(¿Por qué me persigue la desgracia?) pensó Shirou al ver la situación en la que se encontraba.

Durante el último minuto había un incómodo silencio alrededor del área de baño en la que se encontraban él y las demás mujeres, ni siquiera sabia que era lo que estaba sucediendo. Para ser justos Shirou no hizo nada malo, pero la mirada que le estaban dando las niñas pequeñas que parecían ser Illya, Rin y Luvia dejaba mucho que desear por lo que decidió guardar silencio.

Justo después de que Shirou entro al baño en la tierra de las sombras, Scáthach entro para hacerle compañía. Pero antes de que la situación se pusiera un poco más... candente, su visión se oscureció para después aparecer en medio de una reunión con sus conocidas.

Durante varios segundos nadie dijo nada, la primera en reaccionar fue Irisviel que se tapo la boca para que después comenzara a reírse levemente y se preparara para salir. Enseguida de eso, Scáthach solo se encogió de hombros y estuvo a punto de abordarlo.

¡Esto estaba mal!

Una situación era estar ellos dos solos en medio de una eterna noche y otra muy diferente era encontrarse rodeado de mujeres que lo conocían.

No solo era el hecho de que son sus conocidas.

¡También se encontraba su madre y su hermana en medio del baño, pero su madre lo miraba con una expresión feliz como si su sueño se hubiese cumplido!

Y si era sincero, Shirou estaba bien sin saber que tipo de ideas tenia la mujer peliblanca frente a todo el grupo. Por su propio bien decidió ignorar las reacciones de su madre, si, eso era lo mejor para él.

Era plenamente consciente del hecho de ser el único hombre en un baño rodeado de mujeres sumamente hermosas las cuales apenas y portaban ropas sobre ellas, y cuando se refiere a ropas esta hablando de sus toallas de baño, a excepción de las dos niñas que parecían ser gemelas.

Si lo miraba de manera objetiva, este seria el sueño de cualquier hombre y a pesar de que Shirou comenzaba a padecer un dolor de cabeza, no pudo evitar cerrar0 los ojos mientras comenzaba a contar las armas en su Reality Marble para deshacerse de los malos pensamientos.

Por lo menos no podía evitarlo cuando su madre estaba presente en el baño y tres niñas la acompañaban. No era un enfermo después de todo.

De esa forma evitaría ser apodado como enfermo por tener pensamientos indebidos con menores o familiares, y saldría impune de cualquier acusación por culpa de su hueso de la espada.

"Así que..." Luvia fue la primera en hablar. "¿Eres una diosa?" le pregunto a Scáthach.

Después de haber caído en medio de la ducha de las mujeres, Shirou estuvo a punto de ser asesinado por tres de ellas las cuales estaban en negación o con nubes oscuras sobre sus cabezas mientras que Irisviel estaba deleitándose por un supuesto asunto de tener nietos.

Alrededor de 20 minutos de correr sobre el enorme baño de la finca Edelfelt, Shirou finalmente pudo resolver el malentendido en la mente de las mujeres, pero eso solo logro hacer que el agua se tornara en un tono carmesí porque ellas comenzaron a sangrar por la nariz.

Eso dejo a Shirou completamente confundido por el repentino giro de acontecimientos. ¿Por qué comenzaron a sangrar?

Pero Scáthach lo hizo reaccionar cuando ella se lamio los labios mientras señalaba con su mirada la parte inferior de su cuerpo.

Ugh.

Era demasiado molesto tener que pensar en eso, no le gustaba para nada verse envuelto en este tipo de situaciones problemáticas y ciertamente estuvo a punto de aceptar la sugerencia de Scáthach, después de todo, Shirou necesitaba un medio para desestresarse.

No lo malentiendan, Shirou era plenamente consciente de que había diversas maneras para desestresarse y una de ellas implicaba su afición como forjador en la fragua. Pero eso no quitaba el hecho de que el calor en una mujer era irremplazable y él lo sabía.

Indudablemente era mejor tener el consuelo en una persona a tener que desahogarse él solo.

Scáthach se encogió de hombros. "No es necesario que me miren como una diosa, solo soy una mujer que sabe divertirse"

"Discutible" dijo Shirou sin pensarlo.

"¿HUH?" lo fulmino con la mirada.

"Nada"

"Así que... estaba a punto de decirnos algo" Rin decidió cambiar de tema no sin antes darle a Shirou una mirada acusadora.

Irisviel estaba extasiada con toda la demostración de su hijo, tal vez y solo tal vez tendría a sus nietos mucho más pronto de lo que imaginaba. Pero por ahora, se limitaría a mirar como se desarrollaban las relaciones de su hijo en este tipo de situaciones.

Era más divertido.

"Ara, Rin-san esta impaciente fufufu"

Rin se sonrojo un poco ante la mirada de Irisviel. "Es solo que... al parecer Kuro dejo de desvanecerse en el momento que Emiya-kun llego y bueno... pensé que usted tal vez sabría la respuesta"

"No." Irisviel negó con la cabeza antes de mirar a sus hijos. "Al igual que a ustedes, me parece intrigante el motivo por el cual esto esta sucediendo, es casi como si estuviesen conectados o relacionados de alguna manera"

Illya miro a Kuro celosamente por el comentario de su madre mientras que la morena solo se encogió de hombros ante las miradas que estaba recibiendo, para que inmediatamente después sonriera felizmente.

