Saludos, hoy les traigo la parte dos de este capitulo, espero que lo disfruten.
Ale X-12C: No esperaba que mi historia te gustara tanto jaja, a veces se me vienen ideas a la cabeza pero lastimosamente no tengo mucho tiempo para plasmarlas, por eso mi demora al publicar, de lo contrario escribiría un capitulo en una semana.
Renuncia de derechos: Todo lo referido a Dark souls y Bloodborne le pertenece a Fromsoftware, Warcraft y World of Warcraft le pertenece a Blizzard Entertainment, sin embargo esta historia me pertenece.
En el capítulo anterior (Parte 1):-
Ser de cenizas y cazador…
Capaces de unirlos a todos en los momentos cruciales y aunque eso no le agradaba mucho debido a que se convertirían en pilares.
Y si morían, podía pasar dos cosas, que fueran motivos para que las razas se unieran o que buscaran un bando culpable.
Comenzando una nueva guerra, pero por ahora preferiría la primera opción por las dudas.
Cada vez podía ver los sucesos con menos fuerza, pero estaba seguro de una cosa con lo que veía.
Un futuro lleno de esperanzas….
La reputación de ambos no paraba de aumentar en cada raza, respetados por su fuerza y decisiones.
El mundo no necesitaba héroes de la alianza, no necesitaba héroes de la horda, de ningún bando respectivamente.
Necesitaban héroes que representaran a todos ellos juntos, necesitaban héroes de Azeroth.
Comienzo del capítulo 11 (Parte 2): -
Tras revelarse la identidad del oráculo, la líder de la alianza y el líder de la horda se retiraron con sus tropas a la base humana.
La noticia de que Grom Hellscream junto con su clan habían caído nuevamente en las manos de los demonios impacto en el líder orco.
Se mostró claramente molesto y sentía de inmediato que debería hacerse cargo.
Por el consejo del profeta, ambos bandos pusieron rumbo a la frontera de los Baldíos, donde los orcos del caos se habían establecido.
Todo esto llevo tres días enteros, establecer una pequeña base y otras cosas más.
Jaina, Thrall y Cairne se encontraban en un lugar un poco apartado de sus bases, al parecer estaba preparando un ritual.
Cairne: Si el profeta estaba en lo correcto, el campamento de los Hellscream está justo en la cima, deberíamos prepararnos para la batallas.
Thrall: Lose Cairne, es solo que pensé que llegaría el día en que tuviera que luchar contra mi propio pueblo.
Jaina: Recuerda, con esta gema de alma podrás capturar el espíritu de tu amigo sin dañarlo, pero tienes que traerlo a mi base para poder liberarlo del control demoniaco.
La humana le dio en la mano una gema de color morado oscuro y podías ver su interior claramente.
Thrall: Yo… agradezco tu ayuda, Jaina Valiente, otra cosa que nunca pensé que pasaría.
Jaina: Ya somos dos, volveré a mi base y ayudare en todo lo que pueda, buena suerte...caballeros.
Haciendo un hechizo, la humana desapareció del lugar y regreso de forma rápida a su base temporal.
Dejando solos al Tauren y al Orco, los cuales dialogaron un poco más para después volver con sus tropas.
Ordeno a sus tropas que se prepararan para pelear para lo orcos, pero algunos estaban indecisos ya que eran sus hermanos.
Pero el jefe de la horda los hizo entrar en razón, ya que luchar era la única manera de recuperarlos.
Tras realizar los preparativos, la tropa de la horda junto con su jefe salieron y en cierto punto se reunieron con la tropa de la alianza.
Jaina: Estamos listos Thrall, terminemos esto cuanto antes.
Thrall: Eso espero…
Ambos grupos al avanzar, se encontraron con un puesto de avanzada del clan Hellscream.
Y los dos bandos vieron por primera vez a los orcos del caos, siendo mucho más grandes y terroríficos que los orcos comunes.
Jaina: ¡Parecen demonios!
Thrall: ¡Tenemos que tener cuidado guerreros!
Los orcos del Caos al ver a sus enemigos, soltaron un potente grito de guerra.
Tal que dejaba en ridículo el grito de los orcos comunes, sin mencionar el tono demoniaco que tenían.
Eran solo cuatro, pero tomaron en cada mano, una hacha de combate y sin pensar en la diferencia numérica se arrojaron en contra de sus oponentes.
Tanto el bando de la Horda como la Alianza temblaron un poco al escuchar ese grito e inclusive sus mismos líderes.
Algunos trolls y fusileros dispararon/arrojaron sus proyectiles, pero se sorprendieron al ver como los orcos del caos apenas se quejaban del dolor.
Varios brutos salieron a interceptar a sus hermanos corruptos junto a los soldados rasos.
Pero al chocar hachas, se dieron cuenta que los orcos del caos tenían el doble de su fuerza.
Lo que termino en que esos Brutos perdieran sus armas y retrocedieran.
Aprovechando el momento, un soldado raso se subió arriba de cada orco corrupto por la espalda, no dudando en atacar rápidamente.
Clavando sus espadas en la espalda de los anteriores mencionados, pero los orcos corruptos dieron un gruñido de dolor.
Y con una sola mano arrojaron a esos soldados en contra el suelo.
Iban a rematarlos pero del medio surgió un elemental de agua, logrando hacerles retroceder un poco.
La que lanzo esto, fue la archimaga Jaina, no permitiendo que alguno de sus soldados perdiera la vida.
Jaina: ¡Tenemos que usar la superioridad numérica a nuestro favor!
Varios incursores normales empezaron a moverse en su montura y sin dudarlo arrojaron sus redes en contra los orcos del caos.
