La anciana observo a la niña con detenimiento, la cual no debía tener más de diez años. Su ropa está desgarrada en varios trozos, su pelo largo alborotado y con suciedad en su cuerpo. Además de que podía asegurar de que estaba en un avanzado estado de deshidratación. Tenía la cabeza gacha, por lo que la mujer no pudo divisar bien su rostro.
El instinto materno que poseía la Huno salió a relucir, no sabía que había llevado a su nieto a tomar la decisión de traer a esa pequeña a su casa pero en ese momento decidió que esa niña no sufriría más, y de que tampoco dejaría a alguien como ella sin cuidados. Con suavidad sujeto su mentón y la hizo alzar la cara.
Mulan temblaba como un animalito herido, como si temiera que en cualquier momento alguien fuera arremeter contra ella, la anciana lo noto por lo que coloco su mejor sonrisa tranquilizadora. Conocía a su pueblo por lo que estaba segura de que esa pequeña había pasado por situaciones fuertes, no la culpaba por estar asustada, además de que se notaba de que la habían golpeado.
-Tranquila, no te haré nado-Aseguro la mujer -Ahora quisiera limpiarte, tanta suciedad cubre tu rostro que no puedo ver lo bonita que eres-Dijo quitando algo de barro de su mejilla. Mulan trago nerviosamente y asintió lentamente -Buena niña, ahora quitate la ropa mientras yo preparo tu baño-Dijo la anciana.
La mujer abandono un momento el cuarto de baño, y regreso con dos cubetas una llena de agua caliente y otra de agua fría, en cuanto entro, fue directo a la tina vertiendo el agua. En cuanto esta alcanzó la mitad de la bañera, tocó el agua, estaba tibia. Cuando se giró Mulan se encontraba completamente desnuda.
-Ya que esta lista, será mejor que te metas-Dijo dulcemente la mujer y miró como la niña se metía lentamente al agua.
Mulan soltó un suspiro relajada al sentir el tibio contacto con el agua, para después meter la cabeza por completo para después sacarla, entonces la anciana se acerco a ella con un pequeño trapo en la mano comenzando a frotar su rostro para eliminar todo rastro de barro y suciedad. La pequeña se dejo hacer, sintiendo la situación muy similar a los baños que le daba su madre.
-Lo sabía, eres muy bonita-Comento la mujer una vez hubo limpiado la cara de la niña, Mulan simplemente bajo la mirada sin atreverse a decir nada. La anciana continuo frotando su pequeño cuerpo limpiándolo completamente.
Su mirada se entristeció al encontrar al encontrar una gran cantidad de golpes y hematomas alrededor de toda su anatomía, sin duda la habían golpeado muy fuerte. Y no era como si no le fuera común ver a niñas con golpes, las Hunos eran mujeres muy rudas, las heridas y los golpes no eran una molestia, pero esa pequeña frente a ella se veía tan delicada, tan frágil que parecía que hasta la más pequeña brisa podría dañarla.
-¿Tienes un nombre?-Pregunto la mujer mientras tallaba su espalda.
-Fa..Fa Mulan-Murmuro la pequeña.
-Es un lindo nombre Mulan, es mió es Yakiu-Dijo la anciana sonriéndole tranquilamente -Veo que ya conociste a mi nieto, su nombre es Battar, es un excelente muchacho aunque no lo parezca, no debes temerle-Aseguro Yakiu, Mulan asintió mansamente.
Después de un rato, la mujer la ayudó a vestir con mucho cuidado. Para la niña ese atuendo le resulto completamente extraño, era un abrigo de piel bastante grueso, botas y pantalones largos, nada parecido a los vestidos que estaba acostumbrada a vestir siempre. La anciana se veía muy amable y Mulan comenzaba a sentirse cómoda a su lado especialmente porque le recordaba a la abuela Fa.
Ella se tomo la molestia de peinar su largo cabello azabache, logrando que este volviera a ser liso, en lugar de la mata de cabello alborotado que tenía antes. Entonces una vez estuvo limpia, Yakiu le llevo hasta lo que sería la sala de la gran tienda, Mulan no pudo evitar bajar la mirada al toparse con los ojos amarillos de Battar mirándola intensamente.
Pero no tuvo tiempo de prestar mucha atención a eso pues la mujer rápidamente coloco un gran plato de sopa frente a ella, normalmente se hubiera tomado su tiempo para comer pero tenía mucha hambre y olvidándose de los modales y la etiqueta sujeto el tazón entre sus manos y bebió lo más rápido que pudo su contenido, llenando su estomago hambriento.
