¡Hola, nuevamente, apreciados lectores!

¡Espero que hayan tenido un feliz día del amor y de la amistad!...

Acá les traigo la actualización de esta historia, que es un poco más larga... Muchas gracias siempre por sus mensajes y sus votos, realmente lo aprecio mucho.

Los personajes utilizados en esta historia son propiedad de Rumiko Takahashi. Está escrita sin fines de lucro.

Shampoo y Ukyo discutían fuertemente, casi gritando, que si una era más bonita que la otra, que si una merecía más a Ranma que la otra y otras cosas más.

Ranma se cansó de escucharlas y de ver que no le prestaban atención cuando él les decía que se calmaran. Así que molesto, golpeó su escritorio, asustándolas y les gritó:

-¡Ya basta! ¡quiero que las dos se vayan de aquí ahora mismo!

-Pero, Ranma -dijo Ukyo- ella es la que debe irse… jamás debió regresar… ¿por qué te enojas conmigo?... yo lo único que he hecho es amarte desde que éramos niños.

-¡Y Ranma jamás te prestó atención! -dijo Shampoo- ¡él me prefirió a mí, nunca te vio como una opción!

-¡Pero tú lo rechazaste! ¿por qué regresas ahora? -dijo Ukyo bastante molesta-.

-¡Eso no es de tu incumbencia! ¡lo que importa es que ahora Ranma y yo vamos a poder estar juntos como debió ser!

-¡Eso jamás lo permitiré! -dijo Ukyo- ¡tú ya perdiste toda oportunidad con él!

Ranma al ver que seguían discutiendo y que no le hacían caso, volvió a decirles:

-¡Muy bien!... ¡ya que no quieren irse por las buenas, tendrá que ser por las malas!

Ambas voltearon a verlo y él las tomó del brazo, llevándoselas hasta la salida del dojo. Ambas iban quejándose en el camino que las estaba lastimando.

Todas las personas que estaban ahí se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo, pero a Ranma poco le importó.

Cuando ya las había sacado del dojo, Ukyo dijo:

-Ranma, fuiste demasiado desconsiderado… mira cómo me dejaste el brazo.

-¡Ustedes me obligaron! -dijo molesto-.

-Pero, Ranma -dijo Shampoo, algo triste- tú jamás te habías portado así conmigo…

Ranma ya estaba más que furioso y les dijo:

-¡No quiero volver a verlas por aquí! ¿me escucharon?... ¡que les quede bien claro que no quiero nada con ninguna de ustedes!

-Ranma, pero… -dijo Ukyo-.

Él no la dejó terminar y le dijo:

-¡Contigo ya aclaré que siempre te he considerado como una hermana!... ¿pero sabes qué? ahora ya ni eso -después volteó a ver a Shampoo y le dijo:- ¡y tú, hazme el favor de volver a desaparecer de mi vida como lo hiciste hace siete años!

Ambas estaban muy sorprendidas y humilladas y él continuó:

-¡Ni se les ocurra volver a buscarme!... ¡tienen prohibida la entrada aquí!... ¡y a ti, Ukyo, que ni se te ocurra ir a la casa de mis padres o a mi departamento!…

-¡¿Departamento?! -dijo Shampoo muy molesta volteando a ver a Ukyo- ¡¿Cómo que has ido a su departamento?!

Y empezaron a discutir nuevamente entre ellas ahí en la calle.

Ranma no quiso aclarar nada y mejor entró a su dojo. Lo único que le importaba era ver a Akane.

A Ryoga y Ryu les causó risa ver cómo Ranma sacaba de ahí a esas dos mujeres tan insoportables.

Después, Ranma llegó con ellos y les dijo:

-Oigan, ¿no han visto a Akane?

Shinnosuke estaba un poco alejado de ellos, pero también escuchó esa pregunta y decidió no decir nada.

Ryu le dijo:

-No, Ranma, no la hemos visto y es extraño porque ella siempre es muy puntual.

