¡Hola, apreciados lectores!

Les traigo la actualización de esta historia. Muchas gracias por leerla y por dejarme sus valiosos mensajes.

Los personajes e imágenes utilizadas en esta historia no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi y está escrita sin fines de lucro.

Ranma estaba fuera de sí y dijo, casi gritando:

-¡Vaya, señorita Tendo!... ¡Creí que por llevar ya meses acá, había comprendido muy bien las reglas de este lugar de trabajo!

Todos voltearon a verlo y él continuó:

-¡O quizás sí las comprendió pero le vienen sobrando!, ¿verdad, señorita?... O no, ¿qué estoy diciendo? -dijo bastante molesto- ¡Es increíble lo despistada que es!

-Eh… Ranma… -dijo Ryu- Déjame presentarte a Shinnosuke Kobayashi.

-Ya nos conocemos -dijo Ranma todavía molesto-.

-Sí, pero -dijo Ryoga- no lo conoces como el nuevo maestro de artes marciales.

-¡¿Qué?! -dijo molesto-.

Ukyo sólo se quedaba viendo, sujetando fuertemente a Ranma del brazo.

Akane se desilusionó al verlo con esa chica tan linda y pensó:

¡Ella debe ser Shampoo!... Pero, entonces, ¿volvió con ella?... No, no puede ser que de un día para otro... Eso quiere decir que todo lo que me contó ayer sólo fueron mentiras y nunca terminó con ella… ¿Por qué me mintió?

Akane se sintió muy triste y a la vez molesta y se animó a decir, sarcásticamente:

-Disculpe, señor Saotome, pero no entiendo qué regla, según usted, no acaté… ¿Sería tan amable de decirme en qué fallé?

-Oye, cuida tu tono -dijo Ukyo- porque aquí sólo eres una empleada y obviamente, Ranma se refiere a que no puedes estar dando esa clase de espectáculos con tu noviecito.

-Ukyo -dijo Ranma- Deja que yo me encargue, ¿Sí?

-Con que noviecito, ¿eh?… Ya comprendo… Lo siento, señor Saotome, no va a volver a ocurrir -dijo Akane sarcásticamente-.

Ranma se le quedó viendo y obviamente se dio cuenta que estaba mucho más hermosa que otros días. Pero luego, pensó:

¡No negó que fuera novia de ése!... ¡Es el colmo!... ¡Claro! ¡Con razón hoy se arregló mucho más, sólo para verse con ese tipo!... ¡No debería importarme!

Después Ukyo dijo:

-Pues mas te vale, niña o si no, Ranma te va a despedir porque aquí vienes a trabajar no a perder el tiempo.

Ranma volteó a ver a Ukyo y sólo para vengarse de Akane (aunque él mismo se preguntaba por qué quería vengarse) dijo:- ¿Me acompañas a la oficina, cariño?

Ukyo no podía creerlo, estaba más que feliz. Había logrado su cometido, ¿en tan poco tiempo?:

-¡Claro que sí, mi vida!

Lo sujetó más fuerte del brazo, recostando su cabeza en él.

Ambos se fueron a la oficina.

Ryoga y Ryu estaban muy sorprendidos al darse cuenta que había algo entre Ranma y Ukyo.

Shinnosuke se sintió algo apenado y dijo:

-Creo que no es una buena idea que me quede a trabajar acá… Parece que al señor Saotome no le agradó para nada.

-Tranquilo -dijo Ryu- Aquí somos nosotros los que decidimos quien entra a trabajar. Voy a hablar con él.

Ryoga siguió a Ryu y solamente se quedaron Akane y Shinnosuke y él le dijo:

-Akane, ¿por qué no le aclaraste que tú y yo no somos novios?

-Disculpa que te haya metido en esto…

-No, no hay problema… De verdad… Lo que me preocupa es que te haya llamado la atención frente a todos.

-No importa… ¡Yo no tengo por qué darle explicaciones a ese bobo!

-¿Así tratas a tu jefe? -dijo Shinnosuke divertido-.

