Alegre.

Era como se sentía en estos momentos después de salir de la oficina de Lorelei ya que la orden de aprehensión a sido emitida y él mismo fue asignado como encargado de la operación, una situación verdaderamente reconfortante si se lo preguntan.

"¡Shirou!"

Giró levemente la cabeza solo para ver a una mujer encapuchada correr por el pasillo.

"¿Cómo estas Gray?" le sonrió.

"... estoy bien, pero ¿Dónde estuviste esta semana?"

"Me perdí en el camino de la vida" sonrió misteriosamente.

Gray solo se limitó a mirarlo con una expresión en blanco solo para recibir un encogimiento de hombros por parte del pelirrojo.

"... sabes" dijo Shirou "... deberías de comenzar a aceptar tu apariencia"

"... no lo entenderías"

Se detuvo abruptamente.

¿Qué no lo entendería?

Mirar una y otra, y otra, y otra vez a su homólogo solo para ver como él si logra realizar aquello que fue prácticamente inalcanzable para él mismo.

Si.

Lo sabía, sabía lo que era mirar incontables veces aquello que más aborrecía. Pero no podía simplemente decirle a Gray lo equivocada que estaba después de todo no era culpa de ella.

"Créeme Gray, de nada te servirá vivir en ese estado, va a haber un momento en que necesitaras superar tus inseguridades y vas a desear haberlo hecho mucho antes"

Gray no dijo nada, pero las palabras de su amigo le hacían reflexionar un poco sobre sus acciones.

"Por cierto... ¿Dónde está Add?"

"¿Qué quieres mocoso?"

"Nada simplemente me pareció extraño que no te hubieras presentado antes"

"Parecían tan perdidos en su propio mundo que sentía una sensación de exclusión, se sentía como cuando dos padres están a punto de tener sexo, pero su hijo entra a la habitación y..."

"¡Add!"

"¿Qué te pasa Gray?" rugió Add.

Después de que Add comenzó a hablar, Gray no pudo soportar la vergüenza y termino arrojando al código místico por el pasillo provocando que rodara unos pocos metros mas.

Un día normal para ellos en la torre del reloj.

"Voy a ir a casa un tiempo a solucionar un problema ¿quieres venir?"

"¡Me encantaría!" su expresión se ilumino solo para que se apagara inmediatamente "... pero no puedo, tengo que acompañar al profesor Velvelt a la finca de los Archibald"

"Bueno será la próxima"

"Si... "

Ella quería acompañarlo, si era sincera consigo misma le gustaba estar a lado del pelirrojo, pero sentía que no debía debido a su condición como bueno, ni ella sabia lo que era. Eso le molestaba por lo que simplemente decidió apretar su puño y acompañar a Shirou al aeropuerto.


Odiaba esto.

Odiaba estar sentado durante mas de 12 horas sin hacer absolutamente nada mas que mirar a través de la ventana, pero todo termino.

Justo en estos momentos acaba de salir del aeropuerto solo para encontrarse con una hermosa vista.

En vez de tomar un taxi, simplemente se estiro un poco antes de prestar atención a su alrededor solo para asegurarse de que nadie lo mirara y salió disparado a una increíble velocidad solo para eliminar el estrés y el entumecimiento que tenia durante el vuelo.

Pero. Lo olió.

Era una vaga sensación de prana en el ambiente mas concentrada de lo que estaba acostumbrado, pero lo suficientemente llamativa para atraer la atención de algunos magus.

Esto es extraño ¿un apóstol? No frunció el ceño, cuando frente a él apareció una fisura.

"Trace on"

Las mismas espadas que utiliza para abrir una barrera aparecieron frente suyo y se clavaron en la grieta que seguía erguida en el aire, con un poco de esfuerzo comenzó a abrirla solo para ver una enorme cantidad de destrucción en ese mismo momento sin pensarlo dos veces se arrojo.

Necesitaba saber que estaba pasando.

Miedo.

Era el sentimiento que le daba estar frente a la mujer de armadura negra.

"¡Miyu-san!" miro a su alrededor "... onichan"

Tenia miedo, no podía negarlo al temblar mientras observaba como la mujer de vestido negro caminaba lentamente a su dirección. Pero justo cuando estuvo frente suyo sucedió lo impensable.

Clank.

Un estruendo de metal chocando con metal reverbero en una pequeña chispa.

"¡Onichan!"

Su querido hermano había venido a salvarla.

Miyu tenia una expresión de incredulidad, mientras sus ojos se ponían llorosos al ver a la persona frente a ella. Pensó que jamás volvería a verlo, pero aquí estaba, de pie frente a ella una vez mas.

"¡Alejense de aquí!"

"¡Onichan, tenemos que salir de aquí, ella es peligrosa!"

"Illya, retrocede"

"¡NO!"

