Shirou despertó sintiendo su cuerpo enormemente cansado, a diferencia de las veces anteriores, ahora simplemente no podía describir con palabras su situación por lo que no tuvo otra opción más que quitar las sabanas que cubrían su cuerpo y ponerse de pie.
¿Por qué se sentía de esta manera?
Ni siquiera él quien era el dueño de su cuerpo conocía a la perfección su situación, pero ciertamente había pasado por algo similar cuando era más joven, cuando era ese estúpido Emiya Shirou.
Swing.
El lavabo se rompió.
Suspirando con molestia, tomó la espada que sobresalía de la palma de su mano y la arranco de su cuerpo para que justo después la espada desapareciera en motas azules casi como sino hubiese existido en primer lugar. Era tan simple como eso.
Sin importarle el dolor o que su mano continuaba sangrando, procedió a limpiar su desorden y reparar el lavabo o, mejor dicho, cambiarlo por uno nuevo. Al abrir la puerta se encontró con Sella quien solo estaba en toalla de baño, pero sin importarle la sorpresa o su respuesta violenta, evadió a la perfección todos y cada uno de sus miserables intentos de ataques.
Shirou dejo escapar un gruñido de frustración antes de arrojar a Sella a la bañera que estaba cubierta de agua tibia, perfecta para un buen baño. Encogiéndose de hombros, ignoró todo a su alrededor saliendo solamente con su billetera en mano, eso se suponía que sería lo que sucedería de no ser por Scáthach que estaba mirándolo con curiosidad desde que salieron de la casa.
"¿Todo bien?"
Archer (¿?) ignoró deliberadamente la pregunta de Scáthach y continuó su caminata a través de la ciudad hasta una ferretería donde compraría el nuevo lavado.
Originalmente ese sería el plan, de hecho, no había otra manera de llamar a la forma en la que desarrolló lo que quería hacer durante el día. Es una verdadera lástima que Scáthach tuviese otros planes y tomara por la fuerza a Shirou.
Sintiéndose aun más frustrado, trató de escapar de su agarre solo para que de la nada una lanza se apareciera en la mano de la mujer que apuntaba directamente a su hueso de la espada. Realmente no quería saber que material era más resistente por lo que simplemente bufó aún más molesto de lo que ya estaba y decidió seguir con el plan de su acompañante.
"Has estado comportándote de esta manera los últimos días"
"..."
"Es una verdadera lástima, pensé que habías progresado con esa actitud condescendiente tuya"
"..."
"¡Ey! Al menos di algo, se siente como si estuviese hablando con un muro de hierro"
"Que gran descripción. Es exactamente lo que estás haciendo" bufó.
Scáthach puso los ojos en blanco antes de continuar caminando justo al frente de Shirou, moviendo sus caderas de manera que él las notara solo para darse cuenta de que, en realidad, él ni siquiera le estaba prestando atención.
Se supone que él debería de sonrojarse. Realmente se suponía que debía de ser así, después de todo, había funcionado con anterioridad.
"Ya enserio. ¿Qué es lo que te sucede?" ella preguntó seriamente.
Cruzando sus brazos, Scáthach lo fulminó con la mirada.
Desviando deliberadamente su mirada, Shirou simplemente dio media vuelta y caminó a la ferretería.
No simplemente podría decir que estaba teniendo pesadillas, al menos no cuando realmente le costaba entender porque seguía soñando con su pasado. Esto no había sucedido en estos diez años que ha estado viviendo esta nueva vida, pero de la nada, las pesadillas empezaron.
Por eso a actuado de la misma manera que antes, trazando un muro a su alrededor para que el momento en que termine este sueño, él pueda vivir sin la necesidad de perderse en los remordimientos, era sencillo. Las constantes pesadillas simplemente provocaban que durmiera con un ceño fruncido y despertara aún más cansado que antes.
¿Debería de hablarlo con Scáthach? Eso estaba fuera de su repertorio de opciones, la mujer simplemente se burlaría de él.
¿Zelretch? ¡Que broma! De tan solo imaginar la sonrisa burlona de su rostro es más que suficiente para que se tragué toda su molestia y vivir con ella.
No es como si realmente le importara lo que las personas a su alrededor pensaran de él.
Es lo que un guardián hace.
"¡Shirou!" la voz de Scáthach le hizo darle una segunda mirada.
"¿Qué?" respondió bruscamente.
"Oye. ¿Qué demonios? Tú no eres así"
"¿Cómo se supone que soy? ¿Un idiota, cínico y sarcástico?" después de que Shirou dijo eso, hizo una pausa al ver la sonrisa burlona de Scáthach. "Bueno, tal vez si sea eso, pero eso no quiere decir que tienes el derecho de decirme que hacer"
"¿Estas seguro?" su sonrisa solo se volvió más grande.
Shirou frunció el ceño ante su pregunta. Unos segundos después la señaló al ver lo que estaba sosteniendo en su mano.
"Devuélvela"
"Supongo que tendré que tomar medidas extremas"
Apretando los dientes con molestia, simplemente se quedó de pie mirándola.
"Vamos, ya ni siquiera reaccionas el cuerpo perfectamente cuidado de Sella"
"¿Se supone que eso es importante?"
"Al menos lo sería si reaccionaras ante mi como lo hacías con anterioridad"
"Solo dame eso" trató de arrebatarla.
Es una verdadera lástima que la velocidad y agilidad de una diosa superasen las suyas en sus estados base.
Chasqueando la lengua con molestia, Shirou no tuvo otra opción más que seguirla. Al menos le daría crédito por ser lo suficientemente sigilosa como para quitarle la billetera que estaba en su bolsillo. ¿Acaso ella es un Assassin?
