¡Hola, apreciados lectores!

Perdón por la tardanza, pero acá les traigo una pequeña actualización. Agradezco mucho a Benani0125, Bayby Face, Arianne Luna y a Erlyn Ortiz por escribirme desde que retomé nuevamente la historia… muchas gracias.

Los personajes utilizados son propiedad de Rumiko Takahashi y la historia está escrita sin fines de lucro.

-Entonces, ¿qué dices, Shampoo? –preguntó Daisuke- ¿estás de acuerdo?

Shampoo se quedó pensando otro momento y después le dijo:

-Está bien, acepto, pero sólo para devolverle su dinero a mi abuela.

-Oye y… ¿no me vas a contar para qué usaste ese dinero?

-¡No! ¡ya te dije que no! -dijo molesta-.

-Debió ser algo muy importante para que hayas cometido semejante barbaridad jajajaja.

-¡Dices barbaridad y tú estás pensando en entrar a robarle a Ranma!

-Bueno, es que ahí la cosa es diferente: él no es mi pariente y siéndote sincero, nunca me cayó bien y peor aún, cuando te hiciste su novia… pero ahora, por lo menos me va a servir para conseguir dinero rápidamente… ¿sabes? desde ya hace tiempo he querido comprar un carro, pero con lo poco que gano en mi trabajo, jamás podré hacerlo.

-No me digas -dijo Shampoo, sarcásticamente-.

-Pero con esta idea tan maravillosa que me acabas de dar sí podré comprarlo y podré llevarte a dónde quieras -dijo ilusionado-.

Shampoo sólo se le quedó viendo y él continuó:

-Bueno, entonces, no se diga más: voy a entrar a su departamento y conseguiré el dinero que necesitamos.

-Sí, como digas -dijo sin interés-.

-Ahora dame la llave, voy a ver si le saco una copia por si se nos llega a perder.

-Sí, está bien -la buscó en su bolsa de mano y se la dio-.

-Muy bien, no hay tiempo que perder… iré a ver si puedo hacerlo ahora mismo.

Por otro lado, Ranma se disponía a salir ya de su departamento para pasar por Akane y su familia, pues ya casi era la hora en la que habían quedado. Pero, de pronto, su teléfono empezó a sonar. Pensó que quizás podría ser Akane o sus padres y fue a contestar:

-¿Bueno?

-¡Ranma, yo sé que eres tú!... ¡te llamé hace unos días y no me quisiste escuchar!… por favor, necesito hablar contigo.

Esta vez sólo colgó el teléfono y después dijo:

-Espero que ya no se tarden más con el cambio de número de teléfono que solicité, porque según se ve, Ukyo no piensa darse por vencida.

El teléfono volvió a sonar, pero ya no contestó. Salió de su departamento, se subió a su auto y se puso en camino.

Akane y su familia ya estaban listos, pero ella estaba muy nerviosa y a la vez algo insegura de su apariencia:

-Tranquila, hermanita -le decía Kasumi, sonriendo- todo saldrá muy bien, ya verás.

-Además -dijo Nabiki- te ves muy bien, pareces una de esas modelos de revistas.

-No digas mentiras sólo para hacerme sentir bien, Nabiki -dijo Akane-.

-Es la verdad, Akane -dijo Kasumi- te ves muy linda -después se dirigió al señor Tendo:- ¿verdad, papá?

-Claro que sí -dijo el señor Soun- las tres lucen muy hermosas esta noche.

Tanto Akane como sus hermanas se habían puesto los vestidos que les había obsequiado la señora Nodoka, los cuales eran del mismo diseño: eran largos, elegantes, de encaje por arriba mostrando un poco los hombros y de mangas de tres cuartos, pero de diferente color: el de Kasumi era amarillo, el de Nabiki, rojo y el de Akane, azul marino y del toque final, por supuesto, se encargó Nabiki: de peinar y maquillar a sus hermanas.

Las tres sonrieron al escuchar a su padre. De pronto, escucharon que tocaban a la puerta:

-¡Debe ser Ranma! -dijo Akane, bastante nerviosa-.

