-La historia y los personajes no me pertenecen en lo absoluto sino que son de la completa autoria de Masashi Kishimoto más la narración y/o utilización de los hechos son de mi absoluta responsabilidad para la dramatización, sentido y cronologización de la historia :3 los eventos de este fic tienen lugar en medio de los acontecimientos del Capitulo 66 de Boruto: Next Generation y dentro de los futuros capítulos de mi otro fic "El Sentir De Un Uchiha". Les sugiero oír "Hikari Oikakete" de Flow perteneciente al soundtrack de la obra "Naruto Live Stage" para el contexto del capitulo, "Somewhere" de Within Temptation para Sasuke y Sakura, "My Name", "Sadness and Sorrow" y "Experienced Many Battles" pertenecientes al soundtrack original de Naruto y Naruto Shippuden.
Abandonar la aldea era una práctica habitual para los Shinobis, las misiones que debían cumplir los llevaban muy lejos casi a diario, por lo que resulto casi monótono que el Equipo 7 y su Sensei transitaran el camino fuera de la aldea escoltando al señor Tazuna a la Tierra de las Olas, sin contratiempos ni eventualidades de ninguna clase hasta ahora. En su camino y con las manos despreocupadamente en los bolsillos de su pantalón, Kakashi pareció tranquilo en todo momento, más en el fondo sus habilidades estaban en permanente alerta una vez paso junto a un charco fresco, algo insignificante para cualquiera pero no para un ninja que debía considerar todas las variables posibles, si no lo hubiese hecho tal vez no podría haber anticipado el momento que dos ninjas brotaron del inofensivo charco, abalanzándose contra él que parecía ser la mayor amenaza y envolviendo a su alrededor sus cadenas para simplemente despedazarlo. Sin dejarse amedrentar y certero en su arrojo como siempre, Sasuke no dudo en ser quien diera el primer golpe y siendo respaldado por Sakura, ambos bloqueando sin esfuerzo a ambos ninjas y derribándolos con un seco golpe en la nuca, en tanto y kunai en mano, Naruto se encargaba de proteger al señor Tazuna, ese fue el escenario que Kakashi contemplo con inevitable sorpresa una vez hizo a un lado el jutsu de sustitución, reapareciendo ante la serena mirada de sus alumnos. Sincronización perfecta, sentido de lo imprevisible y excepcional trabajo en equipo en todo momento, esos tres chicos jamás dejaban de sorprenderlo.
-Gran trabajo, a los tres, nunca dejan de sorprenderme— reconoció Kakashi con una ligera sonrisa bajo la máscara, intercalando su mirada entre sus tres alumnos. —Señor Tazuna, tenemos que hablar— advirtió seriamente antes de indicarles a sus alumnos que ataran a un árbol a ambos ninjas y que poco después no tardaron en recuperar la conciencia. —Ellos son Jonin de la aldea escondida entre la Neblina, su especialidad es el ataque implacable, ellos siguen peleando sin importar cuál sea el sacrificio— explico volviendo el rostro hacia sus alumnos que lo escucharon atentamente.
-¿Cómo supiste de nuestra emboscada?— pregunto uno de los ninjas con altanería, sin dejarse intimidar.
-¿Un charco en un día despejado, cuando no ha llovido en semanas?— obvio el Hatake como lo obvio que era y manteniéndose imperturbable.
-En ese caso, ¿Por qué dejaste que los Genin se enfrentaran en batalla?— cuestiono Tazuna, más gratamente sorprendido por el talento de esos tres muchachos.
-Pude haberme encargado desde el principio, pero tenía que descubrir cuál era su objetivo y que sucedería después— contesto el peligris, valorando en demasía el desempeño de sus alumnos. —Me preguntaba si venían tras nosotros, un ninja atacando a un ninja, o si venían tras de usted; el gran constructor de puentes—aclaro antes de centrar su mirada en el señor Tazuna quien bajo ligeramente la mirada. —Cuando lleno su solicitud, usted pidió una protección estándar por ladrones y salteadores de caminos, no dijo que había ninja buscándolo y persiguiéndolo, si hubiéramos sabido esto tal vez hubiéramos clasificado esta misión como B o más alta— estaba molesto por su mentira, ya sea que estuviera justificada o no.
¿Y si sus alumnos no hubieran sido capaces de enfrentarse a esos ninjas sin su ayuda? Los tres estaban altamente capacitados y Kakashi lo agradecía enormemente, pero en otra situación perfectamente podrían haber puesto en riesgo sus vidas, ¿cómo no preocuparse? esos tres chicos no dejaban de tener solamente doce años y ser ingenuos, además de que estaban bajo su protección, habían elegido llevar una vida tan dura como lo era ser Ninjas pero nada justificaba que perdieran sus jóvenes vidas por una mentira, él no lo iba a tolerar bajo ningún concepto. Los ninja no eran bandidos a sueldo ni meros guardaespaldas aunque en esta oportunidad ejercieran como lo segundo, por encima de todo estaban ceñidos a protocolos y reglas que en el pasado Kakashi había seguido de forma inquebrantable como si su vida dependiera de ello, gracias a su amigo Obito había aprendido que su honor y libre albedrío también debía guiar sus actos y quería transmitirles esa legacía a sus alumnos, porque de ser su voluntad en ese momento regresaría a la aldea sin pensarlo dos veces, prefería continuar con esa misión por si solo en lugar de tener arriesgar a sus alumnos…pero, y era un gran pero, habiendo atestiguado las capacidades de sus alumnos es que lo último que deseaba hacer era subestimarlos, Genin o no eran ninjas y muy capaces, ¿Qué les enseñaría si les exigiera que regresaran a la aldea? El mundo era un lugar cruel sin importar por donde se mirara, y si realmente quería enseñarles algo no lo haría obligándolos a regresar sino manteniéndolos a su lado.
-Nuestra tarea era simplemente llevarlo a su destino y protegerlo mientras terminaba de construir su puente, de haber sabido que debíamos enfrentar ataques de enemigos ninjas hubiéramos contado con un statu diferente y le hubiéramos cobrado el costo de una misión B— aclaro Kakashi, pareciendo sereno más conteniendo su propia furia por haber sido burlado. —Aparentemente usted tiene sus razones, pero el que nos haya mentido no es aceptable, ahora estamos más allá del alcance de esta misión— volver no tenía sentido sin importar que eso fuera lo que deseaba hacer.
-Volver no tiene sentido, Sensei, somos ninjas y esta es una misión, podemos lidiar con ella, deberás— protesto Naruto intuyendo la clase de pensamientos que su Sensei estaba teniendo.
-Naruto tiene razón, ya estamos aquí, de nada nos sirve volver— respaldo Sasuke seriamente y de brazos cruzados. —Somos Genin, pero no inútiles— obvio intercambiando una vaga mirada con su esposa.
