u enemigo una vez o el asesino de sus padres, si pensaba claramente todo lo que hasta ahora había vivido, debería decir que agradecía mucho tener a su familia aún a pesar de las circunstancias.

Ese día se levantó muy feliz, tanto que lo noto el hombre de ojos azules, no le dijo nada ni su pequeño que durmió con ellos, su niño le gustaba ver la sonrisa de su madre, según en una de las historias que leía, las madres siempre tenían una sonrisa como si de un ángel se tratara. Su mamá era un ángel muy bello y prefería verla como su querida madrina Bellatrix le seguía leyendo cuando por fin la hicieron ver cómo una mujer libre, muchos se sorprendieron pero después se les hizo saber que ella era inocente y porque de sus actos tan crueles ante todo el mundo.

Ella solo mató e hirió a los Aurores, jamás se metió con nadie y por sus crímenes cometidos decidieron solo dejarla libre bajo juramento, ella enseño su brazo derecho donde una vez estuvo su marca y ahora no había nada, muy sorprendente fue descubrir que en realidad no había rastros de que fuese más una mortifaga, eso hizo que revisaran a un ex mortifagos quien tampoco tenía su marca y comento que solo desapareció de la nada.

Era el otro plan puesto en acción.

Pero no quería para nada pensar en ello.

Desayunaron en familia como últimamente pasaba, ellos tres sentados y comiendo en el comedor principal, los elfos notaron eso y agradecían de corazón de que su amo tuviese una familia ahora, adoraban al chico de los ojos Avada, y al pequeño heredero de su señor, a ellos no les importaba para nada si el o no era hijo de su señor.

Su pequeño al terminar, miro a su mami quien acaba y su padre se levantaba para irse ahora.

Papá—se bajo de su asiento y se apresuro a alcanzarlo.

Se detuvo al escucharlo y noto que dudaba un poco.

Albus—usando ese tono de voz para que el entendiera.

➖¿Vas a tardar en volver?—había mejorado en su habla con esfuerzos.

Tardaré un poco pero regresaré para la cena—se agacho a acariciar sus cabellos.

Eso lo hizo sonreír.

Su madre se levantó para solo acercarse a dónde estaban ellos y agarró a su pequeño para llevarlo de vuelta a comer y antes de darse la vuelta reunió el valor para darle un beso en la mejilla y como no pudo predecir que fuera tomado por sorpresa y unos labios se posaron sobre los suyos, un beso robado corto y sin poder contestar o darle una mirada bien desapareció de ahí satisfecho.

Se sonrojo, y en el fondo estaba feliz pero avergonzado también.

Su niño noto ese brillo en sus ojos.

Apareció un elfo de repente.

➖Amo Harry—contento de verlo.

➖Dobby—noto que algo no estaba bien por su mirar.

➖Descubrí que Dumbledore vendrá en estos momentos con varios miembros de la Orden—muy inseguro y suspiro.—Dobby uso su magia para distraerlos mientras el amo Harry se va.

➖Gracias Dobby por avisarme—miro a su pequeño y nada arruinaría su día.—Podrías llevarnos Dobby al ministerio.

Eso sorprendió al elfo porque no espero ese tipo de contestación, un elfa miro al joven igual de sorprendida por lo que estaba pasando como los demás elfos.

➖Cinnia podrías avisarle a Tom que iré al ministerio con Albus—apareciendo su familiar.—También que Dumbledore y la orden del Fénix están en casa.

➖Si, joven amo—despareciendo.

Un pequeño sintió como su mamá lo alzaba y lo cargaba en brazos para mirarlo sin entender a quienes se referían, o del porque debía irse, miro a ese elfo, sabía lo que eran porque se familiarizó más rápido viéndolos en la cocina cada vez que iba de visita con el zorrito o con la enorme serpiente buscando galletas que comía a escondidas de su mami y de su papá pero ahora no tenía ganas de irse de casa; el elfo miro al joven de ojos Avada, pensando que siempre tenía un plan, por eso tomo su mano y usando su magia se tele transporto con ellos justo en el momento en que llegaban unas personas que no se dieron cuenta.

Para solo usar sus varitas y las barreras fueron destruidas, pero eso extraño al anciano, no debió ser tan fácil, es como si hubiesen hecho esto a propósito.

