A ''Ginny miau'' te agradezco mucho por leer mi historia, me alegra que te guste XD espero con ansias que continúes leyéndola y dejando tan buenos comentarios, que son justamente este tipo de reseñas las que me inspiran a continuar y actualizar más rápido.
Muchas gracias por tomarte la molestia de leer así como a todos y cada una de las personas que están leyendo esta historia, de verás.
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A Mulan le pareció muy interesante como hacían los Hunos para cosechar los cultivos, en su aldea nunca tuvo que hacer nada como eso, la comida siempre era conseguida en puestos que eran surtidos por jornaleros de lugares muy lejanos del Imperio. La mujer llamada Moha parecía dudar de que fuera capaz de hacer los trabajos, y si, le costaron al principio.
Cargar grandes sacos de tierra y semillas no era una tarea sencilla para ella, especialmente si estos eran de la mitad de su tamaño, incluso se cayo tratando de cargar algunos. Pero finalmente Moha decidió que simplemente recolectara por que según ella ''No poseía los brazos para realizar trabajos fuertes'' y sinceramente lo agradeció, sus delgados brazos todavía dolían por el esfuerzo realizado.
Además disfruto mucho más cosechar el maíz y el arroz y depositarlo en las canastas. El sol había subido casi hasta la mitad del cielo calentando lo que quedaba de la fría noche, aunque aun así el clima seguía templado por lo que nunca sería recomendable el uso de ropas delgadas. Mulan se limpio el sudor que corría por su frente mientras terminaba de llenar la ultima canasta que rápidamente fue colocada sobre la carreta terminando así esa jornada del día.
Para luego volverse hacia los demás observando la pequeña concentración de personas, en la cual se encontraban varios hombres y mujeres Hunos que había conocida mientras estaba trabajando en los cultivos pero aunque estos se mostraron amables con ella también habían sido algo distantes, especialmente los más jóvenes, quienes no habían cruzado palabra alguna con ella.
Suspiro pesadamente como extrañaba a Mai en momentos como esos, le gustaría tener a otra niña con la cual hablar pero sinceramente más que eso deseaba que su amiga se encontrara bien. Bajo la mirada preocupada sin atreverse a acercarse al grupo de niños que veía desde su lugar antes de girar sobre sus pasos y buscar algún sitio donde sentarse, sin saber cuando regresaría Battar por ella.
Pero al voltearse choco duramente contra una espalda ancha y fornida, por lo que se froto el rostro adolorido ante el golpe para luego subir la cabeza sorprendiéndose al ver que había chocado contra otra niña que estaba en compañía de otros chicos. Pero esta era mucho más alta que ella, de piel bronceada y largo cabello marrón peinado con una trenza junto a brillantes ojos de color gris metalizado.
La muchacha le dirigió una mirada calculadora observándola de pies a cabeza mientras la detallaba a profundidad provocando que se encogiera en su lugar al no estar acostumbrada a esa clase de escrutinio o no al menos de parte de otra niña. Pero se relajo al ver que esta cambiaba su seria expresión siendo reemplazada por una leve sonrisa amistosa.
-¿Quién eres tu? Nunca te había visto por aquí-Cuestiono la castaña posando una mano sobre su cadera de manera relajada.
-Yo...Me llamo Mulan-Respondió la pelinegra tímidamente.
-El mio es Zariel y este es mi hermano menor Kazan-Se presento a si misma al mismo tiempo en que señalaba al niño castaño oscuro que estaba a su lado vistiendo un grueso abrigo blanco.
-Te vez extraña para ser una Huno-Comento Kazan recibiendo un golpe en la cabeza de parte de su hermana quien le dirigió una mirada severa -¡Auch! ¿Qué dije?-Se quejo él niño frotándose el lugar donde le había pegado.
-Dudo que sea una Huno..pero si es lo contrario estoy seguro que no pertenece a nuestra aldea-Dijo un chico un poco mayor de corto cabello negro.
-Si...si...Ka'ren tu conoces a todos-Espeto Zariel rodando los ojos con sarcasmo.
-Hola. Yo soy D'lhee-Saludo otra niña que tenía una altura similar a la suya. De oscuro cabello rubio y ojos marrones.
