¡Hola, apreciados lectores!

Acá les traigo la siguiente parte de esta historia.

Muchas gracias, de verdad, a los seguidores y a quienes se han tomado el tiempo en dejar sus lindos y valiosos mensajes: Ranma, Arianne Luna, Hikari, Kat, MundoFanficsInuyashayRanma, Benani0125, batido de chocolate y LUMAMI.

Los personajes y las imágenes usadas en esta historia no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi y está escrita sin fines de lucro.

"Y se vieron por primera vez"

O por lo menos, él la vio por primera vez, ya que ella sí lo había visto antes, pero que no hubiera prestado atención era otra cosa.

Ambos sintieron que sus miradas se conectaron por unos segundos.

Él se sintió extraño. Hacía mucho tiempo que no le pasaba algo así. Como cuando vio a Shampoo por primera vez, pero esta ocasión era diferente.

Ranma salió del trance en el que estaba, pues parecía como si lo hubieran hechizado. Se aclaró la garganta y dijo:

-¿Puedo saber qué está pasando aquí?

-Ranma, disculpa -dijo Ryu- Mira, ella vino a solicitar empleo acá.

Akane se quedó estática ante la presencia de Ranma y se sintió muy avergonzada al darse cuenta que se había equivocado y Ryu continuó, dirigiéndose a Akane:

-Te presento a Ranma Saotome.

-Pe… perdón -dijo Akane tímidamente, dándole la mano a Ranma- Mucho gusto, señor Saotome. Yo soy Akane Tendo.

-Igualmente, señorita Tendo -dijo él un tanto reseco- Pero lamento decirle que no hay plazas disponibles.

-Ranma -dijo Ryu- ella viene a solicitar empleo para impartir clases.

-¿Qué? –dijo Ranma muy sorprendido-.

-Sí, ella es una artista marcial.

-Sí -dijo Akane- me gustaría que me diera la oportunidad de trabajar acá.

-Bueno, déjenos sus datos y si cumple con los requisitos, lo cual dudo mucho, la llamaremos -dijo Ranma de manera insolente-.

Akane se asombró, porque no esperaba que la tratara así, ella se lo imaginaba de otra manera.

Ryu le dijo a Ranma:

-Oye, ¿puedo hablar contigo un momento?

Ranma sólo levantó los hombros y después Ryu le dijo a Akane:

-Danos un segundo, por favor, Akane.

Akane sólo asintió. Ryu se llevó a Ranma y se alejaron un poco de donde estaba Akane y le dijo:

-Oye, habíamos quedado en que nos dejarías hacernos cargo de esto.

-Ryu, por favor, obviamente esa chica no es la indicada –dijo con desprecio-.

-Bueno, eso piensas tú, pero Ryoga y yo nos haremos cargo, ¿de acuerdo?

-Es una pérdida de tiempo.

-Ya Ranma, no voy a discutir contigo.

Ryu se acercó a Akane nuevamente y le dijo:

-¿Tienes tiempo para mostrarnos tus habilidades?

-Sí, por supuesto.

-Bueno, entonces, no se diga más… Pelearás contra mí.

Akane se puso muy feliz y Ryu le mostró donde podía ir a cambiarse. Ella llevaba en una mochila su traje de entrenamiento y se lo puso. Regresó con ellos y Ranma la vio aún más linda con ese traje, pero obviamente, no lo admitiría.

El encuentro comenzó y Ranma quedó muy sorprendido al ver la gran habilidad de Akane. Era bastante ágil y hacía perfectos movimientos. Le dio una buena batalla a Ryu.

Ryoga también vio la pelea y se dio cuenta que esa chica tenía talento.

Al finalizar el encuentro, mientras Akane fue a cambiarse, Ryu, Ryoga y Ranma se quedaron hablando:

-Me parece que es excelente -dijo Ryoga-.

-Sí, es muy buena -dijo Ryu- Me dejó sin aliento.

-Creo que no es para tanto -dijo Ranma de manera insolente-.

-Pues debes estar loco si piensas así -dijo Ryoga-.

-Exacto -dijo Ryu- y como nosotros somos los que decidimos…

-La chica se queda -dijo Ryoga-.

-¡Van a acabar con mi dojo! -dijo Ranma molesto-.

-¡Qué exagerado eres! -dijo Ryu-.

-Además -dijo Ryoga- estoy seguro que su presencia atraerá muchos más estudiantes.