-Es cierto -dijo Ryoga- pero como ahora es la novia del dueño jajajaja

Los tres se rieron y después, Ryu volteó a ver a Shinnosuke y le dijo:

-Oye, Shinnosuke, ¿no has visto a Akane?

-No, para nada -dijo algo nervioso-.

-Bueno -dijo Ranma, un tanto decepcionado- si la ven, avísenme por favor.

-Claro, amigo -dijeron Ryu y Ryoga.

Shinnosuke mejor se fue de ahí, porque no quería que lo fueran a seguir cuestionando.

Por otro lado, Akane aún seguía en su departamento, muy triste por la traición de Ranma. No sabía qué hacer.

De pronto, vio la maleta que había preparado y que aún no había deshecho, para ir con su familia. Pensó en que quizás esa era la mejor decisión, pero no sólo iría de visita, sino que se quedaría con ellos y ya no regresaría a Tokio.

Así que, decidida, se limpió las lágrimas que aún caían de sus grandes ojos color café y empezó a guardar las cosas que aún hacían falta.

Cuando terminó, volteó a ver el arreglo floral, que apenas hacía unas horas había recibido con gran ilusión. Se acercó y tomó la tarjeta que Ranma le había escrito y volvió a leerla:

"Para la celosa más bella de todo el mundo… la única dueña de mi corazón… la única que con una sonrisa puso mi mundo de cabeza y logró que esta vida volviera a tener sentido…

No te lo pedí formalmente ayer pero, ¿aceptarías ser mi novia?... estaré esperando muy ansioso tu respuesta… Ranma "

Akane volvió a llorar. Después tomó la tarjeta y la rompió. Contra las flores no hizo nada, porque pensó que no tenían la culpa de que quien las había regalado fuera un mentiroso.

Tomó sus cosas y cuando estaba por salir, sonó el teléfono.

Pensó en si debía contestar o no… ¿y si era él?... no, no podía ser, él ahora debía estar muy entretenido con su prometida.

Sí, lo más seguro era que no se tratara de él. Tal vez era su papá. Así que levantó el teléfono, pero esperó a que la otra persona hablara primero.

Pero, tal y como lo temía, sí era él:

-¿Akane?... ¿Akane, estás ahí?

Ella no respondió. Mejor colgó rápidamente y salió del departamento para ir a tomar el tren hacia su pueblo, de donde nunca debió haber salido.

Ranma había entrado nuevamente a su oficina, después de tan vergonzoso incidente con Shampoo y Ukyo, esperando ver pronto a Akane.

Sólo a sus amigos les había preguntado si la habían visto, pero no se le ocurrió en ningún momento preguntarle a Kodachi.

Pasó un poco más de tiempo y al no tener noticias suyas, decidió llamarla. Buscó rápidamente en los datos que ella les había dejado al solicitar el trabajo y encontró un número de teléfono. Llamó pero no obtuvo respuesta, solamente escuchó unos pequeños sollozos y después le colgaron.

Se preocupó y se dispuso a salir a buscarla, pero, entró Kodachi a su oficina y le dijo:

-Ranma, te buscan.

-¿Otra vez? -dijo Ranma molesto-.

Kodachi se rio, con esa risa que aún le causaba escalofríos a Ranma y le dijo:

-Jojojo no te preocupes, que no es ninguna de ellas, es el representante legal de Kadowaka Corporation, a quien le estás llevando el caso de…

Ranma no la dejó terminar y le dijo:

-¡Es cierto! ¡había olvidado que vendría!

-¿Lo hago pasar?

-Sí, está bien -dijo resignado-.

Después pensó:

¡Rayos! no podré ir a buscar a Akane aún. Espero no tardarme mucho.

Por otro lado, Shampoo había regresado al restaurante de su abuela y lloraba mientras le contaba cómo le había ido con Ranma:

-¡Abuelita! ¡fue horrible!... ¡Ranma me odia!

-Ay, Shampoo ¿y qué esperabas?... ¿qué te recibiera con los brazos abiertos?

