-La historia y los personajes no me pertenecen en lo absoluto sino que son de la completa autoria de Masashi Kishimoto más la narración y/o utilización de los hechos son de mi absoluta responsabilidad para la dramatización, sentido y cronologización de la historia :3 los eventos de este fic tienen lugar en medio de los acontecimientos del Capitulo 66 de Boruto: Next Generation y dentro de los futuros capítulos de mi otro fic "El Sentir De Un Uchiha". Les sugiero oír "Higher" de The Score para Sasuke, "El Mejor Guerrero" de Christina Aguilera para Sakura, "Smile" de Avril Lavigne para Ino, "Icarus" de Ivan Torrent para el contexto del capitulo, y "Arcade" de Duncan Laurence para Sasuke y Sakura.


Yoroi Akado vs Sasuke Uchiha, tan pronto como los nombres aparecieron en la pantalla, Sasuke esbozó una confiada sonrisa ladina, no solo porque sabía cuál sería el resultado de la batalla y que eventualmente él sería el vencedor, sino porque iba a disfrutar muchísimo de esto, aunque fuera a pelear con un inferior, esta vez tenía sus reservas de chakra intactas, deseaba pelear y demostrarle a todos los presentes de que era realmente capaz, además en esta fase del examen no había "reglas" teóricamente hablando, todo se trataba de ganar bajo concepto de muerte súbita en el peor de los casos, y aunque él no llegaría a tanto, si tenía planeado descargar un poco de tensión en la batalla. Por indicación de Hayate Gekko, ambos contrincantes avanzaron hacia el centro del campo de batalla, uno frente al otro y estudiándose en silencio, Sasuke en completo silencio y tan indiferente como siempre, mientras que Yoroi daba por hecho que ganaría, menospreciando a su oponente de ipso facto; utiliza una vestimenta similar a la de Kabuto, un pantalón y un chaleco de color violeta y una camiseta blanca bajo este, con una especie de holgada mascara que ocultaba su rostro desde la nariz hacia abajo, y redondas gafas de sol oscuras. Las batallas que tendrían lugar establecerían que ninjas serían capaces de pasar a la siguiente ronda y—en el mejor de los casos—ser promovidos a Chunin, eso es lo que la mayoría estaban esperando, por eso estaban ahí, pero para otros—como Sasuke, su equipo y otros—era la oportunidad de probarse a sí mismos y ver qué tan lejos podían llegar, sin necesidad de recompensas o premios de consolación de por medio.

—Fueron elegidos para el primer encuentro; Yoroi Akado y Sasuke Uchiha— nombro Hayate, intercalando su mirada entre ambos contrincantes. —¿Tienen alguna objeción?— cuestionó para poder continuar y dar por iniciada la batalla.

—Ninguna— negó Sasuke de inmediato y sin dudarlo, sin apartar la mirada de su oponente.

—No— contestó Yoroi con igual indiferencia, impaciente por comenzar.

—Bien, todos excepto los dos candidatos oponentes, despejen el área y acomódense en el nivel superior— indicó el Gekko, para que nadie saliera herido, y porque esas eran las reglas.

Relegados a ser espectadores, aunque fuera solo por ahora, no era un panorama precisamente interesante para los demás Genin que habían conseguido llegar hasta aquella etapa del examen, de hecho y sin necesidad de internarse tan profundamente en sus mentes, era fácil decir que todos deseaban que todo terminara cuanto antes, ya algunos habían tenido que vivir muchas cosas en el Bosque de la Muerte y quizás paciencia era lo último que tenían, pero sería igualmente interesante observar el desarrollo de las batallas y el ímpetu que tendrían desde lo alto de las galerías, a la cuales subieron a través de las escaleras a ambos lados del campo de batalla, ya fueran tanto Sensei como Genin, o al menos lo hizo la mayoría ya que Naruto y Sakura se negaron a moverse de su lugar junto a Sasuke, no en una forma de desacato, sino porque estaban esperando a que cierta persona llegara por ellos, sabían que lo haría. Con idéntica calma que sus alumnos, conteniéndose para no reír bajo su máscara, Kakashi se acercó lentamente hasta donde estaban, estudiándolos en silencio mientras se aproximaba a ellos, prestando atención a cualquier pequeño detalle; polvo o suciedad en su ropa, alguna mancha de tierra o golpe, pero simplemente no tenían nada, estaban casi intactos, como si haber cruzado el bosque de la muerte hubiera sido un juego para ellos, y bueno...lo había sido para él en su día, pero no había creído que sus alumnos podrían superar aquella prueba con semejante facilidad, mas le alegraba haberse equivocado, era agradable saber que sus tres alumnos no estaban indefensos en el mundo ninja.

—¡Kakashi Sensei!— saludó Naruto efusivamente y con una inmediata sonrisa cuando su Sensei llego a su lado.

—Me alegra ver que superaron lo que esperaba de ustedes— confesó Kakashi, recorriendo con la mirada a sus tres alumnos. —Buena suerte, Sasuke— deseó sinceramente, viendo al Uchiha asentir en silencio, agradeciendo su confianza. —Vamos— indicó, volviéndose hacia la galería, siendo inmediatamente seguido por Naruto.

—¿Algún consejo?— murmuró Sasuke solo para que su esposa lo escuchara, absteniéndose de sonreír ladinamente.

—Suprime tu locura a un nivel mínimo— correspondió Sakura con una sonrisa, apretando los dientes para no ser oída.

—Trataré— contestó él, sin prometerle nada. —Solo observa, terminara rápido— añadió con su arrogancia característica.

Absteniéndose de entornar los ojos ante el infaltable toque de arrogancia en las palabras de su esposo, como siempre—aunque más que arrogante, Sasuke solo estaba adelantándole lo que iba a pasar—, Sakura simplemente sonrió en respuesta, sin apartar sus ojos de los de él, y aunque era un atrevimiento, alargó una de sus manos para estrecharla con la suya en una muda señal, como si con esa sola acción le dijera buena suerte, mas forzada a romper el contacto tras un par de segundos, pasando junto a él que la siguió con la mirada lo más posible por sobre su hombro, pero también recordándose no expresar sus sentimientos más de la cuenta, porque no estaban en confianza en este plano, aún había un enemigo presente y lo último que necesitaban era exponer sus debilidades como carnada. Por su parte, y aparentemente estoico, Kakashi frunció distraídamente el ceño, sin poder evitar sorprenderse, ¿en qué momento Sasuke y Sakura habían forjado aquel vinculo? A decir verdad todos en su equipo se llevaban bien, claro que el Uchiha tendía a ser más duro o severo con Naruto, eran amigos pero no tenía miedo de decirle las cosas, mas por otro lado con Sakura era más suave, como ahora, ¿cuándo Sasuke se atrevía a ser tan íntimo con otra persona, y más con su compañera de equipo? El Hatake prefirió no preguntar por ahora mientras Naruto y él subían las escaleras hacia la galería superior para actuar de espectadores, con Sakura siguiéndolos a toda prisa, volviendo su rostro por sobre su hombro en dirección a Sasuke, a quien solo podría verle la espalda, hasta que terminara su batalla.

Sabía que esto terminaría pronto.


