-La historia y los personajes no me pertenecen en lo absoluto sino que son de la completa autoria de Masashi Kishimoto más la narración y/o utilización de los hechos son de mi absoluta responsabilidad para la dramatización, sentido y cronologización de la historia :3 los eventos de este fic tienen lugar en medio de los acontecimientos del Capitulo 66 de Boruto: Next Generation y dentro de los futuros capítulos de mi otro fic "El Sentir De Un Uchiha". Les sugiero oír "Never Good Enough" de Citizen Soldier para Naruto, "My Demons" de Starset para Gaara y "Brothers Under The Sun" de Bryan Adams para el contexto del capitulo.


—Prepárense para asombrarse— anticipó Naruto únicamente, acomodando su banda.

—Presumido— bufó Sasuke ante el imperdible y entusiasta animo de su mejor amigo.

Para variar y aun sabiendo que le habían elegido para un combate de doble filo—con un amigo, pero que ahora estaba demasiado confundido con respecto a quien era o lo que era más bien—, Naruto se mostraba tan entusiasta como siempre, entornando los ojos al volver la mirada hacia su mejor amigo, como si en silencio le pidiera al Uchiha; deséame suerte, y el Uchiha solo negó en silencio mientras lo observaba; suerte, antes de que el Uzumaki saltara por el barandal de la galería hacia el campo de batalla, aterrizando en cuchillas, jactándose como si ya hubiera ganado la batalla, y la ganaría, con semejante entusiasmo fue muy difícil para Hinata y Sakura prever lo contrario. Sorprendido o más bien inquieto interiormente al saber con quién habría de combatir—pues de todos los presentes, no podría haberlo esperado ni deseado, dada la conversación que habían sostenido anteriormente—, pero sin demostrarlo, Gaara cerró los ojos mientras alzaba una de sus manos para canalizar la arena que era su elemento, desapareciendo de su lugar en la galería en apenas un instante y reapareciendo esta vez en el campo de batalla, de brazos cruzados y con una expresión de estoicismo que rivalizaba con el entusiasmo que Naruto expresaba, ambos observándose el uno al otro, frente a frente, ante Hayate Gekko que los observo analíticamente, esperando a que ambos se mostrasen preparados para la batalla que tendría lugar, y parecían estar más que dispuestos y listo para ello.

—Si ambos están listos; comiencen— consintió Hayate, intercalando su mirada entre ambos participantes.

Como si hubiera estado preparado para escuchar eso, sin detenerse a pensarlo y olvidando toda previsión, Naruto se arrojó velozmente contra Gaara, alargando su mano frente a él al sentir que algo se dirigía en su dirección, y al hacerlo atrapó el tapón de su calabaza de arena, pero eso no lo amedrento ni un poco, pues sabía que estaba peleando con un amigo. Eligiendo no hacer nada y defenderse de cualquier ataque, necesitando estudiar al contrincante que tenía en frente—algo que no tendía a hacer con nadie—, Gaara dejo que la arena emergiera del interior de su calabaza y lo protegiera como un escudo cuando el Uzumaki se lanzó hacia él con intención de propinarle una veloz patada en el costado, pero que no tuvo éxito dada su defensa de arena, mas eso lejos de desalentar a Naruto, no hizo sino motivarlo a intentar atacarlo por cada flanco posible, intentando romper con su defensa. Sin intención real de dañar al Uzumaki sino que solo de estudiarlo mejor, Gaara manipuló su defensa de arena para que no solo lo protegiera, sino que se moviera hacia Naruto, haciendo que este se alejara con una veloz y ágil voltereta en el aire, sin hacer desaparecer su siempre entusiasta sonrisa de su rostro al evadir la arena de Gaara y que pareció intentar envolverse a su alrededor como un remolino, que el evito lo mejor posible, rodando por el suelo para alejarse, tratando de no apartar la mirada de Gaara y no perder detalle de sus expresiones mientras manejaba la defensa de arena.

—Ay, ay, ay— brincó Naruto, siempre enérgico mientras se alejaba del remolino de arena.

La defensa de arena se movió por su cuenta, formando la silueta de un remolino que se abalanzo contra Naruto y trato de envolverlo, pero el Uzumaki se mostró sumamente ágil en evadirlo, arrojándose al suelo o brincando infantilmente, tratando de no estallar en carcajadas en el proceso ante el auténtico juego que estaba viviendo, porque no le resulto nada difícil darse cuenta de que Gaara no estaba peleando en serio con él, ambos se estaban evaluando entre sí, de otro modo ya habrían utilizado algún ninjutsu o genjutsu para agredir al otro, lo que no habían hecho. La expectación que había en las galerías superiores con respecto al combate de ambos Genin era enorme, por un lado todos o la gran mayoría menospreciaban a Naruto, habían oído de su reputación o habían sido compañeros suyos en la academia y sabían que el Uzumaki no relucía especialmente en ningún área, su entusiasmo y determinación lo hacían llegar lejos pero no así sus propias capacidades, en tanto Gaara era un prodigio de la Aldea de la Arena, no sabían mucho de él, pero lo que si era conocido de él era su actitud despiadada para con sus oponentes, y la gran mayoría de los presentes se encontraban nerviosos con respecto al desenlace que tendría la batalla. En el caso de la gran mayoría, excepto en los integrantes del equipo 7; el Uchiha siempre tranquilo e imperturbable, la Haruno igualmente serena a su lado, y el Hatake observando atentamente la batalla, como la Hyuga que no quería perderse ningún detalle.

—Naruto…— rió Hinata por lo bajo ante la estrategia de su esposo, y que era tan inesperada como siempre.

—¿Qué hace ese tonto?— preguntó Sasuke en voz alta, frunciendo el ceño ante la estupidez de su mejor amigo.

—Está jugando, literalmente— notó Sakura con su mejor y más discreta sonrisa ante tan burlesco actuar.

Muchos de los presentes, incluso su propio Sensei, podían ver el actuar de Naruto como una natural evasiva de un peligro como lo era la defensa de arena de Gaara, pero no ellos, ellos podían ver que Naruto literalmente estaba jugando a evadir la arena de Gaara que de haber querido herirlo o atacarlo, lo habría hecho hace tiempo. Teniendo suficiente de evadir la defensa de arena y estando lo suficientemente cerca, Naruto lanzó un nuevo golpe hacia Gaara, que ni siquiera tuvo la necesidad de moverse, su defensa de arena se encargó de garantizar su seguridad aun cuando el Uzumaki se lanzó con una veloz patada, pero ni el primer ni el segundo golpe fueron realizados con la intención de herir o afectar al Sabaku, el golpe destinado a ello fue el seco cabezazo con el cual el rubio se arrojó hacia el pelirrojo, chocando su frente contra la suya para incredulidad de los presentes, traspasando exitosamente la aparentemente impenetrable pared de arena. Sin necesidad de palabras, el primer pensamiento de Sasuke y Sakura por igual fue; cabeza dura, no existía mejor definición para Naruto, cuyo seco cabezazo basto para que en la frente de ambos contrincantes se abriera una herida, de la que broto un hilo de sangre. Gaara…sin poder evitarlo, Temari sintió que le saltó el corazón, imposible, Kankuro tampoco podía creer que alguien hubiera logrado herir a su hermano menor, nadie había logrado hacerlo antes.

