Capítulo 11
Yamato
Habían pasado dos semanas desde aquel encuentro entre Mimí y yo y, aunque ambos moríamos por repetirlo, ni ella ni yo queríamos que fuera solo algo superficial. Hemos estado saliendo, hablando y de alguna manera me convertí en modelo de su marca, lo cual me favorecía, ya que la especialidad en Astrofísica me era muy demandante y apenas me daba tiempo de ello, la banda y el modelaje era para mí un ingreso extra bastante bueno.
Estaba en casa, estudiando, ya era algo tarde, pero necesitaba concentrarme, ya que tendría un examen complicado pronto, en ese momento me llega un mensaje de Taichi "Ya me abandonaste por tu novia, es necesario vernos, hazme un espacio en tu agenda", me dio algo de gracia ese mensaje pues él también había dejado de frecuentarme desde que empezó su relación con Sora, era un tonto enamorado, aunque me imagino que era de verdad algo importante, le contesté que pasara mañana temprano por mí ya que mi moto estaba en arreglo.
Me desperté muy temprano para bañarme y preparar mi mochila e ir a desayunar con Taichi.
-¿Y bien?- la sonrisa de Taichi en modo burlón era algo que en ocasiones me molestaba, a veces es muy entrometido.
-Bueno, pues aún no es oficial, todavía no se lo pido, pero actuamos como si lo fuéramos.
-Yamato, como consejo, no dejes esto así, ella merece un compromiso- ahora se notaba serio, típico de un hermano mayor.
-Lo sé… Creo que tú sabes más de su vida que lo que yo sé actualmente, y no quiero perderla ni decepcionarla… Tengo miedo, ¿sabes?, tal vez en pocos meses me tenga que ir a USA… Mi tutor me ha hablado mucho respecto a esto… No te lo voy a negar… Yo… Yo la amo Taichi, no sé qué hacer…
-Yamato…- antes de continuar, Taichi me interrumpió firmemente- el miedo no te va a permitir avanzar ni disfrutar junto a ella, si de verdad la amas sé sincero y vivan su amor hasta donde ustedes lo permitan, cada uno tiene sus metas personales y eso no debe interrumpir en su amor, si hablas con ella no sabes lo que podría suceder.
Las palabras de Taichi me dejaron pensado un poco, siempre he sido tímido, discreto y nada aventurero, así que esta experiencia para mi era nueva, ninguna relación llegaba a nada y ahora llega ella como un torbellino a mi vida y no quiero perderla o que se vaya.
-Pero decídelo pronto porque también te tengo una propuesta de parte de ella- interrumpía mis pensamientos con su comentario.
-¿Propuesta?
-Si Yamato, ella quiere ofrecerte formalmente que seas modelo de su marca y tu presentación sería en la semana de la moda de Londres y tú serías el principal.
Eso era algo que no me esperaba, ¿ser yo modelo oficialmente?, nunca lo había pensado, pero, ¿y la banda y la universidad?
-No te presiones, ella no sabe que te lo iba a pedir antes que ella a ti, lo hago para que tengas tiempo de pensarlo, la semana es en junio, nosotros estamos en los últimos detalles y ella en un par de días te hablará para preguntártelo, solo que no quería que te tomara desprevenido.
-Gracias por eso Taichi, si tengo que pensarlo bien, hablarlo con la banda y bueno, con la universidad no habría tanto problema creo yo…
-Creo que en si la banda es con quien tienes que hablarlo más, ahorita están en un buen punto y dejarlos probablemente no sea buena idea.
-Si, y tal vez a Yusuke no le agrade mucho, pero no se trata de dejar la banda, solo de acomodar mis tiempos.
-Mira, afortunadamente con este trabajo no tendrías que estar muchas horas, ya ves cómo han sido las campañas y cómo es en realidad esto, así que es una buena oferta y toma en cuenta que irás a Londres, que también es una buena oportunidad para ti y tu banda.
Después de hablar de ello y terminar nuestro desayuno, Taichi me llevó a la universidad, de camino mandé mensaje a la banda para tomar una hora y hablar con ellos.
-Adelante Yamato, creo que es una buena oportunidad para nosotros, además este tiempo que has estado ahí nuestros ensayos y presentaciones no se han visto afectados, así que no tengo problema con mi- Yusuke y sus palabras me sorprendieron tanto que no lo podía creer.
-Además- comentaba Akira- ya que seamos más famosos conoceremos a muchas chicas, modelos, actrices- decía mientras se frotaba las manos.
-Es muy innecesario tu comentario.
-Como sea, adelante Yamato, ya después veremos qué hacer con el precio de la fama.
Sus comentarios tan desagradables a veces eran suficientes para mí, una vez terminé de hablar con ellos me retiré inmediatamente para ir a casa. Mientras iba en el metro hablé para ver si mi moto ya estaba lista, en cuanto colgué me entró un mensaje de Mimí diciéndome que si me podía ver esa noche, pues tenía algo que decirme, que llevaba cena. Me puse algo nervioso, no esperaba que me hablara tan pronto. Le dije que sí, que en una hora llegaba a mi departamento y que ahí la esperaba.