-¿Por qué lo dices? -dijo Ranma, algo reseco-.

-Ay, de verdad eres un ciego -dijo Ryu-.

-La chica es bellísima -dijo Ryoga-.

-Para nada -dijo Ranma- Belleza es lo que menos tiene.

-¡Oh, sí, lo olvidaba! -dijo Ryoga- ¡estoy hablando con el cascarrabias más grande que existe!

-¡Ryoga, no te permito que me hables así!

-¡Tú a mí no me dices nada, Ranma!… ¡Ya bastante hemos tolerado tu mal carácter!

En eso, Akane apareció y los tres voltearon a verla y ella dijo:

-Perdón, no quise interrumpir.

-No interrumpes, Akane -dijo Ryu- De hecho, queremos decirte que te quedas.

-¿De verdad? -dijo Akane muy feliz-.

-Sí -dijo Ryoga- Mañana puedes empezar -después volteó a ver a Ranma, le dio un codazo y le dijo:- ¿Verdad, Ranma?

Ranma estaba bastante molesto, pero al fin dijo:

-Sí, así es, pero te advierto que no tolero la incompetencia y nada de venir tarde al trabajo… Te quiero aquí a primera hora, ¿está claro?

-Sí, señor, por supuesto… Le aseguro que no tendrá quejas de mí –dijo Akane con una gran sonrisa que dejó helado a Ranma, pero trató de controlarse. Aunque, esta situación no pasó desapercibida por sus amigos, quienes se rieron disimuladamente.

Después Ryoga le dijo a Akane:

-No seas tan formal con él, sólo dile Ranma, a él no le molesta –después se dirigió a Ranma y le dijo:- ¿verdad, Ranma?

-¡Basta, Ryoga! –dijo furioso-.

-Bueno, por lo menos a nosotros no nos molestaría para nada que nos llames por nuestros nombres, a mí puedes decirme únicamente Ryu.

-Y a mí, Ryoga.

Akane volvió a sonreír y Ranma, no soportando el efecto que en él ocasionaba esa sonrisa, mejor se fue de ahí.

Ryoga sólo negó con la cabeza y después le dijo a Akane:

-Discúlpalo, por favor, Akane. Te aseguro que es una buena persona.

-Sí, es cierto -dijo Ryu- No siempre fue así.

-No hay problema, en serio, sólo que me lo imaginaba de otra forma, nada más -dijo ella, un poco decepcionada-.

-Bueno, mejor vamos a aprovechar para mostrarte las instalaciones –dijo Ryoga-.

Akane asintió y ambos le empezaron a mostrar el dojo.

Ranma entró a la oficina personal que tenía en su dojo, ya que también se había dedicado a la carrera de Abogado y Notario que había estudiado en la universidad.

Se sentía muy confundido y pensó:

¡No sé por qué, pero creo que es un grave error que ella se quede a trabajar aquí!

En eso, entró su secretaria a la oficina, llevándole algunos documentos que debía firmar, sacándolo de sus pensamientos.

Luego de mostrarle el dojo, Akane se fue de ahí y regresó a su departamento para empezar a alistar sus cosas para el siguiente día. Después, se quedó recordando ese momento tan vergonzoso por el que había pasado y pensó en que debía pedirle una disculpa a Ranma por haberlo confundido con sus amigos:

Quizás eso fue lo que le molestó… ¡Qué tonta fui! ¿Cómo pude confundirlo?... Sí he visto algunas fotografías suyas en el periódico, quizás no tan detenidamente, pero, ¡Ay! ¡Qué distraída soy!… Bueno, es que, al final tiene cierto parecido con sus amigos… Pero, sus ojos… Esos ojos azules son inconfundibles.

Decidió que debía ir a buscarlo. Regresó al dojo, pero le dijeron que ya se había ido a su departamento:

-Ya se fue, pero podemos darte su dirección -dijo Ryu-.

-Bueno, no quisiera incomodarlo, yendo a su departamento… Debe estar descansando y quizás no le parezca a su esposa. (Akane había leído en los periódicos y visto también en la televisión, que mencionaban, constantemente, que él se encontraba soltero, pero al parecer, no había prestado atención).

Ryoga y Ryu voltearon a verse y empezaron a reírse a carcajadas. Ella no entendía qué era tan gracioso y al fin Ryoga dijo:

-¿Ese cascarrabias con esposa? Jajajaja… ¡No podría imaginarlo!… ¿Qué mujer en su sano juicio aguantaría su carácter? Jajajaja.

