Me había tardado, no hay excusas.


Capítulo 14: Momentos.

¿Qué puedes pensar al ver a una niña retorcerse entre el fuego de la hoguera?

Para la mayoría de los humanos es simplemente inaudito. Un acto llevado a cabo por psicópatas y sociópatas que solo encontrarían satisfacción al observar este tipo de situaciones sin tomar en cuenta el sufrimiento de las víctimas. Lo sabía, lo sabía demasiado bien como para no reconocerlo.

Siendo completamente honesto no era del todo consciente acerca de lo que estaba ocurriendo en ese instante. A decir verdad, sabía quien era la niña, conocía la causa que le estaba causando ese tipo de sufrimiento, pero desconocía el "¿Por qué?" de dicha acción.

Por un momento, la figura de la niña retorciéndose en el mar de llamas sosteniendo que gritaba sin cesar mientras sostenía desesperadamente su brazo se superpuso a la figura de un pequeño niño de cabello rojo caminando a través de maldiciones.

Era una escena que no quería ver, ni siquiera sentía que fuese algo que necesitase recordar. Un escenario demasiado familiar como para no deseárselo a nadie. Algo completamente inhumano e irónicamente, causado por la humanidad.

Un mítico recipiente de la mitología griega, tomado de la historia de Pandora, la primera mujer creada por Hefesto por orden de Zeus, que contenía todos los males del mundo. Un relato un tanto ambiguo sí se toma en cuenta la apariencia de dicha mujer.

La historia cuenta que Zeus, deseoso de vengarse de Prometeo por haber robado el fuego y dárselo a los humanos, presentó al hermano de este, Epimeteo, una mujer llamada Pandora, con quien este se casó.

Como regalo de bodas, Pandora recibió un misterioso pithos -una tinaja ovalada, aunque actualmente sea citada y aceptada como una caja- con instrucciones de no abrirlo bajo ningún concepto. Los dioses habían otorgado a Pandora una gran curiosidad, una maldición confundida con una bendición, por lo que decidió abrir la tinaja para ver qué había dentro.

Al abrirlo, escaparon de su interior todos los males del mundo. Cuando atinó a cerrarla, solo quedaba en el fondo Elpis, el espíritu de la esperanza, el único bien que los dioses habían metido en ella.

Se supone que eso es lo que debió de haber sucedido. La historia que él había vislumbrado a través de su enlace directo con la raíz debido a su contratista. Y todo lo que pudo ver en este momento fue una pequeña niña, un caparazón repleto de desdicha, maldito por las personas y no hubo, en ningún momento símbolos de malicia que tratasen de surgir de ella.

"Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento."

Podía reconocer las palabras que se susurraban de sus pequeños labios. Inconscientemente apretó los puños con resentimiento al sentirse tan impotente. Él no culpaba a las personas a su alrededor, más que no culparlos, él no era digno de hacer algo como eso cuando sobrevivió a causa de la vida de muchos otros. Un sentimiento verdaderamente hipócrita. Pero no importaba en ese instante.

En un suspiro, todo a su alrededor se llenó de explosiones. Las personas que rodeaban a la pequeña mientras la maldecían se esparcieron como hormigas cuando fueron cegadas y la tierra salpicó sus rostros, los gritos de ayuda fue todo lo que alcanzó a escuchar antes de tomar el cuerpo de la niña y llevárselo de ahí.

Se supone que es un héroe de la justicia. Alguien que lucha por los conceptos de benevolencia, justicia, lealtad y amor. Y todo lo que ha hecho a lo largo de su carrera solo demuestra que debe de esforzarse aún más para alcanzar ese sueño.

Es la única respuesta viable a la que pudo llegar en ese momento. A pesar de todo, a pesar de querer hacer justicia en un acto por la barbarie que está presenciando, realmente no es capaz de hacerlo, no cuando hay niños en los brazos de algunas mujeres.

Encontró un lugar lejos de la civilización, a su alrededor solo había árboles, un hermoso bosque donde simplemente podía vivir libremente sin temor a que la niña a su espalda sufriese el mismo tipo de trato que recibió antes de que la rescatara.

Realmente no era consciente de lo que debía de hacer en este momento. Siendo esta una de sus primeras misiones como Counter-guardian no era del todo consciente acerca de lo que se hacía. Probablemente debido a que anteriormente solo era enviado a trabajos de "limpieza" que no tenían una interacción con la humanidad en sí.

Él sabía que había algo más involucrado en aquellos lugares a los que acudió, pero jamás se preguntó algo al respecto atribuyéndolo a que no era relevante. No cuando su objetivo era hacer prosperar a la humanidad.

Su única misión era salvar a todos, incluso cuando la situación era desesperada simplemente le quedaba una opción, a pesar de ser reacio a tomarla, no tuvo alternativa. Por el bien de la mayoría, algunos deben de ceder.

Los parpados de la niña poco a poco comenzaron a abrirse. En sus ojos se demostraba el cansancio. Si bien es cierto que no quedaba ningún visible rastro de heridas, la forma hueca en que lo miraba era un claro indicio de que no estaba bien.

Con la mejor sonrisa que pudo dar, se acercó a ella antes de tratar de tocar su frente, pero ella retrocedió antes de que siquiera pudiese tocarla. Fue demasiado instintivo, por lo que decidió contener el aliento y acercar su mano levemente con cautela para evitar asustarla.

"Lo siento" se disculpó al instante. "Solo quería ver si te encontrabas bien"

Era consciente de que no estaba hablando en japones, inglés o cualquier otro idioma que usó la mayor parte de su tiempo en vida. Era griego, griego antiguo. No sabía del todo como es conocía algo respecto a dicho idioma, supuso que fue una "actualización" por parte de su contratista.

La niña vaciló antes de finalmente dejarse tocar el cabello, Shirou simplemente acarició su cabeza de la misma manera que recordaba hacerlo con Illya. No sabía realmente acerca de lo que pasaba por la mente de la pequeña, pero al menos se aseguraría de que no sufriera más mientras él continuara a su lado.

Le sonrió a la niña, la mejor sonrisa reconfortante que pudo dar. Es todo lo que podía hacer en ese instante. Pero viendo que la pequeña no parecía reaccionar en lo más mínimo ante sus palabras, no pudo evitar preguntar.

"¿Puedes entenderme?"

Lentamente, la niña asintió.