-Sí, ya es la hora en que quedó en pasar por nosotros -dijo Kasumi- iré a abrir.

-Voy por mi bolso -dijo Akane-.

-No te tardes mucho -dijo Nabiki-.

Akane fue por un pequeño bolso, pero también aprovechó para verse en el espejo.

Kasumi abrió y efectivamente, era Ranma:

-¡Hola! ¿ya están listos? -venía vestido con un pantalón formal color negro, saco del mismo color y una camisa azul, que resaltaba perfectamente el color de sus ojos. Se veía mucho más apuesto que otros días, aunque él se sentía extraño, porque su vestimenta normal eran las ropas chinas. Solamente cuando tenía que presentarse a audiencias en los tribunales se vestía así, pero, definitivamente, esta noche era muy importante y por eso también se vistió formal para dicha ocasión-.

-¡Hola, Ranma! -dijo Kasumi, sonriendo- sí ya estamos listos… Akane fue por su bolso pero no tarda en venir.

El señor Soun se acercó a él y le dijo:

-Hijo, muchas gracias por la ropa… sé que Akane te llamó para agradecértelo, pero de verdad, no era necesario que tu mamá se pusiera en molestias.

-No se preocupe, suegro, no es ninguna molestia… mi madre se puso muy feliz al saber que les habían gustado los obsequios.

Mientras ellos platicaban un momento, Nabiki fue a decirle a Akane que se diera prisa.

Akane se vio por última vez en el espejo y al fin salió. Se acercó donde ellos estaban y Ranma nuevamente quedó muy impresionado al verla: ¿cómo hacía Akane para verse cada vez más y más hermosa?

Akane, al notar su mirada fijamente en ella, se sonrojó bastante e inclinó su rostro, no pudiendo sostenerle la mirada y aparte, porque también lo vio mucho más atractivo vistiendo ropa formal:

-Hola -le dijo ella, tímidamente-.

-Hola, Akane… te ves… realmente hermosa.

Akane se sonrojó aún más y sonrió nerviosamente al tenerlo cerca:

-Gra… gracias, Ra… Ranma… tú también te… te ves muy apuesto.

Ranma sonrió, tomó su mano y le dio un beso. Luego, se quedaron viendo detenidamente y Nabiki les dijo:

-Bueno, ¿van a quedarse ahí toda la noche?

-Nabiki -dijo Kasumi- no seas impaciente.

-Nabiki tiene razón -dijo Ranma, sonriendo- vámonos ya.

Y empezaron a salir de la suite. Akane tomó del brazo a Ranma y a Kasumi y Nabiki las escoltó su papá.

Al llegar donde estaba el auto de Ranma, el señor Soun le dijo a Akane:

-Está vez creo que sí debes irte adelante con tu novio.

Akane se sonrojó al voltear a ver a Ranma y después le dijo a su papá:

-Está bien, papá, me iré adelante.

Ranma le abrió la puerta del copiloto y le ayudó a subirse. Después, también abrió las otras puertas de su auto para que se subieran el papá y las hermanas de Akane. Por último, se subió él y partieron.

Llegaron a un gran restaurante y Akane dijo:

-Pero, Ranma, ¿qué estamos haciendo aquí?... pensé que sería una cena en la casa de tus padres.

-Akane, esta noche es muy especial y por eso, reservé el mejor restaurante para que se conozcan nuestras familias –dijo Ranma-.

-¡Qué lindo lugar! -dijo Nabiki-.

Ranma estacionó su auto en el parqueo, luego les abrió las puertas y tanto él como el señor Soun, les ayudaron a las chicas a bajarse.

De camino al restaurante, Ranma le dijo a Akane:

-¿Sabes? a este restaurante sólo he venido una vez.

-¿De verdad?

-Sí, ya hace tiempo… para celebrar el cumpleaños de una mujer muy especial para mí.

Akane se molestó y le dijo:

-¿Y me dices así nada más qué trajiste aquí a una de tus novias?

Ranma se rio y le dijo:

-¿Por qué piensas que traje aquí a una novia?... a ver, aparte de ti, ¿qué otra mujer podría ser especial para mí?

