¡Hola a todos, nuevamente!
Acá les traigo la siguiente parte de esta historia. Espero les guste.
Los personajes e imágenes utilizadas en esta historia no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi y está escrita sin fines de lucro.
Ranma reaccionó después de lo que le había dicho a Akane. La vio guardando todo lo que podía en la bolsa que siempre cargaba y vio cómo empezaba a alejarse. Fue entonces que se dio cuenta que se le había pasado la mano y que si no hacía algo pronto, ella se iría de su vida para siempre.
La alcanzó, la sujetó del brazo y le dijo:
-¡Espera!... ¡Creo que ambos debemos tranquilizarnos!
-¡Déjeme en paz!
-¡Por favor, Akane!… ¡De verdad, no quise ofenderte!
-¡Pues lo disimuló muy bien!... ¡Y no se preocupe, ya no volverá a verme!... ¡Creo que mi sola presencia le molesta!
-No, no es así… Akane, de verdad lo siento.
-Déjelo así… No tiene caso.
-Por favor, perdóname… Déjame llevarte a tu casa.
-¡No, gracias!
-No vas a poder llevarte todo lo que te regalaron. Permíteme llevarte a tu casa, por favor.
Akane se limpió las lágrimas, volteó a verlo y no dijo nada. Él la vio también y le dolió mucho verla llorar. Después, le volvió a decir:
-Vamos, te llevo en mi auto.
Y empezó a ayudarle a subir las cosas en el carro. Después le abrió la puerta del copiloto para que se subiera. Ella no habló en todo el camino más que para indicarle dónde vivía.
Llegaron y ella estaba por bajarse del carro, cuando él la tomó del brazo y le dijo:
-Siento mucho haberte dicho todas esas cosas, pero es que…
-Ya olvídelo, no importa… -dijo todavía molesta y cortante-.
-Claro que sí… Escúchame por favor… Tienes que saber algo -se detuvo un momento y después continuó:- Mira no me gusta hablar de esto, pero…
-No tiene que hacerlo.
-Sí, debo hacerlo… Quiero que lo sepas.
Akane se le quedó viendo y él continuó:
-Mira, tú aseguraste que yo había conocido a alguien que había sido interesada y es cierto… Tienes toda la razón.
Ranma comenzó a relatarle todo: desde que conoció a Shampoo hasta el momento en que ella le destrozó el corazón.
Akane lo escuchó atentamente y se dio cuenta que aún había dolor en su corazón. Se sintió muy mal por él, porque jamás imaginó algo así. Comprendió muchas cosas y que había una justa razón para su comportamiento. Cuando Ranma terminó su relato, ella le dijo:
-Yo, de verdad, lo siento mucho… No tenía idea de que había sufrido tanto.
-Sí, pero ya no tiene importancia.
-Pero, usted aún la ama.
-Eso creía, pero no, ya no… Ya todo eso quedó atrás y mi madre tiene razón: ya pasó mucho tiempo y debo seguir con mi vida.
Se quedaron un momento en silencio y después, Akane sintió que por lo menos debía invitarlo a tomar algo a su departamento. Era lo menos que podía hacer, después de que él la había traído y le había contado algo muy personal.
Lo invitó y él aceptó. Entraron al departamento y Akane le ofreció un café, pero cuando Ranma lo probó, lo escupió inmediatamente y le dijo:
-¡¿Qué es esto?!... ¡¿Acaso veneno?!... ¡¿Quieres matarme?!... Pensé que ya empezábamos a llevarnos bien.
-¿No le gustó el café?
-¿Era café?
-Sí
-¿Qué le pusiste?
-Bueno, dos cucharadas de azúcar, como me dijo -Fue a la cocina y trajo la bolsa de donde había tomado el azúcar y se la dio-.
Ranma la observó de un lado, luego le dio vuelta, vio que había algo escrito y le dijo:
-Akane, aquí dice que es sal.
-¿Qué?... ¿Sal?
Él le dio la bolsa, ella la tomó y se dio cuenta que tenía razón:
-¡Es cierto!
