Medio abrió sus ojos después de sentír un peso extra sobre el y sentir como si alguien lo mirara, como a su lado otro rostro curioso, por sus magias sabía que esas presencias eran nada más ni nada menos de una serpiente como de su amado familiar pero fingió quedarse dormido, cerro sus ojos nuevamente ya que era cómodo estár aun metido en las sábanas, hasta que la puerta acabo por abrirse como las voces que le vinieron.

Aquí está tu mamá—cargándolo en brazos.—No debes llorar.

Mmamii—hipeaba después de tanto llorar por no encontrarlo en su habitación.

Eso lo hizo levantarse de golpe para mirar a su pequeño, una serpiente se bajó de encima de el y un zorrito solo se tapo los oídos porque vino los sollozos de nuevo del pequeño que era depositado en la cama y su madre lo jalaba hacia el para abrazarlo.

Ya. ¡Ya paso!—susurrándole maternalmente como el solo sabía y haciendo que su magia le brindará esa protección que sintió.

Se sentó en la orilla de la cama, aún tenía los cabellos todos desordenados y solo se echó aún lado, estaba durmiendo bien cuando escucho abrirse la puerta, uno de sus elfos le avisaron y unos sollozos fuertes venían de los pasillos para levantarse corriendo y ahora quería dormir de nuevo.

Ppapii—lo volteo a ver el niño y miro a su mami.—Ppuedoo dormir conn usstedess.

Si—para taparse y cerrarlos.

El chico de ojos verdes Avada ni siquiera pestañeo un poco, miro bien la habitación donde estaban, estaba a oscuras así que no distinguía nada aún y haciendo memoria, recordó que primero estaba hablando con el, disculpándose por su comportamiento y después unos besos tan candentes que se dieron, se avergonzó un poco de su acción.
Se quedaron sentados, el acurrucado y siendo abrazado tan protectora mente y recuerda haberle pedido dormir con el porque no tenía ánimos de regresar a su habitación después de que se pusiera cómodo mientras trataba de que no hiciera nada malo cuando menciono que la pagarían ellos caro.

Su pequeño se separó y solo se metió debajo de las cobijas para ser el quien los tapara a los dos y se volvió a recostar dándose la vuelta y mirando a su pequeño quien se acomodo cerca de su padre quien también se dio la vuelta para permitirle acurrucarse a cierto niño que disfrutaría al máximo dormir con sus padres.

Una serpiente se fue a su lugar de comodidad y un zorrito solo se fue con ella, ambos mirándose para asentir y ya después harían el interrogatorio como se debía.

El cerro los ojos también y por primera vez desde que nació su hijo, por fin podía sentirse a salvó.

Fue difícil no despertar a su niño aferrado a su padre, dormía sobre el y este parecía no importarle mucho y dormían plácidamente que los contempló un poco a ambos, para posar su vista mejor en el hombre que dormía, notando que tranquilo y relajado se veía. Su respiración pausadamente, al contemplarlo mejor quitó un par de mechones esparcidos en su rostro, parecía un bello demonio sacado de esos cuentos, uno muy hermoso y observándolo mejor, nota esas delicadas facciones que lo distinguían como un aristócrata, su piel era pálida pero para la edad que tenía en realidad no era nada, lo que más le gustaba eran esos bonitos ojos de color azul, no cuando mostraban frialdad si no la mirada que también le daba lleno de cariño y cuando cambiaba sus ojos aún color rojo escarlata o sangre, parecían dos rubíes con su apariencia le daban un toque más sensual como sus delicados movimientos tan perfectos y su modo de hablar tanto normal como en parsel.

Odiaba admitir que para ser alguien que le atraían más los chicos, esos detalles de los hombre siempre los supo distinguir a la perfección, solo no lo dejaba mostrar, era muy bueno apreciando las artes y el era una obra de arte que podía contemplar ahora que podía sin ser siempre vigilado meticulosamente, y ponerse nervioso que evitaba mirarlo de vez en cuando.

No resistió acercarse un poco más a verlo y besarlo en esos bonitos labios que tenía, tan sensuales que ahora comprendía porque se volvió locos muchos con estar con el, y separándose por su acción avergonzado de su mismo.