"Supongo que tienes hambre, no te preocupes. Pronto estará lista la cena"

La conversación murió en ese momento. Realmente jamás fue de las personas que hablaría acerca de sí mismo y nunca dio demasiados detalles acerca de su día a día, en la mayoría de las ocasiones solo fue cuando le preguntaban y simplemente se limitaba a una bella mujer de cabello azabache recogido en una cola de caballo.

Después de todo, fue la última persona que vio antes de que su vida terminase.

"Disfruta"

Colocó el plato de sopa frente a la niña, pero ella no se movió, solo se quedó estática por un momento antes de que oliera levemente el aroma que desprendía la comida y se apartara. No es como si realmente necesitara comer.

Habían pasado años desde la última vez que pensó en alimentarse. La misma cantidad de años que decidió vagar por el mundo buscando la llave para abrir la caja que tanta curiosidad le causaba. Era algo que el peliblanco frente a él desconocía y tampoco necesitaba saberlo.

"Vamos, no te hare daño" trató de persuadirla, pero viendo que no había nada que pudiera hacer simplemente se puso de pie dispuesto a salir de la cabaña. Lo mejor era hacer un mejor reconocimiento de los alrededores.

No pudo moverse.

La mano de la niña instintivamente se posó en la manga de su sudario y se aferró con fuerza casi como si pensara que desaparecería en el momento en que saliera de ese lugar.

"..." las palabras que salieron de su boca fueron apenas un murmullo que solamente ella entendió.

"Lo lamento no te escuche"

"No te vayas"

Fu e todo lo que dijo. Era todo lo que tenía que decir. Él simplemente asintió mientras el sudario de color rojo desaparecía de sus hombros mientras su capa envolvía el pequeño cuerpo de la niña.

"No lo haré"

Él esperó. Todo el tiempo se mantuvo consciente mirando los ojos rojizos de la niña esperando el momento en que ella cayera dormida. Fueron largas las horas que se mantuvieron en esa posición hasta que finalmente, ella sucumbió al cansancio.

-Una niña no debería de pasar por eso.

No, nadie debería de ser condenado a ese tipo de situaciones solo porque eran personas que se dejaban guiar a través de la opinión de las masas.

No pudo dormir. Ciertamente tampoco necesitaba hacerlo debido a su condición especial, pero sin lugar a duda a través de los años ha aprendido a que dormir es una de las mejores maneras en las que el cansancio mental desaparece o por lo menos, disminuye. Pero el contador de cabello blanco, en este caso Emiya Shirou no pudo siquiera parpadear.

En el instante en que aflojaba su agarre del cuerpo de la niña, ella comenzaba a hiperventilar. Ciertamente no era la primera persona que había encontrado con este caso. No, esto era completamente diferente, alguien que siempre ha vivido siendo excluido del resto solo por no ser como ellos.

Había escuchado que los humanos le temen a lo desconocido. Y puede estar de acuerdo con esa opinión, después de todo, él lo experimentó por carne propia. Simplemente siendo guiado por la corriente del temor a lo desconocido de los humanos comunes a los cuales protegió.

Honestamente jamás se arrepintió de ello ya que, gracias a eso, pudo salvar vidas; vidas que indudablemente se hubiesen perdido de no ser por su intervención. ¿Y qué si no fue su culpa? Desde otra perspectiva se puede decir que él fue uno de los responsables de la pérdida de vidas inocentes debido a su intervención no deseada.

Tal vez hacía más daño que bien...

Dejó a la pequeña abrazando una almohada antes de salir del lugar.


El tiempo pasó. No hubo llamadas para completar su trabajo o algún tipo de indicación de que hiciera algo para finalmente terminar su estadía en ese tiempo. Lo cual, era bastante extraño teniendo en cuenta que habían pasado algunos meses desde que apareció en este periodo de tiempo.

Pandora poco a poco comenzó a abrirse a él y expresó sus sentimientos, aunque fue más lento de lo que le gustaba admitir, era una niña bastante reservada, pero no era alguien quien pudiese culparla. La mayoría de los sentimientos que surgían de ella eran negativos y si bien es cierto que no llegaban al odio como tal, podía asegurar que había claros indicios de cansancio y desesperación para con la humanidad.

Honestamente, no podía culparla. A pesar de que él no apoyaba dicho tipo de sentimientos negativos debido a su objetivo tampoco podía simplemente ignorarlo, a lo largo de su existencia ha visto y experimentado demasiado como para simplemente dejarlo pasar y decir que todos los humanos son puros y sinceros, que no hay malas intenciones en ayudas o que todo está basado en la confianza y ayuda mutua.

Él vivió pensando de ese modo.

Creyendo firmemente que no podía ser traicionado por sus compañeros debido a que trabajaban del mismo lado, resultó que estaba tremendamente equivocado. Aun así, jamás los culpó, atribuyó ese hecho a su falta de fortaleza, al hecho de que no pudo salvar a las personas él solo por ser débil.

Pero, esta niña. El cabello blanco adornaba la mayor parte de la pequeña sala de la cabaña. Pandora estaba recostada leyendo un pequeño libro que él trazó, era una historia popular que los niños leían en su tiempo o algunos eran demasiado vagos para leer por lo que simplemente miraban la película.

"No entiendo porque quiere ser un niño de verdad cuando ya tiene un adulto que lo ama. ¿Es realmente tan importante? Lo único en lo que puedo pensar para ese hecho es que, de ese modo, al menos tendría una vida mortal"

"Aunque este hecho a base de madera, no quiere decir que no puede morir"

"Pero vivirá atrapado en el cuerpo de una marioneta" ella refutó al instante señalando su propio cuerpo como si fuese lo más normal del mundo. Lo cual, no era del todo incorrecto.

"... Bien" aunque a regañadientes, cedió ante esa respuesta. "Pero no todo el mundo es malvado o está pintado de negro"

Ella no dijo nada, pero pareció mirar en su dirección diversas veces antes de volver a enterrar su rostro en el libro como si estuviese leyendo. Fue bastante obvio que ignoró su comentario.

"Es hora de dormir Pandora"

"P-Pero-"

"Ya es tarde, además de que necesitas dormir para poder crecer"

Ella frunció el ceño visiblemente ofendida por dicha declaración antes de gritar. "¡Soy más grande de lo que parezco!"