Ranma no pudo evitar reírse al ver la cara de sorpresa de Akane. Hacía tanto tiempo que no reía así.
A Akane le molestó un poco al principio, pero después, al verlo así de feliz, pensó:
¡Se ve aún más atractivo cuando ríe!
Ella también empezó a reírse.
Ambos rieron un rato y después, él le dijo:
-Me hiciste el día, Akane. Gracias…
Akane sólo lo observó y pensó en que le gustaba mucho más ese Ranma que tenía enfrente.
Ambos se quedaron viendo detenidamente y después él dijo:
-Oye... ¿Vives sola?
-Sí… Mi familia se quedó en mi pueblo.
-¿Los extrañas?
-La verdad sí y mucho, pero… Todo sea por cumplir mi sueño y el de mi padre.
-Y… ¿Cuál es tu sueño?... Digo, si se puede saber.
-Pues… Bueno, me gustaría tener mi propio dojo.
-¿Ah, sí?... ¿Quieres hacerme la competencia? –dijo riéndose-.
-¡No, claro que no! –dijo algo apenada-.
-No te preocupes, me parece muy bien… Tú eres una excelente artista marcial.
-Eso no fue lo que me dijo hace tiempo –dijo un poco triste-.
-Tienes razón… Lo siento mucho, me he portado muy mal contigo y por eso… Bueno, quisiera que fuéramos amigos, como propuso mi mamá.
-¿Lo dice en serio, señor Saotome?
-Sí, lo digo en serio y ya no me llames así… Sí vamos a ser amigos, debemos tratarnos como tales, ¿no te parece?... Además, siento como si ya estuviera muy grande, cuando me llamas así.
Ambos volvieron a reírse y después él le dijo:
-Ya me tengo que ir… Mañana nos veremos, ¿cierto?
-Pues…
-¿Aún piensas renunciar?
-Yo… Debo pensarlo.
-¿Es en serio? –dijo preocupado- Creí que ya habíamos arreglado nuestras diferencias.
-Discúlpeme, señor…
-Oye, ¿en qué quedamos?... Sólo dime Ranma.
-Está bien, perdón… Trataré de acostumbrarme.
-¿Eso quiere decir que ya no renunciarás?
Akane lo observó detenidamente y le dijo:
-Bueno, yo no quisiera hacerlo.
-Entonces, no lo hagas.
Se quedaron viendo nuevamente y después él le dijo:
-Oye, debo decirte algo... Pienso que no eres mala en la cocina.
-¿Ah, no?
-¡No, qué va!… Eres pésima jajajaja.
-¡Qué cruel!
-Jajajaja Creo que sí sería bueno que le tomaras la palabra a mi mamá e ir a aprender a cocinar con ella como te lo propuso hace algunos meses jajajaja.
Akane se le quedó viendo algo molesta y después, él le dijo:
-Bueno, ahora sí ya me voy… Adiós y ni se te ocurra no llegar mañana al trabajo.
Ella sólo asintió y él se fue.
Akane se quedó muy feliz, a pesar de todo lo que había pasado, porque sentía que de ahora en adelante, sí se iba a llevar bien con él.
Ranma también se sentía feliz. Llegó a su departamento y empezó a quitar llave, cuando de pronto, escuchó que alguien le habló por detrás:
-¡Hola, Ranma! –Era Ukyo, su antigua amiga-.
Él estaba muy sorprendido y le dijo:
-¿U… Ukyo?... ¿Qué haces aquí?
-¡Cuánto tiempo, Ranma!
-Sí, la verdad es que sí… Eh… ¿Cómo supiste mi dirección?
-Me encontré a Ryu y a Ryoga… Platiqué con ellos y me dieron tu dirección.
-Ya veo…
-¡Ay, Ranma! ¡no sabes lo feliz que me sentí cuando me enteré que no te habías casado con Shampoo!...
-¿Ah, sí? -dijo algo cansado de ese tema-.