—¿Eso es todo?— preguntó Gaara, alzando su mirada y encontrándola con la del Uzumaki.

—Nop, solo estoy jugando— confesó Naruto, aunque para el Sabaku ya debía ser evidente, —¿te impresione?— inquirió burlonamente.

Cuando una batalla era seria, con una persona seria o que tenía un contexto semejante, Naruto era el primero en tratar de adaptarse a las circunstancias, si, no lo parecía a causa de su personalidad pero era así, mas aunque este Gaara no fuese su gran amigo, con el que había vivido muchas cosas significativas y con el cual sabía que podía contar en todo momento, confiaba en que su anterior conversación sobre lo que tenían en común como Jinchurikis que eran, hubiera bastado para abrirle los ojos y hacer que deseara dejar atrás toda la ira, el resentimiento y el rencor en pro de algo mucho más importante, de ahí que jugara a evadir su defensa de arena y no mostrara intención real de atacar al Sabaku. Dejando que la arena brotase del interior de su calabaza y se desplazara por sobre su rostro para cerrar la herida que Naruto había abierto en su frente ante su seco golpe, Gaara no aparto su mirada del Uzumaki, curioso por su forma de proceder, pero al mismo tiempo sin saber o comprender la razón para sonreír de aquella forma alegre, entusiasta e hiperactiva. El Uzumaki había dicho anteriormente que ambos eran iguales, que llevaban la misma carga como Jinchurikis, y Gaara quería creer en ello, le hacía sentir que su vacía existencia no era tan excepcional ni tenia porque ser así, pero de ser así, ¿por qué Naruto siempre sonreía?, ¿qué motivo parecía tener que para sentir o mostrar alegría por todo lo que le rodeaba?, ¿de dónde provenía todo aquel jubilo?

—¿Por qué sonríes?— preguntó Gaara finalmente, tratando de entender quién era el Uzumaki realmente.

—Por la emoción— contestó Naruto tranquilamente y encogiéndose de hombros, —¿te parece si damos un espectáculo?— sugirió en voz baja, para que nadie fuera de ellos supiera de lo que él estaba tramando.

—¿Un espectáculo?— repitió el Sabaku, frunciendo ligeramente el ceño al no entender a que se refería.

—Ya sabes…enloquecer un poco las cosas— intentó aclarar el Uzumaki, conteniéndose para no brincar de entusiasmo.

—¿En qué estás pensando?— cuestionó el pelirrojo, comenzando a entender su idea.

—En el Jutsu de Transformación— respondió el rubio con una deslumbrante sonrisa. —Vamos, piensa en algo grande, con garras y colmillos— sugirió, juntando sus manos y preparándose para realizar los sellos correspondientes.

—¿Por qué?, ¿con qué propósito?— inquirió Gaara, aun sin poder entender que lo motivaba a actuar así.

—No hay propósito, solo por diversión— obvió Naruto, ahogando una carcajada.

Sus palabras sonaban tan sinceras, que el Uzumaki tuvo que bajar la mirada y disimular su sonrisa, porque mal que mal, Gaara no tenía idea de lo que era la palabra diversión, no era su culpa, había crecido sintiendo el desprecio de otros hacia su persona, como Naruto, solo que él había hecho algo al respecto, el Sabaku no y por ende no supo cómo reaccionar al respecto, tratando de no parecer tan sorprendido de como realmente estaba, ¿cómo se esperaba que reaccionara?, no tenía ni la más remota idea de aquel concepto, pero deseaba descubrir que era. Encontrando su mirada con la de Gaara, sin presionarlo ni forzarlo a hacer lo mismo que él, Naruto comenzó a realizar los sellos de manos correspondientes al Jutsu de Transformación, sin esperar a que Gaara lo imitase, pero tras un instante de duda, el Sabaku procedió a realizar la misma posición de manos, cerrando los ojos y concentrándose en lo que el Uzumaki había dicho, algo grande, con garras y colmillos...


Tras la inmediata realización de los sellos correspondientes al jutsu de transformación—y que los espectadores en lo alto de las galerías no pudieron distinguir, o a los que no prestaron mayor atención—, dos grandes nubes de polvo cubrieron el campo de batalla por completo, forzando a Hayate—que ejercía como mediador y juez al mismo tiempo, en caso de que fuera preciso intervenir—a abandonar su lugar hacia un sitio más alto, y sumiendo a todos en un gran suspenso hasta que finalmente los dos grandes cúmulos de polvo se dispersaron. En el lugar en que había estado Gaara se encontraba un enorme tanuki de color arena, con líneas negras que cubrían todo su cuerpo, su cara y su gigantesca cola, que parecía estar formada por otras más pequeñas, con una gran boca cóncava e irregular, ojos de iris amarillo con la esclerótica de color negro, y que para los presentes resulto algo atemorizante y extraño, jamás habían visto algo semejante. Por su parte y en su lugar, tanto Temari como Kankuro temblaron como hojas al viento, sintiendo la necesidad de voltear a verse y comprobar si el otro veía lo mismo, pero ni siquiera pudieron hacerlo, paralizados de miedo como su Sensei Baki, ¿era posible que su hermano hubiera perdido el control y liberado al Shukaku?, ni siquiera había parecido alterado hasta antes de la batalla, ni tampoco durante ella, pero ciertamente estaba diferente desde su anterior conversación con Naruto Uzumaki, con quien ahora se había enfrentado.

—No puede ser— jadeó Kankuro, tragando saliva sonoramente a causa del miedo.

—¿Acaso Gaara…?— tartamudeó Temari, sin saber que pensar o creer.

Si el gigantesco tanuki impresionó a todos los presentes, esa sensación no se comparó en nada ante el terror puro que casi todos los presentes—excepto Sasuke, Sakura y Hinata—sintieron cuando la otra nube de polvo se disipo y en el lugar de Naruto se encontraba un enorme zorro de pelaje rojo anaranjado, con largas orejas con marcas negras que se extendían hasta el contorno de sus ojos, de un reluciente rojo como la sangre, y con su hocico rugiente, con colmillos tan afilados como las garras de sus cuatro extremidades, y con nueve largas colas que oscilaban tras de sí. Finalmente tanta practica da resultados, celebró Naruto para sí mismo, pues tal y como Kurama había dicho anteriormente, le había tomado mucho tiempo y practica—no iba a decir esto último ante Sasuke, que siempre se burlaba de él y decía que no tomaba las cosas en serio—poder controlar el chakra de su Biju y al mismo tiempo poder superar sus propios límites para llegar a emplear el Jutsu de Transformación de esa forma, esto será pan comido vaticinó el Uzumaki con una interior sonrisa y que en la forma del Zorro de las Nueve Colas pareció un gruñido. Para los habitantes de Konoha, el Zorro de las Nueve Colas era la imagen misma de la destrucción y la devastación, muchos de los Jonin presentes habían sido casi niños cuando el Kyubi se había desatado en la aldea hace doce años, y no podían creer lo que sus ojos estaban viendo, Kakashi en particular se sintió paralizado en el acto, y no quería imaginar a sus compañeros.

