-La historia y los personajes no me pertenecen en lo absoluto sino que son de la completa autoria de Masashi Kishimoto más la narración y/o utilización de los hechos son de mi absoluta responsabilidad para la dramatización, sentido y cronologización de la historia :3 los eventos de este fic tienen lugar en medio de los acontecimientos del Capitulo 66 de Boruto: Next Generation y dentro de los futuros capítulos de mi otro fic "El Sentir De Un Uchiha". Les sugiero oír "Everybody Knows" de Sigrid para el contexto emocional del capitulo, "Selisona Pi" de ES Posthumus para Neji, "Warrior" de Beth Crowley para Karin,"Perfect" de Kevin & Karla para Sasuke & Sakura, y "Tears of an Angel" de Amy Guess para Naruto & Hinata.


Podía ser de noche, pero aun así Neji no conseguía decidir irse a dormir como seguramente ya habrían de estar pensando hacer muchos Genin de sus edad, pero si en su caso se le espantaba el sueño era solo debido a su propio afán de superación para cumplir con lo que se esperaba de él como uno de los mayores prodigios del clan Hyuga, además y por lo que ya todos habían oído, este año habían prospectos muy prometedores si de oponentes se refería, y él llevaba todo un año puliendo sus habilidades para afrontar debidamente estos peligrosos exámenes y así salir victorioso, no esperaba lograr menos. Sin importarle la hora y a solas en el campo de entrenamiento luego de que sus dos compañeros de equipo se hubieran marchado hacía ya varios minutos, el Hyuga vestía una simple chaqueta blanca de mangas hasta los codos—con el brazo derecho vendado a imagen de su pierna derecha—, cortos pantalones negros y sandalias ninja azules, con un porta arma ninja en la pierna derecha y otro en la cintura, su largo cabello y liso castaño oscuro caía tras su espalda, recogido en una distraída coleta en la punta, y llevaba en la frente la banda de Konoha por sobre una serie de vendas, estoico, distante e indiferente. Jugando descuidadamente con un kunai entre sus dedos, Neji no se molestó siguiera en volver la mirada por sobre su hombro pese a saberse observado; era una táctica común entre los ninjas mantener la guardia alta en todo tipo de situaciones, pero él sabía que quien lo estaba observando no era una amenaza real, menos no para él.

-Sé que estás ahí, sal— habló Neji por fin, volteándose lentamente. Hasta entonces oculta tras uno de los árboles del campo de entrenamiento, Hinata lentamente se acercó a su primo, apretándose nerviosamente las manos. —¿Qué haces aquí?— interrogó severamente, creyendo que ella podía haber estado espiándolo.

-Vine a saludar a mi primo— contestó Hinata sinceramente, infundiéndose valor, —aún puedo hacerlo, ¿verdad?— comentó con un deje de broma con la intención de aligerar el ambiente, cosa que no resulto ya que su primo simplemente le dio la espalda con la intención de retirarse o simplemente ignorarla. —Neji, hablemos, por favor— pidió con casi un hilo de voz, suplicante.

-¿Para qué?— inquirió encogiéndose de hombros con dolorosa indiferencia, sin verla directamente a los ojos.

-Somos familia, primos, la misma sangre— espetó ella como razón suficiente, instándolo a recordar el vínculo que aun los unía.

-¿Por qué me dices esto, ahora?— preguntó Neji más enfáticamente, no sabiendo si confiar en su aparente inocencia.

-Los exámenes Chunin comienzan mañana, y pase lo que tenga que pasar, quiero que recuerdes y tengas presente lo importante que eres para mí— confesó Hinata sin temor ysiendo absolutamente transparente con él, —¿acaso has olvidado nuestra infancia?, eras como mi hermano mayor, aún te amo como si lo fueras, y no quiero enfrentarte, no quiero que este tonto resentimiento continúe— no había querido enfrentarse a él en el pasado y no quería hacerlo ahora, no podría pelear con su propio hermano.

No estaba diciendo ninguna mentira; sabía de la tensa situación emocional que había enfrentado a su clan desde que tenía uso de razón y memoria, todos dividiendo a su familia entre dos ramas, primaria y secundaria, ¿por qué habría de importarle eso? Estaba en el pasado, un pasado que sabía no podría cambiar, pero sin importar que nada de esto afectase a su presente, y aun sabiendo que no podría tener a su primo cuando que todo esto terminase para continuar compartiéndolo todo como siempre había deseado poder hacer, Hinata deseaba poder tranzar para siempre las diferencias que una vez habían hecho que Neji y ella se enfrentaran. Una vez, hace mucho tiempo, todo había sido muy diferente de cómo era hoy, aun lo recordaba, Neji siempre había sido un hermano mayor para ella, alegre, amable, dulce, e inocente, y no quería tener que permanecer alejada de él por un tonto enfrentamiento que nunca le había importado y que jamás podría cambiar el cariño de hermanos que ambos se tenían. Sorprendido por las palabras de su prima, más sin dejarse inmutar por ello, Neji continuo estoico e indiferente, contemplando en silencio los serenos ojos perla de su prima en los que veía una promesa de paz y un futuro tranquilo, muy semejante a la antes idílica infancia que él aun recordaba y añoraba en secreto, pero las cosas no era tan sencillas, ella era la futura heredera del clan, ¿y él?, solo un peón más dentro del clan al que ambos pertenecían, y limitados por las malditas diferencias entre las ramas de la estructura del sistema al que pertenecían.

-¿Temes que pueda vencerte?, ¿temes que te humille y deje en ridículo?— cuestionó Neji, intentando leer en su mirada y ver traición o conspiración, pero no veía nada de eso.

-No, porque si he de morir para que dejes de odiarme, lo haré con gusto— negó Hinata sin apartar sus ojos de los de él, tan idénticos y diferentes a la vez, —todo lo que quiero es que volvamos a ser hermanos, como antes, solo eso— lo había perdido una vez y no podría tolerar hacerlo una segunda, —y espero ser lo suficientemente digna para que me des tu perdón— añadió en un suspiro, dejando la decisión en sus manos.

-¿Por qué me dices esto?, ¿qué esperas obtener?— demandó él sin querer creer o aceptar que ella pudiera ser tan inocente para querer remediarlo todo, era imposible, ¿verdad?