-¡Sí!... Volví de China y bueno, resignada, pensaba pasar saludándote… Te imaginaba casado con Shampoo, pero me acabo de enterar que no es así… ¡Qué alegría! -Lo abrazó fuertemente y continuó diciéndole:- ¡Te diste cuenta al fin que ella no valía la pena!... ¡Ahora podemos darnos una oportunidad!... ¡Porque yo nunca te olvidé!
-Espera un momento, Ukyo -dijo molesto Ranma- El hecho de que no me haya casado con… -y se detuvo un momento y después dijo:- No quiere decir que esté interesado en alguien más.
-Bueno, no por ahora, pero yo sabré ganarme tu cariño, estoy segura… Haré que olvides a Shampoo por completo.
-Ukyo, ya no quisiera hablar de ese tema, ¿sí? -dijo todavía molesto-.
-Está bien, está bien, no te enojes… Veo que no quedaron en buenos términos.
Él se estaba empezando a enojar más. Ukyo se dio cuenta y antes de que él pudiera decir algo, ella dijo:
-¿Puedo quedarme aquí contigo?
-¿A qué rayos te refieres?
-Pues, bueno… No tengo donde quedarme y ya es algo tarde y pensé que tal vez no habría ningún problema sí me quedo contigo…
-¡Oye! -dijo Ranma todavía molesto y muy sorprendido:- ¿Cómo se te ocurre semejante barbaridad?
-Bueno, hemos sido amigos desde niños y con mucha frecuencia me quedaba en tu casa… Además tus papás me querían mucho y no les molestaba.
-Ukyo, eso fue hace mucho tiempo y ahora las cosas son muy diferentes.
-Bueno, pero…
-Mira, si quieres puedes quedarte en la casa de mis padres… Como bien dijiste, ellos te aprecian mucho y pienso que estarían felices de que te quedaras con ellos… Lo que no entiendo es por qué no buscaste dónde quedarte.
-Bueno, yo… Tuve que hacer otras cosas. Me entró la tarde y pensé que me permitirías quedarme contigo.
-Vamos, te acompaño -dijo Ranma, bastante fastidiado, porque sólo de esa manera lo dejaría en paz-.
La llevó en su auto a la casa de sus padres y cómo bien había dicho Ranma, sus papás la recibieron encantados.
Él pensaba sólo ir a dejarla y regresarse a su departamento, pero su mamá insistió en que se quedara y tuvo que hacerlo.
Platicaron un buen rato. Ella les contó qué había sido de su vida en todos esos años, pero Ranma parecía no prestar atención. Él sólo esperaba el momento ideal para poder retirarse.
Al fin lo logró, se despidió de sus papás y Ukyo le dijo:
-¿Por qué no te quedas hoy aquí?
-Ukyo -dijo irónicamente- entonces, daría lo mismo, ¿no te parece?
-Bueno, pero…
-Hasta mañana, Ukyo -y se fue de ahí-.
Ella no dejó de molestarse un poco. La señora Nodoka se dio cuenta de todo, se acercó a ella y le dijo:
-Hija, debes tener un poco de paciencia con él... Sufrió demasiado cuando rompió su relación con Shampoo.
-¿De verdad?
-Sí… Desde entonces, no ha vuelto a abrir su corazón… Cambió tanto mi pequeño: era tan alegre, tan romántico y hasta era poeta -Sonrió de manera nostálgica y después dijo:- Ya no sé qué hacer, han pasado tantos años.
-Yo, de verdad, no tenía idea.
-Lo sé… Tú no estabas cuando ocurrió todo aquello… Fue una lástima que hayas tenido que irte… Hubieras sido un gran apoyo para él.
-Es que, necesitaba alejarme… Yo también sufría mucho cuando lo veía con ella… No lo soporté y por eso, decidí poner distancia.
-Bueno, ya no se puede cambiar el pasado… -dio un pequeño suspiro y después dijo:- Ojalá conociera alguna chica buena, linda y dulce como tú o como Akane, para que se volviera a enamorar.
-¿Akane? -dijo Ukyo molesta- ¿quién es Akane?
