Después de hablar con el mismo ministro de magia, un poco sorprendido de que haya ocupado el puesto Kingsley Shacklebolt, en su propio criterio no sabía lo que planeaba en realidad Tom o mejor dicho, lo que pensaba hacer en realidad en el ministerio.
Kingsley era partidario de la orden, sabía de ello por un comentario que hizo sin querer su padrino, no lo hizo adrede.
Su niño lo miro un poco confundido.
Por desgracia, vio a un horrible sapo rosa venir y le desagrado ver de nuevo a la mujer, que de por sí no poseía su puesto anterior con la caída de Fudge, nadie la quería y ya no era sorpresa que esa mujer dejara de ser la encantadora dama, si eso era antes, para ser más desagradable y casi siempre se le veía de mal humor.
Su niño se asusto mucho para mirarll y sonreírle muy tranquilo, oculto su desagrado y comenzó a caminar muy tranquilo, la vieja bruja lo empujó para tratar de entrar a ver al ministro, por desgracia tenía muy buen equilibrio para solo aguantar las ganas de hechizarla en esos momentos, evito una escena porque llamaría la atención de varias personas y eso no quería ahora.
Así que camino directo hacia el departamento de edición, busco con la mirada a cierta mujer que en su cuarto año lo hizo ver mal, pero está vez la necesitaría y solo pidió a una bruja que corría que si la podía llamar al verla ocupada con alguna nueva edición posible o no, hasta que la pobre bruja fue y espero un poco, la mujer se dio la vuelta, dejo lo que hacía y fue directo a el.
➖¿En qué puedo ayudarlo?—con esa típica sonrisa.
➖Al parecer ya no es fácil reconocerme—tampoco la culpaba.—Soy el mismo niño de doce años que participó en el torneo de los tres magos.
➖Potter—su cara fue un poema.
➖El mismo—su niño lo miro y solo mantuvo su seriedad como su padre le enseño.—Este es mi hijo.
➖¡Esto es una gran sorpresa!—necesitaba recuperase del shock.
➖Vine a verte porque necesito que me hagas un pequeño favor especial—no daría vueltas al asunto.—Eres la única que conozco con el mayor interés en hacer que la reputación de Dumbledore caiga por los suelos.
➖Es interesante que hayas venido a mi, muy tentador—no lo negaba.—¿Por que yo precisamente?.
➖Necesito que me ayudes, de ese modo ese viejo dejara de meterse conmigo y también se que le tienes buena estima a Lord Graunt—no era nada difícil de saber que ella tenía un interés por así decirlo como fan de su pareja.
➖Así que si lo conoces—tuvo es pequeña duda.
➖Lo conozco porque el es mi...era mi prometido—bajo la cabeza.—Lo que te diré será un gran verdad que nadie sabe. No quiero que cambies nada, necesito que pongas la verdad y de paso puede que yo te ayude con esa nota tan exclusiva que buscas contra Umbridge.
➖Te ayudaré Potter—esto sería muy bueno y con esa clásica sonrisa suya tan característico de ella.
El sabía que ella caería con eso.
Su plan en acción comenzaba ahora.
Detendría con eso a la maldita orden y de paso a los Diggory.
También le dejaría claro a Dumbledore que nada de lo que hiciera lograría alejarlo de Tom.
Su niño seguiría con su padre, con su único padre.
Ahora mismo les demostraría quien era el en realidad.
Por otro lado, en otra parte del ministerio de magia, un hombre de cabellos castaños y ojos azules, de tez pálida solo caminaba muy tranquilo dejando su oficina, su típica máscara de ser un gentil hombre, pero, ahora solo deseaba ver qué estaba haciendo su bello chico de ojos Avada, con esa elfa diciéndole lo que su pareja le ordenó decirle y de paso la pequeña intrusión de parte de ese viejo en casa de una liberada Black, no hacía mas que mejorar su humor.
Tenía ganas de ver la cara de ese viejo al ver a dos de sus ex miembros de su orden ahora visitando a la encantadora ex mortifaga Bellatrix y debía resignarse a solo estar en ese aburrido lugar, con incompetentes Aurores. Ya no eran como antes, en esos viejos tiempos eran más valientes y mucho mejores preparados, ahora ni eso eran y le decepcionaba mucho ver en qué se convirtieron por eso cambio un poco los entrenamientos; era algo duro pero mejoraban un poco y eso es lo que quería, en especial ahora más que debía dar acción a su plan maestro.