Clank.

Otro choque de las espadas resonó en el aire.

"¿Quién demonios... ?" pero luego abrió los ojos en shock antes de endurecer la mirada.

Rápidamente tomo a las dos niñas detrás de él y se alejó unos cuantos metros.

"¡Explica!" le exigió a Illya.

"Nosotras... ¿¡dónde están Rin y Luvia-san?"

"... hah"

Ahora comprendía que era lo que realmente estaba sucediendo, por esa razón le resultaba extraño no haberlas visto los días anteriores en ninguna de las clases. Era un completo fastidio.

"¡WAHH!" de la tierra surgieron dos personas "¡pensé que moríamos!"

Shirou solo se limito a mirar con una expresión en blanco.

"¡Rin-san!" "¡Luvia-san!"

"¡Illya-chan no se preocupa por mi! ¡wahhhh!" chillo la otra varita.

"Nee-san deberías de calmarte"

"¡Shirou-kun!" "¡Shero!" gritaron ambas mujeres con incredulidad.

"¿Quién...?" finalmente hablo.

"¿Qué demonios haces aquí Emiya-kun?" Rin siseo.

"¿Cuál de ustedes dos metió a mi hermana en esta mierda?"

Ambas se estremecieron por la manera en que hablo, el siempre amable y servicial, pero cínico Emiya Shirou ya no estaba en ninguna parte, ahora era una persona la cual daba la sensación de terror.

"Pregunte algo" no tenía expresión, simplemente una irada en blanco.

"..." ninguna dijo nada.

El shock que tenían por su manera de actuar fue suficiente para que cualquier tipo de respuesta se fuera, solo había una sensación de miedo, la que mas estaba afectada era Rin.

Boom.

"Hablaremos después"

Fue todo lo que dijo, antes de desaparecer.

"... onichan" murmuro Illya.

Miyu no dijo nada, pero hasta para ella quedo claro que el pelirrojo estaba extremadamente molesto.

"¿¡A dónde cree que va!?" Rin rugió antes de salir disparada en la dirección de Shirou.

Todas las mujeres siguieron al pelirrojo porque estaban intrigadas del como lidiaría con la mujer con la que estaban luchando.

Shirou estaba irritado, no quería estar en esta situación y mucho menos tener que pelear con ella, pero... su hermana estaba en medio de esto.

"A pasado un tiempo..." dijo Shirou.

"..." ella no dijo nada, simplemente se lanzó a atacarlo.

Se mordió el labio, no quería luchar, al menos no contra ella.

Clank.

Desviando la espada negra con Kanshou se dio cuenta que no estaba equivocado al pensar que no tenía toda su fuerza, ya que de ser así seria demasiado para lidiar en un combate cuerpo a cuerpo después de todo el no poseía la ventaja contra un dragón.

"Saber"

Ella flanqueo, de alguna manera escuchar la voz del hombre la hacia estremecerse como si su cuerpo reaccionara a su nombre de alguna forma.

"..." no dijo nada, simplemente paso mana a su espada y comenzó a blandirla provocando que varias ráfagas salieran disparadas al pelirrojo.

Pero.

Jamás dieron en su objetivo ya que se desvanecieron con la espada que ahora estaba en su mano.

Ella se molestó, reconocía perfectamente esa espada, fue suya.

"¡Arturia!" rugió y ella solo frunció el ceño antes de defenderse.

Las cuatro mujeres miraron con incredulidad al pelirrojo, de alguna manera reconocía a quien estaba combatiendo, eso quedo claro desde el momento en que la saludo al inicio del intercambio.

Crk.

La máscara de la mujer se hizo añicos mostrando sus ojos dorados y su ceño fruncido.

"¿¡Gray!?" dijeron las chicas mayores al ver su apariencia.

"T-Thosaka... eso no... debería de ser posible..." ambas tartamudeaban.

"¿Me recuerdas... ?" la voz de Shirou entro en sus oídos mientras lo miraban pelear "¿... recuerdas la manera en que luchamos hombro a hombro?"

¿Qué quería decir con eso? Ellas no lo sabían.

" ¿... lo recuerdas no es así? La promesa de convertirme en un héroe la cumplí, bueno..." bajó la cabeza para esquivar un corte vertical de la espada"... a decir verdad no se si lo pueda llamar cumplir, pero... gracias"

"tch"

Las espectadoras oficialmente estaban confundidas ¿Quién era Emiya Shirou? Justo ahora se acaban de dar cuenta de que no conocen nada acerca del pelirrojo, pero la que estaba completamente incrédula era Illya.

¡Su onichan era increíblemente fuerte!

Por su parte Saber estaba nerviosa, a pesar de la poca cantidad de conciencia que tenia se dio cuenta de que estaba extremadamente débil, pero eso ni siquiera era lo importante, lo mas molesto de todo fue la espada que empuñaba su oponente.

