Renuncia de derechos: Todo lo referido a Dark souls y Bloodborne le pertenece a Fromsoftware, Warcraft y World of Warcraft le pertenece a Blizzard Entertainment, sin embargo esta historia me pertenece.
En el capítulo anterior:-
Duncan: Haremos lo posible Jaina, quiero que envíes dirigibles, es posible que necesitemos más trasporte para volver, mientras más rápido sea, mejor.
Desaparecieron en un destello azul.
Mientras tanto, un príncipe había dejado inconsciente a un enano de nombre Muradin, pensando que lo había matado.
Agarrando su nueva arma que brillaba de un tono escarlata y con una mirada sedienta de venganza.
Aunque seguía vivo, nadie sabía que el príncipe había muerto y solo quedo un cascaron vacío.
Comienzo del capítulo 5: -
Los dos viajeros aparecieron en un campamento de gran tamaño, lo suficiente para ser un pueblo de tamaño mediano, pero no había nadie en él, solo el frio del lugar hacia sonido con el viento.
Sin pasar más segundos, ellos empezaron a correr y para su incredulidad, llegaron demasiado rápido a la parte más alta de la base.
Vieron a lo lejos a los soldados de la primera legión combatiendo contra una oleada casi infinita de muertos vivientes y también estaba el mismo Mal'Ganis que estaba al final de su ejército.
Ambos se miraron y asintieron con la cabeza, desenfundando sus armas para dar un gran salto.
El cazador uso su cuchilla dentada y decapito de forma rápida a una abominación, para seguidamente extender su arma y partir en dos a todo muerto viviente a su alrededor en un radio de 3 metros.
Mientras que Zareth se puso al frente de un soldado raso que estaba a punto de ser asesinado por un necrófago, activo su técnica del corte llameante, pero para su sorpresa algo paso.
En vez de un simple corte de fuego de pequeño rango, un gran fuego salió de la espada y no solo quemo, también corto a todo lo que se le atravesaba.
Su capa anaranjado fuego flameaba de gran manera, combinando con sus poderes.
Alcanzo los 10 metros de distancia con 2 metros de ancho, dejando una gran cantidad de cadáveres chamuscados.
Zareth (En su mente): Este gran poder...es increíble.
El ser de cenizas le dijo al soldado raso que retroceda y se vaya a curar, este último solo asintió agradecido.
El cazador uso su desplazamiento y llego al lado del ser de cenizas con una mirada seria pero decidida, ya que sabía lo que estaba pasando.
Duncan: Nuestro poder aumento después de que hiciéramos lo que el profeta nos habló.
No pudieron seguir dialogando ya que fueron interrumpidos por los muertos vivientes, a lo que reanudaron nuevamente su lucha.
Pero el cazador activo los rayos en su arma pero esta vez eran muchos más volátiles y concentrados, resaltando su capa azul noche.
Este con su cuchilla con un simple rose lograba electrocutar a los muertos vivientes dejándolos paralizados durante varios segundos, para finalmente rematarlos.
Todos los soldados de la primera legión alzaron la voz ya que para ellos estaba todo perdido, pero llegaron dos personas que estaban destrozando a sus enemigos, estos fueron reconocidos por algunos soldados y el capitán Falric.
Su príncipe y Muradin fueron a buscar un arma que sería de vital importancia para victoria contra los muertos vivientes.
Todos escucharon una pequeña historia de dos hombres con vestimentas raras defendieron la aldea de Strahnbrad solos contra una oleada de orcos.
También que ambos están al servicio de su príncipe y tenían grandes habilidades con sus armas y poderes mágicos, pero algunos tenían ciertas dudas, ¿Por qué el príncipe no los trajo con ellos?
Pasaron dos minutos en los cuales, Duncan y Zareth estaban destrozando a muchos muertos vivientes con facilidad junto a los soldados que luchaban con aun más valor.
Alguien cayó de un leve risco y se unió a la pelea, era el príncipe con su nueva arma, llamada Frostmourne o Agonía de escarcha y de la misma manera que los viajeros, empezó a masacrar a sus enemigos sin parar.
Pero había algo raro, Arthas no estaba usando sus poderes de luz, solo atacaba de forma física y tenía una sonrisa deforme en el rostro.
Mal'Ganis a la lejanía vio esto y sonrió, ya que su plan estaba saliendo a la perfección.
Sabía que esa arma tenía la capacidad de absorber almas excepto a la de los demonios, ahora tenía que darle a los humanos una falsa victoria, para que no se esperen en lo más mínimo lo que se les viene.
Vio como cada vez se acercaban más a su base con una voluntad inquebrantable, también se dio cuenta que había dos personas más que estaban a la par de Arthas.
Al fijarse bien, eran las mismas personas que lo mandaron a volar en Stratholme, lo que lo puso levemente intrigado, pero no era necesario darle más vueltas al asunto
Mal'Ganis sin esperar más, Fingió ira y se abalanzo contra Arthas, empezando una pelea que el príncipe estaba ansioso por comenzar.
Zareth y Duncan no intervinieron por que vieron que estaban parejos, ellos siguieron luchando en diferentes lados para cubrir la mayor cantidad de terreno posible.
No paso mucho tiempo cuando el Nathrezim cayó al suelo con graves heridas y con un Arthas sonriendo de oreja a oreja.
La conversación entre ambos fue igual hasta cierto punto.
Mal'Ganis: Oyes la voz del señor oscuro, te susurra a través de la espada que empuñas, ¿Qué dice joven humano? ¿Qué te está diciendo ahora el señor oscuro de los muertos?
Una voz retumbo en la mente de Arthas y solo repitió las mismas palabras.
Ner'zhul (En su mente): Ha...
Arthas: Me dice que...