-Ya vio de lo que somos capaces, Sensei, podemos cuidar de nosotros mismos, no tendrá que distraerse por nuestra causa— insistió Sakura, dando un paso al frente. —Lo prometemos— aseguro cruzando ambas manos, rogándole que creyera en ellos, en los tres.
Renunciar, quedarse de brazos cruzados y regresar a la aldea no era una opción, necesitaban quedarse y llegar a la Tierra de las Olas para cumplir con la misión hasta el final, necesitaban enfrentarse a Zabuza y Haku o al menos intentar salvarlos que era lo verdaderamente importante, necesitaban cambiar lo que iba a suceder en tanto sintieran que pudieran hacerlo, no tenían nada más que hacer ni tampoco es como si alguno de ellos pensara en simplemente quedarse de brazos cruzados y sin hacer nada; en el mundo existían dos formas de acción, no hacer nada o hacer algo al respecto, y lo primero jamás era una opción, no para los ninjas. ¿Servía de mucho intentar cambiar el pasado aunque no repercutiese en su presente? No realmente, pero aunque nada cambiara deseaban revivir todo pero no con tristeza ni remordimiento sino añoranza, sin dolor ni pensar, y esta era la única forma de hacerlo. Calmado en el exterior, Kakashi recorrió con la mirada a sus tres alumnos; Naruto tan entusiasta e hiperactivo como siempre, Sasuke serio e imperturbable y Sakura determinada e inocente, los tres no le habían parecido gran cosa al conocerlo pero lo cierto es que los tres eran más fuertes de lo que había podido imaginar, y le enorgullecía poder llamarlos sus alumnos…no, no era su derecho ni obligación decirles a esos tres Genin que regresaran a la aldea o no, esa debía ser decisión de ellos que ya tenían el criterio apropiado y la fuerza para tomar sus propias decisiones, y si ellos estaban tan centrados en cumplir la misión a como diera lugar como le habían dado a entender, él no era quien para oponerse
Seguirían con la misión.
-¡Cuidado!— advirtió Kakashi antes de arrojarse al suelo y advirtiendo a sus alumnos del peligro.
El resto del viaje hasta llegar a la Tierra de las Olas había sido relativamente tranquilo hasta que en su camino encontraron un conejo de pelaje blanco, y ahora viendo una enorme espada pasar sobre sus cabezas como si de un remolino se tratase, tanto el Equipo 7 como el constructor del puente no dudaron en arrojarse apresuradamente al suelo para evadir lo que sin duda habría sido un golpe certero, Sasuke situando una mano tras la espalda de Sakura a quien mantuvo a su lado en todo momento, ambos intercambiando una mirada con Naruto que suspiro profundamente para sí, eso sí que había estado cerca, casi se le había olvidado mantener la guardia en todo momento. La espada giro en el aire como si se tratase de un bumerang hasta impactar contra lo alto del tronco de uno de los árboles y sobre su hoja aterrizo un individuo de piel morena y corto cabello negro puntiagudo, con ojos marrones semi-rasgados y que llevaba en la cabeza la banda de Kirigakure, con el área inferior de su rostro cubierto por vendas, con el torso descubierto a excepción de la banda en que mantenía un cuchillo de decapitación, y pantalones holgados con el patrón de rayas típicas de Kirigakure y calentadores hasta la altura de los codos a la par que los calentadores que usaba en ambas piernas. Desafiante, Zabuza les dio a propósito la mirada tanto al grupo de Genin como al constructor del puente y al Jonin que los acompañaba y a quien reconoció como Kakashi del Sharingan, observándolos por encima de su hombro como si él fuera un dios y ellos insectos, y en cierto modo se sentía así ante la abismal diferencia de poder que existía entre ellos.
-Kakashi el del ojo Sharingan— reconoció el Momochi en voz alta, centrando su mirada en el peligris, —tendrás que entregarme al anciano.
-Manténganse fuera de esta pelea, saben trabajar en equipo y este es el momento de que lo demuestren— indico el Hatake a sus alumnos y sin apartar su mirada de Zabuza.
Confiaba en sus alumnos y en sus capacidades, Naruto, Sasuke y Sakura ya le habían demostrado lo capaces que eran pero esto estaba fuera de su nivel y del de muchos ninjas, estaban lidiando con un Jonin y que estaba en el libro Bingo de los más buscados y como un peligro permanente, por ello es que Kakashi no dudo en descubrirse el ojo izquierdo donde fulguro su Sharingan en tanto a su espalda sus tres alumnos que si bien no estaban de acuerdo con la idea de quedarse rezagados, no dudaron en obedecer y encargarse de custodiar al constructor del puente por ahora, ninguno de ellos podía bajar la guardia en ningún momento o estarían muertos. Genuinamente interesado en pelear ante lo que veían sus ojos y aun de pie sobre el filo de su enorme espada clavada contra el costado del árbol, Zabuza volteo a ver a Kakashi con una ligera sonrisa bajo las vendas que cubrían su rostro, ¿quién no disfrutaba de una buena pelea? especialmente si se trataba de un individuo altamente peligroso, tanto como él, quería ver de que era capaz aquel ninja de Konoha de quien todos tanto hablaban como un peligro viviente. Con sigilo el claro del bosque en que se encontraban se vio rodeado por una densa niebla que fue espesando gradualmente hasta dificultar el rango de visión de todos a excepción de Zabuza quien había planeado cuidadosamente aquello para su propio beneficio. Arrogante o no, sabía muy bien que no estaba lidiando con un enemigo cualquiera, además y si quería vencer realmente, planeaba disfrutar hasta del último instante de la batalla que estaba por venir.
-Jonin, en la unidad de asesinatos de la aldea oculta entre la neblina, tenemos la estricta orden de destruirte en cuanto seas visto, estas en el libro Bingo— informo Zabuza en voz alta en caso de que el peligris no lo tuviera claro ya, —te llaman el hombre que ha copiado más de mil Jutsus; Kakashi, el ninja que copia— pero, ¿realmente era tan peligroso como decían? Zabuza quería comprobar eso. —Basta de charla, necesito exterminar al viejo, ahora, pero primero te exterminare a ti, Kakashi— advirtió con arrogancia. —Arte Ninja, jutsu de ocultarse en la neblina— pronuncio antes de desaparecer, como si se fundiera con la niebla.
-Él es Zabuza Momochi, el líder de la unidad de asesinatos oculta entre la neblina, es un experto en la técnica del asesinato silente, en un instante y sin ningún sonido que advierta nada, es tan rápido que te vas de esta vida sin darte cuenta de lo que paso en realidad— aclaro Kakashi en voz alta y sin volverse para ver a sus alumnos, sabiéndolos alerta. —No bajen la guardia, si fallamos solo perderemos nuestras vidas— advirtió con un deje de diversión para aligerar el ambiente.
