Sentía una enorme tristeza que empezaba a embargarla ante el inevitable hecho de que escaparía. Pese a todo lo que había ocurrido esas personas que la acogieron habían sido muy buenas con ella y de alguna forma sentía que las estaba traicionando al querer huir pero era la única forma de regresar con su familia, por esa razón no debía dudar en abandonarlos.

Peino su largo cabello con un cepillo de madera desenredando las oscuras hebras con mucho cuidado y esmero procurando verse mejor que nunca ya que esta probablemente sería la ultima vez que podría estar cerca tanto de Nana como de Battar, porque si todo salía como lo había planeado tal vez nunca los volvería a ver. Suspiro pesadamente y pasando las manos sobre las arrugas de su abrigo salio de la habitación principal.

Durante el almuerzo Yakiu sonreía alegremente en todo momento hablando animadamente haciéndose a la idea de que Mulan se quedaría a vivir con ellos, Battar por el contrario permanecía casi inexpresivo mientras comía colocando su mirada sobre la niña al sentir como esta lo miraba. Cuando ambos cruzaron sus miradas la pequeña pelinegra fue la primera en bajar la cabeza, si lo seguía viendo sentía que de alguna manera no tendría las fuerzas necesarias para hacer lo que estaba planeando.

Después de todo él la había salvado incluso cuando no había tenido razón para hacerlo, le había permitido vivir...vivir en su casa, comer su comida, ser tratada como a una más, vestirla como tal...la trataba muy bien y aunque no entendía el por que lo hacia estaba agradecida, podía ser joven pero hasta ella sabía que debía mucho a ese joven Huno lo que le sumaba un pesar más al saber que pronto se iría.

Pero no quiso pensar eso en este momento concentrándose en terminar su almuerzo sabiendo que echaría de menos el sabor de las comidas de Nana. Sinceramente la noche llego más pronto de lo que hubiera deseado pero no había marcha atrás cuando todos se durmieran escaparía, pero el clima no parecía estar de su lado ya que comenzó a llover y no solo una pequeña llovizna sino una torrencial.

No pudo evitar temblar sintiendo esta situación muy similar a la primera vez que trato de huir y en la que casi murió ahogada por el lodo, solo esperaba que no se tratara un mal augurio de lo que le deparaba. Frunció los labios mientras observaba a Yakiu ya profundamente dormida sobre la cama, la mujer con su edad entrada en años ya no era capaz de pasar mucho tiempo despierta por lo que Mulan se encontraba sola sentada en aquella cama, pero afortunadamente no era la única despierta.

Observo la puerta entre abierta por la cual se filtraba un fino rayo de luz amarilla. Con cuidado y hasta algo dudosa se bajo de la cama procurando no despertar a la anciana y camino sobre el piso de madera hasta el exterior, puede que tuviera que decirles adiós pero en ese momento lo menos que quería era estar sola especialmente ante los fuertes truenos que amenazaban con romper el cielo. Deslizándose fuera de la habitación vislumbró la figura de Battar.

Rápidamente se acerco hasta él posándose a su lado acompañándolo en la sala mientras este pulía una reluciente espada de buen filo. Él Huno le dirigió una rápida mirada de soslayo sin decir nada antes de sumergirse nuevamente en lo que hacía y aunque no había mucha charla de por medio ya que ninguno de los dos conversaba Mulan se sentía un poco mejor al tenerlo cerca.

Aun así esto no quería decir que el intenso ruido no la hiciera temblar rogando internamente para que la tormenta pasara pronto, pero dado que afuera las cosas no parecían menguar de poco a poco se desanimaba y se preocupaba más. Battar por su parte sinceramente a penas se había percatado de la fuerte lluvia que soltaba azotando el área, demasiado acostumbrado a aquellas tempestades.

Pero en cuando el cielo volvió a tronar y relampaguear esta vez más fuerte que las veces anteriores fue cuando advirtió el temor de Mulan al verla cerrar los ojos con fuerza y apretar los puños mientras temblaba como un animalito herido. Arqueo una ceja viendo como la niña daba un respingo cuando el segundo trueno retumbó en el cielo.

No entendía como alguien podría temerle al ruido de una tormenta, esta no representaba peligro alguno pero entonces un repentino recuerdo de Mulan bajo la lluvia y la cara enterrada en el lodo a punto de ahogarse llego a su mente. Inevitablemente apretó la mandíbula, viéndolo de esa forma para una niña como ella las tormentas seguramente no acarrearían buenos recuerdos.

