Ya deben de saber que son cliches estos capítulos. No soy dueño de nada.
No paso mucho para que pudiese salir del país, claro, mi madre me obligo a abrir una cuenta de banco para mi (que inesperadamente contiene millones de dólares), pero no quiero saber como tiene tanto dinero, consiguió una casa y me compro una forja.
Al salir del aeropuerto de Londres pedí un taxi, le dije la dirección a la que quería ir, que fue algo demasiado caro ya que prácticamente tomé al conductor por e resto del día después de todo, me dirigí al antiguo lugar en donde se encontraba Camelot.
"Hola..." dije frente a la tumba "... no recuerdo la última vez que vine a este lugar, ya sabes, misiones de genocida... pero sé que me has estado cuidando y te agradezco por eso..." sostuve mi pecho.
Estuve unos minutos frente a la tumba donde aparentemente falleció el rey de los caballeros, pero no pude evitar soltar una sonrisa hueca, se supone que ya no soy EMIYA, pero heme aquí, velando por una mujer la cual no recuerdo del todo, pero sin duda alguna me sigue protegiendo.
Antes de salir del lugar, sentí que algo me llamaba, pero simplemente me encogí de hombros y seguir caminando por los alrededores.
"Ugh... ¿Qué es este sentimiento?"
Era obvio que algo me estaba llamando, pero si lo pensaba detenidamente, lo más probable es que mi suerte de rango EMIYA entre en acción, o tal vez, solo tal vez... pase algo bueno para variar.
"Veremos que sucede..."
Mientras caminaba al interior del castillo, me di cuenta de que el sentimiento crecía a cada instante, a mi alrededor solo había escombros, pero mientras caminaba me di cuenta de dos cosas, la primera fue que el lugar tenia una especie de barrera de doble uso.
La primera función era hacer que los visitantes no deseados se retiraran y la segunda era que los magos no pudieran pasar más allá de este punto el cual es muy probablemente la sala de reuniones.
"Extraño..."
Cada paso que daba, el sentimiento se hacia mas grande, pero cuando me senté en lo que quedaba del trono, el lugar cambio por completo, a mi alrededor ahora había oro, plata y varias monedas.
silbido no pude evitar admirar la riqueza a mi alrededor, muy probablemente sea la bóveda personal del rey, sin duda alguna Camelot era una gran nación por la riqueza que contenía.
"Heh..." una sonrisa irónica abordo mi rostro, me siento un poco mal al recordar el final del rey de los caballeros.
Después de vagar por la sala, al fin pude sentir lo que me llamaba, en un rincón de la bóveda estaba una manta roja que envolvía algo cuidadosamente, al abrirla, solo pude tener una mirada incrédula.
"¿Qué haces aquí?" pregunte a la envoltura mientras la sostenía.
Era obvio que no me responderían, pero no podía evitar admirar los pedazos de la espada, asi que le puse mis manos encima y en ese mismo instante, los fragmentos de metal fueron enviados a mi mundo interior para ser reforjados, podía sentir como los engranajes de mi alma comenzaban a girar emocionados por el trabajo.
Sonreí con satisfacción, casi me sentía orgulloso por que al fin después de tanto tiempo pude confirmar esa teoría mía.
Unlimited Blade Works no solo sirve para copiar, también se puede forjar con su ayuda, pero para eso necesitare mas práctica, por el momento estoy utilizando la Caliburn que estaba en mi alma como base para reforjar a Caliburn (original).
Varias gotas de sudor corrían por mi frente, sencillamente ¡No era lo mismo forjar a copiar! Claro, trazar espadas jamás fue sencillo, pero en este momento literalmente estoy reforjando una espadq.
Después de unos minutos, pude sentir como Caliburn estaba lista, asi que la convoque de nuevo en mi mano, pero surgió algo inesperado, la espada no se materializo a como estoy acostumbrado.
"¡Pero que!"
Literalmente sentí como la espada surgía de mi mundo interno, pero a mi lado apareció de un portal de color platino, no pude evitar soltar una sonrisa irónica al imaginar que se parecía a la habilidad de cierto doradito.
[Eres digno]
Pude escuchar una voz en mi cabeza, pero nada paso, al instante siguiente mi alrededor cambio y aparecí una vez más en la sala del trono, pero ahora podía sentir el vínculo con la bóveda.
"Joder si Arturia se entera probablemente se molestará..." dije con preocupación "... bueno, no creo que se moleste si no es llamada a este mundo"
Después de un último vistazo al castillo procedí a retirarme, el transcurso del viaje de regreso fue sin duda alguna relajante, el chofer era un buen sujeto y no pude evitar tener una agradable conversación con él.