-¡Sí!... ¿Cómo se atreve a decir eso? ¡Si él no da primero el ejemplo!... ¿Por qué él si puede traer a su novia?

-Bueno, él es el jefe y si esa es una de las reglas, vamos a tener que acatarlas.

-¡Es el colmo del descaro!

-Tranquilízate, Akane… Mira, deberíamos de estar felices por habernos encontrado después de diez años.

-Sí, tienes razón.

-¿Aceptarías salir conmigo hoy por la noche?... Para celebrar nuestro encuentro.

-No lo sé, Shinnosuke… Quizás otro día… Pero gracias por la invitación… Ahora debo ir a cambiarme, mis estudiantes no tardan en llegar.

Akane se dirigió a los vestidores para cambiarse y Shinnosuke sólo la observó y pensó:

¡No voy a desaprovechar esta oportunidad para conquistar a Akane!... ¡La vida la puso nuevamente en mi camino y no la voy a perder!

Al entrar Ranma a su oficina, vio unos papeles que estaban en su escritorio. Les dio una pequeña leída y se desquitó de la rabia que sentía con su pobre secretaria:

-¡¿Qué es esto, Kodachi?!

-Pues, los memoriales que me pediste, Ranma –dijo Kodachi, algo asustada, pues sí bien él casi siempre se mantenía de malhumor, hoy estaba peor-.

-¿Cómo que "Ranma"? –dijo Ukyo- ¿qué es esa confianza?

-Ukyo, por favor –dijo Ranma- deja que me encargue de esto… ¿Podrías salir un momento?

-Pero, si me dijiste que te acompañara.

-Sé lo que dije, pero necesito hablar con mi secretaria.

-Está bien –dijo de mala gana y salió de la oficina-.

Cuando Ukyo salió, Ryu entró y Ranma le dijo:

-¡Ahora no, Ryu!

-Lo siento, debo hablar contigo.

-¡Dije que ahora no!

-¡Pues vas a tener que escucharme, porque de aquí no me muevo!

Kodachi mejor salió de la oficina y Ranma dijo:

-¡Bueno, habla de una buena vez!

-¿Qué rayos fue lo que sucedió allá afuera?

-¡No sé a qué te refieres!

-¿Cómo está eso de que Ukyo y tú son novios?

-¡No pienso discutir mi vida privada contigo!

-Pues, que yo sepa, apenas ayer apareció nuevamente en tu vida.

-¡Dije que no quiero discutir ese tema!

-Bien, ya no hablemos de eso… Dime ¿Por qué actuaste de esa manera con Akane?... Ella no estaba haciendo nada malo.

-Sí, claro –dijo sarcásticamente- no estaba haciendo nada malo, sólo dando esa clase de espectáculos en mi dojo.

-Bueno, que yo sepa, es la primera vez que se ve con Shinnosuke después de muchos años.

-¡Sí, cómo no!... ¡Qué romántico!... ¡Se vuelven a encontrar los enamorados!

-Ranma, ¿qué es realmente lo que te molesta?... ¿Qué Akane no haya acatado las reglas o porque tiene novio, según tú?

-¿A dónde quieres llegar, Ryu?

-Ranma, ¿estás enamorado de Akane?

Ranma se quedó estático ante esa pregunta, pero después le dijo:

-¡Qué tonterías estás diciendo!... ¡Por supuesto que no!… Además, soy novio de Ukyo.

-Bueno, allá tú… ¡Pero a mí me parece que sí estás enamorado de Akane porque actuaste como un hombre celoso!

-¡Ryu, ya basta!

-Ranma, de verdad lo estás arruinando… Ojalá después no te arrepientas, cuando veas que de verdad Akane sea novia de alguien… Y puede ser que Shinnosuke lo logre, porque al parecer fueron muy buenos amigos y de parte de él, si pude notar otra clase de interés.

Ranma iba a decirle algo, pero Ryu ya no se lo permitió, porque salió de la oficina.