Shirou miró la espalda de Scáthach y no pudo evitar fruncir el ceño ante los pronunciados movimientos de su cadera que constantemente ganaban las miradas lascivas de varios hombres que pasaban a su alrededor, ignorando su propia molestia, caminó detrás de ella a tal punto que pudo cubrir sus caderas con su cuerpo.
¿Estaba mal evitar que algún idiota se metiera con ella? No, al menos no cuando ese idiota podría terminar asesinado por ella.
Scáthach era consciente de que la mirada perdida que tenía Shirou en su rostro se debía a algún tipo de soledad. Pero. ¿Qué tipo de soledad debió de haber experimentado un chico de su edad?
Era tan malditamente exasperante no saber nada de él, lo único que sabía era que el simple hecho de seguir mirándolo inconscientemente provocaba que se irritara por la molestia. Shirou era un chico que ayudaba cuando las personas lo necesitaban, alguien que no dudaba una segunda vez en saltar al peligro, pero, aun así, eligió cuidadosamente sus amistades y a las personas que ayudaba.
Tal vez Shirou no era consciente de lo que Scáthach hacia a sus espaldas como seguirlo de vez en cuando e incluso investigar sus relaciones, pero, el simple hecho de estar en la mira de una de las diosas más antiguas y poderosas de la actualidad sería algo de temer. Al menos para él.
En retrospectiva, él siempre fue así, puede que niegue furiosamente esa parte de él. Pero nunca, nunca permitiría que una persona sufriera cuando él tiene la posibilidad de hacer algo. Si le preguntaran del porque de sus hechos, el simplemente ignoraría la pregunta, así es como es él.
"¿No piensas decir nada?"
"¿Qué quieres que diga?" bufó.
"Te estas comportando como un mocoso"
"No lo sé, tal vez, será porque soy un niño. Es tan simple como eso"
"Deja de ser sarcástico. Durante la última semana has sido un dolor. ¿Qué sucede contigo? Hoy te fuiste por la borda, jamás habías actuado de esa manera"
"¿Se supone que debo dejar que me golpeen?" frunció el ceño.
Scáthach puso los ojos en blanco.
Era tan malditamente insoportable que de verdad quería golpearlo para hacerlo reconocer que estaba haciendo mal. Pero el simple hecho de en realidad Shirou podría responder de mala manera (defenderse y contraatacar) la hacía sopesar sus opciones.
"Solo dilo. ¿Qué problema tienes con el mundo? Hable con tu madre y dijo que siempre a comienzos de verano tu actitud cambia y te vuelves más agresivo y sarcástico. Tratas a la mayoría como mierda y simplemente te quejas cuando algo no sale bien"
"¿Cuál es la diferencia entre eso y mi yo habitual?"
"Que al menos no atacas deliberadamente a la primera persona que toca tus nervios"
"¡Cállate!"
Decidió regresar a casa. Tal vez necesitaba llamar a Lorelei para que le diera un par de misiones y lidiar con algún tipo loco que quisiera dominar al mundo o algunos apóstoles muertos. No es como si Kiritsugu se encargue de todo ese tipo de trabajos.
"¿A dónde crees que vas?" Scáthach sujetó su hombro.
Un suspiro de cansancio escapó de sus labios.
¿Qué podría decirle?
Lo mejor era quedarse callado y evitar decir algo que pudiese delatar lo que le sucedía.
Sin duda, eso era él. Un chico demasiado molesto con el mundo como para marcar una diferencia, la única razón por la que aceptó el regalo (¿?) de la dama del lago, es porque estaba seguro de que no caerían en las manos equivocadas.
"Solo. Bien, haz lo que quieras"
Una brillantes sonrisa se plasmó en el hermoso rostro de Scáthach.
"Eso hago" asintió.
Caminando a través de las estrechas calles de Fuyuki. Ambos se encontraron en una especie de paz que jamás habían experimentado desde su última vida. Irónicamente eso significaba su tiempo antes de conocerse.
Si bien podrían tener pasatiempos como forjar nuevas armas o alcoholizarse hasta terminar inconsciente, eso no significaba que ellos pudiesen disfrutar de su vida como cualquier otra persona. Shirou solo estaría dispuesto a abrirse de cierta forma con Gray y eso solo se debía a sus experiencias similares. Pero es muy diferente con la mujer que camina a su lado.
Simplemente no hay manera de que él pueda ser honesto con ella.
El simple hecho de que ella lo comprenda lo aterra.
Era plenamente consciente de los eventos y las batallas que ella había tenido a lo largo de su vida, así como también las largas horas de llanto después de perder aquello que más amo. Quedando sola mientras vagaba por la eternidad después de perder a sus hijas.
¿Qué es la soledad?
La soledad durante períodos más largos puede afectar a las personas y suele ser percibida como desagradable, causando depresión, aislamiento y reclusión, dando como resultado una incapacidad de establecer relaciones con los demás. Sin embargo, si bien para muchos suele ser causa de depresión, para otros la soledad no es algo deprimente.
Aunque ellos dos podían decir que no tenían una soledad autoimpuesta, eso no quería decir que eran conscientes de la percepción del tiempo, era seguro decir que tanto Shirou como Scáthach solamente miraban el paso de los días como algo mundano sin importancia. Ninguno de los dos tenía en claro lo que era envejecer. Por ese mismo motivo a ninguno le importaba el tipo de heridas que tuviesen en sus cuerpos.
Era tan fácil y sencillo como eso. Por lo menos eso es lo que pensaba Shirou.
Mientras su mente se perdía en pensamientos mundanos, no se dio cuenta de que habían entrado a una tienda en la cual vendían trajes de baño para mujeres.
Una sonrisa astuta estaba plasmada en el rostro de Scáthach al ver que Shirou no prestaba atención a lo que sucedía a su alrededor después de haberse resignado a seguirla.
