pecho se hizo presente.

O en qué momento dejo llevarse por esos hermosos ojos de color azul que estaban llamándolo y antes de darse cuenta ya había disminuido la distancia de ellos y por más que intento alejarse cuando sintió esos labios contra los suyos, no hizo nada, lo dejo aunque fuese un roce pequeño pero por ser un impulsivo se aferró un poco más siendo el quién lo profundizó más.

Dejando de lado su propia consciencia se dejó llevar una y otra vez por esa increíble sensación que sentía.

Beso con beso, se hizo más una necesidad para ambos y abriendo la boca le permito que explorará su cavidad bucal, enredando sus lenguas y en una danza por ver quién dominaba y tenía el control, perdió mucho al sentirse abrumado hasta que la misma necesidad de aire de hizo presente para separase y con las mejillas sonrisa das.

Esa sensación era diferente de lo que sintió con Cedric, no era igual.