Akane se quedó callada y él le dijo:

-Mi madre.

-Yo… lo siento -dijo algo apenada- es que, pensé que…

Él le dio un beso en la mejilla y le dijo:

-No te preocupes, no pasa nada… yo tuve la culpa por la forma en la que te lo conté jajajaja pero, de verdad espero que te guste el lugar.

Akane sonrió y entraron al restaurante.

Todos se sorprendieron bastante, pues era un lugar muy lujoso. Un camarero se acercó a ellos y los escoltó a su mesa.

Los padres de Ranma ya estaban ahí y cuando ellos se acercaron a la mesa, empezó la presentación:

-Ellos son mis padres -dijo Ranma-.

-Mucho gusto -dijeron el señor Genma y la señora Nodoka-.

-Él es el señor Soun Tendo -dijo Ranma- y ellas son sus hijas: Akane, Kasumi y Nabiki.

-Mucho gusto -dijeron ellos también-.

La señora Nodoka se acercó a saludar con un beso en la mejilla a Akane y a sus hermanas y las tres le agradecieron por los vestidos. Después, la mamá de Ranma le dijo a Akane:

-Hija, de verdad, me alegra mucho volver a verte y conocer a tu linda familia.

-Igualmente, señora -dijo Akane, sonriendo-.

-Dime tía, por favor.

-Muy bien, como usted diga.

El señor Genma se acercó a Ranma y le dijo:

-Y bien, hijo, ¿quién de estas chicas es tu prometida?

Ranma sonrió:

-Es ella –dijo, tomándola de la mano:- Akane.

-Finalmente te conozco -dijo el señor Genma- mi hijo me ha hablado mucho de ti… ahora entiendo por qué está tan ilusionado, eres muy linda.

-Muchas gracias, señor Saotome, también es un gusto conocerlo.

Después, el señor Genma se dirigió al señor Soun:

-Debo felicitarlo, tiene unas hijas muy hermosas.

-Gracias, es que las tres se parecen mucho a su mamá.

De pronto, llegaron Ryoga y Ryu con sus novias y después de saludarse, Ranma también los presentó a ellos.

Después de un momento, Ryoga y Ryu se acercaron a Akane y le dijeron:

-Qué bueno volver a verte, Akane.

-Hola, Ryu… hola, Ryoga -dijo saludando a cada uno, pero siempre confundiendo sus nombres-.

Ellos sólo sonrieron y después, Ryoga le dijo:

-Mira, Akane, quiero presentarte a mi novia.

-Hola -dijo Akari- es un gusto conocerte, soy Akari Unryu.

-Mucho gusto, Akari… yo soy Akane Tendo.

-Y ella es Kaori -dijo Ryu- mi novia.

-Hola -dijo Kaori, acercándose- mucho gusto, espero que podamos ser muy buenas amigas.

-Igualmente, Kaori, yo también lo espero –dijo Akane-.

Todos se pusieron a platicar amenamente, sobre todo, el señor Soun y el señor Genma, que al parecer, se habían caído muy bien.

Se sentaron a la mesa y luego, los camareros les sirvieron la cena.

Después, Nabiki le dijo a Akane en el oído, con algo de reproche:

-¿Por qué no me dijiste que los amigos de Ranma ya tenían novia?... yo ya me había hecho ilusiones.

Akane se rio y le dijo:

-Jajaja ¡ni yo lo sabía, Nabiki!

-Seguramente ya te lo habían dicho, pero como eres tan despistada…

-No, de verdad, jajaja en serio no lo sabía, jajajaja.

Todos siguieron platicando y empezaron a cenar.

Pasaron varios minutos y Ranma se dio cuenta que ya habían por ahí algunos reporteros, tomando fotografías o grabando videos y pensó:

Bueno, creo que ya llegó el momento perfecto.

Se levantó de la mesa y se acercó dónde estaba Akane. Todos se dieron cuenta. Hasta los reporteros prestaron bastante atención.

Akane se sorprendió y le preguntó:

-¿Ocurre algo, Ranma?