—Es el…— reconoció el Hatake por lo bajo, no teniendo ni la más remota idea de que hacer.

—Ese descerebrado podría haber sido más discreto— consideró Sakura en un suspiro, negando para sí.

—Una vez perdedor, siempre perdedor— recordó Sasuke de brazos cruzados y con una sonrisa ladina.

Confundido por la tranquilidad con la que se expresaban sus alumnos, Kakashi volvió la mirada hacia Sasuke y Sakura por igual; el Uchiha se veía absolutamente tranquilo, de brazos cruzados y hasta con cierto aire burlón, y Sakura muy relajada, con las manos apoyadas en el barandal y una sonrisa, ¿cómo no podían sentir miedo?, intentando entenderlos y no dejarse llevar solo por lo que sus ojos le decían, Kakashi se enfocó en sentir el chakra de Naruto, centrándose en el peligroso chakra del Zorro...que para su asombro no era perceptible, solo el del Uzumaki, ¿era esto un juego o qué?, ¿acaso había realizado el jutsu de transformación? Ajeno a la diatriba que tenía lugar en las galerías por sobre el campo de batalla, el salvaje Zorro de Nueve Colas se lanzó a gran velocidad contra el Tanuki, que esperando su ataque, abrió sus mandíbulas antes de exhalar una potente ráfaga de aire que hizo temblar el campo de batalla por completo, asustando aún más a los presentes, mas Hinata se mantuvo imperturbable al respecto, tratando de hacer que su sonrisa pareciera de lo más discreta, porque ella no sentía miedo, pues así como Naruto la había alentado y apoyado en cada instante de su batalla, ella se encontraba haciendo lo mismo ahora, enternecida y al mismo tiempo ligeramente avergonzada por la actitud escandalosa de su esposo, que incluso en una batalla como esa no perdía su esencia, haciendo que a más de alguno de los presentes les saltase el corazón del susto ante sus inesperadas acciones.

El Zorro de Nueve Colas volvió a lanzarse en un nuevo ataque que el Tanuki supo prever, volteándose para golpearlo con su cola, pero el Zorro supo replegarse a tiempo, pensando su estrategia por unos efímeros segundos antes de saltar sobre este, con sus filosas garras como cuchillas siendo amenaza suficiente para que el Tanuki tuviera que agacharse y evadirlo lo mejor posible, pero sin cesar su ataque, ya que al voltearse volvió a abrir sus fauces para exhalar otra ráfaga de aire que hizo temblar el campo de batalla y estremeció a los presentes, mas no desalentó en absoluto a su oponente que continuo observándolo con gran furia…quizás Kurama sin saberlo había impreso parte de su rivalidad con el Shukaku en la batalla, Naruto lo sentía así. Gruñendo bestialmente, el zorro corrió velozmente hacia el tanuki, a quien se abalanzo con sus garras, saltándole encima, aferrándose con sus patas y mordiendo con sus poderosas mandíbulas el costado del cuello, en un ataque que fácilmente podría haber sido letal, pero que cuando se retiró dejo entrever que la arena de Gaara lo estaba protegiendo como un remolino, difuminándose en el aire cuando ambos volvieron a marcar sus distancias, observándose fieramente entre sí, realmente parecía que ambas Bestias con Cola se estuvieran enfrentando y no sus Jinchurikis, así los veían la gran mayoría de los presentes en las gradas y que temían cual pudiera ser el resultado de la batalla, y de ellos mismos al ser espectadores de todo.

—No está mal, Naruto Uzumaki— distinguió Gaara en la forma del Shukaku, sonando como un gruñido.

Aunque no lo demostrase, pues en esa forma no le era posible, Gaara sentía algo que jamás había sentido al pelear con Naruto; todo siempre se trataba de supervivencia y muerte, o él aniquilaba a sus enemigos o ellos lo aniquilarían a él, jamás podía simplemente disfrutar de una batalla, pero ahora lo estaba haciendo, estaba peleando con Naruto bajo sus reglas, empleando el Jutsu de Transformación—que hacía años no utilizaba fuera de los fines propios de una batalla—como un juego y ambos atacándose como bestias, y lo estaba disfrutando, se sentía en control y experimentado emociones que no había tenido nunca, no desde que era niño, ¿quién era realmente Naruto Uzumaki?, ¿por qué se preocupaba tanto por él y al mismo tiempo lo entendía tan bien? A ojos de cualquiera que lo viera, el gesto que expresaba el Zorro de las Nueve Colas habría parecido el gruñido de una bestia, con sus filosos colmillos expuestos para quien sea que lo viera, pero en realidad y para Naruto aquello era una sonrisa, al comienzo había temido que Gaara no siguiera su juego y que no pudieran hacer de su batalla algo más divertido, un simple enfrentamiento amistoso entre dos amigos, pero el Uzumaki se sentía realmente feliz de que el Sabaku hubiera aceptado su invitación, y abalanzándose el uno contra el otro con la forma de sus respectivos Bijus, continuando con la batalla y divirtiéndose ampliamente en el proceso.

Porque eran amigos.


Los Genin y Jonin presentes, incluso el mismo Tercer Hokage francamente ya no sabían que esperar de este enfrentamiento, ¿las bestias de una y nueve colas realmente se habían liberado?, y de ser así, ¿cómo proceder sin causar un gran escándalo?, hasta ahora la única amenaza a considerar era Orochimaru—quien por cierto estaba pasando inadvertido, nadie sabía nada de él aun—, pero ahora puede que existiera otra mayor e inesperada, y nadie sabía que pensar. Ambas bestias con colas se arrojaron una contra la otra con salvajismo, haciendo del campo de batalla su escenario, destruyendo parte de este a su paso y haciendo temblar el suelo, gruñéndose entre sí, era difícil—por no decir imposible—para alguno de los presentes no ver a ambas criaturas como lo que parecían, dos bestias con cola enfrentándose entre sí en una lucha sin cuartel, hasta que una de las dos se desvaneció cuando chocaron entre sí, revelando a Gaara que—envuelto en un remolino de arena—aterrizo perfectamente sobre el campo de batalla, actuar que Naruto no tardo en imitar, deshaciendo el jutsu de transformación y dejando de alarmar a todos los presentes que estaban convencidos de que el Zorro de Nueve Colas iba a volver causar caos en la Aldea de la Hoja, pero que recuperara su verdadera apariencia pareció calmar a todos, mas Naruto no había deshecho el jutsu con ese propósito, sino que porque Gaara lo había hecho primero, ambos observándose entre sí.

—Suficiente, se acabó— estableció el Sabaku para incredulidad de todos los presentes. —Me rindo— declaró formalmente, sin necesidad de continuar peleando.