Por su parte Shirou estaba aun mas intrigado por el verdadero motivo detrás de las palabras de Irisviel, no es que él no se haya dado cuenta de la relación que tenia con la chica, porque ciertamente era consciente de ese hecho.

Sus circuitos y su prana estaba en uso constante, pero en una menor medida ya que no estaba rastreando ningún arma, por lo que entrecerró los ojos tratando de encontrar ese motivo. Pero antes de que Shirou siquiera tuviera la oportunidad de deducir la relación que tenia con la chica, se escucho una voz intimidante detrás de él.

"Emiya-kun" "Sherou" "Onichan" las mujeres lo estaban viendo con aterradoras sobre si mismas.

Por ese motivo Shirou decidió tomar la opción mas sabia para cualquier persona que quisiera salir ileso de este tipo de situación.

"Creo que será mejor que me retire"

Kuro dio una sonrisa gatuna. "Onichan ¿no te gusto?" puso una expresión lamentable. "¿Por eso no quieres tomar una ducha conmigo?"

Shirou suspiró con exasperación mientras trataba de cubrirse su hueso de la espada, era realmente molesto estar en este tipo de situación y las mujeres que solo se quedaban mirando no ayudaban mucho, por lo que decidió ser más contundente con su respuesta.

"No, no me gustas, tampoco me gusta esta situación así que saldré del baño y me dirigiré a casa"

(Respuesta instantánea) pensaron todas.

"Kah" Kuro sintió un dolor en el pecho. "¿Qué te hice yo onichan? ¿Por qué me tratas de esa manera?"

"Porque odio esta situación y tu pregunta era engañosa" dijo Shirou.

Si lo pensaba detenidamente, su actitud era familiar, pero no podía indagar demasiado en eso cuando muchas personas se quedaban mirando su cuerpo desnudo. Era sumamente incomodo recibir ese tipo de miradas por lo que decidió salir rápidamente del área de baño.

"Las veo en casa..." murmuró débilmente.

"Fufufu" tanto Scáthach como Irisviel se rieron entre dientes del comportamiento de Shirou.

Tampoco ayudaba que su cuerpo lo traicionara en estos momentos, después de todo, salió del baño con un enorme sonrojo adornando sus mejillas el cual se extendía hasta sus orejas.

Las dos chicas mayores simplemente tragaron saliva mientras murmuraban "Esta noche me voy a manosear"

Pero en el momento en que esas palabras escaparon de sus labios ellas se miraron brevemente hasta llegar a un acuerdo tácito de no decir nada de las palabras murmuradas con anterioridad.

Cuando Shirou salió del baño se encontró con un sujeto que portaba lentes el cual se limito a mirarlo acusadoramente. Shirou dio un suspiro de irritación mientras sus circuitos mágicos cobraban vida y trazaba un par de ropas holgadas.

"¿Mejor?"

"Hmmp." El hombre bufó. "Espero que estés a la altura de los estándares de Luvia-sama"

"¿Hah?" Shirou lo miro confundido. "¿Qué demonios quieres decir con eso?"

El hombre ignoró deliberadamente la pregunta de Shirou y dio media vuelta. "Le mostrare la salida Emiya-sama"

Shirou solo lo miro inexpresivamente mientras seguía al hombre, realmente le resultaba molesto ese tipo de actitud, pero había algo mas que lo estaba molestando.

"Tu" le hablo.

"¿Qué sucede Emiya-sama?"

"No eres humano, ¿verdad?"

Se tenso brevemente. "No entiendo que quiere decir con eso, solo soy el fiel sirviente de Luviagelita-sama"

"..." Shirou no dijo nada, pero solo asintió.

De cualquier manera, no necesitaba saber mucho sobre el hombre que lo guiaba a la salida, claro, mientras no dañara a nadie preciado para él no tomaría acciones en su contra, después de todo, así era su manera de ser y mientras pueda proteger a las personas preciadas para él, todo lo demás era relativo.

Finalmente estando de pie frente a su casa, una inmensa ansiedad comenzó a abordarlo.

(Por favor, que Sella no esté frente a la puerta o en la cocina)

Shirou aun recordaba vívidamente la manera en que estuvo a punto de golpearlo antes de que desapareciera repentinamente, aunque si era sincero no recordaba el motivo de su disputa. Bueno, para ser honesto, la mayoría de las discusiones que tenia con Sella eran por tonterías.

Dando un último trago, Shirou abrió la puerta de su casa muy lentamente para evitar ruidos innecesarios y de esa manera evitar que alguien se percatara de su presencia.

Lastima, en el momento en que puso un pie dentro de la casa, Leysritt estaba mirándolo fijamente con una expresión que decía "¿Qué haces aquí?".

Shirou fue lo suficientemente rápido como para dar un salto y pararse frente a ella mientras abrazaba con una mano su cintura y con la otra tapaba su boca para evitar que hablara, de esa manera evitaría que ella dijera algo innecesario y llamara la atención.

Clank.

El sonido de algo rompiéndose se escucho a su derecha. Inmediatamente Shirou sintió como se le enfriaba la sangre y en su mente pensaba en no girar la cabeza evitando una mala situación, pero.

La cabeza de Shirou empezó a girar robóticamente.

"¡Tu, bastardo abusador!" la furiosa voz de Sella entro en los oídos del pelirrojo.

"¡No es lo que parece!"

"¡El infierno! ¿Cómo demonios no lo va a ser, cuando estas tapando la boca de Leysritt mientras la sostienes de la cintura?"

