¡Hola de nuevo, apreciados lectores!

Acá les traigo una pequeña actualización de esta historia, aprovechando un poco de tiempo libre que tuve nuevamente, ya que, éste es mi hobby favorito jajaja.

Agradezco mucho a quienes me escribieron dándome ánimos para ganar el examen profesional: Arianne Luna, MundoFanficsInuyashayRanma, Erlyn Ortiz, Bayby Face, aleiram21127, Alexina23 y Benani0125. De verdad, agradezco mucho sus buenos deseos y le seguiré echando todas las ganas posibles.

Los personajes utilizados en esta historia no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. La historia está escrita sin fines de lucro.

Mousse había decidido regresar a su país de origen, pues pensaba que ya no le quedaba nada en Japón: su empresa había quebrado y había perdido a su esposa. Se sentía que había fracasado en todos los aspectos, pero también era consciente que se lo merecía. Él le había ocasionado un sufrimiento enorme a uno de sus mejores amigos, al haberlo traicionado de la manera más baja que podía existir.

Recordó cuando Ranma, muy ilusionado, le contó que le propondría matrimonio a Shampoo:

-Oye, Mousse, quiero contarte algo… sólo a mis padres se los he dicho.

-¿Ah, sí?

-Sí, aún no se lo he contado a Ryoga y a Ryu, porque sé que ellos no me apoyarán… pero tú, yo sé que tú sí me apoyarás.

-¿De qué se trata, Ranma?

-¡Ya lo arreglé todo!... ¡mañana le pediré a Shampoo que se case conmigo!

Mousse cambió la expresión de su rostro porque sabía muy bien que él ya le había propuesto antes a ella ser su esposa:

-¡Vaya! me alegro por ti -dijo irónicamente- aunque pensé que tú y ella, pues… habían terminado.

-¿Qué? ¿de qué estás hablando? ¡Shampoo y yo estamos mejor que nunca!... ¿por qué pensaste algo así?

-Bueno… yo… olvídalo -dijo no atreviéndose a decirle la verdad- bien por ti, aunque no creo poder estar para la boda, mañana debo regresar a China y quizás regrese dentro de un mes.

-¡Muy bien! ¡regresarías exactamente para la fecha de la boda, porque pienso decirle a Shampoo que nos casemos dentro de un mes!... ¡tienes que estar conmigo para ese día tan importante, eres como mi hermano!

Mousse sintió una gran lástima por él, pero aún así, no se detuvo en los planes que tenía: estaba tan enamorado de Shampoo, que no le importaba perder una amistad de años.

En ese momento, sintió que había triunfado, pues, durante casi cinco años, estuvo rogando a Shampoo para que le prestara atención, a pesar de saber que era la novia de uno de sus mejores amigos:

-Mousse, ¿cuántas veces tengo que decírtelo? -le decía Shampoo- yo amo a Ranma, jamás lo dejaría.

-Pero, Shampoo, él nunca podrá darte la vida que tanto deseas.

-No sé a qué te refieres.

-Lo sabes muy bien: tú deseas una vida acomodada y yo puedo ofrecértela.

-¿Tú? no me hagas reír.

-Sí, Shampoo… cada día, la empresa de mi padre tiene mucho más éxito… ya hasta me pude dar el lujo de comprar un auto.

-¡No me digas! -dijo sarcásticamente-.

-Sí, algo que Ranma, ni siquiera trabajando por muchos años, lograría.

-No me vas a convencer.

-Shampoo, hasta podría comprarte una mansión, si me lo pides… Ranma jamás podría comprarte algo así, con ese sueldo tan mediocre que gana.

Shampoo se quedó pensando, porque era cierto: amaba a Ranma, pero, él jamás tendría tanto dinero como ella deseaba y era más que seguro que pasarían penas económicas si llegaban a casarse y no estaba dispuesta a algo así:

-Está bien, Mousse, pero tendrás que demostrarme que de verdad puedes ofrecerme toda clase de comodidades, porque de lo contrario, no estoy dispuesta a renunciar a Ranma.

Mousse estaba más que feliz y trabajó aún más duro para que su empresa tuviera mucho más éxito del que ya estaba teniendo, para poder ofrecerle a ella esa vida que tanto quería. Puso todo su empeño, pues debía evitar a toda costa que Ranma lograra antes que él ofrecerle a Shampoo lo que tanto deseaba.