Estos intentaron luchar para salir de las redes, pero vieron como unos caballeros pasaron rápido cerca de ellas y no pudieron defenderse.
Lo que resulto que sus cuellos terminaran con cortes profundos, lo que en cuestión de segundos se desangraran.
Todos al ver eso, avanzaron hasta alcanzar el puesto de avanzada para asegurar ese punto.
El líder de la horda se acercó a los cuerpos de los orcos del caos, con clara tristeza en su mirada.
Se agacho y se aseguró de cerrar los ojos de estos, no quería matarlos, pero no reaccionaban gracias a la sangre demoniaca.
Recuperaría los cuerpos y les daría un digno entierro, pero primero tenía que asegurar al líder de los orcos del caos.
En el páramo se sentía una presencia que daba terror en el corazón de los débiles.
Los líderes de ambos bandos sentían eso en el aire y sus soldados en sus corazones también lo sentían.
Al adentrarse aún más en el lugar, se encontraron más orcos del caos.
Esta vez, eran Brutos e Incursores los cuales inclusive sus lobos habían bebido la sangre demoniaca.
Teniendo una apariencia de pesadilla, más grandes, ojos inyectados en sangre y garras que parecían espadas.
Lo más característico era una mandíbula que parecía querer abrirse en dos.
Orcos del caos: ¡Lok'tar ogar!
Sin esperarlos, se arrojaron contra la horda y la alianza.
Los jinetes de Wyverns arrojaron sus lanzas envenenadas a los incursores del caos, pero estos los esquivaron y lanzaron sus redes.
Provocando que cayeran del cielo abruptamente e iban a ser atacados por los brutos corruptos.
Soldados rasos: ¡Resistan! ¡Que no den ni un paso más!
Se pusieron al frente con una muralla de escudos, aunque no sirvió de mucho.
Debido a que los brutos con sus hachas y gran fuerza, partieron los escudos e inclusive impactaron la armadura de los soldados rasos.
Lanzándolos con una gran cortadura en su pechos o abdomen y siguieron adelante.
Los sacerdotes rápidamente fueron a acudirlos y los brutos normales decidieron intervenir.
Dos lobos mágicos aparecieron e impactaron en los incursores del caos, logrando derribar a los jinetes.
Los lobos del caos rugieron y se arrojaron para atacar a sus contrapartes mágicas.
Empezando un intercambio de mordidas y garras, girando entre sí a gran velocidad en el suelo.
Los caballeros con sus caballos intentaron rematar a los jinetes, pero estos con su gran espada no les costaron derribar a sus agresores.
Tuvieron que poner sus espadas y vieron cómo se rompían al recibir el impacto.
Cayeron al suelo los caballeros y tres de ellos murió debido a que no logro alzar su espada a tiempo.
Siendo casi partidos a la mitad.
Durante unos cuantos minutos, los orcos del caos resistieron increíblemente pero acabaron muertos debido a la diferencia numérica.
Y de ese modo, avanzaron lentamente, desde el puesto de avanzada hasta llegar a la mitad de su meta.
El cual era subir la pequeña montaña para llegar a Grom.
Se podía ver a ambos bandos con cierta cantidad de pérdidas en sus filas.
Los orcos del caos eran muy poderosos y cuando eran más de diez, se volvía un gran problema.
Toda su fuerza extraordinaria combinada con su resistencia, barrían a los soldados rasos y brutos.
Se vieron obligados a usar a los Taurens y equipos de morteros para eliminarlos con rapidez.
Un soldado raso salió volando gracias a un bruto del caos, pero este mismo fue aplastado por un gran mazo.
Cortesía de un tauren claramente fuerte, el cual tuvo que levantar su arma ya que una hacha iba a impactar en su cabeza.
Esto provenía de un orco que venía arriba de un kodo, ambos habiendo bebido la sangre demoniaca.
Aunque no duro mucho ya que tres proyectiles de mortero le impactaron y abrieron un pequeño agujero a la bestia.
Después de eso, varios proyectiles que eran rayos de fuego, impactaron en los fusileros, calcinándolos de gran manera.
Se mostró los que lanzaban los rayos de fuego eran los brujos del caos, chamanes que bebieron la sangre demoniaca.
El jefe orco alzo su martillo y lo arrojo, impactando en un brujo del caos.
Provocando que este se le rompiera todo el torso y muriera de forma rápida.
Jaina elevo un elemental de agua a la vez que atacaba con bolas de fuego.
Y de esa manera, todos fueron avanzando cada vez más al interior de la base del clan Hellscream.
A petición del líder de la horda, los chamanes y hechiceros hacían dormir a todos los orcos del caos que podían.
No quería matar a tantos de su raza, no si tenía la posibilidad de salvarlos.
Los de la Alianza dudaron un poco, pero no tenían otra opción a menos que se pelearan entre ellos.
En plena pelea, el cielo se tornó de un rojo fuego que impresiono a todos.
Jaina: ¡Thrall! ¡El cielo está ardiendo!
Thrall: ¡Esto no es una tormenta normal! ¡No puedo creerlo…! ¡Prepárense!
Del cielo rojo empezaron a caer gotas verdes al parecer, pero cada vez que se acercaban al suelo, su tamaño incrementaba.
Lo que se vio que no eran gotas de agua, eran los infernales que caían para asesinar a cualquiera que se interpusieran en su camino.
Muchos de los soldados de ambos bandos empezaron a temblar debido a que sumado con los orcos del caos, esto se tornaba feo.
Los infernales se alzaron y dieron un rugido al cielo, mostrando su poder.
Thrall: ¡Sigan luchando guerreros! ¡Tenemos que llegar a Grom antes de que sea tarde!