Ryu le dio un codazo en el estómago y Ryoga le dijo:

-¡Oye! ¡tú también te reíste!

-Sí, pero es mejor que pares ya con eso.

Akane seguía sin entender. Ellos al fin le dieron la dirección y ella les agradeció.

Se dirigió hacia allá, pero antes, decidió comprar un pequeño pastel para llevárselo en gratitud por haberle dado el trabajo y para disculparse por el malentendido.

En su departamento, Ranma se disponía a descansar un momento, pero, vino a su mente la imagen de esa chica que acababa de conocer: Akane Tendo.

Él no era ningún ciego, como lo habían llamado sus amigos, para no darse cuenta que sí era muy hermosa, incluso, mucho más que Shampoo. Pero después, él mismo se regañó al estar pensando en ella:

-¿Qué es lo que me pasa?... ¿Por qué no ha salido de mi mente desde que la vi?... Hace ya tanto tiempo que no me sentía así... Esa sonrisa tan linda… -se detuvo un momento y después dijo:- Pero, ¡¿qué estoy diciendo?!... No, no puede ser.

En eso estaba, cuando escuchó que tocaban a su puerta. Fue algo molesto a ver quién era y se sorprendió al ver que era Akane:

-Hola, disculpe que lo moleste, señor Saotome… -dijo con esa sonrisa que trastornaba a Ranma-.

-¿Qué sucede? –dijo bastante reseco y tratando de no verla-.

-Bueno, es que, quiero pedirle disculpas por el malentendido de hoy por la mañana… Lo siento mucho.

-¿Malentendido?

-Sí, cuando lo confundí con su amigo.

-Ah, es eso… No importa… -se quedó un momento callado, no pudiendo evitar verla a los ojos y después le dijo:- Bueno, sí sólo viniste a eso, no era necesario que lo hicieras… Ahora si me disculpas, tengo cosas qué hacer.

Y empezó a cerrar la puerta y ella le dijo:

-¡Espere!... También le traje este pequeño obsequio, para agradecerle que me haya dado el empleo.

Ranma se le quedó viendo, recibió el pastel de mala gana y le dijo, de manera insolente:

-No era necesario que lo hicieras, en todo caso, se lo hubieras dado a esos dos… Ellos te dieron el trabajo, no yo… Porque, si te soy sincero, aún no estoy convencido de que seas la indicada para el trabajo.

Akane se quedó muy sorprendida. Lo observó y no podía creer que alguien tan joven y atractivo como él, pudiera ser tan grosero. Pero no se amedrentó y le dijo algo molesta:

-Bueno, le demostraré que puedo hacer muy bien mi trabajo. Se lo garantizo.

Él iba a decir algo, pero ella lo interrumpió:

-Bueno… Ya no le quito más su tiempo, señor Saotome… Buenas tardes -Y se fue de ahí-.

Ranma se le quedó viendo hasta que desapareció y después se entró a su departamento y dijo:

-Sí es muy hermosa y tiene su carácter… - se detuvo un momento y sin darse cuenta, estaba sonriendo. Pero después entró en razón y dijo:- ¡Pero no!... ¡Ya no volveré a enamorarme nunca más!… ¡Jamás!

Pero él mismo se estaba engañando, porque algo muy especial empezaba a surgir dentro de él desde el momento en que la vio.

Habían pasado algunos minutos, luego de que Akane se había ido del departamento de Ranma, cuando volvieron a tocar. Él pensó que se trataba de ella nuevamente:

¿Qué se le habrá olvidado?...

Volvió a abrir, pero para su sorpresa, no era ella, sino su mamá, quien lo saludó alegremente:

-¡Hola, cariño!

-Mamá, ¿qué haces aquí? –dijo sorprendido-.

-Hijo, ¿esa es la manera de saludar a tu madre?... Hace días que no nos visitas y ¿así me recibes?

-No, mamá, discúlpame… Pasa adelante.

La señora Nodoka entró al departamento de su hijo y él le dijo:

-¿Te ofrezco algo?

-No, hijo, no te preocupes.

Ranma volteó a ver a la mesa y vio el pastel que Akane le había regalado y volvió a decirle a su mamá:

-¿Quieres pastel?

-¿Compraste pastel?

-No, me lo regalaron.

-¿De verdad? ¿quién?... ¿No me digas que una chica?

-Sí…

-¿Una estudiante?