"Y yo también soy más viejo de lo que parezco"

"No creo que seas mucho mayor que yo"

Él solo sonrió juguetonamente ante dichas palabras, pero no dijo nada, simplemente se limitó a mirar la manera en que pataleaba y hacia pucheros mientras se arrastraba por el suelo hasta la cama que estaba del otro lado de la habitación. Y tampoco estaba dispuesto a tener una discusión sobre quien era el mayor ahí.

"¿Segura de que no quieres salir?"

"... No" fue todo lo que dijo antes de enterrar su rostro en las sábanas.

Pandora confiaba en él, no había duda de ello. Era consciente de que después de todo ese tiempo vagando sola por el mundo experimentando los horrores de la humanidad de alguna manera tuvieron que haber dejado un fuerte impacto en ella.

No solo fue el hecho de que había sido torturada a través de los años. Con eso ella había estado rompiendo las máscaras de falsedad que usaban la mayoría de las personas que se acercaban a ella con "buenas intenciones" y si llegaba a aceptarlas, una vez más comenzaba ese ciclo interminable de volver a morir y cada vez que comenzaba las muertes siempre eran diferentes.

Incluso si él no es el mejor mentiroso, ella constantemente le reprocha el hecho de que miente para hacerla sentir mejor.

"Fuuuu." Una mueca imperceptible se deslizó por su rostro al recordar el hecho de que no podía estar con ella hasta que estuviese mejor.

Pandora seguía mirando las letras del libro que Shirou le regaló. No entendía nada de lo que estaba escrito, honestamente no podía leer. NO SABÍA LEER.

Pero no simplemente le diría a Shirou acerca de ello. Ya era suficiente para él estar cuidando de ella a pesar de los problemas que le causaba. Un ser horroroso comparado con la basura. Alguien que ha estado cargando con una caja por años solo porque simplemente no puede deshacerse de ella.

Incluso en ocasiones se preguntaba que había hecho para poder tener ese signo de felicidad, bueno, si es que los momentos que pasa al lado del pelirrojo se pueden llamar felices. Realmente no era capaz de saber diferencias los sentimientos, siendo apartada de cualquier humano solo porque era percibida como "basura" no dejó algo con lo que trabajar para poder entenderlos.

Pero había visto a niños murmurar acerca de ello, siendo recompensados por sus padres con una palmadita en la cabeza. Inconscientemente una de sus manos se deslizó por su frente tratando de acariciar su cabello y no podía comprender como podían ser felices con algo tan mundano como eso. ¿Por qué no simplemente acariciarse a sí mismos?

Era comprensible preguntarse algo como eso ya que no entendía que significado tenía esa acción. Después de lo que parecieron ser horas, finalmente, por primera vez, logró entender una de las palabras escritas en el libro en sus manos. "Pinocho". Shirou se lo obsequió hace ya bastante tiempo y también se lo leyó diversas veces.

Aunque nunca lo pudo leer por cuenta propia, la sensación de calidez nunca desaparecía mientras el libro estuviese en sus manos. Una sensación que esperaba no tener que perder. ¿Y qué si estaba siendo hipócrita al querer algo más de lo que ya tenía? Era la primera vez que era tratada de ese modo así que no vio motivos por los cuales reprimirse.

"¿Estás despierta?" Y ahí estaba esa voz. La misma voz que le causaba tanta confusión, esperando el momento en que sería traicionada por aquella persona que la trató tan bien.

Ella no respondió, pero el leve movimiento que hizo debajo de las sábanas la delató a ojos tan entrenados como los de Emiya. Incluso cuando se negaba a responder él continuaba hablando. Como si le fuese a prestar atención.

"Sabes... yo tenía una hermana". Se movió levemente ante las palabras del hombre de cabello blanco, ojos grises y color de piel bronceado. "Era muy similar a ti, demasiado diría yo. Incluso por sus apariencias y actitudes podría apostar que fueron hermanas, pero ... pero le fallé. No pude protegerla, siendo alguien que vivió en la oscuridad durante bastante tiempo, ella diría que es comprensible"

Incluso si las palabras del peliblanco estaban repletas de remordimiento y culpabilidad, ella no dejó de escuchar atentamente la historia debajo de las sábanas. ¿Por qué debería? Era la primera vez que él hablaba de algo con referencia a él.

"Pero... No puedo evitar sentirme culpable. Es solo que habría hecho lo imposible por ella, ¿sabes? Incluso si no tuvimos el mejor comienzo (trató de matarme), yo la amé. Hice todo lo posible por ella para estar hasta el final a su lado, pero-". Su garganta de repente se cerró, una sensación de hundimiento se cernió en su estómago. "Ella fue feliz. Al menos eso quiero pensar, siempre estaba alegre cuando estaba conmigo, sonriendo lo mejor que podía a pesar de que su cuerpo no le permitía moverse de manera adecuada"

"¿Qué le pasó?" preguntó. Él le sonrió mientras la miraba detenidamente como sí su imagen fuese la de alguien más, pero no le tomó mucha importancia, incluso cuando la sonrisa de su rostro continuaba después de responder.

"Murió"

"... Veo"

Ella se movió incómodamente ante su mirada. No sabía que decir después de su respuesta, hablando francamente su experiencia con este tipo de charlas era, en definitiva, completamente nula.

Pudo ver como el rostro de Emiya adoptaba una sonrisa cálida que no lograba comprender, pero de alguna manera calentaba su interior. Fue sacada de sus pensamientos cuando la mano de Shirou se encontró acariciando cuidadosamente su cabeza mientras continuaba sonriéndole.

Tal vez los niños que veía pasar no eran del todo estúpidos por esperar ser acariciados por sus padres. Sin saberlo, las comisuras de sus labios se elevaron en una expresión feliz.

Incluso, en ese instante, podía asegurar que, si el mundo se incendiaba en este momento y con eso todos sus habitantes incluyéndola a ella morían en ese segundo, se iría con una sensación de satisfacción, ausente de sentimientos amargos.

Alguien como ella que constantemente a lo largo de las décadas ha estado recorriendo el mundo tratando de satisfacer ese sentimiento infantil y a la vez tan desesperado de ser querido no sabía cómo reaccionar ante dicha interacción. Tal vez, ¿ella era querida? Tal vez Shirou estaba demostrando genuina preocupación y no tenía otro tipo de intenciones cuando la rescató.