Varios catapultas de la horda lanzaron grandes piedras a los infernales, acompañados de los equipos de mortero.
Logrando aturdirlos pero no matándolos, aunque claro, no había suficientes máquinas de asedio para detenerlos a todos.
Un infernal con uno solo de sus golpes mando a volar a un bruto de la horda, para después agarrar a un caballero y aplastarlo con sus manos.
Y con la otra arrojo al caballo a las filas de los hechiceros, los cuales crearon un escudo para evitar el daño.
Del cielo bajaron múltiples jinetes de grifos y empezaron a atacar, a la vez que distraían a la mayoría de infernales.
A paso lento y con la constancia de la batalla, llegaron finalmente a la punta de la base del clan contaminado por los demonios.
Se veía a Grom Hellscream sentado en un trono y a su lado habían dos brutos que eran de por lejos los más grandes que habían visto.
Pero el único que los superaba en altura y por ende en fuerza, era su mismo líder, el cual tomo su gran hacha.
Los líderes de la alianza y la horda quedaron sorprendidos por la apariencia del orco, ya que era por lejos el más transformado y poderoso.
El jefe de la horda sintió que su corazón se oprimía al ver a su más cercano amigo de tal manera.
Thrall: ¡Grom! ¡Tienes que venir conmigo!
La voz del Hellscream salió y retumbaba un poco, notándose una combinación de su voz con cierto tono demoniaco.
Grom: ¿Y a donde me llevaras, chico? ¡Nuestro destino está cerca! Ahora Lord Mannoroth es nuestro maestro.
Thrall: ¿Quién? ¡No sabes lo que dices!
Una risa burlona salió del orco del caos y se levantó de su trono con hacha en mano.
Grom: JAJA…ah Thrall, siempre creíste que los demonios habían corrompido nuestra raza, pero eso es una verdad a medias…
Levanto los brazos al cielo y múltiples infernales empezaron a caer a sus alrededores.
Grom: ¡Nosotros nos entregamos voluntariamente en Draenor! Los otros jefes y yo… bebimos la sangre de Mannoroth.
De los cráteres se alzaron los infernales y llegaron otros nuevos demonios, los guardias del apocalipsis.
El líder del clan Hellscream apretó los dientes y empezó a forzar sus músculos, incrementándose e inclusive su ropa empezó a quedarle pequeña.
Tales palabras hacían que el jefe de la horda abriera más la boca, no podía creer lo que estaba escuchando.
Lo que él creía estaba mal, le habían mentido y los demonios…, ellos provocaron su maldición.
Grom: ¡Thrall, nosotros provocamos nuestra maldición! ¡JAJAJA!
Thrall: ¡Le hiciste esto…a nuestra gente conscientemente! ¡Groahhh!
De la sorpresa, de inmediatamente paso a la ira, por lo que alzo su martillo y lo lanzo a su viejo amigo.
El cual no se movió y seguía mirando al cielo con los brazos abiertos.
Se escuchó un impacto de gran potencia en el pecho del orco del caos, pero este ni se movió.
Thrall: ¡¿Qué?!
Grom: ¡JAJAJA! ¡¿Eso es todo lo que tienes hermanito?!
Los infernales y guardia del apocalipsis empezaron atacar al ejército unido de la horda y alianza.
Grom: Te mostrare lo que es el verdadero poder Thrall.
Dio un gran salto y apunto a la cabeza de su amigo con su hacha, pudiéndose notar que Grom media el doble de Thrall.
Y cuando estaba a tan solo unos centímetros un corte de fuego impacto en el orco, lo que desvió su ataque y lo mando a unos metros de distancia.
El jefe de la horda miro la dirección del ataque y noto para su sorpresa quien era.
Era el ser de cenizas y con su espada de luz solar mandaba ráfagas llameantes a todos los enemigos posibles.
Mando una en contra de un infernal y tal era la potencia que lograba cortar a los infernales.
Una gran cantidad de bolas de fuego se dirigieron al ser de cenizas, que a duras penas lograba esquivar, incluso algunas le rosaban.
Esos ataques eran mandados por los guardias del apocalipsis al notar la amenaza.
Thrall: ¡Zareth!
De repente, de otro punto del lugar empezaron a aparecer un pequeño ejército de elfos nocturnos.
Los cuales comenzaron a atacar a los demonios que habían llegado a la batalla.
Elfos nocturnos: ¡¿Nos recuerdan malditos demonios!? ¡Espero que se preparen para recibir la ira de Elune!
Las cazadoras con sus sables rápidamente atacaron los pies de los guardias del apocalipsis.
A la vez que una pequeña lluvia de flechas impactaban en ellos.
Los miembros de la horda y Alianza se impresionaron ante la llegada de Zareth y una raza nueva que al parecer eran aliados.
Pero tenían una duda, donde estaba el otro aparte del ser de cenizas, aunque no tardaron demasiado en saberlo.
Ya que de repente, varios orcos del caos recibieron varias descargas eléctricas y un infernal cayó sin previo aviso.
Notándose como el cazador saco su cuchilla y uso su desplazamiento para aparecer arriba de otro infernal.
El cual no pudo reaccionar y término decapitado, cayendo con su llama extinta.
Seguidamente apareció al lado de Thrall y le dio la mano.
Duncan: Espero que estés bien, logramos encontrar nuevos aliados.
Thrall: Es una alegría verlos de nuevo, pensé que habían caído.
Su conversación fue interrumpida por un guardia del apocalipsis que iba a atacarlos, pero múltiples cortes llameantes lo golpearon por la espalda.
