Estuvo en su cuarto esos días antes de que se fueran ellos a Londres, sabía que habían llegado los hombres del rubio hace un día pero no los había visto, en esos momentos se levantó y uso la ropa que le dejaron, se miro en el espejo y se veía bien pero sus cabellos eran un desastre, se los peino como pudo pero se volvían molestos, quiso recogérselos pero no tenía con que, y también se quedó pensando si sería buena idea ir al estudio, no quería toparse con cierta persona que lo consideraba una molestia ahora.
Una vez pasara el mes se iría.
Solo verían lo de su celo y eso sería todo.
Le envío una carta a su hermano para avisarle que dejara que John lo fuese a ver esos días, si quería también su querida casera, debía explicarles todo y era mejor que ahora lo hiciera, estaba algo nervioso porque también lo pondría al corriente de lo que ha pasado en su ausencia y es que al revisar las noticias en el periódico le traía tristeza ya no poder seguir haciendo lo que más amaba.
Ser detective era una pasión, igual sus experimentos pero no podía realizarlos y mucho menos volver.
Solo sabía que el mundo lo juzgaba ahora por lo que había hecho.
Sabía que nadie tendría una buena opinión de el si sabían su verdadera naturaleza.
Paso eso, estaba acostumbrado a las críticas y a lo que decían de el, que se volvió tan normal pero dolía saber que había perdido algo valioso y ahora solo esperaba el veredicto final como su castigo, sabía lo que podría pasarle pero su hermano estaba metiendo las manos y de seguro reducirían su castigo pero no sabía lo que le harían a partir de ahora.
Tampoco es como si pudiese volver y fingir que nada paso.
Se dio la vuelta al escuchar pasos acercarse y no sabía quién podría ser pero cuando la puerta se abrió abruptamente, pudo ver qué era alguien que extrañamente se le hacía familiar y conocido pero no sabría decir si era así.
➖Buenas tardes Mr. Holmes—con un tono alegre.—Me llamo James Bond, y seré uno de los hombres que lo cuiden.
➖Un gusto—eso creía.
➖Ya que los Moriarty se fueron puede estar más tranquilo—se acercó a el y lo tomo del brazo.—¡Porque no damos un paseo afuera!. Hace un día agradable y estar aquí no es divertido.
➖No gracias—quiso zafarse de su agarre pero se vio arrastrado fuera de la habitación.
No tomo su opinión para nada esa persona quien lo hizo salir fuera de la mansión y lo hizo ir al jardín donde saludo al otro encargado de cuidarlo, parecía un niño pero no sé confiaba para nada, parecía habilidoso y también se le hacía familiar pero por el modo en que cuidaba el jardín creía que ese era uno de sus deberes aquí.
➖¿Que crees que haces Bond?—llegando cierto hombre que estaba molesto por no poder ir.—William dejo instrucciones específicas.
➖Siempre de cascarrabias Morán—para abrazar al azabache.—Solo saque a Mr. Holmes a dar un bello paseo y no esté encerrado todo el tiempo.
➖Más te vale que no enteré o te irá mal—eso le preocupaba porque hasta el vio el cambio en su jefe con la presencia de ese Omega quien parecía muy patético al no poder zafarse de ese agarre.
➖Mr. Bond está lastimando al Sr. Holmes—intervino porque lo noto.
➖¿He?—soltó al azabache y miro su cuello de dónde lo había abrasado para ver una marca rojiza.—Eres tan delicado.
➖¿He?—no sabía a qué se refería pero se sentía aliviado.
➖¡Obviamente los Omegas son más delicados!—hasta eso el lo sabía.—Con cualquier cosa que les pase quedan las marcas.
El se llevo la mano a su cuello dónde le había dolido.
➖Perdona—no sabía cómo decirlo.—No pensé que fuese tan adorable. Aunque aún estoy sorprendido de que seas un Omega.
➖Lo he escuchado antes—tampoco los culpaba.
➖Bond termina tu tarea—acercándose y mirando al azabache.—Sera mejor que regreses adentro. Suelen pasar algunas personas que conocen a los Mlriarty y si te ven pensaran mal, eso traería problemas a dos par de Alfas solteros.
➖No quise salir—entendía a lo que se refería.—Soy un invitado aquí temporal. No es mi casa como para que haga lo que se me venga en gana.