Él no le respondió y ella se le quedó viendo muy preocupada.

De pronto, Ranma se inclinó ante ella y le dijo:

-Akane… sé que, ya te lo había pedido antes y que no sea algo nuevo para ti, pues ya tanto tu familia como la mía están completamente de acuerdo, pero, ahora, frente a ellos, mis amigos y todas estas personas que no conozco -dijo riéndose un poco, viendo a su alrededor- quiero pedirte… que te cases conmigo -diciendo esto último, sacó una pequeña cajita de su bolsillo, la abrió y se pudo observar un anillo muy caro con un gran diamante en el centro-.

Akane se quedó estática, pues, según ella, sólo sería una cena para conocer a los padres de Ranma.

Él continuó:

-¿Qué me dices, Akane?... ¿aceptas formalizar nuestro compromiso y hacerme el hombre más feliz del mundo?

Los reporteros ya estaban grabando la escena y todas las personas que estaban cenando en el restaurante también estaban prestando mucha atención.

Akane se le quedó viendo a Ranma y aunque ella ya había aceptado su propuesta antes, se emocionó bastante, sonrió ampliamente y le dijo, con lágrimas de alegría:

-¡Sí!... ¡claro que sí, Ranma!... ¡una vez más, acepto casarme contigo!

Ranma estaba más que feliz, como nunca antes lo había estado en su vida. Tomó la mano izquierda de Akane y le colocó el anillo en su dedo anular.

Akane lo abrazó fuertemente, se dieron un beso y todos empezaron a aplaudir.

Después de un momento, Ranma se dirigió a los reporteros y les dijo:

-Espero leer, sin falta, esta noticia mañana en los periódicos, en primera plana, para que todo Japón se entere que Akane Tendo es mi prometida… mi futura esposa... la única dueña de mi corazón.

Akane se sonrojó bastante al escucharlo, todos volvieron a aplaudir y luego, se acercaron a felicitarlos. La señora Nodoka lloró por la alegría, los abrazó y después les dijo:

-¡No saben cuánto me alegra verlos juntos, hacen una linda pareja!... ahora hay que empezar a ver con tiempo los preparativos para su boda.

Ambos sonrieron y después, por supuesto, los reporteros aprovecharon para hacerles una entrevista sobre su relación, comenzando por: cómo se habían conocido.

Por otro lado, Daisuke regresaba con Shampoo al hospital:

-Logré entrar a su departamento, Shampoo: mi amigo, el encargado del edificio me contó que Saotome había salido porque tenía no sé qué compromiso, pero no conseguí mucho dinero, apenas unos cuantos yenes.

-¿Ranma tuvo un compromiso? -dijo sorprendida-.

-¿De qué te sorprendes? un tipo como él debe mantenerse muy ocupado, pero, bueno, ya se me ocurrirá alguna otra forma para sacarle dinero, no te preocupes, ya pensaré en algo.

-Daisuke, mejor olvidemos esa idea.

-Pero, ¿y tu abuela? ¿cómo vas a regresarle su dinero?

-No sé, ya veré después.

-¿Y si te descubre?... aunque pienso que ya debe sospechar de ti, porque eres la única que vive con ella.

-¡Guarda silencio! ¡te puede escuchar! –dijo molesta-.

-Pero, no ha despertado aún… pobre, quizás no se salve.

-¡No digas tonterías! ¡mejor vete ya de aquí!

-Está bien, vendré mañana.

-¿Ni siquiera el domingo me puedes dejar tranquila?

-Oye, me debes mucho: te conseguí acceso al departamento de Ranma, luego, te ayudé a qué él no te descubriera y además, hasta ahora he guardado el secreto de que le robaste a tu abuela.

-¡Sí, sí, ya lo sé!... ¡no tienes por qué estarlo recordando!

-Y a todas éstas, no me has contado sí lograste conseguir algo de dinero el día que entraste a su departamento.

-¡No, no lo logré y ya deja de hacerme preguntas!