Y cuando lo logró, con toda confianza pudo pedirle a Shampoo que se casara con él. En ese momento, a él no le importó nada: no analizó bien las cosas, porque era más que obvio que ella se casaría con él sólo por interés, pero para él contaba únicamente que tendría a su lado a la mujer que amaba.

Parecía que todo había salido bien, hasta que Ranma empezó a adquirir fama y dinero.

Mousse se preocupó bastante porque empezó a darse cuenta que Shampoo había cambiado con él. Pensaba que podía dejarlo en cualquier momento, así que empezó a hacer varias inversiones para obtener aún más dinero, pero, desafortunadamente, no tuvo éxito y su empresa se vino en declive.

Mientras él iba poco a poco perdiéndolo todo, Ranma adquiría más y más fama y por supuesto, dinero.

Y lo que tanto temía sucedió: Shampoo lo dejó y le dijo claramente que lograría regresar con Ranma.

Ahora, lo único que le quedaba era aceptar su derrota ante Ranma y antes de partir a China, debía intentar pedirle perdón por todo el daño que le ocasionó.

Así que tomó valor y fue a buscarlo a su dojo.

Tanto Ranma como sus amigos estaban muy sorprendidos, pues jamás imaginaron volver a verlo:

-¿Qué haces aquí, Mousse? -dijo Ryoga- ¿cómo te atreves a venir después de todos estos años?

-Vengo a hablar con Ranma -respondió Mousse-.

-Dudo mucho que tengamos algo de qué hablar, Mousse -dijo Ranma-.

-Es mejor que te vayas, aquí no eres bienvenido -dijo Ryu-.

-Sí, me iré -dijo Mousse- pero antes, debo hablar con Ranma.

Los tres se le quedaron viendo y después Ranma dijo:

-Está bien, di lo que tengas qué decir.

-¿Vas a escucharlo, Ranma? -dijo Ryoga muy sorprendido-.

-Pero -dijo Mousse- quisiera que fuera a solas.

-Ellos son como mis hermanos -dijo Ranma- así que lo que tengas que decir puedes decirlo delante de ellos.

-No te preocupes, Ranma -dijo Ryu- los dejaremos para que hablen a solas… debe ser "demasiado importante" lo que tiene que decirte sí se atrevió a buscarte después de tanto tiempo.

Ryoga y Ryu salieron de la oficina y Mousse dijo:

-Veo que siguen siendo muy buenos amigos.

-Sí, así es: gracias a su apoyo es que este dojo ha tenido éxito y se ha mantenido a flote.

Mousse se quedó un momento callado y después dijo:

-Aunque no lo creas, Ranma, me alegra mucho que hayas llegado tan lejos… te lo mereces.

-¿A qué viniste, Mousse?... eres la última persona que esperaba volver a ver -dijo Ranma un tanto reseco-.

-Ranma, voy a regresar a China, pero no quise irme sin antes pedirte perdón por todo lo que pasó… sé que fui el peor de los amigos y que te hice mucho daño… -Ranma lo interrumpió y le dijo:-

-Ya no importa, Mousse… es cierto que ustedes me destrozaron la vida en ese momento y que sufrí por muchos años, pero todo eso ya quedó atrás.

-Sí, me lo imagino, porque al final tú ganaste: Shampoo y tú ahora están juntos, como debió ser siempre.

Ranma se sorprendió mucho y le dijo:

-¿De qué estás hablando?

-Lo sé muy bien, Ranma… sé que volviste con Shampoo y créeme que aunque me duela como no tienes idea, les deseo lo mejor.

-Estás muy equivocado, Mousse, yo no volví con Shampoo… jamás volvería con ella.

-¿Cómo?

-Sí, lo que escuchaste: Shampoo ya no me interesa.

-Pero, ¿cómo es eso posible?... no puedo creerlo, sí tú te morías por ella… yo… fui testigo del gran amor que sentías por Shampoo.

-Lo sabías y aun así me traicionaste… pero, ¿sabes qué? ahora te lo agradezco, porque me hiciste un gran favor.

-¿De qué hablas? ahora ya no hay impedimento para que puedas estar con ella y retomar su relación.