Dando un grito de dolor, cayó al suelo con fuerza y con la espalda notablemente quemada.
Vieron que era Zareth, que empezó a dirigirse hacia ellos a paso rápido.
Aunque fue detenido por los dos orcos que acompañaban a Grom, siendo los más fuertes actualmente.
Duncan empujo al jefe orco ya que un hacha iba a impactarle, notando que era Grom.
Con su cuchilla logro desviar el ataque hacia el suelo, después con su mano libre golpeo con toda su fuerza la mandíbula del orco.
Esto provocó que la cabeza del ya mencionado se moviera abruptamente.
El líder de los Hellscream escupió sangre y uno de sus dientes al suelo.
Grom: Buen golpe…
Copio lo que hizo el cazador y dio un golpe con toda su potencia en la cara del ya mencionado.
Lo que provoco que Duncan quedara aturdido y por eso dio unos cuantos pasos hacia atrás.
Hizo que escupiera sangre debido que el golpe impacto en su boca, provocando que el orco del caos sonriera.
Grom: A mi forma de ver humano, estamos casi igualados.
Rápidamente alzo su arma y fue por el cazador, su adversario reacciono de la misma manera con su cuchilla en mano.
El orco intento cortar en dos de forma horizontal a su oponente, pero este se agacho y con su cuchilla intento rebanarle el pie derecho.
Pero lo levanto a tiempo y siguió con su ataque.
Empezando a intercambiar ataques a su máxima potencia, aunque en realidad era de velocidad.
Ya que el cazador no quería combatir con fuerza, si no con velocidad que era su mayor virtud.
El jefe orco no se quedó de brazos cruzados y se dirigió a recuperar a su arma.
Y preparo su gema que fue otorgada por la líder de la alianza, notando como lentamente la batalla estaba inclinándose a su favor.
Los orcos del caos eran neutralizados y los demonios destruidos, pero aún faltaba para que todo eso terminara.
Notando como Ducan y Grom peleaban, se acercó de forma rápida y mostro la gema del Alma.
Grom: Haber que te parece esta técnica humano…
De repente se dividió en cuatro versiones iguales, los cuales confundió a Duncan.
Grom: Veamos si descubres cual es el real.
Se pusieron en posición de combate y se estaban por abalanzar, pero su oponente también usaría una técnica.
Duncan (Mente): Es hora de que use lo que practique con Antonidas.
Un aura de color azul oscuro se posó sobre él y formo una criatura a forma de armadura transparente.
Lanzo un zarpazo a uno de los Grom, pero solo fue humo, demostrando que era una ilusión.
No reacciono a tiempo y vio como un hacha se enterraba cerca de su cintura, siendo mandado al suelo con fuerza.
Si no fuera por la armadura transparente, dudaba mucho que saliera vivo de esa.
Sintió como su armadura de forma de criatura extraña se rompió justo en esa zona, logrando tocarlo un poco y cortando algo que no le dio importancia.
De forma rápida disparo una ráfaga eléctrica y elimino a los clones, dejando solo al original.
Uso su despliegue y apareció atrás del orco del caos, el cual sin problemas giro su cintura y dio un poderoso corte horizontal.
Con esto iba a romper la armadura trasparente del cazador, pero no esperaba que lo atravesara completamente como si fuera humo.
Lo mismo que pasaba con sus ilusiones.
Segundos después recibió un gancho en su mentón que lo elevo varios metros y lo hizo tumbarse varios metros atrás.
Aunque no tardo nada en levantarse y seguir con la pelea.
Al estar los dos concentrados en la pelea, no esperaban que uno de ambos empezara a desaparecer lentamente y dirigirse al líder de la horda.
Grom: ¡Thrall! ¡Libérame ahora mismo!
Sin importar cuanto se esforzara, termino siendo arrastrado completamente y fue absorbido por la gema.
Deteniendo momentánea-mente su pelea la cual estaba a la par.
Thrall: Terminemos con esto y volvamos a la base Duncan.
Con su líder capturado, los orcos del caos restante fueron derrotados y los demonios borrados en esta zona por ahora.
La pérdida de los bandos conformados por la Horda, Alianza y los recién llegados elfos nocturnos fueron variados.
Siendo la horda la más afectada debido a sus hermanos corruptos, buscando los cadáveres de sus hermanos para darles un digno entierro.
En otro lado del campo de batalla, se podía ver como una cazadora de los elfos nocturnos estaba con los líderes de su respectivo bando, contando a los viajeros.
Los demás estaban limpiando el campo y asegurando a los orcos del caos que habían logrado derrotar sin matarlos.
Thrall: Ya tengo a Grom capturado en la gema, hay que volver a la base para empezar.
Con su mano, mostro la gema y se notaba que en su interior contenía algo poderoso.
Jaina: Hemos ganado esta vez, espero que esta sea una de muchas.
Después miro a los viajeros con una pequeña sonrisa.
Jaina: Se han vuelto más fuertes, no me cabe duda que avanzan de muy rápido, yo tampoco me quiero quedar tan atrás.
No se mencionó que los viajeros tenían sus armaduras reparadas pero tenían un aspecto mucho más ligero.
Como si fueran creados con otros materiales, brillando un poco con su poder.
Thrall: Yo pienso lo mismo, comparados cuando los conocí, hay una gran diferencia.
Fueron interrumpidos por la elfa nocturna, ya que no estaba muy cómoda con ellos.
Cazadora: Escuchen extranjeros, no es el momento de discutir eso, yo y mis tropas nos retiraremos.
Él nos informó que se reunirán mañana con alguien importante en el bosque de Vallefresno, hasta entonces estarán solos.
Con un poco de brusquedad, ella les dio a los viajeros un mapa que marcaba cierta zona.
