Capítulo semicliche. Sigo sin lucir satisfecho, pero me dio risa.


Después de dos semanas de clases en la torre del reloj en la cual no sucedieron demasiadas cosas relevantes o dignas de mención, la mayor parte del tiempo se la pasaba intercalando en clases ya sean presenciales o no necesariamente presenciales.

Inesperadamente el flujo del tiempo paso algo tal vez demasiado rápido, e incluso a pesar de algunas interferencias como cartas sin nombre que aparecían en su asiento a las cuales no les prestó atención, pero

"Veo que estas disfrutando tu tiempo en este lugar ¿te interesara ser mi aprendiz?

Att: K. Z. S."

¡Una mierda!

Conocía perfectamente a ese bastardo y al parecer el no se a dado cuenta de que renació. Una sonrisa adorno los labios del excounter guardian al pensar como joderia a Zelretch.

"¿Shirou?" una voz femenina se escuchó a su lado.

" ¿eh?... Ah... hola Gray" le sonrió y la chica se sonrojo, pero el pelirrojo pareció no notar el breve brillo en la mujer.

"¡Ey mocoso!" una caja lo saludo.

"Hola a ti también Add" saludo el pelirrojo.

"¿Ya te enteraste de tu citación con la reina?" pregunto Gray con una ligera intriga.

"..."

"¿Shirou?"

"Lo lamento, creo que te escuche mal"

"N-No... la reina de verdad cito tu presencia a su oficina"

"..."

Shirou solo dio un suspiro e ignoro a Gray.

La mayor parte de la clase se mantuvo en varias miradas discretas de Gray y El Melloi a su persona. No es que fuese ajeno a dichas citaciones, pero simplemente seria molesto lidiar con la directora de la torre del reloj.

"Señor Emiya, tal parece que nuestra querida reina lo cito a sus aposentos, espero que asista y no de una mala imagen de mi como su profesor"

Fue lo que dijo Kayneth El-Melloi Archibald su profesor de historia de la hechicería y teoría mágica moderna.

"..."

"¿Shirou?" Gray sacudió al pelirrojo vamos tarde, la profesora Aoko estará molesta

"hah..." fue todo lo que podía hacer ya que de verdad quería ignorar dicha citación.


"Llegan tarde" gruño la profesora.

"Lo lamento, nos perdimos en el sendero de la vida" respondió Shirou ignorando las miradas que recibía.

"..."

Era bien sabido que al pelirrojo no le importaba la mayoría de las clases. A decir verdad, muchos se preguntaban cual era la verdadera razón por la que asistía a la institución si solo cursaba unas cuantas materias a lo largo de la semana.

"Señor Emiya, absténgase de hacer bromas en mi clase por favor" Aoko frunció el ceño "simplemente pase y tome asiento, en cuanto usted" miro a Gray "por favor no esté demasiado tiempo con el señor Emiya... puede resultar... contraproducente"

Shirou podía notar el veneno en la voz de Aoko, probablemente aún seguía molesta por lo que sucedió en su oficina. Casi podía apostar que el único problema que tenia con él, era que anteriormente se había referido a ella como una mujer de edad y siendo sinceros no estaba lejos de la verdad ya que según tenía entendido era un par de años menor que su viejo.

"Como diga profesora"

"..." Shirou solo le dio una mirada de reojo.

Él sabía que Gray se estaba apegando demasiado a el y de cierta manera se sentía incomodo con su presencia ya que le recordaba a aquella mujer a la que no pudo salvar. Una mueca se dibujo en su rostro al recordar esos momentos... si tan solo se hubiese tomado el tiempo de entender los sentimientos de aquella mujer...

Suspiro.

No, no existe el tal vez. La vida no les da esa opción el lo sabia mas que nadie, si tratase de decir eso ante una situación de vida o muerte; de salvación o desesperación simplemente es hacerlo y dejar lidiar con las consecuencias de dichos actos.

"¡Oye idiota!"

"..."

Shirou solo ignoro la voz.