-No -dio un largo suspiro y continuó:- una empleada.

-Kodachi no se da por vencida, según se ve… ¡Ay, no! ¡mejor deshazte de eso!... ¡La última vez que te regaló algo, le puso somníferos!… ¡No quiero ni recordarlo!... ¡Tú, tu padre y yo nos quedamos dormidos quien sabe por cuánto tiempo! -dijo su mamá, bastante asustada-.

-Tranquila, mamá… No fue Kodachi.

-¿No?... Aun así, no entiendo por qué no la has despedido… -se detuvo un momento y después le dijo:- Pero, ¿entonces quién te lo regaló?... Tengo entendido que ella es tu única empleada… Es tu secretaria, ¿no?

-Sí, pero ahora hay otra chica. Ella va a dar clases de artes marciales.

-¡No me digas! ¿y cómo es? –dijo la señora Nodoka bastante curiosa-.

-No tiene importancia, mamá.

-Claro que la tiene… Dime, ¿es bonita?

-¡Para nada!… ¡Es la chica más fea y despistada que hayas visto en tu vida!

-¡Ranma, no es nada varonil de tu parte que te expreses así de una chica! -dijo su mamá bastante molesta-.

-Lo siento -dijo algo sorprendido al ver enojada a su mamá-.

-Hijo, yo sólo quiero que vuelvas a enamorarte… Ya no soporto verte así.

-Mamá he tenido mucho éxito con el dojo… Hasta he pensado en abrir más... Nuestro nivel económico ha aumentado considerablemente… No necesito nada más.

-Claro que sí… Hijo, ya no quiero verte triste y de malhumor todo el tiempo… Quiero que vuelvas a ser el mismo de antes.

-¡No, mamá!… ¡Eso ya no es posible!… ¡Ese Ranma murió hace mucho tiempo!

-¡Deja de decir esas cosas!... ¡Tienes que poner de tu parte!

-Por favor, mamá…

-Bueno, está bien... Pero, por lo menos me gustaría conocer a esa chica.

-¿A Akane?

-¿Así se llama?... ¡Qué bonito nombre!.. Ya quiero conocerla para agradecerle personalmente el detalle que tuvo contigo, porque conociéndote, estoy segura que tú no lo hiciste.

Ranma se quedó callado y ella le dijo:

-Tal y como lo supuse… Mañana iré a agradecerle.

-Mamá, no tiene caso.

-Ya lo dije y no me contradigas…

La señora Nodoka estaba en lo dicho y al parecer nada la haría cambiar de opinión.

Por otro lado, después de que Akane fue a visitar a Ranma, llegó a su departamento y se quedó pensando en lo que había ocurrido. Pero en eso, recordó que no había llamado a su papá para avisarle que ya había llegado a Tokio y que había conseguido el empleo. Así que tomó el teléfono y llamó. Logró hablar con su papá y con sus hermanas y les dijo que todo estaba muy bien. Tuvo que mentirles un poco para que no se preocuparan. Su familia estaba muy feliz por ella y le desearon muchos éxitos, esperando verla pronto.

Cuando terminó la llamada, Akane dio un largo suspiro y dijo:

-Espero que la situación mejore… No quisiera llevarme mal con él… ¿Qué es lo que le pasará?... ¿Por qué será tan grosero? -se quedó callada un momento y recordó lo que le habían dicho Ryu y Ryoga:- Ellos dijeron que antes no era así… ¿Qué le sucedería?... ¿Tan grave sería?... Bueno, yo sólo me limitaré a hacer mi trabajo… Mejor si no me toca relacionarme demasiado con él... Sí, al final es cierto lo que dijeron sus amigos: ¡es un cascarrabias y ninguna mujer podría fijarse en él!… -volvió a quedarse callada y después dijo:- ¿Por qué tiene que ser tan apuesto?... ¡No, no, no!… ¡No está bien que diga esas cosas!... No pensaré en él.

Y mejor decidió ir a dormirse para poder levantarse temprano y llegar a buena hora a su trabajo.

Pero ella también se estaba engañando a sí misma, porque algo muy fuerte empezaba a surgir dentro de ella por primera vez, desde el momento en que lo vio o más bien, reconoció (porque ya lo había visto en los periódicos y en la televisión)… Aunque ese muchacho tuviera tan mal carácter.

CONTINUARÁ…

Muchas gracias por llegar hasta acá y por el cariño con el que han recibido esta historia… Procuraré traer muy pronto la actualización =)