Caliburn.

¿Cómo no podía reconocerla si fue aquella que le dio el derecho de ser rey? Eso la molesto aún mas. Y si era sincera, no solo era la espada, el pelirrojo tenía un aire de familiaridad, como si ella lo reconociera. ¿Quién era él? ¿Por qué conocía su nombre? ¿Por qué quería pedirle perdón?

Muchas preguntas y pocas respuestas, lo único que estaba claro era que debía de derrotarlo y exigirle respuestas.

"EX..."

Shirou se dio cuenta lo que Arturia quería hacer así que levanto un brazo.

"RHO..."

"... CALIBUR MORGAN" "... AIAS"

El poder detrás de la liberación de su verdadero nombre no estaba ni cerca de lo que podía alcanzar si fuera Arturia en su máximo poder ya que apenas fue suficiente para derribar uno de los pétalos del escudo.

"..."

Ambos se miraron por unos breves instantes.

Shirou estaba reacio a luchar en serio, si lo hacia sin duda alguna podría con ella, pero no estaba dispuesto a dejarla ir.

"¿Qué esperas? ¡acabala!" Rin rugió.

"..."

Ya lo sabía.

Ella no era su Arturia.

"Lo lamento..."

Fue todo lo que dijo antes de reforzar su cuerpo al máximo y salir disparado solo para atravesar el pecho de la mujer. Ella ni siquiera tuvo el tiempo de reacción después de todo sus movimientos estaban sumamente restringidos.

Pero.

Al final logro reconocer al pelirrojo.

"... gracias Shirou"

La expresión de Shirou mientras miraba como se desvanecía la mujer no era otra que desesperación, lo había vuelto a hacer.

Una carta cayó al suelo.


Rin, Luvia, Illya, Miyu y Sella estaban nerviosas mientras que Leysritt solo miraba toda la interacción con curiosidad, nadie dijo nada. Realmente no podían decir mucho ya que un incomodo y tenso silencio gobernó el comedor de la residencia Emiya.

"¿Qué es lo que te sucede Shirou... ?" Leysritt hablo "¿... estabas llorando?"

Miro como había arrugas en el rostro del pelirrojo y sus ojos parecían hinchados.

"No, estaba lloviendo" respondió mientras seguía cocinando, luego miro a Rin "... puedo preguntar ¿Qué es lo que estaba pasando?"

"¡Eso debería de preguntar yo! ¿Cómo demonios tienes esas espadas? ¿Qué era esa... ?"

"¡RIN!" grito.

Hip incluso Miyu se enderezo.

Shirou lo sabía, no podía molestarse por algo que estaba fuera de sus manos, pero esas varitas flotando en medio de la habitación lo irritaban sobre todo la que se llama Ruby. Se suponía que seria una estadía tranquila mientras le daba prioridad a su hogar y Zouken, pero.

"Vine a Fuyuki a terminar un trabajo y de vacaciones y ¿Qué es lo primero que encuentro... ?" las miro con clara irritación mientras se pellizcaba el puente de la nariz "... mi hermana en medio de la noche combatiendo con el rey de los caballeros, a Rin y a Luvia con orejas de gato y trajes que casi podrían decir mátame escrito en ellos..."

"¡Oye! ¡es el mejor diseño de todos!" interrumpió Ruby.

"¡Cállate! ¡O te meteré en el trasero de tu creador!"

"hick ... Illya-chan, tu hermano de mucho miedo" lloro detrás de Illya la cual solo dio una sonrisa irónica.

Estaba de acuerdo con esas palabras, pero no lo diría en voz alta.

"Así que creo que es hora de la explicación"

"..."

Sella solo se puso de pie lentamente y fue a terminar de preparar la cena ya que no consideraba necesario de que estuviera ahí, mientras que Leysritt solo tenia una paleta de hielo y miraba el desarrollo de la situación.

"Bueno... estas cartas tienen el nombre de class card y son especiales ya que te dan la habilidad de un espíritu heroico del trono de héroes"

"Eso no puede ser posible, ningún ser humano común debería de poder tener la capacidad de vincular su alma con la de alguien más a menos que..."

Solo había dos maneras y la primera era si eran sumamente similares y el alma del espíritu resonara con la del portador de la carta o el Havens Fell la tercera magia.

"... no sabemos del todo como funciona, pero creo que debería de ser capaz de realizarlo gracias a la tercera magia" dijo Luvia.

"... veo"

"Ahora... ¿Por qué mi hermana pequeña la cual apenas tiende diez años se vio envuelta en esta situación?"

"¡Esa, es una excelente pregunta!" dijo Ruby.