"Gracias por su tiempo" le dije después de que me dejara frente a la pequeña residencia.
"Gracias a ti muchacho, fue un día agradable"
"Que agradable sujeto"
Después de entrar a la mansión no pude evitar sentirme fuera de lugar por lo enorme que era, al entrar a mi taller jadeé de incredulidad por lo que estaba ante mí.
"¡Mamá!"
[¡Hola, cariño!] dijo a través del celular.
"¿¡Como que hola, cariño!?" sostuve mi frente con molestia "¿Por qué hay una motocicleta aquí?"
[Oh, asi que ya estas en casa es mi regalo, disfrútalo]
De verdad no podía entender a esta mujer, hace algunos meses estaba en contra de que tuviera una bicicleta porque según ella era sumamente peligrosa y ahora de la nada me da una motocicleta y no cualquier motocicleta, ¡me esta regalando una Suzuki GSXR 750.
"... Gracias mamá" dije con desgana, no es que me quejara, pero ¡no me dejaba tener una simple bicicleta!
[No te preocupes hijo, deberías de presentarme a esa mujer que dijiste y llenarme de nietos]
"..." simplemente le colgué "No hay manera de que tenga hijos a esta edad y mucho menos ahora que no se nada realmente sobre este mundo"
Mientras comenzaba a revisar la casa me di cuenta de que estaba completamente abastecida, al parecer tenia suministros para todo un mes, mi billetera estaba llena y ¡hay una jodida habitación repleta de dinero!
"Hah... será mejor dormir mañana empiezan mis clases y no quiero meterme en problemas por llegar tarde"
"Mierda, mierda, mierda, mierda, voy tarde ¡maldición!"
Conduje la motocicleta a través de las calles de Londres, al parecer mi madre se encargó de todo lo necesario para no tener ningún problema respecto al ámbito legal por el motivo de ser un menor.
No pude evitar tener un mal presentimiento al ver como un edificio tenia sus puertas destruidas y la mayor parte de la recepción con caracteres, pero solo la miré de reojo antes de seguir mi camino.
"Buenos días, señor..." dijo la encargada del estacionamiento.
"Einzbern" dije con una sonrisa cálida.
"E-eto... ah sí..." la mujer se sonrojo "... pase, su lugar esta al fondo, tiene su apellido grabado"
"Gracias" después de colocar mi casco una vez mas mi casco y entre, y como me indicaron había un espacio que tenia el nombre de Einzbern.
Molesta.
Estaba extremadamente molesta por la manera en que la vetaron de los dormitorios, técnicamente no hizo nada malo, solo fue un poco de polvo por ahí, pero esa sucia rubia con taladros la orillo a usar magia ¡pero no fue su culpa! Tal vez...
"Muy bien chicos, me presento, mi nombre es Wever Velvet y seré su maestro de mineralogía" dijo Wever "esta es mi aprendiz, su nombre es..."
"¡Lo siento!"
La puerta se abrió de golpe llamando la atención de toda la clase.
"¿S-sí?" dijo el profesor al chico de pie en la puerta que tenía un caso, vestía chaqueta negra con unos jeans azules.
"Ah..."
Abrí los ojos en shock, era imposible que no reconociera al chico que entro en el salón, todos inconscientemente me miraron, pero los ignore.
"¿Emiya-kun?" dije.
"... Tohsaka" dijo como si fuese una molestia el hecho de que estuviese aquí.
Me molesto su manera de saludarme, no solo me oculto el hecho de que era un mago, sino que también estudiaría en la torre del reloj, cuando le pregunte solo dijo que iría al extranjero, pero no dijo nada más.
"¿y tu eres?" pregunto el maestro.
Luego de darme cuenta de que todos me miraban, inclusive esa lagartona Edelfelt, pero me irrito mas ver su sonrisa burlona.
"Ah lo siento, soy Einzbern Emiya Shirou"
"..." hubo un silencio sepulcral perdón "¿Qué dijiste?"
"Einzbern Emiya Shirou" dijo con un poco de molestia.
Intrigado.
Bueno, a decir verdad, esperaba esa respuesta, no solo porque mi apellido es Einzbern, sino que también es Emiya, todos los magus o aprendices sabían sobre el infame Magus killer, algunos incluso se pusieron un poco pálidos, una chica rubia si conozco a esa chica es una Edelfelt no recuerdo su nombre, pero me intriga saber el porque me mira con desprecio.
"¿puedo pasar?" pregunte.