-No espero nada, solo estoy cansada de ver que te alejas de mí— insistió ella, comprendiendo el dolor y rencor que él tenía, y sus razones. —Por favor, Neji, perdonó cualquier mal pensamiento que hayas tenido hacia mí, y ruego que tú perdones todos estos años de ceguera y estupidez de mi parte, no más odio por favor, para nadie— rogó con la voz quebrada, sufriendo al ver la desconfianza permanente bailando en los ojos de su primo. —Tomate tu tiempo, pero por favor, piénsalo— determinó por fin en un suspiro.

Sabiendo que no tenía el poder suficiente para hacer cambiar de opinión a su primo con una breve conversación, sabiendo que no podía cambiar años de sufrimiento y rencor en una sola noche y por sí misma, Hinata únicamente esbozo una triste sonrisa mientras asentía en silencio, dándole lentamente la espalda a su primo y aceptando retirarse, sintiéndose mal consigo misma por no ser capaz de remediar un rencor que jamás había sido suyo, pero ni la culpa era suya ni la responsabilidad de terminar con este odio, por ahora todo eso recaía en Neji, le gustase aceptarlo o no. Nuevamente a solas en el campo de entrenamiento, teniendo esta vez pensamientos aún más confusos y contradictorios de ser posibles, Neji fue incapaz de llegar a un consenso entre lo que quería y debería hacer; Hinata siempre había sido demasiado suave y amable, un defecto para los grandes guerreros y prodigios que eran los miembros del clan Hyuga, a ella no le gustaba competir ni luchar, ¿pero eso era todo?

Por un momento, Neji estaba seguro de haber visto miedo en los ojos de su prima, el miedo a perderlo, y no sabía cómo expresar el escalofrío que eso le había provocado.


Al día siguiente y dentro de la sede donde habría de celebrarse el inicio de los exámenes Chunin, se encontraba una elevada concentración de Genin de todas las edades y aldeas aguardando por acceder al salón donde tendría lugar la primera etapa del examen pero a la cual no podían acceder debido a dos muchachos que se encontraban custodiando la entrada como verdugos, impidiendo el paso a cualquiera que intentara cruzar el umbral sin importar lo que hicieran, con amenazas soeces y advertencias estoicas que intimidaban a cualquiera, incluso Tenten se llevó una mano hacia la mejilla donde acababa de recibir un golpe, levantándose del suelo con ayuda de su compañero de equipo Rock Lee, tan inquieta como cualquiera de los presentes ante la posibilidad de no rendir el examen por este obstáculo, ¿cómo participarían de los exámenes si ni siquiera eran capaces de pasar por esa puerta? Puede que sonara de lo más cruel, pero si Izumo y Kotetsu se encontraban haciéndose pasar por dos Genin normales a través del jutsu de transformación, lo hacían con la intención de ayudar y preparar a los jóvenes Genin de la generación que habría de someterse a los exámenes Chunin, porque era la prueba definitiva para ver si estaban capacitados para sobrevivir al estilo de vida que los aguardaba, y no cualquiera podía convertirse en ninja, la vida no era tan sencilla, y aun sí superaban con éxito estos exámenes, lo que tendrían que continuar afrontando por el resto de su vida probaría ser más difícil que cualquier cosa que hubieran enfrentado antes o que hubieran podido imaginar.

-¿Creen que esto es una broma?— cuestionó Kotetsu recorriendo con la mirada a todos los presentes. —Los Chunin están calificados para liderar misiones, lo que significa poner las vidas de sus equipos en sus manos, así que mejor sean duros para poder correr el riesgo, las niñitas delicadas no pertenecen a este lugar— explicó severamente, centrando aleatoriamente la mirada entre quienes parecían más tocados con sus declaraciones.

-Queremos evitar sufrimiento innecesario, así que váyanse a sus casas a jugar con sus muñecas— sugirió Izumo con evidente diversión en su tono de voz.

-Que buen discurso— comentó Sasuke con sarcasmo, aproximándose a las puertas con intención de pasar, —ahora los dos, quítense y déjenme pasar— espetó duramente.

-Además, reviertan el genjutsu, porque podemos ver a través de su ilusión, y necesitamos ir al tercer piso— mencionó Sakura con obviedad para desconcierto de muchos de los presentes.

-Vaya, así que notaron el genjutsu— celebró Izumo con camuflado disgusto mientras les sostenía la mirada.

-Por lo visto son de lo inteligentes, pudieron notar nuestra ilusión— asintió Kotetsu sin dejarse sorprender, —ahora veamos como enfrentan, ¡esto!— advirtió abruptamente.

El inmediato impulso de Kotetsu, sin darse por vencido a permitir el paso a ningún Genin sin haber probado antes y personalmente de que eran dignos de ello, el ninja se abalanzo contra el Uchiha con una poderosa patada ante la que Sasuke no dudo en contestar de inmediato, más para incredulidad de ambos contendientes Rock Lee no dudo en interponerse y frenar en seco el golpe que ambos pretendían propinarse, con las palmas de las manos. Ese no eran el momento para comenzar peleas sin sentido, no era correcto pelear antes de que tuvieran lugar los exámenes y siguieran las reglas apropiadas del combate entre Shinobis, estaba bien dejarse llevar por sus instintos y tener sangre caliente que exigía probar sus habilidades contra las de otros Shinobis que aspiraban a convertirse en Chunin, pero ese no era el momento, y lo dejo en claro al apartarse, dando por terminada toda posibilidad de conflicto. Con miradas entre severas y preocupadas, Neji y Tenten se aproximaron a su compañero de equipo para reprender que en parte hubiera hecho evidente la fuerza que tenía y de lo que era capaz, cuando entre los tres habían acordado no hacer alarde de sus habilidades hasta que fuera el momento oportuno, ante lo que Rock Lee no pudo defenderse, con un leve sonrojo tiñendo sus mejillas al enfocar su mirada en alguien en específico. Dulce y estoica al mismo tiempo, Sakura se acercó a Sasuke, negando en silencio ante su exabrupto en tanto Naruto únicamente se abstuvo de reír como deseaba hacer, pero el evidente disgusto de Sakura ya era suficiente.

-Sasuke…— suspiró la Haruno a modo de reprimenda, viéndolo asentir únicamente, aceptando que se había equivocado, más alguien se aproximo en ese momento, interrumpiendo su reprimenda.

-Mi nombre es Rock Lee— interrumpió el pelinegro situándose frente a ella, —tú eres Sakura, ¿cierto?—preguntó seriamente.