"¿Y bien?" solo cuando ella abrió la boca, fue cuando Shirou reaccionó.
"..."
Honestamente estaba sin palabras.
No sabía realmente que decir acerca de el aspecto de la diosa frente a él.
Era simplemente magnifico.
A pesar de que ya la había sentido su cuerpo desnudo pegado al suyo con anterioridad, no pudo evitar quedarse un pocos sin palabras ante su figura bellamente definida y sus músculos perfectamente tonificados. Era simplemente demasiado
"¿Qué, te comió la lengua el gato?" ella sonrió.
Shirou no dijo nada, demasiado temeroso de lo que podía responder.
"Es hora de escoger el tuyo. Después de todo, aún no tienes un traje de baño"
"¿Cómo sabes que no tengo traje de baño?"
"No necesitas saber" divagó. "¿Aún no has preparado los regalos para los cumpleaños de las mocosas o sí?"
No.
Su respuesta se ahogó en su garganta.
¿Cumpleaños?
¿De qué cumpleaños estaba hablando?
Después de lo que parecieron ser minutos, la mirada de Shirou por fin pudo volver a enfocarse y dejo escapar un leve gemido de su boca." Hmmmp." Solo ahora había recordado que el día de mañana tenía que cuidar de las chicas y que no tenía nada planeado para el día.
Una mirada triunfante se mostró en el rostro de Scáthach al ver la mirada depresiva de Shirou.
"Me debes una. Hice una reservación en el restaurante que esta a la horilla de la playa a nombre de 'Sra. Emiya'. Así que deberías de prepararte. Que-ri-do"
"Por favor, deja de decir eso"
"¿Qué sucede querido? ¿Acaso no estas feliz de tener a una hermosa mujer como tu amante? ¿O es qué aún sientes la mano de Sella recorriendo tu hermoso cuerpo?"
Mierda.
Esa maldita sonrisa solo hacía que la sensación de amargura creciera dentro de Shirou y toda su anterior molestia comenzaba a reemplazarse por una forma de humillación. Era la primera vez que había olvidado por completo el cumpleaños de su hermana, siendo ella la única razón por la que no se había suicidado. Bueno, al menos así fue al principio.
"Bien" bufó.
"Oh, cierto. Deberías de probarte esto"
"No soy tu sujeto de pruebas, solo escoge uno"
"Hmmp. Aburrido"
Habiendo escogido un short negro, a pesar de que Shirou quería negarse a comprarlo debido a que no lo necesitaba ya que simplemente podía trazar un par de prendas que simplemente no se mojaban. Scathach salió del lugar bastante satisfecha, aunque se sentía un poco fuera de lugar pasar el rato sin nada de alcohol dentro de su sistema.
"¿Mamá?"
"¿Qué pasa querida?"
"¿Por qué onichan se comporta de esta manera?" Illya preguntó, ganando las miradas de sorpresa de Kuro y Miyu que estaban recostadas al otro lado de Iriviel.
Ya era la hora de dormir y aunque ella realmente no quería dormir con su madre, al menos debería de preguntar eso que había pensado desde hace ya un par de años. Ella realmente quería encontrar una manera de consolar a su hermano.
Lastimosamente para ella, había alguien más que lo entendía aún mejor que su propia familia.
"Mi Rou-chan siempre tan pecador"
"¿Qué quieres decir mamá?" preguntó Kuro algo nerviosa.
"Bueno. Últimamente me he dado cuenta de que tiene a varias mujeres detrás de él y eso, aunque lo acepto. Me parece inaceptable, después de todo, solo está jugando con ellas"
"¡Onichan no es así!" exclamó Illya tratando de defenderlo, Miyu asintió de acuerdo con la declaración de Illya.
Pero Kuro habló. "Si bien onichan puede ser demasiado encantador para su propio bien. Así lo amo"
"¡Ya se!" exclamó Irisviel.
"¿Qué cosa?"
"¡Debería de castrarlo!"
"¿T-Qué?" tanto Miyu como Illya tartamudearon ante la declaración de Irisviel.
"Ya veo, mi madre es realmente sabia. Aunque aun así yo querría a mi onichan" sonrió Kuro.
"¡Oh, vaya! ¿¡Es esto lo que llaman 'Amor Verdadero'!?" abrazó a Kuro.
"Creo que es mejor que me vaya" murmuró Shirou sin saber exactamente que decir de esta situación.
Exactamente llegó en el momento en que su madre "sugirió" castrarlo como si fuese un tema demasiado mundano como para darle el más mínimo indicio de importancia. A partir de ese momento la conversación se fue convirtiendo en algo totalmente difícil de describir.
¿Harem? Por dios, no, ni siquiera tenía una idea de estar con una mujer debido a que son realmente problemáticas.
¿Lolicon? ¡Demonios! Su único deseo es cuidar a su hermana de malas influencias y evitar en la medida de lo posible que vea el lado enfermo del mundo, realmente que quiere evitar eso, pero con Kuro y Miyu a su alrededor, de cierta forma es imposible.
A diferencia de Kuro quien posee parte de su personalidad, Illya es una situación completamente diferente, ella es demasiado inocente para su propio bien, de hecho, Shirou a estado lidiando con todos los crímenes dentro de Fuyuki por ella (con ayuda de los Yakuza, después de haberlos mantenido a raya).
Él jamás hará algo tan mundano como manchar la belleza de una niña pequeña.
"¡Oh Shirou, no deberías de estar aquí! ¿Acaso vienes a hacerle una visita nocturna a las chicas?"
"¿T-Onichan?" "¿Shirou-san?" Kuro, Illya y Miyu gritaron en busca de respuestas.