Pero... pero es simplemente demasiado descabellado. Alguien como ella que ha sido repudiada por la humanidad no debe de tener sentimientos. Una herramienta creada por los dioses para satisfacer sus necesidades de venganza por situaciones meramente mundanas.

Con un trago de saliva audible, ella cerró sus ojos tratando de reprimir todo tipo de emociones reprimidas que trataban de salir a flote, pero-

"Tranquila... puedes llorar todo lo que quieras, nadie puede culparte por ello" y ahí estaba. Era cierto que no podía ver su rostro porque su vista se había vuelto borrosa, pero podía reconocer que él tenía una sonrisa grabada en su rostro.

"Hic..." Lagrimas que reprimió por más tiempo del que podía contar. Sentimientos que una herramienta como ella no debería poseer. Solo un ser con una enorme curiosidad creada para satisfacer a los dioses que le dieron vida.

Ella quería sentir, quería experimentar todo tipo de experiencias que hacían felices al resto de las personas normales. Una vida plena donde simplemente tendría que preocuparse porque hacer el día de hoy.

Odiaba sentirse así. Odiaba el hecho de que vivía en una constante tortura, atrapada en el cuerpo de un infante, siendo repudiada solo por ser algo más que humana.

"Lo siento". No le gustaba sentirse tan patética, pero incluso con esto. Quería aferrarse desesperadamente a la poca señal de afecto que se le estaba brindando como sí fuese lo último que fuese a experimentar en vida.

Y Shirou no podía decir nada más que sostener sus pequeño cuerpo con sus brazos mientras la dejaba llorar en el pequeño espacio de su cuello. Incluso cuando Pandora finalmente se quedó dormida no dejó de temblar.

"Yo soy el que lo siente". Debería de esforzarse más, tal vez de esa manera no tendría por qué ver llorar a una niña como ella y las personas a su alrededor la considerarían algo más que un simple monstruo.

Incluso si esa situación estaba más allá de sus manos no podía evitar sentirse inútil, había escuchado a Rin decírselo demasiadas veces a lo largo de su vida por lo que ya tenía una idea de que manera estaba trabajando su mente. Pero a veces el deseo de ayudar simplemente sobrepasa cualquier habilidad de raciocinio.

En poco tiempo, él se quedó dormido con la pequeña niña descansando en su pecho.


Pandora era feliz.

Había estado viviendo junto a Shirou durante bastante tiempo. Realmente no lo contaba, pero era verdaderamente fascinante todo lo nuevo que experimentaba a lado del peliblanco. Eran las personas más queridas en la aldea en la que habían estado viviendo a causa de la ayuda que les proporcionaba Emiya con asuntos mundanos como el arado de los campos o simplemente obsequiando la comida que cazaba.

Vivían de manera pacífica sin preocuparse por el resto del mundo.

Pandora corrió a través de los pastizales para lanzarse a la espalda de Shirou que estaba desyerbando a un costado de los pastizales mientras algunos de los adultos solo se abstenían a mirar divertidos la interacción.

"¡No llegaste anoche!" Le reprochó con un puchero mientras se aferraba a su cuello. "Prepare un excelente huevo para cenar"

"Lo siento. Tuve que ayudar"

"Si, si. Las -señoras- no pueden evitar pedirte que les ayudes a -destaparles la coladera-" Ella pudo sentir claramente como Emiya se tensaba por sus palabras y de igual manera pudo ver como el resto de los hombres escupían las bebidas que estaban tomando.

"Algo así, si" divagó antes de tomar su cuerpo y llevarla en brazos a través del lugar.

Había pasado bastante tiempo desde la última vez que uso su ropa de batalla y actualmente solo usaba playeras holgadas con pantalones de cuero.

El tintineo del collar de Pandora sonó demasiado fuerte para gusto del moreno. Entrecerrando los ojos escaneó minuciosamente la mínima señal de daño en el interior del collar solo para no encontrar nada extraño, finalmente soltó un suspiro de alivio.

La función de dicho collar era un código místico con la capacidad de ocultar su presencia de seres no deseados. Era un mecanismo de seguridad que encontró adecuado para evitar ser localizado por el panteón que dominaba este lugar.

Aunque si era honesto encontraba un tanto extraño que no hubiese ningún tipo de estatua alrededor de la pequeña isla en la que estaban viviendo. Según tenía entendido la gente en la antigua Grecia veneraba tanto a sus dioses que en cada pequeño pueblo existía al menos una pequeña estatua para venerarlos.

"Cuídate Emiya. Tu pequeña parece tener tus cuerdas bien amarradas". Ante las palabras gritadas por uno de los granjeros, el no pudo evitar hacer una mueca mientras escuchaba resoplar a Pandora sobre su espalda.

Él no podía verlo, pero podía imaginar a la chica sacando la lengua en dirección del granjero porque la risa de los hombres se volvió aun más fuerte de lo que ya era.

Después de despedirse de los hombres comenzó a caminar junto a Pandora quien iba caminando felizmente a su lado mientras sostenía su mano y ocasionalmente saludaba a diversas personas de manera alegre. Para ella, era bastante reconfortante vivir en una ciudad donde no era juzgada por acciones que no había cometido.

"¿Dormiste bien?" preguntó finalmente después de llegar a casa.

"Nn". Pandora asintió. "Aunque es difícil dormir cuando no estás en casa, se siente extraño".

No admitiría que su sola presencia le ayudaba a descansar mejor y sentirse protegida de cualquier extraño. Era demasiado vergonzoso hacerlo.

"Me alegro". Fue interrumpido por el abrazo de Pandora, ella se aferró fuertemente a su cintura.

"¿No te iras?"

"Mientras me necesites, estaré cerca de ti". Incluso si él no podía decirlo, era bastante claro que no aseguraba nada ante su petición.

El abrazo de Pandora se volvió un poco más fuerte. Shirou de repente se tensó, sus manos inconscientemente llevaron a Pandora entre sus brazos mientras trataba de controlar su estado, pero, aun así, la niña pareció darse cuenta del estado en el que ahora se encontraba.

La puerta sonó. Dos golpes secos sacudieron la madera de la puerta y casi podía apostar que estuvo a punto de romperse. Incluso con la sensación de aprehensión creciendo en su pecho él no dejó de pensar en diversas situaciones para escapar si es que una pelea llegaba a llevarse a cabo.

