-La historia y los personajes no me pertenecen en lo absoluto sino que son de la completa autoria de Masashi Kishimoto más la narración y/o utilización de los hechos son de mi absoluta responsabilidad para la dramatización, sentido y cronologización de la historia :3 los eventos de este fic tienen lugar en medio de los acontecimientos del Capitulo 66 de Boruto: Next Generation y dentro de los futuros capítulos de mi otro fic "El Sentir De Un Uchiha". Les sugiero oír "Geronimo" de Sheppard para la escena del entrenamiento, "Better In Stereo" de Dove Cameron para Sakura e Ino, "My Love" de Sia para las escenas de Sasuke y Sakura, y "Love Story" de Taylor Swift para Naruto y Hinata.
A usanza de los viejos días donde habían sido Genin—ahora nuevamente lo eran, pero eso era otra historia—y todo era en cierto modo mucho más fácil, en un cuadro que fácilmente habría resultado nostálgico para cualquiera es que Sasuke y Naruto se encontraban trepando un árbol sin otra ayuda que el flujo de su chakra y que se concentraba fuera uniforme e ininterrumpido para no caer a la par—exactamente como ya había ocurrido en el pasado—que competían entre si y no con palabras sino que con miradas que decían todo y nada a la vez. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que habían entrenado en cuanto al control de chakra se refería, por lo que no fue nada extraño para Sasuke y Naruto que trepar exitosamente el árbol ante ellos fuera casi tan difícil como ya lo había sido la primera vez, y no era ninguna broma. Al pie de ambos árboles y leyendo despreocupadamente su infaltable novela, Kakashi los contemplaba con admiración y orgullo entremezclados, inicialmente no había estado del todo seguro si sería apropiado plantearles este tipo de ejercicio a Genin que se habían graduado hace poco de la academia y que debían aprender de la vida como Shinobi antes de perfeccionarse, pero la verdad sabía que esos tres niños tenían grandes ansias de progresar y llegar lejos, y él los ayudaría a la par que paleaban el aburrimiento que sentía por las misiones categoría D que aún se veían forzados a realizar, mas como ellos esperaba que eso durase poco tiempo.
-No olviden que el control de chakra es algo esencial y que todo ninja debe manejar, ningún jutsu resultara si solo adivinan las proporciones, la importancia esta en los detalles— recordó Kakashi despreocupadamente y en voz alta. —Pero por lo visto ambos lo están entendiendo muy bien— observo al seguir con la mirada los progresos de ambos y que iban muy parejos entre sí, dentro de poco ambos alcanzarían la cima sin problemas.
Ser ninja era algo que estaba sujeto a más cosas que solo ser fuerte, la fuerza era algo determinante, sí, pero no en cada ocasión ni enfrentamiento sino que era una variable, la fuerza no era lo único que se necesitaba a la hora de ganar una batalla, de nada servía la fuerza bruta y por lo que Kakashi en nada se sorprendió de que al plantear el ejercicio la primera en lograrlo exitosamente al primer intento fuese Sakura, esa niña de aspecto delicado e inocente era una caja de sorpresas con su agudo ingenio e intelecto en la cima de sus cualidades hasta ahora, y la fuerza bruta también se estaba haciendo un merecido lugar pero poco a poco. Apartando temporalmente la mirada de Sasuke y Naruto, Kakashi centro su atención en el lago en las inmediaciones del campo de entrenamiento y donde Sakura se encontraba sujeta a su propio entrenamiento "privado" y que tenía como mayor dificultad caminar sobre el agua sin interrumpir su flujo de chakra, algo que a esas alturas ya había dominado y convertido en un juego de niños desde luego, no podría ser de otro modo. Con si fuese una niña pequeña chapoteando sobre un charco y se sentía así, Sakura sonrió inevitablemente ante el roce del agua bajo sus pies, el control de chakra era lo que mejor se le daba, pero había pasado tanto tiempo desde la última vez que había tenido tiempo de entrenar en ello que había temido estar oxidada por pasar tanto tiempo en el hospital, pero estaba equivocada y le agradaba que así fuera.
-¿Cómo vas, Sakura?— pregunto Kakashi alzando ligeramente la voz para ser oído por ella.
-¿Por qué no me dijo que hiciera esto antes? Es increíble— chillo la Haruno de emoción mientras volteaba a verlo, sin hacer desaparecer su sonrisa.
-Porque creí que no estarían listos— obvio el Hatake mordiéndose el labio inferior para ahogar una carcajada al escucharla gritar de emoción, —pero todos progresan de forma excelente, sobre todo tu— felicito, orgulloso de los tres Genin bajo su tutela, habían resultado ser una grata sorpresa para él.
