Con eso fue más que suficiente para irse y caminar muy contento.

De algo servía haberlo deducido, obtener su información y haber visto su fotografía cuando su hermano se lo pidió, pero ya sería cuestión de tiempo, en unos días más dejaría que se encargarán de él en secreto, esto era una operación en curso pero su cara valió la pena.

Tan sumergido estaba en llegar a la estación, cuando no se dio cuenta de la persona que ya lo había visto cuando camino por ahí y fue a comer algo, para empezar no tenía una buena mirada al verlo, estaba ligeramente enojado y molesto con el.

Solo quiénes sabían quién era y lo que hacía se dieron cuenta y no fue agradable verlo malhumorado que los pobres estudiantes, sus alumnos pagaron las consecuencias y al verlo, creyó que era un error pero que equivocado estaba, hasta que esa dulce anciana le dijo haber visto aún conocido suyo y que ella no olvidaba tan fácil el rostro de la gente y mucho menos la engañaba.

Ya había tenido una charla con su hermano Albert al llegar a cada y un poco sorprendido, habían tenido unos pequeños inconvenientes por culpa de cierto detective chantajista pero nada cambiaba en sus planes hasta que salió esa conversación después de regresar de la universidad y sentarse a beber el té que le preparo su hermano.

Flash back.

Nadie se había querido acercar o decir algo, estaban siendo cautelosos desde hace más de dos semanas desde que fue más obvio su molestia, ya ni siquiera podían saludarlo sin tener miedo de su sonrisa tan fingida y sobre todo de sus ojos tan fríos y cuando llegó su hermano mayor todos se sorprendieron de verlo tan pronto.

Hermano—hablo el menor que aún trataba de calmar o averiguar qué le pasaba a su otro hermano.—William ha estado de mal humor estos días.

Creo saber qué ha provocado su molestia—era difícil saber a veces lo que le molestaba pero era obvio en su expresión.—Déjame Louis resolverlo a mi manera.

Se dirigió al estudio dónde noto esa mirada fría.

William—debía tener cuidado ahora con lo que le decía.

(Escribiré como más o menos me vaya pareciendo, no soy buena en los diálogos pero el intento es lo que cuenta).

Albert—cerro su libro para voltear a verlo.—No te esperamos tan pronto, creí que llegarías en dos días.

Vine lo más rápido posible y creo que hice lo correcto—actuó lo más normal posible.—Al parecer la desaparición del hermano menor de mi jefe se debió a cuestiones más personales.

Desapareció—sonó como burla el escucharlo.—Me cuesta creer que con la vigilancia tan extensa del hermano mayor haya desaparecido de su vista así de fácil.

Aunque no lo creas ya ha ocurrido antes—por lo menos ya sabía lo que le molestaba.—Los padres del Sr. Holmes vendrán y esto lo hizo creer que había huido pero vi al antes de retirarme y me dejó un poco sorprendido.

¿Que pudo sorprendente Albert?—ahora estaba algo curioso.

Es un Omega—desvió la mirada para mirar el desastre de los papeles arrugados y ya se imagino lo que les pasó.—Recibí una carta de advertencia del director dónde me pedía o más bien me exigía mantener la boca cerrada como a mí secretaria de no decir palabra alguna de lo que había visto con su hermano.

Un Omega—eso explicaba su modo de actuar y comportarse, aún cuando tenía ese atrevimiento no se acercaba más de lo necesario y parecía que esa rigidez momentánea era para estar alerta.—Si el hermano mayor lo sabe y protege esto quiere decir que hay una razón muy oscura. Mr. Holmes ha ocultado esto y debo decir que es muy interesante pero a la vez es un inconveniente.

Si se descubre no se que impacto tendrá tanto en el público como en la sociedad—omitiendo sus planes.

Cierto—pensando en todo y mirando a su hermano.—Albert sabemos que el hermano mayor protegerá a su hermano y debe tener ya listo todo por si algo como esto pasaba. ¿Que expresión o actitud tenía sobre la mención de sus padres?.