"Sobre eso..." Rin sonrió "... aquí el código místico conocido como Ruby, pensó que sería divertido"

Una daga negra con forma de relámpago apareció en la mano de Shirou y tanto Sapphire como Ruby se estremecieron ya que por primera vez sintieron que estaban mirando al diablo.

"¿Saben que es esto?" pregunto llamando la atención de todas.

Si era sincero, se sentía un tanto extraño estar rodeado de mujeres, pero no lo diría en voz alta.

Ellas negaron.

"Se llama Rule Breaker y perteneció a Medea mayormente conocida como la bruja de la traición"

Oficialmente Sapphire y Ruby estaban aterradas.

"... verán, es una historia muy divertida el como lego esto a mis manos, pero lastimosamente no se las explicaré... como ya habrán deducido esto puede eliminar cualquier signo de prana... me pregunto... ¿Qué pasara con ustedes dos si los toco con esta pequeña daga?" comenzó a arrojarla al aire" ¿puede que sus consciencias se desvanezcan? ¿regresen con Zelretch? ¿quieren averiguarlo?"

"¡NO!" grito Ruby" ¡Lo sentimos! ¡Illya tuvo la culpa!"

"¿... quieres culpar a mi adorable hermana? "frunció el ceño.

Ok, eso se escucho mal, pero no iba a decir lo que pensaba.

"¡Ella pensó que seria divertido ser una chica mágica!"

" Y tu... báculo idiota ¿pensaste que sería buena idea involucrar a una niña de diez años la cual no sabe nada de la vida y el mundo iluminado por la luna?" gruño.

"... Si lo pones de esa manera"

"¡Idiota!"

"¡Wahhh! ¡Illya-chan protégeme de tu hermano!"

"Ruby-san no creo que sea prudente molestar a..."

"Shirou" Sella hablo "llame a Kiritsugu, también a Irisviel-sama, estarán aquí en dos semanas"

"..." tanto Rin como Luvia se estremecieron.

No era mentira el decir que estaban aterradas por lo que podría suceder. Habían involucrado a la hija del famoso Magus Killer en una batalla a muerte y todo por no seguir el consejo de Zelretch.

Glup.

Estaban jodidas.


Después de esa discusión Rin Y Luvia rogaron por perdón, mientras que Illya le lloro a su amado onichan que no le quitara a Ruby. Por lo cual Shirou no pudo soportar aquel Noble Phantasm capaz de eliminar todo conflicto.

Ojos de cachorro.

Como cualquier día normal en la residencia Emiya, Shirou se levantaba para hacer sus deberes diarios hasta que se escucho un enorme estruendo en el baño.

"Noooooooooo"

Rápidamente corrió al baño solo para encontrar a su hermana y Leysritt frente a la puerta.

"No puedo haber subido de peso, e tenido una dieta perfectamente balanceada..."

Ella estaba en Shock, mientras tenia un pie sobre la bascula mientras una bata de baño apenas cubría su cuerpo.

"Sella no tienes porque preocuparte por algo como eso" dijo el pelirrojo.

Wosh.

El pie de Sella estuvo a punto de impactar el rostro de Shirou solo para verse retenido por una mano que lo bloqueo, pero.

"KYAAAA"

Shirou observo el cuerpo desnudo de Sella mientras una pequeña gota de sangre escurría por su nariz y murmuraba.

"Tanto tiempo sin ver una..."

"¡Onichan ecchi!"

"Shirou es un pervertido" dijo Leysritt.

"¡Lo lamento Sella!" trato de disculparse mientras que su hermana lo miraba fríamente "... pero te agradezco"

"¡Ya no podre casarme!" comenzó a llorar mientras se cubría con la toalla.

No podía negar que se sentía un poco mal por ver a Sella de esa manera, pero tampoco el hecho de que disfruto la vista, mas aun cuando estaba pasando una segunda vez por la pubertad y no puede controlar sus hormonas. Sobre todo si la involucrada es Sella, tenia que admitir que era una mujer verdaderamente hermosa, pero no lo diría en voz alta.

"Tranquila, me hare responsable" le sonrió.

"¿En-enserio? ... sniff... lo dices enserio..."

"¿¡Onichan!?" pregunto exaltada.

"NO"

"Wah"

Lo ultimo que Shirou escucho fue un estruendo y el llanto de Sella.


Si era sincera consigo misma jamás espero tener que lidiar con este tipo de situación, después de todo no era como si los demonios y espíritus rondaran con mayor libertad en la época actual ya que Gaia tenia un control casi total sobre lo que podía permanecer en este lado del mundo.

Pero ahora.

Maldijo su suerte al ver con lo que estaban lidiando.

Desde hace unos días varios Black Dogs han estado apareciendo alrededor de la finca y no seria extraño suponer que buscan algo dentro de la mansión, la verdadera pregunta era ¿Qué?