"¿Emiya-kun?" la sonrisa que estaba mostrando la heredera de la familia Tohsaka era una que no llegaba a sus ojos.

"¿... que sucede Rin?" pregunto secamente.

"I-Idiota no me llames por mi nombre..." desvió la mirada.

"¿Entonces? ¿Cómo debería llamarte?"

A decir verdad, uno de los placeres que tenia sobre la vida era el molestar a la mujer frente a él. Sería estúpido decir que no disfrutaba ver esas expresiones en el rostro de la azabache, principalmente era una de las razones por las que no se aburría por más que fuera invocado a lo largo de las guerras del grial.

"Hmp, deberías de estar agradecido de que tengas el privilegio de llamarme por mi nombre, a mí, una estudiante del mago mariscal"

"..."

"¿Shirou? "pregunto con curiosidad al ver que no tenía respuesta "¿estás bien?"

"¿eh?... ¿ah?... perdón... ¿Qué dijiste?"

" Hmp, nada deberías de prestar atención" a lo que digo desvió la mirada.

"De acuerdo"

"Pero ya que insistes" ignoro la mirada en blanco del pelirrojo "... dije que deberías de prestarme más atención ya que soy un estudiante del mago mariscal"

Si Shirou tuviese que nombrar esta situación de alguna manera la denominaría ironía ¿Por qué ironía? Porque uno de los estudiantes del bastardo al cual aborrece es una de las personas que más valora en su vida.

Suspiro.

"¡Oye! ¿Por qué suspiras?"

"Por nada simplemente olvídalo..."

No podía decirle que comenzaría a evitarla para evitar situaciones innecesarias.

"JAJAJAJAJAJA"

Una carcajada se escucho por toda la institución, pero Shirou simplemente decidió ignorarla como una simple mosca.


"¿Dónde esta el señor Emiya?" una voz femenina exigió mientras leía algunos informes.

"Lo lamento señorita Lorelei"

"Una disculpa no me traerá al señor Emiya, lo que quiero saber es en donde se encuentra él"

"No lo sabemos, ya le dimos el mensaje a su profesor, debe de ser cuestión de tiempo antes de que por fin llegue"

"Bien... " refunfuño antes de meterse otra vez en el papeleo.

A pesar de la molestia que le ocasionaba realizar todo el papeleo no podía evitar hacerlo ya que cuando alguien trataba de ayudarle emitían detalles que ella en algún momento utilizaría (no lo hará) pero esa era su responsabilidad como vicedirectora de la torre del reloj.

"¿Cuánto tiempo hasta que llegue?" pregunto una vez más.

"No lo sé señorita" se disculpo una vez más su secretaria.

"..." ella solo le dio una mirada de reojo antes de volver a entrar en su papeleo.

Los segundos se transformaron en minutos, los minutos en horas, el tiempo transcurrió normalmente, pero... no había señal del chico conocido como Emiya Shirou. En este punto Lorelei Barthomeloi estaba extremadamente molesta. Nunca nadie se había atrevido a hacerle esperar durante un tiempo prolongado.

En ese momento Lorelei Barthomeloi se dijo a si misma que no debería de confiar en los Emiya.

"Tanto padre como hijo son personas verdaderamente irresponsables" gruño.

Para la mayoría de los miembros de la asociación de magos era desconocido, pero el anterior jefe de la familia Barthomeloi había hecho tratos con Emiya Kiritsugu o mejor conocido como el asesino de magos. Para su molestia en cada reunión o encargo que tenían Emiya siempre llegaba o terminaba tarde su trabajo.

Pero eso no era lo que mas le molestaba. Su verdadero acto de molestia es que el hombre en realidad fue su profesor en el ámbito de eliminar apóstoles muertos, le enseño las debilidades, su manera de actuar, todo lo referente sobre ese tema. No pudo evitar hacer una mueca cuando se entero que su hijo de 17 años estaba estudiando en su institución y en ningún momento fue notificada.