Shirou solo azotó la puerta ignorando las divagaciones de su madre. A pesar de que ella lo crió y de alguna manera lo amó (desde un retorcido punto de vista para él), Shirou no estaba del todo seguro sobre las cosas que hay en el interior del cráneo de esa mujer.
Cuando giró la cabeza se encontró con la sonrisa de Kiritsugu.
Otra razón por la que no soportaba estar en casa. Si bien nunca lo había expresado en voz alta, Shirou debía de admitir que esa sonrisa le recordaba lo ingenuo que alguna vez fue tratando de hacer el mundo un lugar mejor por esa misma sonrisa.
"¿Qué ocurre Shirou?" Kiritsugu le dio una mirada extraña.
"Nada, solo, creo que bajaré a la cocina. Tengo un poco de hambre"
Él asintió, después de todo, Shirou había salido con Scáthach por la mañana y no regresaron hasta hace unos minutos. Ciertamente era algo extraño teniendo en cuenta lo poco indulgente que es con su horario o planes durante el día.
De cierta forma, le recordaba a si mismo antes de casarse con Irisviel.
Siendo el alma libre que es Irisviel, Kiritsugu no tuvo otra opción más que cambiar sus costumbres y volverse el padre de familia que necesitaba, aunque jamás abandonó a Maiya, eso no quiere decir que no ame a su familia con intensidad. Al menos esa es la opinión de Kiritsugu.
Shirou es una situación completamente diferente, con un último asentimiento, quiso despedirse del viejo, inesperadamente fue seguido de vuelta a la cocina, lo que lo irrito un poco, si bien había aprendido a mantener sus emociones bajo control, eso no quiere decir que pueda lidiar con él. Por lo menos no ahora.
Con un suspiro de cansancio, bajo las escaleras y comenzó a preparase su cena, eso es lo que Shirou había planeado, pero Sella lo estaba esperando con una sonrisa triunfante en su rostro y un plato de comida artísticamente acomodado encima del comedor. Habiendo solo un plato, miró a Kiritsugu detrás de él que solo sonrió ante la ironía viendo que no era exactamente bienvenido.
"Creo que no soy bienvenido en esta casa" murmuró para sí mismo mientras miraba a Sella.
Ella siguió sonriendo.
Sin saber como sentirse por la inesperada acción de Sella, bueno, no es como si nunca le hubiese preparado la comida, pero eso solo se limitaba a cuando comían en familia y si en alguna ocasión a Shirou se le ocurriese saltarse la comida, ella simplemente se quejaría dejándolo valerse por sí mismo.
"¿Estas bien?" preguntó Shirou con el ceño fruncido.
"¿Por qué no lo estaría?"
"No es normal" respondió simplemente mientras señalaba el plato de comida.
Un suspiro escapó de sus labios. "Quería disculparme. Se que a veces puedo ser un poco violenta, pero..."
"¿A veces?" arqueó una ceja.
"¡Bien! Se que soy violenta. ¡¿Mejor?! Pero eso no quiere decir que no este arrepentida por como actúo" se sonrojó levemente. "Lamento haber tratado de atacarte esta mañana durante el baño, se que pude haber tocado antes de entrar" se inclinó.
"¿Mi madre te pidió que hicieras esto?"
"¡¿Es tan difícil de creer que pueda hacer esto por mi misma?!" exclamó.
"Si"
"¡Tú, tú, tú!"
Shirou ignoró las protestas de Sella y se sentó tratando de encontrar algún indicio de veneno en el plato.
¿Estaba siendo paranoico? No. A pesar de que Shirou realmente creyó en las palabras de Sella su relación a lo largo de los años no había sido nada más que antagónica, como si fuesen el agua y el aceite y sus discusiones simplemente se volvieron cada vez más fuertes con el paso del tiempo llegando a ignorarse deliberadamente hasta que Irisviel mediaba entre ellos.
Después de varios momentos de deliberación, decidió por fin dar el primer mordisco solo para quedar impresionado ante la capacidad culinaria de Sella. Si bien Shirou (Archer) no era de las personas que alaban el arte culinaria de otra persona, podía decir que Sella estaba en el nivel de Emiya Shirou. Nunca admitiría que su contraparte podía cocinar bien, prefería volver a morir que admitirlo por lo que simplemente se limitó a comer.
Cuando terminó, Sella seguía mirándolo con una expresión brillante, casi podía leer sus emociones las cuales solo decían: "¿Te gusto? Se que fue delicioso, vamos dilo". Shirou se rió divertido ante la tez de Sella.
"¿Y bien?" preguntó ella.
"Nada mal" fue todo lo que dijo antes de ponerse de pie.
Sella sonrió con satisfacción, puede que tenga problemas con Shirou, pero debía de admitir que él era un mejor cocinero que ella y es por ese mismo motivo que no puede dejarlo cocinar, al menos no cuando ella no quería admitir ser inferior a él en ello. Ese es uno de los principales temas sobre sus disputas, por que ella no puede soportar la sonrisa arrogante de Shirou sobre ella cuando termina de cocinar. Era tan simple como eso.
Cuando Shirou entró a la sala se encontró con Liz mirando con su siempre expresión inexpresiva en su rostro antes de hablar.
"Sella estuvo cocinando toda la tarde"
"Veo"
"Parecía bastante frustrada. Dijo algo sobre que tú nunca habías actuado así. Slurp" continuó comiendo su paleta de hielo. "Aunque debo decir que es la primera vez que veo ese tipo de expresión en Sella"
"¿Qué quieres decir?"
"No lo sé. Parecía realmente frustrada, sus ojos estaban rojos mientras seguía cocinando"
Shirou asintió, fue todo lo que pudo hacer antes de subir a su habitación.
¿Por qué Sella tendría los ojos rojos? ¿Estaba preocupada por algo?