Tan pronto como dieron la señal, mentalmente preparado para ello y más que ansioso desde que habían establecido con quien pelearía, Sasuke se encargó de evadir con gran agilidad y casi sin esfuerzo cada intento de ataque de Yoroi hacía él con una ligera sonrisa ladina, ni siquiera necesitaba activar su Sharingan para intentar evadir sus golpes o leer sus ataques, porque los conocía muy bien, ya había peleado con él en el pasado, sabía lo que pasaría, mas no por ello tenía la intención de ser malditamente predecible, solo estaba tanteando y estudiando el terreno. Sabiendo con antelación que este esbirro de Orochimaru lo menospreciaba por el hecho de ser más joven que él, y para darle al menos la sensación de que lo estaba tomando en serio, Sasuke ralentizó a propósito las evasivas de sus ataques para que Yoroi tuviera la ocasión de casi rozarlo para intentar robar parte de su chakra, y decía casi rozarlo porque el Uchiha se alejó en el último momento, jugando con su adversario, he ahí la razón de su sonrisa ladina, porque por primera vez en mucho tiempo estaba peleando por el simple placer de hacerlo, pero prometía darles a todos lo que tanto habían pedido, una batalla digna de un prodigio, de un Uchiha. Pero claramente llego un momento en que la frustración de Yoroi ante el aparente ninguneo que hacia el Uchiha, hizo que concentrara toda su fuerza en un golpe, dejando que el chakra fluyera a sus pies para aumentar su velocidad, con toda la intención de acertarle al menos una vez, solo eso bastaría, pero el Uchiha volvió a evadirlo con abrumadora facilidad.

—¿Qué pasa?, ¿tu truco no funciona conmigo?— cuestionó Sasuke con sorna, fingiéndose inocente.

—Impresionante, para un conejillo de indias— celebró Yoroi, aunque carente de humor o ánimo.

Esta no era por lejos la primera o más difícil pelea a distancia que Sasuke tenía en su vida, ni por asomo, pero en el pasado esta pelea le había enseñado algo muy importante; que existían enemigos capaces de robar su chakra o dañarlo por tan solo tocarle un cabello o rozarlo, que no podía confiar solo en sus habilidades para atacar sino que también debía ser capaz de evadir a su oponente y no dejarlo acercarse, por lo que teniendo más que suficiente si de diatribas se trataba, el Uchiha permaneció inmóvil en su lugar, dándole a Yoroi la oportunidad de acercarse, pero justo cuando estaba a punto de tocarlo, Sasuke lo alejo de sí en el último momento con una seca patada en el centro del pecho. Era una cualidad digna de admirar en un Shinobi el mantener la cabeza fría y alejar las emociones, Sasuke lo había aprendido por las malas en muchos momentos de su vida, se había vuelto muy bueno en ello, y a su vez Sakura también era una maestra en ocultar lo que sentía, su matrimonio no había soportado tanto de otro modo, pero no todas las personas eran capaces de controlar la frustración, la ira, la desesperación y la ansiedad, eran emociones que afloraban con muchísima facilidad y que Sasuke pudo ver en Yoroi cuando se recupero del golpe en que lo había aleado a varios metros de si, siendo que no había planeado golpearlo tan fuerte, su oponente se estaba desesperando y esa era una señal para—tan pronto se abalanzo contra él, volviendo a intentar golpearlo o bien robar parte de su chakra con un efímero ronce, que el Uchiha no permitía—dar por terminada esta pantomima y pasar directamente a la acción, que claramente era lo que todos tanto querían.

—Tú no eres rival para mí— declaró Yoroi, intentando convencerse a sí mismo de su superioridad.

—¿En serio?— desafió Sasuke, evadiendo un nuevo golpe de su parte, antes de ejecutar los sellos del jutsu de estilo de fuego. —Elemento Fuego: Gran Aniquilación Ígnea— pronuncio con una disimulada sonrisa.

Si Yoroi o alguno de los presentes estaba preparado, era difícil saberlo, y aunque no lo hubieran estado, pronto todos se vieron superados por un torrente de fuego y llamas que abarco todo el campo de batalla, el Jutsu de Estilo de Fuego: Gran Aniquilación Ígnea era una versión más fuerte y poderosa del Jutsu Gran Bola de Fuego, de igual manera se acumulaba chakra en el interior del cuerpo para convertirlo en fuego, pero en forma de intenso muro de fuego tanto horizontal como vertical, sumamente difícil de evadir. Pero no fue solo el literal mar de llamas lo que sorprendió e incluso abrumo de sobremanera a todos los presentes—entre ellos el Tercer Hokage y los Jonin de elite—sino la habilidad para lograrlo; se sabía que los jutsu de estilo de fuego consumían mucho chakra, eran técnicas propias de los Uchiha que eran los únicos capaces de poseer un chakra que les permitiera replicarlo hasta varías veces de ser preciso, y no por menos es que la Gran Aniquilación Ígnea era el pináculo de fuego del clan Uchiha, precisamente porque era una de las—si es que no la—más difíciles, no cualquiera podía ejecutarla…mucho menos un Genin, por más que fuera el heredero del linaje de los Uchiha. Y a pesar de toda la reacción que causo, en nada extrañó a los presentes que, cuando el fuego se disipo, Sasuke se encontrase de pie en el centro del campo, naturalmente indiferente junto al inconsciente Yoroi, a quien Hayate se aproximó lentamente, tras salir de su estupor inicial, cerciorándose de que la batalla hubiera terminado realmente, mientras todos esperaban ansiosa y nerviosamente desde las galerías.

—Conozco ese jutsu…— murmuró Naruto de forma inaudible desde su lugar, frunciendo pensativamente el ceño.

—Ese idiota arrogante, y decía que no era bueno con las lecciones de historia— susurró Sakura, ahogando una risa ante el talento de su esposo para impresionar a todos.

—Declaro terminado este encuentro; como ganador de esta ronda preliminar, Sasuke Uchiha avanza a las finales— declaró Hayate finalmente, volviendo la mirada hacia las galerías.

Lo que siguió a las palabras de Hayate fue el incuestionable silencio de todos, ni un solo sonido fue emitido consciente o inconscientemente, todos se encontraban demasiado asombrados como para hacer otra cosa salvo boquear como peces fuera del agua u observarse entre sí, como si apenas alcanzaran a comprender lo que acababa de suceder—a excepción de Orochimaru, quien no hizo sino interesarse aún más en el joven y prometedor Uchiha cuanto más descubría de él—, dándole a Sasuke libre albedrio para abandonar el campo de batalla rumbo a las escaleras que lo llevaron a la planta superior, a la galería, esbozando una confiada y arrogante sonrisa ladina, pero no solo por su triunfo sino por tener a Sakura cada vez más cerca, y quien sonrió al encontrar su mirada con la suya. Como esposa del actual líder del Clan Uchiha y la representante misma de este ante la ausencia de su esposo y la minoría de edad de su hija, Sakura estaba familiarizada con los jutsu de estilo de fuego, los conocía y había aprendido en los largos años en que Sasuke había estado lejos de la aldea, y aunque no pertenecía por sangre a tan noble clan, podía entender todo el esfuerzo y la habilidad innata que exigía una técnica así, y que solo alguien Sasuke podía realizar, sonriendo aún más cuando Sasuke se detuvo a su diestra. Como Sensei, decir que Kakashi había esperado que Sasuke, como Uchiha, impresionara a todos con su desempeño era un eufemismo ante lo que acababa de hacer frente a todos, ahora casi pudiendo pavonearse arrogantemente al respecto, el Hatake se encontraba más que orgulloso de él, simplemente no tenía palabras.

—No está mal, divertido de hecho— celebró Kakashi con un tinte de diversión en su voz, haciendo más satisfactorio el triunfo para Sasuke.