El Nathrezim estaba esperando la confirmación del rey lich de que todo había salido acorde al plan, pero algo lo saco de sus casillas.
Ner'zhul (En su mente): Ha llegado la hora de... mi venganza.
Arthas: Ha llegado la hora de...mi venganza.
Mal'Ganis abrió los ojos con impresión y se dio cuenta de algo, los humanos no solo cayeron en su trampa...si no que también él había caído en la del rey lich.
Mal'Ganis: ¿Qué?! ¡No querrá decir que...!
No pudo terminar sus últimas palabras ya que fue decapitado por el príncipe y el cuerpo del demonio se redujo a cenizas.
Arthas: Se acabó...
Sin pasar más de 5 segundos, todos los muertos vivientes que quedaban empezaron a correr del lugar, lo que eso avivo aún más la llama de valor de los soldados.
Estos últimos rugieron en victoria gracias a su príncipe y a los dos viajeros, alzando sus armas en lo alto del cielo.
Todos estaban felices ya que estaban seguros de que ahora podrían volver a casa, prepararon el campamento para una gran fiesta con todo lo que tenían, pero no sin antes enterrar a los caídos y presentar sus respetos.
Cuando la noche cayo, todos estaban listos para empezar la fiesta pero el príncipe había desaparecido junto al capitán Falric.
Muchos no le dieron importancia ya que pensaban que podría estar en otro lado del campamento, pero no podían estar más equivocados, los que sabían esto eran Zareth y Duncan que buscaron por todos lados, sin resultado alguno.
Pensaron que algo podría haberle pasado, por lo que procedieron a informar a los capitanes de Arthas, el capitán Tassarian y el capitán Marwyn.
Tassarian: Si ese es el caso, yo mismo iré a buscarlos si no vuelven para el amanecer.
La celebración siguió hasta altas horas de la noche, muchos soldados, fusileros, sacerdotes, magas entre otros fueron a alabar las habilidades de los viajeros.
Estos solo se sintieron incomodos ya que no estaban acostumbrados a recibir tanta atención, pero de cierta manera les calmaba ya que esto no era un sueño.
Comer, dormir y ver el sol era una gran alegría para ellos, aunque saben que tienen que pelear en contra de demonios para proteger todo lo anterior dicho.
Ambos esperaban que Arthas regresara esta mañana junto con el capitán Falric, pero eso no sucedió, el campamento entro en alerta y Tassarian salió del campamento en busca del príncipe.
Pero su destino iba a ser el mismo que el de su compañero Falric.
Paso 5 días desde la desaparición de Tassarian, todos estaban muy preocupados, ya que la comida se estaba acabando y el lugar empezaba a estar más oscuro de lo que ya estaba.
Duncan y Zareth no salieron en búsqueda de los desaparecidos ya que tenían que cuidar en campamento por cualquier imprevisto.
Ambos junto con el capitán Marwyn se mantenían al tanto de todo, los primeros dos ya que al ser poderosos, inspiraban confianza, por lo que les ordeno que fueran capitanes suplentes hasta que volvieran a casa.
Un soldado raso que vigilaba la costa aviso a los líderes con alegría de que 6 dirigibles a lo lejos que se acercaban hacia ellos.
Esta noticia rápidamente se esparció por todo el campamento, por lo que los soldados no dudaron ni un segundo en preparar sus cosas para salir de ese lugar.
Zareth y Duncan se quedarían para buscar a Arthas, seguramente estaría atrapado en algún lugar, no sabían nada, pero tenían que intentarlo.
El campamento fue desarmado y todos estaban listos para irse, pero en la entrada del campamento más lejana, se escuchó la alegría de varios soldados, ellos sin pensarlo se dirigieron hacia allí.
Vieron como dos soldados rasos junto con el capitán Marwyn estaban saludando a tres personas.
Lentamente empezaron a acercarse a la entrada, pero no se esperaban lo que sucedió a continuación.
Una espada que ellos reconocerían al instante, Arthas atravesó el pecho del capitán Marwyn y los otros dos acompañantes hicieron lo mismo con los dos soldados rasos, matándolos de forma inmediata.
Ambos viajeros saltaron y cayeron al frente de los 3 individuos, mientras que todos los soldados de la primera legión no creían lo que estaban viendo.
Arthas y sus dos acompañantes se sacaron la capucha, mostrándose con una apariencia totalmente distinta, sus cabellos eran blancos ceniza, su piel era muy pálida, teniendo una apariencia muy necrótica.
Los ojos de Arthas que antes brillaban de un color azul, ahora eran verdes apagados, el ser de cenizas empezó a hablar en un tono muy tranquilo.
Zareth: ¿Qué fue lo que te sucedió... Arthas?
Ante la pregunta, el príncipe solo dio una risa seca y saco la Frostmourne, para después revivir al capitán Marwyn como un caballero de la muerte.
Los sentidos de los viajeros se exaltaron ya que sentían como si la espada quisiera devorarlos.
Arthas: Jejeje...solo reclamare mi justa recompensa...ríndanse y les daré una muerte rápida, por lo que veo fueron ambos ascendidos. -Mirando las capas y ciertas diferencias en sus armaduras-
Se revelo el rostro de sus acompañantes, siendo el capitán Tassarian y Falric, pero en un estado demacrado.
Duncan y Zareth rápidamente desenvainaron sus armas y le dijeron a todos los soldados que se prepararan para subirse rápidamente a los dirigibles.
Duncan: Yo me encargare de los 3 capitanes, algo me dice que son mucho más fuertes que los muertos vivientes convencionales, sus presencias no son algo que pueda ignorarse.
Zareth: Bien...no sé qué está sucediendo, pero si ellos son muertos vivientes, no nos queda nada más que ponerlos a descansar.
Arthas: Encárguense de Duncan, el otro es mío.