Cazadora: Espero que no me decepcionen o los matare.
Tras decir esas palabras, se retiró con el resto de los elfos devuelta con los demás.
Thrall: Son más agresivos de lo que pensaba, parecen elfos pero con ciertas diferencias.
Después miro a los viajeros y sonrió un poco.
Thrall: Ustedes siempre destacan y traen a gente con ustedes, quizás sean buenos líderes.
Él lo pensaba enserio, pero los viajeros se miraron entre sí a la vez y regresaron la mirada al orco.
Siendo como dos espejos, movieron sus cabezas a la derecha e izquierda con rapidez, mostrando negación total ante la idea.
Incluso uno de los dos cambio de tema rápidamente, pasando a algo más importante.
Zareth: ¿Saben cómo liberarlo de los demonios?
Jaina: Si, volvamos a la base y empezaremos lo más rápido posible.
Se dispusieron a marchar con sus tropas respectivamente, llevando como prisioneros temporalmente a los orcos del caos que habían sobrevivido.
Cuando llegaron al camino que dividían los respectivos campamentos, la Horda y la Alianza se separaron con excepción de los líderes.
Estos cambiaron de rumbo y avanzaron a otro lugar en específico, la cual estaba a la mitad de ambos campamentos.
Jaina, Thrall, Duncan y Zareth al llegar, notaron como múltiples sacerdotes y chamanes estaban relajados, de cierta manera, preparándose.
Al medio de ellos, había un círculo de poder que prepararon cuidadosamente.
Jaina: Deja la gema del Alma en medio del circulo para que podamos comenzar.
El jefe orco dio un paso adelante y coloco la gema en el medio, para después dar varios pasos hacia atrás.
Todos vieron como la gema le empezó a surgir grietas y no tardo más de diez segundos para que explotara y el orco del caos fuera liberado.
Grom: ¡Grooaaahhh!
Los viajeros desenvainaron sus armas pero fue en vano, ya que vieron como el orco del caos choco contra una barrera.
El orco al ver eso, intento salir por otro lado pero otra vez fue inútil.
Grom: ¡Grrrrr….sáquenme de aquí!
La archimaga miro a los sacerdotes y chamanes, asintiéndoles con la cabeza.
Cada uno empezó a lanzar un hechizo de "limpieza", lo que podría anular el control demoniaco temporalmente.
El hechizo de Purgar de los chamanes y Disipar para los sacerdotes.
Un aura eléctrica y luces impactaban en el orco del caos, que apretó los dientes debido al dolor que estaba sintiendo.
Thrall: Lo está resistiendo, a este ritmo, nuestro esfuerzo habrá sido en vano.
Los sacerdotes y chamanes al notar esto, lanzaron sus hechizos al mismo tiempo.
No aguantando más, Grom lanzo un poderoso grito al aire, a la vez que su cuerpo empezaba ser más pequeño.
Y el tono rojo que tenía fue remplazado por el característico verde, lo único que no había vuelto a la normalidad eran sus ojos.
Los cuales brillaban de un rojo infernal, la hostilidad que emanaba había desaparecido momentáneamente.
Grom: Thrall…ahora lo veo todo más claro…lo siento…lo siento mucho.
No espero que su "hermanito" se acercara y le diera un puñetazo que lo tiro al suelo.
Thrall: ¡Al infierno con tus disculpas! ¡Necesito que me digas como salvar a nuestra gente!
Escupiendo un poco de sangre, no tardó en responder esa duda.
Grom: Mannoroth…tenemos que destruir a Mannoroth en el cañón.
Thrall: ¿Qué estamos esperando? ¡Vamos a matar a ese desgraciado!
Debido a su ira, se marchó rápidamente y Grom al notar eso, rápidamente se levantó para alcanzar al líder de la horda.
Jaina: ¡Thrall, tenemos que armar un plan! ¡Si es un demonio poderoso no ganaras!
A pesar de esas palabras, fue ignorada y se quedó sola con los viajeros, sin contar los sacerdotes con los chamanes.
Los viajeros no dijeron nada y solo siguieron a los orcos hacia el cañón.
La archimaga suspiro y decidió volver a su base, confiaba que con los viajeros obtendrían la victoria, no tenía que confiarse, pero no pudo evitarlo.
Thrall y Grom debido a las prisas no llevaron tropas que lo apoyaran, ya estando en el cañón, notaron como todo estaba con un aire pútrido.
Debido a que en el lugar, múltiples infernales cayeron y dejaron marcado la tierra.
El jefe orco sostenía su martillo y su compañero usaba su hacha de combate, ambos estando atentos a sus alrededores.
Pero una voz los asusto a ambos, siendo una que de forma inmediata la reconoció Hellscream.
Mannoroth: Muy predecibles…sabía que vendrían y veo que has traído al poderoso Hellscream.
Ambos orcos volteaban en todas direcciones y no encontraban el origen de la voz.
Mannoroth: Su sangre es mía...
Desde el cielo, el demonio hizo acto de presencia y cayo atrás de los orcos, dándose la vuelta de inmediato.
Mostrándose la apariencia del demonio en toda su gloria y una presencia claramente grande.
Mannoroth: Como todo lo demás, ¡RAZA DE MALNACIDOS!
Rechazando tales palabras, Thrall dio un rugido y cargo con energía su martillo, dando un golpe en el suelo.
Con eso hecho, lanzo su martillo en dirección del demonio con gran velocidad.
Este reacciono de forma rápida y puso su gran ala para cubrirse, al impactar, se generó un potente viento que los hizo retroceder.