—¿Podrías haber sido un poco menos arrogante?— cuestionó Naruto, ya que había dejado la vara demasiado alta para los demás

—¿Para qué te sientas mejor contigo mismo?— diferenció Sasuke fríamente. —Madura— impuso severamente, recordándole lo que se esperaba de ellos como Shinobi.

Podría haber sido más...¿humilde?, ¿simple?, por favor, eso no iba con él, además todo el público presente había esperado una batalla digna de comparar con una exhibición, y él les había dado eso, el primer de muchos grandes combates que seguramente tendrían lugar en sucesión después del suyo, y con eso podía darse por satisfecho. Suspirando por lo bajo y entornando los ojos en respuesta a la característica arrogancia y orgullo de su mejor amigo, Naruto se resignó y mantuvo impaciente en su lugar, apretando nerviosamente sus manos, en espera a que comenzara el siguiente combate, ansioso porque llegara su turno pero al mismo tiempo preocupado, y no por él sino que por Hinata, a quien volteaba a ver cada tantos minutos, sintiéndose mejor cada vez que ella encontraba su mirada con la suya con una dulce sonrisa. En silencio, sin haber tenido nada que decir hasta ahora, Sakura chocó ligeramente su hombro contra el de Sasuke, obteniendo su atención y sonriéndole, no felicitándolo en silencio por haber ganado esa batalla—que sabía ganaría—, sino afirmando que sabía que él cumpliría con su promesa, siempre lo hacía...


—Habrá una ventana de tiempo de diez minutos antes del siguiente encuentro— informó Hayate tras dejar pasar un par de minutos del ultimo combate.

Los dos primeros combates habían sido muy interesantes y habían conseguido encender la mente de la—en su mayoría—joven audiencia, dejando claro que estaban peleando por ganar o morir, todo estaba permitido, y aunque a Sakura no le gustara catalogarse a sí misma como una persona violenta—como ninja médico—, debía confesar al menos interiormente que comenzaba a inquietarse o impacientarse por lo que iba a pasar, aunque los ninjas del sonido no estaban presentes, ella sabía con quien habría de enfrentarse en esta fase, eso no iba a cambiar sin importar que el orden de determinados factores hubiera cambiado, mordiéndose el labio inferior mientras presenciaba los combates y mentalmente se recordaba que no podía ser suave, esa era la única forma de mejorar, no solo por si misma sino también ayudando a su contrincante. Hasta ahora los enfrentamientos se habían llevado a cabo con calma, los Jonin a cargo de los equipos de Genin estaban tranquilos, por lo que fue fácil para Kakashi permanecer estoico, con las manos en los bolsillos de su pantalón y contemplando a sus alumnos; con una sonrisa y apretando fuertemente sus manos contra el barandal, Naruto se abstuvo de brincar y gritar para no parecer un loco, removiéndose inquieto en su lugar, teniendo a su diestra a Sasuke quien en contraste se mantenía completamente tranquilo, en una postura idéntica, con los brazos apoyados en el barandal, pero con su mirada enfocada en Sakura a su lado, atento a cada una de sus reacciones y un tanto nervioso por su silencio, quería intentar saber que estaba pensando, pero ella no se lo permitía, apartando la mirada, señal de que lo sea que estuviera pensando hacer era solo cosa suya.

—Ya vuelvo, necesito un poco de agua— se excusó la Haruno finalmente, rompiendo con el silencio.

—Ten cuidado, mantente atenta— advirtió el Uchiha en apenas un susurro, cuando ella paso por su lado.

—También ustedes— correspondió ella con una ligera sonrisa, viendo asentir a Naruto de inmediato.

Frunciendo distraídamente el ceño, Kakashi pensó en preguntar porque sus alumnos se mantenían tan alerta entre sí, como si hubiera una especie de amenaza presente, cuando lo único en que deberían pensar sería en el enfrentamiento que tendría lugar y en que ellos participarían, pero el Hatake eligió no preguntar, después de todo era admirable que un Shinobi supiera mantenerse atento a todo cuanto lo rodeaba, más tratándose de Genin tan jóvenes, pero hasta ahora sus alumnos habían demostrado ser capaces de superar todas sus expectativas, en el mejor de los sentidos. Encontrando los pasillos de la torre completamente vacíos de toda actividad, dado que todos estaban en el área en que sucedían los combates, Sakura no se sintió más tranquila o mejor consigo misma, el silencio en esas condiciones solo contribuía a ponerla aún más nerviosa mientras abría la puerta y cruzaba el umbral del baño, acercándose al lavabo que abrió para beber un poco de agua, sintiendo un calor inmenso quemarla desde adentro a cada momento. Pese a escuchar como la puerta del baño se abría, haciéndole saber que no estaría sola por mucho tiempo, Sakura simplemente observó su reflejo en el espejo, pasando sus manos mojadas por la piel de su cuello, su frente y sus mejillas, como si se sintiera sofocada y necesitara algo de aliento, pero no era sofoco lo que sentía sino nervios, tenía claro en su mente que es lo que habría de hacer, pero saberlo y hacerlo eran dos cosas completamente distintas entre sí. Sonriendo ladinamente, con aparente confianza o arrogancia, Ino ingresó en el baño de brazos cruzados, sin apartar la mirada de su mejor amiga mientras se acercaba al lavabo contiguo, rodeándola inquisitivamente.

—De seguro estás nerviosa, Sakura— predijo la Yamanaka, deteniéndose a su diestra. —Y yo sé porque, las cosas fueron fáciles para Sasuke, dado que él es muy poderoso, pero francamente no quiero ni pensar que para si te enfrentas a esta competencia— comparó con toda la intención de ponerla a prueba, esperando verla flaquear. —Creo que lo mejor es que renuncies, ¿no crees?— sugirió con sorna, esperando alguna reacción de su parte, lo que no sucedió.

—¿Terminaste?— inquirió la Haruno, cerrando el grifo y volviendo la mirada hacia su amiga. —No renunciaré, ni lo pienses— advirtió con una ligera sonrisa, sosteniéndole la mirada, —es más, estoy ansiosa por enfrentarte, quiero ver si has aprendido lo suficiente para vencerme— desafío con toda la intención de provocarla.

Arqueando una ceja, ocultando su sorpresa ante la respuesta de su mejor amiga, cargada de seguridad y un orgullo que por poco la dejó perpleja, Ino se mantuvo tan impávida como pudo, sosteniéndole la mirada mientras la pelirosa abandonaba el baño, no sabiendo si reír o solo negar para sí, ¿cuándo Sakura había cambiado así?, ¿cuándo se había vuelto tan segura? Era como una versión mejorada de sí misma, e Ino debía confesar que le causaba admiración. Tras cruzar la puerta y encontrarse a solas en el pasillo, Sakura se apoyó en la pared a un costado, apoyando su espalda y cabeza contra la sólida superficie, apretando sus manos con todas sus fuerzas hasta sentir que se hería las palmas de las manos; deseaba poder mantener el control, pero no podía, debía pelear con Ino como lo haría con un enemigo, sus entrenamientos durante estos meses en el pasado le habían permitido fortalecerse hasta un punto que habría creído imposible en el pasado, pero no quería lastimar a su amiga. Suspirando por lo bajo, Sakura enterró el rostro entre sus manos, escuchando la voz de Sasuke en su cabeza diciéndole que esto era necesario, y sabía que lo era, resignándose a aceptar las cosas tal como eran y mantenerse en completa calma, continuando con su camino hacia el área de los combates, intentando ver el lado positivo a la situación, Ino y ella siempre decían en el presente que deseaban pelear entre sí con todas sus fuerzas para ver quien de las dos era más fuerte, y aunque no lo supiera, esta vez le daría la satisfacción de pelear en serio.