Y se dijo internamente que pronto se las desquitaría con Aki por su ataque desvergonzado hacia ella pero por el momento colocó toda su atención sobre la pequeña pelinegra que temblaba cerca suyo, un inesperado sentimiento de reconfortarla lo invadió por lo que suavizo sus rasgos mirándola con suavidad antes de dejar su espada momentaneamente de lado y hablar.

-Cuando era niño...-Dijo inesperadamente para sorpresa suya y de Mulan -También solían inquietarme las tormentas...-Contó teniendo toda la atención de la pequeña, suspiro frunciendo los labios.

-Hasta que mi madre me dijo que solamente se trataban de los Dioses forjando armas...armas que usan para cuidar de nosotros...y que por eso se debían los fuertes ruidos, el golpear de los martillos contra el metal. Y desde ese punto de vista, las tormentas ya no eran tan aterradoras-Contó él Huno.

-Y si escuchas con atención podrás oírlos trabajar-Murmuro Battar. De repente, él muchacho se sintió muy bien. El recuerdo de su madre le vino muy nítido a la mente y casi podía jurar que escuchaba su voz tranquila y dulce.

''No tienes nada que temer, Battar…son solo los Dioses''

-Una vez que lo comprendes...puede que incluso lo aprecies-Murmuro él Huno, Mulan lo miro con atención guardando silencio antes de concentrarse y escuchar atentamente los sonidos de la tormenta.

Imaginándose a grandes seres trabajando en una forja y fue increíble no temer al silbido del viento, el chapoteo del agua contra lo sólido e incluso al sonido de unos truenos lejanos. El miedo en ella había desaparecido y una pequeña sonrisa se formo en sus labios antes de volver la mirada nuevamente hacía él, admirando su perfil iluminado por el fuego de la lámpara. Su rostro aunque duro se mostraba apacible.

-¿Donde esta tu Mamá?-Pregunto Mulan con curiosidad. Battar sumergió su mirada en la espada sobre su regazo tomándose un largo momento antes de responder.

-Muerta-Espeto la palabra con amargura para luego continuar puliendo su arma. La niña abrió los ojos con sorpresa.

-Lo lamento, no sabía-Murmuro Mulan sintiéndose mal por preguntar.

-No importa...fue hace mucho tiempo de todos modos-Dijo Battar seriamente, restándole importancia.

-¿Qué le paso?-Dijo titubeante la pequeña pelinegra.

-Prefiero dejar el pasado atrás, de nada cambiara recordarlo-Murmuro él Huno sin mirarla.

-Debió haber sido una mujer muy buena si te enseño a no temer a las tormentas...-Comento Mulan para su sorpresa -¿Puedo saber su nombre?-Pregunto la niña. Battar la miro a los ojos y ella bajo la cabeza apenada pensado que quizás lo había molestado con su osadía.

-Evolet...-Pronunció en voz baja, diciendo el nombre de su madre después de muchos años. Ella sonrío levemente y los labios de él se curvaron en una pequeña sonrisa -Es tarde, será mejor que vayas a descansar-Opino Battar tranquilamente desviando el tema.

Abandonando la espada en una esquina de la sala para luego subir hasta su habitación sentándose al borde de la cama, a lo que Mulan lo siguió inmediatamente parándose frente a él, mirándolo atentamente con las mejillas sonrojadas cosa que lo extraño especialmente por el hecho de que ella no dormiría con él.

-¿Qué?-Cuestionó pero no le dio tiempo de preguntar nada más ya que antes de hacerlo.

Mulan se había acercado y plantó un beso muy cerca de sus labios tocando apenas la comisura de estos, los ojos del Huno se abrieron abruptamente y su cuerpo se tenso al mismo tiempo en que su corazón se disparo impactado ante la acción de la pequeña. Esta se separó de él rápidamente sonriendo abiertamente.

-Buenas noches, Battar-Dijo la niña un poco tímida. Dispuesta a salir del cuarto pero él Huno la detuvo, tomándola firmemente por la muñeca.

-¿Qué ha sido eso?-Cuestiono Battar en un tono demasiado frío haciendo temblar a la niña, pero aun así no la soltó.

-Lo siento...-Murmuro apenada -No lo volveré a hacer-Se disculpo bajando la mirada como hubiera hecho algo muy malo. Battar al verla de aquella manera, se sintió inhumano.

-Perdona...-Se disculpó él muchacho soltándola lentamente -Pero...ha la próxima que sea en la mejilla no cerca de los labios-Dijo tranquilamente. Mulan se alegro de nuevo y asintió antes de salir de la habitación bajando por las escaleras dejándolo solo.