Al poner su ala en su lugar, se vio que apenas le hizo un rascuño en el lugar del impacto.
Mannoroth: Un digno esfuerzo… ¡Pero inútil!
Se dispuso a cargar en contra de los orcos, pero alguien apareció al frente suyo y disparo un arma en la cara del demonio.
A la vez que unos cuantos cortes de fuego le impactaban por la espalda.
El demonio se quejó a la vez que sin ver nada, ataco a los desconocidos.
Estos al ver eso, no tuvieron más opción que retorcer al lado de los orcos.
El cazador junto al ser de cenizas alzaron sus armas, pero extrañamente el señor del foso empezó a reírse.
Mannoroth: JAJAJA, esto también lo predije, por suerte vine preparado.
Los viajeros rápidamente se dirigieron al ataque y el señor de foso empezó a atacar con rayos de energía proveniente de su lanza.
Lograron esquivarlos y atacar con sus armas a la vez, pero fueron detenidos por la lanza doble del demonio.
Pero su ataque no quedo ahí y atacaron diferentes puntos, algo que el señor del foso no pudo parar, recibiendo cortes notables.
Duncan uso su extensión lunar y se cubrió de energía, dando un golpe con las garras al demonio.
Tal era la potencia del ataque, que logro cortar notablemente el ala de la criatura.
Y el ser de cenizas ataco a sus piernas con la espada cubierta por fuego, siendo algo rápido y doloroso.
Mannoroth: ¡Grahhh…, desgraciados!
Encendiendo su poder con la lanza, empezó a girarla a gran velocidad, desconociendo el ataque iba a realizar.
Los viajeros alzaron sus armas con precaución.
Aunque no esperaban que de repente un brillo saliera del demonio y mandara a volar a los viajeros, chocando en contra de las piedra.
Esta energía se clavó en la piedra con los viajeros, no pudiendo liberarse.
El cazador intento usar su despliegue, pero cuando lo intentaba, la energía lo atraía al mismo lugar.
Como si supiera que iba a usar esa técnica.
Mannoroth: ¡JAJAJA….Tichondrius me conto sobre sus habilidades, por lo que tenía esto preparado y a la vez me quise divertir un poc….!
No pudo continuar hablando, ya que recibió un martillazo en la cara que le voló un par de dientes.
Haciendo que girara por el impacto, volteo la mirada y noto que era el jefe orco.
Thrall: ¡No te olvides de nosotros demonio!
El ya mencionado no contesto y solo avanzo con gran rapidez a su dirección y con su lanza intento asestar un poderoso golpe.
Pero el orco lo esquivo a duras penas y fue mandado a volar por el golpe, chocando contras las piedras con gran dolor.
No hubo tiempo de reacción para el demonio, ya que vio como un hacha se clavó en su espalda.
Dio un grito de dolor y noto como era el orco que había controlado hace poco.
Las heridas que tenía, empezaron a salir su sangre corrupta y no queriendo admitirlo, le molestaba bastante.
Para bajar al orco de su espalda, se tiro hacia atrás con todo su peso, lo que género que aplastara a su enemigo, haciendo que se soltara.
Después con su lanza, mando un ataque que Grom pudo bloquear con su hacha, pero fue mandado a varios metros.
Aunque apenas con heridas notables pero el cansancio se notaba, la batalla en el monte y recuperar el control de su mente le había pasado factura.
Miro al suelo con frustración, no estaban consiguiendo hacer mucho en contra del demonio y todo por su culpa, estaba enojándose cada vez más.
Abrió los ojos como escuchaba al señor del foso reír claramente.
Mannoroth: ¡Estos chicos creían podías ser salvado…!
Los ojos del orco se tornaron a un más rojo y su cuerpo estaba sufriendo nuevamente la metamorfosis.
Mannoroth: ¡Pero no sabían lo que hay en el fondo de tu alma!
Su piel verde fue remplazada por la roja y su altura junto con los músculos estaba empezando a crecer.
La ira que sentía era demasiada y su cuerpo estaba sufriendo sus efectos.
Mannoroth: ¡Cuando en tu corazón…ya sabes…somos iguales!
Con esas palabras, Grom levanto la cabeza con ira y su transformación completa.
¡GROOAAAHHH!
Empezó a correr con rapidez a la vez que sostenía su hacha con toda la fuerza que tenía.
Con su lanza, el demonio empezó a dispar proyectiles a toda potencia, pero el orco del caos las esquivaba sin detenerse ni un momento.
Dio un gran salto y se preparó para dar un poderoso corte vertical.
El demonio solo giro su arma y la puso arriba para bloquear el ataque, pero para su sorpresa descubrió algo.
Veía como en cámara lenta, su arma era dividida en dos y ahora el hacha se dirigía a su cabeza.
Mannoroth (Mente): ¿Acaso el…supero mi poder?
Estaba a la par con Cenarius y él lo asesino, lo que significa que siempre fue superior a mí…
La ira…uso eso para hacerse más fuerte, tenía que haberlo previsto.
Fue lo último que pudo pensar ya que el hacha se incrusto en su cabeza a profundidad, lo que lo hizo gritar de dolor a la vez que retrocedía.
Grom cayó al frente del demonio y solo pudo abrir los ojos a lo que estaba pasando.
Y era que el demonio estaba gritando de agonía.
Su piel comenzó a desprenderse sin parar, a la vez que su cuerpo empezó a brillar rápidamente.
Dio un último grito antes de explotar en una ola de fuego que alcanzo al orco del caos.
El cual solo pudo intentar resistir la explosión, significando la muerte del señor del foso.
A la vez que moría, los viajeros que estaban atrapados en energía vil se liberaron y cayeron al suelo pero lograron poner el pie antes de eso.