No, era imposible que ella se preocupara por algo tan mundano por lo sucedido en la mañana. Lo mejor era dormir y dejar de pensar en eso.
Scáthach se rió divertida de todo lo que sucedió. A decir verdad, ella se separó de Shirou antes de llegar a la casa y decidió espiarlo un poco, no es como si lo lamentara, pero tuvo que admitir que jamás espero que Sella pudiera ser tan deshonesta con sus sentimientos.
En este punto Scáthach podía apostar que ni ella misma era capaz de identificar lo que sentía, al menos no por alguien tan mundano como Shirou, era un buen tipo. Puede que muchas personas encuentren la actitud de Shirou un tanto exasperante, pero para ella, ella solo lo encontró bastante divertido, el cinismo de Shirou solo era una fachada para ocultar sus verdaderos sentimientos y si era honesta, no le gustaba verlo así.
Puede que ella sea sarcástica o tiente demasiado a las personas (moleste), pero eso no quiere decir que sea ajena a lo que piensan los demás, después de bastante tiempo lidiando con las almas que llegaban a la tierra de las sombras, se volvió bastante susceptible a los sentimientos de las personas.
Sella mientras tanto, estaba feliz.
Feliz de saber que Shirou en realidad no la odiaba, después de que ella fue arrojada a la bañera y Shirou desapareció, se sintió bastante frustrada, no lo expresaría con palabras o acciones (al menos eso piensa ella), pero indudablemente estaba un tanto asustada ante el hecho de que Shirou comenzara a odiarla. Esa idea era demasiado aterradora.
"¿Estas segura de que no quieren que vaya?" preguntó Sella con preocupación en su rostro al ver al trio de niñas frente a ella.
"No Sella, onichan y Scáthach-san cuidaran de nosotros" respondió Illya con una brillante sonrisa.
"Aunque digas eso..."
"Vamos. Se que mi Rou-chan no les hará nada raro" sonrió mientras sus manos simulaban el corte de unas tijeras. "¿No es cierto cariño?"
"T-Si" Kiritsugu tartamudeó.
"¡Nos vemos!" ellas se despidieron mientras alcanzaban a Shirou al otro lado de la calle.
"¿De verdad tendremos que pasar por tus amigas?" Shirou le preguntó a Illya.
"Onichan" suplicó.
"Bien"
Luego de que Shirou y las chicas pasaran por sus amigas que tenían un rasgo característico que las diferenciaba (aunque algo desagradable en su opinión), no tuvo otra opción más que caminar detrás de ellas mientras se dirigían a toda velocidad a la playa, bueno, casi todas, a excepción de Miyu y Kuro quienes simplemente caminaron a la par con Shirou y Scáthach.
"¡Al fin, la playa!"
"¡Tatsuko, no te adelantes con esa frase, nos quedan diez pasos!"
"¡¿Y eso que importa!?" respondió la chica rubia.
"¡Ey, no arrojen su ropa al aire y vístete mocosa!" Shirou gritó con molestia.
Todas las chicas ignoraron deliberadamente su comentario mientras Scáthach se reía entre dientes por el repentino cambio de actitud del pelirrojo, casi podría decir que parecía un padre (¿madre?) cuidando de sus chicos y llamándoles la atención, pero se ahorro su comentario para evitar una discusión.
Después de que el grupo pudo volver a vestir a la niña rubia de nombre Tatsuko, Shirou por fin pudo suspirar con alivio.
"Por dios. Deberían de tener más cuidado, después de todo son chicas"
Cuando por fin las chicas le prestaron atención a Shirou, su atención se posó en Scáthach que estaba de pie a su lado con un bikini que resaltaba su cabello y una falda que solo dejaba que su imaginación volara, por supuesto que Shirou no le prestó demasiada atención para su propio bien, realmente no quería volver a tener una charla con Scáthach sobre su estrés.
"Illya, Illya"
"¿Qué pasa?"
"Se quien es tu hermano, pero. ¿Quién es la hermosa mujer a su lado?"
"Hoh. Por lo visto no me he presentado, soy Scáthach" ella sonrió.
Suzuka quien era la chica que tiene lentes sacó de la nada una libreta y les dio una mirada mientras peguntaba. "¿Y bien? ¿Qué relación tienen ustedes?"
"¿Relación? Solo somos un par de conocidos" dijo Shirou.
"Esa manera de decirlo es un poco brusca ¿no crees?" ella reprendió. "Diría que somos un poco más que amigos, pero menos que amantes"
"¡Oi! ¿Qué demonios les estas enseñando a un par de chicas?"
"Vamos sabes que es la verdad, después de todo, yo no podría vivir sin tu comida y tu no puedes vivir sin cocinar, admítelo. Nos complementamos"
Suzuka solo comenzó a babear al imaginar el tipo de relación que tenían ellos dos. Aunque Shirou se sintió un poco indefenso, después de todo, no negaría que de no ser por Scáthach, él realmente no podría cocinar en casa.
Mientras las chicas jugaban voleibol, Scáthach lo arrastró a un lugar en medio de la arena y le lanzo una pelota.
"¡Vamos, se ve divertido!"
Shirou quedo momentáneamente indefenso ante la brillante sonrisa de Scáthach por lo que no tuvo otra opción más que asentir mansamente y seguirla sin siquiera rechistar. Al menos pensó que jugarían como personas comunes y no como sujetos altamente capacitados como para jugar a nivel olímpico.
¿Este es el nivel olímpico, verdad?
Al menos eso pensó en un principio, pero de la nada vio como el balón con el que estaban jugando se ilumino en una ráfaga y se volvió casi invisible para las personas comunes.