-No, claro que no, pero… no pensé que fuera a reaccionar de esa manera.

-Ya había reaccionado algo así cuando te dejó sola en el restaurante, después de que lo rechazaste… no tuviste dinero para pagar la cuenta y te tocó lavar platos, limpiar mesas, barrer… -su abuela enlistaba con los dedos todo lo que le había tocado hacer a Shampoo esa vez-.

-¡Sí, lo recuerdo bien, abuela! -dijo Shampoo molesta, porque quería olvidar ese momento tan bochornoso para ella-.

-Bueno, ya no se puede hacer nada… es mejor que te olvides de él y pienso que deberías reconsiderar volver con Mousse.

-¡Ay, no abuela! ¡eso es lo último que haría!

-Entonces, no sé que más decirte.

-Quizás debo darle más tiempo, para que asimile nuestro reencuentro.

-Shampoo, ¡de verdad no puedo creerlo!, ¿no te bastó con esas humillaciones?

-Abuela, yo lo amo y ahora que volví a verlo, me convencí mucho más y sé que muy en el fondo, él todavía siente algo por mí.

-¿Y no te importa lo que hubo entre él y Ukyo?

-¡Claro que me importa y con más razón no voy a dejarle el camino libre!

-¿Y qué hay de la otra chica?

-Ella no es importante… sigo pensando que él sólo lo dijo para molestarme.

-Ay, Shampoo, mejor deja ya ese asunto por la paz… Si ya no quieres volver con Mousse, pues entonces busca otras opciones.

-Pero, yo amo a Ranma.

-No entiendo tu obsesión por él… pero allá tú.

Shampoo estaba convencida que Ranma necesitaba tiempo nada más, para volver con ella. Así que siguió con su capricho.

Por otro lado, Ukyo había llegado al hotel donde se estaba quedando, después de irse de la casa de los padres de Ranma. Estaba furiosa.

Cuando la recepcionista del hotel la vio llegar, le avisó que su padre, el señor Riku Kuonji había estado tratando de comunicarse con ella.

¡Esa no era una buena noticia!... seguramente sería para exigirle que regresara a China para que empezara a encargarse de la empresa que tenían allá. Su padre le había dado permiso de regresar a Japón pero sólo por una semana para darle unas vacaciones, pero ese plazo ya estaba llegando a su término.

Ukyo no quería llamarlo, pero tuvo que hacerlo, si no, su papá sería capaz de venir a Japón a buscarla.

Lo llamó y tal como lo imaginó, le exigió que regresara pronto:

-Ukyo, te quiero aquí a más tardar en dos días, los negocios no pueden esperar más.

-Pero, papá, todavía no puedo regresar.

-¿Por qué no? además recuerda que la próxima semana te casas.

-¡Ese es el problema, papá!… ¡ya no quiero casarme!

-¡¿Cómo que no quieres casarte?!... ¡tenemos un trato Ukyo, dejé que fueras a Japón para que te despejaras un poco antes de casarte y hacerte cargo de la empresa, me lo prometiste!

-Papá, tú no lo entiendes: había aceptado casarme con Jin Huang porque pensé que ya no tenía alguna posibilidad con Ranma, pero me acabo de enterar que no se casó. ¿Te das cuenta? aún puedo ser feliz con él.

-Ukyo, creí que ya te habías olvidado de esa obsesión por tu amigo… fue un error haberte dejado ir…

-Papá, por favor…

-¡Por favor, nada, Ukyo!... ese es el plazo que te doy, si no, la empresa pasará a manos de alguien más y no te dejaré nada.

Ukyo no podía creerlo, tendría que regresar a China. Se enojó bastante, pero pensó que quizás lograría convencer a su papá para que aceptara a Ranma, ya que al final, él también tenía dinero y su papá no podría objetar nada.

Empezó a alistar sus cosas para irse, pero pensaba que después volvería para lograr su cometido y conquistar a Ranma.