Yakiu sonrío al parecer complacida con esto, mientras que Battar permaneció inmutable. Una vez que Mulan hubo terminado emitió un suspiro satisfecho y la mujer retiro el tazón de sus manos, al tener la boca sucia y sin servilletas cerca Mulan hizo algo que nunca hubiera hecho en su casa, se limpió con la manga de su camisa y descubrió que nada malo paso al hacerlo.
Pues si era sincera siempre penso que si no tenía los modales adecuados sobre la mesa algo malo pasaría ya que su madre siempre le advirtió que no debía de hacerlo, pero ahora se daba cuenta de que no era así, más bien su falta de modales no pareció captar la atención de ninguno de los dos Hunos que había en la casa.
Repentinamente comenzó a sentir los parpados pesados y un bostezo involuntario escapo de su boca, parpadeo lentamente recargándose contra la mesa, descansando la cabeza contra sus brazos. En ese momento percibió la ropa que traía inusualmente cómoda, perfecta para el clima frío que había afuera.
Todas las cosas por las que había pasado desde que llego a ese lugar estaban comenzando a pasarle factura. No había descansado adecuadamente en días y después de su escape, el enfrentamiento con aquel chico, ser llevada a aquel lugar para luego ser limpiada y alimentada, hacía que su cuerpo entrara en una etapa de reposo, por lo que le fue imposible resistir por más tiempo el brutal sueño que sentía.
Y por primera vez desde que fue secuestrada se permitió descansar como era debido, cayendo en un profundo sueño, sin preocupaciones, ya que estar en ese cálido hogar junto al joven que la había salvado y la mujer que tanto le recordaba a su abuela, la hacían sentir como en casa.
Yakiu sonrío levemente al notar como la niña se había quedado dormida sobre la mesa, las cosas por las que había pasado la habían dejado más que cansada. Battar le dirigió una mirada aburrida, contemplando como la niña Han dormía plácidamente.
-Deberías llevarla hasta una cama, seguramente le será más cómodo que dormir sobre la dura madera-Comento la anciana, su nieto dirigió su mirada hacía ella.
-Te doy un consejo. Será mejor que no te encariñes con esta niña. Ella no se puede quedar aquí permanentemente, y sabes perfectamente porqué-Dijo Battar seriamente.
-Lo sé, sólo fue una sugerencia-Dijo Yakiu mientras terminaba de acomodar algunas cuantas cosas en la cocina -Pero aun así no quiero que esa pequeña pase por más cambios y traumas. Es solo una niña, otro ser humano que es capaz de pensar y sentir-Dijo la anciana -Pero sé que por ser el hijo del Jefe tanto tu imagen como la de tú padre, podría verse afectada si la gente se llega a enterar de que cuidamos de una niña Han-Reconoció la mujer.
-Justamente por eso te pido que no quedes prendada de ella-Reitero Battar. Yakiu sonrío.
-Y justamente por eso yo me pregunto ¿Qué te abra motivado para traerla? No eres un mal muchacho mi nieto, pero si te soy franca me sorprende mucho ver que muestras tanta preocupación desinteresada por alguien a quien no conoces-Comento la anciana. El joven chasqueo la lengua cruzándose de brazos.
-Solo fue un impulso-Dijo Battar restándole importancia.
-¿Tendré que esperar más ''impulsos'' de tu parte?-Pregunto la mujer con diversión impresa en su voz.
-A veces puedes ser muy infantil. La llevare al cuarto para que duerma y mañana le consultare lo ocurrido a mi padre, él dirá que hacer-Dijo Battar seriamente.
Para luego caminar hacia Mulan, cargando a la niña en sus brazos, con cuidado de no despertarla subió una pequeña escalera que daba a un piso superior donde se encontraba una la habitación y la deposito en la única cama, sobre una gran cantidad de sabanas hechas con pieles de animales. Mulan se removió un poco en cuanto toco el colchón, pero no despertó. Después volvió a salir topándose con su abuela.
-Me sorprendes. Cederle tu cama a esa pequeña ¿Qué paso con él joven muchacho que crie durante todos estos años?-Cuestiono Yakiu sinceramente sorprendida.
-No sería la primera vez que duermo en el suelo-Dijo Battar alzándose de hombros de forma despreocupada.
-Hablo en cerio ¿Porque trajiste a esa niña?-Pregunto seriamente la mujer. Su nieto soltó un profundo suspiro.
-No lo sé realmente. Simplemente la vi, golpeando a Aki sin ningún tipo de miedo. En su mirada ardía un fuego intenso y simplemente me dije que no podía pasar por alto ese coraje, especialmente porque los demás niños Han son unos cobardes llorones-Explico Battar, entonces volteo el rostro hacía la habitación donde se encontraba Mulan.