-No, Mousse, eso jamás sucederá, porque conocí a otra chica, que no se compara en nada a Shampoo y con la que muy pronto me voy a casar.

Mousse estaba más que sorprendido y le dijo:

-Entonces, ¿vas en serio con esa chica?... es que, ya te había visto con ella y con Ukyo en los periódicos, pero pensé que sólo lo hacías para darle celos a Shampoo.

-No, Mousse, voy muy en serio con Akane.

-¿Así se llama?

-Sí.

-¡Vaya! ¡no puedo creerlo!… lograste olvidar a Shampoo.

-Así es y tú deberías hacer lo mismo.

-No, Ranma, yo no creo que pueda.

-Eso pensaba yo, pero, inesperadamente, Akane llegó a mi vida y todo volvió a tener sentido para mí.

-Me alegro por ti, Ranma, mereces ser feliz… pero, no creo que Shampoo se quede tan tranquila… ella me aseguró que lograría volver contigo.

-Eso jamás, Mousse.

-Pero aún así, debes tener cuidado con ella, no la subestimes.

-Lo que siento por Akane es tan fuerte que no hay nada que pueda hacer para separarnos.

-Bueno, de ser así, no me queda más que desearte mucha suerte… espero que de verdad puedan ser muy felices -se detuvo un momento y después dijo:- adiós, Ranma… ojalá puedas perdonarme algún día.

-Ya lo hice, Mousse… hace tiempo que lo hice.

-¿De verdad?

-Sí, en realidad no lo hice por ti ni por Shampoo, lo hice por mí mismo… ya era hora de liberarme de tanto dolor y resentimiento.

-Pues, aún así, muchas gracias, Ranma, eres de verdad, una gran persona.

Después, Ranma le dijo:

-Espero que encuentres a alguien que sí valga la pena y que puedas ser feliz.

-Gracias, Ranma, pero dudo mucho que eso suceda… después de lo que te hice… merezco todo lo que me está pasando… -se detuvo un momento, inclinó la cabeza y después dijo, algo desesperado:- ¡tendré que empezar desde cero en todos los aspectos de mi vida!… ¡he fracasado, Ranma!... ¡he fracasado por mis malas acciones!

Ranma se le quedó viendo, le dio mucha pena verlo así y después le dijo:

-Mousse, yo… de verdad siento mucho lo que pasó con tu empresa, pero, bueno, no creo que sea necesario que te vayas.

-Ya no me queda nada aquí, Ranma y también lo hago para olvidar a Shampoo.

-Mousse, no te cierres como yo lo hice por muchos años… deberías darte la oportunidad de conocer a otras chicas… la novia de Ryoga conoce a medio Japón y podría presentarte algunas amigas, además… podrías quedarte a trabajar aquí.

Mousse se sorprendió mucho al escucharlo y Ranma continuó:

-Mira, voy, bueno, más bien, vamos a abrir más dojos y necesitaremos más artistas marciales… tú podrías ayudarnos, más ahora que, por el momento, no voy a poder dar clases porque tendré que guardar reposo por algunos días.

-Sí, me di cuenta desde que entré que estás enfermo, pero… no creo, que a Ryoga y a Ryu les parezca que venga a trabajar aquí, deben odiarme por lo que hice.

-No, te aseguro que no…

-De verdad te lo agradezco, Ranma, siempre fuiste un gran amigo -se quedó en silencio un momento y después empezó a recordar:- desde la secundaria, cuando me dabas copia en los exámenes, porque no me daba tiempo de estudiar.

Ranma sólo negó con la cabeza al recordar aquello y después le dijo sonriendo:

-O más bien, no querías estudiar como Ryoga y yo jajajaja creo que el más aplicado de los cuatro era Ryu.

-Tienes razón, a él sí le gustaba estudiar, en cambio nosotros tres, nos soplábamos las respuestas en los exámenes jajajaja.

Sin darse cuenta, estaban platicando como los amigos que fueron antes:

-Sí, fueron buenos tiempos… -dijo Ranma- jamás debimos permitir que una mujer arruinara nuestra amistad.

-No, Ranma, no sólo fue culpa de ella, sino también mía y de verdad, agradezco tu ofrecimiento, pero no puedo aceptarlo.

-Piénsalo, tómate el tiempo que necesites.