"Me disculpo". Fue la voz del hombre al otro lado de la puerta.

Con un profundo suspiro, Shirou abrió la puerta, preparado para cualquier situación inesperada y violenta que fuese a sacudirlo tanto a él como a Pandora quien era su principal prioridad.

"¿Cómo puedo ayudarte?"

Interiormente estaba en estado de shock. Reconocía al hombre frente a él.

Con más de dos metros y medio de altura, con un cuerpo inmensamente musculoso y con una apariencia la cual parecía estar más allá de lo humano, ya que se parecía más a una estatua de un dios. Ese hombre estaba de pie con una expresión tranquila similar a la suya, pero fundamentalmente diferente lo estaba mirando.

"Me presento, mi nombre es-"

"Heracles, un gusto. Estaría sorprendido si alguien en el mundo no te conoce" lo interrumpió mientras estiraba la mano. "Es un honor, pero no entiendo porque -estás- aquí de todos los lugares"

La mirada del enorme hombre inconscientemente se desvió a la niña en los brazos del peliblanco como sí estuviese tratando de comprobar algo, pero después de diez segundos suspiró profundamente estrechando la mano de Shirou y una leve sonrisa se deslizó por su rostro.

"El honor es mío, ¿señor?"

"Shirou, Shirou Emiya, no necesitas dirigirte a mí con respeto. Si soy honesto es un poco incomodo que alguien como tú me llame de esa manera"

Heracles asintió levemente ante la respuesta de Shirou. "¿Tu esposa no está en casa?"

La ceja de Shirou tembló levemente. "¿Lo siento?". El enorme hombre señaló a la niña en sus brazos que se aferró con un poco de temor a él.

"Oh, no. Ella-"

"... Papá"


Su mente regresó al presente.

Incluso si la niña frente a él no era para nada parecida a la chica que alguna vez conoció. Su mente no pudo evitar relacionarla con aquella niña que tantas veces se aferró a sus brazos por un poco de calor.

No comprendía el motivo por el cual había soñado con esos momentos de su vida en donde todavía pensaba de esa manera tan patética creyendo firmemente que podría cambiar al mundo, ver a la niña fue como una clase de disparador ver la apariencia frustrada de la niña frente a él.

"Mou. No entiendo porque no simplemente sales de tu cuerpo y entras en un peluche". La frustración era audible.

Lamiéndose los labios que inesperadamente se volvieron secos, respondió de forma condescendiente a la pequeña rabieta. "¿Intentaste decir, por favor?"

La niña de cabello rubio y ojos azules le dio una mirada en blanco antes de asentir fervientemente. Quedó bastante claro que fue una mentira ya que al instante siguiente volvió a usar su hechizo y al final del canto lo pidió de manera amable.

"¿No será que soy mucho más difícil de hechizar que una persona común?" trató de averiguar la razón. Pero si miraba el lado positivo de las cosas quería decir que sus estadísticas como counter-guardian seguían vigentes, era eso o su resistencia mágica se incrementó desde aquella ocasión con Vivian.

"Eso es imposible, ¡he hecho esto varias veces!" exclamó luciendo verdaderamente orgullosa por ese hecho.

"Debo pensar que hay distintas personas en los peluches"

"... No". Desvió la mirada negando su declaración, pero fallando estrepitosamente en mentir.

"¿Sabes por qué estoy aquí?" trató de ser lo más comprensible posible. A veces había escuchado decir que su expresión era un poco aterradora, por lo que trató de sonreír.

Una verdadera lástima que su sonrisa estuviese llena de cinismo y arrogancia ya que sus expresiones hace mucho tiempo que habían cambiado.

"Te encontré tirado en la esquina de mi habitación" respondió ella indiferente mientras continuaba golpeando la joya en su mano tratando de que funcionara con el chico frente a ella.

Incluso si las palabras de la chica estaban repletas de indiferencia, la persona mejor versada en mentiras de la habitación supo que había algo más detrás de su declaración, pero no sabía que era. Una sensación repentina de confusión llenó su sistema.

"¿Dónde está tu familia?"

La chica se tensó.

"No saben que estoy aquí, ¿cierto?"

Fue más una declaración que una pregunta, pero al ver que la chica frente a él estaba temblando nerviosamente frente a su mirada suspiró.

"¿Por qué no me dejas libre?" Pudo haberse quitado las ataduras desde el momento en que despertó, pero tampoco era tan desalmado como para asustar a una chica como ella.

"P-porque... ¡Porque te vas a ir!"

"No me iré, solo ayúdame. Por favor"

Ella dudó, había un indicio de desesperación en sus acciones que él podía reconocer, pero ella parecía no darse cuenta de ese hecho. Casi podía atribuir su actitud con la manera en la que un niño perdía un juguete.

Ella no respondió, simplemente salió de la habitación antes de voltear una última vez. Incluso si no era el mejor comprendiendo los sentimientos de las personas era consciente de que algo más estaba pasando en este lugar cuando sus ojos se tornaron sin vida por un breve momento.

Ejerciendo un poco de fuerza rompió las cuerdas que lo estaban sosteniendo y se puso de pie. Con cuidado de no hacer ningún ruido demasiado audible para personas indeseadas, comenzó a caminar a través del enorme pasillo fuera de la habitación.

Si bien es cierto que puede rastrear la estructura del lugar, no estaba del todo seguro si sería encontrado de ese modo.

La mansión era inusualmente vacía, con una enorme cantidad de decoraciones sin propósito adornando la mayor parte de algunos pasillos, trató de averiguar si alguno de ellos contenía personalidad como lo había mencionado anteriormente aquella niña, pero no hubo ninguno.

Las habitaciones, eran diversas en contendido; por un lado, algunas eran normales con una cama y diversos muebles adornándolas, pero por otro lado algunas tenían maquinas de tortura. Pudo haberlo dejado pasar al imaginar que era la casa de un mago. De verdad quiso dejarlo pasar, pero ningún mago que viva con niños, hasta donde conocía, tenía ese tipo de habitaciones fuera del alcance de su taller.

Tal vez... tal vez toda la casa era el taller.

Si fuese de ese modo, este sería el peor resultado posible y ya eran conscientes de que estaba vagando por este lugar desde el principio, aunque eso dejó aun más dudas de las que ya tenía. ¿Por qué dejarlo caminar a sus anchas cuando simplemente pueden lidiar con él en este lugar?