El otro problema y tal vez el verdadero era que ya no poseía ningún Noble Phantasm capaz de lidiar con la situación. No lo malentiendan, estaba agradecida con Shirou por haberle dado otra oportunidad y quitar una enorme carga de sus hombros, pero dada la situación tal vez realmente lo iba a requerir.

Sobre todo, porque el mismo lugar solo era un enorme catalizador para asesinatos.

Taller Marbury.

No comprendía del todo lo que quería decir con potenciar el infierno y la tierra, lo único que pudo comprender fue que el poder de las hadas y el ojo Hado transformaba a las personas muertas en algún tipo de espíritu o hada artificial.

Ese era el verdadero funcionamiento del taller, el transformar humanos en hadas artificiales para poder controlarlas a su antojo.

Pero ya nada de eso importaba.

"¿No podemos hacer nada para hacerlos retroceder?" pregunto uno de los ejecutores de la asociaron.

Kairi Sisigou, es el nombre de aquel ejecutor que fue contratado en esta ocasión por Wever Velvelt para protegerlos en caso de que ocurra algo fuera de lo planeado. Eso se suponía que debía de haber sido, pero ahora se dieron cuenta de lo equivocados que estaban.

Al menos debieron de haber contratado a dos o tres mas para lidiar con lo que estaba ocurriendo frente a ella.

"ROAAAAR"

El gruñido de aquellos seres no dejaba de hacerse presente, por lo que sin duda alguna esto no terminaría pronto.

"¡Gray!" la voz de Wever hizo eco en el paramo a pesar de la incesante lluvia "¿No puedes hacer algo con tu código místico?"

"..."

No hubo respuesta, solo que ella se mordió los labios con frustración antes de seguir cortando a los espíritus que atacaban.

"¡Lord dinero!" gruño Kairi "espero que la torre del reloj pague por mi trabajo extra"

"Tch" miro de reojo a la mujer enviada como investigadora "¡la legislación pagara!"

"¡Recibido!"

Una vez mas comenzó a disparar a los espíritus que seguían corriendo en su dirección.

La situación en la que se encontraban sin duda alguna es mala, por cada uno de los black dog que eliminan surgen dos mas.

Bam.

Pero justo en medio de toda esa embestida de bestias surgió una sombra en medio de todas esas bestias.

"¿¡Qué es eso!?"

Dolor.

Un dolor punzante estaba recorriendo un costado de su cabeza.

Al abrir los ojos se dio cuenta de que no estaba frente a Sella y su excelente cuerpo con su maravillosa piel cremosa

"¿¡Qué demonios estoy pensando!?"

Al mirar alrededor se dio cuenta que ya no estaba en Fuyuki. Desde la majestuosa vista que daba un enorme paramo, pero era algo triste hasta la enorme cúpula que parecía ser una puerta.

"... reverso del mundo"

No era mentira decir que reconocía esa cúpula. No era la primera vez que la veía, después de todo trabajo para la contrafuerza impidiendo catástrofes ocasionadas por la avaricia humana de los cuales se generaban desastres.

No eran dragones, un black dog solo no podía causar un gran daño, pero cuando eran cientos o miles la situación se volvía completamente diferente.

Su mirada cambio de una de confusión a una expresión de absoluta seriedad. Si no lidiaba con esto, lo mas probable es que Alaya se vea en la necesidad de interferir y realmente no quería lidiar con la posibilidad de regresar a ese infierno.

"I'm the bone of my sword"

Espadas sin nombre aparecieron debajo de él y las utilizo como punto de apoyo para disminuir su velocidad de caída. En el momento en que finalmente toco el suelo, trazo Kanshou y Bakuya para defenderse de los cuatro espíritus que lo rodeaban, pero cuando uno estuvo a punto de tocarlo fue decapitado por una guadaña.

"¡Shirou!"

"Hola Gray, veo que estas en aprietos"

"Si bueno, a veces cuando planeas una cosa, sale otra totalmente diferente"

"¡Oigan tortolos!" un disparo paso en medio de ellos eliminando a otro espíritu "estamos en medio de una invasión de muertos y ustedes están coqueteando"

"..."

Shirou solo negó con la cabeza mientras cambiaba sus espadas por su arco y comenzó a disparar varias flechas. Uno tras otro comenzó a caer sin posibilidad de volver a levantarse gracias a que las flechas estaban hechas en base a materiales anti-monstruo.

"Esto no puede ser peor..." dijo Wever.

"¡Quieres callarte idiota!"

Shirou le grito con clara molestia al pelinegro, estaba acostumbrado a esas palabras por las veces que las dijo y todo se fue al diablo, pero antes de que pudiera seguir reprendiéndolo, un enorme rugido sacudió la tierra.

"ROOOOOAAR"

Suspiro.

"Tenias que decirlo" Kairi dijo con cansancio.