Ya fuera porque se sentía halagada por las palabras de su Sensei como apasionadamente divertida por estar en su elemento como lo era el control de chakra, Sakura chillo de emoción, gritando a todo pulmón como una niña pequeña, riendo para sí mientras saltaba sobre el agua, jugando con el suave roce de las ondas bajo sus pies. Con las manos en los bolsillos, Kakashi sonrió ligeramente bajo la máscara, esos chicos eran ciertamente diferentes de todo lo que había esperado y sí que no había tenido esperanzas sobre ellos en lo absoluto, y le alegraba haberse equivocado respecto a ellos porque conocerlos era una gran alegría, tal vez la mayor alegría en su vida hasta ahora.
Tamborileando monótonamente sus dedos contra la superficie de la mesa, Sakura suspiro profunda y pesadamente para sí mientras disfrutaba del último de los dangos que quedaban en su plato mientras que su taza de té se encontraba completamente vacía desde ya hace un par de minutos en tanto continuaba esperando pacientemente a que Ino llegara, habían acordado reunirse en medio del lapsus de descanso de las misiones que ambas debían realizar junto a sus equipos, para hablar como amigas que eran y cuyo vinculo habían retomado desde su reconciliación. Cinco minutos y me voy, se dijo Sakura empezando a hartarse de estar ahí esperando y sin hacer nada cuando la ociosidad era algo que no toleraba ni toleraría jamás...una inevitable sonrisa se formó en sus labios al percatarse que incluso en su mente podía escuchar la voz de Sasuke, literalmente estaba pensando lo mismo que él diría de estar en su lugar, ¿Consecuencias de estar casada con él desde hace más de una década? Tal vez, pero las aceptaba con gusto. Tan concentrada como estaba en sus pensamientos, nada le impidió escuchar los pasos de Ino que finalmente y a pleno trote se sentó delante de ella, llevando una de sus manos al centro del pecho mientras que con la otra se acomodaba vanidosamente el cabello tanto por inercia como para no perder costumbre mientras recuperaba el habla ante la estoica expresión en el rostro de su amiga que no se inmuto en lo absoluto.
-Perdón, no quería llegar tarde pero algo se presentó— la Yamanaka por fin fue capaz de hablar, sonriendo nerviosamente para si por la apresurada carrera que había hecho.
-No vives tan lejos, ¿Por qué tardaste tanto en llegar?— cuestiono la Haruno, no sabiendo bien si creerle, no sin una aclaración coherente.
-Déjame en paz, la paloma tuerta que me asusta estaba en mi puerta— se defendió Ino con infantil puchero, temblando para sí porque detestaba a esa paloma.
-Madura, Ino— reprendió Sakura, negando para sí al oírla, ¿Quién le tenía miedo a una inofensiva paloma?
-¿Ah, sí?, ¿Yo tengo que madurar?— la rubia cruzo los brazos por sobre su pecho, desafiante, —¿y qué hay de tu miedo a las arañas?— inquirió alzando una ceja y exigiendo una respuesta.
-No es miedo, simplemente les tengo un muy sano respeto— protesto la pelirosa encogiéndose de hombros con aparente inocencia.
Observándose con falsa desconfianza por un par de segundos, ambas amigas no dudaron en estallar en carcajadas mientras se sonreían la una a la otra, la verdad Ino se había mostrado bastante escéptica al principio, no podía o no quería creer que Sakura estuviera dispuesta a hacer a un lado sus sentimientos por Sasuke para no perderla a ella como amiga ya que había sido eso lo que las había separado, después de todo Sakura estaba enamorada del Uchiha desde que era una niña, pero increíblemente y contra todo pronóstico de parte de Ino, Sakura no solo había cumplido con su palabra sino que además les había resultado enormemente fácil a ambas recuperar todo el tiempo que habían perdido, como si jamás se hubieran enemistado la una contra la otra, y era mejor no recordar aquella época que debía quedar olvidada y enterrada. Por supuesto que por mucho que lo deseara, Sakura no podía contarle a Ino toda la verdad sobre el viaje en el tiempo y demás pero era consoladoramente tener a su lado a quien siempre había considerado y consideraría una hermana, la hacía sentir invaluablemente bien poder hablar con ella casi todo el tiempo, no de todo pero si para escapar un poco de la situación de encontrarse atrapada en el pasado y sin sentirse sofocada por ello. La verdad no podía alcanzar a entender cómo es que una vez había sido tan tonta para enemistarse con ella por sus sentimientos por Sasuke, era una suerte que aquí pudiera hacer todo diferente, aunque nada repercutiese en la realidad.
-¿Cómo salió todo en tu última misión?— curioseo Sakura por fin, esperando que ella estuviera disfrutando de un panorama más alentador que el propio.
-Por ahora todo es rango D, sé que lo entiendes— suspiro Ino, frustrada por ello pero conteniéndose porque no podía cambiar las cosas.
-Lo hago, pero no pierdas la esperanza, tal vez pronto llegue la misión que tanto buscas, al menos eso espero yo— aconsejo la Haruno con un tono de voz amable y sereno que despertó curiosidad en Ino al oírla. —Es una corazonada— declaro finalmente a modo de justificativo.