Illya estaba teniendo el peor momento de su vida.

No solo estaba tratando desesperadamente de huir de este infernal lugar, incluso después de haber recuperado su cuerpo no simplemente podía hacerle frente a la mujer frente a ella.

Habían pasado días desde que apareció en este nuevo mundo, investigando los alrededores hasta que finalmente encontró el lugar donde se encontraba Miyu, pero no pudo hacer nada para salvarla, simplemente escapó.

Pero no podía darse por vencida, su amiga la necesitaba y si para eso debía de dar su vida que así sea. Es lo que hacen las heroínas, salvar a sus amigos.

Lo peor de todo, incluso Luvia y Rin habían sido alteradas.

"Eres demasiado predecible" fue la voz indiferente de Angelica Ainsworth lo que hizo que Illya pudiese reaccionar a la inminente muerte a la que se acercaba.

"¿Algún problema?" Trató de replicar al instante, pero no pudo hacer nada porque fue sostenida por el cuello al momento siguiente.

Angelica había usado su magia espacial para sostener el cuello de Illya a pesar de que se encontraba al menos una docena de metros de distancia de la peliblanca.

"No puedes ser derrotada con algo tan mundano como eso. Solo desplacé una mera porción de espacio para alcanzar tu infantil cuerpo, un nivel tan bajo y demasiado básico de magia"

Muchos magos matarían por hacer algo como lo que ella acaba de hacer, solo por el mero hecho de descubrir los misterios de dicho desplazamiento que no usaba ningún tipo de canto o circulo mágico para ser activado, pero a ella no le importaba.

Sapphire en la mano de Illya sabía que no era algo tan sencillo como Angelica lo dijo. Un acto como ese incluso para un código místico como ella era algo de gran escala que dependía de la imaginación de su portador.

"Suelta-me"

"No lo entiendo. ¿Por qué no simplemente rendirte y seguir con vida? La diferencia de poder entre nosotras es tan clara como el día, ya debes de entender que no puedes llevarte a Miyu-sama de nosotros". A pesar de que la curiosidad la había invadido, el estoicismo de su rostro no desapareció. "Incluso si quieres decir que no es justo puedo decir que te equivocas, ambos justicia y fuerza están de nuestro lado"

"¿T-Qué parte de ... ustedes es justa?"

Angelica la fulminó con la mirada. "Te haré saber cómo eres una existencia perjudicial para este mundo. He oído que defiendes claramente la justicia como un sueño e ideal a seguir, pero si te dijera que si salvas a Miyu todo acabara, ¿podrías hacerlo? ¿realmente cambiarias a un mundo por tu amiga?" arrojó el cuerpo de Illya a la distancia como si no fuese nada más que basura.

"¡¿Qué estás diciendo?!" se puso de pie rápidamente y volvió a entrar en posición de batalla.

"Salvación mundial."

"¿Salvación? ¿de qué estás hablando...?"

"Es tal y como lo estas escuchando Einzbern. Aunque lo estaba pasando por alto, vienes de un mundo paralelo, ¿verdad? Es natural que no comprendas nada de lo que está pasando por ese motivo. Pon atención. Este mundo está muriendo, la causa es desconocida, pero es innegable que la magia ha empezado a desaparecer. La vida vegetal comenzó a morir y los animales que se alimentan de dichas plantas han muerto en consecuencia. Los humanos no son la excepción"

"¡Eso, eso es...!"

"Se supone que es verano en este momento" Angelica la interrumpió mientras estiraba la mano demostrando su punto. Los copos de nieve que caían sobre sus cuerpos eran una clara indicación de que algo andaba mal.

Así es como el mundo demostraba lo mal que estaba, el eje de la tierra se había desalineado hace bastante tiempo y nadie sabía la causa, al menos no todos. Tal vez el único que sabía la respuesta a esa incógnita era el mago mariscal, pero no había indicios de que fuese a hacer una aparición o divulgar la noticia.

Por consecuencia, ha habido cambios repentinos en el ambiente que suceden a nivel mundial. Illya no necesitaba una cámara para captar que estaba sucediendo ya que lo estaba experimentando por cuenta propia.

"El fin del mundo se acerca. Si somos completamente honestos a lo mucho durara otras diez generaciones. En este punto ya debiste de haber deducido el motivo por el cual necesitamos a Miyu"

"Ustedes, ustedes usaran a Miyu como el grial y, y trataran de arreglar..."

"Si. Tu y tus amigos profesan querer salvar a Miyu, pero no pueden estar más equivocados. Miyu será quien salve a la humanidad, ese es el motivo de la existencia del santo grial. Si es que eso no se lleva a cabo lo que ustedes estarían cometiendo sería un acto de traición contra la humanidad y el mundo... Lo que ustedes mocosas tratan de hacer es matarnos a todos, un genocidio a escala global por no querer comprender el verdadero motivo detrás de todo esto"

Incluso si decía la verdad, era solamente algo demasiado extraordinario para creerlo, pero Sapphire había estado demasiado callada como para hacer algún tipo de comentario acerca de la declaración de Angelica.

-Incluso... No deberían de usar a Miyu para salvar al mundo. Eso no puede ser cierto, debe de ser una mentira...

"¿Entonces? La muerte de este mundo y los muchos en él, ¿o la vida de aquella chica?"

"¡Como si pudiésemos creer una historia tan loca como esa!" Sapphire fue la primera en recuperar la razón. Incluso si sus palabras estaban repletas de seguridad, sabía que algo andaba mal con este mundo, pero no podía flaquear en este momento, no cuando Miyu-sama estaba en peligro.

"Son lentas en tomar una decisión, ¿o es qué no tienen lo que se necesita todavía?"

De un portal dorado, salió una pequeña gema y al instante siguiente todo el mundo alrededor de Illya cambió, ya no estaban fuera de la mansión sino de pie sobre lo que parecía ser el espacio exterior.

"Les daré una lección del futuro. Sé que puedes ver ese brillo en tu cuerpo, piensa en ello como la representación física de tu prana. Magi son aquellos que pueden utilizar magia y realizar misterios"

Lo que alimenta la magia es aquello denominado prana que se puede considerar la fuerza vital de los seres vivos y eso por sí solo se le denomina OD, mientras que el prana que fluye por todo el planeta es llamado mana. Por un lado, los magi cuentan con un sistema pseudo-nervioso que puede convertir la energía vital en prana.