Battar se dejó caer de espaldas pesado sobre la cama recordando la sensación de los tibios labios de ella, muy cerca de los suyos. Se reprendió al pensar de nuevo en ello...y es que...por más que lo intentara, la imagen iba a su cabeza una y otra vez. Battar se paso ambas manos por el rostro tratando de suprimir el recuerdo sin éxito alguno.

Todo se estaba complicando, estaba tan enojado consigo mismo…Pues quisiera admitirlo o no, ya se había encariñado con esa niña y quizá muy en el fondo, ese cariño pudiera ser algo más. Su rabia aumentó. No entendía lo que sentía, le gustaría que su interior pudiera hablar para que le diera una explicación ¿Por que su corazón seguía brindándole sensaciones tan absurdas?

Mulan recostó su cabeza en contra de la almohada soltando un suspiro resignado, no quería dejarlos pero tenía que. Aguardo un par de horas escuchando el sonido de la lluvia caer y los suaves murmullos de una dormida Yakiu antes de levantarse con sigilo y comenzar su plan de escape abrigándose con la ropa más acogedora que encontró antes de salir de la habitación.

Dirigiéndose hacia la puerta de la entrada alzó la mano para abrirla pero en cuanto la toco se paralizo un momento, dudando, ¿Pero por que dudaba? Quería regresar con su familia ¿Cierto? Volver a su pueblo con su amable madre, su cariñosa abuela, su respetable padre...volver a las normas y estrictas reglas del Imperio donde siempre debía comportarse y cerrar la boca.

Tristemente pensó en esto, recordando todas y cada una de las veces en las que se sintió excluida, ignorada, controlada...comparándolo con lo que había vivido en los últimos días en los que se le motivo en ser tal como era, sin temer a ser juzgada o reprendida, pudiendo incluso aspirar a ser mucho más de lo que sería siendo una simple mujer Han.

''Quedate quieta y no hables jamás ante un hombre Mulan. Debes conocer tu lugar desde ahora''

Frunció los labios ante el recuerdo de la voz de su madre.

''Es una completa estupidez que no puedas hablar si un hombre no te habla primero. Esta muy mal. Olvídalo. Habla todo lo que quieras. Nosotros no somos como los Chinos, aquí las mujeres son iguales que los hombres''

De igual forma la voz de Battar llego a su mente.

Su mano tembló mientras abría la puerta principal lentamente. Se mordió el labio sintiendo las lágrimas picar en sus ojos, ese no era su destino...debía reconocerlo y cuanto antes lo aceptara sería mejor para ella. Aspiro una gran bocanada de aire llenando completamente sus pulmones e hinchando su pecho infundiéndose valor para lo que estaba a punto de hacer.

Observo las gruesa gotas de lluvia caer frente a sus ojos casi cayendo en cámara lenta y fue un relámpago en el cielo lo que dio inició a su partida. Con piernas temblorosas emprendió carrera abandonando la casa, escuchando el chapoteo que hacían sus pies mientras golpeaban el barro fresco. Escapar...era lo que se repetía mientras corría lo más rápido que podía.

Battar se levanto inmediatamente al escuchar el azotar de la puerta contra el marco a causa del fuerte viento, velozmente salto de su cama bajando solo para comprobar lo que había oído. Se sintió confundido un momento antes de que su respiración se acelerara cuando la imagen de Mulan llegó a su mente, sin importarle la delicadeza abrió la puerta de la habitación de su abuela con algo de violencia.

Viendo solamente a Yakiu pero no tenía tiempo para despertarla, rápidamente tomo un abrigo colocándoselo sobre los hombros y salió corriendo de la casa siguiendo el rastro dejado atrás por la niña. Apresurándose lo más que podía antes de que esta se alejara demasiado de la aldea, pero no era solamente la posibilidad de que pudiera escapar lo que le preocupaba y amargaba su corazón aunque no quisiera aceptarlo era también por que...

-Maldición...¡Mulan!...¿Es que acaso no sabe que si algún guardia la encuentra antes que yo la mataran-Murmuro con enojo -¡Mulan!-Grito a todo pulmón.

La niña sentía como su abrigo pesaba mucho más debido a lo empapado que estaba a causa de la incesante lluvia, pero continuo corriendo hasta que finalmente se interno en el bosque donde paro un momento solo para poder tomar algo de aire. Apoyo las manos sobre su rodillas inhalando profundamente tratando de regular su respiración mientras sentía sus piernas punzar ante el esfuerzo realizado.

Después de un momento alzo la cabeza mirando la vegetación a su alrededor llevando los brazos a su alrededor infundiéndose algo de calor, sin duda fácilmente podría enfermarse por recibir esa lluvia y frió que ahora parecía colarse por su piel. Suspiro tristemente mientras volteaba la mirada hacia el camino que había tomado sabiendo que había colocado una buena distancia entre ella y la aldea Huno burlando a los guardias para su suerte.