Un enorme jabalí surgió del mismo portal que conectaba el plano terrenal con el reverso del mundo y Shirou lo conocía a la perfección después de todo Arturia peleo y derroto a dicho jabalí liberando su lanza o eso recordaba según lo que vio durante su conexión, pero había algo extraño.

La bestia se sentía diferente, daba una sensación de familiaridad como si

"Twrch Trwyth" maldijo.

"¿Qué es eso?" pregunto Wever.

"Algo que debió de haber muerto por lo menos dos veces"

"¿Cómo lidiaremos con eso?" pregunto Gray.

"Esa, es una excelente pregunta"

"JAJAJA ¡libre!" rugio el jabalí.

"¿¡Puede hablar!?" Reines pregunto con incredulidad.

"JAJAJA ¡al fin el verdadero rey esta de vuelta!" pero luego presto especial atención a su alrededor solo para ver una figura familiar "¡tú!" rugió con ira "¡rey de los caballeros!"

Shirou no tardo mas de unos segundos antes de trazar una lanza roja a la cual estaba perfectamente acostumbrado después de todo, fue atravesado por la misma.

"Gae..."

"¡No me interrumpas humano!"

"... Bolg"

La repentina liberación del Noble Phantasm arraso con todos los espíritus artificiales que rondaban por el extenso paramo antes de tocar la frente del enorme jabalí y comenzara a perder fuerza.

"..."

Shirou solo se limitó a mirar todo con el ceño fruncido.

"... eso ¿Qué acaba de pasar?" Hishiri pregunto con asombro.

"Algo que nunca debió de haber pasado si hicieran su trabajo"

"¡Oye!" le rugió al pelirrojo.

No era su culpa el tener que lidiar con esta situación y mucho menos con las acciones del difunto dueño de la mansión, era simplemente su deber como una de las reguladoras de la torre del reloj investigar lo que sea que estuviera pasando en el lugar.

Pero.

Aun así, se preguntó el motivo por el cual no habían enviado a alguien antes para investigar las repentinas desapariciones antes de que se volviera tan problemático como lo es ahora.

"¡Rey Arturo!" rugió el jabalí una vez mas antes de lanzarse en dirección de Gray.

"¿Por qué te dice rey Arturo jovencita?" pregunto Kairi mientras le disparaba al jabalí solo para ver que no funcionaban.

"Es porque tienen el mismo rostro"

"¿Qué no se supone que era hombre?"

"No, su verdadero nombre era Arturia Pendragon" dijo Shirou aclarando el genero de la mujer que vio hace un par de días.

"¿Cómo sabes eso?" Hishiri pregunto con genuina curiosidad.

"No necesitas saberlo, solo mantente en silencio si no piensas ayudar"

"¡Tu... !" gritó furiosa.

Pero no pudo terminar sus palabras antes de que Shirou arrojara a todos lejos del lugar, siendo específicos, envió al grupo al centro de la mansión con flechas las cuales perforaron su ropa y fueron arrastradas.

"¿¡Qué demonios chico!?" gruño Kairi al estrellarse con la pared.

Shirou ni siquiera les dio una segunda mirada, al ver la piel que tenía el jabalí dedujo que era al menos mas resistente que la de los dragones comunes ¿Cómo lo sabe? No por nada fue reconocido por su versatilidad y perro de Alaya.

No era la primera vez que luchaba contra este tipo de bestias ni seria la última.

Un portal de color platino surgió a lado de su mano antes de que una espada con una joya azul surgiera de el.

Antes de que la embestida del jabalí impactara con su cuerpo, Shirou reforzo su cuerpo para dar un enorme salto para terminar justo encima del cuerpo del jabalí solo para darse cuenta de que estaba hecho sobre algún tipo de metal, pero

"No puedo rastrear lo..." trato de cortarlo solo para terminar haciendo unos pocos rasguños.

"Balmung"

Era una sensación extraña después de todo, aunque no pudiera rastrear de lo que estaba hecho si podía cortarlo.

"¿¡Cómo te atreves!?"

"Al parecer no eres tan indestructible, por lo que debo suponer que acabas de ascender"

"¡Humano!" comenzó a reunir energía en su boca.

Shirou simplemente se limito a mirar ya que no podía hacer mucho y aunque así fuera no tenía comprensión total de las habilidades del jabalí por lo que el mejor curso de acción era probar el tipo de habilidades que podía utilizar y tomar contramedidas.

O eso pensaba antes de arrepentirse cruelmente al ver el enorme rayo que comenzó a formarse de su hocico.

"Steel is my body and fire is my blood" extendió su mano izquierda "Rho Aias"

La enorme cantidad de derecha y una hermosa flor surgió justo frente a él.