Si soy honesto el director parecía más que nada disgustado y molesto, es como si no tuviesen una buena relación—ahora recordando ese detalle.—Pregunte de casualidad a alguien y solo supe que ni el ni el Sr. Holmes tienen buena relación con sus padres, una rencilla familiar antigua y solo hubo una breve mención de un hermana mayor y algo de una noble familia.

Hermano mayor—eso lo sorprendió tanto que se levantó para salir a buscar a alguien.

Salió del estudio y se dirigió dónde se encontraba un joven solo arreglando el comedor después del desagüe y ayudando al otro hermano quien en esos momentos parecía un poco preocupado pero al verlo no dijo nada.

Fred necesito que me ayudes a obtener información importante-usando un tono serio.

Otro caso—apareciendo otro de sus hombres quien solo estaba aburrido.

¿A dónde iremos?—con su gran sonrisa.
Nii-san—no podía explicarlo pero esto no iba ser nada bueno.

No es ningún caso relacionado con nuestro trabajo—decepcionándolos y aún tenía esa duda que lo hacía .—Necesito que encuentres información relacionada a los Holmes, sobre sus padres y familiares, conexiones con la nobleza en especial.

¿Nii-san ocurrió algo?-no era de su agrado ese detective a menos que fuese por sus planes pero no decía lo mismo con esa insolencia falta de modales tan presentes y su actitud lo hacía molestar como su repulsivo aroma.

¿Que sucede con ese molesto detective?—ya se le hacía muy extraño.

¡Con Sherlock!—lo dijo sin pensarlo pero estaba un poco preocupada.

Nuestros planes pueden verse afectados por un pequeño detalle que se nos pasó verificar—no iba a mentir.—Hace poco descubrimos la verdadera biología de Holmes y esto puede perjudicar toda la operación.

Su biología—ella estaba más que preocupada.-¿A que te refieres con su biología?.

Mr. Bond en algún momento sentiste o te diste cuenta de que Holmes era un Omega—no lo miro pero se sentía de ese modo.

¡Omega!—dejo a todos sorprendidos e impactados.

¡Es una broma, verdad William!—el no se lo creí.

No lo es—apareció el castaño cuando supo que esto no iba acabar bien.—Yo mismo vine a informar lo que descubrí y más la amenaza de su hermano es prueba suficiente de que el detective es un Omega.

Mientras el miraba su tablero de ajedrez, paso por su mente todas las veces que noto algo inusual en el, todas sus actitudes y después de recordar ese breve momento donde hablaron sobre lo que eran y como dedujo su género, ese silencio momentáneo, su expresión tan relajada y aliviada, sonaba como una burla al no haberlo descubierto y así siguió, pero su cautela era tan notoria y ese aroma tan extraño que no detecto, pensó que no valía la pena porque siempre fumaba pero en realidad eran esa drogas para ocultar el aroma, hasta ignoro el comentario de su hermano cuando le dijo que le desagradaba su aroma, que le era repugnante y si eso no bastaba, la manera de verse lo explicaba todo, alto, de complexión delgada, siempre con esas ropas tan grandes y ese abrigo característico de el, su modo de parase y actuar, sus cabellos recogidos para darle un aire maduro y no tan delicado o fino como su hermano y sus ojos azules, un poco expresivos pero a la vez opacos, muy inusuales en algunos betas pero comunes en Omegas.

Las señales estuvieron frente a el y las ignoro.
No las vio porque se centro más en su intelecto, y la manera de enfrentarlo y deducir tan rápido todo.

Lo vio como un hombre respetable y olvidó si pertenecían a la misma clase o a diferente.
Hasta lo dejo de lado, por fin encontró un rival y esto sucedía.

No lo hacía menos pero está sociedad era tan cruel e injusta con los Omegas que si no fuese por qué su hermano era uno, no le importaría, el único Omega que le importaba era su hermano menor, su querido hermano menor debía ser cuidado y protegido pero aún así era difícil no escucharlos hablar mal de el y ese deseo de matarlos aparecía, y si no fuese porque el es más fuerte o se sabe defender, eso le quita una preocupación menor.

Hasta ahora por Albert habían logrado rechazar a varios desgraciados de unirse con su hermano menor pero no sería así por siempre, Louis escogería a alguien y su felicidad era más importante, pero tenía que su compañero le trajera dolor, suficiente había sido su enfermedad, el quedar huérfanos y vivir solo dependiendo de ellos, protegiéndose mutuamente hasta que se les dio una oportunidad.