-Lo que no entiendo es por qué no me dijiste desde un principio que necesitabas dinero, así hubiéramos encontrado la manera de sacarle dinero a Saotome y no hubieras tenido la necesidad de robarle a tu abuela, porque si te soy sincero, eso me parece una aberración.

-¡No te estoy pidiendo tu opinión!... ¡yo sé por qué lo hice y no te importa!

-Está bien, tranquila jajajaja… te veo mañana -y se fue-.

Pasaron algunos minutos y una enfermera entró a la habitación. Shampoo le preguntó sobre la salud de su abuela y ella le comentó que ya estaba estable, que no se preocupara y que mejor se fuera a su casa a descansar, pues era posible que su abuela despertara hasta el día siguiente. Shampoo aceptó y se la encargó mucho.

Mientras tanto, en el restaurante donde Ranma y Akane acababan de formalizar su compromiso, pusieron música y algunas parejas se pusieron a bailar.

Akari, por supuesto, no perdió el tiempo al decirle a Ryoga que bailaran y mientras lo hacían, ella le dijo, con algo de reproche:

-Akane me cayó muy bien, Ryoga, pero, pienso en mi pobre amiga Hayami... yo le dije que se olvidara de Ranma, siguiendo tu consejo porque me dijiste que él jamás olvidaría a su primer novia y ahora resulta que hasta va a casarse.

-Jajajaja tú siempre pensando en tus amigas jajajaja… mira, dile a Hayami que no se ponga triste porque aunque Ranma ya no esté disponible, creo que hay alguien más que tal vez le pueda interesar.

-¿A qué te refieres?... ¿conoces a alguien más?

-Mira, había pensado en el chico que no hace mucho entró a trabajar en el dojo, pero creo que él ya está interesado en la chica que trabaja como secretaria: Kodachi.

-¿Entonces, por qué lo mencionas? –dijo algo molesta-.

-Espera a que termine de hablar, Akari, jajajaja… mira, es que ahora pienso que tal vez le podríamos presentar a un viejo amigo, uno que creí que no volvería a ver… sí, el lunes va a llegar a trabajar, quizás les podríamos programar una "cita a ciegas" jajajajajaja.

-Pero, ¿es apuesto?

-¡¿Cómo me preguntas eso, Akari?! –dijo desconcertado- sabes bien que eso no puedo respondértelo… mejor que se conozcan y luego deja que tu amiga decida, ¿de acuerdo?

-Bueno, está bien, voy a confiar en ti, cariño.

Ranma y Akane también se habían puesto a bailar. Estaban realmente felices porque su compromiso ya era un hecho:

-Akane –dijo Ranma- jamás creí que volvería a sentirme así, con tantas ganas de vivir y de seguir adelante… todo es gracias a ti… -hizo una pausa y después continuó:- ¿sabes? en todos estos días no me había sentido nada bien, creo que hasta habían empeorado las molestias, pero ahora que estás a mi lado, me siento recuperado por completo -la abrazó más fuerte y después le dijo:- mi amor, tú me haces mucho bien.

Akane se sonrojó al escucharlo y después le dijo, sonriendo:

-Bueno, ahora que lo mencionas, veo que ya hasta se te desaparecieron las ojeras que tenías en la mañana –hizo una pausa y después continuó:- cuando te vi así, me preocupé bastante porque manejaste de esa manera por varias horas, pero luego, pasó todo eso del malentendido y la fuerte discusión que tuvimos… ¿por qué no me dijiste que las molestias habían empeorado?

-Porque si te lo decía, no me hubieras permitido ir a traerlos –le dijo sonriendo-.

-Exactamente –dijo ella- no te lo hubiera permitido.

Rieron un momento y después, él le dijo:

-Akane… yo… no quisiera que regresaras mañana a tu pueblo.

-¿Por qué no?... tú sabes que tengo compromiso de trabajo el lunes, no puedo quedarle mal al señor Suzuki en su librería.

-Sí, lo sé, pero, es que… ya falta tan poco para que nos casemos y bueno, yo…

-Les dijiste a los reporteros que en dos semanas nos casaríamos sin consultármelo –dijo con algo de reproche-.

