¡Hola!
Les traigo la continuación de esta historia, espero les guste. Gracias por las visitas y por los reviews, lamento haber demorado tanto en actualizar :( Ojalá les esté gustando la historia, así como a mí me está gustando re escribirla y tratar de, al fin, darle un final.
GRACIAS TIYANA PARTHENOPAEUS, eres en gran parte responsable de que me haya animado a regresar un ratito a fanfiction y a aportar un poquito al NejiTen.
Disclaimer: Los personajes de Naruto NO ME PERTENECEN, son propiedad de Kishimoto Masashi.
II.
El día de su cumpleaños no pudo terminar de mejor manera, sus amigas habían preparado una pequeña reunión para festejar junto a otros de sus seres queridos. No tenía idea de cómo lo habían logrado estando ella todo el día en el departamento mientras ellas salían a trabajar casi todo el día. Estaba gratamente sorprendida y agradecida con las chicas.
Cuando el último de sus amigos se retiró comenzaron a ordenar la sala de estar y la cocina, gracias a Dios que el día siguiente era sábado y tendrían todo el día para reponerse del desvelo y la reseca. No es que tomaran tanto, tal vez ese era el problema, pero no había tenido oportunidad de compartir mucho con sus amigos últimamente y entre brindis con tal o cual persona, terminaron todos un poco pasados de copas.
—Así que 29 años. Disfruta el último año de la veintena, querida.
—Cierra la boca, Temari, no me recuerdes que los treinta se acercan… pero vivir todo este tiempo ha sido un verdadero placer.
—Pues claro, más teniendo amigas como nosotras.
—Eso no se discute, Ino… ¿TenTen?
La castaña tenía la mirada perdida en el infinito, concentrada en sus recuerdos. Sí había sido todo un placer vivir todo lo que había vivido hasta ese punto, pero sentía que algo faltaba, más bien estaba segura de ello. Los recuerdos de su infancia y adolescencia eran un tanto confusos, no recordaba mucho de sus padres o de sus amigos, sabía que había tenido un accidente cuando ella y su familia se dirigían en coche a Kioto a visitar a su abuela… sólo ella sobrevivió.
—Date prisa, TenTen. Si no lo haces, nos perderemos los fuegos artificiales del festival.
—¡TenTen!
Volteó a ver a su amiga asustada, no supo en qué momento se perdió en sus pensamientos, sus pocos recuerdos.
—Disculpa, Temari. ¿Decías algo?
—Sí, que últimamente estás muy distraída, pero además de eso nos preguntamos si has encontrado algún puesto que te interese y no me malinterpretes, no te estamos apresurando a encontrar trabajo, es sólo que tal vez Ino tenga algo para ti.
—¿En serio? ¿De qué se trata, Ino?
—Bueno no es que yo, como tal, tenga algo… ¿Recuerdan que les he hablado de Haruno?
—¿La del cabello rosa?
—La misma… Tienes suerte de que no te conozca, TenTen, así podrás postularte más fácilmente a alguna vacante.
—¿De qué se trata?
—Pues a la frentona le han asignado las redes sociales de un nuevo restaurante… Claro, sólo porque es íntima amiga de la hija del dueño… Como sea, escuché que mañana mismo comenzará a publicar y promocionar el lugar, lo primero que hará será lanzar una convocatoria de las plazas disponibles.
—¡Ino! Me has dado una buenísima noticia… Tienes que avisarme el momento justo en que se publicará la convocatoria. Ya mismo me abro una cuenta de todas las redes.
—Te has lucido, Ino. Tus dotes de espionaje no tienen rival. ¿Quiénes son los dueños del lugar?
—Es la familia Hyuga, ya saben los que son dueños de casi todo Japón.
Ese apellido lo había escuchado sinfín de veces, sabía que era la familia más rica del país o, incluso, de toda Asia y algo dentro de ella comenzó a romperse poco a poco, su seguridad, lo más probable era que solicitaran chefs reconocidos, famosos, de las mejores escuelas de cocina del planeta… ella no era uno de esos chefs. Sin embargo, por alguna extraña razón para ella, el apellido Hyuga la llevó a pensar en su sueño.