➖Ahora entiende eso—sonó sarcástico.—Hasta ahora solo ha dado dolores de cabeza cuando era un detective. Si no fuese porque William lo necesitaba para su planes, estaría muerto desde hace tiempo.
➖Perdón por meterme pero creí que era una invitación coronel—le sonrió porque fue divertido ver su expresión.—Se quien es y como ya no soy más un detective no importa si me matan aquí mismo.
Los otros dos se sorprendieron por sus palabras.
➖Pero no lo harán ya que mi hermano es el gobierno británico—para aguantar las ganas de reírse.—Sabe debería ser más agradecido conmigo. Supe quién era el Lord del crimen y estaba tan feliz pero también un poco decepcionado pero después de pensarlo sería aburrido que alguien como el desapareciera así que me encargue de resolver esos casos sin relacionarlos para que no intentarán dar con ustedes.
➖Jajaja—se burló quien lo había arrastrado pero la ignoro.
➖Volveré adentro—no sin antes acercársele más de lo debido.—Recuerda que tengo que comer a mis horas establecidas por Lou o Liam se enojara conmigo otra vez si lo averigua. ¡No queremos verlo enojado coronel!.
Para irse adentro dónde los dejo y siguió burlándose para irse de ahí riéndose de alguien mientras el otro se acercó.
➖¿Estás bien?—lo decía por su expresión.
➖¡Maldición!—para llevarse la mano a su frente.—No quería admitirlo pero ahora se porque le atrae a William ese Omega.
➖Al Señor William le atrae el Sr. Holmes—eso lo sorprendió.
➖Fred—al parecer no lo había notado el.—Yo creía que solo era un peón más para lograr nuestro objetivo pero después de un tiempo note que algo había cambiado. Podíamos haberlo matado pero nunca nos dio la orden. Aparte si mencionaba eso siempre recibía una mirada de muerte aunque de eso el no se daba cuenta.
➖Así que al señor William le gusta el Sr. Holmes y ahora que sabemos que es un Omega querrá marcarlo—eso podía suponer.
➖No lo sé—no podía decirlo porque dudaba que pasara por como era pero tratándose de ese azabache podría ser lo contrario.
Ahora ese era el dilema.
Ellos sabían lo que pasaría si su jefe marcaba a ese Omega.
Sería complicado con sus estilos de vida pero que más podían hacer.
Y ahora debían cuidarlo recordando esa mirada y esas palabras que les dio a los tres.
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Flash back.
Antes de irse, el se quedó viéndolos para solo darles una sonrisa y cambiando sus ojos sintiendo el peligro ellos.
Mr. Holmes no tiene permitido ir a otro lado que no sea su cuarto o el estudio—siendo muy claro con ellos.—Tampoco puede dejar la residencia. Ni siquiera pueden recibir a nadie que ande buscándolo. Se que no me defraudarán, por eso les encargó su cuidado.
Fin del flash back.
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Había una ligera amenaza en su voz pero sobre todo alguien no lo había notado y ese el azabache que regreso a su cuarto donde al entrar se dejó caer al piso y llevo su mano a su pecho para solo suspirar aliviado. Era una suerte estar rodeado de betas pero eso no cambiaba el hecho de que sería imposible dejar la residencia, parecía demasiado normales pero ya había deducido algo en ellos, le eran fieles al rubio de ojos rojos que no dudaría en dar su vida y también eran muy hábiles, se notaba después de todo y el ver a un fantasma que se creía muerto era más complicado.
Lo hacía más interesante pero también era más peligroso involucrarse, por primera vez su hermano tenía razón.
Aún le faltaba mucho por lo cual aprender.
Relacionarse con los demás no servía de nada con el, a diferencia de ellos que eran buenos relacionándose con los demás.
Se levantó porque no sería bueno que lo encontrarán tan vulnerable en el piso, eso provocaría un verdadero problema si lo informaban ahora solo debía seguir pensando en cómo debería actuar con su familia.
Su padre lo manipularía o usaría algún as bajo la manga, su madre no sería más que una molestia pero si su hermano mayor se involucraba tendría que jugársela usando su comodín, debía sacarse de encima a ellos de algún modo sin que recurrieran a nada a su favor pero había un problema y ese era ese molesto Alfa que ahora estaría más empeñado en tenerlo, siempre lo había advertido y había tratado de tenerlo una vez en el pasado pero ahora que esto le pasó, jugaría al chantaje y lograría poner a ley de su lado.