Ni el viejo lo vería venir.
Se detuvo al sentir que venían a el.
Al darse media vuelta, un simple mensajero lo hizo ir de inmediato con el ministro, necesitaba de su presencia.
Odiaba tener que mentir de nuevo, se colocó la máscara que usaba en el ministerio, ni siquiera le había dado problemas cuando estudiaba en Hogwarts y fingía ser encantador con todo mundo, usaba un muy buena máscara pero ahora era muy diferente, tan diferente que a veces le daban ganas de cruciar o matar a alguien en esos mismos momentos, si se contenía ahora era por haber recobrado su cordura perdida después de haber hecho esos Horocrux.
No tardó tanto en llegar a la oficina y al entrar noto la seriedad en Kingsley, no era nada bueno es actitud pero tampoco lo daría por sentado, así que como siempre debía ser muy cordial.
➖Thomas hoy vino a verme Harry Potter—dejo de lado un documento importante.
➖¿Harry...Potter estuvo aquí?—fingió sorpresa como debía hacerlo.
➖Vino a verme, al parecer todo este tiempo ha estado en Francia con su hijo—era un dolor de cabeza.—Me contó sobre un pequeño detalle que al parecer no puede dejarse pasar por alto.
➖¿Cuál sería ese motivo?—por su expresión debía ser algo serio.
➖Te mandé a llamar por esa razón—tenia sus dudas.—Se perfectamente que al ser hijo de Voldemort y su heredero no sería lo correcto revelarlo. Lo mismo va con un suceso pasado y que obligo al joven Potter a huir.
➖Señor, se que no debí mentir pero mi madre hizo todo lo posible para que mi padre no se entere de mi existencia—debía trabajar como actor al mostrar un poco de tristeza y sentirse culpable.—Dumbledore al ser enemigo como casi toda la comunidad mágica de mi padre, si supiesen de mi existencia solo causaría un malestar en todos cómo se sembraría la duda.
➖Exactamente por eso mismo no diré nada porque se que no eres como tu padre—confiaba en él y entendía el porqué debía ocultar esa información, querría ser hijo de un asesino.—Lo mismo va para el joven Potter. Su situación es delicada y debo proceder como se debe.
➖No entiendo—ladeo la cabeza en confusión muy disimuladamente solo tenía curiosidad por saber que haría su bello ángel de ojos Avada.
➖Al parecer se cometió un agravio en contra de Potter y por lo tanto hay pruebas suficientes para demostrarlo—esto era difícil pero debía hacer lo correcto.—Acabo de ver en un pensadero la prueba de la violación cometida hacía Potter y en mi criterio no puedo dejarlo pasar.
No sé espero que su esmeralda recurriera a tanto, esto era una sorpresa para el.
➖Puedo entenderte, ya que el es tu prometido al no disolverse su compromiso—anticipo su reacción pero parecía muy calmado.—Thomas, tengo los nombres de los involucrados y una prueba de herencia hecha dónde para mí más pesar está involucrado el hijo de Amos Diggory, siendo el padre biológico de la criatura.
➖Diggory—esto se pondría bueno.—Procederé y enviaré a unos Aurores especializados. Yo mantendré un margen por la razón más obvia.
➖Debo comunicárselo a los padres—y ese era el mayor problema.—Potter quiere que se lleve en secreto porque no quiere exponer a su hijo a las miradas del mundo mágico.
➖Es lógico—solo suspiro en cansancio.
Entro corriendo un pobre Auror buscando a su jefe.
➖Lo lamento, la orden ha entrado en propiedad de la familia Black sin permiso alguno—era uno de los vigilantes.—Fueron donde se encuentra Bellatrix Black.
Esto era mas divertido de lo que pensó.
El pobre ministro por mas que quisiera mantener a raya a la orden, más ahora que muchas familias y casi media comunidad se encontraba en contra de sus acciones y el pase libre que tenía de hacer lo que quisieran.