Todo se quedó en silencio por varios segundos mientras se miraban a los ojos con determinación.
El príncipe caído se abalanzo en contra de Zareth, empezando a intercambiar cortes a gran velocidad, mostrándose una estela de color azul claro y otra de color naranja apagado.
Arthas: Recuerdas cuando tuvimos el combate de practica...
El ser de cenizas detuvo la espada de Arthas que intentaba cortarle el pie con la punta de su propia arma, empezando a forcejear.
Arthas: En ese momento eran superiores a mí, pero ahora las cosas son diferentes...
Zareth dejo de hacer fuerza y dio un salto encima de Arthas e intento cortar su cabeza, pero el príncipe se agacho e hizo un ataque diagonal logrando cortar levemente la armadura de su contrincante en la zona del abdomen pero sin dañarlo.
Seguidamente el ser de cenizas se dio la vuelta y bloqueo con su espada otro corte vertical que se dirigía a su cabeza, hundiendo levemente el piso debido a la fuerza ejercida.
La voz del príncipe cada vez subía mas por el orgullo que sentía en sí mismo, mostrando su arrogancia hasta por las nubes.
Arthas: ¡Ahora mismo...soy más poderoso!
El príncipe aflojo en el forcejeo y dio un fuerte giro de cinturas para dar un poderoso corte horizontal hacia las costillas de Zareth, pero este logro poner un segundo antes su arma, bloqueando el ataque pero siendo mandado a volar varios metros.
Zareth (En su mente): ¡¿Cómo se hizo fuerte en tan poco tiempo?!
Choco contra un árbol, frenándolo de golpe, sin tardar más segundos, se levantó rápidamente, pero vio como Arthas estaba a solo 3 pasos de él.
Zareth (En su mente): ¡Maldición! -Levantando rápidamente su arma-
El ser de cenizas esquivo la estocada moviéndose un poco a la derecha y dio un giro horizontal sobre su eje para dar un corte horizontal hacia la cabeza de Arthas.
Este solo pudo mover la cabeza un poco, por lo que se le noto en la mejilla derecha un leve corte.
Arthas: ¡Nada mal! ¡Veremos si me puedes seguir el paso!
Ambos siguieron intercambiando cortes mientras que Duncan uso su despliegue para ubicarse justo atrás de Falric.
Intento cortar la cabeza del anterior dicho, pero fue detenido por las armas de los otros dos capitanes.
Duncan (En su mente): Esto se complicara mucho, emiten presencias fuertes.
Logro seguidamente agacharse para evitar que una espada le rebanara la cabeza, a la vez que bloqueaba con su cuchilla otra que venía verticalmente hacia él.
Nuevamente uso su despliegue para salir del rango de los 3 caballeros de la muerte, pero no esperaron y se abalanzaron hacia Duncan, este hizo lo mismo, pero sacando su pistola.
El cazador esquivo un tajo que venía de Falric hacia su pecho, seguidamente otro tajo pero esta vez venia de Tassarian.
Rápidamente uso la pistola para soltar dos balas que impactaron en la cabeza de Tassarian, Aturdiéndolo y metiéndole seguidamente una patada en costillas que lo mando al suelo.
Pero no espero que Marwyn le diera un corte diagonal en su espalda, Duncan dio quejido de dolor pero sin esperar más uso su cuchilla para cortarlo, pero el muerto viviente lo bloqueo con mucha dificultad.
Al ver eso, rápidamente aflojo la presión hacia Marwyn y este se tambaleo, seguidamente recibió un golpe con el mango de la cuchilla dentada, haciéndolo retroceder unos cuantos pasos.
La pelea entre Duncan y los 3 caballeros de la muerte estaba pareja de cierta manera, aunque el cazador era mucho más fuerte que cada uno de ellos, los 3 al mismo tiempo le complicaba muchas las cosas.
Mientras tanto, los dirigibles estaban aterrizando al mismo tiempo de que múltiples fusileros se ponían en posición en caso de que algún muerto viviente se acercara.
Se vio como una archimaga ya conocida por todos, dio una orden a todo pulmón.
Jaina: ¡Suban todos de inmediato!
Todos los soldados de la primera legión sin rechistar empezaron a subir sus cosas de manera desenfrenada.
Rápidamente Jaina miro el combate que estaba sucediendo a varios metros y lentamente empezó a abrir los ojos en par en par.
Jaina: ¡¿Qu...que?! ¡¿Qué está sucediendo?!
En la pelea:
El príncipe caballero de la muerte vio como sus antiguos soldados se estaban escapando.
Arthas: ¡No crean que escaparan!
Dio un gran salto y con su espada lanzo una gran onda de hielo hacia el dirigible.
Zareth: ¡No lo harás!
El ser de cenizas retrocedió de manera rápida a la vez que usaba su técnica mejorada.
Las dos olas de poder chocaron y se repelieron entre sí de manera abrupta, todos los presentes miraron con asombro con excepción de Duncan y sus rivales.
Arthas no desaprovecho el momento y se acercó con su espada a corta distancia de Zareth, este reacciono al último segundo con gran impresión.
La Frostmourne rozo la mejilla izquierda del ser de cenizas, largando una pequeña cantidad de sangre a pesar de tener un casco, la espada de Arthas la corto como si nada.
El ser de cenizas intento contraatacar intentando dar un corte diagonal, pero el príncipe caído retrocedió de un salto con una gran sonrisa de superioridad, cayendo al lado de sus capitanes muertos vivientes.
Zareth abrió los ojos ya que no veía a su compañero, pero ese pensamiento rápidamente desapareció al escuchar el sonido del despliegue del cazador al lado suyo.
El cazador respiraba pesadamente y en su cuerpo tenia múltiples cortaduras en el pecho, espalda.
Duncan: Esto es demasiado difícil...ah...ah...ellos no pierden energías.