-Sí, soy yo— asintió Sakura al instante, inevitablemente curiosa y confundida por su pregunta.

-Por favor, se mi novia, yo me abocare a protegerte con mi vida— declaró con una luminosa sonrisa para sorpresa de muchos.

-Lo siento, pero no— tuvo que negarse la pelirosa con una amable sonrisa, bajando la mirada.

-¿Por qué?— preguntó Rock Lee, entre sorprendido y decepcionado por su respuesta.

-Porque apenas nos conocemos, me gustaría más que fuéramos amigos— aclaro ella con su incuestionable dulzura.

Sin poder evitar decepcionarse por esta amable aunque también cordial respuesta, Lee bajo tristemente la mirada, haciendo sonreír nerviosamente a Sakura quien no pudo evitar sonrojarse. Entornando los ojos disimuladamente, Sasuke suspiro en voz alta, negando en silencio para sí mientras escuchaba a Naruto reír a su lado; cuenta hasta diez, cuenta hasta diez, se repitió Sasuke mentalmente para no dejarse cegar por los celos como deseaba hacer, porque Sakura no lo aprobaría...


No resultó una sorpresa que Rock Lee los siguiera y pretendiera enfrentarse a Sasuke antes de que iniciaran los exámenes, todos—excepto Naruto quien se mostraba tan despistado como siempre—anticiparon que habría de seguirlos con la intención de enfrentarse al Uchiha, pero al igual que la primera vez Sakura no estaba de acuerdo con que tuviera lugar una pelea sin importar que fuera solo un reto, además, consideraba a Rock Lee como un amigo y bajo ningún concepto estaría de acuerdo en que le hicieran daño, por lo que únicamente le dirigió una severa mirada a Sasuke quien solo asintió distraídamente para sí, sin confirmar ni negar nada. No era el mejor momento para pelear o perder el tiempo, pero Sasuke nunca decía no a un desafío, y en el fondo quería retribuirle a Rock Lee la derrota que le había propinado en su día, sin importar que claramente Sakura no estuviera de acuerdo, pero era algo que sentía que tenía que hacer. Con una sencilla voltereta en el aire, Rock Lee descendió de una de las galerías altas donde se había encontrado, observando analíticamente a los tres integrantes del equipo 7, pero especialmente a Sasuke Uchiha quien le resultaba un reto insuperable, tan similar y a la vez tan diferente de su propio compañero de equipo, Neji Hyuga, y a quien deseaba enfrentar, pero ya que la ocasión no había surgido hasta ahora, y desviando la mirada hacia la bella Kunoichi pelirosa, Rock Lee estaba dispuesta a hacer patente sus habilidades con el oponente mas prometedor hasta ahora, así como para conquistar a la Haruno.

-Todo el mundo se la pasa hablando del clan Uchiha y de lo grandioso que es, yo quiero comprobarlo, y creo que tu seras una buena prueba para mí— planteó Rock Lee seriamente, antes de desviar su mirada hacia la bella pelirosa. —Además, Sakura, esto es por ti— declaró con un ligero sonrojo.

-No puede ser…— masculló Sasuke, absteniéndose de maldecir su suerte por lo bajo, ¿por qué siempre pasaba eso?

-Ya pase por esto, soy una mujer casada, ¿por qué siempre me pasa esto?— se preguntó Sakura en un susurro inaudible para todos. —Lee, en verdad agradezco tus sentimientos, pero sería mucho mejor que fuéramos amigos— sugirió con una tensa y amable sonrisa.

-No me rendiré, Sakura— advirtió el, no tomando las palabras de ella como una negativa ni tampoco como una aprobación.

-Tú sabes sobre el clan Uchiha y aun así me quiere retar, debes estar más loco de lo que te ves, si se pudiera— espetó el Uchiha seriamente, dispuesto a aceptar el reto. —¿Quieres enfrentarme?, te enseñare quien soy— no lo haría solo por el desafió, esta vez se trataba de algo personal; nadie le coqueteaba a su esposa, menos estando él delante.

-Adelante— invitó Rock Lee, a lo que Naruto dio un paso al frente a la par de Sasuke.

-Ni se te ocurra— frenó Sakura sujetándolo de la parte trasera de la chaqueta como si fuera un gato, —ya estoy considerando un loco a Sasuke, no quiero incluirte en mi lista— amenazó bajo pena de golpearlo si le colmaba la paciencia.

Frustrado como un niño pequeño al ser detenido por Sakura, sabiéndose imposibilitado de participar de la pelea como quería hacer, todo lo que Naruto pudo hacer fue cruzarse de brazos con un puchero, enfurruñado pero resignado al mismo tiempo, en tanto Sakura a su lado se mantuvo lo más serena posible, pudiendo anticipar el resultado de la pelea aunque también interiormente molesta, pero ya le haría sus posteriores recriminaciones a Sasuke, más tarde. Sin intención real de sonar arrogante—aunque también puede que sí, en el fondo, —vencer a Rock Lee esta vez no era algo complicado, es más, Sasuke ni siquiera tuvo la necesidad de activar su Sharingan como la primera vez sí, y ya que no quería rebelar del todo de que era capaz esta vez, el Uchiha únicamente tuvo que bloquear o evadir cualquiera de sus ataques para evidente sorpresa y curiosidad de Rock Lee, hasta que en un seco movimiento el Uchiha extrajo un kunai de su porta armas, presionando el filo a modo de silente advertencia contra el cuello de Lee quien únicamente esbozo una ligera sonrisa, aceptando la derrota pero en sus propios términos, reconociendo al Uchiha como un igual. Sakura y él no se habían pasado todo el tiempo de su estadía en el pasado perdiendo el tiempo como Naruto si, se habían dedicado completamente a entrenar ante el dispar nivel de habilidades que ambos tenían; Sasuke era un especialista en el genjutsu y al mismo tiempo Sakura era una de los mejores—si es que no la mejor—ninjas en taijutsu, y esta vez no le sorprendían las habilidades de Rock Lee porque ya las conocía.

-¿En serio pensabas que te resultaría tan fácil vencerme?— cuestionó el Uchiha con una pisca de desafío.

-Te subestime, lo reconozco, no parecías la gran cosa— accedió él a modo de justificación y ante lo que el Uchiha finalmente retiro el filo de su kunai.

-Las apariencias engañan, aunque nunca es tarde para mejorar— asintió el Uchiha, agradecido por el reto. —Tienes mucho talento, lo reconozco, eres un gran reto— reconoció sin titubeo alguno.