"¿Eh? Ah... si... pasa, toma asiento"
Después de entrar al salón, me dirigí directamente a los asientos del fondo, me sorprendió lo amplio que es el lugar, aunque me sorprendió aun mas ver que casi no había alumnos, muy probablemente deba de ser por que la clase es de mineróloga.
"Como les decía" hablo el profesor "ella es mi estudiante, su nombre es..."
"¡Arturia!"
Si, fui un idiota, al instante todos me miraron de manera extraña, pero al ver a la mujer no pude evitar notar el parecido con Arturia, claro, lo más probable es que sea descendiente de su hermana Morgan, ya que su única hija fue Mordred y ella murió en la última batalla de la misma manera que Arturia.
Pero dejando eso de lado, no hay duda, ella es la mujer que vine a buscar, puedo sentir un vinculo con Avalon, pero sin duda alguna tiene que ver con Rhongomyniad la lanza sagrada y su antiguo portador, no obstante.
"¿La conoces señor Emiya?" dijo Wever fríamente.
Shirou sabia que estaba en una línea delgada por su reciente declaración, si optaba por decir la verdad, había dos posibles sucesos que pudieran ocurrir, el primero terminaría en una batalla con Gray y el segundo que es poco probable, es que ella le entregue la lanza.
"Profesor, no creo que sea prudente hablar eso en este momento"
Wever pareció entender el porque de esas palabras al ver a los aprendices mirándolos con atención por lo que se aclaro la garganta e inicio la clase.
Rin por su parte quería acercarse al único hombre que considera un amigo (y secretamente está enamorada), pero ella no lo haría, no es posible que siendo la heredera de una familia de renombre se acerque a él, pero sin duda alguna le pediría respuestas.
"Señor Emiya sígame" dijo Wever al terminar la clase.
"Bien..." solo pude suspirar con resignación.
Después de ver los diferentes tipos de resultados que llevaría mentir o decir la verdad, opte por decir la verdad, Rhongomyniad no fue creada para que manos humanas la manejen, incluso Arturia siendo un dragón en forma humana para poder ejercer la autoridad de la lanza tuvo que sacrificar su humanidad y ascender como diosa.
"¿Entonces?" Wever hablo, Gray solo lo miraba con curiosidad, pero ella se sentía a gusto con su presencia.
"Ella posee algo que no debe estar en su poder"
Ambos me miraron de manera extraña, claro, simplemente podría hacer dormir a la chica, pero tenia el presentimiento de que no seria tan fácil, puede que terminemos en una batalla a muerte y realmente no quiero meterme en una situación problemática.
"¿Qué quieres decir?" pregunto con curiosidad.
"¿no se la has mostrado?" mire a Gray, ella solo se encogió, pero se puso en guardia podía sentir como enfocaba el prana para saltar en cualquier momento "... no te recomendaría hacer eso, ese código místico puede ser confiable, pero es vulnerable"
"¡Oye gaki, no deberías de subestimarme de esa manera, vamos Gray acaba con el chico!"
"Heh..." sonreí burlonamente al ver que parecía tener conciencia "... una jaula que habla, vamos piolín, dime creo que e visto a un lindo gatito"
"..." claramente no entendieron a que se refería, pero pude escuchar una risa por todo el edificio, la cual decidí ignorar por mi propio bien.
"Bien" mi mirada cambio a ser estoica, fría y sin emociones mostrando que ahora era un momento de seriedad, Wever se estremeció "entrégame la lanza"
"¿C-cómo?"
"Debiste de haberlo sentido ¿no es asi? Hay una conexión entre nosotros, bueno mas que entre nosotros, la conexión es con la lanza"
Era cierto, aunque tenia curiosidad por manejarla, no cambiaba el hecho de que tenia que regresarla al mundo o en cuyo caso a las Fae.
"Créeme, no quieres iniciar una pelea, y te puedo apostar que la lanza quiere venir conmigo"
Gray se mordió los labios con fuerza, quería negar las palabras del pelirrojo, pero ella podía sentir como Rhongomyniad trataba de saltar al chico frente a ella, aun asi no podía dejar ir dicho tesoro, puede que lo odie, pero eso no cambia que es un tesoro que estuvo en su familia durante generaciones.
Wever solo miraba su aprendiz y estudiante con atención, sin duda alguna El Melloi le exigiría saber el porque no estaba dando clase en este momento y él no podía negarse, no solo porque le tenia un poco de miedo, sino porque era el hermano de su prometida.