-Ella pudo contra alguien mayor y mucho más grande, le dio una buena pelea...yo no podía permitir que alguien con tanta fuerza y ganas de vivir fuera asesinada en ese momento...me recordó más a una niña Huno que a una Han-Confeso. La anciana sonrío.
-Me alegra oír eso. Bueno será mejor que descanses, mañana sera un largo día. Especialmente porque tu padre estará furioso al ver a la niña-Comento Yakiu tranquilamente, el temperamento de su hijo nunca la intimido -Si quieres puedo cederte mi cama-Propuso la anciana, Battar negó.
-Descuida, yo dormiré perfectamente en una silla. Si aspiro a algún dia ser un buen guerrero no puedo permitirme esa clase de lujos innecesarios-Dijo el joven seriamente.
-No seas tan orgulloso. Pero esta bien, que descanses-Dijo amablemente la anciana, marchándose hasta su habitación.
La casa no era muy grande aunque si más que las otras viviendas, era rudimentaria, iluminada vagamente por lámparas y velas. Solo habían dos cuartos y tres camas. Yukiu compartía habitación con su hijo en la planta inferior, este cual casi nunca estaba en casa, muy ocupado como para ir a su hogar a descansar, pero al menos dormía una vez por semana en su habitación.
Mientras que Battar tenía una habitación entera a su disposición, en una pequeña planta superior que su padre había construido para él, hace ya mucho tiempo. Battar se paso la mano por sobre el rostro de forma cansada, tomo una de las sillas y la subió hasta la planta superior, colocándola frente a la cama para una persona. Para después sentarse, sin más y con los ojos cansados se dispuso a dormir.
Pero antes le dirigió una ultimo vistazo a la niña durmiendo de lo más tranquila., la cual estaba envuelta entre las cobijas hecha una bolita, cubriéndose con ellas. La lluvia seguía cayendo incesantemente mojando el campamento, y repentinamente un relámpago cayo resonando por todo el lugar, despertando al momento a la niña.
Mulan se incorporó con miedo, sujetando fuertemente las sabanas entre sus manos, mirando a todos lados tratando de reconocer el lugar en donde se encontraba, lo cual le costo algunos segundos de intenso pánico pero finalmente pareció recordar lo que había ocurrido y soltó un suspiro.
Alzo su mirada observando al muchacho sentado a pocos metros de ella, con la espalda recargada sobre la silla, las brazos cruzados sobre su pecho y los pies apoyados al borde de la cama. Mulan talló su ojo izquierdo, mirándolo con curiosidad.
-¿Qué haces aquí?-Pregunto con sueño enmarcando su voz, Battar enarco una ceja y rápidamente Mulan se llevo las manos a la boca, cubriéndola completamente sumamente apenada. El semblante del muchacho se mostró aun más confundido.
-¿Qué pasa? ¿Porque te cubres la boca?-Cuestiono Battar sin moverse de su posición.
-L-Lo siento...lo lamento mucho-Murmuro Mulan bajando la mirada avergonzada, esto solo confundió aun más al Huno.
-¿Porque te disculpas?-Cuestiono el muchacho. Mulan lo miro son sorpresa por un momento para luego responder.
-Por..por hablar sin permiso, una mujer nunca debe hablar en presencia de un hombre, a menos que este le hable primero-Dijo tímidamente la niña. El semblante de Battar se contorsionó en un mueca.
-¿Qué clase de tontería es esa?-Dijo con voz fría, no midiendo la severidad de la misma. Por lo que Mulan levantó el rostro, asustada.
Entonces por primera vez Battar pudo contemplar su rostro con atención. Y aun pese a la oscuridad de la habitación podía distinguir perfectamente su rostro pequeño, de tez blanca, grandes ojos muy expresivos siendo enmarcados por un largo cabello azabache sumamente liso. Examinándolo bien, parecía el rostro de una muñequica de porcelana. El chico sintió compasión e intentó entonces modular el tono de su voz.
-¿Como dijiste que te llamas?-Preguntó seriamente.
-...Yo...me llamo...mi nombre es...Fa Mulan-Murmuro la niña.
-¿Qué edad tienes? ¿Y tus padres?-Cuestiono Battar.
Mulan tardó un poco en responder, apretando los labios fuertemente en un intento de no ponerse a llorar, recordar a su familia la ponía realmente triste, especialmente porque no sabía si volvería a verlos de nuevo. Aun así hizo un esfuerzo negándose a llorar, inhaló profundamente.