Por eso debía eliminarlo.
Esa era su única opción, su muerte sería lo mejor.
¿Pero como lo haría?.
El problema es que debía planearlo buen si quería librarse de él, su hermano lo ayudaría pero necesitaba una excusa para poder hacerlo pasar por un problema serio y que fuese algo perjudicial y no contaban con algo que los hiciera poder hacerlo y pedirle ayuda al Lord del crimen sería prácticamente malo.
No quería involucrarlo y deberle algo más.
Aunque dudaba que lo ayudase.
Porque ayudaría a alguien que ya no le era de utilidad, solo lo estaba ayudando ahora por su hermano, no le convenía hacer enojar al gobierno y que lo tratase de eliminar y su hermano no le gustaría perder una pieza importante, un gran beneficio para el.
El ya no era útil solo un estorbo.
Y eso lo hizo recordar parte de su infancia cada vez que su padre hablaba con su madre y le agradecía el haberle dado un buen hijo Alfa que cumpla sus expectativas.
Sus palabras hacía el, sus miradas de decepción de asco aún lo perseguían y le había dolido en el pasado.
Ahora solo quería que esto pasara más rápido.
Tocaron la puerta justo cuando el estaba listo para llorar pero no pasó cuando entro de nuevo ese hombre que solo lo saludo.
➖Vine hacerte compañía ya que debe ser aburrido estar solo todo el tiempo—para cerrarla y caminar hacia la silla y sentándose.
➖Estoy bien así—desvió la mirada.
➖Escuché por ahí que también viviste como un noble—eso lo sorprendió pero quería saber si era cierto.
➖Viví en una mansión similar—odiaba recordar esa parte de su infancia.—Solo era un invitado que debía agradecer tener un techo y una educación que nadie podría tener.
➖¿Tus padres lo permitían?—no esperaba escuchar eso jamás de el.
No dijo nada, no iba a revelar sus debilidades se niño prefirió ignorarlo y siguió mirando hacia afuera.
El entendió que no hablaría y se retiró de la habitación no sin antes darle un vistazo por última vez antes de salir.
Sabía que se había dio y estaba solo viendo lo que había fuera.
Necesitaba algo con lo que pudiese distraerse y aunque intentará salir aún era un riesgo para el, podía ser imprudente pero no correría ningún riesgo a ser atacado y hacer pasar un mal rato a los que lo cuidaban, ya no quería ser una molestia y estaba seriamente pensando que tal vez aceptaría la plaza que le ofreció su hermano si revelaba su identidad, podría vivir cómodamente como querido profesor de música o emplearse en otro puesto interesante pero la sola idea lo dejaba pensar que no sería buena idea ya que al ser por bastante tiempo un detective lo haría actuar de manera imprudente y causaría problemas.
Siendo Beta o alfa se puede pasar pero no aún Omega.
Esperaba que el mes pasara lo más rápido para irse.
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En Londres.
En cierto piso un alfa solo miraba el violín dejado en su estuche por su compañero quien no sabía dónde podría estar. Debían hablar de lo que le oculto y trataba de entender porque le había mentido pero no podía aceptarlo.
Lo engaño y le hizo creer cosas que no eran.
Ahora entendía todo y fue a buscar a su cuarto algo que le indicara que era una vil mentira pero en esa habitación todo olía a feromonas de Omega, tuvo que salir porque lo afecto de inmediato y cuando se calmó le pidió ayuda a la Sra. Hudson quien ventilo el cuarto y algo enojada porque cierto azabache no lo hizo y esto era peligroso si alguien se presentaba, no era tan grave pero no sé había disipado y encontraron las medicinas que usaba, las reconoció de inmediato y odiaba haberlo confirmado.
Se sentía enojado, furioso y sobre todo decepcionado.
No tuvo más alternativa que salir de ahí.
Fue a buscar a su novia con la cual había quedado de verse pero al verla en ese lugar algo caro lo incomodaba, aún no aceptaba que estaba con una mujer de familia rica pero se sintió bien poder verla y cuando hablaron de cosas triviales a su mesa se acercó una persona que no creyó ver.
➖Dr. Whatson—con un tono calmado.—¡Que sorpresa encontrarlo por aquí!.