-Hola-Dijo Mulan amablemente.
-¡Oigan! ¡Vamos a jugar!-Exclamo un niño a unos metros de ellos asiendo altavoz con sus manos. Una sonrisa inundo el rostro de Kazan mientras corría en su dirección sin dudar seguido de cerca por D'lhee y Ka'ren.
Mulan los observo un segundo parpadeando sorprendida al ver a pocos metros frente a ella a varios niños y niñas Hunos preparándose para jugar entre si, algo poco común para sus ojos ya que los niños Han se encontraban muy separados a la hora de socializar entre si. Siempre inmersos en lo que se suponía en que podían o no jugar los varones y las niñas.
Provocando que de esa manera ambos géneros permanecieran separados solo juntándose en escasas ocasiones, normalmente formales sin que tuviera que ver con nada de diversión o esparcimiento infantil típicos de su edad. No sabía exactamente de que se trataba el juego pero en su pueblo jamás se había visto un grupo tan integrado de niños.
-Oye...¿Acaso no piensas venir?-Cuestiono Zariel con la mirada fija en ella.
-¿Eh?-Emitió Mulan saliendo de sus pensamientos extrañada ante la propuesta.
-Ven-Dijo la castaña en tono firme tomándola por la muñeca mientras la jalaba hacia donde se encontraban los demás.
-Jugaremos a la guerra. Cada uno forme equipos-Dijo un chico alto y moreno de aparente doce años.
E inmediatamente los demás hicieron lo que dijo, Mulan miraba todo expectante impresionada al ver como varias de las niñas presentes tomaban el cargo de supuestos soldados y generales blandiendo unas sencillas espadas de madera mientra se metían en su papel al igual que los niños. Zariel había sido una de las líderes del grupo teniendo una de aquellas armas de juguete y la había incluido en su cuadrilla.
-¿Las mujeres pueden ir a la guerra?-Pregunto Mulan jalando la manga del abrigo de la Huno.
-Por supuesto ¿Qué clase de pregunta tonta es esa? Mi mamá es una gran guerrera -Cuestiono Zariel antes de redirigir su atención al frente mirando al grupo rival -Rindanse ahora o los destruiremos- Advirtió la castaña iniciando el juego.
-Claro que no ¡Rindanse ustedes!-Dijo Ka'ren comandante de los enemigos blandiendo su propia espada.
-Entonces...¡A pelear!-Exclamo Zariel y los que conformaban su grupo corrieron hacia el contrario -Tu tranquila, solo toma algo de lodo y tiraselo a alguien. Simulan flechas-Explico la castaña dándole un leve codazo a Mulan para que saliera de su aturdimiento inicial.
La pequeña pelinegra la miro dudosa pero al ver como todos los demás chocaban sus espadas entre si fingiendo una batalla real en donde incluso agregaban sonidos cuando las armas de juguete se golpeaban, decidió seguir la corriente. Tomo un poco del lodo bajo sus pies y asiéndolo una bola lo lanzo contra el primero que vio tirándolo al suelo. Arrepentida se llevo las manos a la boca preocupada.
-¡Así se hace!-Felicito Zariel dándole una fuerte palmada en la espalda. Entonces Mulan pudo ver que el niño que había golpeado se levantaba con una sonrisa en su rostro y riendo mientras retomaba el juego.
Esto la relajo provocando que tomara más confianza. Pronto y antes de que se diera cuenta ya se encontraba combatiendo junto a los demás tirando lodo y esquivándolo, incluso escapando de las inofensivas espadas de madera mientras se carcajeaba. Incluso caerse manchándose las ropas no aminoraba la diversión sino que parecía hacer todo lo contrario, finalmente el juego llego a su fin cuando los líderes de ambos bandos se enfrentaron.
-¡Te haré tragar el polvo traidor!-Exclamo Zariel chocando su espada contra la de Ka'ren. Ya que su amigo había elegido liderar a los enemigos en lugar de unirse a su grupo.
-Eso ya lo veremos-Dijo él pelinegro bloqueando como podía los ataques.
-¡Toma esto!-Grito la castaña encontrando la oportunidad para darle una falsa herida mortal a su amigo.