"Gray" dije finalmente "créeme, no puedes estar con ella, entre mas tiempo pases con ella, mas probabilidades tienes de morir"
No estaba diciendo mentiras, era como si Emiya Shirou de otra dimensión tratase de utilizar EA, sin duda alguna moriría, eso se debía principalmente a que Rhongomyniad no había reconocido a Gray como digna de ejercer su poder, claro yo tampoco me consideraba digno, pero sentía que la lanza me llamaba.
Gray tenia una mirada de complicidad, por una parte, quería negar las palabras del chico, pero podía sentir que la lanza jamás la acepto, solo estaba con ella por su parecido con su antigua portadora "Bien..."
"Espera" dije antes de que Gray hiciera aparecer el ultimo fantasma "¿Profesor?"
"Debo quedarme" dijo decidido
"Solo si acepta un geis" dije con firmeza, sabía que no podía confiar en él, puede que sea uno de los magus más decentes en la asociación, pero su relación con El Melloi ponía en duda dicha confianza.
"Bien..." opto por salir de la habitación a regañadientes.
Esta era una habitación con varias barreras, pero aun asi no confiaba, puede que la subdirectora este viendo esta conversación y sinceramente no quiere tener que dar más explicaciones.
"Te pido que me acompañes a mi hogar, será más seguro"
Gray no dijo nada, solo asintió.
Mientras caminaba por los pasillos, para dirigirme al departamento de creación para mi siguiente clase, no pude evitar sentir un par de ojos fijos en mí.
Al entrar en el aula me di cuenta de que solo estaba yo, pero sin duda alguna sabia que llegaba tarde, al prestar más atención me di cuenta de que había una mujer con un cigarrillo en su mano.
"¿huh? dijo la mujer" Es raro ver a un alumno en mi departamento"
"Lo... ¿siento?" dije confundido.
"Hoh... por tu reacción debo suponer que no sabes quién soy" dijo con una risa reprimida.
"..." por alguna razón la mujer me pareció vagamente familiar, pero cuando se puso los lentes, enserio, enserio quería salir de aquí.
"hey chico lindo al fin me reconoces"
"..." no dije nada, sabia que si la provocaba de alguna manera no terminaría bien.
"Vamos, di algo, no todos los días ves a un alumno en el departamento de Arqueología"
"¿eh?"
"..." ella me miro confundida "... digo... venias a arqueología ¿no?"
"¿N-no es este el departamento de creación?" dije nervioso.
"Pff... JAJAJAJAJA" comenzó a reírse "Hah... hah... departamento de creación... JAJAJAJAJA, eso esta al otro lado del complejo, y está bajo la supervisión de Kayneth" dijo con un suspiro "... pero departamento de creación, jajaja chico ¿enserio?"
"Y-yo, me voy"
"Oh vamos, aunque trates de llegar ese bastardo no te dejara entrar a su clase"
Dijo con animosidad, era más que obvio que no soportaba a El Melloi, pero yo no era quien, para juzgarla, ya que tampoco me agradaba mucho, y siendo sinceros, muy probablemente Wever ya debió haberle informado sobre lo ocurrido en la oficina con respecto a Gray.
"Lamento las molestias, me reti..."
"Vamos chico, ya que estas aquí ¿Por qué no me haces compañía?"
"Lo siento, tengo cosas que hacer" quería huir, conocía muy bien de lo que es probable la suerte de rango Emiya, pero no pude hacer mucho al sentir un par de suaves montañas en mi brazo.
Lógicamente hablando mi fuerza de voluntad debería de ser al menos tan grande como ese jodido doradito, pero no simplemente podía dejar a una hermosa mujer indefensa ¿verdad?
"Vamos chico" dijo en mi oído.
"Ugh... bien" dije con resignación.
Después de que me diera una sonrisa de victoria, me guio a lo que parecía ser su oficina, había varios maniquíes y brazos por todo el lugar, podría llamarse ordenado hasta cierto sentido.
"¡Este es tu taller!" grite exaltado.
"Hoh... ¿te diste cuenta?" dijo con una sonrisa "¿Qué harás, dirás algo sobre lo que acabas de ver?"
"No pero..."
Estaba claro que la mujer se estaba burlando de mí, y diablos sí que podía hacerlo, no por nada era una de las mujeres mas temidas en la torre del reloj, eso y tal vez por quien era su hermana.
"Vamos, no tienes porque estar tan tenso, solo te traje aquí para ver si corrías como todos los demás estudiantes o podías aceptar estar conmigo mas de diez minutos"
Si, oficialmente quería salir de este lugar, esta mujer es demasiado aterradora, no por nada fue candidata para heredar la quinta magia, debe de al menos ser tan buena como Lorelei, solo que menos orgullosa.
"Dime chico ¿Qué quieres aprender de esta humilde señorita?"