Gaara…Temari estaba completamente anonadada, porque de todos los finales posibles para aquel combate, que su hermano menor se rindiera había sido el menos esperado, y no fue la única que pensó así, volviendo la mirada hacia su hermano Kankuro que no estaba menos sorprendido que ella, y que decir de su Sensei Baki, la preocupación de ellos tres siempre había sido asegurarse de que Gaara no se excediera y aniquilara a aquel con el que se enfrentara, algo que se habían visto tentados a hacer, por temor a que hubiera liberado al Shukaku, pero nada de ello había ocurrido, y no sabían cómo reaccionar, si continuar abrumados por la sorpresa o—al menos ella—agradecer de todo corazón a Naruto Uzumaki, porque lo que sea que hubiera dicho a su hermano, estaba funcionando, Gaara estaba cambiando. Ni aunque alguien hubiera podido imaginar o prever que el combate terminaría de esa manera, lo que siguió a la rendición de Gaara fue un silencio total, se había labrado—deseándolo o no—una imagen básicamente invencible, no había nadie como él entre los Shinobis presentes, su victoria parecía cosa segura y más ante Naruto, a quien muchos continuaban viendo como un perdedor o alguien no precisamente prometedor, lo que hizo que se escucharan con mayor fuerza los emocionados chillidos de Hinata y Sakura por igual, respaldadas por Rock Lee que admiro el desempeño del Uzumaki, casi sintiendo celos de no haberse enfrentado al Sabaku.

—¡Sí!, ¡sí, Naruto!— celebró Hinata, brincando de emoción en su lugar.

—¡Eso, Naruto!, ¡ese es mi compañero!, ¡bien hecho!— secundó Sakura igualmente orgullosa.

Estoico y tranquilo en comparación con su esposa que se mostraba efusiva y alegre como una niña, Sasuke únicamente negó en silencio para sí mientras observaba a su mejor amigo, que sonrió como siempre desde su lugar, ¿y lo llamaba presumido a él?, el Uzumaki literalmente había acaparado toda la atención con lo que había elegido mostrar con el Jutsu de Transformación, el Zorro de las Nueve Colas, ¿en serio?, ¿podía ser más dramático? Hablando solo por él y desde su perspectiva, Sasuke estaba convencido de que más de alguno de los presentes se había asustado o había creído que realmente el sello se había roto y que en plenos exámenes Chunin habrían de lidiar con el Zorro de las Nueve Colas, si Naruto había querido causar revuelo y ser el centro de atención, ahora sin duda lo era. Igualmente tranquilo que el Uchiha, o al menos intentando dar a entender eso, Kakashi sonrió nerviosamente debajo de su máscara, habiendo tenido un momento de inquietud y temor, pero sus ojos lo habían engañado, había querido creer en lo que veía y que Naruto aparentemente había perdido el control bajo el chakra del Zorro de las Nueve Colas, y estaba seguro de que no era el único que había pensado así, mas el Uzumaki había estado jugando con todos, debería haber creído que Naruto podría con ello, porque ahora resultaba que no conocía tan bien como creía a sus alumnos, ni aun a Sasuke y Sakura a su diestra, eran una autentica caja de sorpresas, y que estaba deseoso por comprender…


El estado de incredulidad y asombro generalizado que había embargado a los presentes, pronto dio paso a la alegría absoluta, y ante la cual casi todos los Genin presentes no dudaron en gritar eufóricamente y aplaudir por Naruto—por su desempeño, y por haber vencido al que era el campeón de la Aldea de la Arena—, que se sorprendió por tal reacción, pues no la había esperado, sonriendo nerviosamente mientras se frotaba la parte posterior del cuello, superado por la atención que le dirigían su compañeros, abandonando el campo de batalla y dirigiéndose hacia las galerías superiores cuando la batalla termino oficialmente y Hayate Gekko lo anuncio como el vencedor, pero no se sentía como así, Gaara y él solo habían tenido una pelea amistosa entre sí, y en esa situación no existían vencedores. Tranquilo y en completo silencio como tanto se caracterizaba, Gaara subió las escaleras hacia lo alto de la galería, donde aguardaban por él sus dos hermanos, claramente sorprendidos y muy desconcertados por su batalla, no los culpaba, él no había sabido que esperar al enfrentar a Naruto Uzumaki, y había salido de su batalla sintiendo que no había librado ninguna, sino que solo había tenido un encuentro con un…amigo, un término nuevo para él, y desconocido hasta ahora, tanto como la definición misma de la palabra diversión, ¿qué se suponía que hiciera a partir de ahora?, había algo que quería hacer, que sentía que necesitaba, observando los rostros de sus preocupados hermanos.

—Temari, Kankuro— nombró Gaara finalmente, rompiendo con el silencio. —Gracias, por todo…— declaró, habiendo callado ese sentir desde hace mucho tiempo.

—Para eso están los hermanos— contestó Temari con una sonrisa, conmovida por sus palabras.

No había sido intención de Temari, ni mucho menos de Kankuro, albergar esperanzas de que quizás un día los tres pudieran ser realmente una familia, y ella sabía que era aún más tonto aferrarse a creer en ello en ese momento solo porque por alguna razón al azar su hermano menor les estuviera dando las gracias, por estar ahí, o por algo que hubiesen hecho, pero sin poder evitarlo, Temari abrazó afectuosamente a su hermano, que no pudo o no supo corresponderle, es más, ni siquiera se movió, pero no rechazo el abrazo sino que lo acepto de la única forma en que sabia y sentía que podía hacerlo, apoyando su cabeza contra el hombro de su hermana que contuvo las lágrimas a causa de la emoción. Naruto Uzumaki, Gaara dirigió su mirada hacia el otro extremo de la galería, y donde el entusiasta rubio finalmente apareció, saludando a todos sus compañeros a su paso y que lo felicitaban eufóricamente, quiero creer en lo que tú crees, consideró, deseando que todo fuera diferente a partir de ahora, deseando transitar su mismo camino. Sonriendo debajo de su máscara al ver a su hiperactivo alumno acercarse hasta donde ellos estaban, siendo detenido a su paso por todos los demás Genin que no dudaban en felicitarlo, haciéndolo sonrojar y sentir nervioso—era evidente por la forma en que jugaba con el cuello de su chaqueta en un intento por parecer relajado—, Kakashi sintió una profunda ola de orgullo, y de incredulidad por el engaño o broma de Naruto para con todos, él incluido.

—Bien hecho, Naruto— felicitó Kakashi cuando su alumno llegó junto a ellos.

—Ya lo había dicho, fue pan comido— se jactó el Uzumaki con aparente arrogancia.