—¡BUENAS NOCHES!
—¿Siempre tienes que ser tan escandaloso, Naruto?
—También me da gusto verte, Neji.
—Deja de ser tan dramático, tonto. Hyuga.
—Uchiha.
—Ustedes siempre tan elocuentes.
Esa noche Neji había accedido, no sin muchos ruegos de por medio por parte de Naruto, a salir con el par de raros a los que consideraba sus amigos. Desde el momento en que se fue de Japón nunca dejó de estar en contacto con ellos, eran, además de sus molestos familiares, la única conexión que tenía con su país y con el pasado. Ellos habían sido testigos de los acontecimientos que lo llevaron a salir, casi, huyendo de Japón y nunca lo juzgaron ni trataron de convencerlo de regresar. Eran, a su manera, los mejores amigos que había tenido. Aunque, siendo francos, a veces Neji no podía creer que ese chico rubio e hiperactivo fuera uno de sus mejores amigos.
—¿A qué debemos el honor, Hyuga?
—A nada en especial sólo tenía ganas de cambiar un poco la rutina.
—Sí, claro. Neji, no nos engañas, eres un hombre de rutinas. ¿Qué necesitas?
—¡Vaya! El tonto más tonto puede ser suspicaz.
—¡Cállate, Sasuke!
—La verdad es…
La verdad es que los recuerdos lo estaban atormentando más que otros días, la verdad es que no había podido sacar de su cabeza a TenTen, ni en todos esos años, ni en ese día en especial, el día de su cumpleaños, el día que también se cumplían quince años sin saber de ella. Era consciente de que sus amigos sabían lo que le pasaba, pero no podía permitirse expresarlo en voz alta, no de momento.
—La verdad es que necesito de su ayuda y la de sus familias para el nuevo restaurante de los Hyuga.
—No veo cómo podríamos ayudarte, Hyuga, lo tienes todo bajo control o eso me pareció la última vez que fui al que será el restaurante.
—Te equivocas, aún tengo que pulir algunos detalles y es ahí donde necesito su ayuda.
—Lo que necesites, Neji.
—Naruto, ya que tu familia está en la industria alimenticia me gustaría que ustedes nos brindaran los productos que necesitaremos para los platillos que queremos ofrecer a nuestros clientes. Uchiha, me gustaría que tu familia se encargara de la seguridad del establecimiento, ustedes cuentan con los mejores elementos de seguridad y me gustaría que estén disponibles para el restaurante.
—Sabes que puedes contar con ello, Hyuga, y también puedes contar con nosotros si quieres hablar de lo que te atormenta.
Miró a sus amigos, seguro de las palabras dichas por Sasuke, cada uno a su manera le ofrecía su apoyo incondicional. Uno con una sonrisa enorme adornando su rostro y el otro con su semblante parco. Sabía que estarían ahí para él cuando los necesitara. Procedieron a ordenar algo de cenar y su encuentro transcurrió entre risas por parte de Naruto, una que otra mirada asesina de Sasuke hacia el rubio y un par de sonrisas discretas de Neji ante las ocurrencias y peleas entre sus amigos. Pagaron la cuenta y decidieron regresar a sus respectivas casas a pesar de que aún era temprano
—¿Prefieres conmemorar este día a solas todavía, Hyuga? No me mires como si te sorprendieras, no es como si fuera un secreto que no has podido olvidarla.
—TenTen sigue siendo muy importante para mí, dudo que alguna vez logre olvidar nuestra amistad o los sentimientos que no pude confesarle.
—Es como si se la hubiera tragado la tierra. – dijo con un suspiro el joven Uchiha recibiendo a cambio una mirada confundida por parte de su amigo.
Y fue entonces que Sasuke decidió guardar silencio mientras ambos seguían esperando a que Naruto saliera del baño, porque nadie sabía, mucho menos el idiota rubio al que consideraba como su hermano, y nadie debía enterarse nunca de que él, también, había tenido y seguía conservando fuertes sentimientos por la misma mujer que Neji, que en ese día él también sucumbía a los recuerdos de ella y añoraba volver a verla.
Gracias de nuevo por tomarse el tiempo de leer :D