(Bueno, ya no eres una señorita)
"Sabes siento que pensaste algo grosero sobre mi..." sus ojos se entrecerraron y me hizo sudar frio por la manera en que me miraba.
"N-no s-solo estoy nervioso (¿Cómo es que puede poner una expresión tan aterradora?)"
Claro, olvidaba lo aterradoras que pueden llegar a ser las mujeres cuando están molestas.
"Bueno, realmente no quiero aprender nada, más que no quisiera, es que no puedo"
"..." me miro como si fuera un idiota por lo que me moleste "¿entonces que buscas en el departamento de creación?"
"¿Todo bien en casa? Digo el departamento de creación"
"¡Ya se que buscas crear algo!" me dijo molesta.
"Heh y pensé que mi profesora no sabría lo que es el departamento de creación"
"..."
Ella estuvo a punto de estallar con rabia, sin duda alguna me divertía haciéndola molestar, una lastima que no hizo mucho mas y solo me señalo la puerta para que me fuera.
"Hasta luego anciana"
"¡TU!" Estuvo a punto de disparar un gandr pero cerré la puerta y utilice mi velocidad sobrehumana para salir de ahí.
(Si que fue un día largo)
"Así que... ¿está es tu casa?" pregunto Gray en shock.
"Simplemente no le prestes atención y entra"
Después de asegurarme de que no hubiese nadie alrededor le indique a Gray que me siguiera.
"¿quieres un poco de té?"
"N-no, estoy bien gracias"
Solo asentí en confirmación, después de regresar de la cocina con un té de limón, me sente frente a ella en la sala, podía sentir las fluctuaciones de prana dirigidas a su muñeca.
"Puede que no te hayas dado cuenta, pero la lanza te a estado probando" comencé a explicar.
"..." al ver que no decía nada proseguí.
"La razón por la que te pedí que me entregaras Rhongomyniad..." ella se tenso al escuchar el nombre "... es para evitar que te mates"
"Escúchalo Gray, inclusive yo puedo decir que el mocoso tiene razón, de no ser por mí ya estarías enferma por la energía divina que en este momento podría filtrarse a tu cuerpo"
"..." Gray solo pudo morderse los labios, aun odiaba su rostro y todo lo relacionado con él, pero aun asi, no podía simplemente dejar ir lo único que le daba algún tipo de identidad.
"Gray, déjame hablar con el chico"
Shirou por su parte miro como la chica se mordió los labios y apretó el puño con frustración antes de salir de la sala y dirigirse a la cocina.
"Hola chico, puede que no me conozcas, pero me llamo Add"
"Te llamare piolín" Shirou se burló.
"No entiendo, pero dime como quieras, te diré la verdad sobre la chica" Shirou solo frunció el ceño A decir verdad ella estuvo a punto de ser sacrificada en un ritual para llamar el alma del rey Arturo
Obviamente lo molestó, era lógico que lo hiciera, después de todo es imposible llamar el alma de alguien que aun esta vivo, y mas aun que no se puede acceder a ese lugar por medios comunes y ni hablar del tipo de alma que querían convocar.
Add por su parte pudo sentir como el hombre frente a el apretaba los puños y rechinaba los dientes con molestia.
"Ella sufre de problemas de identidad desde ese incidente, no solo odia su rostro, odia todo lo relacionado con él, pero aun asi, quiere saber quién es, lo único que te pido es que la cuides, esa lanza es lo único que la ata a su antigua vida"
"Por la manera en que dijiste todo esto dejaras de existir en el momento que me entregue la lanza ¿no es cierto?"
"Wow eres brillante chico" dijo con burla.
"Ugh... no soy muy bueno en esto, pero puedes entrar en otro recipiente, no soy muy bueno con este tipo de hechizo, pero es posible"
"Tenemos que explicarle a la chica"
"Bien"
Shirou solo se levanto y fue a la cocina para no poder encontrarla, pero después de buscar unos minutos se sorprendió por lo que estaba mirando.
"Wow... sin duda alguna es una Pendragon" murmuro al ver como Gray devoraba el contenido del refrigerador.
Ella por su parte solo se sonrojo al ver como la observaban mientras comía.
"¿Satisfecha?"
"Y-Yo lo siento, estaba nerviosa y..." comenzó a temblar con nerviosismo.
"Tranquila, no hiciste nada malo"
"Y-Gracias"
Después de que terminara de comer, le explico que en el momento en que entregara la lanza Add dejaría de existir, por lo que ella estuvo a punto de negar, pero inmediatamente se calmó al explicarle que lo pondría en una nueva arma.
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