Lo sintió removerse, cuando un pequeño abrió los ojos y miro a su madre besar a su padre, separándose y con las mejillas sonrosadas, notándolo solo le indico que callara por lo que vio y el asintió para ser cómplice de algo que aun no entendía del todo.

Como quiso levantarse despertó al hombre, no abrió sus ojos, sintió despierto al chiquillo que tenía por hijo.

Albus—susurro para que no se moviera.

Pperoo—hizo un puchero porque quería ir con el.

Los dos ya me despertaron—abrió sus ojos para mirar el techo que se iluminaba por los rayos del sol.

Ambos solo bajaron la cabeza susurrando un lo siento, eso lo hizo suspirar para soltar al pequeño que se levantó y fue con su mamá, lo abrazo y beso su frente para mirar al hombre que acabo sentándose para notar que era tarde en el reloj.

¿Dónde esta Nagini?-ella era la que normalmente lo molestaba para levantarse y está vez ni sus luces.

No lo sé—eso le extraño a el pero tampoco vio a su querido zorrito.—Shun.

Lo llamo pero no apareció, muy extraño la verdad.

El pequeño miro a sus padres y solo sonrió porque por fin pudo dormir con los dos y no separados como siempre pasaba.

Ya es muy tarde—fue el primero en levantarse.—Hay una reunión importante.

El asintió, no le incumbían nada que tuviese que ver con sus reuniones y mucho menos si tenía que ver con la guerra que había contra el bando de la luz, para mirar a su pequeño solo seguir con la mirada a su padre y antes de perder su gran oportunidad.

PPodemosss bañarnossss los tresss—con su inocencia pero siendo un poco manipulador.

Abrió los ojos sorprendido, mientras su hijo quería bajarse de la cama.

Se detuvo el castaño para mirar al pequeño y regreso a ayudarlo.

Papi—lo miro con sus ojitos llenos de ilusión.

Solo si tu mamá lo quiere así—tampoco quería incomodar pero se dio cuenta de que ese niño sería una gran serpiente algún día y lo llenaba de orgullo.

Mami—volteo a verlo con ojos de cachorrito.

Y-Yo...bien—no podía con la mirada de su niño, resignándose un poco.

Mostrando una gran sonrisa. Por fin podia hacer que sus padres pasarán más tiempo juntos con él.

Ahora faltaba saber dónde habían ido dos familiares que al parecer ellos habían salido de la habitación muy temprano y no pensaban regresar en un largo tiempo.

Más tarde.

Buscaba a su pequeño desde hace un buen rato, mejor dicho llevaba buscándolo ya quince minutos por toda la casa y supuso que estaba con su padre después de que escapara tras su gran travesura hecha. Al entrar al estudio miro cada rincón de l habitación pero no lo vio para nada, en cambio cierto hombre de ojos azules se hallaba revisando unos documentos importantes y noto al chico de ojos Avada inspeccionando el lugar para dejar de lado lo que hacía y prestarle atención.

¿A quien buscas?—suponía que era a cierto niño travieso que últimamente era muy bueno escondiéndose para no ser regañado.

A Albus—no lo encontró en ningún lado y su mapa del merodeador no funciona tampoco.—¿No vino por aquí o si?.

Estuvo aquí unos diez minutos antes de irse con Bellatrix—suspiro para levantarse.—Debo suponer que fue una mentira de que le dieras permiso de irse con ella.

Se mordió el labio, su enojo era muy notorio pero antes de gritar, tuvo que contenerse para no hacer un maldito berrinche y una explosión de magia, acabo por ser abrazado para sentir un poco de magia desprender del hombre de ojos de color azul, y se dejó llevar un poco para acurrucarse.

Más calmado—de momento podía sentir su magia descontrolarse pero en palabras del medimago que venía a ver al pequeño, era normal que aquellos magos fértiles siendo madres se volvieran un poco sensibles y a veces los arrebatos de magia accidental ocurrían.

Estará castigado ese niño—alzando su mirada a el.—Acaba de arruinar unas pociones tuyas.