Tan absorto estaba que no se dio cuenta de la presencia de alguien más en la habitación.

No debería bajar la guardia, maestro William—dejando el té aún lado.

Lo siento, solo es que este problema no me deja en paz—estaba estresado.

Habla de ese detective—ya se habia enterado sobre ellos.—Eso me recuerda que conozco a un Holmes. Sherrinford Holmes, un hombre muy respetado en el círculo social, un hombre protegido por el Duque Berwick.

(Aclaración el verdadero duque de berwick era de descendencia británica y francesa, solo uso este dato y lo adapto a mi historia).

El Duque Berwick es conocido por ser un hombre influyente y mantener una estrecha relación con algunos nobles importantes—recordaba algo de ese hombre.

Tiene influenza y poder en Francia, aquí en Inglaterra debe mantenerse callado y obedecer de lo contrario que más podría lograr—ese era un buen detalle que conocía.—Financia a varios alumnos para que ingresen a las universidades y después de ello obtiene sus lealtades como ciertas retribuciones por invertir en ellos. Si mal no recuerdo tuvo dos hijos quienes no han dado la descendencia que el tanto anhela.

¿Cómo conoces a un Holmes?—le interesaba saber más.

Solo vi a Sherrinford Holmes una vez, un chiquillo muy arraigado a sus creencias, un Alfa que miraba a todos por debajo—detuvo sus palabras para hablar adecuadamente.—Se caso con un Omega de familia noble y solo supe que se dedicó a una empresa como inversionista, no supe más.

Eso me ayuda un poco, esperaré a que Fred vuelva—debía indagar un poco más.

Pero eso no cambia que ese detective te haya engañado—quería ver esa reacción.—Es muy inteligente como para ocultar su naturaleza y que nadie sospeche. Su hermano es parte del gobierno y lo ha ayudado pero es un digno rival. ¿Que te ha molestado de el estos días?.

Molesto—abrió sus ojos al verse en un dilema sin respuesta.

El desaparece de la nada y no hace su trabajo que tú preparaste con mucho cuidado—formándose una sonrisa.—Louis lo vio en la estación y tú lo viste también y ambos reconocieron a uno de los hombres de Milverton quien arrastró a Mr. Holmes y desde ese día te han visto enojado todos.

¿Porque habría de molestarme si conoce a Milverton?—le parecía absurdo.

No lo sé—notando su molestia—No sería más fácil secuestrarlo y preguntarle directamente.
Iba a tomar su té cuando se detuvo y miro al hombre sonreír.

Estás preguntas van a algún punto—dejando la taza.

Por supuesto—esto era un verdadero caso.—Desde que lo conoces no actúas como emismo...Son celos. Eres un Alfa y el un Omega, dos genios que están a gusto con la presencia del otro sin aburrirse, un detective consultor y un consultor criminal.

Callándose un momento antes de continuar.

Morán ha propuesto matarlo al sentirlo como amenaza pero te niegas—para darse la vuelta.—Siento que te has enamorado y es tan absurdo pero no imposible.

Fin del flash back.

°
Así acabo esa noche quedándose despierto pensando en todo y llegó a una conclusión, puede que se sienta celoso y atraído hacia el detective pero también furioso por su desaparición tan repentina al haber arruinado sus planes y ahora que lo veía pasar porque debía ser amable con el, el merecía una explicación mejor y se detuvo en el momento en que pasó a su lado.

Es bueno verlo Mr. Holmes—usando su tono de voz o mando.

Lo hizo detenerse y estremecerse por el tono pero también sus feromonas actuaron.

➖L-Liam—girando a verlo y sintiendo como esos ojos fuesen dos pares cuchillos que se incrustaban en el.

Es sorpréndete verlo sano y a salvo—comenzó a caminar hacia el.—Aunque es más sorprendente que sea un Omega, detective.

➖E-Esto tiene una explicación—temblando su voz y viéndose abrumado por su presencia.

Claro que la tiene—para quitarse el sombrero.