"¡Illya! ¡¿Por qué no me dijiste que tu hermano y Scáthach eran personas tan fuertes?!" Tatsuko quedó estupefacta al ver la manera en la que estaban ¿jugando?
Miyu, Illya y Kuro sonrieron con ironía.
¿Ellos? ¿Normales?
Scáthach es una diosa por derecho propio mientras que, por otro lado, Shirou era un total misterio, incluso ellos no pudieron evitar sorprenderse por la habilidad demostrada de Shirou para igualar a la reina de la tierra de las sombras.
¡Bam!
La velocidad de los golpes aumento y ahora tardaban más tiempo en saltar para hacer algún tipo de remate que su reacción para poder devolverlo. Una sonrisa salvaje iluminó el rostro de la hermosa mujer de ojos rojos.
Shirou sintió una enorme sensación de hundimiento al ver su sonrisa y no pudo evitar mirar a su alrededor solo para darse cuenta de que habían llamado la atención de innumerables personas con su demostración.
Wosh.
La barrera del sonido fue rota y casi todos los presentes solamente escuchaban un zumbido en sus oídos al ver como se hizo un enorme agujero en medio de la arena.
"¡JAJAJAJA! ¡Mejor suerte la próxima!"
Shirou negó con la cabeza al ver la sonrisa victoriosa en el rostro de la mujer.
"Creo que es hora de descansar"
"Hmmp. Aburrido"
"Deja de quejarte, las niñas no se han recuperado de tu demostración"
Solo ahora, ella prestó atención a su alrededor y sonrió con torpeza al ver como las chicas tenían la mirada perdida.
"¡Paletas, paletas! ¡Compre sus paletas!"
Shirou escuchó una voz familiar a su espalda y realmente quiso dar la vuelta y mirar, pero sintió que se metería en un enorme dolor de cabeza si lo hacía.
"¡Oye, chica, yo quiero una!" Scáthach gritó.
Al ver como Scáthach corrió ignorando su presencia, simplemente suspiro y se caminó a su lado. Realmente odiaba tener que pagar por los caprichos de la mujer, si bien ella poseía una fuente interminable de oro dentro de su castillo, no era lo mismo poder pagar con monedas de oro.
"..."
"..."
"..."
"Ey. ¿Qué sucede con ustedes? ¿Acaso se conocen?" Scáthach preguntó al ver como Shirou y la mujer se miraban de manera aburrida ante el encuentro inesperado.
Ignorando la pregunta anterior, Shirou asintió a la mujer que vendía las paletas. "¿Qué se supone que estas haciendo? ¿No debiste de haber regresado a la asociación hace un par de días?"
Bazzet asintió mientras una expresión oscura inundaba su rostro. "Si. Se supone que eso es lo que debió de haber sucedido, pero debido a la destrucción que se ocasiono en la mansión Edelfelt. Me llego el recibo para pagar por los daños, pero alguien congelo mis tarjetas y mis pagos, desde entonces he estado manteniéndome en trabajos de medio tiempo para pagar la deuda"
Luvia puede ser bastante aterradora si se lo permite. Shirou no pudo evitar pensar.
Si bien era cierto que era la culpa de Bazzet por haberlas atacado, eso no quiere decir que Luvia tuviese que llegar a los extremos como para presionar a la asociación para hacer pagar a uno de sus ejecutores. Al menos hubiera sido tan amable como para dejar que pagase con el dinero que Bazzet ya poseía.
"¿Cuánto será por las paletas?" preguntó Shirou al ver que las chicas ya habían tomado unas y Scáthach sostenía la de ella y la de él.
Bazzet sonrió. "500 yenes por cada una"
"¿Qué?"
Mierda.
Shirou refunfuñó mientras masticaba la paleta de hielo en su boca.
¡Bazzet era una estafadora!
"Vamos, no fue para tanto"
"¡Demonios! ¿Se supone que solo debí de sonreír al ver como me cobraban 500 yenes por una paleta de hielo?"
"Oye, no es como sí fuera el fin del mundo"
Chasqueando la lengua, Shirou regreso su atención a las chicas que estaban a su lado comiendo sus propias paletas. Al menos Kuro no parecía realmente interesada en los juegos de las demás chicas mientras que Miyu solo miraba con curiosidad de vez en cuando en su dirección.
Honestamente, no estaba de más hacer esto de vez en cuando. Al menos no con demasiadas personas a su cuidado.
"¡Es hora de ir al salón!" gritó Scáthach.
"¿Salón?"
"¿Para qué?"
"¡Oigan! ¡¿Olvidaron para que vinimos?!" Illya gritó.
"¡Oh cierto! Lo siento Illya, pensamos que sus cumpleaños solo era una excusa para venir a la playa"
Shirou suspiró al ver la mirada llorosa de su hermana, por lo que simplemente comenzó a recoger sus cosas y caminar detrás de Scáthach ignorando deliberadamente los gritos de protesta detrás de él.
Gakumazawa.
Era el nombre del lugar al que Scáthach hizo su reservación. Aparentemente Irisviel se lo había recomendado por las reseñas que hay en internet sobre el lugar y ella realmente no lo pensó mucho al hacer la reservación, pero de alguna manera a Shirou pareció irritarle el nombre.
"¿Gakumazawa? ¿No será?"
"Ah, esto es propiedad de mi familia" dijo Tatsuko.
"¿Qué? ¿No tenían un dojo?"
"Mi padre dice que en el verano esto gana más dinero que un dojo"
Después de entrar al restaurante, Shirou se sintió bastante incomodo por sus compañeros de clase que inesperadamente terminaron siendo los hermanos de la amiga de Illya y si era sincero, estaba bastante molesto con ese desarrollo mucho más cuando comenzaron a abordarlo con preguntas incomodas respecto a su relación con la reina de las sombras.