Las personas que miraban el intercambio no podían eliminar la expresión de asombro de sus rostros ya que era la primera vez que miraban una batalla de esta magnitud, eso se debía principalmente a que no habían visto bestias divinas o simplemente lidiado con algún verdadero ancestro.

Dos de los pétalos se destruyeron provocando que Shirou comenzara a gruñir de dolor.

Un portal de color platino se erigió sobre Shirou mientras una hermosa lanza comenzaba a surgir de él.

Gray reconoció esa lanza.

"¡Gray!"

"Rhongomyniad" confirmo los pensamientos de Add.

"La la lanza del rey Arturo..."

Hishiri a pesar de saber poco sobre el rey de los caballeros si conocía lo suficiente como para identificar el nombre de sus tesoros heroicos o Noble Phantasm como los llaman. Pero conocerlos y verlos son dos situaciones diferentes y sin duda alguna informaría de esta situación a la torre del reloj.

No pueden permitir que alguien así se les vaya de las manos.

Boom.

El estruendo los saco de sus pensamientos solo para mirar la figura ensangrentada de Shirou. Shirou por su parte estaba apretando los dientes para reprimir el dolor que sentía, nunca imagino que el ataque anterior fuera lo suficientemente poderoso como para eliminar 5 de los 7 pétalos del Rho Aias.

"¡Insolente!"

Rayos con menor intensidad comenzaron a salir de su boca, mientras que Shirou se limito a desviarlos o dividirlos con la lanza que tenia en sus manos mientras comenzaba a bombear prana a Avalon para acelerar su recuperación.

"tch"

Uno de los rayos perforo su hombro dejando su brazo izquierdo inutilizable por el momento.

No estaba en la mejor situación posible, pero sin duda alguna aun tenia varias opciones, pensó en utilizar UBW, pero al mirar detrás de él supuso que no era la mejor opción. No mientras los enviados de la asociación estuvieran presentes.

Pero como si la lanza supiera lo que su portador tenía en mente comenzó a brillar exigiendo atención. Ella quería tener su momento de brillar después de todo para eso fue creada.

"Entiendo..." sonrio al sentir lo que trataba de decir la lanza.

"¡Morirás!" un rayo igualmente poderoso se cargó en la boca del jabalí.

Twrch estaba irritado, molesto y todas las palabras que se le puedan atribuir a la misma sensación. Desde que apareció en este mundo otra vez tenia pensado gobernar como era debido y a dar a conocer su nombre para así poder ser respetado por lo que era. Un rey.

Pero.

En el momento en que piso la tierra pudo ver a aquella figura que mas odiaba con todo su ser.

El rey de los caballeros.

Ese maldito rey que lo había desterrado con anterioridad de vuelta al reverso del mundo estaba de pie frente a el peleando con unas cucarachas molestas las cuales regresaron al plano terrenal antes que el.

Luego estaba un pelirrojo, que destruyo todo ese ejercito con una lanza roja la cual conocía perfectamente después de todo fue su culpa que la mujer quien creo la lanza fuera desterrada al reverso del mundo junto con la tierra de las sombras.

Por si fuera poco, se pudo defender de su ataque mas poderoso y aun le termino cortando una de sus patas que tanto trabajo le costó reconstruir.

Pero eso terminaría en estos momentos después de cargar su rayo para poder destruir la totalidad del paramo junto con todos los individuos dentro de el, y si era sincero estaba agradecido de que esa molesta hada que estaba de pie dentro de la puerta no haya salido a ayudar a los sujetos que estaba a punto de destruir.

Puede que sea muchas cosas, pero jamás seria tan estúpido como para meterse en una batalla con una extensión del planeta ya que si lo llegase a eliminar serian advertidas las demás y se verían obligadas a actuar en consecuencia.

"¡Muere!" grito mientras disparaba su rayo repleto de energía demoniaca.

"Owarida" murmuro Shirou.

La lanza comenzaba a girar sobre su eje mientras una hermosa luz blanca lo rodeaba y sus heridas se curaban a una velocidad increíble.

"Rhongomyniad"

Un estruendo sacudió a todos los presentes mientras que contenían el aliento. La escena donde dos energías completamente opuestas chocaban no era algo que fuera apreciado por las personas ya que el cielo comenzaba a agrietarse por la ferocidad de los ataques.

Los vientos comenzaron a volverse más salvajes mientras que la lluvia comenzaba a despejarse ya que en un principio fue provocada por la enorme cantidad de emociones negativas y la malicia que rodeaba el ambiente. Pero ahora al entrar en contacto con la enorme fuente de energía sagrada comenzó a dispersare.

"¡Bakana!" chillo Twrch al sentir como iba perdiendo terreno "¡Onoreeee!"

Su figura comenzó a desaparecer mientras era tragado por la totalidad del brillo de energía sagrada, no pasaron mas de dos minutos antes de que su figura desapareciera por completo desvaneciendo su existencia para jamás volver a saber de él.