La verdad y al margen de sus propias declaraciones, la batalla con Gaara no había sido solo pan comido para Naruto, si, había sido de lo más divertido teniendo en cuenta que había sido previsto como un enfrentamiento serio, pero además del esfuerzo físico que había realizado, mantener el Jutsu de Transformación por tanto tiempo y más tratándose de algo tan grande había agotado casi por completo sus reservas de chakra—si la batalla hubiera durado más, quizás habría tenido que recurrir al chakra de Kurama para mantener el jutsu—, había sido extenuante para el subir los escalones hasta la galería, y en ese momento más tranquilo junto a su equipo y su esposa, Naruto perdió el equilibrio ante la angustiada y preocupada mirada de Hinata y Sakura, pero justo cuando sintió que se iba a desplomar, sintió el agarre de alguien en la parte posterior de su chaqueta, como si fuera un gato. Naruto sonrió ligeramente al saber de quien se trataba, volviendo la mirada por sobre su hombro, observando la aparente expresión de indiferencia en el rostro de Sasuke, pero podía ver una apenas distinguible sonrisa ladina, prueba de que estaba feliz por él, pero sin ceder en sus convicciones de superioridad; negando en silencio para sí, prefiriendo no insultar a su mejor amigo, ni eliminar la sensación de victoria que claramente tenía—habiendo hecho que gran parte de los presentes tuvieran el corazón en vilo—, el Uchiha solo observo seriamente al Uzumaki, diciendo todo y a la vez nada.

—¿Podrías dejar de llamar la atención por una vez?— imperó Sasuke con voz estoica e indiferente.

—No seriamos amigos— recordó Naruto, ante lo que el Uchiha entorno los ojos antes de soltarlo. —Estoy bien, estoy bien— sosegó a Hinata, que no dudo en sujetarlo del brazo.

No queriendo errar ni menospreciar lo que su esposo sintiera, ni mucho menos deseando ser engañada o burlada solo para tranquilizarse, Hinata observó seriamente a Naruto, analizándolo de arriba abajo y sin necesidad de emplear su Byakugan, solo pudiendo respirar tranquila al verlo asentir en silencio y corroborar con su mirada analítica que no iba a desmayarse o tambalear en cualquier momento, pero sin soltar por ello el brazo a su esposo, que sonrió ligeramente, encontrando una de sus manos con la suya. Aunque se mostrase muy resuelto y tranquilo, disfrutando de haber salido victorioso de su batalla con Gaara, no había sido intención de Naruto convertirse en el centro de atención…tal vez sí, pero a su manera, bromeando y siendo en cierto modo una sátira de sí mismo y de su forma de ser, por ello había empleado el Jutsu de Transformación, pero la reacción que había causado lo había impresionado profundamente, nunca había recibido vítores así en el pasado hasta que todos en la Aldea lo habían aclamado como héroe, a portas y durante la Cuarta Gran Guerra Shinobi, tras su batalla contra Pein, no creía ni sentía haber hecho nada para merecer la felicitación de nadie, pero mentiría si dijera que no había sentido las lágrimas en sus ojos, y de ahí que Sasuke lo hubiera regañado aparentemente, porque él comprendía mejor que nadie lo que sentía, porque continuaba siendo extraño tener tanto después de no haber tenido nada, una sensación a la que ninguno de los dos se acostumbraba.

Era difícil dejar el pasado atrás, siempre.


Los combates habían terminado, ahora todo lo que restaba era esperar, y con las manos apoyadas en el barandal, sonriendo nerviosamente de vez en vez, jugando con el cuello de su chaqueta ante lo gracioso y tambaleante que aún se sentía debido a la gran cantidad de chakra que había empleado en la batalla contra Gaara, Naruto volvió la mirada hacia donde se encontraba su antes contrincante, aun le costaba creer que el Sabaku se hubiera rendido ante él, de todas las personas que conocía, nunca había esperado eso de él, pero era emocionante transitar nuevos caminos. Alejándose del barandal, volviendo la mirada hacia Hinata a su diestra, Naruto esbozó una de sus características sonrisas antes de retirarse del palco bajo la atenta mirada de sus amigos, necesitaba alejarse un poco antes de que todos los ganadores de los combates fueran llamados por el Tercer Hokage e informados de lo que sucedería a partir de ahora, internándose en los oscuros pasillos, apoyando su espalda en la fría pared tras de sí y cerrando los ojos, esperando. Una suave brisa pareció soplar delante de él, y cuando abrió los ojos vio disiparse un remolino de arena, revelando a Gaara, ambos observándose en completo silencio, como si se preguntaran como siendo tan diferentes, podían llevarse tan bien y comprender lo que el otro sentía, el Uzumaki lo sabía, pero por otro lado el Sabaku aún estaba asimilando todo.

—Me preguntaba cuando querrías hablar— habló Naruto finalmente, con una sonrisa.

—¿Sabías que lo haría?— más bien afirmó Gaara, sin demostrar su sorpresa.

—Tenía esperanzas— aclaró el Uzumaki, sabiendo lo extrañas que debían ser las cosas para él aun, —al menos ahora no me siento como un tonto— rió, siempre cargado de esperanzas.

—No eres el único— diferenció el Sabaku, deseando sentir la misma esperanza que él.

—Bien, ¿de qué quieres hablar?— preguntó directamente el rubio con una de sus típicas sonrisas. —Suéltalo— invitó, ansioso por escucharlo.

—Agradezco todo lo que has hecho— manifestó el pelirrojo, necesitando decírselo, —eres la primera persona a quien se lo digo— mencionó, aunque estaba seguro que Naruto lo sabía. —Pero sigo sin entenderlo, ¿por qué?, ¿por qué me ayudas?— cuestionó, sin entender sus razones. —¿Qué obtendrías de ello?— no quería pensar así de él, pero tampoco podía entender sus motivaciones para ayudarlo.

—No obtengo nada, salvo la satisfacción que hice algo bueno— contestó él con una sonrisa, recordando a su mejor amigo con esa última pregunta. —¿Qué vale eso, eh?— preguntó en voz alta. —Te ayudo, Gaara, porque no quiero que te hundas más en ese pozo oscuro en que has estado todos estos años— reveló finalmente, sin apartar la mirada de los ojos del Sabaku. —He estado en el mismo lugar que tú, en ese oscuro y solitario lugar, y se cuan insoportable es el sentimiento de estar solo— aún era doloroso recordar ese pasado, aunque no lo dijera siempre.

Emocionado por poder viajar en el tiempo, por volver a sus días de Genin y hacer todo de manera diferente, en el fondo Naruto deseaba enterrar esos malos recuerdos de sus días de soledad, quería crear recuerdos nuevos que—aunque no pudieran eliminar la soledad que una vez había sentido—llenaran el vacío que había sentido en esa parte de su vida, a través de su amor por Hinata, su gran amistad con Sasuke y Sakura, el vínculo casi de padre e hijo que compartía con Kakashi e Iruka Sensei por igual, quería volver a vivir tantas cosas, que en su día no había podido apreciar o vivir como hubiera querido. Era el Séptimo Hokage de la Aldea de la Hoja, en el presente todos lo respetaban y admiraban, era más de lo que jamás hubiera podía esperar en su vida, pero antes de ser Hokage había sufrido mucho, aunque siempre hubiera sonreído para dar a entender lo contrario, hoy tenía una familia, una esposa maravillosa, dos irremplazables mejores amigos y muchos más con los que contar, pero el camino para llegar a ello había sido muy duro. Todo sonaba demasiado bueno para ser verdad, Gaara había querido creer en que existían personas como Naruto desde que era niño, que no tenía por qué estar solo, pero si sus propios hermanos parecían temerle y guardaban las distancias—quizás Temari era quien más insistía en llamarlo hermano y tratarlo como tal, en tanto Kankuro se imponía como el hermano mayor—, ¿existía realmente la posibilidad de ser aceptado?, ¿no era solo una ilusión?