Viendo como la ola de fuego cesaba y el orco del caos cayera al suelo, notándose como tenía unas heridas notables.
También la pérdida de sangre era grande, los viajeros se acercaron rápidamente y seguidamente Thrall hizo lo mismo.
Los viajeros intentaron buscar sus bolsos que tenían pociones, pero no los tenían, se habían asegurado de llevarlos al campo de batalla.
Pero de repente ya no estaban, no sabían en qué momento se les habían perdido.
Solo pudieron mirar lo que sucedía sin saber que hacer…
Respirando profundamente, Grom miro a Thrall, mientras lentamente empezaba a suceder algo.
Grom: Thrall...la bruma de la sangre se ha levantado…
Su cuerpo empezó a volver a la normalidad y su piel regresaba a la normalidad.
No solo sentía que estaba regresando, si no que sus ojos se estaban haciendo cada vez más pesados.
Grom: El cuerpo se enfría…la sangre del demonio se ha quemado en mis venas.
Lo más destacable, era que sus ojos habían vuelto a la normalidad, sin mencionar el resto de su cuerpo, empezando a toser debido a la sangre demoniaca.
Grom: Me he…liberado…
Dando un último respiro, decidió ceder y cerrar los ojos, siendo su última acción.
Su corazón dejo de latir y era claro que el orco había perecido.
Thrall: No viejo amigo…nos has liberado a todos.
Alzando los brazos, dio un poderoso rugido de cólera ante el fallecimiento del líder de los Hellscream.
El cual podía considerar su mejor amigo en todo este tiempo que llevaba de vida.
Los viajeros solo miraron con un poco de indiferencia, no era que no sentían su muerte, solo que se acostumbraron a perder a la gente a sus alrededores.
Sintieron que no debían estar ahí, por lo que mostraron su pésame al líder de la horda.
Para después retirarse en dirección dicha por la elfa nocturna, sin importar si era plena noche.
Regresaron en dirección del campo de batalla, el cual tenía manchas de sangre, ya que los cadáveres fueron retirados por los dos bandos.
Con excepción de los cadáveres de los infernales y guardias del apocalipsis.
Ambos se miraron las manos y notaban en sus mentes como habían absorbido una gran cantidad de energía de almas / sangre.
En especial lo que obtuvieron de Mannoroth, aunque ellos no lo mataran, si le hicieron daño.
Pero estaban lejos de poder subir el nivel de sus habilidades.
(Zareth) (Portador del fuego)
Puntos de almas: 10.437 P.A
Nivel de Llamas: 3 Siguiente nivel: 22.000 P.A
Velocidad: 100 +6
Resistencia: 110 + 7
Fuerza: 141 + 8
Magia: 101 + 5
Habilidad: 101 + 6
Técnicas:
Arma de fuego (Nivel 3)
Cortes de fuego del caos (Nivel 2)
Fuego viviente (Nivel 1)
(Duncan) (Cazador Lunar)
Puntos de sangre: 9.200 P.S
Nivel Lunar: 3 Siguiente nivel: 20.000 P.S
Velocidad: 114 + 8
Resistencia: 103 + 5
Fuerza: 122 + 4
Habilidad: 102 + 6
Magia: 119 + 6
Técnicas:
Arma de rayos (Nivel 2)
Despliegue sanguinario (Nivel 3): 40 metros máximos, inmunidad durante 5 segundos después de su activación.
Extensión lunar (Nivel 1)
Ráfaga eléctrica (Nivel 2)
Buscaron por dos horas en el campo de batalla y finalmente encontraron lo que querían.
El cazador encontró su bolso que al parecer le habían cortado las correas que lo sostenían en su cintura.
Aunque no recuerda en que momento paso y en el caso del ser de cenizas, encontró el suyo levemente quemado.
Revisaron su interior y notaron que las pociones se habían roto y lo único que se mantenía sano eran los pergaminos que eran los más valiosos.
Con un poco de mantenimiento, los bolsos estarían como nuevos.
Ahora se dirigieron al bosque para pasar la noche y prepararse para mañana.
Después de todo, tenían que reunirse con los elfos nocturnos junto a Thrall y Jaina.
Entre medio de los árboles, Duncan busco ramas secas para quemar y Zareth estaba acomodando los bolsos e intentando arreglarlos.
Cuando el cazador termino de armar la fogata, se alejó para conseguir algo de comida.
Para ambos, era muy molesto tener que satisfacer sus necesidades cuando antes no lo necesitaban para seguir peleando.
No les quedaba de otra al menos por ahora.
Zareth extendió su mano a la fogata y disparo una pequeña llama que hizo que la fogata se encendiera.
Se sentó en el suelo y empezó a revisar el pergamino de Uther, leyendo con cuidado su contenido.
Noto que no eran que técnicas, si no ejercicios con respecto a las habilidades de cada uno.
Uno para entrenar la velocidad de Duncan y otro para entrenar la fuerza de Zareth.
Estrategias para el uso de la espada de luz solar, para la cuchilla dentada, la variante de ambos.
Por último, consejos sobre el manejo de sus poderes y algo referido a entrenamiento mental.
Dejo el pergamino y reviso el otorgado por Antonidas, este era similar, solo que eran ejercicios para su "magia" y la del cazador.
Como debían gastarla de forma correcta y aumentarla gradualmente.
Consejos para desarrollar nuevas técnicas con sus poderes y entre otros datos más.
Lo único extraño, era que en la última parte era que Antonidas le había puesto nombres a sus magias.
"Magia Solar"
"Magia Lunar"
Al terminar de revisar el pergamino, lo dejo a un lado ya que su compañero había llegado con dos lobos algo grandes.