-¿Hasta la próxima?— sugirió Rock Lee, tendiéndole la mano de forma amistosa e pacifica.

-Hasta la próxima— aceptó el azabache, reconociéndolo como su igual y estrechándole la mano.

-Bueno, si todos ustedes ya terminaron, tenemos que participar de un examen— recordó Sakura, apremiando lo importante mientras aun había tiempo. —Naruto, Sasuke, ya vámonos— regaño sujetando los brazos de sus dos compañeros de equipo. —Nos vemos pronto, Lee— se despidió guiando a ambos hacia la salida.

-Nos vemos, Sakura— correspondió él con una sonrisa soñadora, siguiendo a la pelirosa con la mirada.

Siempre cordial y amable, Sakura volvió brevemente el rostro con una sonrisa, conquistando todavía más de ser posible el corazón de Rock Lee, porque no iba a darse por vencido, ella no había dicho no y ya tenía a un rival por el corazón de la hermosa pelirosa; Sasuke Uchiha, y solo el mejor se quedaría con su corazón.


Había pasado la primera parte de los exámenes Chunin, si así podía decirse, había aprobado el examen escrito, ¿y ahora? Se suponía que debía estar feliz, así seguramente se sentirían muchas chicas de su edad, sin embargo Karin no se sentía así. Sentada a solas sobre el borde de una fuente a su espalda, con las piernas plegadas hacia su pecho, triste y a la vez distante de todo y todos, simplemente dejándose guiar por sus pensamientos mientras contemplaba el mundano atardecer caer sobre esta aldea que aún le resultaba tan desconocida como al momento de su llegada, completamente sola en el mundo, sin nadie que la apoyara o ayudara en nada, ni siquiera podía confiar en sus propios compañeros de equipo que eran unos extraños para ella. Era una Genin, sí, y posiblemente pudiera convertirse en una auténtica Kunoichi cuando este examen terminara, o no, pero no entendía porque razón se esforzaba tanto, ¿qué iba a lograr?, ¿quién iba a ser? Esas preguntas daban mil y un vueltas en su mente, intentaba en vano encontrarles sentido pero nunca daba con la respuesta que tanto anhelaba, y eso la frustraba y decepcionaba más y más, de ser posible. De pronto, irrumpiendo con sus divagaciones, alguien se detuvo un par de pasos frente a ella, pero Karin no se molestó en levantar la mirada o parecer interesada por ello, probablemente su presencia resultase tan insignificante como siempre, por lo que eligió callar, pero eso no impidió que aquella persona se fijara en su presencia.

-Hola— saludó Sakura por fin, haciendo que la Uzumaki alzara la mirada, —¿puedo sentarme?— preguntó amablemente ante lo que Karin solo pudo encogerse de hombros. Sin hacer desaparecer su sonrisa, Sakura acomodo la cola de su vestido y se sentó a su lado. —Una tarde bella, ¿verdad?, fresca y tranquila— comentó en un suspiro, tranquila ante el pacifico atardecer.

-Supongo— contestó Karin entre incomoda y sorprendida por la conversación que tenía lugar.

-Oh, que tonta soy, olvide presentarme— se reprendió la Haruno, sintiéndose como tonta. —Soy Sakura— se presentó amablemente, tendiéndole la mano a la pelirroja.

-Karin— correspondió la Uzumaki, ligeramente más a gusto al saber con quién trataba.

-Nunca antes te había visto en la aldea, no eres de Konoha, ¿verdad?— comprendió la pelirosa pese a conocer la respuesta.

-No, soy de Kusagakure— asintió la pelirroja con una ligera sonrisa. —mi equipo y yo vinimos por los exámenes Chunin— probablemente ella ya supiera esto último, pero nunca estaba de más decirlo.

-Me alegro, siempre es bueno hacer nuevos amigos— acotó ella con su permanente tono amable y lleno de inocencia.

Confiar en las personas, ¿cómo se hacía realmente? Karin ya había salido más lastimada de lo que pudiera recordar al tener fe y esperanza en que las personas pudieran tener buenas intenciones, lo único que había aprendido del mundo a sus cortos doce años era que todos intentaban sobrevivir a su modo, que todos eran egoístas y que la bondad no existía, nunca había conocido a una sola persona a quien pudiera considerar o llamar amiga…y sin embargo, ahora esta curiosa chica de su edad, de mirada dulce y sonrisa amable estaba hablando con ella como nunca nadie antes lo había hecho, estaba siendo amable y sin pedir nada a cambio, ¿verdad? Sonaba demasiado bueno para ser verdad, pero increíblemente Karin si confiaba en ella. Hasta ahora, Sasuke y ella no habían querido cambiar nada del pasado ni involucrarse con nadie fuera de Itachi, no tenía caso además de que ninguno de los dos quería estar en el pasado en primer lugar, pero esta vez ella tenía que intervenir, lo sentía necesario; Karin era una amiga muy importante en su vida en el presente sin importar que ambas tuvieran fuertes sentimientos por Sasuke, los habían tenido desde su infancia pero solo una de las dos había sido correspondida, más ambas habían conseguido convertirse en grandes amigas, y atrapada en el pasado hasta solo Kami sabe cuándo, Sakura quería ayudar a Karin de un modo en que nunca podría hacer en el presente; quería darle la oportunidad de tener un comienzo nuevo, sin importar lo difícil o imposible que pudiera parecer.

-¿Sucede algo?, ¿dije algo malo?— inquirió Sakura ante la expresión de melancolía en el rostro de la pelirroja, —lo lamento, no era mi intención— se disculpó sinceramente.

-No es eso— negó Karin para no preocuparla innecesariamente, —dime, Sakura, ¿alguna vez has sentido…no sé, que no encajas?— era una pregunta tonta, pero que salió de sus labios antes de que pudiera intentar detenerla.

-Más de lo que crees— asintió la Haruno para evidente sorpresa de la pelirroja. —Cuando era niña, sentía que estaba sola, que nadie me quería o llegaría a entenderme, tenía a mis padres conmigo, pero siempre me sentía sola, me resultaba difícil hacer amigos o tener confianza— su infancia no había sido precisamente feliz, pero hoy lo agradecía ya que de otro modo no podría entender el sufrimiento de otros, aunque no tuvieran punto de comparación, —pero todo cambio, porque conocí a una persona que me ofreció su amistad y me ayudo a confiar en otros, y en mi misma— esa persona se llamaba Ino Yamanaka, su mejor amiga.