Uno de los principales motivos por los que se molesto tanto con su abuelo como Emiya Kiritsugu fue que en su primera expedición la obligaron a luchar contra simples esbirros de algunos vampiros sin relevancia alguna. Después de dicha expedición se negó a realizar cualquier expedición que no estuviera a la altura de sus estándares con la excusa de que un Barthomeloi solo debe de realizar su labor a expensas de su propia vida.

"Señorita Barthomeloi" una voz ronca con un ligero toque de diversión llamo su atención.

"¿A que debo el honor de su visita?" pregunto sin mirar a la voz mientras redactaba informes.

"Simplemente vine a visitar a mi menor" la molestia se hizo visible en el rostro de la mujer "... pero... debo admitir que no esperaba encontrarte aquí"

"¿Por qué no debería de encontrarme en mi oficina?" frunció el ceño.

"Por favor, señorita Barthomeloi, es bien sabido que simplemente corres por el mundo cazando apóstoles muertos... siendo sincero me sorprende que no hayas tratado de matarme"

"Siendo sincera lo intente un par de veces"

La sonrisa del hombre se ensancho.

"¿Y? no veo porque el director siempre desaparecido se encuentra en mis aposentos"

"Velo como un simple capricho"

Lorelei no le creyó, a pesar de la fama que tenia el director como troll no era una persona que hacia cosas al azar, mucho menos cuando las acciones estaban involucradas con su familia.

"Bien..." suspiro resignado "... quiero que me hagas un favor y le digas a Emiya Shirou que por favor acepte ser mi alumno"

La mirada de Lorelei no podía ser otra que de total incredulidad antes de que su ceño se frunciera.

"¿Por qué debería de realizar una actividad tan mundana?" no permitiría que su orgullo se manche al rebajarse como una simple mensajera.

"Simplemente era una solicitud, no te estoy obligando a hacerlo" sonrió "pero... si la actual jefa de la familia Barthomeloi no puede realizar una acción tan simple..." divago al final.

"Bien" refunfuño.

"Gracias vicedirectora" fue todo lo que dijo antes de desaparecer.

"¡Esper...a!" ya no había nadie en la oficina.

Una hoja se estaba ondeando mientras caía a su escritorio, al tomarla pudo visualizar todo sobre el chico conocido como Einzbern Emiya Shirou junto con un anexo de su dirección en Londres.

"Viejo astuto" frunció el ceño una vez más.

En el documento contenía información redactada directamente del mismo Zelretch sobre el pelirrojo.

Lo que más llamo su atención fueron tres cosas:

Actualmente posee algunos Noble Phantasm.

Número total de códigos místicos: Desconocido.

Habilidad en combate: Desconocida.

Entrenamiento en Megacraft: aprendiz de magus.

¿Cómo puede un simple chico poseer Noble phantasm y ser un magus de tercera? Ella no lo sabía pero se aseguraría de averiguarlo.


"..."

Ajeno a toda su situación el pelirrojo conocido como Emiya Shirou el cual anteriormente odiaba su nombre en estos momentos se encuentra en uno de los lugares más famosos de Bretaña o al menos era uno de los lugares mas famosos hace algunos siglos.

Suspiro.

"Simplemente debería de arrojar esto y listo"

Un portal de color platino se dibujo en el aire mostrando así una hermosa lanza con un toque de realeza y algunos incluso lo llamarían divino. Pero no solo fue la lanza, dos portales mas se abrieron en el aire dejando salir una funda dorada y una espada blanca.

Lo único que hizo fue dejarlos caer en el lago esperando que llegaran a la mujer que le encomendó la tarea y que estuviesen en buenas manos.

"Bueno mi tarea esta lista"

Pero.

Al arrojar los objetos al lago una figura surgió y las tres reliquias comenzaron a levitar alrededor de ella.

"Gracias joven guardián"

Decir que Shirou no estaba nervioso en este momento era ilógico. La palabra correcta para describir cómo se sentía es: estar horrorizado.