-Es una chica que entró a trabajar al dojo de Ranma hace algunos meses… Es muy linda y le pedí que se hiciera amiga de él.
-Pero, señora Nodoka -dijo Ukyo con reproche- yo he sido amiga de Ranma desde que éramos niños… Yo lo conozco mejor que nadie y le aseguro que nadie lo va a querer más que yo.
-Pero no sabía que ibas a regresar, por eso pensé que quizás una chica como Akane cerca de mi hijo…
-Pero ya estoy aquí y créame que voy a luchar por él… No voy a desperdiciar esta oportunidad… Estoy decidida a conquistarlo.
-Bueno, me parece muy bien.
-Usted me apoyará, ¿cierto?
-Claro que sí, hija… Lo que más deseo es la felicidad de mi pequeño y si tú lo eres, pues…
-¡Gracias, señora Nodoka!... ¡Le aseguro que lo haré muy feliz! -La abrazó fuertemente y después le dijo:- Ahora, quisiera que me contara, si es posible, qué fue exactamente lo que pasó con Shampoo.
-Por supuesto, hija.
La señora Nodoka le platicó todo lo que había pasado ese catorce de febrero a Ukyo para que comprendiera muy bien el comportamiento de Ranma y Ukyo, al enterarse bien del asunto, estaba aún más que decidida a conquistarlo.
Akane, al siguiente día, se levantó mucho más temprano y con más ánimo que nunca y cómo no, si su relación con Ranma había mejorado bastante. Trató de buscar su mejor ropa. Se puso una blusa blanca corta, sin mangas, un pantalón de lona azul, botines y una chaqueta de color café.
Se cepilló muy bien su cabello y se colocó una diadema. Se echó un poco de maquillaje, aunque sabía que no le iba a durar mucho y salió de su departamento muy alegre.
Cuando llegó al dojo, Ryoga y Ryu se le quedaron viendo porque se veía aún más linda que otros días. Ella los saludó y después les dijo:
-Y Ranma, ¿aún no ha llegado?
Ambos se sorprendieron al escuchar la familiaridad con la que lo había llamado, pero después Ryoga le dijo:
-No, Akane… Parece que se le pegaron las sábanas jajaja, así que no te preocupes, porque tú si llegaste a buena hora.
-¿Necesitas hablar con él? -dijo Ryu-.
-Eh… No, no, no… Simple curiosidad jajaja… Voy a ir a dejar mis cosas.
Ambos voltearon a verse porque notaron un comportamiento extraño.
Mientras tanto, Ranma estaba disponiendo salir ya de su departamento para ir a su dojo, cuando escuchó que tocaban a su puerta:
¿Quién podrá ser?... Ya se me entró la tarde.
Abrió y era Ukyo, nuevamente:
-¡Hola, Ranma!... Vine por ti para acompañarte al trabajo.
Ukyo trató de arreglarse y maquillarse para verse lo más atractiva posible, porque estaba decidida a conquistarlo. Se puso una blusa roja, con escote algo pronunciado, una falda blanca corta y ajustada, tacones rojos y dejó su largo cabello castaño suelto, pero al parecer él ni siquiera notó el esfuerzo que ella estaba haciendo:
¡Genial! -pensó Ranma- ¡Sólo esto me faltaba!... ¿Ahora cómo voy a lograr que me deje en paz?
Y le dijo:
-Ukyo, hola… ¿Estás segura de querer acompañarme?... ¿No tienes algo más qué hacer?... Es que quizás te atrases por…
-No, no tengo nada qué hacer hoy…
-¿De verdad?... Es que quizás te aburras por…
-¿Cómo me voy a aburrir?... ¿Qué puede ser más interesante que verte dando clases?
-Bueno, no sólo yo doy clases…
-No importa, de verdad… Yo sólo quiero estar cerca de ti…
-Ukyo, ya hablamos de eso y…
-Seré paciente, Ranma… Ya esperé muchos años… No me importaría esperar un poco más.