Mientras ocurría esta conversación o más bien, discusión, afuera de la oficina, Ryoga se había quedado hablando con Ukyo:

-¿Así que eres la novia de Ranma?

-Sí, así es.

-Pero, es extraño… Apenas ayer apareciste, después de tantos años y nos preguntaste dónde vivía y ahora resulta que: ¿son novios?

-Pues, ya ves, quizás siempre sintió algo por mí y no se había dado cuenta hasta que volvió a verme.

-Pues, no estoy muy convencido… Más me pareció que se le ocurrió decirlo en ese momento, cuando vio a Akane y Shinnosuke abrazándose…

Ukyo se enfureció y le dijo:

-¡¿Qué estás insinuando?!... ¡¿Qué Ranma está enamorado de ésa?!... Por favor, no me hagas reír. Esa chica es tan simple, no puede hacer nada frente a alguien como yo.

-Pues, no estés tan segura…

-¡Mira, mejor ya no digas nada!... ¡Y de una vez te digo que no voy a permitir que alguien intervenga en mi relación con Ranma!... ¡No voy a perder esta oportunidad que esperé durante tantos años!

En eso, ambos vieron que Ryu salió de la oficina de Ranma y entonces Ukyo aprovechó para entrar nuevamente.

Ryoga le dijo a Ryu:

-¿Qué te dijo?... ¿Pudiste hablar con él?

-Sí, pero fue inútil. Es un cabeza dura.

-Bueno, pero, entonces ¿no aceptó que Shinnosuke se quede?

-No pude hablar con él de eso.

-Pues, entonces, ¿de qué hablaron?

-No tiene importancia… Lo único que puedo decirte es que Ranma está dejando ir su felicidad.

-¿Felicidad? ¿él? Jajaja debes estar bromeando… A menos que te estés refiriendo a Ukyo, lo cual dudo mucho.

-Después te cuento… Ahora vamos a trabajar.

Al entrar Ukyo, a la oficina, le dijo a Ranma:

-¡Estoy tan contenta, que seamos novios! –lo abrazó y después le dijo:- Pero, no me lo has pedido en realidad.

-Ukyo –dijo soltándose del abrazo- tengo mucho trabajo ahora.

-¿Puedo ayudarte en algo?

-No, Ukyo, por eso te dije que te aburrirías al venir aquí…

-No, no importa… Sí no te puedo ayudar, por lo menos me conformaré con verte trabajando.

-Ukyo, ¿no quieres ir a la casa de mis padres o no sé, quizás al Centro Comercial?... Es que, estoy seguro que aquí te vas a aburrir.

-Y yo ya te dije que no… Quiero estar cerca de ti… Mira, ¿por qué no me llevas a comer a algún lado cuando termines de trabajar?

-Sería hasta en la noche.

-Bueno, entonces esperaré –Diciendo esto, se acercó más a él y lo besó, pero él rápidamente volteó el rostro a otro lado y después pensó:

¿Por qué me habré metido en esto?... ¡Ahora será más difícil que me deje en paz!

El día transcurrió con aparente "normalidad". Por lo menos, ya no hubieron más percances entre Ranma y Akane. Sólo se habían encontrado sus miradas un par de veces, ya que con Ukyo al lado de él y Shinnosuke que casi no se separaba de Akane, era muy difícil que pudieran hablar y aclarar las cosas.

Al finalizar el día de trabajo, Akane guardó todas sus cosas, se cambió de ropa y se dispuso a irse a su departamento, pero Shinnosuke la alcanzó, antes de que saliera del dojo y le dijo:

-Oye, Akane, ¿de verdad no quieres ir a algún lado a cenar?

-No, Shinnosuke... Te lo agradezco mucho. Estoy algo cansada.

-Está bien, pero por lo menos, deja que te acompañe a tu casa.

Akane iba a responderle, cuando vio que Ranma y Ukyo salían de la oficina y que ella, nuevamente lo sujetaba fuertemente del brazo.