-¿Cómo lo sabías, que podías confiar en las personas con las que te abrías?— cuestionó la Uzumaki, intentando no parecer realmente interesada en la respuesta.

-No lo sabía, me lastimaron muchas veces— puntualizó la pelirosa con un aire de melancolía, —pero en medio de todo eso aprendí que una persona puede cambiarlo todo, si se da la ocasión y mantienes la esperanza a pesar de todo— había aprendido eso de Ino, pero también se lo había enseñado a muchos en su camino. —¿Hay algo de lo que queras hablar?— alentó situando una de sus manos sobre su hombro, ofreciéndole su apoyo incondicional.

-No estoy segura— confesó la pelirroja en un suspiro cansino, tremendamente confundida, —¿qué harías si no pudieras confiar en nadie, ni en tus propios compañeros de equipo que encima de todo te tratan como si te utilizaran, como si no importaras?— algo le decía que podía confiar en Sakura, y quería asirse a esa pequeña esperanza.

-Es cierto que somos ninjas, y nuestras vidas son diferentes de la de la gente normal, pero nadie tiene porque hacerte sentir que no eres humana, puedes sentir alegría, tristeza, amor, odio y mucho más, eres humana y tienes todo derecho del mundo a exigir ser tratada como tal— explicó Sakura, estrechando las manos de Karin entre las suyas. —Si estuviera en tu lugar, forjaría mi propio camino, y comenzaría desde cero en un lugar nuevo— añadió a modo de sugerencia, dejando pensando a Karin. En ese momento, la pelirosa alzo la mirada al reparar en la llegada de alguien —Tengo que irme, pero si necesitas ayuda o solo alguien con quien hablar, acude a mí, aquí está mi dirección— aconsejó amablemente depositando contra su mano un pequeño papel. —Recuerda lo que te dije; siempre es bueno hacer nuevos amigos, y aquí en Konoha hay muchos amigos que aún no has conocido— animó al levantarse de su lugar, y sin apartar su mirada de la de ella.

Era una idea por demás tentadora, ¿amigos a los que aún no había conocido? la mera repetición de la pregunta la hizo sonreír y le dio fuerzas para hacer algo que nunca antes había hecho, decidir por sí misma mientras encontraba su mirada con la de Sakura quien sonrió radiantemente en respuesta tanto a modo de aliento como de despedida. Sin hacer desaparecer su sonrisa, Sakura se volvió lentamente, teniendo que darle la espalda a Karin y alejándose hasta donde se encontraba Sasuke, quien desde su lugar frunció ligeramente el ceño al estudiar a la chica con quien había estado hablando Sakura, antes de esbozar una apenas perceptible sonrisa ladina al reconocer a Karin. Envolviendo su brazo alrededor del de Sasuke, Sakura simplemente asintió en silencio con una sonrisa.

Nunca era tarde para ayudar a una antigua amiga.


Con sumo cuidado y el sigilo que lo caracterizaba, Sasuke se trepo al balcón de la habitación de Sakura sin ser visto por nadie, cosa nada difícil a esa hora de la tarde, mientras el sol terminaba de ocultarse para dar paso a la noche, permitiéndole abrir la puerta corrediza e internarse en la habitación cuya luz ya se encontraba encendida, tan solo en espera de su llegada como de costumbre. No era de su agrado tener que ocultarse y pasar tiempo con su esposa a espaldas de sus suegros—no en el pasado, claramente—, pero no tenía otra opción, no podían reunirse en secreto cada vez que lo desearan, en este plano del pasado seguían siendo Genin y parecían demasiado jóvenes físicamente como para tener una relación seria, por lo que tenían que ceñirse a las reglas, sin otra opción. Dejando a solas a sus padres en la cocina, tras haberles dado los detalles de cómo había resultado el examen escrito, y bajo el pretexto de que se sentía cansada y necesitaba descansar para continuar con la segunda parte del examen Chunin a partir de mañana, Sakura se dirigió a su habitación llevando una bandeja cargada de comida más que suficiente para Sasuke y para ella, volviéndose para abrir la puerta con su espalda, esbozando una inmediata sonrisa a modo de saludo para Sasuke al aproximarse hacia su escritorio donde el Uchiha aproximo el par de bancas que reposaban cerca del armario. Ya era una práctica más que común para ambos que Sasuke entrara a hurtadillas en su habitación para solo cenar con ella de igual modo que Sakura entraba en su habitación para solo dormir con él.

-¿Nadie te vio?— preguntó Sakura al tomar asiento ante el escritorio a la par que él, pese a conocer la respuesta.

-Por favor, ¿acaso olvidas con quien estás hablando?— obvió Sasuke con su característico deje de arrogancia y superioridad, haciéndola entornar los ojos.

-¿Acaso olvidas ser un poco modesto?— regaño ella arqueando una ceja con idéntica arrogancia, un gesto que había aprendido de él.

-De vez en cuando— simplifico él despreocupadamente, a lo que Sakura solo negó con una sonrisa, inclinándose para depositar un amoroso beso sobre su mejilla. —Hiciste algo maravilloso, buscar a Karin y hablar con ella— ya estaba claro para él que Sakura tenía un gran corazón, pero jamás dejaba de sorprenderle lo lejos que podía llegar solo para ayudar a otros.

-Más que hablar con ella, por las cosas que me dijo una vez, su vida no fue fácil, y la considero mi amiga por toda la ayuda que siempre me ha brindado, lo mínimo que puedo hacer es devolverle la mano, aunque apenas y me conozca ahora— desearía poder hacer más, pero no podía manejar el tiempo a su antojo, solo seguir su cauce. —Comamos rápido, antes de que se enfrié— alentó casi pudiendo escuchar los gruñidos de los estómagos de ambos.