➖No bajen la guardia—no le gustaba para nada.

Todos asintieron y sin perder tiempo entraron en la mansión pequeña, no era muy grande que digamos, eso le pareció extraño a una mujer de cabellos rojizos, su esposo lo noto, como también un Auror para comenzar a inspeccionar cada lugar.

➖Esto es extraño—el Auror solo inspeccionó una parte de la casa.—Es como si solo viviera una sola persona aquí.

➖A mi me pareció lo mismo cuando vine con Dumbledore—el Sr. Diggory hablo para mirar todo como lo recordaba.

Un hombre de aspecto lúgubre con su ojo noto que la variación de la magia era muy escasa, algo inusual, no solo eso era, se dirigió de inmediato a la biblioteca al localizarla y era muy pequeña como el estudio se encontraba ahí mismo pero nada que le avisará sobre el uso de objetos oscuros o magia oscura, todo normal pero eso era lo que le causó mucho desagrado.

El anciano subió las escaleras pero en cada escalón que posaba notaba claramente el pequeño rastro de alguien familiar, se detuvo un momento dándose cuenta de que había sido un error por completo el haber entrado desde un inicio.

Todo había sido una trampa.

Le sorprendía mucho como es que aún a pesar del tiempo, cada plan llevado a acabo por quién fue su alumno seguía siendo igual que desde que lo conoció, no era como antes, cuando comenzó la guerra y el horrible terror con las masacres, tan predecible y fácil de adivinar, no, ahora todo era distinto, y no podía comprender cual era su objetivo.

Ser jefe de Aurores, ser un embajador, recibir órdenes de otros, no coincidía con la persona que era Tom o mejor dicho, la persona que era Voldemort.

El no era así, y ahora al no poder predecir nada de sus movimientos, temía que estuviese dando pasos en falso.

Pistas falsas.

El dueño de la casa entro y al verlos, tenía un clara molestia.

➖¿Podría decirme que hace aquí?—con mucha molestia una mujer de cabellos ondulados y negros.

➖Bellatrix Lestrange—hablo otro Auror.

➖Corrección—para aclararlo.—Soy Bellatrix Black.

➖¿Black?—fue la Sra. Weasly quien hablo por primera vez.

➖Estoy divorciada desde un tiempo, por lo tanto regreso a usar mi apellido de soltera—cruzándose de brazos.—¿Ahora mismo quisiera saber que hacen en mi casa?.

➖¡Venimos por mi nieto!—hablo el abuelo del niño.

➖Y por el Sr. Potter—otra mujer ya mayor uso un tono hostil con ella.

➖Es ridículo lo que están diciendo—ofendida y miro al anciano bajar.—¡Destruyen mis barreras, entran en mi casa sin ser invitados!. Ahora exigen que entregue a Potter y de un niño que no conozco en absoluto como si yo lo tuviese aquí escondiendo.

➖¡No mientas!—hablo ojo loco muy agresivo.—¡Eres una mortifaga y sabemos que eres leal al Lord Tenebroso!.

➖¿Mortifaga?—para alzar la manga de su vestido de color rojo.—¿Donde está tu marca que me hace serlo?.

➖Alastor—hablo el y miro a todos para que se callarán.—Puede que la marca ya no esté. Sabemos todos que Harry y el niño están con Voldemort.

Ella no iba a permitir que ese viejo le leyera la mente.

Por suerte llegaron dos personas más que se apresuraron a entrar para quedarse sorprendidos los dos al verlos ahí.

➖Severus—lo reconoció de inmediato y miro al otro.—Sirius.

➖Dumbledore—con un tono seco y serio como el podía darlo.—¿Que inesperado es tenerlos aquí?.

➖Lo mismo decimos—otro miembro de la orden.

El primo de ella los ignoro para acercarse y mirar que no hubiese salido lastimada.

➖¿Estás bien?—se adelantó el para mirar a su prima.

➖Nada malo me paso—sin ser como antes con sus ropas pasadas por el odio que se "tenían".—Son visitas inesperadas.

Ella bajo la manga de su vestido.