Por otro lado, Ranma se había tardado más de una hora, atendiendo a su cliente. Cuando ya estaba por salir, Kodachi entró nuevamente a su oficina y él le dijo, algo molesto:

-¿Ahora qué?

-Jojojo Ranma te traigo estos expedientes que debes revisar, son urgentes.

-Kodachi, tengo que salir, mejor dáselos a Ryoga.

-¿De verdad?

-Sí, Ryoga también es abogado, me ha ayudado otras veces y ahora que es mi socio, quiero involucrarlo más.

-Muy bien, como digas.

Ranma no perdió más tiempo y fue a buscar a Akane a su departamento.

Tocó varias veces, pero nunca salió. Ahora sí estaba más que preocupado.

La señora encargada de los departamentos, lo vio, se acercó a él y le dijo:

-La chica que vivía ahí ya se fue.

-¿Cómo? -preguntó sorprendido-.

-Sí, hace una hora más o menos que se fue… iba tan triste, me conmovió mucho, pobrecita.

Ranma no entendía nada y ella continuó:

-En la mañana le vinieron a dejar un arreglo floral muy bonito… antes de irse le dije que ese arreglo me había gustado mucho, ella se puso a llorar y me dijo que me lo regalaba.

-¡¿Qué?! ¡no puede ser!

-¿Fue usted quien se lo regaló?

-Sí, pero no entiendo por qué hizo algo así…

-Yo tampoco entendí nada, pero si gusta, puedo regresarle el arreglo floral.

Ranma no respondió. Se quedó estático, no comprendía la actitud de Akane. ¿Por qué había regalado así no más algo que él le había dado con tanto amor?

La señora se le quedó viendo y después le dijo:

-Supongo que usted es su novio.

Ranma no respondió nuevamente, ni le estaba prestando atención.

La señora nuevamente le habló y le dijo:

-Oiga, ¿usted es el joven Saotome?

-Sí -respondió al fin Ranma-.

-¿Me da su autógrafo? -dijo muy contenta-.

Ranma volteó a verla. No estaba para autógrafos en ese momento, pero después le dijo:

-¿No sabe a dónde fue?

-La verdad, no estoy muy segura, pero creo que regresó a su pueblo.

-¡¿A su pueblo?!... ¿y no sabe el nombre de ese pueblo?

-No, la verdad no… lo siento mucho.

Ranma no podía creerlo. Estaba en shock. No asimilaba nada de lo que estaba pasando.

Sólo alcanzó a decirle gracias a la señora y salió de ahí lo más rápido que pudo, para ir a la estación de trenes. Quizás todavía podía encontrarla para pedirle una explicación a ese comportamiento.

Llegó, la buscó por todas partes, pero no la encontró. Preguntó por ella, dando algunas características físicas, pero nadie supo decirle algo.

Se sintió desesperado y confundido: ¿por qué Akane se había ido, ahora que las cosas iban tan bien entre ellos?... quizás no lo amaba lo suficiente como él creía.

No supo qué hacer. Quería comprender que había pasado… ¿será que de verdad se había ofendido por la pequeña broma que le había hecho? ¡no, no podía ser! no era para tanto.

Varias interrogantes vinieron a su cabeza y a ninguna podía darle respuesta.

No tenía ánimo para nada, ni siquiera para regresar a trabajar.

Decidió mejor ir a refugiarse a su departamento.

Nuevamente estaba sufriendo por amor y él que se había prometido no volver a enamorarse… una vez más, tenía el corazón roto, pero ni siquiera sabía por qué. Al menos la primera vez, supo muy bien la razón, pero ahora, la mujer que amaba lo había dejado sin darle una explicación. Eso era demasiado cruel. El había abierto su corazón nuevamente y ella sólo había jugado con sus sentimientos.

Decidió ponerse a entrenar, como lo hacía cuando había sufrido por amor la primera vez. Sólo de esa manera lograría sacar todo lo que sentía en ese momento.