-Este no es momento para bromas, Sensei— obvio Sakura seriamente, no eran niños para no saber a lo que se enfrentaban.
-Ocho puntos; laringe, columna, pulmones, hígado, yugular, arteria subclavia, riñones, corazón…— enumero la voz de Zabuza sin necesidad de hacerse presente, —¿Cuál será mi punto de ataque?— pregunto casi como si esperase una respuesta de alguien.
Segundo a segundo de silencio tras aquellas palabras que fueron pronunciadas por la voz de Zabuza, el ambiente no hizo sino tornarse aún más pesado en cuanto la niebla espesaba gradualmente, dificultando todavía más—de ser posible—la visibilidad, más aun así nadie se dejó intimidar en lo absoluto, ni aun cuando en un parpadeo Zabuza apareció en medio de la formación de protección que había entre Naruto, Sasuke y Sakura para con el señor Tazuna, más aunque Kakashi tuvo el inmediato impulso de abalanzarse contra el ninja de Kirigakure y proteger a sus alumnos, sin dar tiempo a aquello es que Naruto se le adelanto, kunai en mano, sin miedo ante la divertida expresión de Zabuza quien daba la batalla por ganada al instante y que sin embargo se sorprendió al ver que los otros dos Genin y el constructor del puente no era sino clones que se desvanecieron en una nube de humor, rebelando que a varios metros de distancia se encontraban los reales, a excepción de aquel tonto mocoso rubio que presionaba con desafío el filo del kunai en su mano contra su yugular, creyendo que tenía alguna oportunidad...que tonto. La incredulidad de Kakashi era infinita mientras se mantenía a espaldas de Zabuza, a cuando mucho dos pasos de distancia, viendo a Naruto presionando ligeramente el filo del kunai contra la garganta de Zabuza, como si le diera una última opción de cambiar su actuar, más sin contemplaciones es que Zabuza tomo al Uzumaki del cuello de la chaqueta y le arrebato el kunai que cayó al suelo, enviándolo de un solo golpe a varios metros de distancia.
-¿Creen que usar esas bandas en la cabeza los hace ser ninjas?— cuestiono el Momochi despectivamente antes de ver al rubio desvanecerse con el jutsu de sustitución y aparecer al lado de sus compañeros. —Cuando has estado entre la vida y la muerte tantas veces que ya no te molesta, entonces ya puedes decir que eres un ninja, cuando tu perfil ya es tan mortífero que aparece en el libro Bingo, entonces tal vez te ganes el título de ninja— enumero como si se tratara de una regla primordial mientras contemplaba a esos Genin,—pero el que a ustedes los llamen ninja...es ridículo— eran niños valientes sin duda, pero no dejaban de ser solo niños.
-Escuchen, tomen al constructor del puente y corran— ordeno Kakashi, respirando con un algo de tranquilidad al saber a salvo a sus alumnos, —no pueden ganar esta batalla, su misión no es demostrar que tan valientes son, es salvar al constructor del puente, no se salgan de la misión— apremio esperando a que ellos obedecieran, dispuesto a morir con tal de protegerlos.
-Correr no es una opción— protesto Sasuke extrayendo del interior de su mochila una Shuriken de Viento de cuchillas curvas y que se entendieron bajo su agarre.
-Una Shuriken, no me tocaras con eso— negó Zabuza sin dejarse amedrentar en lo absoluto por aquellos niños.
El mayor error de un ninja sin importar el rango al que perteneciera era subestimar al enemigo que tenía delante, y eso hizo aún más satisfactoria la sonrisa ladina en el rostro de Sasuke una vez arrojo la Shuriken de Viento con todas sus fuerzas hacia Zabuza a la par que Naruto hacia lo mismo con la propia, entremezclándose mientras giraban entre sí, la primera fue fácilmente interceptada por Zabuza con una sola mano mientras evadía la segunda que se desvaneció repentinamente en una nube de humo para revelar a Sakura que con un certero y sorpresivo golpe derribo a Zabuza, enviándolo a varios metros de distancia a causa de su fuerza monstruosa, cayendo ella de rodillas sobre el agua, mordiéndose el labio inferior para disminuir la irrefrenable sonrisa que se adueñó de su rostro ante su propio triunfo en tanto su clon a la diestra de Naruto se desvanecía en un parpadeo. Esta vez no había Rinnegan para que Sasuke y Sakura cambiaran de lugar pero eso no hacia menos importante la sincronización que existía entre ambos, habían creado una estrategia sin necesidad de palabras, solo con miradas y Naruto admiro gratamente aquello, sin dejar de sonreír. Aquella escena dejo a Kakashi simplemente pasmado en su lugar por unos breves segundos, ¿en verdad aquellos tres muchachos eran sus alumnos? El Hatake simplemente se encontró sin palabras mientras sonreía irrefrenablemente bajo su máscara al ver que no tenía por qué preocuparse de sus alumnos, podían ser Genin en título y apariencia pero eran todo menos niños indefensos, ellos tres eran perfectamente capaces de cuidar de sí mismos sin ayuda.
-Ese fue un plan excelente, muchachos— celebro Kakashi, por fin recuperando el habla mientras los observaba. —Qué vergüenza, Zabuza, derrotado por Genin…— en un parpadeo se situó a espaldas de Zabuza justo cuando este se había levantado, inmovilizándolo al situar uno de sus brazos alrededor de su cuello para cortarle la respiración. —Estás acabado— vaticino, dando la batalla por terminada, sosteniendo en su mano libre un kunai.
-¿Cómo?, ¿Puedes ver el futuro?— cuestiono Zabuza al verse vencido por el Hatake y sus insignificantes alumnos.
-Si, esta es tu última batalla, de todas— afirmo el Hatake, sin embargo algo le impidió dar el golpe moral, dos senbon que se clavaron en el cuello de Zabuza y quien se desplomo inerte sobre el suelo.
-Tenías razón, fue su última batalla— afirmo la delicada voz de un muchacho de pie en lo alto de una de las ramas de un árbol y con el rostro cubierto por una máscara similar a la de los ANBU. —Gracias, había estado persiguiendo a Zabuza por mucho tiempo, esperando la oportunidad para finalmente derrotarlo— inclino la cabeza con falso agradecimiento, resultando muy convincente.
-Por tu mascara veo que eres un ninja rastreador de la aldea escondida de la neblina— reconoció el peligris con sutil desconfianza al momento de revisar el pulso de Zabuza.
-Impresionante, estás bien informado— celebro Haku serenamente, agradeciendo la máscara que usaba para ocultar sus emociones. —Era mi obligación detener a Zabuza—afirmo en voz alta para conocimiento de todos, —su angustia termino, del resto me encargo yo, hay muchos secretos dentro de este cuerpo y lo cuales no pueden caer en las manos equivocadas— aclaro al bajar del árbol y acercarse al Momochi que cargo sobre su espalda sin aparente esfuerzo. —Por favor, disculpen, adiós— se excusó antes de marcharse en un parpadeo.