"¡Ya te dije que no es eso, déjame explicar!"

Pack.

Sella arrojo un plato que tenia en la mano directamente a la cara de Shirou, pero él lo esquivo. Pero Sella no se detuvo ahí, inmediatamente se abalanzo hacia Shirou para patearlo en la cara.

Una vez más, él lo esquivo y comenzó a correr a su habitación.

"¿Qué es todo este escándalo?" Kiritsugu salió de la sala seguido por Maiya.

"Oh, Kiritsugu-san." Saludo Leysritt. "No es nada, Shirou llego a casa, pero como es costumbre, Sella trato de golpearlo solo porque él tapo mi rostro"

Suspiro.

Bam.

"¡Abre animal!"

"¡Ya te dije que no es lo que parece!"

"¡Abre primero y hazte responsable de tus acciones!"

"¡Sella te dije que te calmes!"

"¡Estoy calmada, solo abre!"

"..."

Tanto Kiritsugu y Maiya como Leysritt ignoraron los gritos que resonaron por toda la casa y decidieron acercarse al comedor mientras comenzaban a preparar la mesa para la cena. Era lo mejor para su propio bien, después de todo, sabían que Sella solo respetaba a Illya e Irisviel.

Sumando el hecho de que no querían verla enojada.

Si.

En definitiva, sería mejor ponerse a preparar la mesa.

Sella se rindió al abrir la puerta de Shirou la cual estaba reforzada con prana, por lo que decidió bajar lentamente de vuelta a la cocina mientras escupía maldiciones en contra de Shirou.

Después de que Sella calmo su ira, finalmente regreso a la cocina, pero en ningún momento su irritación disminuyo. Por lo menos no había manera de que su irritación disminuyera después de todo lo que hizo Shirou, a sus ojos era imperdonable todo lo que había hecho desde la ultima vez que lo vio.

¡El tuvo la culpa de irrumpir en el baño y marcharse sin siquiera dar una explicación sobre su actitud!

Claro, ella lo ataco, pero era una reacción obvia después de ser vista apenas con una toalla que cubría su cuerpo por un chico con las hormonas completamente locas. Era natural que ella siendo una mujer pura atacara a un hombre el cual podía tratar de hacer un movimiento con ella.

Ugh, de tan solo pensar en eso le causa dolores de cabeza. Por ahora dejaría que Shirou reflexionara sobre lo que había hecho, tal vez de esa manera sentiría una pizca de culpa y se disculparía apropiadamente.

"¿¡Qué hice mal ahora!?" se pregunto Shirou tratando de recordar el motivo por el que Sella estaba resentido con él.

No lo malentiendan.

Shirou era plenamente consciente de que la había visto desnuda, tal vez un poco con demasiado detalle. Obviamente no fue su culpa, era su vista que estaba sumamente desarrollada lo que facilito la vista.

Pero.

Esa fue una reacción involuntaria de su vista al ver un cuerpo tan hermoso y una piel tan lechosa como la de ella, sumando el hecho de que Sella cuidaba minuciosamente su figura ayudaba aun mas en su atractivo físico, por lo que era imposible que un hombre no pudiese apreciar dicho cuerpo.

Claro, algunos dirían que Shirou estaba excusándose, pero esa era la verdad y nada más que la verdad.

"Ugh, mañana mismo iré a lidiar con Zouken y me marchare de esta situación problemática, estaré mejor en la torre del reloj con esa molesta reina visitándome a diario"

Sin duda alguna era el mejor curso de acción y era lo menos molesto que haría durante su estadía en este lugar. Bueno, no es que no extrañara su casa, pero si lo que vivió hoy no fue un sueño, seria incomodo ver a su familia.

Por ese mismo motivo, Shirou decidió cerrar los ojos y entrar al mundo de los sueños para estar a salvo de cualquier molestia que se presente durante la noche... relativamente.

A la mañana siguiente.

Cuando Shirou abrió los ojos fue recibido por algo completamente inesperado.

Bueno, para ser precisos, él no podía ver nada, todo lo que veía era una profunda oscuridad, como si alguien estuviese cubriendo sus ojos y eso, en realidad le molestaba bastante. Era realmente poco convincente que de la noche a la mañana se quedara ciego.

Pero antes de que pudiera entrar en pánico sintió como alguien apretaba la parte trasera de su nuca.

"Mmm... no seas tan rudo onichan"

(Algo anda mal) fue su pensamiento al escuchar la voz que entro en sus oídos.

"¿Illya?"

"Mmm, onichan, por favor se gentil..."

Venas de molestia se hincharon en la frente de Shirou, por lo que decidió tomar cartas en el asunto.

"Hep"

Shirou se puso de pie abruptamente ignorando el chillido de protesta de la niña que colgaba de una playera sobre su brazo. "¿O-Onichan?"

Él solo se limitó a mirarla fijamente.

"Onichan, me estas asustando"

Finalmente dejo escapar un suspiro de irritación. "¿Quién demonios eres tú?"

"Soy Illya"

"No, no eres Illya, de eso estoy seguro, tampoco eres un servant o una versión ennegrecida de ella"

Kuro suspiró. "Supongo que en este punto ya deberías de saberlo ¿no?"

Shirou solo bufó con molestia mientras evitaba responder y echaba por la puerta a la chica. "No entres a mi habitación sin permiso"

"¡P-Pero oni...!"

Bam.