Mousse de verdad estaba muy sorprendido de la bondad de Ranma y de su capacidad para perdonar, pero, se sentía muy avergonzado y no pudo aceptar su ofrecimiento. Le agradeció nuevamente y luego de platicar un rato más, se retiró.

Después, Ryoga y Ryu fueron a hablar con Ranma y él les contó todo.

Ambos estaban más que sorprendidos, pero al ver que Ranma ya no le guardaba rencor, estuvieron de acuerdo en que viniera a trabajar con ellos:

-Bueno, Ranma, si yo fuera tú, jamás lo hubiera perdonado -dijo Ryoga-.

-Por muchos años sufriste a causa de esos dos -dijo Ryu-.

-Sí, lo sé, pero, ya él pagó por sus actos -dijo Ranma-.

-Eso sí… qué mal lo que pasó con su empresa y que Shampoo sólo se haya casado con él por interés… debe sentirse horrible -dijo Ryoga- pero si Mousse acepta, podría decirle a Akari que le presente a sus amigas.

-Ya se lo había ofrecido -dijo Ranma-.

Se rieron un momento y después, Ryoga dijo:

-Bueno, creo que Mousse va a ser muy afortunado si acepta quedarse a trabajar aquí.

-¿Por qué lo dices? -preguntó Ranma-.

-Porque a él ya no le va a tocar aguantar tu mal carácter, como nosotros lo hicimos por muchos años jajajajaja.

Ryu volteó a ver a Ryoga y él se quitó rápidamente de su lado, para evitar que lo golpeara como siempre lo hacía, pero Ryu le dijo:

-Esta vez, sí te iba a dar la razón.

-¿En serio? -dijo Ryoga asombrado-.

Ranma se sintió mal, inclinó la cabeza y les dijo:

-Tienen toda la razón… me porté muy mal y lo único que ustedes hicieron fue apoyarme siempre… de verdad, lo siento mucho… no sé cómo agradecerles todo lo que han hecho por mí.

-Ya, ya, ya… no te preocupes, "ex cascarrabias" jajajajaja, sólo estaba bromeando -dijo Ryoga- ya todo quedó atrás…

-Nosotros -dijo Ryu- haremos de cuenta que eso nunca pasó… lo bueno es que volviste a ser feliz y eso es lo que importa, hermano.

-Es cierto -dijo Ryoga- y todo se lo debemos a Akane jajajaja… ella fue la única que logró hacer el milagro jajajaja.

Rieron un momento y siguieron platicando otro rato. Después salió al tema Shinnosuke:

-Oigan -dijo Ryoga- y al final, ¿qué pasaría con Shinnosuke?

-No lo sé, ni me interesa -dijo Ranma, algo molesto-.

-Jajajaja es cierto: a ti nunca te cayó bien, ¿verdad? -dijo Ryoga- bueno, si se hubiera quedado, Akari también le hubiera podido presentar a sus amigas.

-Debe estar en Nerima aún -dijo Ryu-.

-¡Eso no! -dijo Ranma, aún más molesto- ¡lo quiero lejos de Akane!

-Tranquilo, "Romeo" jajaja -dijo Ryu- sólo era una suposición, pero aunque así fuera, debes confiar en "tu Julieta", ella ya te aclaró que sólo fueron amigos.

-Jajaja -rio Ryoga- bien dicho Ryu: se parecen a Romeo y Julieta… se enamoraron a primera vista jajajaja.

-¿Verdad que sí? -dijo Ryu- parece que hubieran salido de una obra literaria romántica jajajaja.

Ranma sólo veía como se reían de él y después le dijo a Ryu:

-Oye, Ryu, creo que debes alejarte de Ryoga… de él podría esperarme esas bromas porque siempre fue el payaso del grupo, ¿pero tú?

-¡Oye! -dijo Ryoga molesto-.

Ranma y Ryu empezaron a reírse. Después volvieron al tema de Shinnosuke:

-Yo sí confío en Akane -dijo Ranma- pero no en él… a mí no me dijo que la había visto venir ese día y a ella no le dijo lo que realmente pasó… dejó que se diera ese malentendido entre nosotros y ¿qué hizo después? aprovechó la oportunidad para ir a buscarla e intentar que le prestara atención.