-¡Ah!-Improvisó el grito sujetándose el estomago -¡Maldición!-Dijo Ka'ren callando por un instante, bajó la mirada y volvió a dramatizar -Me heriste ¡Estoy sangrado! ¡Ah! Sangre brota a mares-Habló con dramatismo. Ganándose miradas penosas de los adultos que los observaban desde hace rato no muy lejos de allí.
-Mis tripas se están saliendo ¡Me estoy muriendo!-Exclamo desplomándose al suelo sujetándose el estomago -Perdí. ¿Cómo es eso posible? Abandono este mundo. Cruel y despiadado. Malditos sean todos-Termino ladeando la cabeza y cerrando los ojos.
-Eres todo un dramático-Espeto Zariel escupiendo a un lado en un gesto muy varonil sintiendo vergüenza de solo mirarlo, para luego alzar la mano en la que sujetaba su espada -¡Ganamos!-Exclamo y su grupo celebro para luego comenzar a dispersarse poco a poco teniendo que atender otros quehaceres diarios además de sus paradas para jugar.
-¡Eso fue increíble! ¡Nunca había jugado a algo así!-Dijo Mulan con emoción. La castaña sonrío.
-Se nota que te divertiste-Comento Zariel fingiendo envainar su espada observando todo el lodo que cubría el cuerpo de la pelinegra.
-Así es-Asintió Mulan con una sonrisa pero un llamado interrumpió la conversación entre las dos.
-¡Niña! ¡No te me pierdas de vista así!-Exclamo Moha llegando hasta su lado.
-Lo lamento-Se disculpo Mulan bajando la mirada. Zariel frunció las cejas mirándolas confundida.
-¿Ustedes se conocen?-Cuestiono la castaña señalándolas.
-Podría decirse-Admitió Moha para luego reparar en el rostro confundido de la niña -¿Aun no te das cuenta?-Pregunto colocando una mano sobre el hombro de Mulan.
-¿Cuenta de que? ¿Qué nunca la había visto en la aldea?-Dijo Zariel cruzándose de brazos.
-Ella es una niña Han. Battar la trajo aquí, no sé por que-Explico la mujer y en el rostro de la castaña se formo una gran sorpresa. Mulan repentinamente y por primera vez en su vida sintió que talvez eso no era algo bueno.
-Bueno..yo...yo...-Murmuro Zariel casi como sin saber como responder, entonces poso su mirada sobre la pelinegra rememorando el juego anterior y sonrío -Eso no importa. Nos demostraste que eres buena-Sentenció la castaña para luego escuchar como la llamaban -Bueno ya tengo que irme. Nos vemos Mulan-Se despidió antes de salir corriendo.
La pequeña pelinegra no pudo evitar embozar una gran sonrisa reconociendo que había hecho una nueva amiga y por extraño que pareciera no le importaba que fuera Huno y viceversa. Entonces Moha la guio hasta la carreta sentándola al el borde de esta, queriendo mantenerla en su rango de visión mientras le encargaba la tarea de enlistar la cantidad de bolsas y canastas que habían recolectado así como inventariarlo.
Recibiendo la ayuda de un par de hombres que contaban y enumeraban el cargamento mientras ella anotaba en un papel. Fue agradable para Mulan poder dialogar con ellos sin temer ser reprendida por hablar fuera de turno o sin permiso, ni siquiera con los hombres de su familia se había sentido tan cómoda al momento de conversar.
Ese lugar era tan diferente a su hogar que casi parecía irreal. Además de que disfruto mucho de no tener que comportarse como una dama educada desde que llego ¡Jamás hasta el dia de hoy había jugado a las peleas o con lodo! Seguramente su madre y cualquier mujer Han se molestaría si la viera comportándose de una forma tan impropia para una Señorita.
Pero las mujeres aquí no solo parecieron estar de acuerdo con ese comportamiento sino también disfrutaron del espectáculo que protagonizaron con su juego. Las Hunos no eran delicadas Señoras recatadas sino que eran fuertes y muy rudas, incluso al punto en que podían ser soldados e ir a la guerra, algo completamente imposible para una mujer en el Imperio.