Ese día fue el final de aquella bestia divina que soñaba con ser un gran rey a pesar de los incontables pecados que ningún tirano debería de cometer.

"Se acabó..."

"¡Shirou!" Gray fue la primera en correr al pelirrojo.

Ella estaba extremadamente preocupada por su apariencia y quería saltar a ayudarlo en el momento que miro como uno de los rayos perforo su hombro, pero sabía que no podía hacer nada mas que quedarse a observar.

Shirou simplemente se limito a mirar como la lanza desaparecía en el portal plateado mientras caía sobre su trasero y comenzaba a relajarse. No era la primera vez que luchaba con alguna bestia divina, pero si era la primera vez que lo hacia con limitaciones humanas por lo que estaba cansado.

"Piensa en cosas felices"

Lo primero que le llego a la mente fue la figura avergonzada de una mujer peliblanca que estaba completamente desnuda por lo que se sonrojo antes de negar con la cabeza y mirar a Gray que corría directamente a su posición.

"Así que tu eres el segundo portador de las armas de las hadas..." una voz profunda sacudió la mente de todas las personas "... y el que eligió mi hija"

La mayoría de ellos reconocían esa voz después de todo hace apenas unas horas descubrieron la existencia de un hada que retuvo toda la invasión aun con su limitada capacidad de actuar.

Pero Shirou era diferente. De alguna manera dedujo quien era la mujer que estaba de pie frente a él, aquella que dio a luz a la mujer que profeso a amar, pero no podía

"Igraine" finalmente dijo.

Ella solo se limito a mirarlo con lastima. Puede que no le haya gustado ninguno de los destinos que sufrieron sus hijas, pero todo estaba planeado para mantener el equilibrio, su hija menor aquella que cargo con el destino de una nación estaba destinada a caer en aquel paramo después de que su reino se viera destruido por su otra hija.

Para que después tuviera la posibilidad de conocer aquel hombre que le iba a devolver sus sentimientos que enterró profundamente luego de toda la desesperación. Ese era el destino planeado, ahora su hija descansaba en aquella Utopía mientras observaba la aventura del hombre tirado frete a ella.

"Lo lamento tanto cariño" su voz era angelical, como la de una madre lamentándose del destino de su hijo.

No estaba lejos de la verdad, ella quería aparecer en el momento que Alaya se apareció frente al pelirrojo, pero fue detenida por sus hermanas. No había posibilidad de que ella pudiera hacer algo en contra de aquella entidad.

Luego vino la desesperación para él y su vida, se convirtió en aquello que juro destruir. A pesar de tratar de salvar a las personas que tenía en frente pese a su contrato con la contrafuerza, aquellas personas parecían no querer salvarse al suicidarse frente a él o empezar una masacre que se pudo evitar si los hubiera matado desde el principio.

Todo se limitaba a volverse una máquina.

"Ni siquiera se quien eres..." Shirou estaba intrigado, pero había algo en esa mirada que lo molestaba.

Lógicamente hablando jamás había visto a la mujer, pero cuando menciono lo de las armas dedujo de quien era madre así que no fue difícil adivinar su nombre. Pero eso no era lo que lo molestaba.

El hecho de que se disculpara con él por lastima era el verdadero problema, lo hacia sentir enfermo con ganas de golpearla, pero simplemente apretó el puño y se tragó su molestia.

Esos fueron sus últimos pensamientos antes de regresar a la inconsciencia.

"¡Shirou! ¡resiste!" Gray abrazo al pelirrojo.

"Oh mi niña..." Igraine sacudió la cabeza "... lo lamento, pero lo llevare a un lugar seguro"

"¡Necesita que lo curen!"

Igraine solo negó con la cabeza.

"Es hora de que tenga un poco de paz lo llevare con una excelente maestra... que tal vez no lo trate como un juguete"

"¡No!"

No tenía en claro las intenciones del hada y por ese motivo no dejaría ir a Shirou con ella. No quería tener que lidiar con eso.

"¿Puedo saber a dónde lo llevaras?" pregunto Wever.

"A un lugar seguro es todo lo que necesitas saber"

El cuerpo de Shirou apareció flotando detrás de ella mientras que la puerta que mantenía abierta al reverso del mundo comenzaba a desmoronarse.

"No te preocupes volverá"

Gray solo pudo apretar los dientes mientras asentía a regañadientes.


Bueno ¿quién lo diría? Llegaron a los 55 votos rápido.

Ahora les pediré 80, ya que voy a terminar el siguiente capitulo de Fate in Marvel también espero que entren a mi tablon de mensajes y me digan su opinión sobre la última pregunta que hice.

Es hora de que aparezca la mejor shisho de todas.

F. P. 24/03/2021

J_A_H