—No sé cómo te habrán tratado a ti, pero a mí me ignoraban, era como si no existiera, daba igual que intentase ser como los demás, por eso decidí que sería diferente, haría las cosas a mi manera, siempre sonriendo, siempre dispuesto a sacar lo mejor de cada día— Naruto continuó con su explicación, con una sonrisa entre divertida y avergonzada. —Al menos en el pasado, porque ahora hay personas valiosas para mí, me importan más ellos que yo mismo, y nunca dejare que nadie los lastime, por eso sigo sonriendo, porque así como son valiosos para mí, yo lo soy para ellos— tenía a una gran familia apoyándolo, la familia que había elegido; sus amigos.

—Pero, ¿por qué?, ¿por qué harías algo por todos menos por ti?— inquirió Gaara, queriendo entender que lo motivaba a llegar tan lejos y pensar así.

—Porque ellos me salvaron de mí mismo— contestó el Uzumaki con orgullo. —Hinata, Sasuke, Sakura, Kakashi e Iruka Sensei, todos ellos me rescataron de mi soledad, y fueron los primeros en aceptarme tal como soy— le había tomado tiempo entenderlo, pero lo valoraba cada día. —Es difícil, pero al final es algo que todo podemos hacer, y ver en que nos convertimos gracias a personas como ellos— el poder de cambiar estaba en la voluntad, y la esperanza, con ello se podía todo.

Una parte de Naruto al final de cada día siempre se preguntaba, ¿qué clase de persona hubiera sido si nunca hubiera forjado lazos con Sasuke, Sakura, Hinata, Kakashi e Iruka Sensei?, le estremecía imaginarse lleno de rencor y resentimiento, Sasuke había vivido eso por los dos, toda la ira y la rabia que había sentido en el pasado había sido de ambos, en cierto modo Sasuke había llevado sobre sus hombros una carga doble y por la cual él nunca le había agradecido, Gaara era en muchos aspectos todo lo que él mismo podría haber sido, si se hubiera rendido al desprecio de otros, mas afortunadamente no lo había hecho, y como amigo quería que Gaara abriera los ojos, que comprendiera lo lejos que podía llegar si abría su corazón y si trabajaban juntos por hacer del mundo que conocían un lugar mejor. Desconcertado a mas no poder, Gaara parpadeó con sorpresa y apartó lentamente la mirada, ¿ser él mismo con sus hermanos?, había pasado tanto tiempo desde que había considerado quien era realmente, desde la muerte de su tío Yashamaru no había creído que merecía la oportunidad demostrar quién era, además un Shinobi debía aislar los sentimientos de su mente, pero Naruto era todo lo contrario, emocional, hiperactivo, entusiasta y cargado de esperanza, ¿estaría mal seguir su ejemplo? Con lentitud, Gaara se situó a la diestra de Naruto, recargando su espalda en la misma pared tras ambos, queriendo creer en todo lo que el Uzumaki creía, queriendo seguir su mismo camino.

—¿Por qué existo?— preguntó Gaara en un suspiro. —Solía preguntármelo todo el tiempo, no parecía encontrar una respuesta clara, sentía que quizás mi único propósito era ser odiado y despreciado, aun lo creo— era difícil pensar lo contrario cuanto todo el mundo iba en una sola dirección; odiarlo.

—La razón por la que existes, no importa, lo importante es para que quieres existir— puntualizó Naruto, para que él despejara esa incógnita sin sentido. —Piensa en tus hermanos, dales la oportunidad de conocer quién eres en realidad— tenía una familia y necesitaba aprender a apreciarla. —El dolor, la soledad, el anhelo de ser aceptado, ellos pueden hacer que todo eso desaparezca, pueden hacer que brille el sol, incluso en una tormenta, pero debes abrirte, y dejar que te vean— instó, viendo la incredulidad en los ojos de Gaara.

Todos solían hacerse una idea equivocada de él como Hokage, sin conocerlo creían saber todo de él, pero Naruto solo era transparente con sus amigos, ante otros mostraba una imagen distorsionada de sí mismo, quizás más arrogante, más seguro de lo que en realidad era, pero no sería quien hoy era de no ser por Sasuke, por Sakura, por Hinata, así como por Kakashi e Iruka Sensei, y todos sus otros amigos, ellos sabían quién era en realidad, y Gaara merecía poder experimentar lo mismo, más cuando sin saberlo o apreciarlo—hasta ahora—, había tenido a dos personas muy importantes a su lado, y que ni para bien ni para mal lo abandonaban. El amor es el deseo del corazón de servir a quien nos es querido, de procurarlo; como mi hermana lo hizo contigo…todos estos años, en vano Gaara había intentado olvidar las palabras de su tío Yashamaru que, habiéndolo engañado o no, había sido la primera y única persona que se había preocupado por él, ¿la única?, decían que su madre Karura lo había amado, pero ella ya no estaba, y su padre era indiferente a su existencia, como Kazekage que era, pensando en la aldea primero, ¿tenía a alguien que se preocupara por él?, a su mente vinieron los rostros de Kankuro y Temari, que si bien muchas veces se mostraban nerviosos y hasta temerosos de ofenderlo, intentaban ser sus hermanos a pesar de todo, siempre ahí, ya sea que lo quisiera o no, ¿ se preocupaban realmente por él?, estaba habido de descubrirlo, lo necesitaba.

—Somos amigos, Gaara— estableció Naruto con tanta obviedad que sorprendió al Sabaku, —y quiero que salgas de esta oscuridad, no importa lo inmensa que parezca— nadie merecía sentirse solo y despreciado, no si otros podrían llenar ese vacío.

—Eres el primer amigo que he tenido— aclaró el pelirrojo, superando su impresión.

—Me alegra— asintió el rubio con una deslumbrante sonrisa, —pero sé qué harás muchos más, y existe una gran forma de lograrlo— dejo esa espinita clavada, pudiendo percibir la curiosidad en los ojos de Gaara. —Conviértete en Kage, protege a todos y no dejes que nadie viva lo que tú viviste, así transitaremos el camino juntos; tú como Kazekage y yo como Hokage— sugirió, queriendo a su amigo a su lado.

—¿Ese es tu sueño?, ¿ser Hokage?— más bien afirmó el Sabaku, sorprendido por lo lejos que llegaban sus aspiraciones.

—Tengo muchos sueños, pero este es el corazón de todos ellos— estableció el Uzumaki, señalando el centro de su pecho, a su corazón.

Hace un tiempo atrás, antes de los Exámenes Chunin en su propio tiempo, Hinata y él habían tenido una discusión muy fuerte, estar tan volcado en su trabajo había hecho que descuidara seriamente a su familia y ofendiera a su persona más importante en el mundo; su esposa, todo por estar empeñado en la realización de su mayor sueño y ser un buen Hokage para la aldea que tanto amaba y deseaba proteger, pero y si bien ser Hokage era su sueño de vida, no era el único ni el más importante, ese era amar a su familia y en especial a su esposa, vivía por ello. Aunque no lo dijo, y únicamente sonriendo ladinamente por primera vez en mucho tiempo, Gaara estuvo de acuerdo con Naruto, porque ambos anhelaban lo mismo; ser parte de algo más…

—Felicito a todos los que avanzaron a las finales del tercer nivel de los Exámenes Chunin— declaró Hayate, observando a todos los Genin que pasarían a la última ronda.