Zareth: Ah...ah...Arthas ha ganado mucho poder, es levemente más fuerte que yo...pero el desgaste que estoy teniendo solo logra aumentar la diferencia entre nuestras habilidades.
Ellos miraron de reojo a los soldados de la primera legión, aún faltaban pocos para que subieran
El cazador rodeo su cuchilla con rayos y volvía a ponerse en pose de combate.
Duncan: Uf...-Suspirando-...aún tenemos que seguir peleando. -Mirando fijamente a los 3 capitanes muertos vivientes-
Zareth: Ugh...tienes razón. -Envolviendo su arma con fuego-
Ambos miraron fijamente a sus contrincantes con gran determinación.
Arthas: Ambos serán excelentes caballeros de la muerte...jejeje -Riéndose de forma tosca-
La Frostmourne brillo de un tono azul, mostrando su gran poder sobre el hielo.
Zareth: ¡Sigamos!
El ser de cenizas lanzo nuevamente su técnica, generando una gran onda llameante, a lo que Arthas respondió de la misma manera.
Todo esto genero una pequeña nube de polvo, la cual fue aprovechada por el cazador que uso su despliegue para aparecer justo al frente de los 3 capitanes cegados.
Duncan (En su mente): Tengo aunque sea eliminar a uno...si no seguiré en desventaja.
Duncan: ¡Ahhhh! -Giro con todo su cuerpo para ganar gran velocidad-
Con su cuchilla, logro rozar el cuello de los capitanes muertos vivientes, pero no era lo suficiente para matarlos, pero no entendía como esos tres no quedaron paralizados por sus rayos, algo estaba pasando.
Los 3 capitanes reaccionaron y empezaron a atacar al cazador de forma sincronizada, aunque el bloqueaba y esquivaba la mayoría, algunos llegaban a impactarle, cortando el traje de Duncan y haciéndole huecos a su capa e hiriéndolo.
Mientras tanto Arthas empezó nuevamente a abrumar a Zareth con su espada, este último solo podía defenderse con gran dificultad.
Logro hacerle varios corte notables a Arthas, pero este no mostraba cansancio y mucho menos dolor, pero a diferencia de el, le estaba haciendo perder terreno cada vez más rápido.
Arthas: Te estas cansando Zareth, cada vez estas más débil. -Sonriendo descaradamente-
El príncipe uso la Frostmourne con una mano para desviar la espada de luz solar y con la otra mano le dio un potente golpe en las costillas del ser de cenizas, escuchándose un leve sonido de algo rompiéndose.
Zareth: ¡Ahh...!
Este retrocedió unos cuantos pasos debido al dolor.
Zareth: ¡Tsk...aun no moriré!
Dio un rápido paso hacia adelante y uso su técnica de forma vertical pero esta había perdido mucho poder, generando un leve corte llameante.
Arthas solo se movió a la derecha, esquivando el ataque, pero el ser de cenizas no paro, usando nuevamente su técnica en forma de espiral.
El príncipe fue obligado a retroceder rápidamente para esquivar el ataque y nuevamente se abalanzo hacia el.
Zareth quedo levemente mareado debido al cansancio pero vio como Arthas estaba demasiado cerca listo para asesinarlo.
Solo tuvo tiempo para dar un paso hacia atrás, la Frostmourne cortó el pecho del ser de cenizas, pero esta vez era un corte levemente profundo.
Seguidamente Arthas esta vez apunto a la cara de su antiguo soldado, Zareth solo pudo poner su espada y bloqueo el golpe, pero al estar cansando, el príncipe le gano en fuerza, sacándole el casco ya destrozado.
Zareth (En su mente): Ugh...aun no...
Arthas dio un gran salto para cortarlo de forma vertical, pero Zareth lo esquivo moviéndose levemente a la derecha, pero su capa se dividió a la mitad.
Giro con su espada de luz solar y uso su técnica, dándole un brillo llameante.
Antes de que golpeara, el príncipe puso la Frostmourne evitando que lo cortaran, pero la fuerza fue lo suficientemente fuerte para mandarlo a volar a varios metros.
Chocando contra mini montaña de hielo y haciendo un gran ruido, mientras que el ser de cenizas se arrodillo, tocándose la herida de su pecho.
Zareth: Maldición...no aguantare otra confrontación más...
Con mucha dificultad se levantó y miro hacia los dirigibles que ya estaban listos para despegar.
Zareth: ¡Duncan! ¡Ya es hora de que nos retiremos o perderemos!
Este empezó a correr con todo lo que tenía para llegar hacia la nave, pero un fuerte estallido se escuchó hacia sus espaldas.
El príncipe caído estaba con una vena en la frente gracias al enojo, mientras tanto, el cazador tenía heridas leves comparadas con Zareth, pero su cansancio era superior al tener 3 contrincantes.
El cazador de repente extendió su arma con los rayos aun activos y logro rozar el pecho de los 3 caballeros de la muerte, dejándolos paralizados por varios segundo.
Pensó en rematarlos pero solo alcanzaría a matar a uno y no tendría suficiente energía para pelear contra los otros dos.
Usando su despliegue sanguinario, apareció al lado de su compañero, estando a 3 metros de la entrada del dirigible.
Arthas: ¡No lo dejen escapar!
Empezó a correr, preparando su espada para absorber almas, al mismo tiempo que los caballeros de la muerte se liberaran de la electrificación.
Jaina: ¡Rápido, suban!
Los fusileros empezaron a disparar en contra de Arthas y sus capitanes muertos vivientes, pero las balas de estos eran bloqueadas por el poder de estos.
Con dificultad, Zareth logro subir, pero el cazador se quedó atrás.
Duncan: Detendré a Arthas el tiempo suficiente...usare el despliegue para volver con ustedes.