De pie en medio de aquel claro dominado casi por completo por la niebla, Kakashi volvió a cubrir su ojo izquierdo con la banda ninja, puede que estaba batalla pareciera el fin de todo pero tanto él como sus alumnos—y eso lo sabía si necesidad de voltear a verlos—sabían que no lo era, volverían a enfrentarse a Zabuza y eso sería pronto...
Con una inevitable sonrisa bajo su máscara, Kakashi contemplo con contenido ímpetu los platillos que habían sido dispuestos delante suyo y de sus alumnos por obra de Tsunami, la hija del señor Tazuna, tras la batalla que había terminado abruptamente por aquel muchacho que se había llevado a Zabuza, el Equipo 7 había continuado con su viaje hasta llegar al hogar del constructor y donde permanecería hasta que terminase la misión. El Hatake cubría su ojo izquierdo con su banda, a diferencia de Sasuke quien pese a su juventud podría usar el Sharingan hasta extenuarse ya que lo tenía en ambos ojos, para Kakashi representaba un elevado gasto de chakra por no ser un Uchiha y porque existía un gran desnivel entre ambos ojos, más en esta oportunidad apenas y había tenido que utilizarlo pero de todas formas había recibido asistencia de parte de Sakura quien estaba incursionando como ninja médico. Ahora tenían mucho que planear tanto como el equipo que eran como individualmente, no estaban lidiando con enemigos cualesquiera sino con ninjas—Zabuza principalmente, claro—dispuesto a todo con tal de vencer, Haku los había "salvado" en cierto modo con su aparición pero no tendrían la misma suerte la siguiente vez y debían tenerlo en cuenta, disfrutando por ahora de la comida ante ellos, todo lo que podían desear era comer y luego recuperar todas las energías con una profunda siesta, privilegios que tal no podrían disfrutar de estar en la aldea y si en este hogar que les había dado la bienvenida y eso bien merecía agradecerse.
-Cuanta amabilidad, gracias— agradeció Kakashi, sin olvidar sus modales sin importar lo hambriento que se encontrara.
-De nada, es lo menos que puedo hacer para agradecerles por traer a mi padre de regreso— negó Tsunami con una sonrisa, habían cumplido con una misión sin importar que su padre les hubiera mentido y hospedarlos en su casa era lo mínimo que podía hacer.
-Si, vencieron a uno de los más poderosos asesinos ninjas, así que estaremos a salvo por un buen tiempo— celebro Tazuna sentado a un par de pasos de distancia.
-No precisamente. Zabuza aún sigue vivo, el ninja rastreador tan solo lo sumergió en un estado temporal de muerte— protesto el Hatake en voz alta para preocupación del constructor y su hija, —los senbon pueden penetrar muy profundo en la piel pero no matan a alguien a menos que le den a un órgano vital, no en el cuello— añadió a modo de justificación para sus pensamientos. —Primero; cargo el cuerpo de Zabuza sin importar que fuera más pesado que el suyo, segundo; uso senbon los cuales rara vez tienen un efecto fatal, el rastreador no estaba tratando de destruir a Zabuza sino que salvarlo— explico desviando la mirada hacia sus alumnos que no parecían sorprendido por su inferencia, como si ellos ya hubiesen llegado a esa conclusión por sí mismos.
-¿No es un poco exagerado?— cuestiono él tras superar la emoción por todo lo que había presenciado.
-La duda es el inicio del desastre, todos los shinobis lo saben— contesto Sakura seriamente, porque tomar toda precaución era poca.
-En efecto, muy bien, Sakura— felicito Kakashi, desviando la mirada hacia su inocente alumna.
Halagada por el reconocimiento, Sakura esbozo una deslumbrante sonrisa antes de volver a concentrarse en su plato, reflexionando en silencio en sus propios pensamientos y que prefería mantener en secreto para concentrarse en lo importante que era aquel debate, ahora que Haku había aparecido para llevarse a Zabuza disponían de una semana para entrenar y prepararse para la batalla decisiva, porque habían acordado no tomar las vidas de ellos, no querían derramar sangre, querían evitarlo lo más posible y lo conseguirían. Hoy podían respirar en paz y descansar todo lo que quisieran, pero a partir de mañana comenzarían a entrenar, el tiempo era escaso y debían aprovecharlo mientras pudieran.
El resto de las horas tras la cena habían pasado con sencillez y monotonía para todos, porque aunque en el presente los tres jóvenes ninjas del Equipo 7 fueran Sanín legendarios y que habían dejado sus nombres escritos en la historia, en este plano del pasado no dejaban de ser Genin de doce años cuya resistencia corporal ante la batalla librada no era la misma que en su presente, por lo que más pronto que tarde el cansancio les paso factura de forma inevitable, especialmente a Naruto que en ese momento roncaba sonoramente mientras dormía, impidiéndole a Sasuke conciliar el sueño mientras abandonaba la habitación en silencio y con la ropa puesta. Desde que tenía uso de razón y memoria, desde su infancia, cuando no conseguía dormir acostumbraba a dar un paseo para serenar su mente, además no podría dormir amenamente sin ver a Sakura, necesitaba algo que hacer. Igualmente aun vestida y sentada fuera de la casa, Sakura apego sus piernas hacia sí, abrazándose a sí misma mientras suspiraba, viendo el frió hacer visible su respiración, siguiendo con la mirada las estrellas y escuchando el difuso cantar de los grillos, también sin poder dormir o al menos ya no, tenía la mente repleta de pensamientos que la mantenían intranquila y que hasta hoy había podido ocultar pero ya no, no mientras sentía las lágrimas deslizarse en silencio por sus mejillas, incapaz de sollozar, de nada le serviría hacerlo y lo sabía bien, ajena o bien consiente de la presencia de Sasuke que se acercó lentamente a su espalda, casi como si no le importara aunque no fuese así realmente.
-Supuse que te encontraría aquí, nadie se queda despierto a esta hora, además de mí— menciono Sasuke antes de fruncir el ceño al ver su rostro húmedo por las lágrimas, —¿Sakura, estas llorando?— afirmo más bien y con evidente preocupación.
-Si, al parecer no puedo dejar de hacerlo— contesto Sakura con la voz quebrada, negando para sí mientras limpiaba distraídamente las lágrimas de sus mejillas.