O al menos lo intentaría.


Cuando Sakura regresó hacia las galerías por encima de la arena de combates, encontró a Naruto parloteando sobre quienes habrían de enfrentarse en los próximos combates, después de todo y con solo inhabilitar a los ninjas del sonido, el eje de las batallas habría de cambiar, ya no sabían con certeza quien se enfrentaría con quien, teóricamente, y el más preocupado parecía ser el rubio. Separado de Hinata por metros de distancia—ya que le gustara o no, ella debía estar con su propio equipo en ese momento—, Naruto inevitablemente daba rienda suelta a sus peores o mejores pensamientos, dada la perspectiva, era consciente de que en el pasado se había enfrentado a Kiba en la primera parte de los exámenes Chunin, ¿pero ahora sería igual? Algo le decía que no, pero si no se enfrentaba con él, ¿con quién? Nervioso, el Uzumaki recorrió con la mirada a todos los Genin presentes y que no habían participado aún en alguno de los combates, intentando imaginar con quien habría de enfrentarse, pero le resultaba muy difícil, al fin y al cabo en el presente todos los Genin en el área eran sus amigos, ya sea que estuvieran vivos...o no, no quería pelear con un amigo. Y lo frustraba la aparente indiferencia de Sasuke, quien prefirió enfocar su atención en Sakura cuando ella regresó, sin quitarle la mirada de encima hasta verla asentir, señal del que se encontraba bien, o al menos emocionalmente estable que era lo importante para él, podía imaginar que es lo que la tenía así de cautelosa e inquieta al mismo tiempo, pero profería no tocar el tema si ella no quería hablar, después de todo él no era el único que sabía apreciar y disfrutar del silencio.

—Las cosas se ven muy difíciles esta vez— comentó Naruto, mas pensativo y serio que en otras oportunidades.

—¿Tienes miedo?— cuestionó Sasuke con mofa, rompiendo el silencio que hasta entonces había guardado.

—No, la verdad estoy impaciente por vencer a estos fenómenos— protestó el Uzumaki apresuradamente, fingiéndose arrogante.

—Mira quien habla— aludió Kakashi calmadamente, sonriendo bajo su máscara ante la comparación.

—Sí, podríamos ofendernos— secundó Sakura, riendo por lo bajo ya que en ese lugar todos eran fenómenos.

—No es momento para risas— aconsejó el Hatake, señalándole la pantalla que acababa de anunciar el próximo enfrentamiento.

Qué más quisiera el Hatake que dejar que su alumna sonriera o riera confiadamente, que diera la batalla por ganada, y él quería creer que podía vencer, pero otra voz en su cabeza le hacía creer que Sakura no tenía las aptitudes necesarias para ganar, no porque fuera una chica, sino porque sentía que ella era el tipo de persona que debía ser protegida antes de desarrollar sus capacidades, en cierto modo le recordaba mucho a su antigua compañera de equipo Rin Nohara, y sentía que no debía dejarla exponerse a riesgos, pero los riesgos habían llegado hasta ella y debía dejar que ella los enfrentara por su cuenta. Tragando saliva sonoramente, sabiendo lo que se le venía encima, Sakura solo asintió en silencio antes de volver la mirada hacia la pantalla donde claramente se leía; Sakura Haruno vs Ino Yamanaka…había tratado de no pensar en este momento lo más posible, pero no tenía caso, y el jadeo que escucho a un par de pasos de ella la hizo reaccionar, se trataba de Ino quien no consiguió camuflar su sorpresa al retornar a la galería y encontrarse con semejante paradigma. Muy abrumada, intentando convencerse de que tendría que pelear contra su mejor amiga, lo quisiera o no, Ino lentamente volvió su mirada hacia Sakura, quien a su vez la estaba observando y muy seriamente, como si necesitara recordarle que no estaban jugando y que si iban a pelear debían hacerlo en serio, pero ¿podrían? eso estaba por verse…


Una frente a la otra en el campo de batalla, con metros de distancia separándolas, Ino intentó convencerse de que estaba viviendo una especie de sueño o algo parecido, porque no podía realmente enfrentarse a Sakura, ¿había pensado que sucedería? Naturalmente, era poco probable que alguno de los presente no hubiera intentado imaginar contra quien habría de pelear, de eso se trataba todo, imaginar posibles escenarios y reaccionar en respuesta, prever lo imprevisto, una táctica como cualquier otra pero que Ino no había podido llevar a cabo con profesionalismo, porque no había querido pelear con su mejor amiga antes, y con certeza no quería hacerlo ahora, bajando la mirada sin darse cuenta, intentando pensar en qué hacer. Intuyendo los pensamientos de Ino desde su lugar, solo esperando a que dieran la señal para iniciar la batalla, igualmente indecisa por tener que lastimar a su amiga, Sakura sonrió ligeramente para sí ante la clara indecisión de la rubia, sabía que esto pasaría, lo había vivido una vez y estaba preparada, pero le chocaba ver las grandes diferencias entre periodos de tiempo; la Ino que ella conocía, loca o no, era una persona que reconocía sus propias habilidades y no tenía miedo de pelear con ella hasta el punto de hacerse daño, aunque solo fuera para entrenar o matar el tiempo, mas había pasado mucho tiempo desde que hacían eso y Sakura en el fondo deseaba tener la oportunidad de volver a pelear con su amiga…pero esta Ino no parecía ser capaz de tomar la batalla como tal, la veía como una forma para lastimar a su mejor amiga, no podía ver más allá, y eso estuvo a punto de hacer reír a Sakura.

—Nunca creí que te enfrentaría, o al menos no creí que fuera a pasar así de rápido— confesó Ino tras tan largos segundos de silencio, —pero no esperes que te la deje fácil— advirtió, porque les gustara o no, tendrían que pelear, no había otra opción.

—No espero menos— contestó Sakura tranquilamente, —y espero que tampoco creas que voy a ser suave contigo, solo porque somos amigas— obvió con profesionalismo.

—Comiencen— consintió Hayate finalmente, intercalando su mirada entre ambas Kunoichi.

Con esta sola señal, impaciente por hacer que su emocional amiga entrara en razón, Sakura dejo que su chakra fluyera hacia sus pies para aumentar su velocidad mientras corría hacia Ino con todas sus fuerzas, tal acto tomó por sorpresa a Ino, que solo tuvo tiempo de esquivar uno de sus golpes tras otro, sin hallar una ventana con la cual atacar y responder, había esperado que fuera Sakura quien se tomara las cosas con calma, que dudara en atacar, pero en ese momento los papeles se habían invertido y era la propia Ino quien no se sentía capaz de propinar tan siquiera un certero golpe a su mejor amiga, y al intentarlo Sakura fue capaz de evadirla de forma inmediata, como si pudiera leer sus movimientos antes de que los ejecutara siquiera. Desde lo alto de las galerías y con las manos en los bolsillos, Shikamaru juzgaba con ojos sumamente críticos el desenvolvimiento inicial de la batalla, no tenía a su compañera de equipo como una Kunoichi precisamente excelsa en comparación con otras de las presentes, pero si quizás mejor que Sakura, quien si bien tenía una mente brillante como pocas, no destacaba fuera de ello—que él supiera—, mas ahora el Nara se mostraba realmente sorprendido desde su lugar, tanto como Choji y su Sensei Asuma, Ino realmente estaba teniendo problemas, solo podía bloquear cada uno de los golpes de Sakura, pero no responderle. Mordiéndose el labio inferior, Ino ahogó un gemido de dolor cuando uno de los golpes de Sakura le dio en el estómago, y fue el impulso perfecto para corresponderle con un golpe al tenerla frente a frente, pero ese golpe se convirtió en una seca bofetada contra la mejilla de la pelirosa.