Azoto la puerta en la cara de Kuro que estaba a punto de volver a entrar, pero antes de que siquiera se desmaterializara, Shirou hablo a través de la puerta.

"Ni siquiera se te ocurra entrar en forma astral y volver a entrar a mi cuarto"

"Tch" chasqueo la lengua, pero luego se encogió de hombros. "Bueno, lo intentamos"

Después de vestirse completamente, Shirou decidió salir a buscar (cazar) a Zouken o cualquier indicio de él y su existencia, después de todo, le resultaba bastante molesto que el gusano siguiera con vida.

Cuando salió de su hogar se encontró con una vista un tanto... fuera de lugar.

"¡Sherou!"

Suspiro.

Luvia estaba de pie fuera de un auto color negro, para ser precisos, era una limosina un tanto demasiado lujosa como las que usaba Lorelei comúnmente.

Interiormente se preguntaba si todos los magos eran así de extravagantes.

"Buenos días Luvia, a que debo tu presencia frente a mi casa"

"Sobre eso, quería saber si quisieras que te llevara"

Shirou solo asintió. "Aunque preferiría caminar"

"No necesitas ser tan cerrado, solo quería hacerle un favor a Sherou"

"Luvia, puedes solo llamarme Shirou como todos los demás" él le sonrió.

Luvia se sonrojo levemente y solo se subió a la limosina. Shirou suspiró una vez mas antes de seguir a Luvia, era demasiado irritante tratar de objetar en este punto por lo que decidió seguirla.

Después de que Shirou le dijo a donde se dirigía ella asintió y no dijo mucho. Esa era una de las cosas que mas disfrutaba de Luvia, era consciente de que cuando las cosas se ponían serias era mejor mantenerse al margen, a diferencia de cierta azabache.

Pero por obvias razones jamás diría eso en voz alta, después de todo, no quiere verse envuelto en situaciones problemáticas.

Si.

Sin duda se mantendría callado.

Fuyuki era como lo recordaba, en su mayor parte un pueblo sin nada que fuera llamativo, pero el atractivo aun persistía. Era relajante saber que la ciudad gozaba de una sensación de paz, claro, si omitías el gusano que rondaba por todos los rincones dentro de la misma.

El camino en si no fue demasiado largo, pero cuanto mas se acercaban a la finca Matou, Shirou sentía una profunda sensación de hundimiento y eso ciertamente no era demasiado agradable.

"Detén el auto"

El mayordomo de Luvia respondió a la abrupta solicitud de Shirou.

Shirou por su parte bajo inmediatamente y reforzo sus piernas para comenzar a saltar y llegar a la ladera de la montaña donde se encontraba la residencia Matou.

Se estaba quemando y el aroma a prana inundaba el aire, por esa misma razón Shirou decidió adelantarse. Era plenamente consciente de que en auto tendría que rodear la montaña para poder llegar más rápido a la residencia, por eso tomo esa decisión.

"¡Auguste!"

"¡Entendido!"

Auguste no necesito que Luvia le dijera que tenía que hacer ya que piso a fondo el acelerador.

Shirou solo sentía una profunda ansiedad al ver como el incendio se hacia cada vez mas grande y no ayudaba el hecho de que el humo era negro y una que otra ceniza se esparcía por el aire.

Cuando finalmente llego frente a la residencia Matou se dio cuenta de que ya no había nada en ese lugar, era sumamente molesto tener que buscar el motivo detrás de quien quiera que haya quemado este lugar.

Shirou chasqueo la lengua con molestia.

Ahora no podría irse de Fuyuki debido a este incidente, quien quiera que haya lidiado con Zouken hizo un excelente trabajo. Ni siquiera podía encontrar el mas ligero rastro de gusanos en el lugar, pero ciertamente apestaba a prana.

Se maldijo a si mismo por no haber venido por la noche a este lugar.

El chillido de las llantas se escuchó a su espalda.

"¡Shero!" Luvia salió luciendo ansiosa mientras en su mano había un par de joyas para cualquier contratiempo.

"Todo termino, llegamos demasiado tarde, eliminaron a Zouken durante la noche, pero la pregunta es quien fue..."

"Tenemos que informar esto a la asociación"

"No te preocupes, pediré un aplazamiento, no creo que Lorelei sea tan mezquina como para dejar esto pasar"

Luvia no dijo nada, pero asintió de acuerdo con las palabras del pelirrojo, después de todo, tenía razón y sin duda era lo mejor para todos. No podían dejar pasar esta situación.

Shirou suspiró con irritación y miro al cielo.

Era anormalmente azul y el ambiente que había a su alrededor de la ciudad demostraba tranquilidad.

No le gustaba para nada este ambiente.

Casi parecía ser la calma antes de la tormenta.

Shirou miro a Luvia. "¿Conoces el lugar dónde vive Rin?"

Luvia sonrió con ironía, pero en este punto no podía oponerse a la solicitud de Shirou.

Auguste condujo a la dirección de Rin lo más rápido que pudo mientras ignoraba deliberadamente el limite de velocidad admitido en la ciudad, no era como si alguien lo multara de todos modos.

"Hmp." Luvia bufó. "Aquí es donde vive Miss Tohsaka"

"Lo sé"

Luvia puso una expresión de asombro ante las palabras de Shirou. "¿T-Cómo lo sabes?" pregunto con nerviosismo.