-Bueno, me tomaron desprevenido jajajajaja… ¿no estás de acuerdo?

-No es que no esté de acuerdo, pero, pensé que tal vez sería en un mes.

-No, eso es demasiado tiempo –dijo con preocupación-.

-¿Pero dos semanas, Ranma?...

-Bueno, ni tú ni yo: ¿qué te parece en tres semanas?

Akane sólo negó con la cabeza, sonrió y después le dijo:

-Me sigue pareciendo que es muy pronto, pero, está bien, que sea en tres semanas.

Ranma volvió a abrazarla y después le dijo:

-Ahora volviendo a lo de tu trabajo en la librería, yo... quisiera que ya no trabajaras ahí.

-Ranma, ¿por qué no?

Él se le quedó viendo y después le dijo:

-Akane, regresa a trabajar conmigo en el dojo.

-Pero, Ranma –dijo algo desconcertada- yo… yo…

-Por favor, Akane… te lo suplico.

Ella se sorprendió mucho y él continuó:

-Todos los estudiantes preguntan por ti, sobre todo, los niños a los que les dabas clases y les enseñabas con tanta paciencia… Akane, te quieren mucho y te extrañan…. bueno, yo más que nadie, te extraña.

-Ranma, es que…

-Akane, yo quiero que continúes con tu carrera como artista marcial, eres excelente… mira, no estoy menospreciando el trabajo que tienes ahora, pero, me parece que debes pensar en tu futuro.

Ella sólo lo escuchaba:

-Además, en dos semanas serán los torneos más importantes del año y quiero que participes.

-Pero, Ranma, yo no estoy preparada para algo así.

-No digas eso, claro que sí… tienes todo lo que se necesita, no sólo para participar sino para ganar.

Ella inclinó su rostro, con algo de nostalgia y tristeza a la vez. Él se dio cuenta y le dijo:

-Sé que fui muy cruel contigo por varios meses, pero, déjame decirte que nada de lo que te decía era cierto: tú eres una excelente artista marcial y sí te decía cosas hirientes, sólo era para que te decepcionaras de trabajar ahí y que te alejaras de mí… pero, cuando por fin, lo logré, sólo me di cuenta que no iba a sobrevivir sin ti… era como una forma de protegerme para no volver a enamorarme, pero, por más que lo intenté, tú te metías más y más en mi corazón… -hizo una pausa y después le dijo:- sé que si sientes inseguridad es por mi causa y nuevamente, te pido perdón… yo, realmente estoy consciente que fui el peor jefe que jamás había existido -diciendo esto último, también inclinó el rostro, muy avergonzado-.

Ella volteó a verlo, sonrió y tomando su rostro, le dijo:

-No fuiste tan mal jefe… bueno, no te voy a mentir: sí fuiste un pésimo jefe… hay que reconocer que hiciste tu lucha durante todos esos meses para lograr que me fuera de tu dojo jajajaja y tu mamá, llegaba de vez en cuando para preguntarme sí te portabas bien conmigo y yo, para no ocasionarte problemas con ella, le decía que sí jajajaja.

Ranma estaba muy avergonzado y le dijo:

-Perdóname, Akane, yo… no sé ni qué decirte… reconozco que me porté muy mal contigo, pero, de verdad me gustaría que volvieras al dojo: nos haces mucha falta a todos...

Akane se le quedó viendo, iba a decir algo, pero él la interrumpió:

-Piénsalo, por favor… tanto tú como tu familia podrían quedarse a vivir aquí en Tokio, para que no estén alejados como lo estuvieron todos estos meses.

-Está bien –dijo sonriendo- lo voy a pensar, te lo prometo.

Pasaron algunas horas más y luego, la reunión finalizó. Todos se despidieron y Ranma llevó a Akane y a su familia de regreso a la suite.

Antes de irse a su departamento, Ranma le dijo a Akane:

-¿A qué hora se irán mañana?

-A las ocho.

-Aquí estaré a esa hora para ir a dejarlos.

-Ranma, tú casi no has dormido y no quiero que vuelvas a arriesgar tu salud… no te preocupes, nos iremos en tren.