—Sigues siendo suave— sonrió Sakura, deteniendo sus ataques y solo observando a su amiga, —parece que tanto entrenamiento no sirvió de nada, ni siquiera puedes abofetearme con fuerza— bromeó con toda intención de sonar hiriente, —que pena, pequeña Ino puerca— comentó con una fingida expresión de tristeza.

—¿Qué?— ese apodo y el tono de mofa en sus palabras consiguió hacer reaccionar a Ino.

—¿No me escuchaste cuando dije que quería pelear contra ti?— cuestionó la Haruno seriamente. —Creo que deberían haberme asignado pelear con alguien más, si tu no vas a pelear en serio— declaró con arrogancia, —¿acaso tendré que rendirme?— desafió con un tono carente de emocionalidad. —Muéstrame lo mejor de ti— impuso sosteniéndole la mirada.

—No es como que necesita tu permiso, ¿sabías?— obvió la Yamanaka, superando su confusión e impresión inicial. —¿Quieres lo mejor de mí?, bueno, pero no te gustara— advirtió únicamente, recordándose que esto era una batalla.

Aunque se hubiera predispuesto a pelear seriamente, aunque tuviera toda la intención de darle a Sakura la batalla que ella tanto le estaba pidiendo, en los próximos minutos y arrojándose con todas sus fuerzas contra su mejor amiga, Ino se encontró atrapada por una especie de pared invisible, si, podía golpear a Sakura y lo hizo varias veces, pero era como si sus golpes no fueran efectivos, no podía ver que la pelirosa recibiera algún tipo de daño, en tanto la rubia debía poner todo de su parte en evadir sus golpes, Sakura no solo se había vuelto más fuerte sino mucho más rápida. Anteriormente, Sakura había disfrutado mucho de ver a Sasuke pelear su propia batalla, le había resultado ilustrativo ver como el Uchiha dejaba con la boca abierta a todos quienes estaban presentes para verlo, ella quería lograr lo mismo, obtener esa impresión que no había logrado en su día, dándole una breve ventana a Ino para atacarla o intentarlo, reteniendo sus puños entre sus manos cuando estuvo a punto de tocarla, bloqueando su golpe y sosteniéndole la mirada, soltando una de sus manos y en que concentro su chakra para golpearla, pero no con toda su fuerza. Ino alcanzó a evadir el golpe, alejándose de Sakura justo a tiempo, pero casi tuvo la necesidad de tragar saliva sonoramente cuando vio que el puño de su amiga impactaba contra el suelo, resquebrajando todo a su paso….¿era realmente su amiga?, ¿cómo se había vuelto tan fuerte? Sakura ni siquiera estaba molestándose en realizar algún jutsu o usar alguna arma contra ella, todo se trataba de fuerza física, el punto en que—hasta donde sabía—ella había sido débil, ¿cómo había cambiado así?

—¡Lo estás haciendo muy bien, Sakura!, ¡sorprendente, de veras!— gritó Naruto a todo pulmón.

—Golpes poderosos usando chakra, considerando que es una novata— mentó Kakashi pensativamente. —Nunca vi a Sakura tan bien— pronunció sin darse cuenta de que lo hacía en voz alta.

De brazos cruzados, aparentemente indiferente y sin quebrar en ningún momento su autocontrol mientras observaba la batalla, Sasuke se contuvo lo más posible para no entronar los ojos ante lo que oía, puede que en el pasado hubiera dado a entender que veía a Sakura como alguien que necesitaba mejorar y trabajar duro para ser la gran Kunoichi que había llegado a ser, y que él se enorgullecía de llamar su esposa, pero jamás la había considerado alguien débil en ningún aspecto, ¿Naruto y Kakashi sí? Lo irritó solo pensarlo, mas se consoló por saber la verdad y conocer a Sakura como la conocía. Por su parte, y recibiendo golpe tras golpe, pero también logrando causar daño a su oponente, Ino tuvo que morderse el labio inferior, sabía que Sakura era una Kunoichi fuerte, no habría llegado tan lejos de otra forma, pero la fuerza en sus golpes superaba todo lo que ella hubiera podido esperar o imaginar, como si concentrara su chakra en ellos para hacerlo más dolorosos, volviendo más difícil el seguirle el ritmo, agotándose en el proceso, ¿Desde cuándo se hizo tan fuerte? se preguntó, ahogando un jadeo y preparando un nuevo golpe contra la Haruno, a la par que Sakura se preparaba para golpearla a ella en lo que parecía ser algo definitivo. Solo un golpe hizo falta, dirigido con todas sus fuerzas la una contra la otra, para noquear a ambas de inmediato y enviarlas a metros de distancia entre sí, declarando un no verbal alto al fuego, pero ambas aún no querían dar la batalla por perdida, sentándose con lentitud sobre el suelo y sosteniéndose la mirada, intentando ponerse de pie.

Ino fue la primera en desplomarse, sin fuerzas, y un segundo después la siguió Sakura, haciendo del resultado de la batalla algo completamente incierto.


—Debido a que ningún combatiente es apto para continuar, por doble nocaut, no hay vencedor en la cuarta batalla de los preliminares, este encuentro termino— determinó Hayate tras largos segundos.

Incluso él estaba más que sorprendido, tanto si había pensado menos por el enfrentamiento entre dos Kunoichis o por el contexto emocional del conflicto que se había desarrollado frente a sus ojos, debía reconocer que ambas chicas habían sido un espectáculo simplemente impagable, los habían mantenido a todos en vilo de forma constante hasta quedar inconscientes, y ahora nadie sabía que esperar del próximo enfrentamiento. En un parpadeo, escuchando a sus alumnos gritar de preocupación por sus inconscientes compañeras de equipo, Asuma y Kakashi bajaron de la galería y aterrizaron sobre el campo de batalla, cada uno cargando en brazos a sus inconscientes alumnas, pero Kakashi en particular se detuvo a observar el sereno rostro de Sakura, quien si bien se había desmayado de cansancio, aparentemente habiendo alcanzado su resistencia física, parecía menos lastimada o golpeada por los ataques de Ino. Kakashi habría deseado que Sakura pudiera continuar a la siguiente ronda como haría Sasuke, y seguramente también Naruto, porque lo había hecho comerse sus palabras de forma garrafal, había demostrado que podía estar al nivel de sus dos compañeros de equipo y superar todo lo que él había esperado de ella…pero había perdido, ya estaba hecho, y aunque el Hatake deseara revertir la situación con tal de darle a su alumna una nueva oportunidad que sabía merecía, prefirió resignarse y acatar lo que ya era un hecho y con lo que quizás Sakura estaría de acuerdo cuando despertara, misma opinión que compartió Asuma, sonriendo ladinamente mientras cargaba a su inconsciente alumna, que claramente había dado todo de sí, como la alumna de Kakashi.