Eso era trabajo de hombres, pero mientras más veía a las personas a su alrededor más notaba que las normas sociales con las que creció no existían aquí y al parecer en ninguna medida. Las barreras que desvinculaban tanto a los hombres y mujeres Han entre los Hunos parecían inexistentes, por que hombres hacían labores de mujeres y mujeres deberes de hombres y viceversa.
Fue impresionante ver aunque fuera desde lejos a Señores maduros cambiar pañales a los bebés y lavando ropa. Y fue testigo de todo eso solamente en una mañana en la aldea ¿Quién sabría que otras diferencias más existirían de las cuales aun no tenía conocimiento? Además este modo de vida la hacía cuestionarse la forma en la que había sido criada y sinceramente esos cambios comenzaban a gustarle.
Pero aun así extrañaba mucho a su familia. Bajo la mirada tristemente no debía olvidar que había dejado atrás toda una vida y que por muy cómoda que comenzara a sentirse ese no era su lugar, ella no pertenecía hay. Debía tratar de escapar nuevamente y estaba decidida ha hacerlo pero...¿Por que lo estaba dudando?...no debía hacerlo...no por los enemigos del Imperio y sin saber las razones principales por las que la mantenían aquí.
Soltó un suspiro algo triste y luego de terminar con su tarea espero pacientemente el regreso de Battar sentada al borde de la carreta que habían cargado con lo que cosecharon en la mañana. Agitaba sus pies de adelante hacia atrás de forma impaciente, casi como temiendo que no volviera por ella.
A su lado Moha intercambiaba animadas palabras con un hombre cuando la mujer observo la figura de Battar acercándose a lo lejos notando como la pequeña niña Han aun no se había percatado de esto, muy concentrada observando sus propios pies.
-Es hora de irnos-Anuncio él Huno seriamente parándose frente a Mulan. La niña alzo rápidamente la vista al reconocer la voz e inmediatamente sonrío.
-¡Battar!-Exclamo Mulan con emoción saltando del carruaje hacia sus brazos los cuales este se vio obligado a alzar para evitar que la niña cayera contra el duro suelo.
Sin prever esta reacción quedo anonadado ante la inesperada acción, especialmente por el fuerte y cariñoso abrazo en el que se vio envuelto. Él Huno estaba más que dispuesto a quitársela de encima pero por ciertas razones que no llego a comprender simplemente no lo hizo, sino que fue la misma Mulan quien se aparto levemente para encararlo.
-Casi pensé que no egresarías-Comento la pequeña pelinegra tímidamente apegada a él, mientras este la rodeaba por la cintura con sus brazos. Él azabache la observo con detenimiento y frunció el ceño al ver la suciedad que cubría su rostro junto a sus ropas.
-¿Qué le sucedió?-Cuestiono Battar seriamente dirigiendo la mirada hacia Moha.
-¿De que hablas? Esta perfecta-Dijo la mujer arqueando las cejas.
-Parece como si la hubieran revolcado por el suelo-Dijo él Huno con la mirada oscurecida, sacando conclusiones precipitadas de lo que había pasado. Moha bufó.
-Eso fue su culpa. Jamás había visto a un niño disfrutar tanto jugar como ella-Dijo la mujer cruzándose de brazos y restándole importancia. Battar se volvió hacia Mulan.
-¿Eso es cierto?-Pregunto seriamente a lo que ella asintió.
-Si ¡Fue increíble jugar con barro!-Exclamo la pequeña pelinegra.
-Bueno. Ya hay que regresar, supongo que tienes hambre-Dijo Battar en tono tranquilo.
A lo que Mulan asintió enérgicamente pero antes de que pudiera bajarla esta se aferró a su cuello descansado la cabeza contra su hombro. Él Huno trago duro con cierto nerviosismo observando brevemente el adorable rostro de la niña descansando tranquilamente mientras se apegaba más a él.
Ella parecía demasiado cómoda con su presencia y cercanía para su desconcierto. Entonces sintió su corazón martillear contra su pecho de forma inexplicable al mismo tiempo en que sus mejillas se calentaban levemente, pero sacudiendo la cabeza decidió no prestarle importancia al hecho y sin objeción alguna se retiro del lugar llevándola en brazos.
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Acepto sugerencias y recomendaciones, las tomo mucho en cuenta.
Nos vemos en la siguiente parte XD