Shirou se encogió de hombros. "Simplemente lo sé, no es como si fuera algo del otro mundo"

(¡Pero es importante para mí!) pensó Luvia mientras esas palabras se atoraban en su garganta.

Shirou ni siquiera se molesto en tocar la puerta de la mansión, pero cuando dio el primer paso dentro de ella sintió que ya había sido localizado como intruso.

"No vengo aquí para pelear, Rin"

"Quisiera creerte, pero no puedo hacerlo Emiya"

Shirou fue recibido por la voz de un hombre.

"¿Quién eres tu?" pregunto confundido.

Shirou claramente no reconocía al hombre de pie frente a él. Pero antes de que siquiera pudiera decir otra palabra, Luvia lo interrumpió ya que había entrado justo después.

"Tohsaka-san"

"Lady Edelfelt, me sorprende verla en mi morada, pero como puede ver, estoy lidiando con una persona que viene tras de mi"

"¿Cómo puede decir eso?"

"Lo que quedaba de los Matou, fueron cazados esta mañana y ciertamente solo conozco a una familia capaz de llevar a cabo dicha hazaña con tal efectividad" miro a Shirou. "¿No es cierto Emiya?"

"Ciertamente mi familia puede asegurarse de eso, pero no fuimos nosotros"

Tokiomi Tohsaka.

Era el nombre del actual patriarca de la familia Tohsaka y ciertamente estaba al tanto de que los Emiya estaban viviendo en esta ciudad, después de todo, cuando la relación entre el Einzbern y Emiya se conoció en el mundo iluminado por la luna muchas familias se volvieron aún mas cautelosas.

Era bien sabido que los Einzbern a pesar de ser una familia recluida, tenían suficiente poder como para ser reconocido al nivel de los Tohsaka, Edelfelt y podría decir que estaban al nivel de los Archibald, tal vez incluso se atrevería a decir que tenían aún más poder.

Pero si sumaban a Emiya Kiritsugu o como su alias lo decía "Magus Killer", entonces la situación era totalmente diferente. De esa manera, cualquier enemigo que tuvieran los Einzbern serian asesinados sin la más mínima pizca de misericordia.

Por eso las defensas en su hogar aumentaron aún más.

Claro que estaba al tanto de que su hija realizo un trabajo con ellos hace algunas semanas, pero ese asunto era diferente ya que era algo oficial emitido por la asociación (o eso pensaba él ya que Rin jamás le dijo que perdió a Ruby).

Cuando Tokiomi Tohsaka se enteró de que Zouken Matou murió sin alguna razón aparente durante la noche anterior. No lo pensó dos veces y rápidamente tomo medidas.

Pero jamás imagino quien se presentaría primero fuera el hijo de Emiya Kiritsugu.

Tokiomi frunció el ceño. "¿Qué quieres decir con eso?"

"Ciertamente tenía la intensión de terminar con él debido a que era mi trabajo, pero cuando llegamos, ya habían limpiado la escena" Shirou suspiró. "Por eso veníamos, para saber si tenias alguna pista de lo que sucedió"

Tokiomi se quedo en silencio durante un par de segundos, pero el ambiente tenso no se esfumo en lo absoluto. Mas bien parecía que crecía por cada segundo que pasaba, pero antes de que alguno de los presentes dijera algo, se escucho una voz de sorpresa.

"¡Emiya-kun!"

Rin había salido para ver el escandalo fuera de su hogar, principalmente debido a la solicitud de su madre.

"Yo" saludo Shirou. "Rin, podrías decirle a tu..." Puso una expresión dudosa de la relación entre el hombre y Rin.

"¡Papá!" Rin rugió. "¿Qué crees que estás haciendo?"

"¿Estoy lidiando con nuestros invitados?"

"¡Ellos no son enemigos! Bueno, por lo menos Emiya-kun no lo es, puedes hacer lo que quieras con Edelfelt"

"¡Escuche eso!" gruño Luvia.

Shirou suspiró de nuevo. Incluso en esta situación ambas mujeres no pueden deshacerse de esa estúpida rivalidad suya.

Interiormente se preguntaba si en todas las realidades ellas tendrían la misma relación.

Pero había algo que lo preocupaba aún más.

"Así que tu eres el famoso Shirou-kun"

En este momento, solo Shirou se encontraba en la sala de estar de la familia Tohsaka, Luvia decidió irse con la excusa de que no pisaría un pie en la mansión de su aparente rival.

Por alguna extraña razón Rin tenia un sonrojo furioso adornando sus mejillas y se encontraba intercambiando miradas entre sus padres y Shirou.

"No creo haberme presentado antes..." dijo algo nervioso y realmente no sabia el porque estaba nervioso, pero rápidamente se aclaró la garganta.

La hermosa mujer con su cabello largo y castaño el cual se ondulaba a las puntas le sonrió a Shirou, ella estaba usando un vestido sencillo que acompaña con un chal blanco.

La belleza de Rin indudablemente fue heredada de su madre.

No había duda de eso.

Shirou miro a la mujer con agradecimiento.

Tokiomi se sintió ofendido por el repentino cambio de actitud de Shirou, pero no dijo nada.

"T-Emiya-kun ¿Por qué estás aquí?"

"Cierto" recordó el motivo por el que venía de visita. "Bueno, no se si ustedes estuviesen al tanto, pero el motivo principal por el que regrese a Fuyuki fue para lidiar con Zouken Matou, anteriormente conocido como Makiri"

Tokiomi miro a su hija en busca de respuestas, pero Rin desvió la mirada avergonzada.