-Pues te llamare bruja si tu corazonada resulta ser verdad— afirmo la Yamanaka con tono bromista, decidiendo creerle hasta tener pruebas que dijeran lo contrario.
Sin importar que Sakura fuera irritante y malgeniuda—ella también, aunque por su propio egocentrismo no le gustaba reconocerlo ante cualquiera—, Ino debía reconocer que si alguien tenía buen juicio de entre las personas que conocía, ese alguien era Sakura, claro que quería tener misiones realmente desafiantes a las que enfrentarse pero no le molestaría continuar realizando misiones de rango D por un tiempo más, ambas estaban recuperando el tiempo perdido por su tonta rivalidad, incluso habían hecho varias pijamadas en sus días libres, jugando como niñas y chillando de emoción en medio de la noche. Encontrando sus miradas entre sí, Sakura e Ino se sonrieron entre sí, diciendo te extrañe sin necesidad de emplear palabras, uniendo sus meñiques mientras jugaban con pulgares intentando vencerse antes de abrazarse cariñosamente; vivir el presente y estar juntas en verdad era algo invaluable y lo disfrutarían cada segundo.
Tras otra larga semana de entrenamiento y misiones, Sasuke se mantuvo completamente silente, a solas dentro de la bañera en su apartamento, con su mente perdida y repleta de emociones conflictivas sin importar que en el exterior pareciera completamente imperturbable; inicialmente había esperado que el viaje en el tiempo durase días o una semana pero ahora y tras más de un mes en el pasado, Sasuke al igual que Sakura estaba forzado a quedarse en esa realidad sin importar que no estuviera de acuerdo, bufando para si en ese momento al hundirse por completo en el agua en un intento por alejarse de esos pensamientos. Desearía poder abandonar la aldea y buscar a su hermano, hablar con él y volver a verlo al menos una vez pero las cosas no eran tan sencillas y él no quería que lo fuesen, no cuando todo lo que quería era recuperar todo el tiempo perdido junto a Sakura, necesitaba y quería ser egoísta desesperadamente, había ignorado sus propios sentimientos por demasiado tiempo y no volvería a cometer el mismo error. Teniendo llave del apartamento—Sasuke le había dado una copia—, Sakura recorrió cada rincón hasta finalmente dar con su esposo, sentándose en el borde de la bañera desde donde lo contemplo aparentemente impasible y con los ojos cerrados, como si estuviera durmiendo, pero no lo estaba, lo noto en cuando Sasuke abrió los ojos y por fin saco la cabeza del agua, revolviéndose ligeramente el cabello, con su expresión cambiando al instante de la inequívoca melancolía a la serenidad, lo cual la hizo sonreír.
-Sakura— si había un momento perfecto para Sasuke, era ese, teniéndola a ella a su lado la tormenta y el caos en su mente desaparecía en un parpadeo.
-En la nota que dejaste, decías que querías verme— obvio la Haruno con una sonrisa, apartando la mirada por mero pudor.
-Quiero que te quedes esta noche, quiero que te quedes y duermas aquí — confeso el Uchiha por fin, sabiendo que podía ser sincero con ella, —así sabré que no estoy solo en el mundo— no era su intención sonar melancólico pero no podía evitarlo si todo lo que deseaba era estar a su lado a cada momento.
Hasta ahora mantener las apariencias estaba probando ser todo un reto para ambos, como en los viejos días en que ambos habían comenzado su relación y donde habían compartido un apartamento y luego viajando juntos, compartiendo y formando un hogar, disfrutando de la presencia del otro cada día, deseaban poder pasar cada instante juntos pero no era posible aunque lo desearan, en esta línea cronológica no dejaban de ser Genin de doce años que tenían que llevar otra clase de vida, aun así y en tantas ocasiones como le era posible Sakura no dudaba en escaparse unos minutos de casa con el pretexto de visitar a Ino para cenar con Sasuke o reunirse durante las sesiones de entrenamiento, porque tener que estar separados ahora que por fin tenían una infinidad de tiempo para estar el uno con el otro era inadmisible, para ambos. Tener que pasar tiempo separados, durmiendo en camas individuales, separados por metros y metros de distancia entre si estaba probando ser una tortura para Sasuke, si, era dependiente de la presencia de su esposa, ¿y qué? Por fin había conseguido dejar atrás las pesadillas y dormir en paz desde que Sakura estaba en su vida pero ahora que debían guardar las distancias las pesadillas estaban regresando y solo había una forma de ahuyentarlas y conciliar el sueño; tener a Sakura a su lado a cada momento, tanto al abrir los ojos como al cerrarlos. Enternecida, Sakura sonrió ligeramente al escucharlo, situando una de sus manos por sobre la de Sasuke al costado de su pierna en el borde de la bañera, entrelazando sus dedos contra los suyos y sin apartar su mirada de la de él, unidos.