-Tengo nueve años-Respondió Mulan -Mi padre es Fa Zhou y mi madre Fa Lin-Dijo tranquilamente. Trago nerviosamente durando en preguntar pero finalmente se decidió en hacerlo -¿V-Vas...a..a encerrarme en algún lugar?-Pregunto temerosa.
-¿Porqué yo querría encerrarte?-Cuestiono Battar.
-Pues porque, eso hacían ustedes antes conmigo-Contestó Mulan -Me tenían encerrada junto a los otros niños-Recordó.
-Pues yo no lo haré-Aseguro Battar tranquilamente -Te quedaras aquí hasta que encontremos que hacer contigo-Explico.
-¿Y-Y los demás niños?-Pregunto Mulan tímidamente.
-No debes preocuparte por ellos, ya no son tu problema. Además no los volverás a ver nunca más-Dijo Battar de forma tan natural que a la niña le aterró un poco. Bajo la cabeza apretando las sabanas entre sus dedos.
-Mi abuela tenía razón...-Murmuro Mulan captando la atención del Huno.
-¿En que tenía razón?-Cuestiono Battar frunciendo levemente el ceño. La niña tembló pero decidió contestar.
-Ella nos decía que había hombres grandes y brutales que vivían fuera del Imperio. Que ellos no se preocupaban más que por robar y saquear pueblos pacíficos, matando a cualquiera que se les opusiera y se llevaban a las mujeres y los niños a sus asentamientos y jamás se volvía a saber de las personas que se llevaban-Contó Mulan con la mirada puesta sobre la cama, negándose a mirarlo.
-Los Hunos no somos así-Contradijo Battar tranquilamente, Mulan se atrevió a mirarlo -Nosotros solo hacemos lo que sea necesario para sobrevivir, tu Emperador lo único que ha hecho durante generaciones es ponerle trabas a mi pueblo, dificultando nuestras subsistencia-Dijo seriamente -Por eso nos hemos visto obligados a atacar sus provincias, para recolectar las provisiones de las que nos privan y la única razón por la que secuestramos a ciudadanos chinos es porque sus soldados han masacrado a muchos de nosotros y nos hemos cansado de eso. Solo les estamos pagando con la misma moneda-Dijo sombríamente.
-P-Pero...él Emperador...él nunca haría...-Murmuro Mulan insegura.
-Tu Emperador no es santo, ni el hombre bueno y benevolente que todos ustedes creen que es-Espeto Battar -Tu eres una niña, así que no te culpo por creer lo que te han dicho. Pero los adultos no tienen perdón, y sus acciones han causado que inocentes paguen por pecadores. Y lamentablemente así será siendo a menos que tu Emperador decida hacer un verdadero cambio y dejar a mi pueblo en paz-Dijo seriamente. Mulan frunció los labios insegura.
-¿Porqué...me salvaste?-Pregunto Mulan mirándolo directamente a los ojos.
-Eso no te incumbe-Sentenció Battar fríamente, la niña bajo la mirada tristemente -Lo único que debes saber es que nadie más te hará daño, a menos que tu misma te lo busques-Dijo de forma tranquila. Después de eso ambos se quedaron en un crudo silencio.
Battar ahora solo con ella, no sabía exactamente que hacer o decir, no estaba acostumbrado a estar con niños y mucho menos tenía idea de como tratarlos. Se fijo en la ropa que traía, Mulan vestía con una vestimenta suya muy vieja, de cuando era un niño pequeño, por lo que las prendas estaban algo desgastadas y le quedaban algo más grandes de lo que debían.
Pero supuso que era lo único que su abuela tenía para vestirla. Se alegraba que fuera ella la que se hiciera cargo de atenderla. La niña dio algunos bostezos cansados contagiándolo a él también, parpadeo con cansancio. Se notaba que ella comenzaba a ser presa del sueño nuevamente, incluso se tambaleaba un poco a la par que sus ojos comenzaban a cerrarse nuevamente.
-¿Como te llamas?-Pregunto Mulan repentinamente recostándose sobre la cama, dirigiéndole una mirada cansada, sorprendiéndolo un poco. Trago antes de hablar.
-Battar Yu Khan...hijo de Atila Yu Khan-Respondió el Huno tranquilamente.
-Battar...-Murmuro Mulan antes de caer nuevamente profundamente dormida, envolviéndose entre la suaves pieles que conformaban las sabanas. Battar emitió un suspiro y paso la mano por su rostro frotando suavemente el puente de su nariz de forma cansada.
- . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . -
¿Qué tal?
¿Comentarios?
¿Sugerencias?
¿Ideas?
Nos vemos en la siguiente parte XD