Tal vez, ella accidentalmente olvido comentarles eso a sus padres.

"¿Por qué tendrías que lidiar con él?" preguntó Aoi.

Tokiomi la miro asombrado. Era la primera vez que su esposa se metía en este tipo de asuntos desde que la conocía y ciertamente se le hizo extraño que ella tomara las riendas en esta discusión. Obviamente ella estaba al tanto de todo lo que sucedía dentro del mundo iluminado por la luna, pero nunca dijo nada mas allá de lo necesario.

"Llevaba viviendo mas de cinco siglos y se mantenía en base de fuerza vital"

"..."

Durante un par de minutos un silencio ensordecedor habito dentro de la sala de estar hasta que Aoi finalmente preguntó con su ceño ligeramente fruncido.

"¿Qué?"

Aoi contuvo un gemido mientras apretaba la pierna de Tokiomi.

Tokiomi solo gimió de dolor por la repentina acción de su esposa.

"Cariño" ella miró a su esposo. "¿Lo sabias?"

"No"

"Bien" ella aflojo su agarre. "¿Y nos dices eso, por qué?"

"Porque me pareció correcto informarles y probablemente estén en la mira de quien quiera que hubiese hecho eso"

El ceño de los tres presentes se profundizo.

"Bueno, suena plausible, pero. ¿No es más probable que ataquen a tu familia en lugar de la nuestra?"

Shirou se quedo sin habla durante unos segundos. "Esa, es una excelente pregunta"

"¡T-Idiota!" rugió Rin. "Tu familia puede estar en peligro en estos momentos y tu..."

"No lo creo" dijo antes de que Rin siguiera hablando. "Aun esta Scáthach con ellos, y no creo que alguien sobreviva si la atacara, ni siquiera Lorelei"

"Bien..." refunfuño.

Ella era plenamente consciente de la fuerza de Scáthach, después de todo ¿Quién sería tan estúpido como para enfrentar a un espíritu divino?

"Achoo"

"¿Estás bien Shirou-kun?" preguntó Aoi al ver estornudar al pelirrojo.

"Si, supongo que alguien debe de haberse acordado de mi" se encogió de hombros. "¿Puedo preguntar algo?"

"Habla" dijo Tokiomi fríamente.

"¿Rin es su única hija?"

El ceño de Tokiomi se profundizo mientras que Aoi solo sonreía felizmente. "No, tenemos otra hija"

"¿Puedo preguntar su...?"

"Estoy de vuelta" la repentina voz femenina interrumpió a Shirou.

"Oh, Sakura-chan, tenemos visitas, es el amigo del que tu hermana habla tanto"

Sakura miro al pelirrojo. "Mucho gusto Shirou-san, mi nombre es Tohsaka Sakura, espero y podamos llevarnos bien en el futuro"

Era diferente.

El cabello purpura de Sakura no estaba presente y solo había un largo cabello azabache del mismo tono que Rin. Pero la figura, forma, sonrisa, acciones, todas eran iguales, incluso se atrevía a decir que era mas feliz de como la recordaba.

Finalmente, después de unos segundos de un ensordecedor silencio, Shirou reacciono y le hablo a Sakura.

"T-Si, encantado de conocerte también..." le sonrió levemente a lo que la chica se sonrojo.

"T-Iré a mi habitación, estoy algo cansada de la practica que tuve hoy en el club"

"Descansa querida" Aoi la despidió para luego mirar a Shirou. "¿Qué tipo de relación tienes con mi hija?"

"..."

Hubo un silencio incomodo a partir de ese momento.

Shirou se quedó estupefacto ante todas las palabras que dijo su... la madre de Rin, miró a Rin en busca de respuestas, pero ella solo desvió la cabeza tímidamente.

Rin por su parte, quería encontrar un lugar donde esconderse.

No es que ella quisiera realmente hablar de Shirou con sus padres, es que su madre era demasiado persuasiva en ese tema y siempre la molestaba de esa manera.

Ugh.

Rin ni siquiera podía mirar a la cara a Shirou ahora. Era realmente molesto encontrarse en esta situación.

Aunque interiormente estaba feliz de que a su madre le agradara el pelirrojo, pero no podía decir lo mismo de su padre, después de todo, Tokiomi tenia una clara mueca en su rostro por la interacción anterior.

"¿Qué buscas con mi hija?"

Shirou se puso nervioso por la repentina pregunta. "T-Nada"

¡Maldición! Ni siquiera sabía por que estaba nervioso, pero aun así entro en shock.

"Ay" Tokiomi se quejo de dolor por la reacción de su esposa.

Él la miro con asombro y un poco de miedo. ¡Era la primera vez que ella actuaba de esta manera!

Claro que Aoi era la descripción de esposa perfecta ya que ella es una mujer pasiva y leal que no interfiere en los asuntos de su esposo, si Tokiomi tuviese que describir a su esposa seria como la versión ideal de una esposa tradicional.

Shirou tenía que admitir que sería fantástico tener como madre a Aoi.

No lo malentiendan.

El admiraba e incluso podría decir que amaba a Irisviel como madre, pero había claras diferencias entre ella y su propia madre, bueno. Claro que solo se esta basando en el breve intercambio que han tenido hasta estos momentos.