—Muy bien, entonces— aceptó el Sarutobi con resignación, sonriendo ligeramente al estudiar el rostro de Ino.

—Qué pena— murmuró el Hatake con idéntica resignación, forzado a aceptar aquel empate, regresando a las galerías con presteza.

—¡Ino!— gritaron Shikamaru y Choji, corriendo por la galería hacia el pasillo donde reapareció su Sensei.

—¡Sakura, despierta!— llamó Naruto, apresurándose en alcanzar al equipo 8 y llegar donde estaba su Sensei, —¿está bien?— preguntó, cuando su Sensei dejo a Sakura sobre el suelo, indicándole que guardara silencio.

—No creo que necesiten ningún tratamiento, probablemente despertaran después de un buen rato, porque ciertamente ambas dieron una gran pelea— considero Asuma con una sonrisa.

—Sí, pienso igual— asintió Kakashi, sonriendo ligeramente bajo su máscara y sin apartar la mirada de su alumna.

Contemplando largamente a su inconsciente alumna, recostada a medias sobre el suelo, con la espalda apoyada contra la pared para permanecer sentada, Kakashi se sintió completamente abrumado por lo que había logrado, ¿enfocar su control de chakra en sus golpes y velocidad?, ¿cómo se le había ocurrido algo así? Se golpeó la frente mentalmente, reprendiéndose por no haber prestado más atención a su rutina de entrenar casi diariamente con Sasuke cuando no tenían misiones, prometiendo ser un Sensei muchísimo más presente para ella, a quien inconscientemente había menospreciado todo este tiempo sin darse cuenta. A pesar de su éxito con Naruto y Sasuke, brillando por su cuenta, no pensé que llegaría tan lejos aquí, ha crecido tanto…creo que se convertirá en una gran Kunoichi, reflexionó el Hatake, dándole lentamente la espalda a su alumna, para dejarla descansar. Mucho más tranquilo que su alborotador e inquieto compañero de equipo, Sasuke solo observo en silencio el sereno rostro de su esposa, frunciendo el ceño al estudiar los golpes que tenía y que él sabía no eran suficiente para dejarla fuera de combate, lo que ella ratifico—cuando Kakashi, Naruto, Asuma, Shikamaru y Choji le dieron la espalda—, abriendo uno de sus ojos y sonriendo ligeramente antes de volver a cerrarlo, haciéndole saber que no estaba realmente inconsciente sino que solo estaba fingiendo. Ahogando una seca carcajada, Sasuke solo negó para sí, eligiendo seguirle la corriente a su esposa y darle la espalda, para regresar junto a Naruto y presenciar el resto de los combates, hasta que ella "despertara", pero con mil y un preguntas en su mente, que esperaba que ella pudiera contestar…


Luego de varios minutos, y estando segura de que nadie—salvo Sasuke, obviamente—estaba al pendiente suyo, Sakura abrió los ojos y permaneció atenta a los sonidos que escuchaba, no se había levantado de su lugar para ver el combate que tenía lugar, sabía que Temari y Tenten estaban peleando y sabía cuál sería el resultado de la pelea, sonriendo ligeramente al pensar en felicitar a Temari por su victoria al final de todo, después de todo siempre era bueno tenerla de amiga, incluso ahora, su carácter indomable le recordaba porque peleaba y a mantenerse integra tal cual era. Pero, y era un gran pero, pasaron largos minutos antes de que Ino realmente diera intención de despertar, emitiendo un quejido a su lado, removiendo la cabeza contra la pared a su espalda, claramente incomoda antes de finalmente abrir los ojos, pero con gran lentitud, y Sakura no necesitaba preguntar para saber que su amiga se sentía cansada y muy apaleada, lo que la hizo sentir culpable pese a que había usado solo la mitad de su fuerza, precisamente con la intención de no lastimarla, permaneciendo aparentemente estoicay con la vista fija en la nada cuando la Yamanaka comenzó a reaccionar. Lo último que Ino recordaba, concerniente a la pelea, era desplomarse inconsciente sobre el suelo, luego de que Sakura y ella hubieran intercambiado un último golpe en que habían concentrado sus fuerzas, saliendo disparadas a metros de distancia la una de la otra, ¿pero qué había pasado luego? Recordaba que Sakura aún parecía ser capaz de permanecer consciente cuando ella se había desmayado, ¿acaso había perdido?, ¿y por qué no se sentía realmente mal por ello?

—Despertaste— afirmó Sakura, a lo que ella volvió el rostro en su dirección. —Nuestro encuentro termino— obvió ya que por eso estaban de regreso en la galería.

—Empate contigo, no puedo creerlo— comprendió Ino, fijando su vista en un punto indeterminado frente a ella.

—Yo debería quejarme, me rendí— acotó la Haruno con diversión, sonriendo ladinamente.

—¿Qué?— la sorprendida Yamanaka frunció el ceño de inmediato, sin entender lo que acababa de oír.

—Quiero que volvamos a pelear, pero mano a mano y sin tontos logros de por medio, si aceptas— aclaró ella para desconcierto de su amiga. —No necesito ganarte, no aquí— diferenció con total sinceridad.

Si le preguntaran a Sakura, ella diría sin miedo o titubeo que había peleado contra Ino con todas sus fuerzas, porque era la verdad, simplemente había contenido el exceso de fuerza que sabía podría lastimarla, en esta línea de tiempo Ino desconocía todo sobre la fuerza sobrehumana que ella podía tener al enfocar su chakra, y con intención de protegerla es que—en cierto modo—la Haruno se había contenido en sus golpes, sabía que podría haberle ganado en el enfrentamiento si esa hubiera sido su intención, pero no lo había sido, solo había querido pelear con su mejor amiga como si fueran iguales, y lo había hecho, pero durará lo que durará su estadía en el pasado, Sakura quería tener la oportunidad de que Ino y ella pelearan realmente con todas sus fuerzas, por eso le estaba diciendo eso, para que se preparara para lo que estaba por venir. En ese momento, y viendo a Sakura alzar una de sus manos, tendiéndole su banda ninja, Ino comprendió porque es que no se sentía mal por haber perdido; si, Sakura le había probado que era más fuerte, había algo en ella que había cambiado desde el día en que se habían graduado, pero no había dejado de ser su amiga ni tenía intención de superarla, solo que ambas continuaran fortaleciéndose entre sí, y eso tocó una fibra muy sensible dentro de Ino, se sintió mal por todo el tiempo que habían desperdiciado, embelesadas en su rivalidad por Sasuke—ninguna iba a renunciar a él, claro—, pero era aún más importante y significativo para Ino que Sakura la hubiera hecho despertar a tiempo y que ahora pudieran volver a ser amigas en toda regla, tendrían mucho tiempo que recuperar cuando terminaran los exámenes, entrenando juntas.

—Parece que finalmente floreció el botón, y es una hermosa flor— concluyó Ino, entrelazando su mano con la de su amiga al recibir su banda, admirando la chica en que se había convertido la niña a quien había conocido hace tantos años. —Pero la próxima vez que peleemos, no te lo hare fácil— advirtió, dejando atrás los sentimentalismos y manteniendo su orgullo intacto lo mejor posible, —y no olvides que no voy a entregarte a Sasuke, ¿entendiste?— obvió porque ese aspecto de su rivalidad seguiría en pie.

—Oh, entonces será doble para ti, Ino puerca fea— aceptó Sakura de inmediato, siguiéndole la corriente.