Tal vez fuera egoísta y lo sabía bien pero...no soportaba más tener que decirle adiós a Sasuke, una década entera separados ¿es que eso no era suficiente? para ella sí, quería y necesitaba tenerlo a su lado por más tiempo, lo necesitaba desesperadamente, aunque fuera en este plano, no podría soportar ver pasar el tiempo y estar sola otra vez, se le estrujaba el corazón de tan siquiera pensarlo y sentía unos desbocados deseos de llorar. Tenía miedo, un miedo que había ocultado desde que había sido consciente de que su estadía en el pasado seria indefinida, ¿Qué sucedería si se encontraban con Orochimaru?, ¿Sasuke volvería a irse y la dejaría esperando? Una década separados, una década de su matrimonio que se había perdido en el tiempo, eso era suficiente para ella, necesitaba recuperar todo ese tiempo perdido, y si Sasuke estaba dispuesta a irse de nuevo esta vez...lo acompañaría sin importar que él se opusiera, no iba a dejar que volviera a estar solo nunca más, ni estaba dispuesta a quedarse esperando por él, no otra vez. Preocupado por le quebradizo tono de voz de su esposa y las lágrimas que en vano seco de sus mejillas, Sasuke se sentó a su lado sin dejar de observarla, porque cada vez que ella sonreía sentía que era por su causa, cada vez que ella lloraba sentía que era por su culpa, y presenciar sus lágrimas era un tormento para él que las había ocasionado tantas veces en el pasado, mismo pasado en que ahora se encontraban, no soportaba verla llorar ni sufrir, preferiría mil veces antes la peor de las torturas.
-No lo entiendo, ¿hice algo?, ¿fue algo que dije?— pregunto el Uchiha, alzando una de sus manos para acunarle el rostro, temiendo lastimarla con la más leve de sus acciones.
-No, Sasuke esto no es tu culpa, es mía— negó la pelirosa, entrelazando una de sus manos contra la de él. —Esa primera noche, cuando nos reunimos en tu apartamento para planear que haríamos, que cambiaríamos, hay algo que no dije, algo que no pregunte— inicio con temor, temor de revelar los medios que a diario se esforzaba tanto en ocultar, —Sasuke, ¿vas a irte de la aldea?— pregunto por fin y sin darse cuenta de que estaba conteniendo el aliento al ver a Sasuke bajar la mirada. —Solo quiero que me mires a los ojos y seas sincero, que me digas la verdad para prepararme, para no…tengo mucho miedo— inevitablemente rompió en llanto, enterrando el rostro entre sus manos. —Soy una tonta, lo sé— se lamentó, sintiéndose como una estúpida por llorar delante de él.
-No eres tonta, de hecho te admiro, admiro lo valiente que eres— confeso Sasuke, sorprendiendo a su esposa que alzo la mirada al oírlo, —la inocencia que tienes y que nada puede profanar— con cuidado acaricio una de sus mejillas, secando sus lágrimas en el proceso, —admiro la forma en que me amas aun cuando yo no veo razones para que lo hagas, porque eso me hace amarte más— solo existían razones para odiar a alguien, pero jamás podría entender las razones de Sakura para amarlo, más negarse a corresponderle era el mayor crimen que podía existir.
Esbozando una inevitable sonrisa ante las palabras de Sasuke, Sakura alzo una de sus manos para secar sus lágrimas más su esposo se lo impidió, acariciándole ambas mejillas en el proceso y sin apartar sus ojos de su rostro. Irritante, malgeniuda, sensible, delicada, ingeniosa, excepcionalmente inteligente, inocente y ruidosa en algunas ocasiones además de increíblemente infantil, todo eso y más era Sakura Haruno pero aunque pudiera ser una bendición y tortura en su vida—90% del tiempo lo primero y un muy esquivo 10% el resto de las veces—, Sasuke jamás podría desear reemplazarla por nada ni por nadie, ¿Cómo desear hacerlo? Su vida solo había sido un pozo vacío de oscuridad del cual había sentido que jamás podría escapar y recuperar algo de la plenitud que había sentido en su remoto e inocente pasado…pero increíblemente desde que había conocido a Sakura y la tenía cada día en su vida—primero como compañeros de equipo y hoy como matrimonio—todo era simplemente perfecto, perfecto dentro sus posibilidades y que en el pasado habrían sido imposibilidades, no le alcanzaría la vida para intentar remediar cada uno de los errores que había cometido, especialmente lo mucho que la había lastimado sin desearlo, pero no quería dejar de estar a su lado y su viaje de redención en parte se había centrado en ello, en intentar aclarar su mente y esclarecer si sentía depender de ella o si solo deseaba corresponder a los sentimientos que había tenido por ella desde antes de abandonar la aldea y que no había querido comprender.
-¿Sabes porque me fui de Konoha?— pregunto Sasuke, más tranquilo al ver que ya no lloraba, pero de todas formas las lagrimas se deslizaban por sus mejillas.
-Para obtener poder y vengarte de Itachi— contesto Sakura casi de forma mecánica, aquella era una respuesta que había tenido clara desde siempre.
-En parte, la verdadera razón para irme fue que todo el tiempo veía lo que yo no tenía; te veía intentando aproximarte a mí, quería corresponderte…pero no podía, algo me lo impedía, quería confiar en Naruto y verlo como a un hermano, pero había una barrera que no podía cruzar— puntualizo el Uchiha, porque había sido tonto, orgulloso, infantil y demasiado arrogante entonces para comprender que se estaba equivocando. —Pero eso cambio, me devolviste todo lo que una vez había perdido, cuando Sarada nació, porque ella cambio mi vida, nuestras vidas— desde que Sarada había llegado a sus vidas todo había mejorado infinitamente. —No me iré, se nos ocurrirá algo para lidiar con Orochimaru, pero te prometo que no me iré, nunca podría dejarte, aunque me lo pidieras— prometió, pudiendo entender el miedo que ella sentía y del que era responsable. —Tranquila, ya no llores—susurro, inclinándose para besarle le mejilla y pegar su frente a la suya.
Asintiendo en silencio, Sakura no protesto en lo absoluto en cuanto Sasuke envolvió sus brazos a su alrededor, permitiéndole reposar su cabeza contra uno de sus hombros, respirando su roma tranquilizante y disfrutando de su calor en medio de la fría brisa nocturna en tanto Sasuke enredaba satisfactoriamente sus dedos contra sus cortos cabellos rosados, pegando su mejilla contra el costado del cuello de Sakura para percibir el dulce aroma a jazmines que brotaba de su piel. Ya estaba armando una estrategia en su mente para lidiar con Orochimaru, pero no importa que sucediera, no dejaría a Sakura otra vez, ella no era la única que anhelaba desesperadamente recuperar todo el tiempo perdido, él tampoco pensaba irse otra vez.