Una vez llegué, acomodé rápido un poco, pues tenía algo de ropa en el suelo, guardé los trastes lavados y abrí la puerta del balcón para que se ventilara un poco. Escucho que suena el timbre y sé que es ella. Mi corazón se aceleró por la emoción de verla en mi departamento.
-¡Hola Yamato!, ¿cómo estás?
Ahí estaba ella, feliz y radiante, tenía su cabello amarrado en una coleta, tenía puestos unos shorts de mezclilla y una blusa color rosa claro, además de unas botas estilo vaqueras que le quedan muy bien.
-Te ves muy linda- sentí cómo me sonrojé- pasa por favor- noté que ella también se sonrojó.
-Gracias por aceptar que viniera Yamato, hay algo que quisiera preguntarte y lo iba a hacer después, pero me ganó la emoción y quise comentártelo cuanto antes.
-Siempre me encanta verte, ¿te parece si servimos la comida y me vas platicando?
-¡Claro!- se notaba visiblemente emocionada.
Una vez que la servimos, empezamos a platicar de nuestros días, omitiendo claramente lo que había hablado con Taichi. Notaba que ella estaba nerviosa de decirme las cosas, así que le pregunté acerca del motivo de su visita.
-Pues… Verás…- por un momento dejó de cenar, agachó la mirada y, a pesar de que se notaba impaciente por decírmelo, no tomaba las fuerzas para hacerlo.
-Acepto ser tu modelo- dije finalmente. Por supuesto que no se esperaba esa respuesta, quedó atónica y se notaba apenada.
-¿C… Cómo supiste?
-El chismoso de Taichi me lo comentó, le juré que no te iba a decir nada, pero entre nosotros no hay secretos, y por favor no le digas a él que te dije o se enfadará bastante.
-Muchas gracias por aceptar esto- sus ojos se notaban cristalinos, estaba agradecida de que le hubiera dicho que si, y su expresión a mi me hacía inmensamente feliz, amaba verla de esa manera.
Mimí
Era el día antes de viajar a Londres para el evento de la semana de la moda, estaba vuelta loca porque el traje de Yamato todavía no era recogido del a tintorería y mi vestido no estaba planchado, Sora se iba a encargar de ello y, aunque confío en ella, mi ansiedad no me permitía estar relajada ante este evento tan importante.
-¿Moshi moshi?- contesté a mi celular- ¡Gracias Sora!, en cuanto los tengas me los traes a mi departamento, todavía estoy empacando, Yamato ya empacó, Taichi igual, tú igual, no puedo creer que sea la única que no lo ha hecho.
-Entiendo que estés así de nerviosa, recuerda quién eres, tienes la experiencia y el trato, respira y enfócate Mimí.
Ante las palabras de Sora me quedé un poco helada, no porque fueran palabras negativas, sino porque tenía razón, ¿en qué momento me volví a sentir así después de toda la experiencia que tengo?, ni Yamato estaba tan nervioso como yo, ¿qué me tenía así?, probablemente que regresaba a ese mundo que había dejado y no quería volver; acepté estar porque soy una mujer diferente, ya me reconozco a mí misma en el reflejo del espejo, no tenía que preocuparme por regresar, por lo que dijeran los medios. Regresar a Japón fue un atino en ese sentido, todo es más tranquilo aquí, sin embargo, esa otra noticia también me tenía nerviosa.
El sonido del timbre me sacó de mis pensamientos, afortunadamente ya estaba por terminar de hacer mi maleta, la dejé para ir a abrir y después terminar de guardar todo.
-¡Sora!
-Me traje de una vez a los chicos, así podremos partir todos juntos mañana temprano.
-¡Perfecto!, Wallace no debe tardar, fue por cena y él también tiene lista su maleta, solo me faltan unas cosas, pásenle y acomódense en lo que regreso.
-¿Quieres que te ayude?- me preguntaba Yamato.
-Por favor- le dediqué una sonrisa.
-¡No hagan nada que podamos escuchar!- nos gritaba desde la sala Taichi, solo pude imaginar a Sora reprendiéndolo ante tal comentario.
-¿Cómo estás?- me preguntaba Yamato ya estando en mi habitación.
-No te voy a mentir, estoy nerviosa, después de tanto tiempo voy a regresar a ese mundo que dejé por mi salud, pero a la vez me gusta la idea de regresar, creo que no tiene sentido.
-Bueno, es parte de ti Mimí, independientemente del daño que llegaste a sufrir, gran parte de ti es por eso, lo que eres, lo que aprendiste, la gente que conoces, toda esa experiencia de una u otra manera te construyó. Confío en ti y me tienes para darte más fuerza.
Algo que me encantaba de este hombre, de mi hombre, es que de verdad me entendía, me escuchaba y me comprendía, ante sus palabras no dije nada, solo me acerqué y lo besé profundamente.