Muchos estaban en contra de esa decisión pero no iban lograr convencerlo.
Zareth: Más te vale no mor...rgh... -Escupiendo un poco de sangre-
Duncan: Tus heridas son más profundas que las mías, ¡Váyanse ahora!
Los dirigibles empezaron a despegar, ganando 1 metro por cada segundo que pasaba.
El cazador vio como Arthas intentaba cortarlo, pero el cazador se agacho al último segundo, entonces con su mano libre golpeo el estómago del príncipe.
A pesar de estar muy cansado, su velocidad era levemente superior a la de Zareth, por ende, levemente superior a la de Arthas.
Pero la razón de que había logrado golpear a Arthas, es por que bajo la guardia a propósito para que el príncipe caído se confiara, ya que aun tenia un gran cansancio por lo que no podía usar su máxima velocidad.
Arthas: ¡Arghhh!
Este retrocedió unos cuantos pasos, pero esto no le hizo mucho daño, solo lo sorprendió, rápidamente el cazador observo que los dirigibles estaban a punto de salir de su rango de alcance de su técnica.
Con mucho esfuerzo realizo su técnica una vez más, alcanzando justo el borde de la nave, cayendo inconsciente.
Zareth y Jaina fueron a revisarlos, fijándose que estaba inconsciente por el cansancio, pero segundos después, escucharon un grito desde el suelo, siendo el príncipe caído.
Arthas: ¡Maldita sea!
Lanzo su último ataque hacia el dirigible principal, una gran estaca de hielo se aproximaba a gran velocidad.
Jaina uso su magia y lanzo una bola de fuego para contrarrestar el ataque, pero Zareth sabía que eso no sería suficiente.
Zareth (En su mente): Esto será peligroso...no sé qué pasara si lo hago una vez más...
Empuño con fuerza su arma y lanzo su técnica para acompañar al ataque de la maga.
Los dos ataques de fuego colisionaron con la estaca, destruyéndola pero no sin antes de que varios fragmentos golpearan 2 dirigibles.
El príncipe caído tenía una clara expresión de furia, ya que mucho supervivientes lograron escapar de su espada hambrienta.
Zareth: Lo...logre...
El ser de cenizas cayo de seco al piso, mientras que la sangre escurría en el piso, ya había llegado a su límite.
Jaina: ¡Rápido! ¡Llévenlos a dentro y empiecen a curarlos!
Varios soldados hicieron caso y los llevaron a los dos viajeros inconscientes en la parte interior del dirigible, mientras que la archimaga le estaban recorriendo muchas emociones internas al ver a Arthas en ese estado.
Jaina (En su mente): Tengo que saber...tengo que saber que sucedió...
(5 horas después)
Los 6 dirigible estaban a velocidad media ya que se estaban dirigiendo a una isla para recuperar suministros y reparar los daños de las naves.
Mientras tanto, Zareth y Duncan estaban acostados, sus cuerpos fueron curados por los sacerdotes pero aun no mostraban signos de querer despertar.
Jaina no había logrado sacarse de su mente todo lo que vio y se notaba que había estado llorando por sus ojos rojos, tenía que encontrar como curar a su príncipe.
Pero ahora tendrían que volver a Lordaeron antes de que Arthas llegue, por suerte las reparaciones terminarían en medio mes y llegarían en un par de días.
Arthas en barco tardaría un mes entero en llegar a la capital, Era necesario preparar un plan para contener al príncipe y después buscar algo que pudiera curarlo.
Cuando vieron una isla a lo lejos, se aseguraron de avisar de que era un navío de la alianza, ya que esos navíos fueron comprados por Jaina con ayuda de Uther para este caso de emergencia.
Muchos soldados empezaron a ser atendidos por sus heridas, mientras que de paso llevaban sus armas y armaduras a mantenimiento.
Jaina ordeno que empezaran con la reparación de las naves, por lo que empezó a asegurar todos los preparativos a la vez que mando una nave para mandar un mensaje a Uther y al rey Terenas sobre lo sucedido y que tuvieran cuidado.
Al rato, un zepelín despego con muchos soldados con un informe de todo lo sucedido.
(3 días después)
Zareth y Duncan estaban abriendo lentamente los ojos, viendo que estaban en una gran habitación y múltiples ventanas, entrando la luz del sol dando indicar que era de día.
Se dieron cuenta de que solo tenían camisas y unos pantalones cortos, sin sus armaduras características y armas, esa ropa era la que llevaban por debajo de sus trajes.
Notaron la presencia de su compañero y dieron una muy leve sonrisa casi imperceptible, aunque la situación no había nada para sonreír.
Duncan: Escapamos por muy poco...no pensé que Arthas tuviera tanto poder en tan poco tiempo.
Ambos estaban muy pensativos, ya que había cosas sin explicación para ellos.
Zareth: Parece que esa espada lo convirtió en un muerto viviente cuando se fue del campamento y asesino a Falric, después siguió Tassarian.
Zareth: Pero al reanimarlos como muertos vivientes, ellos también tuvieron un aumento de poder.
Duncan: Si, aunque no eran tan fuertes como Arthas, sus armaduras y armas, sentía como si intentaran comerme desde adentro.
Se quedaron en silencio durante 2 minutos, hasta que alguien abrió la puerta del lugar.
Se vio como un sacerdote elfo, estaba con varias pociones de curación en mano.
Sacerdote elfo: Oh...ya despertaron, eso nos tranquiliza a todos.
Los viajeros miraron algo extrañados al elfo, ya que escuchar que su despertar tranquiliza a la gente, para ellos era raro.
Duncan: ¿Por qué dices que...eh...nuestro despertar los tranquiliza?