Entrenó hasta más no poder. Su teléfono tenía rato de estar sonando, pero no quiso responder. Eran sus amigos tratando de comunicarse con él.

Llegó la noche. Tomó una ducha con agua fría, no importándole la hora.

Sus papás también empezaron a llamarlo, pues habían quedado en que Ranma llevaría a Akane a cenar con ellos y ya era muy tarde.

Ryoga, al no lograr comunicarse con Ranma, llamó a la casa de sus padres.

La señora Nodoka respondió y se preocupó porque pensó que tal vez su hijo estaba con sus amigos y no era así. Tuvo un mal presentimiento y le dijo a su esposo:

-Ranma no está con sus amigos. Estoy muy preocupada por él. Es muy extraño que no conteste el teléfono y además, nunca vino con Akane a la cena que les teníamos preparada.

-No te preocupes, Nodoka… quizás fueron a cenar solos o la llevó al cine.

-Habíamos quedado en algo, además, no creo que a las once de la noche todavía ande afuera con Akane.

-Nodoka, te aseguro que está bien.

-No, tengo que ir a verlo.

-¿A estas horas?

-Sí, quiero asegurarme de que está bien.

El señor Genma no estaba muy convencido, pero al ver a su esposa tan preocupada, la llevó en su auto al departamento de Ranma.

Tocaron y él no abría. La señora Nodoka estaba aún más preocupada.

Al fin, les abrió. Su mamá lo abrazó diciéndole:

-¡Hijo! ¡qué bueno que estás bien!... estábamos tan preocupados, ¿por qué nunca llegaste a la casa con Akane?

Ranma no respondía. Trató de tragarse el dolor que sentía y al fin les dijo:

-Perdón, no quise preocuparlos.

Sus papás lo notaron extraño y después su mamá le dijo:

-Hijo, ¿qué te pasa?

-Nada, mamá, estoy bien.

-Entonces -dijo el señor Genma- ¿por qué no respondías el teléfono?

-Hijo -dijo nuevamente la señora Nodoka- ¿te peleaste con Akane?

Ranma trató de ocultar sus sentimientos lo más que pudo y les dijo:

-No… bueno, en realidad no lo sé… ella se fue sin darme alguna explicación.

-¿Cómo? -dijo sorprendida su mamá-.

-Sí, mamá, se fue… no sé a dónde ni por qué… quizás porque nunca me quiso… -se detuvo un momento y después dijo:- Le envié flores en la mañana, pero al parecer no le gustaron, porque se las regaló a alguien más, como si nada.

Sus padres voltearon a verse, no comprendían nada. No sabían qué decirle.

Después él volvió a decirles:

-Pero, no se preocupen por mí, estaré bien… muy bien... sólo debo aceptar que el amor no es para mí… voy a estar tan ocupado que no tendré tiempo de pensar en ella… se acercan torneos muy importantes y debo concentrarme en ellos… además, el trabajo en la oficina ha aumentado…

Sus papás no podían creer que su hijo nuevamente estaba sufriendo por amor. Lo único que pudieron hacer en ese momento, fue abrazarlo fuertemente, demostrándole que contaba con ellos.

Después, le insistieron que fuera con ellos a pasar el fin de semana a su casa. No querían que se quedara solo en su departamento. Él no quería darles molestias, pero para no preocuparlos, aceptó.

Estando en la casa de sus padres, su mamá le comentó que Ryoga lo había llamado, al no lograr comunicarse con él a su departamento.

Ranma le agradeció a su mamá y lo llamó. Habló con él y le contó lo que había pasado. Ryoga no podía creer que nuevamente su amigo tenía mal de amores, pero trató de animarlo y le ofreció su apoyo incondicional.

Al terminar de hablar con él, Ranma fue a su habitación. Se sentía realmente mal, pero había algo que no le cuadraba: cuando llamó a Akane, escuchó que ella estaba sollozando y cuando la fue a buscar, la señora encargada del edificio donde vivía Akane, le había confirmado que ella estaba llorando cuando se fue…

Todo era tan extraño, ¿por qué lloraría?... no tenía sentido… pero de todas formas, se había ido sin decirle nada, sin importarle nada… sí, lo más seguro era que no lo amaba y que no quería que él la buscara más.