A eso es lo que se denominan circuitos mágicos. Sin embargo, la cantidad de prana que la vida de una persona puede producir es tan poca que ni siquiera vale la pena mencionarlo e incluso los magus más orgullosos por su ascendencia no pueden evitar bajar la cabeza ante ese hecho. Ellos solos no pueden producir energía mágica, al menos no fundamentalmente.

La mayoría del magi tiene una fuente de donde obtenerla, porque tiene el fundamento base que en este caso es el planeta, esas son las razones por las que la magia puede ser realizada.

"... Es verdad" Sapphire asintió. "Incluso nosotras venimos de una base de energía mágica proveniente del mundo"

"¡Aun así! ¡¿Qué importa?! Aunque el mundo se agote de prana o energía magia como dices, a las únicas personas que les va a afectar son a los magus, ¿no es cierto? ¡Ustedes quieren sacrificar a Miyu por razones completamente egoístas! ¡Simplemente no les gusta que la idea de no poder usar magia! Eso es solo ser egoísta..."

"No"

Ante la negativa de Angelica, Illya frenó su declaración en seco antes de estremecerse por la mirada que le estaba dando. Era una repleta de indiferencia con un toque de molestia.

"Debí de mencionarlo en un principio. Pasaran cientos de años antes de que todo el mana del mundo desaparezca por completo, aunque incluso si las bendiciones del planeta se secan los humanos podrán desarrollar medidas de supervivencia, de eso no hay ninguna duda"

"¡Si es así! ¡¿entonces por qué-?!"

"-Allí no es donde se encuentra el problema. Una vez que todo el mana se vaya la magia se irá también, lo que significa que los milagros y misterios desaparecerán y si se llega a ese punto lo único que impedirá la extinción será la ciencia: la sabiduría acumulada del hombre a través de los años y la gran estabilidad del presente"

Por supuesto, una persona podría pensar que ese método podría cargar con la esperanza de la humanidad, pero en vez de eso los humanos probablemente perecerán ante dichos eventos y eso es debido a que las mismas reglas del mundo están siendo reescritas.

"¿L-las reglas?"

"Varios puntos secos ya han estallado alrededor del mundo, en esos lugares es donde el mana se ha agotado, pero hay algo más, algo diferente. Una partícula eternamente diferente que se esparce desde estos puntos y si hay algo que los analistas a través de cualquier clase de medición u observación han podido resolver es que es un veneno, un veneno que está destinado a borrar todo lo vivo"

Era de esperarse, el planeta en su totalidad empezó a perturbar las reglas de su función. Organismos diseñados y producidos bajo esas reglas no pueden sobrevivir a ese ambiente, a ese nuevo mundo.

"¡Espera un momento!" Sapphire no comprendía del todo la idea. "Aún si lo que dices es verdad. ¿Cómo planean detener el agotamiento de mana? P-puede que se llame el santo grial, pero eso no cambia el hecho de que sea un mecanismo que utiliza prana para operar. ¡Si planean pedir la operación de más prana del que se ha usado, entonces!"

"Lo estas entendiendo todo mal, es justamente por ese motivo que no buscamos eso. Incluso si pudiéramos reponer algo de mana, ya es demasiado tarde."

Es bastante sencillo.

¿Cómo se debería de usar el mana que le queda al planeta?

¿Cuál es la mejor manera de utilizar la poca cantidad de energía mágica que le queda a este viejo mundo para una convergencia a gran escala?

"El deseo que se necesita es que los humanos se conviertan en seres que puedan sobrevivir a ese nuevo mundo y encantes el viejo mundo morirá y los humanos podrán seguir viviendo"

Angelica estiró la mano, decenas de portales aparecieron a su alrededor dejando a Illya sin ninguna vía de escape.

"En este punto ya debes de estar bien informada, así que te lo preguntaré una vez más. ¿Miyu o la humanidad? Sería sabio elegir en este momento, si decides revelarte en contra de la humanidad entonces te eliminaré ahora. Escoge Einzbern"

Pero...

... ¿Cómo se supone que debía de elegir?

Se supone que las chicas mágicas salvan a todos, ese es su deber y su principal prioridad, ellas no abandonan a sus amigos y ven al frente dispuestas a nunca fallar, quedarse de pie ante cualquier adversidad. Son seres que siempre salvan a todos.

Ella lo sabía, incluso si era un pensamiento infantil no pudo evitar aceptarlo con todo lo que conlleva. No simplemente podía elegir entre su amiga y el mundo, ¿p-por qué no mejor ambos? ¿no es eso lo que haría una heroína? ¿s-salvar a ... a todos?

¿Es qué estaba tan mal la idea de querer que todos fueran felices? Ella no podría responder a una pregunta como esa, e-era completamente imposible para alguien como ella que apenas estaba viviendo este lado del mundo. Tal vez su papá podría responder a eso, o, o... onichan.

Tal vez su onichan que siempre tenía una respuesta. Eso no lo sabía.

Pero, pero si el viejo mundo muere, entonces, ¿cambiaran los humanos? Tal vez con el santo grial que se supone que concede deseos a las personas, ¿e-eso es realmente posible? ¿Será esa la decisión correcta?

Ella... solo ella solo quería ayudar a Miyu.

"Illya-sama"

E incluso Sapphire que estaba conectada por su enlace con Illya no podía ayudarla, tampoco era consciente de que estaba pasando y aunque así fuera, su destino era ayudar a su empleadora a tomar decisiones racionales, no decidir por ella.

"Hmmp. Que idiotez"

¡ESTRUENDO!

Una lluvia de acero se interpuso entre Illya y Angelica. La expresión de Angelica de pronto se volvió bastante amarga ante el repentino invitado no invitado mientras que Illya mantenía la cabeza gacha tratando de esconder el sentimiento de impotencia.

"Incluso si la humanidad se salva eso no quiere decir que los conflictos cesaran. Nada de lo que ustedes deseen hacer importa, no se puede salvar a todos"

"Faker..."

La expresión en el rostro de Shirou carecía de cualquier tipo de sentimiento, simplemente estaba mirando a Angelica a los ojos con una mirada plana.