Se enojó bastante, pero pensó que no tenía ningún derecho y además era lógico, pues esa chica era su novia. Pero, en un arrebato, dijo fuertemente, para que Ranma la escuchara:

-¿Sabes qué, Shinnosuke?... Acepto tu invitación a cenar.

-¿De verdad? –dijo muy emocionado Shinnosuke-.

-Claro que sí.

-¡Qué bien!... ¡Vamos entonces!

Ranma escuchó perfectamente, se enfureció y pensó:

¡Sí claro, sólo son amigos!... ¡Ryu sólo me dijo mentiras y yo por poco le creo!

Akane y Shinnosuke ya iban saliendo del dojo, pero Ranma habló también fuertemente, para que ella escuchara:

-Ukyo, hermosa, vamos a cenar a un buen restaurante, al que tú quieras.

-¡Me llamaste hermosa!

-Por supuesto, ¿por qué no lo haría?... Eres la chica más hermosa no sólo de Japón, sino de todo el mundo.

-¡Muchas gracias, mi amor! –Y volvió a besarlo-.

Akane vio y escuchó todo. No dejó de sentirse triste, pero se aguantó. Tomó del brazo a Shinnosuke y le dijo:

-¿Nos vamos ya, Shinnosuke?

-¡Sí, vamos!

Akane le dio una última mirada a Ranma y a "su novia" y se fue con Shinnosuke.

Ranma también la vio y no dejó de sentirse pésimo: primero, porque lo enfermaba verla con alguien más y segundo, porque le estaba mintiendo a Ukyo para darle celos a Akane.

Cada quien por su lado, tuvo una cita, pero obviamente, ninguno de los dos estaba feliz. Al terminar de cenar, Shinnosuke fue a dejar a Akane a su departamento y le dijo:

-Akane, me gustaría que pudiéramos frecuentar mucho más.

-Bueno, así será… Ahora no sólo somos amigos, sino que también seremos compañeros de trabajo.

-Es que… Me refería a que, pudiéramos salir en más ocasiones, así como hoy.

-Ya veremos, Shinnosuke, pero gracias por todo… Me la pasé muy bien –dijo con una sonrisa falsa-.

-¿De verdad?... Te vi algo triste.

-No, para nada.

-Bueno, descansa… Nos vemos mañana.

-Sí, está bien.

Se despidieron con un beso en la mejilla. Akane entró a su departamento, dio un largo suspiro y pensó en que quizás le caería bien ir con su familia el fin de semana que se acercaba, ya que sí los llamaba casi todos los días, pero no había ido a visitarlos:

¡Sí, eso haré!... ¡Me hará bien cambiar de ambiente!... Y así no pensaré en él, aunque sea sólo por unos días.

Pero no pudo evitar que se le salieran algunas lágrimas al recordar que lo vio con una chica muy linda. Y después, analizó bien las cosas y dijo:

-Pero, escuché que le dijo Ukyo… Y esta vez sí presté atención… Y él me contó que la novia que había tenido se llamaba Shampoo… Entonces, es otra chica… -se detuvo un momento y después dijo:- ¡No!... ¡De verdad él no vale la pena!... ¡No debo sufrir por él!... Y yo que le creí todo lo que me contó, ¡soy una tonta!

Diciendo esto, se levantó y empezó a alistar su maleta para tenerla lista para el fin de semana. Estaba decidida a irse por algunos días.

Mientras tanto, Ranma y Ukyo estaban por retirarse del restaurante. Él pagó la cuenta y Ukyo estaba muy feliz, pues, definitivamente todo estaba saliendo muy bien.

Pero, no se percataron que habían sido observados por reporteros que no desaprovecharon la oportunidad para tomarles fotografías, ya que era la primera vez que veían a Ranma con una chica, desde que se había vuelto famoso.

Al llegar al auto, Ukyo le dijo a Ranma:

-¿Ahora a dónde más me vas a llevar?

-Te llevaré a la casa de mis padres y luego, me iré a mi departamento… Ya es tarde y debemos descansar.