Aoi daba la impresión de ser una joven bien educada que se convirtió en madre, habiendo sido diseñada para ser un tipo de madre ideal distinto al de Irisviel. Irisviel encarna a una madre divertida, mientras que Aoi es una madre tranquila quien es mejor usando el poder oculto que es inherente a las madres. Ella emite la fuerte sensación de "ese esposo mío, siempre tan descuidado de sí mismo", y aunque se parece a Rin físicamente, su comportamiento es más parecido al de Sakura.

Claro, eso teniendo en cuenta a la Sakura de sus recuerdos.

"..."

"No te preocupes Shirou-kun" ella le sonrió amablemente. "Solo tenemos curiosidad, en este punto ya debes de saber cual es la fama de tu padre en este lado del mundo. ¿No es cierto?"

"Si, bueno, lo siento sino doy una sensación de confianza"

"Fufufu. No debes de preocuparte por eso. ¿Por qué no sales a dar un paseo con nuestra hija?"

"¿Uh?" Las tres personas dentro de la sala le dieron una mirada estupefacta.

"No deberías de sorprenderte, por lo que e escuchado sobre ti, eres una persona de fiar, así que espero y puedas seguir cuidando de nuestra Rin" Aoi le sonrió a su hija cariñosamente. "Ella puede ser un poco deshonesta con sus sentimientos, pero es una chica demasiado pura para su propio bien"

Shirou miro a Rin y le sonrió burlonamente mientras pensaba. (Ja, no soy el único que piensa de esa manera)

Rin quería salir y esconderse dentro de su habitación, pero de alguna manera sabía que, si salía de este lugar, perdería algo muy importante para ella. Y su intuición no estaba del todo equivocada. A un lado de Aoi había algo que ella jamás espero ver.

¡El álbum de fotos familiar!

Tokiomi estaba irritado.

Era la primera vez que era tratado de esta manera y ciertamente no lo disfrutaba. Era una sensación humillante la cual lo estaba poseyendo y sin duda su apariencia ante el hijo de Emiya Kiritsugu estaba decayendo.

¡Tenía que ser respetado por ese chico!

Poco sabia él que a los ojos de Shirou; Tokiomi era un esposo digno de respeto en estos momentos.

Principalmente debido a que Kiritsugu ya hubiese sido silenciado en numerosas ocasiones por la actitud contundente de Irisviel.

Lo que daría por encontrar una mujer como la madre de Rin. Shirou pensó celosamente.

Todas y cada una de las mujeres que conocía tenían una actitud posesiva-agresiva que deseaba mucho que desear y las mas "normales" eran Gray y Luvia.

Lo mejor era no pensar en eso por ahora.

"T-Si, mamá" tartamudeo la azabache.

(Jamás espere ver esta actitud de Rin sin darle un elogio) pensó Shirou con asombro.

Una vez mas miro a Tohsaka Aoi como un símbolo de adoración. (¿Se llevará bien con Irisviel?) pensó brevemente.

"Espero y tengan un buen día"

"¡Vamos Emiya-kun!"

"¡Tengan cuidado y recuerden usar protección!" ella los despidió.

"¿Protección?" "¡Mamá!" Shirou estaba confundido mientras que el sonrojo de Rin se hizo aun mas evidente. El único consuelo que tenia la chica es que Shirou no la estaba mirando.

Aoi puso una mano en su mentón mientras sonreía y admiraba como su hija y Shirou salían de su hogar.

"Hah, crecen tan rápido"

Tokiomi solo se limito a mirar toda la interacción mientras la molestia crecía dentro de su pecho. Pero solo se limito a mirar debido a que no quería que su esposa se enfureciera. Aun poseía el vivido recuerdo de la furia de su esposa y si era sincero, no quería recurrir a ella de nuevo.

Eso fue hace poco mas de diez años cuando Zouken le pidió "amablemente" que le proporcionara a una de sus hijas para enseñarle el secreto de su taumaturgia.

Claro que era reacio a hacerlo, pero en el momento en que lo considero, Aoi lo ataco (físicamente) de tal manera que no pudo ponerse de pie durante al menos un mes. Por ese mismo motivo jamás y cuando digo jamás, siquiera quiso meterse con el lado malo de su esposa.

"¿Puedes explicar que acaba de suceder querida?" Tokiomi le pregunto amablemente a su esposa.

"Oh, querido." Ella miro a su esposo detenidamente con algo de lastima. "Nuestra Rin está profundamente enamorada de Shirou-kun. Debo admitir que me sorprendió que no te hubieses dado cuenta con anterioridad"

"..." Tokiomi se quedo en silencio durante un par de segundos. "Querida, saldré un rato, no me esperes"

El hombre estuvo a punto de ponerse de pie, pero una mano sostuvo su muñeca mientras era llevada a un lugar armonioso con una sensación agradable. "Oh, querido. ¿Estás seguro de que quieres salir?"

La expresión de Tokiomi se volvió conflictiva, pero sentía claramente como su mano bajaba un lugar sagrado. Una nueva resolución entro en sus ojos.

"Querida, te amo"

No era la primera vez que Aoi escuchaba esas palabras, pero su marido solo las decía cuando estaban a solas, su principal excusa era Es vergonzoso. Por lo regular ponía una fachada digan de respeto frente a sus hijas, pero cuando solo eran ellos dos, él no dejaba de alabarlas diciendo que era "el hombre más afortunado del mundo".

"Rin es igual a ti querido" dijo inconscientemente con una sonrisa en su rostro.

"¿Qué quieres decir con eso?"

Ella solo se rio alegremente.