Teniendo tanta hambre como su esposa tras pasarse la primera parte del día sin probar bocado, Sasuke no dudo en tomar los palillos a la par que ella; nunca era capaz de negarse a la buena comida cuando se la ofrecían de ese modo, y no se diga si era Sakura quien cocinaba, entonces nada podía hacerlo levantarse de la mesa hasta consumir todo lo que hubiera hecho. No se había enamorado de Sakura solo porque fuera hermosa, cosa que ya era de sobremanera a sus ojos, simplemente perfecta, la mujer más perfecta que pudiera existir, pero la bondad que había en su corazón y su falta de odio hacia los demás eran algo que superaba su propio entendimiento, porque ella era atemporal al mundo corrupto y carente de bondad, y saberlo no hacía sino enamorarlo más y más cada día, aunque una parte de él estuviera disgustado de que otros también sintieran fascinación por lo perfecta que era, porque no quería compartirla con nadie. Cerrando impulsivamente los ojos al comer, degustando de lo que ella misma había preparado—para no molestar a su madre o su padre, y para cocinar suficiente para Sasuke y para ella—, Sakura mantuvo la sonrisa en su rostro por tan solo estar junto a quien tanto amaba, volviendo su rostro hacia el de Sasuke, más dejando libre un quedo suspiro al poder ver y leer sus pensamientos a través de sus profundos ojos ónix como si estuviera revisando su libro favorito, sabiendo detectar muy bien cuando es que su esposo sentía celos, lo que claramente estaba pasando ahora, y ella conocía bien la razón.

-Sasuke— llamó Sakura y ante lo cual el Uchiha encontró su mirada con la de ella, fingiendo que no sucedía nada, —sabes que le tengo mucho afecto a Lee, somos grandes amigos y ha hecho mucho por mí— recordó calmadamente y con un tono de voz tanto dulce como amable, —por favor, no estés celoso— solicitó entrelazando una de sus manos con la de él.

-No estoy celoso— rebatió Sasuke en un intento por evitarle una preocupación innecesaria.

-Sí, seguro— asintió la Haruno con evidente sarcasmo, haciéndolo entornar los ojos. —Sasuke, te vi, peleaste con él y no solo por el reto, lo hiciste porque te sentiste inseguro, te conozco— evidenció a lo que Sasuke solo pudo asentir en silencio y con resignación. —Si hubiera querido engañarte alguna vez, lo hubiera hecho, estaba en mi derecho, pero jamás podría hacerlo porque te amo a ti y a nadie más— había pasado más de una década sola, criando a su hija y recibiendo el coqueteo de muchos, pero nunca les había correspondido porque solo amaba a Sasuke y él a su vez solo la amaba a ella. —Lee ha sido un amigo muy querido para mí, desde que éramos jóvenes, y no quiero perder el contacto con él ahora, no te pongas celoso, ¿sí?— insistió con tiernos ojitos de cachorro.

-Lo intentaré, pero no prometo nada— accedió el Uchiha por fin, tanto por su propio bien como para hacerla sentir más tranquila.

-Eso es suficiente para mí— aceptó ella encogiéndose de hombros, más no era solo eso de lo que quería hablar. —No te vayas esta noche, por favor, quédate conmigo— pidió sin apartar sus ojos de los de él, añorando su presencia y calor.

-¿Aunque eso signifique la posibilidad de ser descubierto por tus padres?— cuestionó él entre intrigado y sorprendido por su petición, aunque nada le impediría acceder y quedarse junto a ella.

-Tú sabes que correré el riesgo— obvió la pelirosa con valentía, —además, nadie tiene porque saber que estás aquí— acotó aminorando la distancia entre ambos.

Era una locura y lo sabía, puede que su madre o su padre pudieran entrar a su habitación por la noche para corroborar que estuviera durmiendo y pudieran encontrar a Sasuke junto a ella, pero nada le importaba como para decirle a Sasuke que se fuera, no importaba que la realidad en que estuvieran fuera diferente de su presente, estaban casados y tenían todo el derecho de querer pasar tiempo juntos, y lo harían. Era una propuesta interesante para ambos; cuando su relación había comenzado hace ya más de doce años, y se habían reunido a solas, lo habían hecho en el entonces apartamento en que Sakura había vivido sola, sin sus padres, pero sin importar el riesgo más que latente de ser descubierto, nada detuvo a Sasuke para esbozar una sonrisa ladina como única respuesta al estrechar una de las manos de Sakura entre las suyas, haciéndola sonreír todavía más...


Un nuevo día había llegado a su fin y en las calles de Konoha reinaba el silencio, si así podía definirse al esquivo eco de pasos y actividad que aun reinaba en la aldea, pero era una tranquilidad especial, cualquier persona podría pasearse perfectamente por las calles y olvidarse de todas sus preocupaciones, tal y como Naruto y Hinata estaban haciendo en esos momentos, disfrutando de sus últimos instantes juntos antes de separarse y dirigirse a sus respectivos hogares para dormir y continuar con los exámenes Chunin al día siguiente. Parecía una broma que hubieran viajado en el tiempo, puede que ya llevasen mucho tiempo en el pasado pero aun parecía inverosímil todo que había sucedido hasta ahora, pero lo que parecía inverosímil no era que estuvieran atrapados en el pasado sino que provinieran del futuro, porque este pasado lleno de oportunidades era absorbente, y ambos querían cambiar tantas cosas...parecía un sueño, un sueño que querían aprovechar mientras aún les fuera posible. Sujetándose del brazo de Naruto mientras caminaban, Hinata alzó distraídamente la mirada hacia el cielo nocturno, realizando el infantil juego de intentar contar las estrellas como solía hacer cada vez que quería dejar de preocuparse en vano, acción que no tardo en imitar Naruto al verla tan embelesada, haciéndola reír al tener que fijarse por donde iban o de otro modo acabarían tropezando irremediablemente. Naruto siempre conseguía sacarle una sonrisa con su actitud infantil, sin importar lo que sucediera.

-¿Qué crees que sucederá a partir de mañana?— preguntó Naruto por fin, apartando su mirada del firmamento nocturno y tornándose un tanto serio.

-No lo sé, y prefiero no pensarlo, la primera vez ya fue difícil, no quiero imaginar que pasara ahora— suspiró Hinata absteniéndose de entornar los ojos al recordar la enérgica actitud de Kiba a diferencia del siempre sereno Shino, y era imposible aburrirse con ellos. —Estaré bien, se cuidar de mi misma— tranquilizó al ver un deje de preocupación en los ojos de Naruto.

-Estoy seguro de eso— asintió él, confiando en ella como siempre, —me case con la mujer más perfecta del mundo— celebró naturalmente y sin una pisca de arrogancia.