-Pero, Ranma… Creo que te vas a desviar mucho en ir primero a la casa de tus padres y después a tu departamento… ¿Por qué mejor no vamos a tu departamento?... No me importaría quedarme en el sillón.

-Ukyo, no es correcto, de todas formas.

-¡No seas así!... De verdad, no te voy a molestar, te lo prometo.

Ranma se le quedó viendo y le dijo:

-¿De verdad te quieres quedar en mi departamento?

-¡Sí, claro que sí!... Quiero estar cerca de ti.

-Bueno, está bien.

Ukyo estaba que saltaba de la alegría, porque no quería separarse de Ranma, ni un solo momento.

Al llegar, Ranma abrió su departamento. Ukyo entró, encendió las luces y entonces, Ranma le empezó a mostrar todas las habitaciones de su departamento y cuando terminó, le dijo:

-Bueno, entonces, ya dejándote instalada, puedo irme.

-¿Vas a irte? –dijo sorprendida y molesta- pensé que te quedarías.

-No, Ukyo, por supuesto que no… Dijiste que querías quedarte aquí y te lo estoy concediendo… Yo me iré a la casa de mis padres –se detuvo un momento y después le dijo:- Bueno, que tengas una feliz noche, hasta mañana.

-Pero, Ranma…

Él no le hizo caso y salió del departamento. Ukyo se quedó furiosa. Después trató de tranquilizarse porque al final de cuentas, había logrado, después de tanto tiempo, ser su novia.

Ranma llegó a la casa de sus padres. Su mamá le abrió y le dijo:

-Hijo, ¡qué bueno verte!

-Hola, mamá –dijo con tristeza-.

-¿Te pasa algo, cariño?... Y Ukyo, ¿dónde está?... ¿Encontró dónde quedarse?

-La dejé en mi departamento.

-¿Cómo? –dijo algo sorprendida-.

-Bueno, no me malentiendas… Ella dijo que quería quedarse en mi departamento… La dejé allá y yo me vine para acá con ustedes… Espero que no les moleste.

-Claro que no, hijo. Es un gusto tenerte aquí.

-Gracias, mamá.

-Pero, entra y dime qué te pasa… Algo tienes.

Ranma se le quedó viendo y después dijo:

-Nada mamá, no me pasa nada.

-Hijo, te conozco muy bien y sé que algo tienes, ¿o es que ahora también vas a empezar a ocultarle cosas a tu madre?

-No, claro que no… Sólo que, bueno, no quiero mortificarte con mis problemas.

-Eso nunca va a pasar, sabes bien que puedes contar con tus padres, sea lo que sea.

Ranma se quedó en silencio un momento y después le dijo desesperado:

-¡Mamá, no sé qué hacer!... ¡Ayúdame, por favor! –y la abrazó fuertemente-.

-¡Hijo, no me asustes!... Cuéntame bien que es lo que te pasa.

-¡Es que, soy tan desafortunado!

-¡No digas esas cosas! ¡no lo eres!

-¡Sí lo soy!

-¡¿Pero por qué dices eso, pequeño?!

-¡Mamá!... ¡Creo que me he vuelto a enamorar!

La señora Nodoka se quedó muy sorprendida. No se lo esperaba. Después le tomó el rostro a su hijo y le dijo:

-Hijo, ¡qué alegría!... No tienes por qué sentirte que eres desafortunado… ¡Es la mejor noticia que me has dado, después de varios años!

-¡No, mamá! ¡no es una buena noticia! –se detuvo un momento y después le dijo:- Ella… Ella… Ya tiene a alguien a su lado.

-¿Y quién es ella?

Ranma se quedó callado, inclinó la cabeza y su mamá le dijo:

-¿Es Ukyo?... ¿Acaso es ella?... De ser así, no es cierto que tenga a alguien más… Ella te quiere a ti.

-No, mamá, no es ella.

-¿Entonces quién es? –se quedó pensando un momento y después le dijo:- Con que no me digas que Kodachi, la que es tu secretaria…

-No, no es ella… Es… Es… Ak… Akane.