-No estás solo, eso ya deberías saberlo— recordó Sakura en voz alta y con su característica determinación, haciéndolo sonreír ladinamente, —pero si te hace sentir mejor que yo esté aquí, entonces me quedo, hasta que me pidas que me vaya— sonrió estrechando la mano de él entre las suyas.
Es cierto que ambos habían cometido muchos errores pero nadie tenía derecho alguno de juzgar sus actos sin importar que en ese momento quisieran ser egoístas, es más, merecían serlo, ambos habían sacrificado mucho en pro del mundo Shinobi y de la aldea, ahora era lo justo que se les retribuyera un poco de felicidad, ¿no es así? Era lo mínimo que se merecían. En silencio, Sasuke contemplo y admiro la insólita perfección de su esposa; sus brillantes ojos esmeralda que le arrebataban el aliento con una sola mirada, su piel blanca como el alabastro y cuyo sonrojo en sus mejillas la hacía lucir más inocente que nada en el mundo, sus cabellos rosados que en ese momento no dudo en acariciar, alzando una de sus manos para jugar con las puntas antes de situar su mano tras la nuca de ella y acercarla hacia sí en un movimiento que inevitablemente la hizo caer dentro de bañera, sobre su regazo. Entre risas y viendo su vestido empaparse de agua, Sakura envolvió por inercia sus brazos alrededor del cuello de Sasuke, encontrando sus ojos con los de él solo segundos antes de que él acunase su rostro con ambas manos para finalmente unir sus bocas en un beso apasionado, devorando sus labios con una vorágine que inevitablemente hizo a Sakura jadear en vano, viendo su voz ahogada en medio del beso al que no protesto en lo absoluto sino que todo lo contrario, porque sabía que este no era un beso como los demás que podían surgir en cualquier momento espontaneo, no, tras eso había una intención y una necesidad que ella noto al instante, seria tonta si no hubiera percibido el brillo en sus ojos desde el principio.
-¿Tienes miedo?— pregunto Sasuke, rompiendo el beso y pegando su frente a la suya, viéndola como lo que era; su todo en el mundo.
-Vergüenza— corrigió Sakura, sintiendo su mano sobre el cierre del vestido, deslizándolo lentamente, dándole tiempo a protestar, pero no lo hizo.
-¿Y por qué?— cuestión el Uchiha, deslizando con cuidado el cierre hasta el final y procediendo a descubrir sus hombros.
-Porque ahora yo…— resulto todo un reto para la Haruno intentar hablar mientras sentía los labios de su esposo recorrer los costados de su cuello hasta llegar a sus hombros, deseaba decir no pero a decir verdad no quería detenerlo, —todo es diferente, solo somos…— le faltaron las palabras por completo, sentía la respiración de Sasuke contra su piel y todo lo que quería era decir si, desesperadamente.
-¿Somos qué?— desafío él en espera de una respuesta que lo detuviese, pero no veía eso en sus ojos sino el mismo fuego que él sentía.
-No tengo palabras— corto ella, dándose por vencida, volviendo a unir sus labios con los de él en un beso que les corto la respiración.
Por favor, no iban a pensar que estando atrapados en el pasado iban a apartar las manos el uno del otro, ¿verdad? En caso de que muchos lo olvidaran—en el presente, por supuesto—llevaban más de una década casados y casi toda su vida juntos, contenerse hasta ese día al verse de forma infaltable durante gran parte de las horas del día había sido todo un reto…para ambos, por lo que en ese momento e ignorando todo lo que fuera correcto o incorrecto, Sakura simplemente envió al carajo su mente por tiempo indefinido, disfrutando del beso y entrelazando sus dedos con los rebeldes cabellos azabaches de su esposo. Sonriendo de forma inevitable en medio del beso al ver a la mujer que más amaba y admiraba al mismo tiempo doblegarse ante el mismo fuego que luchaba por consumirlos a ambos como un torrente, Sasuke termino de deslizar la empapada tela del vestido por los hombros de su esposa, situando una de sus manos sobre su cadera y la otra por sobre su pecho, sintiendo los latidos de su corazón a través de la húmeda tela que se acumulaba entre ambos como si se tratase de una segunda piel. Rompiendo el beso, el Uchiha deslizo lentamente sus labios por el costado del cuello de su esposa, acallando un ligero jadeo lo mejor posible contra la piel de Sakura al sentir las piernas de ella a cada lado de su cuerpo envolviéndose contra su cadera, y sus pechos chocando contra su torso a un teniendo la tela mojada de su vestido como una débil barrera que fue insignificante para ambos en ese momento...
¿Estaba bien ser egoístas? Nada de eso importaba realmente, solo estar juntos, y para lograrlo Sasuke estaba dispuesto a descender a los infiernos de ser necesario.
-¡No! Quiero estar en una misión real, algo retador y emocionante, no estas cosas de niños— protesto Naruto, simplemente harto de tener que continuar realizando misiones de categoría D, —anda, ¿si, viejo?— solicito con su característico tono infantil.