-Pero…
-Vámonos ya… No querrás llegar tarde, ¿o sí?
Ranma se dio cuenta que no la haría cambiar de parecer, así que se resignó a tener que aguantar a que ella lo acompañara.
Cuando Ranma estaba echándole llave a la puerta de su departamento, Ukyo le preguntó, un tanto sonrojada:
-Ranma… ¿Cómo me veo?
-Disculpa, ¿a qué te refieres?
-Bueno… Yo… Olvídalo… -dijo algo molesta-.
Ranma comprendió después a qué se refería y le dijo:
-¡Ah, ya entiendo!... Te ves bien.
¡¿Sólo bien?! -pensó Ukyo- ¡¿Qué le pasa?!... ¡Estoy segura que me veo mucho más hermosa que Shampoo o que esa tal Akane!... Bueno, ya… Debo tranquilizarme sí quiero conquistarlo.
Y después le dijo, mientras iban caminando a la salida del edificio:
-Pues, tú te ves mucho más atractivo y apuesto que ayer.
Ranma se sintió un poco incómodo con el comentario y sólo le dijo:
-Gracias… Ahora démonos prisa.
Llegaron donde estaba el auto de Ranma y él empezó a quitarle llave a las puertas y estaba por subirse, pero vio que Ukyo se había quedado parada frente a la puerta del copiloto:
¡Rayos! -pensó Ranma- Seguramente espera que le abra la puerta… ¿Por qué no lo hace sola?
Y de mala gana, se acercó a ella para abrirle la puerta y ella le dijo:
-Gracias, eres todo un caballero.
Él no le respondió. Le cerró la puerta y después también se subió al auto.
En el dojo de Ranma, acababa de llegar Shinnosuke, una de las personas que también había solicitado el empleo para dar clases de artes marciales hacía ya algunos meses y que Ranma no había querido contratar, pero Ryoga y Ryu lo contactaron, pues consideraron que era idóneo para el trabajo al igual que Akane y además, necesitaban urgentemente otra persona.
Shinnosuke estaba agradeciéndoles a Ryoga y Ryu por haberle dado el empleo, cuando apareció Akane y los tres voltearon a verla y ella dijo:
-Perdón, no quise interrumpir.
En eso, tanto Shinnosuke como Akane se quedaron viendo y al fin él dijo:
-¿Akane?
Ella tardó en reaccionar un poco y después dijo, sonriendo:
-¿Shinnosuke?... ¿De verdad eres tú?
-¡Tanto tiempo, Akane!
-¡Ya lo creo!
Y se abrazaron fuertemente. Ryoga y Ryu sólo voltearon a verse, no entendían nada.
Y Akane siguió hablando:
-Mi gran amigo, jamás pensé encontrarte por acá.
-Pues ya ves… El destino se empeña en unirnos.
-Jajaja ¡Siempre tan bromista!
-Y tú siempre tan hermosa… Bueno, creo que más que antes.
-¡No digas mentiras, Shinnosuke!
-No son mentiras… Casi no te reconocí… Veo que ahora usas el cabello un poco más corto, pero te sienta muy bien.
Seguían riéndose y platicando, olvidando que estaban siendo observados.
Shinnosuke volvió a abrazarla fuertemente, levantándola del piso, cuando Ranma venía llegando con Ukyo y ambos vieron el espectáculo.
Sin saber bien por qué, Ranma se enfureció bastante. Apretó fuertemente sus puños y sintió algo que jamás había sentido: Celos.
Ni siquiera con Shampoo le había pasado algo así, pero, ¿por qué?... Akane no era nada suyo y llevaba apenas unos meses de conocerla… ¡No tenía ningún derecho, pero los celos que sentía eran peligrosos!… ¡Sumamente peligrosos!
CONTINUARÁ…
¿Qué les parece que Ukyo haya aparecido cuando Ranma y Akane ya empezaban a llevarse bien?... ¿Y qué hay de Shinnosuke?... Siempre será un grato placer leer sus mensajes. Nos veremos muy pronto con la actualización. =)