-Pero, yo puedo ir a dejarlos… ya me siento perfectamente y no estoy cansado.

-No insistas, por favor: recuerda que aún debes guardar reposo por lo menos una semana más –hizo una pausa y después le dijo:- estaremos bien, de verdad… te llamaré cuando ya estemos allá.

Ranma no estaba nada convencido, pero al fin aceptó:

-Está bien, tú ganas, aunque de verdad, no quisiera que se fueran… no quisiera estar otra vez tanto tiempo sin ti.

Akane sonrió y le dijo:

-Nos veremos pronto, te lo prometo.

Se dieron un beso, se abrazaron fuertemente y luego, se despidieron.

Al día siguiente, Shampoo se levantó muy temprano para ir a ver a su abuela. Daisuke la había llamado para pasar por ella, pero no lo quiso esperar.

Mientras llegaba el bus que la llevaría al hospital, vio un puesto de periódicos y se acercó a comprar uno, pero al ver la portada, sintió que al igual que su abuela, le daría un infarto ahí mismo: ¡Ranma no sólo aparecía nuevamente con esa mujer nada atractiva, sino que se había comprometido con ella para casarse en dos semanas!:

-¡No, esto no puede ser!... ¡no! –gritó con desesperación-.

Las personas que estaban cerca de ella sólo la voltearon a ver y pensaron que quizás estaba loca.

Shampoo ya no tomó el bus para ir a ver a su abuela sino que decidió ir a la tienda donde había comprado "la dichosa poción" (aunque fuera domingo).

Tocó varias veces. Al fin, salió la dueña de la tienda y Shampoo le dijo:

-¡Usted me estafó, me dijo que la poción funcionaría y no fue así!

-A ver, tranquilícese, por favor.

-¡No! ¡yo le pagué una gran cantidad de dinero y fue para nada!

-¿Por qué dice que no funcionó?

-¡¿Por qué?! ¡¿me pregunta por qué?! –dijo muy molesta- ¡porque el hombre a quien le di la poción, se comprometió en matrimonio ayer con otra mujer!

-¿Siguió los pasos al pie de la letra?

-¡Por supuesto que sí!

-Bueno, entonces, lamento decirle que el hombre a quien usted le dio la poción está verdaderamente enamorado de esa chica.

-¡Eso no puede ser!... ¡usted me dijo que si le daba esa poción volvería a enamorarse de mí!

-Sí, exactamente, porque usted me dijo que él estaba bajo un hechizo y que él, a quien amaba en realidad era a usted, por eso le di esa poción, porque al beberla él, dejaría sin efecto ese hechizo… pero si no funcionó, es porque él nunca estuvo bajo algún hechizo: él ama de verdad a esa mujer y por lo que veo, es un amor muy fuerte…

-¡Pero es que eso no puede ser!... ¡usted está mintiendo!... ¡ella es una mujer sin ninguna gracia! ¿cómo pudo él enamorarse de ella?...

-Así son las cosas… yo todavía se lo dije, pero usted me aseguró que él estaba embrujado… en ningún momento le mentí.

-¡Quiero mi dinero de vuelta!

-Lo siento, pero no hay reembolso… usted sabía a lo que se estaba metiendo, en ningún momento la engañé y si me disculpa, tengo otras cosas qué hacer.

Y le cerró la puerta. Shampoo estaba realmente furiosa porque aún no creía que fuera cierto que esa chica no hubiera utilizado alguna clase de embrujo o hechizo para que Ranma se enamorara de ella.

¡¿Ahora qué iba a hacer?!... ¡le había robado a su abuela y aparte, le había ocasionado un infarto y sólo para que su plan no funcionara!

¡Pero, de lo que sí estaba segura es que esa mujer nada agraciada se las pagaría muy, pero muy caro!... ¡las cosas no se iban a quedar así!

CONTINUARÁ…

Agradezco nuevamente que me hayan acompañado en la lectura y voy a procurar que lo último que queda de la historia me salga ya sólo en dos partes más. Les mando muchos saludos. Hasta la próxima. =)