El examen Chunin había terminado, y tras el ceremonial reglamentario de ser felicitados por llegar tan lejos, reunidos en la arena de batalla ante el Tercer Hokage y los sensores que los habían evaluado, llegaba el momento de saber a quién se enfrentarían en la última ronda, porque—para Sasuke y Naruto—quedaba nuevamente claro que no enfrentarían a quien lo habían hecho anteriormente, no cuando esta vez Kiba y Rock Lee también había pasado a la última ronda. En lo alto de las galerías en que anteriormente se habían encontrado todos los participantes del examen, ahora se encontraban aquellos que habían empatado o perdido en los combates y que no tendrían incidencia en la última etapa del examen, además de sus Sensei que observaban con orgullo a sus alumnos, como Kakashi que sonreía pleno debajo de su máscara, convencido de que ningún Sensei podía sentirse más orgulloso que él, y no lo decía solo por Sasuke y Naruto que habían pasado a la última ronda, sino también a Sakura a su lado, los tres habían demostrado ser más fuertes que cualquier Genin de su edad, y habían superado toda expectativa. A la diestra de su Sensei, y con las manos apoyadas en el barandal, Sakura volvió la mirada hacia Hinata a su lado, ambas sonriéndose entre sí por la emoción y alegría compartida por sus respectivos esposos, expectantes por saber cómo se desarrollarían los próximos combates, y—Sakura—haciendo planes para evitar la invasión que tendría lugar.


—A continuación, les explicare las rondas finales— inició el Tercer Hokage, tomando la palabra. —En los rounds finales, cada uno de ustedes pondrá sus habilidades de batalla en juego, demostrando el poder y control que ha obtenido en sus respectivas disciplinas— explicó, recorriendo con la mirada los rostros de todos. —Por consiguiente, las batallas finales comenzaran justo en un mes, para que tengan un tiempo de preparación adecuado— estableció, para que se pudiera preparar todo.

—¿A qué se refiere?— preguntó Neji, frunciendo el ceño con desconcierto.

—Es simple; además de anunciar los resultados de las peleas preliminares a los líderes de cada aldea, debemos dedicarle tiempo a preparar y distribuir las convocatorias para la selección final— aclaró Hiruzen, siempre de forma comprensiva, —sin mencionar que ustedes necesitaran tiempo para prepararse para algo tan importante como esto— había mucho potencial en ellos, y estaba seguro de que con tiempo solo mejorarían aún más de lo que ya lo habían hecho.

—Mire, no entiendo bien lo que está tratando de decirnos— confesó Kankuro, bastante perdido con tanta explicación, —¿cuál es el punto de esto?— preguntó necesitando una respuesta más clara.

—Que para conocer a sus adversarios y prepararse personalmente, necesitan tiempo— obvió él, tratando de no demostrar lo divertido que estaba, —además, que a estas alturas todas las batallas son reales, como ya podrán haber constatado— si alguno había tenido dudas, el examen en si las había disipado por completo. —Fueron conducidas con la premisa de que se enfrentaban a enemigos desconocidos, pero ese ya no será el caso ahora que pelearan entre ustedes— ahora sabían quienes habían llegado a la última fase y de que eran capaces.

Había una especie de sensación de satisfacción en el ambiente, era palpable, por un lado la mayoría estaba confiado, si habían llegado tan lejos, ¿qué habría de venir de ahora en más con lo que no pudieran lidiar?, esa sensación de calma o superioridad generalizada hizo que Sasuke frunciera el ceño, todos estaban tan confiados que no podían siquiera predecir la amenaza que se cernía en silencio sobre todos—estaba seguro de que Orochimaru invadiría Konoha durante la próxima ronda, lo conocía y de que era capaz—, mas solo hizo falta que el Uchiha alzara distraídamente la mirada hacia las galerías superiores para observar a Sakura y saber que ella ya estaba planeando una estrategia al respecto, reemplazando su ceño fruncido con una expresión de calma. De brazos cruzados sobre su pecho y una expresión de aparente desinterés, Naruto se removió en su lugar, sabiéndose de memoria el discurso del Tercer Hokage y no teniendo necesidad de prestar atención hasta que anunciara los próximos combates, desviando la mirada hacia las galerías superiores y sonriendo al encontrar su mirada con la de Hinata, durante este mes que habría de transcurrir trataría de dedicarle el mayor tiempo posible a la par que entrenaba con el Sabio Pervertido, a quien estaba más que ansioso de volver a ver—ya divirtiéndose mentalmente por sus mañas—, pero solo sentiría que lo tenía todo en tanto ella fuera plenamente feliz, nada era más importante para él.

—Así que para hacer las finales más justas, les daremos este mes; tendrán la oportunidad de practicar duro, y aprender nuevos trucos, porque hoy por hoy, todos conocen sus técnicas, así que usar sus viejos y gastados trucos harán que pierdan en las finales, y recuerden también descansar— explicó el Hokage dado el desconcierto visible en los rostros de todos. —Con todo lo que hemos pasado, quisiera dar por terminado todo esto, pero antes de llegar al final, hay un asunto importante que atender, con respecto a los encuentros finales, en calma y de modo ordenado, cada uno de ustedes va a tomar un pedazo de papel de la caja que Anko está sosteniendo— señaló volviendo la mirada hacia la Mitarashi.

—Nadie se mueva, yo me acerco— aclaró Anko con voz seca, acercándose a cada uno de los Genin, que tomaron un papel de la caja.

—De izquierda a derecha, díganme el número que está escrito en el papel que escogieron— solicitó Ibiki, cuando el último de los Genin en la fila recibió un papel.

—Ahora les diré como se llevara a cabo al torneo final de selección— estableció el Tercer Hokage, luego de que cada Genin dijera su número en voz alta. —Ibiki, muestra que ninja será el contrincante de quien— solicitó al Morino a su diestra.

Terminando de establecer el esquema de enfrentamientos que libraría cada Genin en la próxima y última ronda, Ibiki volvió su planilla hacia las atentas miradas de los adolescentes, sacándole a más de uno un contenido jadeo de sorpresa, expresiones de indiferencia por parte de algunos, y anticipada sensación de victoria en el caso de otros, lo usual y que hizo sonreír para si al Tercer Hokage. Contemplando la hoja en que aparecían registrado todos los Genin que habían pasado a la ronda final, y el contrincante a quien habrían de enfrentarse, Sasuke no pudo evitar sonreír ladinamente al ver que habría de pelear con Kankuro, perfecto asintió para si el Uchiha, desviando la mirada hasta donde se encontraba el mayor de los hermanos Sabaku, y que no dudo en hacer lo mismo y sostenerle la mirada, pues el reto sería interesante, para ambos. No podría ser mejor, sonrió Naruto al ver que nuevamente habría de pelear con Neji, y lo haría con gusto, estaba más que preparado para ello, pelar contra Gaara había sido un juego más que nada, un encuentro entre dos amigos, pero con Neji tendría que ser una batalla en serio, Hinata había remecido los cimientos de las creencias de Neji, y Naruto necesitaba hacer que entrara en razón por completo. Bufando por lo bajo y prácticamente maldiciendo su suerte al ver que le había tocado pelear con una chica en la próxima ronda—Temari, de la Aldea de la Arena—, Shikamaru alzó una mano, necesitando aclarar una duda.