La señora se emocionó bastante y le dijo:

-¡¿Esa chica?!... Ay, me parece muy bien… Además de ser muy bonita, también es buena y muy dulce, ¿por qué no la invitas a venir a la casa?

-Mamá, te dije que ya tiene a alguien más.

-Hijo, pienso que de igual manera, debes decírselo.

-No tiene caso… Estoy seguro que es feliz con él.

-¿Cómo estás tan seguro?

-Sólo lo imagino.

-Bueno, entonces no estás seguro.

-Además… Yo… Involucré en todo esto a Ukyo.

-¿Qué quieres decir?

-Es que, al ver a Akane con ese sujeto, me enfurecí y le di a entender que salgo con Ukyo.

-Hijo, eso no está nada bien. Te dejaste guiar por los celos y ahora ¿qué vas a hacer con Ukyo?... Ella te quiere mucho.

-¡No lo sé!... ¡Por mis malas decisiones, yo mismo me metí en este embrollo!

-Creo que debes aclarar las cosas con ambas chicas… Sí quieres, yo podría hablar con…

-No, mamá, te lo agradezco, de verdad… Pero, no quiero meterte en esto… Debo ser responsable de mis actos.

-Me parece bien, pero, hazlo cuanto antes. No dejes pasar mucho tiempo, porque tú mismo vas a sufrir nuevamente y también harás sufrir a Ukyo.

-Sí, mamá y de verdad, te agradezco que me hayas escuchado… Necesitaba hablar con alguien y que mejor que contigo.

-Siempre contarás con tu padre y conmigo… Bueno, más conmigo.

Ambos se rieron y después, Ranma subió a la que era su habitación.

Al siguiente día, una chica de cabello largo, color morado y ojos color carmesí, se encontraba limpiando unas mesas y se disponía a abrir el restaurante de comida china que pertenecía a su abuela y donde tenía ya algunos meses de estar trabajando, después de que había decidido separarse de su esposo por haber quebrado su empresa, pues únicamente había sido el dinero lo que la había unido a él.

Su abuela, se acercó a ella, trayendo consigo un periódico y le dijo:

-Ay, Shampoo, no deberías estar viviendo así, pero por haber tomado malas decisiones…

-¿Por qué me dices eso, abuela?

-Hija, si te hubieras casado con Ranma no estarías viviendo de esta manera.

-Bueno, ¿y a qué se debe que me menciones eso ahora?

-Pues, muy simple: Él ya tiene a alguien a su lado y quizás hasta se case muy pronto.

-Jajaja Abuela, ¿qué bromas son esas?... Sabes muy bien que eso no puede ser… Ranma sólo me quiere a mí, jamás podrá olvidarme.

-No estés tan segura….

-He seguido muy de cerca su vida y sé que él sería incapaz de algo así… Él siempre va a estar enamorado de mí.

-Bueno, eso no es lo que dice el periódico, mira...

Y le entregó el periódico. Shampoo lo leyó y vio las fotografías de Ranma con Ukyo. Se enfureció y dijo:

-¡¿Qué?!... ¿¡Ranma con Ukyo!?

-Ya ves.

-¡No, esto no puede ser!

-Shampoo, tú lo despreciaste… Si hubieras esperado un poco más, ahora no sólo tendrías dinero sino también al hombre que amas.

-¡¿Yo cómo iba a saber que él se convertiría en alguien famoso?!

-Yo te dije que esperaras, porque además de ser un excelente artista marcial, también estaba estudiando para abogado.

-¡No, no lo voy a permitir!... ¡Él es el hombre que amo y ahora no hay ningún impedimento para que estemos juntos!... ¡Y por supuesto que no le voy a dejar el camino libre a Ukyo!... ¡Ranma sólo será para mí!

CONTINUARÁ…

Como siempre, será un placer leer sus mensajes, porque me animan bastante. Muchas gracias por estar al pendiente de las actualizaciones. Nos vemos pronto.