Pensó en que muy poco había durado su felicidad… sí, estaba sufriendo y mucho, pero esta vez, ya no quería lastimar con su indiferencia ni mucho menos desquitarse con las personas que estaban a su alrededor y que siempre lo habían apoyado. Tendría que sobreponerse, de alguna forma… tendría que olvidarla de alguna manera.

Al siguiente día, Ryoga llegó a visitarlo a la casa de sus padres, para llevarle los expedientes que le había encomendado que revisara.

Platicaron un rato sobre esos documentos y después, Ranma le dijo:

-Oye, ¿Ryu y tú tienen planes para hoy en la noche?

-Bueno… íbamos a ir a una fiesta que organizó mi novia en su casa, ya sabes como es Akari… pero ya no iremos.

-¿Por qué no?

-Ranma, ¿cómo vamos a ir a divertirnos así no más, cuando nuestro mejor amigo está sufriendo y nos necesita?

-Por mí no se detengan… es más… los acompañaré esta vez.

Ryoga se sorprendió bastante y le dijo:

-¿Qué dices?

-Lo que oíste… por mucho tiempo ustedes me rogaron que los acompañara… bueno esta vez, quiero ir… -se detuvo un momento y después dijo:- además, hace tiempo, me comentaste que tu novia quería presentarme algunas amigas… y como no tengo ningún compromiso ahora, los acompañaré.

Ryoga no creía lo que estaba escuchando. Quizás en otra época hubiera estado feliz de que su amigo aceptara acompañarlos a las fiestas y que quisiera conocer chicas. Pero ahora, lógicamente, se dio cuenta que Ranma sólo quería hacerlo por despecho, pues apenas hacía unas horas que había pasado lo de Akane y eso no estaba nada bien.

CONTINUARÁ…

¿Qué les pareció la actitud de Akane al irse sin querer aclarar las cosas?... ¿y la actitud de Ranma, que nuevamente está muy dolido y piensa que Akane nunca lo quiso y por eso, al fin decidió aceptar las invitaciones a fiestas que le hacían sus amigos?

Muchas gracias por acompañarme a leer esta historia… Nos vemos muy pronto en la próxima actualización.

Arianne Luna: Muchas gracias por estar al pendiente y continuar leyendo esta historia.

Hikari: Perdón por hacer los capítulos un tanto cortos y dejarte con la duda jajaja pero procuraré siempre actualizarla lo más pronto posible. Muchas gracias por estar al pendiente.

Guest: Claro que sí, la estaré actualizando lo más rápido que pueda. Agradezco mucho tu interés por esta historia.

MundoFanficsInuyashayRanma: Muy cierto, Ranma no debió escuchar a Shampoo jajaja todavía trató de portarse educado con ella y vaya problema el que le ocasionó sin darse cuenta jajajaja… Muchas gracias por compartir mi historia.

Iliana Fajardo: jajajaja sí, Shampoo ya está empezando a sufrir por el rechazo de Ranma, pero hay que ver que es insistente jajaja… y Ranma, pues también tendrá que sufrir un poco por haberse portado mal con Akane al principio jajaja… Muchas gracias por tu mensaje y de verdad, me alegra mucho que te guste esta historia.

Benani0125: Perdón por dejarte con la duda, tienes mucha razón, se están empezando a complicar las cosas, pero ya habrá tiempo para que puedan arreglar los malentendidos nuestros protagonistas… Muchas gracias por seguir acompañándome a leer esta historia.

Dayannara: Tienes razón, Shinnosuke, Ukyo y Shampoo sólo aparecieron para ocasionarles problemas a nuestros protagonistas, pero muy pronto podrán aclarar todos los malentendidos, para que puedan ser felices… Muchas gracias por tu mensaje y por acompañarme a leer esta historia. =)