No todos los días podían ver a una mujer tan hermosa como ella, pero Shirou ignoró deliberadamente ese hecho y paso haciendo caso omiso de cualquier cosa que tuvieran que decir, realmente eran personas molestas que irritaban su paz.
Miyu estaba bastante confundida.
Si bien conocía el término "cumpleaños" era algo que conocía debido a sus estudios, pero el llevarlo a cabo era algo de lo cual era desconocido para ella, si bien puede decir que deben de celebrar algo su pregunta es: ¿Qué se debe de celebrar?
Eso es lo que estaba pasando por su mente en estos momentos al ver como se desarrollaba la situación. Estaba tratando de aprender como celebrar, eso es lo que pasaba por su mente mientras observaba a los demás servirse de los platos que estaban puestos en la mesa frente a ella.
Al menos trató de reprimir su extrema curiosidad, pero inevitablemente preguntó.
"¿Qué se celebra en una fiesta de cumpleaños"
"¿Eh?" dijeron todas las chicas al unisonó mientras que Shirou, Kuro y Scáthach solo la miraban con curiosidad.
"Es una fiesta de cumpleaños, así que celebras tu cumpleaños ¿no?"
Shirou no pudo evitar arquear una ceja ante la respuesta más estúpida que hubiese escuchado después de su famosa frase que ni muerto repetiría. Bueno, al menos moriría de nuevo antes de volver a decirla, pero por el cariño que le tiene a su hermana se guardo su propio comentario ganando una sonrisa engreída de Scáthach al ver que pensó lo mismo.
"¿Los cumpleaños son para celebrar?"
"Preguntas algo muy básico Miyu-chan" dijo Suzuka.
"¿Nunca celebraron el tuyo?"
"No"
"..."
"..."
"..."
Incomodo.
Shirou suspiró. Si bien no era el mejor para responder a esa pregunta, al menos daría su propia opinión al respecto.
"En tu cumpleaños celebras haber nacido. Agradeces a los que te acompañaron a lo largo de este tiempo y reafirmas la vida que has tenido"
Miyu inclinó la cabeza. "¿Celebrar? ¿Agradecer? ¿Reafirmar?"
Shirou le dio una mirada extraña. "De cualquier forma no creo que deberías de preocuparte por algo tan mundano como esto, si bien puede ser algo bueno para disfrutar. No te sirve de nada si te quedas solo, supongo que ese es el punto de los cumpleaños..." murmuró lo último.
"¿Punto?"
"Lo que quiere decir es que debes de relacionarte con más personas" Scáthach interrumpió. "De nada te servirá celebrar tu cumpleaños si al final te vas a quedar sola lamentando todas las decisiones que tomaste en vida, es tan simple como eso"
"Veo" fue todo lo que Miyu dijo antes de que su atención se posara en la comida.
"De cualquier forma. Esto es para ustedes"
De su caja sacó cuatro regalos.
Originalmente solo serían tres, pero Shirou no pudo evitar sentirse un poco en deuda con la Reina de la Tierra de las Sombras por lo que hizo uno más para ella.
"Hoh. A veces puedes ser bastante considerado"
"Sino lo quieres, solo devuélvelo" gruñó, pero el tinte rosado que iluminaba sus mejillas respondió el comentario de Scáthach.
Ella solo sonrió con satisfacción al verlo.
Miyu, Illya y Kuro tuvieron unos brazaletes mientras que, por otra parte. Scáthach tuvo un collar.
Por obvias razones los cuatro eran códigos místicos, tal vez las niñas no se dieron cuenta de ello, pero Scáthach si lo hizo. Aunque ella sentía curiosidad por lo que sea que fuese ello, no pudo evitar sentirse halagada al recibir dicho regalo de Shirou.
Era su primer obsequio que fue dado por algo más que un favor. Shirou se lo dio porque estaba agradecida con ella, de alguna forma logró abrirle los ojos y darse cuenta de que se estaba desquitando con el resto por errores que ellos no conocían y ciertamente tampoco les correspondían.
Sonriendo con satisfacción y después de agradecerle, procedieron a ponerse sus brazaletes o collar en respectivo caso.
Brrrr. Brrrr.
Un temblor sacudió el lugar.
Shirou fue el primero en reaccionar y le dijo a Scáthach que se encargara de cuidar a las niñas.
Aunque ella asintió, realmente no podría importarle menos, si es que una situación de vida o muerte se presentase solo en esa ocasión es cuando ella decidiría actuar en consecuencia.
"¿Qué hacen aquí?" preguntó Shirou al ver a Luvia y Rin en trajes de baño.
Apartando ligeramente la mirada del traje de baño de Luvia, Shirou se concentro un poco en Rin quien tenía uno menos llamativo y poco revelador.
"Shero..." murmuró Luvia. "Estamos aquí por la locación de la octava carta." Dijo con decisión.
Shirou la miró mientras asentía en comprensión, aunque no pudo evitar sentirse indefenso ante la mirada expectante de Luvia por lo que suspiró antes de finalmente sonreír.
"Lo hiciste bien Luvia"
"Shero"
"¡¿Por qué la felicitas a ella?! ¡Yo fui quien terminó encontrando la carta, deberías de estarme alabando!"
"¿Quieres que sea tu mayordomo por un día?" Shirou se burló.
"¡Tú, baka!" sin saber como responder ante su comentario, se giró para evitar que viera la sonrisa plasmada en sus labios.
Al menos, de esa forma, podría tener una excusa para verlo en otra ocasión.
"Hoh. Por eso te estabas tardando"
"Hola Luvia-san, Rin-san" Illya saludó.
Shirou solo suspiró al ver el grupo que venía detrás de él. Al menos tuvo el tiempo suficiente como para tener una agradable conversación con Luvia y Rin sin la necesidad de verse interrumpido.