Cuando se lo proponía, Naruto siempre se había considerado como alguien muy paciente, primero porque era un adulto, segundo porque había madurado y tercero porque era el Séptimo Hokage y debía comportarse como tal, pero en ese momento simplemente no soporto más sin importar que estuviera ante el tercer Hokage e Iruka Sensei, no solo ya era apropiado que tuviera lugar el viaje a la Tierra de las Olas, sino que el Uzumaki ya estaba más que harto de las misiones de categoría D, ¡No era un Genin ni un mocoso! Bueno, ahora de nuevo era un Genin, en parte pero a la vez no lo era. Entornando los ojos de forma inevitablemente, Sasuke y Sakura intercambiaron una mirada entre sí, el Uchiha de brazos cruzados y la Haruno fingiendo que escuchaba el debate que estaba teniendo lugar, ya sabían cómo acabaría todo por lo que era un tanto aburrido sentir que todo sucedía como si fuese una reminiscencia, algo que ya habían vivido una vez, pero no podían evitarlo. Hasta Kakashi quien suspiro profundamente debía de reconocer que continuar realizando misiones de categoría D lo estaba fastidiando a mas no poder, y si se mantenía callado solo lo hacía porque era su deber y porque estaba en presencia del Hokage; estaba convencido de que Naruto, Sasuke y Sakura se encontraban sobradamente capacitados para lidiar con cualquier misión que se les diera y claramente estaban ansiosos por demostrarlo aunque por ahora el único que se atreviera a manifestarlo de viva voz fuera Naruto.
-¡¿Cómo te atreves?! Apenas eres un nuevo Genin sin experiencia, igual que los demás empezar con misiones simples para desarrollar tus habilidades y mejorar— recordó Iruka en voz alta, para nada de acuerdo con semejantes exigencias.
-¿Hablas en serio? Cuidar a un bebé no es una misión, es una gran estupidez— protesto el Uzumaki antes de ser acallado por un golpe la cabeza por obra de su Sensei.
-¿Puedes dejar de comportarte así?— advirtió Kakashi, comenzando a sentir jaqueca al oírlo gritar de ese modo
-Naruto, me parece que aún no has entendido el privilegio que se te ha otorgado— considero Hiruzen en voz alta pese a haberse mantenido en silencio, —escucha, todos los días llegan diferentes tipos de solicitudes a nuestra aldea, desde cuidado de bebes hasta asesinato. Estas solicitudes son cuidadosamente grabadas, analizadas y catalogadas en rango, A, B, C o D dependiendo de su dificultad...— intento explicar confiando en que estaba siendo escuchado o eso creía.
-Entonces ayer comí ramen tonkatsu con Hinata y hoy se me antoja miso ramen— narro Naruto completamente ajeno a las palabras del Hokage, a propósito.
-¡Silencio!— acallo el Sarutobi, indignado por su desinterés principalmente la impertinencia de Naruto.
-Lo siento— se disculpó el Hatake, aunque no estaba siendo del todo honesto, todo aquello que lo distrajera gratamente era bien recibido.
-Usted siempre me sermonea como si fuera mi abuelo o algo parecido, pero yo no soy un pequeño mocoso que se la pasa molestando— recordó el Uzumaki sin retroceder en sus palabras porque estaba convencido de que tenía la razón, —ahora soy un ninja y quiero una misión ninja— demando cruzando los brazos sobre su pecho con una expresión enfurruñada.
-Naruto quiere demostrarnos que no es un niño tonto, él era un niño tonto y ahora quiere una misión; así será— permitió él ya que si continuaba oponiéndose el conflicto solo acabaría por ser mayor. —Puesto que estás tan decidido, voy a darte una misión de categoría C, serás un guardaespaldas en un viaje— rebeló por fin con las manos entrelazadas a la altura del mentón al decir esto.
-¿En serio?, ¡Sí!, ¿Quién?, ¿Quién?, ¿Protegeremos a una princesa o a un canciller importante?— curioseo el rubio al instante haciendo tantas preguntas como pudo pese a ya conocer la respuesta.
-No seas impaciente, lo traerán aquí pronto— sosegó el Tercer Hokage con una ligera sonrisa. —Traigan a nuestro visitante— índico finalmente con su voz cargada de serenidad mientras contemplaba al equipo delante de él.