➖Mi querido primo, ellos afirman que yo puedo tener aquí en mi casa a Potter y a un niño que dice ese señor es su nieto—para chasquear los dedos y su elfa apareció.—Hazme mi té de siempre y has para mis invitados.

➖Si, mi señora—desapareciendo para dejar a los intrusos extrañados.

➖Es imposible que Potter este aquí—hablo el peli negro y miro al anciano.—La última vez que supe algo de el fue justo hace dos años cuando su tía murió.

➖Esa fue la última vez que vi a mi pequeño cornamenta—fingió tristeza.—Lo estuve buscando por mucho tiempo y después se que estaba a salvó. ¡Y ya se los dije antes, en memoria de James y de Lily no permitiré que involucren o pongan en peligro a Harry!.

➖¡Y tampoco queremos eso pero Harry está con el Lord Tenebroso y está su hijo con ellos!—hablo la Sra. Weasly muy angustiada aún pensando en ese pequeño niño con alguien peligroso.—¡Ese niño debe de estar con su padre y con personas que pueden mantenerlo seguro!.

➖¡Con que Potter tiene un hijo!—ella solo se puso sería.—Hablan de seguridad y protección. ¡¿Porque huiría en primer lugar si se supone que poder haber estado a salvo con todos ustedes?!

Nadie dijo nada pero para ella era muy divertido.

Ella sabía bien todo, Potter resultó ser un mago fértil, nadie quiso que el tuviese a su amado ahijado y no los perdonaría.

Así que era el momento de seguir con el plan.

Se presentó en el ministerio, su niño estaba en sus brazos aún y por suerte todo resultaría mejor, un elfo se desapareció cuando se lo ordenaron, los dejo en el lugar donde el respiro hondo para primero caminar por ese enorme lugar que seguía siendo igual después de haber ido por ese juicio en su contra hecho, su mirada no mostraba emoción alguna, ni siquiera podía ver su hijo esa aura que veía en su madre, al contrario sus ojos tenían un brillo inusual y podía sentirlo en la magia de su madre.

Muchos no prestaron atención, ni siquiera lo harían, antes podían saber quién era pero desde que cambio su apariencia y ya no poseía para nada la cicatriz que lo distinguía desde que nació, era mejor para el. No sufriría más el por ese tipo depersonas, podía mostrar su frente y no ocultarla por ningún flequillo largo, tampoco es como si quisiera cortarse su cabello y tenerlo corto, le gustaba un poco largo, sobre encima de sus hombros y que dejara ver su rostro como sus ojos expresivos, sin ocultarlos por esos tonto lentes.

Se dirigió al departamento que quería y por primera vez su pequeño se sorprendió, aunque los que trabajaban veían al niño con curiosidad y a el también lo veían de la misma forma, por un lado la familiaridad que tenía pero después no tenían idea de quién fuese en realidad ese joven o ese niño.

Su magia por otro lado, en el joven de cabellos azabaches era un poco abrumadora.

Cuando se dirigió a dónde estaba una mujer en su escritorio trabajando, se detuvo para solo respirar hondo, antes de poder emitir palabra alguna.

➖Buenas días, vengo a ver al ministro de magia—uso ese tono lleno de indiferencia que aprendió de alguien como serio.

➖¿Tiene cita con él?—le llamo un poco la atención sus inusuales ojos como si ya los hubiese visto antes.

➖Podría decirle que Harry Potter quiere verlo—no daría otra respuesta más a ella.

La mujer se sorprendió tanto que se levantó y entro a la oficina de su jefe el cual atendía unos papeles, trataba también en como resolver el problema que había ahora en varios departamentos como con las familias de nobles quienes estaban indignados de que Lord Graunt haya sido tratado de esa forma por Dumbledore y que la orden hiciera lo que quisiera, no sabia que mas hacer y también estaba el hecho de que muchos no quería aceptar la renuncia del jefe de Aurores.

Cuando entró su secretaria muy alterada.

➖Señor, Harry Potter está aquí—seguía un poco alterada pero había visto el anillo que lo hacía identificar como un Lord.—¡Quiere hablar con usted!.

➖Harry Potter—eso lo sorprendió tanto que solo tuvo un reacción de estupefacción para después pensar en que quería el joven que llevaba desparecido mucho tiempo.—Déjalo pasar.