Tokiomi solo puso los ojos en blanco mientras se desplazaba a su recamara. Puede que quisiera traerá a su hija de vuelta, pero.

Había prioridades.


"Sabes Rin, debería de tener en cuenta tu apariencia un poco más"

"¿Qué quieres decir con eso Emiya-kun?" ella lo miro intrigada.

"No es que no considere que eres atractiva"

Rin entrecerró los ojos.

"A veces tu falda deja mucho que desear" divagó.

"No entiendo lo que quieres decir"

"Bueno, ciertamente considero atractiva tu apariencia"

"¡Baka!" ella rugió. "¿Qué cosas dices?"

Shirou solo suspiró mientras se encogía de hombros. "De cualquier manera. ¿Por qué venimos a este lugar?"

Ella lo señalo.

"¡Jamás e visto una sonrisa verdaderamente honesta de ti, así que hare que te rindas!"

Shirou puso una expresión estupefacta, pero después sonrió levemente. "Hmp. Quiero verte intentarlo"

"Hmp. Ya verás" ella se cruzo de brazos.

Shirou finalmente se rindió, aunque ciertamente no estaba mal de vez en cuando pasar un día paseando mientras flojeaba un poco.

"Sabes Emiya-kun" ella hablo con una sonrisa irónica. "Antes de entrar a la academia, siempre te miraba correr por este lugar"

Shirou le sonrió. "¿Qué eras? ¿Una acosadora?"

Ella se sonrojo por su burla. "T-NO" refuto al instante. "Es solo que siempre corrías al menos un metro más que el día anterior, a veces incluso te miraba haciendo atletismo por las mañanas"

Shirou suspiró.

Estaba teniendo un deja-vu. Esta conversación parecía haberla tenido hace mucho tiempo y ciertamente la encontraba intrigante. Una vez más se sintió un poco avergonzado, puede que su familia supiera que hacía ejercicio, pero no era lo mismo que alguien ajeno te observara a diario.

"¿Por qué?" él le pregunto mientras recorrían el centro comercial en Shinto.

Rin lo miro con curiosidad. "¿Por qué, qué?"

"¿Por qué me mirabas?" ella se sonrojo. "Ok, eso se escucho mal. Quiero decir ¿Por qué prestarme atención?"

Era extraño.

Shirou era consciente de que su familia debía de prestarle atención como su hijo, pero era una situación diferente cuando alguien mas lo hacía. Estaba acostumbrado a ser tratado como uno más del montón o que se aprovecharan de él en algunas ocasiones debido a que esa era su manera de ser antes de que se convirtiera en un counter-guardian.

Pero ahora.

Mirando a Rin y su expresión conflictiva supo que ella se preocupaba por él desde lo mas profundo de su corazón.

Una sonrisa irónica adorno su rostro.

Antes era demasiado ciego para percatarse de eso, tal vez si hubiera dado una última mirada a la chica de aquel entonces... tal vez y solo tal vez no hubiese tenido que llegar a esta situación.

Shirou suspiró de nuevo.

De nada servía perderse en el pasado.

Era momento de dar un paso adelante.

¿Quién sabe? Incluso puede que en esta vida sepa lo que es volver a tener un poco de amor propio.

Una mueca adorno su rostro.

"No lo sé, eres un ser un tanto extraño Emi... Shirou" ella interrumpió sus pensamientos. "Pero ciertamente quiero saber que es lo que pasa por esa cabeza tuya. ¿Quién sabe?" ella le sonrió mientras se acercaba a su pecho. "Puede que te enamores de mi en el proceso"

Shirou tomo uno de los lentes de la tienda en la que se encontraban y se los puso lentamente. "O puede que tu te enamores primero." Él le devolvió la sonrisa mientras se alejaba lentamente.

"¡T-Baka!" coloco los lentes en su lugar y un profundo sonrojo adorno su rostro al recordar su repentina acción.

Rin no pudo evitar sentirse un poco feliz ante las palabras de Shirou.

Ambos continuaron su recorrido por la ciudad mientras ignoraban todo lo demás a su alrededor.

Shirou no pudo evitar pensar que era una sensación agradable, tal vez era hora de dejar el pasado en el pasado y seguir adelante con su vida.

Mientras caminaban por el parque Rivereño que se encontraba junto al puente, las manos de ambos chocaron ligeramente. Ellos se miraron brevemente y Shirou tomo la mano de Rin.

"T-Shirou..."

"¿Qué sucede Rin?" él le sonrió. "¿Acaso sientes que soy demasiado sucio para tomar tu mano? Déjame soltarte entonces..."

Ella apretó el agarre. "... no, así está bien" murmuro débilmente mientras su rostro se tornaba de un rojo furioso.

"Esta parte de ti siempre fue la más linda"

"¿¡Qué quieres decir con eso!?" ella rugió con molestia.

"Nada. ¿Dijiste que me derrotarías no es así?"

"T-Si"

El resto del día ninguno tuvo problemas.


6710 palabras.

Al fin aborde los traumas de Archer.

O por lo menos una parte de ellos, Rin es una de las principales causas de su arrepentimiento y ciertamente acabo de volver a ver UBW para decir esto.

PD: deberían de verlo con sus padres, a mi mamá le dolió la historia de Archer y la muerte de Illya.

Los veré a los 150 votos o un mes respectivamente.

Próxima actualización: Fate in Camelot.

F. P. 15/05/2021

J_A_H