Contemplando al Equipo 7 desde su lugar, Hiruzen no pudo evitar sonreír ligeramente para sí, claro que podía palpar el entusiasmo que era evidente en los cuatro integrantes del equipo—incluso Kakashi que se estaba viendo gratamente influenciado por esos chicos—pero no podía solo darles una misión con un mayor grado de dificultad y ya, en caso de que ellos lo olvidaran los shinobis tenían normas a las cuales ceñirse y esto en nada era diferente para nadie, no importa que tan grandes fueran los progresos con que evidentemente contaban en sus entrenamientos, y Kakashi lo atestiguaba, aunque considerándolo mejor y teniendo en cuenta una misión solicitud de misión que había llegado a la aldea recientemente y que pertenecía a la categoría C, Hiruzen no podía olvidar que no podría proteger a esos niños del mundo ninja para siempre y la verdad intentarlo tal vez sería para peor, en cierto modo sería positivo para ellos contar con una misión difícil para ayudarlos a madurar, aprender y crecer, como sucedía con todos. Segundos, menos de un minuto después de la indicación dada por el Tercer Hokage, la puerta corrediza se abrió permitiendo el ingreso de un hombre a quien los integrantes del Equipo 7—excepto Kakashi, desde luego—ya conocían muy bien pero él no los conocía a ellos o por lo menos no en esa línea cronológica y por lo que al instante de haber entrado menosprecio cualquier logro o profesionalismo de parte del equipo que tenía delante de él, juzgándolos como los que veía que eran; niños.
-¿Qué rayos? Un montón de niños mocosos— noto Tazuna, para nada tranquilo al ver a los llamados ninja delante de él. —¿Y realmente quieren que crea que eres un ninja? Hablo del pequeñito con expresión de tarado en el rostro— obvio con evidente recelo de ellos.
-¿Quién es el pequeñito con expresión de tarado en el…?— pregunto Naruto antes de interrumpirse al darse cuenta de lo que era evidente para todos, menos para él.
Solo hicieron falta dos segundos—y que Sasuke y Sakura dieran un paso al frente, recordándole en silencio que en, él era el más bajo del equipo—para que inevitablemente Naruto quisiera abalanzarse sobre el señor Tazuna, siendo detenido por Kakashi quien negó en silencio para sí, sonriendo de forma imperceptible bajo la máscara, esta misión sí que iba a ser larga pero tan disfrutable como cualquiera de las anteriores porque esos niños extrañamente estaban llenando el vacío que había existido, a pesar de lo irascibles que eran e impertinentes, les había tomado mucho afecto a esos niños.
El Equipo 7 ahora era su familia, de los tres.
Silbando cantarinamente y con su rostro adornado por una de sus características sonrisas, Naruto busco la llave de su apartamento en su bolsillo, tenía poco tiempo del que disponer para preparar apropiadamente el equipaje que habría de llevar a la misión pero con voluntad se las apañaría muy bien, estaba convencido, ahora por fin y a través de la misión a la Tierra de las Olas podrían marcar una diferencia aunque no cambiara su realidad en concreto, pero podrían vivir el ¿Qué hubiera pasado si…? Algo que pocas personas podían disfrutar de hacer, por no decir ninguna. De tan buen ánimo como se encontraba, nada impidió que Naruto se percatase de que la puerta se encontraba extrañamente abierta ya que él estaba seguro de haberla cerrado y por lo que ingreso con sigilo sabiendo que había alguien ahí, ¿pero quién? Esa era la gran interrogante que llego en seguida al oír ruido en su habitación y a la cual ingreso, encontrando a Hinata de pie ante la cama y preparando su mochila. Sabiéndola a ella ahí, con él, envolviendo sus brazos alrededor de ella y besándola una y otra vez en la frente, las mejillas y los labios, haciéndola reír a causa de su ímpetu. Habían pasado muchos días desde la última vez en que se habían visto a causa de verse separados por las misiones y en ese momento Hinata no dudo en corresponder a sus muestras de afecto sin importar la vehemencia con que fueran expresadas, sacándole una cantarina risa en el proceso.
-Naruto...— rió Hinata, intentando zafarse en vano de sus atenciones para continuar con lo que estaba haciendo, —Naruto, ya está bien, ¿me dejas respirar un poco, por favor?— cuestiono con mofa, aunque tampoco es como si se resistiera demasiado a sus atenciones.
-No— negó el Uzumaki, envolviendo sus brazos alrededor de ella para abrazarla, disfrutando de poder estar a solas con ella y olvidarse de todo lo demás, —solo quedémonos así un rato, ¿sí?— pidió besándole la frente y aproximándola todavía más hacía sí.
-Okey— acepto la Hyuga sin hacer desaparecer su sonrisa, reposando su cabeza contra uno de sus hombros.
¿Cómo es que había olvidado que le había dado a Hinata una copia de las llaves de su apartamento para que entrara siempre que lo deseara?, ¿Cómo podía ser tan despistado? En ese instante no pudo importarle menos la respuesta, la obtendría más tarde de todas formas, pero todo lo que quería hacer en ese momento era permanecer ahí, en silencio y abrazando a su esposa, sintiéndose completamente tranquilo al tenerla a su lado, porque sí que tener que mantener las distancias era algo intolerable para ambos que deseaban pasarse cada instante de sus vidas juntos, para eso se habían casado al fin y al cabo, ¿no? Para ser uno solo en todo. Sonriendo en medio del abrazo, Hinata se aferró a la espalda de Naruto con todas sus fuerzas, disfrutando lo más posible del abrazo, intentaban pasar tiempo juntos como podían pero era difícil lograrlo al ser continuamente separados por las misiones que ambos debían realizar así como por tener que dormir separados, reduciendo enormemente su tiempo de calidad en pareja a ocultarse y hablar en susurros cuando su familia—principalmente su padre—estaba cerca, pero ambos mentirían si dijeran que no estaba acostumbrados, solo que en su presente Naruto pasaba demasiado tiempo en su oficina con su trabajo como Hokage y ella se ocupaba de la casa y sus hijos. Era lindo volver a los viejos días donde todo era más fácil y ser egoístas, pudiendo volver a enamorarse una vez más.