"Oigan Illyas" una de sus amigas saludó.
El grupo de amigas con las que vinieron a la playa los alcanzó, si bien no había problemas con estar con ellas conviviendo, la situación era diferente cuando se metían con los temas referentes al mundo iluminado por la luna.
Pero antes de que Illya, Kuro y Miyu pudiese llevarlas a otro lugar, su amiga Moriyama quien tiene un característico cabello rosado, señaló a Luvia y Rin con furia.
"¡La rubia con tubos y las coletas!"
"¿Eh?"
"¿Qué le pasa?"
Tanto Rin como Luvia le dieron una mirada extraña, pero Shirou simplemente miró su interacción indiferente.
Suzuka miró a Moriyama. "¿Acaso las conoces?"
"¡Ellas son... las demonios que arruinaron la vida romántica de mi hermana, Moriyama Nanaki!"
"¡¿Q-Qué?!"
"Debes estar confundida. Nosotras jamás interferiríamos con la vida romántica de alguien más" dijo Luvia desviando la mirada.
"No espera. Moriyama... Moriyama... Se me hace conocido."
"¡No me digas! ¡¿Hablas de la Moriyama que terminó cubierta de ranas?!"
"¡Esa Moriyama!" señaló.
"¿Qué clase de situación es esa?"
"¡Escuche sobre eso! Hubo un terrible incidente donde dos mujeres se lanzaban bolsas de ranas para disección"
"¡Desde entonces mi hermana le tiene fobia a las ranas!" lloró.
"¡No es nuestra culpa, no sabíamos que había ranas ahí!" Rin se defendió.
"Pero eso no quiere decir que debieron lanzarle las bolsas a Moriyama" Shirou las reprendió.
"¡¿Te pondrás de su lado?! ¡¿Lo harás, Shero?!"
Antes de que Rin pudiera decir algo, las palabras salieron de su boca. Aunque Shirou no prestó atención a ellas porque estaba prestandole atención a las chicas detrás de él que murmuraban incoherencias.
"¡Primero que nada! ¡Esa chica tiene la culpa por acercársele tanto a Emiya-kun!"
"Hoh..." Scáthach sonrió.
"¡No hables mal de mi hermana!" se quejó Murayama.
"¿Emiya-kun?"
"Entonces, la persona que quiere Nanami-san es..." todas miraron a Illya. "¡El hermano de Illya!"
Mientras ellas se peleaban, Shirou había sido llevado a otro lado por Scáthach, aunque quería saber cómo se resolvería al final esa situación. Sintió que sería más entretenido ver como Shirou se volvía consciente de los sentimientos de las chicas hacia él.
Aunque ella no era una sádica...
¿A quien engañaba? En realidad, ella era una sádica que disfrutaba de la situación con tal de entretenerse.
El resto del día paso sin mayor problema. Al menos para ellas.
"Fufufu."
"Nee-san. No me gusta esa risa tuya"
"Vamos Sapphire"
"Pero nee-san..."
"No habrá problemas, solo es un pequeño empujón para que Illya-chan pueda vivir feliz con su hermano"
Sapphire suspiró sabiendo que esto terminaría realmente mal.
6757 palabras.
Primero que nada, me arrepiento por haber dicho 140 votos.
Ahora son 170 votos para el siguiente capitulo y casi tengo terminado el prólogo de Shirou en DC.
Si bien no habrá un harem como tal, tampoco es como si Shirou será una persona que solo amara a alguien porque, aunque quiera negarlo y decir que solo quiso a Saber, Rin o Sakura en su respectivo caso. Los que jugamos la NV sabemos que paso la vida con las tres o dos y busco a Saber por la eternidad.
Sus relaciones serán similares a Dick (primer robin), Batman, entre otros, con la diferencia de que Shirou no solo las querrá para un rapidin y ya. Él es una persona que ama con locura y a pesar de sus ideales, no dudara en ver el mundo arder por las personas que le importan.
Puede que ya lo sepan, pero Archer a pesar de todo su tiempo de existencia y haber olvidado a las personas que eran importantes para él (técnicamente), nunca les haría daño, los ejemplos claros son en FSN donde no quiso eliminar al 100% a Berserker a pesar de poder hacerlo como lo hizo Gilgamesh en UBW.
En UBW solamente encarceló a Rin solo después de asegurarse de que ella estuviera segura.
Y bueno, nunca se vio un combate activo entre él y Saber y siempre que ella hacia algo imprudente él la regañaba, dejando en claro que se preocupaba por ella. ¿Niéguenmelo?
Eso es lo que tengo que decir de mi nuevo fic. También trataré en la medida de lo posible justificar las relaciones y no hacerlas una mierda como muchos acostumbran, tampoco hare un massive harem. ¿Quién querría tener uno donde puedes accidentalmente confundir los nombres?
Suerte rango E: Ahí es donde entro yo *Sonrisa jactasiosa*.
Hueso de la espada: ¡Abajo Fifi!
Suerte rango E: Tch.
Este capítulo estuvo basado en el primer capítulo de la segunda temporada de Kaleid. (Part 2)
Aborde las inseguridades de Shirou (Archer), si bien parecía ser normal en la medida de lo posible en los capítulos anteriores, debemos de tomar en cuenta de que esta situación al menos para él es irreal.
Piénsenlo. Acabas de vivir el infierno por más de lo que puedes contar y de la nada te envían a vivir una vida relativamente normal. Por ese motivo siempre en la época en la que apareció, Shirou tiene sus momentos de contemplación esperando a ser llamado por esa loca xD.
¿Recomendaciones?
¿Dudas?
HASTA LA PROXIMA.
F. P. 07/07/2021
J_A_H