Aunque se mantuviera muy seria, interiormente Sakura no podía dejar de reír, reía de su ingenuidad pasada y como es que una vez había visto a Ino como una amenaza—en su inocencia de adolescente—en su camino hacia el corazón de Sasuke, cosa que nunca había sido más equivocada, porque Ino no era el tipo de chica que era del agrado de Sasuke, y porque él solo tenía ojos para ella, pero ahora podía reírse de ello y simplemente seguirle la corriente a su mejor amiga en todo lo que dijera, solo para verla sonreír. Lejos de pelar y gruñirse entre sí, como habían hecho una vez y como si quisieran avivar aún más su rivalidad, ambas solo se sostuvieron la mirada con desafío por largos segundos, esperando que una cediera, estallando en carcajadas cuando llegaron a su límite, sonriendo entre sí y permaneciendo sentadas sobre el suelo de la galería, una junto a la otra y simplemente disfrutando de su compañía, satisfechas por el resultado de su enfrentamiento y que para ellas no implicaba una derrota, sino un empate que solo las motivaba a llegar más lejos.

Hasta que volvieran a enfrentarse.


Si ya habían pasado largos minutos para que Ino despertara tras su batalla y para que ambas pudieran hablar, pasaron aún más largos minutos antes de que Sakura tuviera la sola intención de levantarse del suelo, sonriendo cada vez que Ino y ella encontraban sus miradas, una sentada al lado de la otra, bromeando y riendo sobre cualquier estupidez al azar, solo disfrutando amenamente de su tiempo juntas como no habían hecho en mucho tiempo, ya que sabían que no tenían por qué pelear entre sí, ya sea que su batalla hubiera terminado en un empate o no, ciertamente había servido para reconciliarlas en todo el sentido de la frase y ahora solo les quedaba disfrutar de ello y de su profunda amistad. Sonriéndose entre sí, apoyándose la una en la otra, ambas se levantaron del suelo con algo de inestabilidad, claramente Ino más que Sakura, antes de finalmente acceder a terminar con su conversación y regresar al lado de sus respectivos equipos para tener la oportunidad de observar cómo se desarrollaban el resto de los combates y saber quién llegaba a las finales. Sabiendo actuar en situaciones como esa, Sakura fingió el cansancio más natural que le fue posible, tenía que pretender que la batalla había sido tan extenuante para ella como lo había sido para Ino, apoyándose en el barandal de la galería mientras caminaba lentamente hacia donde estaban Kakashi Sensei, Naruto y Sasuke, quien naturalmente fue el primero en enfocar su mirada en ella, sabía que a él no podía engañarlo de ninguna forma, Naruto y Kakashi Sensei ya eran otra historia, y creyeron en su actuación apenas la vieron.

—Por fin despertaste, Sakura— celebró Kakashi, sonriendo bajo su máscara a su agotada alumna.

—Sí, me hacía falta dormir un poco, pero ya estoy mejor— sonrió Sakura, intercalando su mirada entre sus compañeros de equipo. —De hecho, quisiera ir al baño, necesito refrescarme después del combate— planteó ya que ella no tenía necesidad de permanecer ahí, dado que ya había peleado y no avanzaría en los exámenes.

—Claro— asintió el Hatake sin ningún problema, porque ella se había ganado un bien merecido descanso.

—Te acompañaré— se ofreció Sasuke de inmediato, igualmente libre por haber ganado su enfrentamiento.

No pasaba inadvertido para Sasuke que si bien Sakura había peleado muy seriamente con Ino durante su batalla, se había contenido de una forma que ninguno de los presentes—ni siquiera le propio Naruto—podría haber imaginado, solo él que la conocía mejor que nadie y viceversa, por lo que envolvió uno de sus brazos tras la espalda de la pelirosa, que apoyó uno de sus brazos alrededor de su cuello, no porque realmente lo necesitara sino para dar a entender a cualquiera que la viera, que realmente se sentía agotada por la batalla y que le faltaban fuerzas que recuperar mientras Sasuke y ella abandonaban la galería, aunque todo no fuera sino una mera actuación, pero una que había que sostener hasta el final. Observando la espalda de Sakura hasta perderla de vista, y a Sasuke, Kakashi sentía que le faltaban las palabras, no era capaz de expresar el inmenso orgullo que sentía porque su alumna hubiera dejado a todos los presentes con la boca abierta, incluso ahora que la alumna de su mejor amigo Gai estuviera peleando contra una Kunoichi de la aldea de la arena, el ambiente no se sentía igual que cuando ella había peleado, siendo que quizás nadie había esperado que lograra tanto, pero aunque se sentía extasiado por la fuerza y logros de su alumna, el Hatake pudo distinguir el claro afecto y cercanía que había entre Sasuke y Sakura, no quería confundirse, pero comenzaba a creer que estaba viendo más emotividad entre dos de sus alumnos que la cercanía que compartirían dos personas por el simple hecho de estar en un equipo, y volviendo su mirada hacia su restante y alborotador alumno rubio, el peligris sentía que necesitaba despejarse esa duda.

—Naruto, dime una cosa— solicitó Kakashi, viendo a su alumno asentir en silencio, —¿desde cuándo Sasuke y Sakura pasan tanto tiempo juntos?— cuestionó sin saber si estaba imaginando cosas o no.

—No tengo idea de que me está hablando— contestó el Uzumaki, sin entender a qué se refería.

No es que Naruto estuviera mintiendo a propósito o que Sasuke y Sakura le hubieran dicho que omitiera detalles o se hiciera el desentendido si Kakashi le preguntaba porque parecían más...cercanos de lo que habían sido en su pasado, sino porque para él—que estaba muchísimo más concentrado en permanecer expectante y atento al momento en que quizás Neji se enfrentaría a Hinata, dispuesto a intervenir sin siquiera dudarlo—sus dos mejores amigos simplemente se estaban comportando con la misma normalidad de siempre, ni más ni menos afectuosos, además eran reservados entre sí como ninguna otra pareja que hubiera conocido, por lo que no tenía nada que decir al respecto. Aceptando las palabras de Naruto como algo valido, Kakashi simplemente asintió en silencio, pero manteniéndose atento a cualquier intercambio que viera entre ambos, no porque fuera algo malo, sino porque si bien era hasta tierno ver un amor tan joven, el mundo de los ninja incluso llegaba a utilizar los sentimientos para manipular a otros, y se debía tener cuidado. Sin tener a nadie cerca que pudiera seguirlos, a solas en el pasillo, Sakura dejo de apoyarse en Sasuke para caminar cuanto más se acercaban al baño, abriendo la puerta para ingresar, con él a su espalda y que cerró con seguro para que nadie los molestara, observando atentamente a su esposa que abrió el grifo para lavarse las manos y el rostro, aparentemente ajena de su mirada, estudiando su reflejo en el espejo mientras cerraba el grifo de la llave y finalmente volteaba a verlo, sonriendo ligeramente como siempre, casi angelical como solo ella podía serlo.

—Eres muy buena mintiendo— reconoció Sasuke, no sabiendo como sentirse al respecto y sin dejar de ver a su esposa.

—Técnicamente no mentí, solo fingí, es diferente— diferenció Sakura, sentándose sobre el lavabo, para estar cara a cara ante su esposo.

—¿Por qué?— preguntó el azabache con inevitable curiosidad. —Tenías la opción de ganar y participar en la segunda ronda, ¿por qué te rendiste?— merecía haber podido participar en la segunda ronda, tenía las habilidades necesarias para ganar y más.