Esas pociones—suspiro suponiendo que lo haría.—Anticipe que pasaría en algún momento. Merece un castigo. Hablaré con el también para que comprenda que no puede hacer destrozos.

Me gustaría también que dejara de usar de excusas a Bella—siendo su madrina lo consentía mucho.

Cómplices en todo—ya había tenido algunas sospechas.—Sera imposible con Bellatrix. Debes de saber lo que le pasó a ella para ser como es ahora.

Negó con la cabeza, muchas veces pareció triste pero luego volvía a ser la misma mujer con tendencias de locura.

Antes de la dichosa profecía dicha—lo sostuvo un poco fuerte.—Bellatrix y Rodolphus esperaban un hijo. Ambos lo hicieron mediante una poción y se notaba su felicidad.

Eso lo sorprendió mucho.

Yo estaba un poco fuera de mi y ella estaba decidida a ausentarse de sus deberes como mortifaga pero ocurrió un accidente donde ella salió herida—aun lo recordaba como los lloriqueos y arranques de ira de la mujer.—Le llevo mucho tiempo asimilarlo, se consumió en la locura de su familia y al final acabo por volverse loca y recuperada busco a los responsables de su perdida. Los Longbottom sabían de los Aurores implicados pero ellos se negaron a revelar información. Solo que ni los Lestrange's o el mismo Bartemius los torturaron. Ellos fueron con ella para que no hiciera ninguna locura.

Eso quiere decir que lo que pasó con ellos...—se sorprendió mucho por saberlo que no logro acabar la frase.

En palabras de Rebastan, cuando Bellatrix vio al hijo de ellos no hizo nada, los dejo y se fueron de ahí—para llevarlo a sentarse.—Colagusano confesó hace un año que había un Auror que murió no hace poco pero el fue quien encontró a los Longbottom y procedió a su tortura para meter en problemas a Bartemius y a Bellatrix. Una venganza contra ellos por los años en Hogwarts donde sufrió su indiferencia.

Ahora en esos momentos no sabía que pensar o que decir.

Aunque tratarán de demostrar lo contrario Bartemius y Bellatrix prefirieron ir a Azkabán en señal de su gran lealtad hacía mi—eso lo enojo un poco pero después de pensar su estado mental tampoco importaba mucho—Ella siente esa necesidad de proteger a Albus y bueno en su cordura cree que están bien protegerlo en sus travesuras.

Sentía algo de lastima por ella.

Con razón su comportamiento tan dócil con el, por eso ella siempre quería consentir a su hijo, el porque decidió cuidarlo ella misma cuando nació y en su interior no quería imaginar que hubiese pasado si el estuviese en su posición, ni siquiera lo quiso pensar porque no podría soportarlo y de seguro se consumiría hasta perder la cordura y jamás sería el mismo.

No sabe en qué momento el mismo se aferró al hombre de ojos azules, este se sorprendió un poco pero noto en su mirada miedo y en sus ojos cristalinos para dejarlo estar por unos momentos de ese modo, de seguro no era nada bueno lo que pensaba.

Un linda serpiente entro convertida en su forma humana para verlos y se pregunto que había pasado, ella también buscaba al pequeño pero no lo vio para nada.

¿Dónde esta la cría?—miro a su amo.

Escapo con Bellatrix—seria lo único que comentaría.

Demonios—ella tenía ganas de seguir enseñándole a hablar en parsel sin que ellos lo supiesen.

Nagini ese lenguaje—no le gustaba para nada escucharla maldecir, para eso estaba el.

Que aburrido eres Tom—ella se regresó por dónde vino al ver pasar algo ocupado a cierta rata que no espero que ella regresará a su forma de serpiente y fue detrás de el.

El negó con la cabeza para llevarse los dedos a la cien y necesitaba vacaciones por ahora al escuchar los gritos del pobre infeliz que era perseguido por su familiar y alzó su cabeza confundido el chico de ojos Avada, dándose cuenta de que se abrazaba al torso del hombre de ojos azules y se sintió avergonzado para teñirse sus mejillas.