Sin importarle en lo más mínimo donde saco esos lobos, lo ayudo a carnear los anteriores mencionados.
Sacando el cuero y los huesos, entre otras cosas, pero siendo los dos primeros lo más importante.
Zareth empezó a cocinar la carne sin ningún tipo de condimento o algo parecido.
Mientras que Duncan con los huesos de los lobos, empezó a crear pequeños cuchillos.
Solo tenían sus armas principales más sus extensiones, pero nada más, por lo que no vendrían mal unas adicionales.
Usando su cuchilla dentada, cortaba y afilaba según el hueso lo necesitara.
Cuando las carnes estaban listas, el cazador termino al mismo tiempo de crear cuchillos de hueso.
Siendo en total treinta para cada uno, lo que lo dejo un poco satisfecho.
Los guardo con cuidado en el bolso de su compañero y los demás en el suyo.
Comieron tranquilamente la carne, a pesar de que ambos estaban iguales en habilidades de cocina.
Pero no les importaba si estaba rico o no, con saber que les ayudara a sobrevivir, es más que suficientes.
Al terminar de comer, ambos se pararon y empezaron a entrenar un poco.
Usando los pergaminos como guía para hacerse más fuerte.
Se sacaron sus armaduras y se quedaron con sus vestimentas menores, no quería dañar sus armaduras que los elfos se enojaran.
Ahora mismo estaba alzando sus respectivas armas, mirado sus ojos brillantes a la luz de la noche.
No hicieron ni un solo sonido y se arrojaron en contra del otro para comenzar su entrenamiento.
La mejor forma de entrenamiento era ponerte a prueba con alguien igual o superior a ti.
Y de esa manera, pasaron dos horas, usando los pergaminos y las extensiones de sus armas.
Sin mencionar que la magia solar y lunar chocaron respectivamente.
Cuando llego la mañana, cada uno fue a buscar al líder del respectivo bando.
Zareth a Jaina, líder de la alianza Y Dunca a Thrall, el jefe de la Horda, ninguno tuvo un inconveniente en pasar entre las tropas de cada bando.
Ya que en algún momento lucharon codo a codo contra un enemigos en común.
Ambos notaron como en cada bando ya habían desarmado por completo los campamentos improvisados.
Después de eso, se unieron en una única expedición, aunque seguía habiendo pequeños roses.
Siendo calmados por sus líderes, estos estaban en la cabeza de todo, acompañados con los viajeros.
Al llegar a Vallefresno, notaron como había una gran cantidad de guerreros Elfos nocturnos, pero una destacaba más por su vestimenta.
Teniendo en sus manos un arco igual de diferente.
Para sorpresa de Jaina y los viajeros, había otro bando que los acompañaban, uno que ellos reconocían.
Eran los altos elfos, siendo liderados por Lor`Themar, el cual estaba notablemente incomodo por sus anfitriones.
Los líderes detuvieron la marcha y solo ellos se acercaron junto a los viajeros.
La alianza, La horda, los Altos elfos y los elfos Nocturnos, sus representantes estaban frente a frente.
Jaina con determinación se acercó al igual que Thrall, pero los más indiferentes eran los viajeros, como si se reunieran con unos simples amigos.
Lor`Themar: Umm, Finalmente aparecen, esto me estaba comenzando a dar mala espina.
Zareth: Tuvimos muchos problemas para llegar.
Después de eso, todas las miradas se concentraron en la elfa nocturna.
¿?: Menos mal que llegan extranjeros, espero que el voto de confianza que él les dio no sea en vano.
Aunque no esperaba ciertos…invitados.
Lo dijo mientras volteaba a los Altos elfos, provocando que Lor`Themar frunciera el ceño.
¿?: Mi nombre es Tyrande Whisperwind y soy la suma sacerdotisa de la diosa Elune.
(En otro lado)
Se podía ver una gran cantidad de muertos vivientes comandados por Arthas avanzaban a la par que el ejército demoniaco.
Al frente de ellos estaba Archimonde con Tichondrius, el primero mencionado estaba un poco molesto.
Archimonde: Tsk…ya se han enterado de nuestra presencia, hay que comenzar la invasión rápidamente.
Tichondrius: Se hará Lord Archimonde, nuestros exploradores descubrieron que los elfos nocturnos está armado una tregua.
Al decir esas palabras, una mirada furiosa se posó sobre él, haciendo que temblara.
Archimonde: ¡¿Cuál es la razón de esto, señor del Terror?! Te pedí que los debilitaras para nuestra llegada, no que los hicieras más fuertes.
Tichondrius: L-lo siento, la razón de eso fueron los dos individuos que usted mando a volar en Dalaran, casi evitan su invocación.
Archimonde: ¡¿Y quiénes son ellos?! ¡¿Son dos mortales lo que les causaron tantos problemas?!
El señor del terror mostro un poco de preocupación y rápidamente empezó a contestar.
Tichondrius: Son dos humanos con poderes desconocidos y de alguna forma, se hacen muy fuertes demasiado rápido.
Al principio logre derrotarlos con facilidad, pero ahora casi están a mi nivel, lograron salvar a mucho de los suyos y de esa manera estamos en esta situaci…
No pudo seguir hablando ya que recibió un fuerte golpe que lo mando a volar, atravesando varios metros del ejército de muertos vivientes.
Archimonde: ¡Señor del terror patético, más te vale que esa calavera que tienes me sirva, si no yo mismo te destruiré!
Fin del capítulo 11 (Parte 1):-
Estamos cerca del final de temporada, espero que les guste.
Tardo un montón pero jamás moriré jajá.