-¿Y que estabas haciendo?— pregunto Naruto por fin, sin romper el abrazo pero si apartando lo suficiente su rostro del de su esposa para verla a los ojos.
-Ayudándote a empacar por supuesto— obvio Hinata como lo más natural del mundo, —sabes que si yo no te ayudo acabarías llevando todo lo que no necesitas a la misión— era muy capaz como Hokage y Shinobi, pero hasta el mejor de los ninja necesitaba ayuda de vez en cuando.
-Por eso te amo, eres mi ángel de la guarda— sonrió el Uzumaki…que aburrida y triste seria su vida si no la tuviera a ella, nada tendría sentido. —Pero no necesitas preocuparte, volveré dentro de poco e ileso, y entonces podremos pasar más tiempo juntos, lo prometo— aún faltaba mucho para los exámenes Chunin y hasta entonces esperaba que pudieran estar más tiempo juntos, eso era lo que ambos más deseaban hacer.
-Lo sé— asintió la Hyuga, no deseando parecer exigente por querer alejarlo de su equipo pero inevitablemente lo extrañaba a diario y muchísimo, —y no es como si nos hubiésemos separado mucho de todas formas— se consoló en voz alta esbozando una ligera sonrisa al encontrar sus ojos con los de él, ruborizándose al ser el centro de su atención.
Simplemente encantado, fascinado por la forma tan particular con que los ojos perla de su esposa parecían brillar todavía más al encontrarlos con los suyos, Naruto fue incapaz de contenerse por más tiempo, sosteniendo con sumo cuidado el mentón de su esposa hasta posar suavemente sus labios sobre los de Hinata en un roce absolutamente delicado pero que los hizo jadear y sonreír contra los labios del otro, ¿Qué importaba que el tiempo que tuvieran para pasar juntos fuera breve? Ellos lo harían eterno.
Con entusiasmo y nerviosismo entremezclados—no era para menos—, Sakura termino de preparar su bolso de viaje, llenándolo con todo lo que habría de necesitar estando fuera de la aldea y más; sus pergaminos, sus armas y no solo algunas de ellas sino todas, porque esta vez el Equipo 7 no volvería a ser cogido por sorpresa o con la guardia baja, esta vez y si las cosas salían a pedir de boca como ellos querían, podrían terminar con todo en un solo día, aunque existían variables. Revisando que todo estuviera en su lugar y dándole una última mirada a su habitación que en el último tiempo se había convertido en su propia fortaleza de soledad, Sakura se colgó su bolso del hombro y abandono el lugar cerrando la puerta tras de sí. Con una automática y espontanea sonrisa, Sakura se despidió de sus padres con un beso en la mejilla, prometiendo que volvería pronto y no era ninguna mentira. Tan concentrada como estaba, resulto la más grata de las sorpresas para Sakura—tras salir de casa y acabando de cerrar la puerta—encontrar a Sasuke aguardando por ella con una expresión serena, la mochila colgada de su espalda y las manos despreocupadamente en los bolsillos, parecía algo muy simple y mundano que estuviera esperando por ella pero había comenzado a hacerlo después de la guerra y ras regresar a la aldea cuando ya habían comenzado su relación, esperándola al salir del hospital, y en ocasiones aun lo hacía en el presente, pero eso era diferente porque ya estaban casados.
-Tengo que recompensarte, viniste a buscarme, que atento eres— celebro Sakura con las manos cruzadas tras la espalda mientras aminoraba la distancia entre ambos.
-Es lo menos que puedo hacer— obvio Sasuke, mucho tiempo la había descuidado en el presente y ahora lo último que quería era estar lejos de ella.
-No, lo mínimo seria abrirme la puerta de tu apartamento y decirme; largo, eso es lo mínimo— diferencio la Haruno ligeramente divertida al verlo arquear una ceja, desafiante. —Oh, no me veas así, hay mucha gente que querría deshacerme de alguien como yo—ambos estaban felizmente casados cuando otras parejas a su edad intentaban matarse entre sí, como Ino cuando discutía con Sai por ejemplo o Temari con Shikamaru y ahí él casi no salía vivo.