Días de entrenamiento, recuperar energías y prepararse para la segunda contienda habían pasado con lentitud delante de los ojos de los cuatro integrantes del Equipo 7, Naruto ansiando cuando antes que llegara el día de tener la oportunidad de dialogar con ambos ninja tras encontrarse con Haku en el bosque, replicando la conversación que habían tenido en su día sobre que deseaba hacerse fuerte para proteger a quienes le eran preciados...no tenían por qué ser enemigos, si, sus puntos de vista eran diferentes entre sí pero con un eje central, no disfrutaban matando a otros—Zabuza sí, pero esa era otra historia—ni tampoco tenía caso continuar haciéndolo si todos podían continuar amenamente con sus vidas, eso implicaría la segunda batalla que finalmente llego. Escoltando al señor Tazuna al puente que aún estaba siendo construido en otro día perfectamente normal, el Equipo 7 se encontró con un escenario inquietante al ver a todos los trabajadores inconscientes sobre el suelo—aparentemente ninguno estaba herido o por lo menos no gravemente—tan solo segundos antes de que una densa niebla comenzara a cubrirlo todo, dificultando su visibilidad. Por supuesto que esta vez Kakashi ni siquiera tuvo la necesidad de indicarles a sus alumnos que se mantuvieran alerta ante el peligro porque ellos ya lo hicieron en un solo movimiento, rodeando al señor Tazuna, espalda con espalda al momento en que en medio de la niebla aprecio Zabuza, desafiante y en compañía del muchacho que tenía el rostro cubierto por aquella mascara similar a la de los ANBU.
-Así que tenía razón, todo fue una farsa, con una linda mascarita— afirmo Kakashi en voz alta y con desdén, esperando haber estado en un error, más no había sido así.
-Queremos al constructor del puente, no a ustedes, si retroceden no tendremos que matarlos— advirtió Haku con el propósito de evitar a como diera lugar una contienda innecesaria, más sin temor es que Sasuke se alejó de la formación del grupo, acortando la distancia, alentándolo a atacar. —Estas cometiendo un error, no serás capaz de igualar mi velocidad, yo tengo dos puntos de ventaja, primero; estamos rodeados de agua, segundo; tengo bloqueada una de tus manos, y por eso solo tienes una mano libre para defenderte— menciono en caso de que ese chico no supiera a que se estaba enfrentando.
-No eres tan rápido como crees— advirtió Sasuke sencillamente, sabiendo que tenían la batalla ganada.
Sin necesidad de intercambiar una mirada con Sasuke o Naruto, Sakura sostuvo la mano del señor Tazuna, indicándole que se alejaran un poco para dar espacio a la batalla, no estaba de acuerdo en quedarse rezagada y sin hacer nada, pero este plan había sido idea de los tres y tenía que ceñirse a él. Haciendo destellar el Sharingan en sus ojos y aprovechando la evidente sorpresa de Haku aún bajo la pétrea mascara, el Uchiha ejecuto cuanto antes la posición de manos para el jutsu de estilo de fuego para hacerlo retroceder, dándole tiempo a Naruto quien a tan solo dos pasos de él realizo una posición de manos para enfocar su chakra, esta vez necesito tu ayuda, Kurama, solicito el Uzumaki esbozando su sonrisa tan característica y que sin saberlo concedió con la expresión que el zorro tenía en su interior, igualmente ansioso por participar de una pelea aunque fuese breve, cediéndole una infinitésima parte de su chakra que envolvió al rubio como un manto naranja. Ese chakra, no puede ser…reconoció Kakashi con inevitable preocupación, temiendo que sucediera lo peor. Rehuyendo de los ataques del Uchiha, del peligro de su jutsu de fuego y de su imbatible Sharingan, alejándose velozmente, Haku no tuvo tiempo de reaccionar al sentir un brazo envolverse por la espalda alrededor de su cuello, sofocándolo ligeramente a causa de la sorpresa peo más que nada ante el extraño chakra rojo que lo rodeo como si se tratase de un escudo, agradeciendo que la máscara que usaba cubriera su rostro para no expresar su estupor ante el bestial brillo rojo en los ojos del Uzumaki.
-¿Por qué no me atacan?— cuestiono Haku, inmovilizado pero sintiendo que ninguno de los dos muchachos tenía intenciones de herirlo, podía percibirlo, —¿Acaso no tienen la obligación de proteger al constructor del puente?— afirmo sin cuestionar sus motivaciones en lo absoluto, pero si su arrojo como ninjas.
-Sí, pero no a costa de tu vida ni la de Zabuza, matar no es la única opción— contesto Naruto calmadamente, desvaneciendo el brillo rojo en sus ojos al igual que el manto de chakra rojo. —Aun entre enemigos existe la compasión— obvio con una ligera sonrisa, soltando su agarre sobre el cuello de Haku. —Dijiste que alguien se hace más fuerte cuando protege a alguien a quien le importa; nosotros peleamos por lo mismo— revelo alzando la mirada hacia Sasuke quien se mantenía aparentemente indiferente, más asintiendo en silencio, —no es preciso matarnos para terminar esta batalla, aun podemos ser amigos— insistió sin perder la esperanza, porque Haku le había enseñado eso, el Haku que él conocía.
Siempre había deseado decirle eso a Haku, siempre había deseado decirle que no era preciso derramar sangre para poner fin a una batalla de forma pacífica, siempre había deseado salvarlo de morir en el fondo y esta vez teniendo la oportunidad de concretarlo es que Naruto no estaba dispuesto a darse por vencido, calando su profunda mirada azulina en el rostro cubierto del muchacho que se sobresaltó ligeramente, aunque no pudiera ver su rostro, le sorprendía que alguien compartiera su forma de pensar y que no estuviera dispuesto a herirlo y viceversa. Permanentemente vigilante y a un par de pasos de distancia, dispuesto a intervenir en caso de que fuera necesario, Sasuke observo aquella escena sin animosidad de ninguna clase hacia Haku, porque nunca la había sentido y porque si podía evitar muertes innecesarias, también lo haría, tenía algo aún más importante en que pensar. Por otro lado y con el Sharingan de su ojo izquierdo expuesto, confiando en las habilidades de Naruto y Sasuke para vencer a ese muchacho, a la par que sabiendo que Sakura mantendría a salvo al señor Tazuna, Kakashi se enfrasco en su propia batalla contra Zabuza, imitándose el uno al oro por momentos que se hicieron eternos hasta que el Hatake decidiera poner fin a aquello al invocar a sus perros de caza ninja para inmovilizar a Zabuza y hacer emerger el Chidori en su mano derecha, cansado de aquel enfrentamiento y más que dispuesto a quitarse de encima al ninja de Kirigakure para ayudar a sus alumnos y terminar esa misión cuanto antes.
-Se acabó, perdiste— vaticino Kakashi dirigiendo el golpe de su puño derecho directamente hacia Zabuza mientras se encontraba inmóvil.
-¡Alto!— llamo Naruto a todo pulmón, consiguiendo que su Sensei retuviera su puño a solo centímetros de golpear el centro del pecho del Momochi.