Sacerdote elfo: Esa pregunta es sencilla, muchos soldados de la primera legión, incluyéndome, creemos que si ustedes no hubieran estado ahí, ninguno de nosotros seguiríamos vivos, son héroes para todos nosotros.
Con eso explicado, los viajeros ya entendieron las palabras dicho por el sacerdote, aunque esas palabras con significado eran muy nuevas para ellos.
Sacerdote elfo: La señorita Jaina me aviso de que si ustedes despertaban, se dirigieran al centro del puesto para hablar con ella, sus heridas ya están curadas, tomen esto.
El elfo le dio a cada uno un elixir de color azul.
Sacerdote elfo: Con eso recuperaran energía podrán sentirse como nuevo.
Hicieron caso al elfo, abriendo cada uno el frasco y se lo tomaron al instante, sintiendo la energía llenando su cuerpo, aunque ya conocían a las pociones debido a sus entrenamientos.
Ambos se vistieron con sus ropas, aunque tenían machas de sangre y múltiples cortes en ellas.
Envainaron también sus armas resquebrajadas y el casco de Zareth se había perdido en la pelea con Arthas, por lo cual no uso nada en la cabeza, de igual forma que el cazador.
Sus capas estaban agujereadas y manchadas con sangre, pero igualmente se las colocaron, ya que estaban acostumbrados a tener sangre manchando sus ropas.
Pero antes de irse, tenían que fijarse de una cosa, por lo que cerraron los ojos y pensaron en cierta cosa.
(Zareth) (Portador del fuego)
Puntos de almas: 921 P.A
Nivel de Llamas: 2 Siguiente nivel: 12000P.A
Velocidad: 13+45 Resistencia: 14+51
Fuerza: 12+66 Magia: 11+42 Habilidad: 9+53
Técnicas:
Espada brillante de Farron de fuego (Nivel 1) + Vestigios de lecho del caos (Nivel 1)
= Cortes de fuego del caos (Nivel 1)
(Duncan) (Cazador Lunar)
Puntos de sangre: 859 P.S
Nivel Lunar: 2 Siguiente nivel: 10000P.S
Velocidad: 15+50 Resistencia: 13+48 Fuerza: 10+62
Habilidad: 11+58 Magia: 7+61
Técnicas:
Arma de rayos (Nivel 2)
Despliegue sanguinario (Nivel 2)
30 metros máximos, es capaz de atravesar objetos.
Extensión lunar (Nivel 1)
Zareth se dio cuenta de que su habilidad no había mejorado, eran sus dos habilidades que se habían combinado en una sola, eso explicaba el daño en área que podía generar.
Mientras que Duncan no sabía a qué se refería con "Extensión lunar", así que cuando tuviera tiempo, intentaría averiguar de qué se trataba su nueva habilidad.
Al terminar de revisar su estado, decidieron por fin salir de la habitación.
Era una especie de fortaleza gigante en una isla, los 5 dirigibles estaban siendo inspeccionados y múltiples soldados estaban llevando cajas adentro de las naves.
Los viajeros vieron como todos se estaban moviendo de manera rápida con cajas, algunos con armas y otros charlaban, entre más cosas.
Pero todos se detuvieron unos cuantos segundos al ver a salir a los viajeros ya que fueron reconocidos al instante, lo que los incomodo bastante.
Todos siguieron al instante con su trabajo, pero esta vez se escuchaban muchos susurros y miradas se posaban sobre el cazador y el ser de cenizas, un motivo de esos era ver su vestimenta destrozada.
Zareth y Duncan se dirigieron hacia Jaina que estaba a la vista en una mesa con varios capitanes, eso era fácil de reconocer ya que se diferenciaban con los soldados comunes.
Al acercarse, Jaina abrió levemente los ojos y los capitanes los miraban con cierta impresión.
Jaina: Ya despertaron, la verdad pensé que despertarían al instante después de curar sus heridas.
Antes de que los viajeros contestaran, uno de los capitanes presentes los interrumpió.
Capitán 1: Seguramente tardaron por la pelea que tuvieron, fue algo que no había visto nunca.
Varios asintieron de acuerdos con lo dicho.
Zareth: Espero que todo esté bien por aquí, no esperábamos para nada que nos ocurriera eso.
Todo el ambiente de repente se puso tenso, la cara de los capitanes estaban serias y la de Jaina era una mezclas de confusión, tristeza e impotencia.
Duncan: Nosotros al llegar al campo vimos a la primera legión luchando contra los muertos vivientes, Arthas no estaba en ese lugar, por lo que procedimos a defender a todos los que podíamos...
El ser de cenizas continúo con el relato.
Zareth: Con nuestros poderes mejorados, no nos fue complicado acabar con una gran cantidad de muertos vivientes, pero al cabo de un tiempo, Arthas llego con esa espada extraña.
En la mente de los que estuvieron presentes en la pelea, recuerdan claramente el brillo de La agonía de escarcha.
Zareth: El poder de Arthas subió enormemente y eso le permitió pelear a nuestro nivel, después el acabo con el demonio que dirigía a los muertos vivientes.
Jaina: Mal'Ganis era el demonio que menciono el nigromante.
Duncan: Si...después de la victoria, Arthas desapareció junto con su capitán Falric, otro capitán fue a buscarlo y tampoco regreso, por lo que pensábamos buscarlos cuando todos se fueran en los dirigibles.
A los viajeros se les vino la imagen de la tétrica sonrisa del príncipe Arthas.
Zareth: El resto ya lo saben, la pelea que tuvimos y nuestra huida.
Jaina: Eso significa que todo lo sucedido es culpa de esa espada...
Todos asintieron en acuerdo, aunque Jaina dijo una extraña idea.
Jaina: Si destruimos esa espada, entonces Arthas volverá, ¿No es así? -Sonando extrañamente animada-
Los viajeros sabían que esto no era posible.