El se fue a presentar en casa de su padrino, por ahora el vivía con su hermano después de que amado esposo vendiera su casa porque no quería estar en ella, malos recuerdos tenían y como su hermano acondicionaba la mayor parte de las mansiones y las remodelaban, debían vivir donde vivieron en su niñez.
Al abrir la puerta los recibió un elfo muy viejo pero al verlo solo fue muy obediente y educado, los llevo a la sala de estar donde miro un poco la casa, algo lúgubre pero se notaba que por ahora había vida en ella, a pesar de estar algo descuida y más por su aspecto.
➖Harry—estaba sorprendido de verlo ahí
➖Tío Reg—lo llamaba así desde que le dio permiso para hacerlo.—Podríamos quedarnos por unos días.
➖No tengo problemas—miro al elfo y usando un tono amable.—Krecher acondiciona el cuarto de visitas.
Obedeció el elfo y desapareció.
➖¿Mi Lord, sabe que estás aquí?—eso lo tenía preocupado.
➖Tom sabe que no regresaré por ahora—bajo a su pequeño quien solo miro todo el lugar.—Ve a explorar.
➖Descuida Albus, puedes hacerlo—le sonrió para poder darle su consentimiento ya que ese niño siempre esperaba su consentimiento de los demás antes de hacerlo.
Eso fue suficiente para solo comenzar a caminar por la habitación mirando cada cosa.
➖Cómo estoy harto de la orden y de Dumbledore decidí ir con el ministro de un vez—lo aclaro y esto no sería bueno.—Debía usar esto a mi favor y fingiré un poco que estuve viviendo en Francia pero en el mundo muggles.
➖Harry—esto no le gustaba nada.
➖Tío Reg, no le digas nada a mi padrino o impide que Bella se enteré—podría decírselo al ver a su hijo ir a otro lado.
Así fue como le conto lo sucedido y el porque decidió ir por ayuda con el único que quería matarlo.
Su mirada se torno sombría, esa expresión era normal.
Ni siquiera sabía si reaccionaria bien pero era más sensato y razonable como para escucharlo.
➖¿Mi Lord lo sabe?—con un tono frío.
➖Lo sabe, no podía mentirle más ahora que somos pareja—tenia un poco de angustia.—Albus es hijo de Cedric Diggory. El participo ese día, apenas si logré noquearlos con mi magia y después paso lo de los dementores.
➖No le diré nada a mi hermano porque lo conozco—debía calmarse y pensar mejor todo.—Siento que si Dumbledore lo supiera no te molestaría más.
➖Eso pretendo ahora—junto sus manos.—Se hará un juicio en contra de ellos.
➖¿Como convenciste al ministro de ayudarte?—eso era lo más difícil.
➖Permiti que viera ese recuerdo por medio de un pensadero, Tom me enseñó como hacerlo sin usar la Legeremancia—eso lo ayudó porque sería difícil permitir la entrada a cierto mago.—Aunque sepa Oclumancia no quiero que se ponga en duda mi palabra. Habrá muchas familias y se que eso los enojara a muchos pero esto solo será un paso más a los planes de Tom.
➖Fue algo bueno hacer eso, aún así tengo dudas sobre lo idea de mi Lord—debían encontrar aún a una madre sustituta.
➖En realidad, yo le di sugerencias pero aún hay que fabricar un gran actuación y presentar a Voldemort y a Tom como dos personas diferentes—si mal no recordaba había un modo pero como lo hacía era el gran problema.
➖Investigare en los libros de la familia—posiblemente encontraría algo.—Le enviaré una carta a mi Lord sobre dónde estás en estos momentos. No quiero verlo angustiado por ustedes.
Eso lo hizo sonreír hasta que escucharon un par de gritos dónde un pobre solo supo de dónde venían esos griteríos, no por nada había estado tolerando un poco como su hermano desde que ellos llegaron y de como ya estaban cansados, solo no sabía dónde poner ese maldito cuadro y si fuese peor quería de una buena vez esconderlo, solo recordaba que a quien le gustaría tenerlo sería a la no tan loca de su prima pero por ahora iría a ver qué pasó.
Un pobre chico de ojos verdes solo noto su semblante sombrío para seguirlo y topándose con que su pequeño solo miraba el cuadro donde una mujer solo gritaba, le recordaba un poco a los cuadros del colegio, entendía a la perfección que esto debía ser molesto.