En tanto Sasuke y Sakura aún parecían tomar esta indefinida estadía en el pasado como un castigo, resignándose a seguir el rumbo de las cosas y sin aparente intención de cambiar nada de lo que sucedería sin importar que tuvieran los medios suficientes para hacerlo, Naruto había tomado desde el comienzo este viaje en el tiempo como una especie de segunda luna de miel para él y para Hinata, ¿cuándo volvería a tener tanto tiempo libre de cualquier tipo de trabajo exceptuando las monótonas misiones rango D? quería aprovechar el tiempo, y eso involucraba recordarle continuamente a su esposa, una y mil veces e incluso más lo mucho que la amaba, porque tener la ocasión de viajar al pasado le recordaba cómo es que y lentamente se había enamorado de Hinata, pero entonces había sido muy tonto como para darse cuenta de la compleja y maravillosa mujer que era, más ahora si podía verlo sin problemas y con lujo de detalles. Sin poder evitarlo y volviendo el rostro hacia el de su esposo, deteniéndose en medio de la calle, Hinata en vano intento ahogar una cantarina carcajada, mordiéndose distraídamente el labio inferior, volviendo a sentirse como una niña enamorada al escuchar un cumplido tan romántico de parte de Naruto, puede que su matrimonio parecía bastante monótono desde el exterior pero no había un solo día en que Naruto no le recordase lo mucho que la amaba, claro que ella no necesitaba que lo hiciera, sabía bien lo que sentía, podía ver su corazón cada vez que lo veía a los ojos, pero siempre era lindo que pudieran hablar así cada vez que lo desearan.

-No te veía sonreír así desde hace días— reconoció Naruto en voz alta, alzando una de sus manos para acariciar el rostro de su esposa, —has estado bastante melancólica, pero no tenía el valor para preguntar el por qué— confesó por temor a decir algo inoportuno o entrometerse en algo que quizás no le concernía.

-Tonterías mías— intentó sosegar ella para no preocuparlo innecesariamente con sus problemas.

-No, nada de lo que pienses es una tontería, para mí todo es importante— difirió el Uzumaki seria pero amablemente al mismo tiempo, —¿Qué pasa?— preguntó directamente o de otro modo ella tal vez preferiría no decirle nada.

-Hable con Neji— confesó la Hyuga en un suspiro, sabiendo que no podía ocultarle más aquello, —ayer por la noche, antes de que comenzaran los exámenes— añadió ante la evidente expresión curiosa y sorprendida de Naruto.

-¿Y qué dijo?— preguntó él como buen niño curioso, algo ante lo que Hinata no supo que contestar, esbozando una tensa sonrisa y apartando la mirada. —Fue muy duro— adivinó sabiendo bien como era su viejo amigo, aunque no fueran amigos en este plano, aún.

-No dijo nada que no me mereciera— negó ella con resignación, —en el pasado acepte nuestro distanciamiento como algo normal, no puedo pedirle que deje de odiarme de la noche a la mañana— aclaró interrumpiendo a Naruto quien pretendía acudir en su defensa, —debería haberme acercado antes a él, debería haberle dejado en claro que su afecto es más importante para mí que el cumplimiento de cualquier tonto protocolo…pero no lo hice— no había hecho nada antes y por eso se merecía el rencor de Neji, aunque le doliera.

-Hinata, ¿de qué puedes ser culpable?, si hiciste lo que hiciste fue porque creíste que eso estaba bien— discutió Naruto, negándose a que ella aceptara un tonto rencor que implicaba a otros, más no a ella. —Sabes cómo es Neji, y si una vez tuve que darle una paliza para hacer que entrara en razón, tal vez tenga que volver a hacerlo— consideró en voz alta a modo de promesa y para intentar aligerar la situación. —No estés triste, ¿sí?, si tu estas triste, yo también estaré triste— añadió de forma infantil ante el brillo de tristeza que veía en los ojos de su esposa.

No era una mentira, de ser enemigos; Neji y él habían pasado a ser amigos, rivales cordiales entre sí, pero cuando había muerto...estar ahí y presenciarlo los había desgarrado tanto a Hinata como a él, el dolor había contribuido a unirlos, pero Naruto no quería que su esposa tuviera que volver a sentir ese dolor, ni él tampoco quería hacerlo, y si para evitarlo tenía que volver a pelear con Neji y romperle todos los huesos del cuerpo, lo haría, con tal de verla feliz ella, lo haría. Volviendo a sonreír ante las atentas palabras de Naruto así como por el tono claramente infantil en que habían sido pronunciadas, Hinata simplemente asintió en silencio, aproximando lentamente su rostro hacia el de su esposo hasta depositar un casto beso sobre su mejilla, entrelazando una de sus manos con las de él y continuando con su camino, aprovechando el escaso tiempo del que aun disponían.

No estaban solos esta vez, estaban juntos y cualquier decisión que tomaran o lo que sea que le pasara a alguno de los dos, los afectaría por igual, porque eran uno.


El sol había aparecido en el horizonte hacia ya varios minutos, despertando a Sasuke, más nada conseguía hacer que apartara su intensa mirada ónix de la serena imagen de su esposa que dormía profundamente a su lado, con los ojos cerrados y una expresión de lo más dulce, que lo llevo a acomodar distraídamente uno de sus mechones para que no le impidiera contemplar su rostro. Al momento de dormirse, la noche anterior, Sakura había ocupado la cama y voluntariamente—en caso de que pudieran ser descubiertos—, Sasuke había accedido a dormir a su lado, recostado sobre el suelo, una incomodidad menor pero que solo había tolerado hasta poco después de la media noche, cuando todos se habían dormido y se deslizó bajo las sabanas, lo más cerca de su esposa que le fue posible y había permanecido así durante toda la noche hasta que el sol lo hubiera hecho despertar, y solo estaba esperando que Sakura despertara para levantarse. Sintiendo el agradable calor del sol contra su piel, frunciendo ligeramente los ojos al removerse sobre el colchón, preparándose para despertar, resulto una imagen por demás agradable para Sakura abrir los ojos y encontrarse con el rostro de Sasuke muy cerca del suyo, contemplándola como si fuera lo más fascinante que podía existir, con una ligera sonrisa ladina dedicada solo a ella, lo que de inmediato la hizo sonreír, ¿es qué podía existir una mejor forma de despertar? Ella desearía poder encontrarse con aquel panorama todos los días de su vida, porque le resultaría imposible aburrirse…un momento, ¿por qué Sasuke estaba durmiendo a su lado?