"Aunque su deseo sea salvar a la humanidad y que todos sean felices, no es más que un sueño estúpido idealizado por un hombre estúpido. Sentimientos hipócritas retratados en obtener algo que está mucho más allá del entendimiento humano. ¿Y qué si no puedes salvar a la humanidad? Eso no quita el hecho de que hay personas que confunden sus deseos y tratan desesperadamente de plasmarlos en algo que no necesita ser removido" dijo mirando deliberadamente a una ventana de la mansión a sus espaldas.

"Parece que has vuelto a hacer una de las tuyas mientras duermo Erika, sabes que no me gusta que interfieras en este tipo de situaciones y, aun así, deliberadamente hiciste lo único que no puedo perdonar."

"P-Pensé que haría feliz a Miyu oneechan..."

"Eso arruinaría la historia." Su mano se elevó, al momento siguiente, su palma impacto con la mejilla de Erika, el cabello negro de Darius bailó en el aire mientras su expresión se oscurecía en una mueca maniaca.

"¡¿Cuánto de mi corazón crees que he derramado para llevar esta historia a través de un buen desenlace?! ¡Solo necesitaba dos actos más y finalmente sería un héroe para la humanidad! ¡¿Acaso quieres arruinar eso?! ¡¿Quieres matar a la humanidad?!"

En algún punto, ya no solo eran cachetadas sobre sus mejillas. Sus manos se habían cerrado en puños y había algo de sangre escurriendo de los nudillos de su mano, el rostro de Erika estaba increíblemente hinchado y la parte inferior de su rostro estaba completamente cubierta de sangre.

¡Clank!

Una espada rosó su mejilla. Al instante siguiente otra docena de espadas sacudió la habitación y su expresión oscura se volvió repentinamente curiosa, pero la furia no se desvaneció. Era imposible que Emiya estuviese aquí, después de todo él estaba encerrado en su calabozo.

Sin embargo, las espadas se desvanecieron en motas azules.

"Me parece bastante divertido que pienses que aquella imitación pueda detenerme" se burló. "Incluso si de alguna manera obtuviera su verdadero poder, hay muchas maneras de impedir que Gilgamesh pueda vencerme"

Por supuesto, la única de ellas es que le impida tomar EA con diversas espadas apuntando deliberadamente a su mano mientras entra en una pelea a corta distancia. A diferencia suya, las armas de Gilgamesh necesitan salir de un portal y no proyectarse a través del espacio.

E incluso si fuese así, tiene un breve lapso antes de finalmente perder ante él, si bien es cierto que es muy poco, sus oportunidades no son nulas.

"Me sorprende que una basura como tu siga viva incluso en este mundo"

¿Cómo podría olvidar esa horrenda cara?

Aquella persona que no culpó a pesar de haberlo condenado a la orca y robarse sus logros. Es cierto que no quiso ser reconocido, pero no sería alguien tan hipócrita como para robar los méritos de alguien más.

"Ha sido un tiempo Darius."

La misma sonrisa torcida, el mismo tipo de actitud al ver algo completamente nuevo y curioso.

"Veo que sin importar el tipo de mundo en el que te encuentres sigues siendo el mismo, haciendo todo lo posible para ser un héroe"

Aquel hombre que por un tiempo pudo llamara amigo y camarada que conoció en la torre del reloj cuando estaba con Rin y congeniaron por intereses similares, alguien que hasta donde sabía podía dar su vida por la de sus camaradas.

"Me parece bastante exasperante saber que solo eres un entrometido, condenando al mundo por un deseo estúpido. ¿De verdad crees que eres lo que la humanidad necesita? ¿Un hombre con deseos de grandeza? ¿Alguien que matado a toda su descendencia a través del último milenio solo para obtener un deseo estúpido?"

Lo despreciaba. Con cada fibra de su ser, matando deliberadamente en nombre de la justicia y la "supervivencia" de la humanidad.

"Para mí no eres otra cosa más que un grandísimo estúpido".

La expresión de Darius se torció en una profunda mueca repleta de ira contenida dispuesta a explotar en cualquier momento.

"¡Desgraciado! ¡¿Quién te crees que eres?! ¡No eres más que otro Shirou Emiya de aquel otro mundo!"

"Ese es el asunto, yo soy -Emiya- Shirou".

Un hombre sin leyenda que lo respalde, pero lo suficientemente poderoso como para entrar al trono de héroes por méritos propios que no fueron reconocidos a los ojos de las personas. Alguien que se enfrentó al desprecio de la humanidad solo para ver a los demás felices.

Alguien dispuesto a nunca obtener su felicidad por el bien de los demás.

Un ser que atravesó el tiempo y el espacio velando por el futuro de la humanidad haciendo lo que más aborrecía, despreciando cada instante su propia existencia deseando profundamente terminar con él para evitar que los inocentes sufran las consecuencias.

"Soy alguien que conoce el verdadero significado de ser un héroe de la justicia"

"¡Mjölnir!"

Y el mundo se iluminó.


8256 palabras.

Lo dejaré hasta aquí por ahora, es cierto que tengo mucho en mi mano para escribir y también estoy algo avergonzado por el rumbo que estuvo a punto de tomar la historia que sería algo casi similar al fracaso, pero no me arrepiento de mucho.

Gracias a todos los que me han apoyado hasta ahora a lo largo de mi trayecto como escritor.

Y no será harem. Tal vez haya dos emparejamientos, pero menos de cuatro, en definitiva, menos de cuatro. Podre ser un idiota, pero no un estúpido.

Ya comenzó la historia de Archer, lo que debieron de haber retratado en Kaleid.

Si me lo preguntan él realmente debe de tener mucha importancia dentro de la historia debido a su inusual manera de relacionarse con la familia EMIYA, por ejemplo. Kuro adoptó una forma similar a la suya, por otro lado, Shirou (Miyuverse) obtuvo sus poderes, pero en todo esto. ¿Por qué Pandora en un comienzo no dejó de creer en la humanidad a pesar de sufrir todo eso?

Eso es lo que quiero retratar en la historia.

Ahora, yendo al punto, a partir de este capítulo las cosas comenzaran a ponerse un poco más serias. Un EMIYA traumado por su pasado y sus acciones es lo que saldrá como resultado.

¿Esperaban ver a Heracles en el fic como alguien "vivo"?

Espero y hayan disfrutado de este capítulo.

Próxima actualización: Fate in Camelot.

¿Dudas?

¿Recomendaciones?

F. P. 17/02/2022

J_A_H