-¿Qué?— confundido, el Hatake hizo desaparecer el Chidori de su mano derecha, alzando el rostro hacia la dirección en que había sido emitida la voz, viendo aparecer a Naruto y Sasuke acompañados por el muchacho de la máscara quien ahora traía el rostro descubierto. —Naruto, Sasuke, ¿Qué creen que están haciendo? Su deber es proteger al constructor— recordó completamente descolocado por el comportamiento de sus alumnos.
-Cambio de planes— contesto Sasuke, porque incluso alguien como él detestaba derramar sangre innecesariamente.
-Vida por vida, Haku vive y nosotros también, ¿Qué tal?— sugirió Naruto a Zabuza directamente, esperando que aceptara como Haku ya había hecho.
-No tienen nada que me interese lo suficiente negociar con ustedes— se negó el Momochi sin siquiera considerarlo, observando indignado a Haku quien se mantenía cabizbajo…él y su corazón blando.
-Si no aceptas eres más tonto de lo que pareces— critico el Uzumaki sin ningún miramiento, hablando como siendo el adulto que era, —estas siendo usado por ese rufián llamado Gato, va a descartarte como una basura cuando quiera, morirás— predijo apretando los dientes al decir eso último, porque detestaba a quienes utilizaban a otros como armas, no podía tolerarlo. —Pero si aceptan cambiar de opinión, ambos sobrevivirán— no retiro aquella oportunidad, volviendo brevemente el rostro hacia Haku que aún se encontraba sorprendido ante sus palabras. —¿Haku no significa nada para ti, nada en absoluto?, ¿El dinero es más valioso que la vida de quien vive por ti?— pregunto pese a conocer la respuesta de antemano.
-Hablas mucho, niño— soltó Zabuza por fin, bajando la mirada por un instante, esbozando una imperceptible sonrisa. —Tus palabras me cortan profundamente, más que cualquier navaja— confeso alzando la mirada y revelando las lágrimas que se deslizaban por sus mejillas, nunca había conocido a nadie que tuviese tanto ímpetu en salvar a otros, era conmovedor. —¿Si acepto el trato, tengo la garantía de irme en paz junto a Haku?— inquirió necesitando de una certeza antes de decidir.
-Naruto…— protesto Kakashi en desacuerdo, siendo detenido por Sasuke que situó una mano sobre el hombro, indicándole que le interfiriera.
-Tienes mi palabra de futuro Hokage— declaro el rubio sin detenerse a pensarlo, no sería el ninja número 1 hiperactivo cabeza hueca si pensara todo lo que hacía.
Si un ninja cumple una promesa, debe cumplirla, y si un Hokage promete algo jamás debe faltar a ello, aquella era una reflexión personal que Naruto siempre había seguido, por ello siempre había sido fundamental seguir su propio criterio en la vida y anteponer su honor, libertad y corazón a todo, incluso ahora, alzando el puño contra el aire y con una sonrisa ante la atónita mirada de su Sensei y el propio Zabuza quien no supo cómo contestar, todos prácticamente paralizados en su lugar por lo que parecieron segundos eternos hasta que por fin el Momochi sonrió ligeramente bajo las vendas que cubría su rostro, chocando su puño contra el de aquel muchacho, ¿todos los ninjas en Konoha eran así de blandos? Ojala y todo el mundo fuese así, se evitarían muchas guerras, y él mismo ya estaba cansado de pelear y huir al igual que Haku quien parpadeo repetidamente para contener las lágrimas que sintió en sus ojos a causa de la emoción.
Ya era el momento de volver a empezar.
Todo había cambiado tras la batalla, y la muerte de Gato en manos de Zabuza, todo había cambiado y tomado un nuevo rumbo una vez se finalizó la construcción del puente, cumpliendo con lo acordado y por fin pudiendo regresar a la aldea, más en su camino hacia la frontera entre la Tierra de las Olas, resulto cuando menos curioso para todos—especialmente para Naruto, que sonrió sin poder evitarlo—encontrarse con Zabuza y Haku esperando por ellos, Kakashi aun contemplándolos con cierta desconfianza pero manteniéndose imperturbable por sus alumnos que increíblemente había solucionado tan tensa situación de forma diplomática y sin necesidad de derramar una gota de sangre, decisión que él pensaba honrar y mantener pasara lo que pasara. Una broma, eso es lo que en su momento había parecido para Zabuza y Haku llevar una vida "normal", eran Shinobis y encima de todo estaban en el libro Bingo de todas las aldeas y elites ninjas, pero cada vez parecía más posible, la Tierra de las Olas les había dado la bienvenida por matar a Gato y convertirse en cierta forma aunque involuntariamente en los guardianes de aquella tierra, y no podían evitar sentir tener la obligación de despedir al Equipo 7 en la frontera. Con una sonrisa en su rostro a diferencia de Sasuke y Sakura quienes se mantenían completamente tranquilos a la par que Kakashi Sensei, Naruto observo a Zabuza y Haku con suma curiosidad, siempre había deseado saber que se sentiría solo hablar con ellos sin necesidad alguna de verlos como si fueran sus enemigos e increíblemente lo estaba haciendo en ese mismo momento, aunque pareciera imposible.
-¿Empezar desde cero no será difícil?— curioseo el Uzumaki sin hacer desaparecer la sonrisa de su rostro en ningún momento.
-No tanto, tras la muerte de Gato y siendo esta una tierra tan desprotegida, esta gente necesitara más ayuda de la que ellos mismos creen— contesto Haku con una diminuta sonrisa, correspondiendo a la amabilidad de Naruto. —Nos quedaremos— obvio ante la evidente pregunta en el rostro del rubio.
-Entonces todos esperamos, que puedan vivir en paz— deseo Sakura sinceramente, igual de plena que Naruto por saber a ambos ninjas vivos y a salvo, en el buen camino.
-Seguirán estando bajo vigilancia de shinobis a partir de hoy, no lo olviden— menciono Kakashi, siendo en responsable de informar de lo sucedido en tanto regresaran a la aldea.
-Lo tendremos en cuenta— contesto Zabuza llanamente, inclinando la cabeza en un seco asentimiento .