—Tu deberías saberlo mejor que nadie, cariño— contestó la pelirosa sin hacer desaparecer su sonrisa, —no necesito ser Chunin, no necesito de ningún reconocimiento, se quién soy y lo que quiero, y para lograrlo no necesito estar por encima de nadie, solo necesito superarme a mí misma— aclaró seriamente, porque eso era algo que había aprendido de él en el pasado.

Una vez, en el pasado—no este pasado en que se encontraba atrapados, sino su pasado—, Sakura había estado tan obnubilada por su idea del amor, que había descuidado completamente su propio desarrollo personal como Kunoichi y las habilidades que debería haber tenido, dentro de la media de su época, y aunque había sonado ofensivo en un principio, Sasuke muchas veces le había hecho ver lo que estaba haciendo, diciéndole que sus habilidades eran peores que las de Naruto, pero él había tenido que dejar la aldea y caer en la oscuridad para que Sakura pudiera darse cuenta de lo mucho que se había equivocado, y en su ausencia había pasado de ser una Kunoichi sin demasiada habilidad a una de las mejores—si es que no la mejor—de su aldea, alumna de la quinta Hokage y la actual Sanín, mas esta vez Sakura no quería repetir esa historia, quería descubrir que tan lejos podría haber llegado en su día si solo se hubiera esforzado en mejorar, por eso es que no había querido continuar con los exámenes Chunin, porque necesitaba ser más fuerte por sus propios méritos. Sorprendiéndose, dado que no se había detenido a pensar que Sakura hubiera calculado todo tan minuciosamente—pese a conocerla—, Sasuke paso largos segundos observando el rostro de su esposa, fascinándose por como a pesar de los años y su actitud infantil o dulzona, aún había mucho de ella que no terminaba de conocer, Sakura Haruno seguía siendo un misterio indescifrable en su vida, toda ella y su incomparable inocencia, pero al mismo tiempo ambos eran muy parecidos, porque él estaba haciendo lo mismo ahora, probarse a si mismo y de que era capaz, desde una nueva perspectiva.

—¿Has pensado en lo que haremos?— preguntó Sakura en un suspiro, habiendo tratado de evitar nuevamente esta conversación, pero era necesaria.

—¿Con respecto a Orochimaru o la invasión a Konoha?— inquirió Sasuke, porque él peligro aún no había pasado, no del todo.

—Ambos— aclaró la pelirosa, aún no salían de un problema antes de entrar en otro incluso peor.

—No podemos evitar ambas cosas, tendremos que decidir— obvió él, sabiendo que había cosas que no podrían cambiar, ella misma lo había dicho con anterioridad, —pero no quiero ser quien haga esa elección— no quería tener esa responsabilidad ni le correspondía.

—Tampoco yo— respaldó ella con idéntica opinión, ya que deberían pensar en ello como equipo.

Por ahora y como Sensei que era, Kakashi solo estaba enfocado en ver que los tres pasaran a la última fase de los exámenes Chunin, Sasuke lo haría, Sakura había preferido fingir un empate y solo quedaba Naruto, además esta vez a ojos de los que participaban del examen, Orochimaru no era una amenaza, nadie podía ver los finos hilos que estaba tejiendo alrededor de todo y todos, listo para atacar en cualquier momento, y que ellos sabían cuando ocurriría, de igual manera Naruto estaba demasiado preocupado por Hinata—y con razón—como para pensar en otra cosa que no fuera ella, pero tras haber peleado sus respectivas batallas y a solas en el baño, uno frente al otro, Sasuke y Sakura si podían ver más allá y enfocarse en lo importante, en pensar y planear. Teniendo a Sasuke frente a ella, Sakura envolvió sus brazos alrededor de su cuello, apegándolo hacia si en un abrazo que ella misma sentía que necesitaba, lejos de las miradas indiscretas de cualquiera que pudiera ver su sincero afecto como un punto débil del que aprovecharse, con Sasuke abrazándola por la cintura y apoyando su cabeza contra su pecho, cerrando los ojos y enfocándose en pensar como hacia Sakura, porque aún había mucho por hacer, pero ellos se encargarían…


PD: Saludos mis amores, quería disculparme con ustedes, tenía planeado actualizar el lunes pero mi laptop sufrió un desperfecto y tuve que llevarla al servicio técnico, pero trabaje lo más rápido posible y espero que este nueva actualización sea de su agrado :3 las siguientes actualizaciones serán "Kóraka: La Sombra del Cuervo" la próxima semana, "Reina de los Vampiros" la siguiente, y por último "Titanic Naruto Style" :3 esta historia esta dedicada a mi querida amiga y lectora DULCECITO311 (dedicándole cada una de mis historias como siempre, disculpándome por tardar en actualizar), a mi hermosa Ali-chan1996 (adorando sus hermosos comentarios y dedicándole esta y todas mis demás historias por su amabilidad), a Guest (a quien dedico este fic de todo corazón por ser quien aprobó la historia en primer lugar) a abrilfrijo03gma (agradeciendo su aprobación y dedicándole esta historia), IxSpaceCadetxl (dedicándole esta historia como siempre y esperando que cada nueva actualización sea de su agrado), mei24 (agradeciendo que la historia sea de su agrado y dedicándole esta historia), a manu (prometiendo realizar fics o capítulos así más adelante, no tengas duda), a lari5 (disculpándome por tardar tanto en actualizar), a Nina Lee (agradeciendo su apoyo, y esperando que este nuevo capitulo sea de su agrado), a carlos29 (agradeciendo su amabilidad y dedicándole este capitulo), thaliacdr324 (esperando que la actualización sea de su agrado) y Rouss (dedicándole este capitulo por su amabilidad), y a todos aquellos que siguen, leen o comentan todas mis historias :3 Como siempre, besitos, abrazos y hasta la próxima.

Alusiones & Modificaciones: El Jutsu Estilo de Fuego: Gran Aniquilación Ígnea fue representado en el Arco de la Cuarta Gran Guerra Shinobi como una de las técnicas más fuertes del Clan Uchiha, de hecho, fue realizada por el propio Madara Uchiha y se necesito a un gran numero de ninjas para frenar o contener el ataque, y si bien no ha vuelto a verse, se da por hecho que es una técnica que solo un ninja altamente cualificado puede realizar, por no decir el líder del clan, de ahí la impresión porque Sasuke, siendo un Genin, pueda ejecutarla con facilidad. Naruto parece recordar el jutsu en el capitulo, porque de hecho estaba presente cuando Madara lo realizo, y Sakura alude que Sasuke no es tan malo en las lecciones de historia ya que ella leyó registros de este Jutsu en los documentos del Clan Uchiha que aludí en capítulos anteriores. Al principio quería que la batalla entre Sakura e Ino terminara de forma diferente, que ella pudiera pasar a la ultima fase de los exámenes Chunin, pero cambie de idea e hice de su enfrentamiento una prueba para Sakura, sobre que tan lejos podría haber llegado en su propio tiempo si hubiera sido más fuerte y hubiera podido jactarse de ello, como buena esposa de un Uchiha.

También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron y que pretendo iniciar pronto), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia"), "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer), "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul") :3 Para los fans del universo de "El Conjuro" ya tengo el reparto de personajes para iniciar la historia "Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prologo de esta historia. También iniciare una nueva saga llamada "El Imperio de Cristal"-por muy infantil que suene-basada en los personajes de la Princesa Cadence y Shining Armor, como adaptación :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3