"No tienes que estar tan alerta aclaro la mujer."

"..." estaba reacio a hacerlo, ya tenia los planos para dibujar sus espadas por si eran necesarias.

"No quiero hacerte daño" una vez más la mujer aseguro.

"¿Cómo... ?"

"¿Cómo se que eras un guardian de esa perra?" se cubrió la boca "Fufufu... lamento mi arrebato, si soy sincera contigo nosotras te estuvimos observando durante tu vida... sabíamos sobre tu sueño y lastimosamente nunca nos dimos cuenta lo lejos que podías llegar por alcanzarlo hasta el punto de formar un pacto con ella"

"..." una mueca se formo en el rostro del pelirrojo.

El lo sabía, no podía negar que las palabras que recibió fueron bonitas, toda su vida se redujo a esa decisión, desde no poder salvar a la mujer por la cual en algún momento pudo amar. Hasta ser abandonado por aquella pelinegra que no pudo soportar acompañarlo por el mismo camino el cual muchos llamaron suicida.

"No deberías de sentirte mal, debo admitir que tus acciones fueron inesperadas y fueron nuestros errores los que te llevaron a tomar esa decisión" hablo con un ligero tono de tristeza.

Decir que estaba arrepentida era poco. Ella y sus hermanas estaban a punto de darle su bendición como el siguiente portador de Avalon a pesar de que en la guerra del grial (que el vivió) le entrego su funda a su legítimo dueño antes de que ella desapareciera de ese periodo de tiempo.

"No fue su culpa, fue el peso de mis acciones que me llevo hasta ese punto" exclamo.

"... veo" aunque no parecía convencida sabia que era la verdad.

"De cualquier manera fue bueno hablar con usted" se inclinó listo para irse.

"¡Espera!" llamo la mujer.

"¿Qué sucede ahora?" pregunto con algo de molestia en su voz.

"Yo quiero que te quedes con ellos" las reliquias comenzaron a acercarse.

"No"

"..." una mueca se dibujo en el rostro de la mujer.

No se necesitaba entrar en la cabeza del pelirrojo para saber lo que estaba pensando. Ella lo sabía, las reliquias que le estaba entregando representaban aquella mujer que no pudo proteger y jamás pudo salvar, era un recordatorio más que desde el principio estaba destinado a fallar por mas que lo intentara.

Simplemente Shirou no podía aceptarlo, Emiya jamás aceptaría un acto tan hipócrita como ese.

"Por lo que puedo ver ellos quieren estar contigo"

No era mentira y Shirou lo sabía. Lo había sentido hace algunos días y si era sincero consigo mismo una parte de el quería quedarse con ellos, pero lo que le sobraba de honor le decía que no era digno de dichos objetos era... mucho mas de lo que podía soportar.

"Solo... no..."

"... no puedes negar lo inevitable chico, créeme e visto a muchos intentarlo, tu en especial deberías de saberlo ellos quieren quedarse contigo por algún motivo del cual no estoy segura, pero los necesitarás"

"Y-Yo..." por mas que quisiera negar dichas palabras sabia que no podía, desde la primera vez que Avalon apareció en su cuerpo una vez mas se dio cuenta que su conexión era mucho mas profunda de lo que alguna vez fue.

"Espero grandes cosas de ti" le dio una brillante sonrisa.

"... bien"

¿Qué más podía hacer que aceptar su destino?

Quería verla una vez mas.

El regreso a Londres fue mas relajado ya que principalmente se concentro en conducir, solo tardo doce horas en llegar a su casa. Pero no se sentía a gusto, era una sensación un tanto extraña pero no simplemente podía olvidar de lo que hablo con la mujer.


Clank.

El choque del martillo con el metal sobre el yunque.

¿Por qué no pudo salvarla?

Clanck.

Él lo sabía, la lista de pecados solo seguiría aumentando mientras que el continuara sobre este mundo.

Clank.