-Buenos días— deseó Sasuke tranquilamente, ante lo que Sakura no dudo golpearle en seco el pecho, porque había traicionado lo que habían acordado la noche anterior, —¿qué hice mal?, dormí contigo porque hacia frió en el suelo— protestó al comprender la expresión de enfado en el rostro de su esposa que solo negó para sí. —Soñabas conmigo— comentó sin hacer desaparecer su sonrisa ladina, habiéndola escuchado murmurar su nombre mientras dormía.

-Ya quisieras, solo lo hubiera hecho si hubiera sido una pesadilla— negó Sakura sin atreverse a darle esa satisfacción. Justo cuando Sasuke pensaba en protestar, ambos escucharon un ligero eco de pasos fuera de la habitación. —Escóndete, rápido— apremió instándolo a esconderse debajo de la cama.

Por si la situación no era ya lo bastante curiosa o anecdótica, por lo menos y ante el apremiante eco de pasos que parecían acercarse a la habitación desde el pasillo, Sasuke se levantó de la cama bajo la atenta y preocupada mirada de Sakura, y se deslizo lo más rápido posible debajo de la cama, en tanto la pelirosa aliso distraídamente las sabanas, recostándose mejor y dando a parecer que no sucedía nada cuando se abrió la puerta. En tanto su esposo Kizashi se hallaba preparando el desayuno, Mebuki ingresó en la habitación de su hija trayendo consigo el cesto de la ropa sucia para recoger todo lo que fuera necesario lavar en este día, mas nada pudo evitar que Mebuki frunciera ligeramente el ceño al contemplar a su hija y el introspectivo silencio de la habitación, recorriéndolo todo con la mirada, sintiendo que algo estaba fuera de lugar aunque no podía explicar que, era solo un presentimiento pero que solo pareció verse comprobado ante la sonrisa de divertimento que lentamente se apropió del rostro de su hija quien ya se encontraba despierta para sorpresa suya. Era por demás divertido y curioso para Sasuke que por primera vez en su vida, y como no había sucedido en el pasado, tuviera que temer ser descubierto por sus suegros por el simple hecho de querer pasar tiempo junto a su esposa...pero ni Sakura ni él podían olvidar que en este plano y a ojos de los demás aun no estaban casados, una realidad que Sakura también tuvo que recordarse mientras intentaba frenar la sonrisa que se apropió de su rostro.

-Estás sonriendo— mencionó Mebuki arqueando una ceja con curiosidad, sin saber cómo interpretar aquello.

-¿Qué?— se sorprendió Sakura, recriminándose por ese descuido. —No, son tus nervios— adjudico de forma inmediata para librarse de aquella situación.

-No, mis nervios están bien— protestó la matriarca sin perder su temple severo. —Lavaré esto— acotó aproximándose hacia el cesto junto al armario y donde tomo la ropa del día anterior.

-Gracias, mamá— contestó la pelirosa con una sonrisa que se esforzó por minimizar lo más posible.

Arqueando únicamente una ceja en respuesta, Mebuki contemplo en silencio a su hija por un efímero par de segundos antes de abandonar la habitación, cerrando la puerta tras de sí, creyendo o intentando creer que todo había sido producto de su imaginación. Un par de segundos después y sabiéndose a solas, Sakura se cubrió los labios para sofocar una carcajada, recostándose sobre la cama entre risas mientras Sasuke por fin salía de debajo de la cama, intercambiando una sonrisa ladina con ella, prueba más que suficiente para saber que aquello también le había resultado divertido.

Nunca era tarde para vivir nuevas experiencias.


PD: Saludos mis amores, prometí que actualizaría esta semana y lo cumplo, esperando que esta nueva actualización sea de su agrado :3 quería avisarles que no actualizare ninguna historia la proxima semana ya que me he sentido un tanto mal de salud, agripada, y lo que necesito algo de tiempo para mi, pero a la siguiente semana retomare las actualizaciones, lo prometo :3 las siguientes actualización serán "A Través de las Estrellas", "El Origen del Clan Uchiha" y "Cazadores de Sombras" :3 esta historia esta dedicada a mi querida amiga y lectora DULCECITO311 (dedicándole cada una de mis historias como siempre, disculpándome por tardar en actualizar), a mi hermosa Ali-chan1996 (adorando sus hermosos comentarios y dedicándole esta y todas mis demás historias por su amabilidad), a Guest (a quien dedico este fic de todo corazón por ser quien aprobó la historia en primer lugar) a abrilfrijo03gma (agradeciendo su aprobación y dedicándole esta historia), IxSpaceCadetxl (dedicándole esta historia como siempre y esperando que cada nueva actualización sea de su agrado), mei24 (agradeciendo que la historia sea de su agrado y dedicándole esta historia) y a todos aquellos que siguen, leen o comentan todas mis historias :3 Como siempre, besitos, abrazos y hasta la próxima.

Dracula de Bram Stoker: recientemente y gracias a mi madre me hice con este clásico del terror que llevaba casi una década deseando leer, e inspirándome en gran parte de las películas de vampiros que he visto, principalmente en Van Helsing de 2004-maravillada por la actuación de Elena Anaya, Silvia Colloca y Josie Maran como Aleera, Verona y Marishka-, estoy pensando en hacer una historia de vampiros, obviamente protagonizada por Sasuke y Sakura, así como por Tenten e Ino, y titulada hasta ahora como "Reina de los Vampiros", como siempre veo necesario comentar la posible creación de toda nueva historia, esperando contar con su aprobación y sugerencias si las tienen.

Fantasía & Viaje entre Épocas: quiero hacer un experimento como el de mi fic "Lady Haruno: Flor de Cerezo" que es una adaptación del anime "La Rosa de Versalles", ¿se animan a una adaptación?-diferente por supuesto-de "Inuyasha"? Estoy planeando escribir un libro inspirado en este anime que marco mi infancia y quería saber si les gustaría que hiciera una adaptación libre a mi estilo, pero solo de fantasía y ficción, con muy poco realismo a diferencia de otras de mis historias, ¿se animan?, ¿les gusta la idea? Estaré esperando ansiosamente sus opiniones como siempre, por lo que sean tan críticos como quieran, eso siempre me ayuda mucho.

También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron y que pretendo iniciar pronto), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia"), "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer), "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul") :3 Para los fans del universo de "El Conjuro" ya tengo el reparto de personajes para iniciar la historia "Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prologo de esta historia. También iniciare una nueva saga llamada "El Imperio de Cristal"-por muy infantil que suene-basada en los personajes de la Princesa Cadence y Shining Armor, como adaptación :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3