—¿Puedo hacer una pregunta, señor?— preguntó el Nara con voz cansada como siempre.

—Sí, puedes— permitió el Tercer Hokage, alentando que plantearan las dudas que tuvieran.

—Bueno, si esto es un torneo, eso significa que solo habrá un ganador, es decir, que entonces solo uno se podrá convertir en Chunin— supuso Shikamaru, pues tras cada nuevo combate habían menos contrincantes.

—De hecho es todo lo contrario— contestó Hiruzen para mayor desconcierto de los presentes. —Estarán presentes varios jueces para los rounds finales, incluyéndome a mí, los líderes Shinobi y el Kazekage, los lords de varias naciones que finalmente les asignaran sus misiones— informó, pasando su mirada por cada uno. —Con este torneo, los jueces podrán realizar una evaluación de sus habilidades, luego decidirán quién de ustedes posee o no posee las cualidades que requiere un Chunin— explicó, viendo que muchos se mostraban más resueltos con su respuesta. —Aun perdiendo en el primer round, podrían convertirse en Chunin— lo importante era juzgar sus capacidades, no su victoria.

—¿Quiere decir que todos nosotros, tan solo por competir en la final, podemos convertirnos en Chunin?— más bien afirmo Temari, bastante mas animada.

—Correcto, pero también existe la posibilidad de que nadie sea seleccionado— advirtió el Tercer Hokage. —La ventaja de pelear más rondas en el torneo, es que hay más oportunidades de demostrar su talento frente a los jueces, que decidirán su destino— cuanto mejor fueran las batallas, mejor evaluados serian. —Les agradezco su paciencia, el examen se pospone hasta el próximo mes— despidió con voz amable.

No teniendo otra razón por la que permanecer allí, los contendientes de la próxima y última etapa del examen no tardaron en dispersarse y abandonar la torre junto a sus demás compañeros de equipo—si estos se encontraban presentes, claro—. En tanto Naruto y Sasuke se tomaron su tiempo en abandonar el antes campo de batalla, el Uzumaki siempre sonriente y despreocupado, mas el Uchiha con los ojos abiertos y sus sentidos perfectamente alerta, dirigiendo su mirada hacia Sakura cuando la vio bajar las escaleras de las gradas y acercarse hacia él, sin más felicitación que su sonrisa. Habiéndose despedido de su Sensei, así como de Kiba y Shino, Hinata sonrió radiantemente mientras se aproximaba a Naruto a quien felicito con un abrazo, solo deseando pasar el mayor tiempo posible con él, antes de que su entrenamiento con el Maestro Jiraiya los alejase de nuevo. Sonriendo bajo su máscara, orgulloso de su Equipo, Kakashi dirigió el camino para que abandonasen la torre, con Naruto tras él, envolviendo uno de sus brazos alrededor de Hinata que recostó su cabeza contra su hombro, pero en un agudo contraste y ajeno a la actitud relajada de Naruto, sintiéndose observado y frunciendo el ceño, advirtiendo que entre las sombras Orochimaru continuaba presente—no podría ser de otro modo—Sasuke atrajo hacia Sakura hacia sí, entrelazando una de sus manos con la suya.

Tenían un mes.


PD: Saludos mis amores, prometí que actualizaría esta semana y lo cumplo, como siempre agradeciendo su apoyo y deseando siempre que mi trabajo sea de su agrado :3 Les recuerdo que por ahora solo puedo actualizar una historia por semana, por mis estudios y el escaso tiempo de que dispongo, pero no dejare inconclusa ninguna de mis historias, lo prometo :3 la próxima semana actualizaré "Kóraka: La Sombra del Cuervo", luego "La Reina Olvidada" y por último "A Través de las Estrellas", lo prometo :3 esta historia esta dedicada a mi querida amiga y lectora DULCECITO311 (dedicándole cada una de mis historias como siempre, disculpándome por tardar en actualizar), a mi hermosa Ali-chan1996 (adorando sus hermosos comentarios y dedicándole esta y todas mis demás historias por su amabilidad), a Guest (a quien dedico este fic de todo corazón por ser quien aprobó la historia en primer lugar) a abrilfrijo03gma (agradeciendo su aprobación y dedicándole esta historia), IxSpaceCadetxl (dedicándole esta historia como siempre y esperando que cada nueva actualización sea de su agrado), mei24 (agradeciendo que la historia sea de su agrado y dedicándole esta historia), a manu (prometiendo realizar fics o capítulos así más adelante, no tengas duda), a lari5 (disculpándome por tardar tanto en actualizar), a Nina Lee (agradeciendo su apoyo, y esperando que este nuevo capitulo sea de su agrado), a carlos29 (agradeciendo su amabilidad y dedicándole este capitulo), thaliacdr324 (esperando que la actualización sea de su agrado) y Rouss (dedicándole este capitulo por su amabilidad), y a todos aquellos que siguen, leen o comentan todas mis historias :3 Como siempre, besitos, abrazos y hasta la próxima.

Inspiración e Invasión: para la batalla entre Gaara y Naruto me inspire muchísimo en la batalla original que ambos tuvieron durante la ultima etapa de los Exámenes Chunin, al momento de la invasión a Konoha, por ello es que Naruto emplea el jutsu de transformación para adoptar la forma de Kurama, pero también me inspire en parte de la batalla entre Gaara y Rock Lee, suavizando muchísimo mas el ambiente. Además, muchos de los diálogos son transcripciones originales de los capítulos originales de Naruto. La ultima escena entre Sasuke y Sakura es importante, ¿por qué?, porque serán los Uchiha los que se encargaran de la protección de la aldea durante la invasión de Orochimaru en los próximos capítulos, y refleja la incipiente—en relación a los próximos capítulos—actitud protectora de Sasuke para con Sakura en cuanto a las amenazas que los rodean. Ya en los próximos capítulos aparecerán personajes como Jiraiya, se verán las interacciones entre Sakura y Karin además de una inesperada oportunidad para la Haruno en relación a los Exámenes Chunin, Sasuke tendrá que tragarse su odio por Danzo y hará callar a Naruto, entre otras cosas mas, por lo que prepárense.

También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron y que pretendo iniciar pronto), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia"), "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer), "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul") :3 Para los fans del universo de "El Conjuro" ya tengo el reparto de personajes para iniciar la historia "Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prologo de esta historia. También iniciare una nueva saga llamada "El Imperio de Cristal"-por muy infantil que suene-basada en los personajes de la Princesa Cadence y Shining Armor, como adaptación :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3