Ellos suponían que Arthas fue reanimado como un caballero de la muerte, destruir la espada, solo se liberarían las almas de los que fallecieron ante su hoja.
Zareth: Jaina…Arthas revivió como un muerto viviente, el murió después de su desaparición.
Ambos, tanto el cazador como el ser de cenizas, tenían una gran capacidad de comprender cosas, que incluso parecen inentendibles.
Duncan sobre los grandes como la presencia lunar y Zareth sobre los señores de cenizas.
El cazador apoyo lo último dicho por el ser de cenizas, pero los capitanes no dijeron nada.
Estas palabras enojaron y sacaron de sus casillas a la archimaga.
Jaina: ¡Él les ofreció su ayuda cuando ustedes estaban perdidos! ¡Deberían hacer lo mismo por el!
Todos se quedaron estáticos ante el arranque de ira de Jaina, por lo que el cazador se animó a responderle.
Duncan: Lo haríamos si fuera posible...ahora lo que podemos hacer, es ponerlo a descansar de ese sufrimiento.
Esto hizo que Jaina se fuera del lugar con una rabia notable, ella no estaba enojado con ellos, si no que estaba enojada porque sabía que no había posibilidades de salvar a Arthas, pero se negaba creer eso.
Mientras tanto, Zareth y Duncan esperaban que ella podría superarlo a su debido tiempo, pero ahora tenían que ponerse al día.
Zareth: ¿Cuánto tiempo estuvimos durmiendo capitanes?
Al escuchar esa pregunta, los capitanes despertaron de su asombro y contestaron de manera nerviosa.
Capitán 1: Ehh...3 días y con unas cuantas horas desde que entraron en los barcos...
Capitán 1: Y por si se lo llegan a preguntar, dentro de medio mes partiremos de vuelta a Lordaeron, seguramente ya estarán preparados para nuestra llegada.
Los viajaron asintieron ante la información, tenían medio mes para hacer lo que quisieran.
Zareth: Entonces primero miraremos el lugar y después entrenaremos lo que queda de tiempo... ¿Qué dices Duncan?
Duncan: Si...pero también tenemos que reparar nuestras armas que están dañadas, sin mencionar nuestra vestimenta, por lo que...
El cazador fue interrumpido por otros de los capitanes.
Capitán 2: De esas cosas nos encargamos nosotros, Hay varios herreros y artesanos que estarán complacidos por arreglar sus armas y vestimentas.
Al mismo tiempo que decía eso, dos soldados rasos traían en sus manos lo que parecía ser ropa.
Capitán 2: Por el momento usen estas vestimentas, podrán usar algunas armas en el campo de entrenamiento que está más adelante, cuando se terminen de cambiar, entreguen sus vestimentas a estos soldados.
Los viajeros recibieron los trajes y al retirarse, los soldados rasos los miraban con cierta...admiración?
Ellos no entendían bien por qué los admiraban, ellos solo hacían sus trabajos, inclusive de los lugares que ellos venían, les tenían miedo.
Entraron a sus respectivos lugares de descanso, primero se limpiaron toda la suciedad con varios baldes de agua que había y después se empezaron a cambiar de ropa.
Al pasar dos minutos, ambos salieron de sus habitaciones con sus trajes normales en la mano junto con sus armas, varios pasos más adelante los estaban esperando los mismos soldados que les entregaron sus nuevas vestimentas.
Sus pantalones consistían en unos pantalones de tela de color marrón y una remera de color blanco, muy sencillos para poder moverse cómodamente.
A un soldado raso le dieron sus trajes mientras que al otro le dieron sus armas y modificadores, ambos hicieron una señal de respeto y se retiraron del lugar.
Los viajeros empezaron a ver toda la fortaleza gigante que estaba al medio del mar.
Se dieron cuenta que muchos enanos estaban mirando exhaustivamente los dirigibles para verificar al 100% todos los daños.
Los sacerdotes elfos estaban curando a todos los que formaron parte de la primera legión, evitando usar pociones en caso de emergencias, también lo sucedido en Rasganorte empezó a ser difundido.
La traición de su príncipe y los capitanes convertidos en muertos vivientes, no solo eso, también se empezó a difundir como ellos pelearon y no dejaron que nadie más muera, mostrando sus increíbles habilidades.
Siendo nombrados de extraña manera como "Los héroes de la primera legión", toda esa admiración les hizo sentir extrañamente reconfortante para ambos.
El 60% de la primera legión estaba viva, muchos otros habían caído en los combates en Rasganorte, uno de ellos fue Muradin Barbabronce, a quien se lo toma por muerto tras su desaparición.
Vieron también que la fortaleza tenía cañones en sus bordes, para hundir hasta al fondo cualquier amenaza junto a varios soldados y enanos con rifles.
El objetivo que tenía era de avistar cualquier nave desconocida y descubrir sus intenciones, o usarlo como puerto.
Al pasar por cada lugar, eran vistos de reojo por los soldados de la fortaleza y se escuchaban nuevamente los susurros por el aire, pero esta vez no le dieron importancia.
Visitaron el puerto, el comedor, la armería, entre otras cosas más, pero al final se dirigieron al campo de entrenamiento y el sol estaba en el punto más alto.
No era demasiado grande, pero era lo suficiente para que un grupo pequeño entrene cómodamente, lo que a ellos les bastaba.
Cada uno tomo una espada de madera de los estantes y se dirigieron al medio del campo, pero les extraño un poco que no hubiera nadie en ese momento.
Empezaron con simples intercambios entre ellos para calentar.
En esos momentos se escuchaba el fuerte choque de la madera y se veía a los dos viajeros moviéndose a velocidad de unos guerreros promedios.
En cuestión de fuerza, el ser de cenizas era levemente superior, pero en velocidad era el cazador que destacaba.