-Bueno -dijo Ryu- pero, a pesar de sus malas intenciones, no pudo separarlos… quién sabe qué cosas le habrá contado a Akane, pero aun así, ella confió en ti y eso que, si hacemos la comparación, a él lo conoce mucho más que a ti, porque fueron amigos desde niños.

-No, ese tipo no es su amigo… no sé por qué, pero desde que lo conocí, me dio muy mala espina… pareciera como si ocultara algo muy importante –dijo Ranma-.

-¿Y qué podría ocultar? -dijo Ryoga- si sus sentimientos por Akane son más que evidentes.

-No sé realmente que sea y por eso, lo quiero lejos… muy lejos de Akane… ese tipo no es de fiar.

Ryoga y Ryu sólo voltearon a verse, pero en realidad, el presentimiento de Ranma era certero, porque Shinnosuke sí le había ocultado algo muy importante a Akane.

Por otro lado, en Nerima, Akane nuevamente había salido a buscar trabajo, pero no contaba con que iba a ser cuestionada por sus amigos, conocidos y vecinos sobre la llegada de Ranma el día anterior, pues se corrió la noticia de que la habían visto con él (había olvidado lo "curiosas" que podían ser las personas de su pueblo).

Ella trató de no ahondar tanto en el tema, aunque le hicieran demasiadas preguntas.

Más tarde, regresó a su casa. Estaba feliz porque había logrado conseguir empleo, pero a la vez, estaba un poco molesta por todas esas personas que la habían cuestionado.

Al entrar a su casa, dio un largo suspiro, su hermana Nabiki se dio cuenta y le dijo, sonriendo:

-Oye, Akane, ¿qué se siente ser la novia de alguien famoso?

-¿Tú también, Nabiki? –dijo algo molesta-.

-Jajajaja ¿Cómo que "yo también"? ¿por qué dices eso?

-Todo el pueblo me ha estado preguntando sobre lo mismo.

-Jajajaja… ¿de verdad? bueno, Akane, era lógico que algo así sucediera: tu novio es alguien muy importante y reconocido… y que te estén cuestionando es el precio que tendrás que pagar jajajajaja.

-Muy graciosa –dijo sarcásticamente-.

-Oye y… ¿tu novio no tendrá algún hermano o primo por ahí?

Akane se le quedó viendo y después le dijo:

-Pues, creo que no… bueno, en realidad no lo sé jajajajaja ¿por qué la pregunta?

Nabiki se sorprendió al escuchar aquello y le dijo:

-¿Cómo que no lo sabes?

-Jajajaja pues, es que, todo fue tan repentino que ni siquiera tuvimos tiempo de platicar sobre el tema de nuestras familias jajajaja además, yo lo conocí como mi jefe, no iba a preguntarle algo así, ¿no crees?

-Ay, Akane, de verdad que ustedes dos son únicos: se van a casar ¿y no saben casi nada el uno del otro?

-Jajajaja.

-Bueno, pero volviendo a lo otro, ¿tu novio no tendrá por ahí aunque sea un amigo? no soy muy exigente, de verdad.

Akane sólo se rio de las ocurrencias de su hermana y después le dijo:

-Que yo sepa, sólo tiene dos amigos, que fueron mis compañeros de trabajo, pero no recuerdo muy bien sus nombres… a ver… -Akane trataba de recordar y Nabiki le dijo:-

-Sigues siendo bastante despistada y olvidadiza, según se ve, ¿cómo fue que no se te quedaron los nombres si estuviste trabajando ahí varios meses?

-Jajajaja lo siento, ya recordaré jajajaja.

-Lo increíble es que no se te haya olvidado el nombre de tu novio jajajajaja

-¿Cómo es que se llama? –dijo Akane divertida-.

-¡No me asustes, Akane!

-Jajajaja era broma… claro que lo recuerdo y muy bien jajajaja

-¡No tienes remedio! Jajajajaja –dijo Nabiki y siguieron platicando un rato más-.

Por otro lado, en un lugar llamado Ryugenzawa, que quedaba en las afueras de Japón, se encontraba Shinnosuke. Había ido ahí después de haber hablado por última vez con Akane. Se sentía muy triste porque nuevamente no había logrado que se enamorara de él.

Pensaba en la posibilidad de que si Akane no hubiera conocido a Ranma, a lo mejor sí le hubiera prestado atención a él.