-¿Quién querría deshacerse de ti?— cuestiono el Uchiha, porque para él quien pidiera eso estaba loco o ciego, y él no calificaba en ninguna de las dos opciones. —No bromees, podría hacerse realidad— advirtió ocasionando una expresión de completo miedo en su rostro. —Era broma— sosegó antes de que se desmayara del susto.
-Pues no me gustan tus bromas, siempre acabas asustándome— reprendió ella abanicándose con una de sus manos para alejarse de esos pensamientos tontos.
Definitivamente lo mejor de Sasuke no eran las bromas, no porque no supiera hacerla ni tuviera sentido el humor sino porque no era muy dado a ellas desde luego, pero que estuviera de buen humor siempre era motivo de alegría para ella que mantuvo permanentemente la sonrisa en su rostro por él. Desear en sacar a Sakura de su vida…¿Quién sobre la faz de la tierra podría tener tan poco o nada de ceso para tan siquiera desear algo así? Sasuke nunca lo había deseado, no, nunca, ni aun cuando—en su mayor estado de locura—había tenido la soterrada intención de romper sus lazos con la aldea, con Naruto y todo su pasado, no, sacar a Sakura de su vida nunca había sido ni sería una opción, para él, ¿Cómo hacer tal cosa si Sakura era lo único inocente y puro en su vida? Ella era diferente del resto de la gente a quien había conocido a lo largo de su vida, única en ese momento y sonriendo a pesar de todo, tenía una inocencia especial y que nada ni nadie podía profanar no importa que pasara, eso es lo que la hacía diferente de todo el mundo y que lo enamoraba más y más cada día, porque no tenía odio en su corazón ni aun para con sus enemigos o aquellos que lo merecían, ni siquiera para él y sí que la había hecho sufrir sin importar que hoy todo aquello pareciera un recuerdo lejano y en parte lo era, pero ese era el pasado, un pasado que ya no tenía importancia o significancia ni tenia porque interferir en su presente ni en su vida, todo lo que importaba para ambos era el presente, nada más.
-¿Vamos?— sugirió Sasuke entrelazo una de sus manos con la de ella, sin importarle en lo absoluto que estuvieran en público y en medio de la calle.
-Vamos— accedió Sakura con una ligera sonrisa que no hizo sino crecer en sus labios al encontrar su mirada con la suya, haciendo que sus ojos brillaran de inocencia.
Diciendo esto, la pelirosa entrelazo su mano con la de Sasuke mientras le sonreía; tenía miedo y preocupaciones, desde luego, cosas que quería preguntarle o comentarle, pero eso podía esperar por ahora, todo lo que ambo deseaban era estar permanentemente uno al lado del otro, nada más y disfrutarían cada segundo.
PD: Saludos mis amores, por poco y creí que no terminaría el capitulo a tiempo, estuve tan concentrada escribiéndolo que incluso hice apuntes en el trabajo para no olvidar las ideas que se me venían a la mente, por lo que espero que esta nueva actualización sea de su agrado :3 las siguientes actualizaciones serán "El Velo del Amor" a mas tardar el domingo y "El Emperador Sasuke" a lo largo de la semana, lo prometo :3 esta historia esta dedicada a mi querida amiga y lectora DULCECITO311 (dedicándole cada una de mis historias como siempre en agradecimiento al aprecio que le tiene a mi trabajo), a Guest (a quien dedico este fic de todo corazón por ser quien aprobó la historia en primer lugar) a abrilfrijo03gma (agradeciendo su aprobación y dedicándole esta historia), IxSpaceCadetxl (agradeciendo sus palabras y que esta historia sea de su agrado, dedicándole todos los capítulos como agradecimiento), (prometiendo continuar la historia y dedicándole los siguientes capítulos como agradecimiento por su aprobación), mei24 (agradeciendo que la historia sea de su agrado y dedicándole este y todos los demás capítulos) y a todos que siguen, leen o comentan todas mis historias :3 Como siempre, besitos, abrazos y hasta la próxima.
Dracula de Bram Stoker: recientemente y gracias a mi madre me hice con este clásico del terror que llevaba casi una década deseando leer, e inspirándome en gran parte de las películas de vampiros que he visto, principalmente en Van Helsing de 2004-maravillada por la actuación de Elena Anaya, Silvia Colloca y Josie Maran como Aleera, Verona y Marishka-, estoy pensando en hacer una historia de vampiros, obviamente protagonizada por Sasuke y Sakura, así como por Tenten e Ino, y titulada hasta ahora como "Reina de los Vampiros", como siempre veo necesario comentar la posible creación de toda nueva historia, esperando contar con su aprobación y sugerencias si las tienen.
También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron y que pretendo iniciar pronto), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia"), "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer), "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul") :3 Para los fans del universo de "El Conjuro" ya tengo el reparto de personajes para iniciar la historia "Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prologo de esta historia. También iniciare una nueva saga llamada "El Imperio de Cristal"-por muy infantil que suene-basada en los personajes de la Princesa Cadence y Shining Armor, como adaptación :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3