Hicieron esto por 5 minutos hasta que fueron detenidos por un soldado.
Soldado: Emm...disculpen por interrumpirlos, pero me dijeron que les avisara que fueran al comedor, ya llego la hora de comer.
Los viajeros asintieron y dejaron sus espadas de madera al mismo lugar donde las alzaron, empezando a seguir al soldado.
Al llegar, el comedor era de un gran tamaño y había mucha movilidad, parece que la comida consistía en una sopa de verduras con un trozo de pan.
Se dieron cuenta que tenían que formar una fila para tomar la comida, por lo que se pusieron en la última parte, pero sucedió algo que no esperaban.
Todos al verlos, se salieron de la fila y les dejaron paso libre hacia donde estaban sirviendo, dejando completamente confundidos a los viajeros.
Al ver que no reaccionaban, el soldado que los llamo para que comieran, les dijo que esto es para que ustedes puedan recibir su parte mucho más rápido.
Zareth: Eh...entiendo...aunque no lo vemos necesario, nosotros somos muy pacientes y podemos esperar.
El cazador apoyo lo dicho por el ser de cenizas, aunque el soldado protesto nuevamente.
Soldado: Yo creo que deberían aceptar o de lo contrario más cosas iguales a estas les sucederán siempre.
Ambos viajeros se miraron entre si y después miraron al soldado, a lo que no tuvieron más remedio que aceptar y llegar al puesto de raciones primeros.
Los minutos pasaron y nuestros guerreros terminaron de comer, aunque aún les seguía costando adaptarse, inclusive toda su estancia en Azeroth aún no se les quitaba sus viejas costumbres.
Ellos podían sentir el hambre, pero no le dan importancia como deberían, así que ahora intentan hacer un gran esfuerzo para que no se les olvide cada momento en el que deben comer.
Después de eso, ambos se dirigieron nuevamente al campo de entrenamiento, donde esta vez sí había soldados usándolo.
Lo que quedaba un poco de espacio, justo para ambos viajeros, pasando toda la tarde entrenando.
En ese tiempo, algunos soldados se quedaron impresionados por la velocidad y fuerza que ellos tenían, que superaba la humana común.
Esa fue la rutina de los viajeros durante ese medio mes, desayunaban a la mañana temprano, después entrenaban, almorzaban y seguían entrenando, la rutina de todos los días.
A veces dialogaban para conocer algunos soldados, mientras que algunos otros simplemente los admiraban.
Lograron hablar con Jaina de manera tranquila pero sabían que no podían tocar el tema de Arthas a la ligera, pero poco a poco ella volvía a su estado normal.
Pero aún tenía una leve esperanza de poder llegar a la parte humana de Arthas.
Cuando llego el momento en el que todos se dirigirían nuevamente a los dirigibles hacia Lordaeron, lo cual solo les tomaría medio mes si todo iba bien.
Los dirigibles se habían llenado de suministros por cualquier caso de emergencia, aunque eso era una posibilidad muy pequeña.
Zareth y Duncan estaban a punto de subir cuando los dos soldados que anteriormente les habían dado ropa nueva los interrumpieron.
Estos traían en sus manos los trajes de ambos guerreros completamente restaurados y con sus armas en perfectas condiciones, junto con sus capas que brillaban de lo limpio que estaban.
Ambos agradecieron a los soldados y se subieron a bordo para un rato después, los dirigibles despegaran para empezar el viaje.
En ese medio mes de viaje, Zareth y Duncan lo aprovecharon para descansar y pensar en cómo procederían ahora para enfrentar a Arthas, mientras que Jaina estaba pensando de como confrontar a Uther y al rey Terenas.
Si todo salía bien, partirían de inmediato hacia el oeste, donde se encontraba Kalimdor.
Ellos nuevamente cerraron los ojos para visualizar sus estados.
(Zareth) (Portador del fuego)
Puntos de almas: 921 P.A
Nivel de Llamas: 2 Siguiente nivel: 12000P.A
Velocidad: 13+54 Resistencia: 14+58
Fuerza: 12+73 Magia: 11+56 Habilidad: 9+59
Técnicas:
Espada brillante de Farron de fuego (Nivel 1) + Vestigios de lecho del caos (Nivel 1)
= Cortes de fuego del caos (Nivel 1)
(Duncan) (Cazador Lunar)
Puntos de sangre: 859 P.S
Nivel Lunar: 2 Siguiente nivel: 10000P.S
Velocidad: 15+60 Resistencia: 13+54 Fuerza: 10+68
Habilidad: 11+64 Magia: 7+69
Técnicas:
Arma de rayos (Nivel 2)
Despliegue sanguinario (Nivel 2)
30 metros máximos, es capaz de atravesar objetos.
Extensión lunar (Nivel 1)
Se dieron cuenta de que sus estados subieron un poco, lo que les saco una leve sonrisa ya que estaban progresando.
Todo estaba tranquilo, hasta que un soldado agitado llego rápidamente hacia Jaina y los viajeros.
Soldado: ¡Señorita Jaina! ¡Lordaeron está en llamas!
Esto hizo abrir los ojos a todos y rápidamente se dirigieron al borde, viendo lo que menos esperaban.
Lordaeron estaba en llamas y la muerte resonaba por todos lados, agachando la mirada, vieron por la calle a los muertos viviente perseguir a los aldeanos.
Zareth y Duncan llegaron a la misma conclusión, Arthas había llegado antes que ellos, debido a que con sus capacidades aumentadas, lograron visualizar a varios muertos vivientes.
Ambos saltaron del dirigible y desenfundaron sus armas, provocando sorpresa entre los tripulantes.
Cayendo al suelo del lugar, generaron un leve cráter y se pusieron en posición de combate.
Duncan: ¡Es hora de cazar!
Fin del capítulo 5: -