Wallace regresó con la cena, terminé mi maleta y Yamato y yo salimos para cenar con todos. Verlos ahí, tan felices, acompañándome, me hacía sentir tan feliz, como hace mucho no me sentía, podría llegar a decir que incluso me sentía vacía, y ahora ellos llenaban un huequito en mi corazón.
Y Yamato… Él para mí fue una luz, las vivencias que he tenido no son precisamente satisfactorias, lo que pasó con Charlie fue la gota que derramó todo, me estaba dando por vencida en muchos sentidos, pero Yamato, él es un hombre maravilloso, sincero, aunque era bastante serio y tímido, a mi me mostraba lo más profundo de él, teníamos una conexión tan grande que incluso sin hablar, nos entendíamos maravillosamente.
Era el día, solo faltaban un par de horas para llegar a la alfombra roja del evento, mi cuerpo experimentaba una emoción incontrolable, Sora me llegó a tener que aterrizar un par de veces para poder concentrarme.
Esto era importante no solo porque de alguna manera regresaría a este mundo, si no que sería la presentación de Yamato y, aunque sé que él está de acuerdo con todo, no quisiera que se arrepienta de todo lo que pueda pasar.
-La limousine está por llegar Mimí, todos listos, en 20 minutos les hablo para que bajen y nos vayamos.
-¿Lista?- me preguntaba tranquilamente Yamato.
-Lista- le dije después de un suspiro.
-Aquí está tu bolso Mimí, tiene todo listo.
-Gracias Sora.
-No puedo creer que estemos así de elegantes- decía Taichi- nunca había usado un traje tan caro.
-Te queda bien, es un Tom Ford por cierto, por si te preguntan- le dije mientras le sacaba la lengua.
-También el tuyo es Tom Ford, te queda perfecto- le decía a Yamato.
-Perfecto para combinar contigo mi hermosa- ¿cómo no me derretiría con esas palabras?
El auto que nos mandaron era de extremo lujo, no recordaba esto, había muchas cosas a las que yo estaba tan acostumbrada que no prestaba atención a ciertos detalles, Taichi y Sora estaban emocionados por el interior de la limousine, a Yamato parecía no importarle, él solo me tenía tomada de la mano y miraba hacia afuera. Nunca me sentí tan segura.
-Vamos llegando, les explico, Mimí ya sabe la dinámica de esto. Avanzaremos poco a poco, por las personas que vayan llegando, nosotros nos bajaremos un poco antes de que empiece la alfombra roja y caminaremos despacio hasta llegar a la prensa, habrá varios fans y gente que no es del medio, si hay fans de ustedes pueden acercarse si gustan, solo que la seguridad a veces es algo pesada.
-Gracias Wallace- le dije tranquilamente, me alegraba tenerlo conmigo.
-Bien, vayan preparando sus cosas para bajar.
Sentí como Yamato me tomó más fuerte de la mano, giré mi cabeza para mirarlo y con su mirada me decía que estaba ahí para mí.
Wallace bajó primero para visualizar la todo, luego le pidió a Sora y Taichi que bajaran y al final bajamos Yamato y yo.
-Taichi y Sora, tómense de las manos y vayan caminando, lentamente por favor, no se acerquen a ningún reportero hasta que yo se los diga, si les piden fotos ustedes posen. Yamato, toma a Mimí de la mano y no la sueltes por nada del mundo, no se vayan a separar- ante las palabras de Wallace me preocupé un poco, no había usado ese tono en mucho tiempo, lo cual me dejó pensando en… Oh no.
Cuando nos fuimos acercando más a la prensa se escuchaba más ruido y más alboroto, entre las luces de las cámaras, los gritos de los reporteros, de las personas, el revuelo que se armó, no lograba verlo, ¿acaso tuve la mala suerte de que estuviera al mismo tiempo que yo?, maldita sea,
-¡Mimí!, ¡Mimí!, tanto tiempo por fin regresas a tu mundo, ¿qué sientes de estar aquí?
Empezó el bombardeo de los reporteros, creo que no estaba tan lista para este regreso como pensaba. Mi corazón se empezó a acelerar, no sabía a quien dirigirme, Wallace era quien evadía la mayoría de las preguntas por mí, lo llegué a ver un poco lejano, al mismo tiempo, Yamato nuevamente me apretó la mano para recordarme que estaba ahí para él. Me giré un poco para mirarlo y besarlo cuando sentí un jalón en mi brazo derecho que me hizo estremecer.
-Qué gusto verte Mimí.
No escuché nada más, de un momento a otro solo vi a Yamato que le dio un golpe en la cara, era Charlie, estaba ahí.
-¡Si vuelves a tocarla te parto los brazos!
Fue lo único que escuché de voz de Yamato, Charlie estaba tirado en la alfombra, Wallace tomó a Yamato para que se tranquilizara, los reporteros empezaron a bombardear la escena de fotografías y comentarios desagradables, lo único que quería era salir de ahí.