Él siempre estuvo enamorado de ella, desde que era un niño. Recordó que Akane siempre fue una chica muy especial… además de hermosa, era tan alegre, optimista y distraída… sí, muy distraída, ya que siempre confundía su nombre con el de otro compañero de clases… quizás le tomó tres o más años para que al fin, se le quedara su nombre, algo muy diferente en él, pues, cuando supo su nombre: "Akane", quedó grabado por siempre en su memoria y en su corazón.

Shinnosuke no sabía bien que haría con su vida y mientras tomaba una decisión, regresó con su abuelo, pues era la "única familia" que le quedaba, ya que sus padres tenían algunos años de haber fallecido y se había ido a vivir con él por un tiempo, cuando tomó la decisión de alejarse de Akane para olvidarla hacía ya diez años, pero desafortunadamente, no lo logró y nuevamente volvió a encontrarse con ella.

Al llegar con él, le contó todo lo sucedido y su abuelo le dijo:

-Estoy muy decepcionado de ti, Shinnosuke… ¿por qué no le dijiste a Akane todo lo que viste ese día?

-Abuelo, pensé que ella me daría una oportunidad al saber que él la estaba engañando.

-Pero eso no fue cierto…

-En realidad no lo sé… Akane no me contó qué fue lo que vio cuando salió corriendo muy desesperada.

-Todo fue un malentendido seguramente y tú no se lo aclaraste… no debiste venir aquí sin antes arreglar las cosas… eres muy egoísta.

-Lo siento, abuelo, pero, es que, no pude evitarlo: estoy enamorado de ella, aún más que antes.

-Pues yo lo dudo mucho… si de verdad la amas como dices, no te hubieras casado.

-Pensé que la olvidaría, pero no pude y además, creí que no volvería a verla.

-Entonces, ¿nunca quisiste a Emiko?

-Bueno, yo… quise darme una oportunidad con ella, pero…

-Y supongo que entonces tampoco le dijiste de la existencia de Aiko.

Shinnosuke inclinó la cabeza y después le dijo:

-No, no lo hice, abuelo.

-Ay, Shinnosuke, no puedo creer que te avergüences de tu propia hija: una niña de apenas cuatro años.

-¡No, abuelo! ¡por supuesto que no me avergüenzo de ella!

-Entonces, ¿por qué no se lo dijiste?... sí de verdad, querías iniciar una relación con ella, debiste contarle desde un principio que eres viudo y que tienes una hija por quien velar.

De pronto, entró corriendo, donde ellos estaban, una niña de ojos azules, como los de su padre y cabello largo castaño.

Shinnosuke la cargó y le sonrió.

La niña también le sonrió y después, Shinnosuke le dijo a su abuelo:

-Te agradezco mucho que hayas cuidado de ella, pero creo que emprenderé un largo viaje y la llevaré conmigo.

-Hijo, no es necesario que te vayas, puedes quedarte aquí el tiempo que quieras.

-Ya no quiero causarte molestias.

-No es ninguna molestia, de verdad.

Shinnosuke se quedó callado y después su abuelo le dijo:

-Piensa bien en lo que harás, Shinnosuke, aún puedes hablar con Akane y decirle toda la verdad.

-¿Crees que aún tenga alguna oportunidad con ella? –dijo esperanzado-.

-Bueno, realmente no me refería a eso, pero, si de verdad la quieres como dices, habla con ella y cuéntale todo, empezando por la existencia de tu hija y deja que ella decida.

Shinnosuke se quedó pensando y después dijo:

-Lo voy a considerar, abuelo… es que no quiero que me odie por no haberle contado todo desde un principio.

Su abuelo sólo negó con la cabeza y de verdad, deseaba que Shinnosuke tomara una buena decisión.

CONTINUARÁ…

Muchas gracias por acompañarme en la lectura, procuraré actualizarla la próxima semana. Quiero comentarles que subí una nueva historia que lleva por nombre: MI MEJOR OBSEQUIO ERES TÚ, para participar en la dinámica de abril y mayo de la página de Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma, por si gustan leerla. Si ya lo hicieron, agradezco mucho sus mensajes y a quienes marcaron la historia como favorita… Les mando saludos desde Guatemala. =)