Imágenes de su pasado en el cual solo pudo apretar los dientes mientras miraba como su hermana le daba un ultimo abrazo y le repetía en el oído:

"No fue tu culpa Shirou, me diste los mejores años de mi vida"

Clank.

El ruido del metal se volvió furioso.

Una vez mas recuerdos de como una mujer color azabache le gritaba:

"¡Emiya Shirou, si sales por esa puerta olvídate de mí, cortaremos toda relación que tengamos y jamás nos volveremos a encontrar!"

Las lagrimas eran visibles en el rostro de la mujer.

"Lo lamento..." se disculpó sin mirar atrás "... ya no puedo detenerme, al menos ya no Rin... mientras que las personas estén sufriendo haya afuera no podre determe... adiós"

"... idiota" fue la ultima palabra que escucho de la mujer.

Clank.

"Diste lo mejor de ti senpai... pero ya es tarde" sonrió débilmente.

"No por favor no... no me hagas esto, no tu..." dijo desesperado.

"Aguante lo mas que pude... solo me queda darte las gracias y..."

"¡No lo digas Sakura... ya verás que todo estará bien!"

"Senpai..."

"N-no" estaba en negación.

"¡Shirou!" dijo la mujer "... ya es tarde... solo te estaba esperando para darte las gracias y... decir-te que te amo... te he amado desde hace mucho tiempo"

"..." solo podía morderse el labio con frustración mientras que la chica limpiaba las lagrimas que escapaban de sus ojos.

"Te amo Shirou... le daré un saludo a Illya... por favor... cui-da-te"

Fue todo lo que dijo antes de que cerrara sus ojos y dejara el mundo con una sonrisa feliz.

La zona sobre la que se encontraban estaba llena de fuego, dando indicios de que la batalla fue por no decirlo más... brutal.

Clank.

Él lo sabía, sabía desde un principio que su camino estaría lleno de altibajos.

Clank.

Traición.

Toda su vida se redujo a una sentencia la cual no tenia ni pruebas o motivos por los cuales aceptar dicha situación, pero era lo mejor. El mundo ya no lo necesitaba, la humanidad ya no lo necesitaba.

Clank.

"Saber y-yo..."

"Lo lamento Shirou, pero no podemos hacerlo..."

"Lamento mi falta de respeto..."

Solo podía apretar los puños mientras observaba como su sirviente comenzaba a desvanecerse.

"Ambos sabíamos que tarde o temprano esto pasaría" dijo la mujer.

"... te amo..."

"Lo lamento Shirou..."

"Lo sé, pero yo lo lamento más" se mordió el labio "... lamento no haber sido un buen master, lamento no haber podido entenderte, pero sobre todo lamento no haber podido hacer que me correspondieras"

"..." la mirada de la rubia se endureció mientras se mordía el labio.

"Te amo Arturia... eso no cambiara, lo único que puedo decir es que me convertiré en un héroe del que puedas sentirte orgulloso"

"Estaré esperando" Shirou sonrió débilmente.

Fue lo ultimo que dijo la mujer antes de desaparecer dejando atrás a un pelirrojo ensangrentado.

Clank.

Su mirada era una completamente en blanco, pero si se le prestaba atención, la mayoría de sus venas eran visibles, su cuerpo estaba completamente tenso y no había palabras para describir el tipo de sentimientos que estaba experimentando. Un gemido repleto de frustración llenó la totalidad de la habitación provocando que los pájaros volaran del lugar y un último golpe del martillo marcara la finalización de un trabajo a lo que los herreros llamarían una obra de arte.

"Palabras vacías de un mocoso el cual no sabe nada de la vida"

Fue todo lo que dijo antes de salir de su taller dejando una espada la cual brillaba en un tono blanco puro.


Brutal.

Bueno chic s un capítulo más de este fic.

Estoy en una duda existencial así que confirmen.

Harem

No harem

Si es así comenten las posibles parejas.

Los veo a los 50 votos.

F. P. 15/03/2021


N/A. Así es, en aquel entonces, pensaba que un harem era genial, ¿por qué no? Me doy pena. xd