Como si aquello fuera una reminiscencia, más no demostrando que lo afectara en lo absoluto, Sasuke recordó como había sido su vida al momento de abandonar la aldea tras la Cuarta Gran Guerra Shinobi, aunque a decir verdad las cosas no habían cambiado mucho en el presente, aun existían quienes preferían verlo muerto y lo consideraban un criminal, un peligro permanente, pero nada de eso le importaba en lo absoluto, no era leal a Konoha por ideales pasados ni por obligación, solo era leal a Konoha por una sola persona—dos si contaba a Sarada—y que era su única razón para regresar a la aldea periódicamente, la más importante para él era Sakura que en ese momento e intuyendo cuales eran sus pensamientos rozo difusamente una de sus manos contra la suya, dedicándole una luminosa sonrisa antes de que los cuatro se despidieran de Zabuza y Haku para seguir con su camino y regresar a Konoha, sin voltear en ningún momento. Bajo las venas que cubrían el área inferior de su rostro, Zabuza esbozo una ligera sonrisa que no habría sido percibida por nadie que lo juzgara desde el exterior, más no así para Haku que lo imito de buen grado, siguiendo con la mirada al Equipo 7, guardando los mejores recuerdos posibles de Naruto y su corazón perseverante…se suponía que en el mundo ninja todo lo que existía era crueldad e iniquidad, él lo había aprendido de mano de quienes habían intentado matarlo y lo habían abandonado, más era esperanzador y reconfortante—tanto para Zabuza como para él—saber que existían ninjas que actuaban con el corazón.
-Que muchachos tan particulares— aprecio Zabuza en voz alta, no sabiendo si criticarlos o enaltecer su ayuda para con ambos.
-Presiento que esta no será la última vez que nos veremos— más bien deseo Haku, esperando poder retribuirles la oportunidad que les habían dado.
Observando las espaldas de esos tres curiosos muchachos que los habían llevado a hacer lo que jamás habrían pensado que harían; dar un paso al costado y olvidar el dinero para vivir una vida sencilla, y tanto si lo habían expresado con palabras como si no, si a alguien le debían la nueva vida que habían comenzado a vivir, ese alguien era el Equipo 7; Naruto Uzumaki, Sasuke Uchiha y Sakura Haruno, esperaban que en verdad este no fuera su ultimo encuentro.
Dejando tras de sí el puente ya construido, Naruto cruzo ambas manos tras su nuca mientras caminaba en compañía de su Sensei y compañeros de equipo, sonriendo ante la simple acción de inhalar aire, sintiendo un peso menos sobre sus hombros, claro que nada de lo que Sasuke, Sakura y él hicieran en este plano habría de interferir en su presente, pero tan solo saber que habrían tenido opción de hacer todo diferente en su día le confería a él y a sus compañeros de equipo cierta libertad que nunca antes habían sentido, no eran esclavos de su destino ni de un juego cruel como les había parecido antes, podían decidir, podían opinar y vivir todo de forma diferente aunque fuera en sentimientos, eso era la curioso de no tener el control de las cosas todo el tiempo y solo fluir, hacia más disfrutable la experiencia. Feliz y de buen ánimo como no se sentía desde hace mucho tiempo, Naruto solo deseo regresar a Konoha lo más pronto posible, tenía una razón muy importante para querer volver Hinata, tan siquiera estar lejos de ella por las eternas semanas que había durado la misión había sido doloroso, se sentía solo como no se había sentido en mucho tiempo, no se trataba solo de que Boruto y Himawari no existieran en este plano sino que Hinata no estaba a su lado. Pensando en recuperar el tiempo perdido, Naruto comenzó a sopesar a donde invitar a salir a su esposa, pero considerando sus recursos—infinitésimos, cabe añadir—es que de inmediato se decidió por Ichiraku Ramen, el mismo lugar donde habían tenido su primer cita y su lugar favorito.
-Estoy ansioso por regresar, invitare a Hinata a Ichiraku ramen para recuperar el tiempo perdido— se planteó el Uzumaki en voz alta, maximizando su sonrisa al imaginar poder contemplar el sonriente rostro de su esposa.
-No sé ustedes, pero yo tengo un panorama más tranquilo; un baño caliente donde me quedare horas y horas— menciono Sakura con una radiante sonrisa, eso y dormir profundamente para recuperar las horas de sueño perdido.
-¿Y puedo unirme?— susurro Sasuke con complicidad a su lado para que solo ella lo escuchase.
-Tal vez— no negó la pelirosa con inocencia, encogiéndose de hombros despreocupadamente.
Había que aprovechar el tiempo de que dispondrían antes de los exámenes Chunin, porque ni soñando continuarían marcando distancias innecesarias una vez regresaran a la aldea, no tenían idea de como pero lo conseguirían de un modo u otro. Intercambiando una intensa mirada entre si y que decía todo y nada a la vez, Sasuke y Sakura, ambos disfrutaron de la quietud y silencio que se abría paso para el resto del viaje de regreso a la Aldea de la Hoja, porque antes de pisar la entrada de la aldea tendrían que hacer una parada en el camino, había alguien con quien necesitaban hablar; ya había llegado el momento de contactar a Itachi.
PD: perdónenme por tardar en actualizar pero ya que esta historia es una transcripción de la historia original intento ser lo mas fiel posible al trabajo de Kishimoto en diálogos y trama pero con las modificaciones pertinentes, esperando que disfruten de leer esta historia tanto como lo hice yo al escribirla :3 la siguiente actualización será el Epilogo de "El Velo del Amor" a más tardar el domingo, lo prometo :3 esta historia esta dedicada a mi querida amiga y lectora DULCECITO311 (dedicándole cada una de mis historias como siempre en agradecimiento al aprecio que le tiene a mi trabajo), a Guest (a quien dedico este fic de todo corazón por ser quien aprobó la historia en primer lugar) a abrilfrijo03gma (agradeciendo su aprobación y dedicándole esta historia), IxSpaceCadetxl (agradeciendo sus palabras y que esta historia sea de su agrado, dedicándole todos los capítulos como agradecimiento), (prometiendo continuar la historia y dedicándole los siguientes capítulos como agradecimiento por su aprobación), mei24 (agradeciendo que la historia sea de su agrado y dedicándole este y todos los demás capítulos) y a todos que siguen, leen o comentan todas mis historias :3 Como siempre, besitos, abrazos y hasta la próxima.
Dracula de Bram Stoker: recientemente y gracias a mi madre me hice con este clásico del terror que llevaba casi una década deseando leer, e inspirándome en gran parte de las películas de vampiros que he visto, principalmente en Van Helsing de 2004-maravillada por la actuación de Elena Anaya, Silvia Colloca y Josie Maran como Aleera, Verona y Marishka-, estoy pensando en hacer una historia de vampiros, obviamente protagonizada por Sasuke y Sakura, así como por Tenten e Ino, y titulada hasta ahora como "Reina de los Vampiros", como siempre veo necesario comentar la posible creación de toda nueva historia, esperando contar con su aprobación y sugerencias si las tienen.
También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron y que pretendo iniciar pronto), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia"), "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer), "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul") :3 Para los fans del universo de "El Conjuro" ya tengo el reparto de personajes para iniciar la historia "Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prologo de esta historia. También iniciare una nueva saga llamada "El Imperio de Cristal"-por muy infantil que suene-basada en los personajes de la Princesa Cadence y Shining Armor, como adaptación :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3