Pero esto no le causaba tanto gusto como hubiese sido en el caso de su primer intento de escape que pese a fracasar se sentía mucho mejor que este que curiosamente si había funcionado. Sentía un amargo sabor en la boca pero decidió continuar con su camino sin importar que la lluvia lo hiciera más difícil. Frente de ella solo se veía oscuridad porque la nubes habían tapado la luz de la luna.

Evitando una buena visibilidad pero solo tuvo que enfocar sus ojos para que su corazón latiera a millón cuando de la oscuridad vio dos pequeñas luces amarillas y pese a todas las gotas de agua que caían por su rostro pudo ver nítidamente la figura de Battar a travesar los arbustos y abrirse paso hasta ella con una expresión que claramente denotaba lo enojado que estaba, ella lo sabía, estaba furioso.

Bajo la mirada avergonzada mientras se abrazaba a si misma. Este entre abrió los labios para decir algo mientras caminaba hacia ella pero un ruido extraño lo alerto provocando que se detuviera colocándose en una posición alerta, dirigiendo su mirada hacia un lugar en particular. Mulan se volvió hacia lo que veía paralizándose al distinguir una gran mancha del más oscuro marrón acercándose hacia ellos. Un oso.

-No te muevas...-Advirtió Battar sin despegar la vista del peligroso animal que comenzaba a olfatear el aire mientras emitía gruñidos molestos. Y él Huno maldijo su prisa, no había traído ninguna arma para protegerse.

Mulan tembló con miedo dando un par de pasos hacia atrás rompiendo una rama cuyo crujido se escucho perfectamente para los oídos refinados del animal que posó toda su atención sobre ella. Sus ojos se abrieron a su máximo punto sintiendo un pánico horrible embriagando cada fibra de su ser especialmente cuando este rugió enseñando sus colmillos blancos.

Su miedo casi fue palpable con la expresión formada en su rostro y cuando el oso emprendió una veloz carrera hacía ella emitió un grito agudo sin saber que hacer completamente inmóvil por el temor. Pero a escasos metros de que este se le abalanzara una dura piedra impacto en la cabeza del animal provocando que se detuviera, Mulan rápidamente dirigió su mirada hacia Battar que cruzo su mirada con la de ella.

Podía verse mucho más calmado pero sin duda tenía tanto miedo como ella, pero a diferencia suya este parecía dispuesto a actuar sin importarle esto. Con horror observo como él tomaba otro piedra entre sus manos tirándola hacia el oso que se frotaba el hocico adolorido captando su atención viendo como Battar redirigía al animal hacia si mismo.

-¡No!-Grito la niña.

-¡Vete de aquí!-Exclamo él Huno seriamente preparándose para el oso que corría hacía él. Pero en lugar de obedecerlo Mulan se sintió anclada en su lugar gravando en sus pupilas todo lo que ocurría.

El animal saltó hacia Battar pero este lo esquivo tirándose sobre el suelo, rápidamente él oso intento darle un zarpazo y lo único que podía hacer él Huno era correr rogando por que no lo alcanzara. Las lágrimas se acumularon en los ojos de Mulan mezclándose junto a la lluvia mientras entraba en cuenta de que todo era culpa suya, Battar moriría por su causa.

Él Huno grito cuando el animal rasgo la gruesa tela de su abrigo cortando su espalda como mantequilla dejando unas profundas marcas en su piel, inmediatamente cayo al suelo y se cubrió con los brazos sintiendo las poderosas mandíbulas del animal cerrarse sobre su extremidad derecha intentando triturar sus huesos. Mulan se cubrió los ojos con las palmas de las manos sintiéndose impotente e inútil.

El oso demostrando su gran fuerza lo levanto con sus fauces sacudiéndolo como si fuera un pedazo de carne antes de tirarlo en el aire provocando que este chocara entra el tronco de un árbol impactando su cabeza con un duro golpe antes de caer al suelo. Battar respiro entrecortadamente sintiendo la cálida sangre brotar de su espalda y brazos mientras finos hilos rojas se deslizaban a través de su frente.

Miro inexpresivo al animal que rugió iracundo y corrió hacia él dispuesto a terminar con su trabajo, Mulan lo observo espantada. Él Huno no mostró miedo mientras estiraba su brazo más ileso cerrando su mano sobre la gruesa rama caída de un árbol y en cuanto el oso salto hacia él alzo el largo pedazo de madera incrustándolo en su peludo pecho. El oso rugió con dolor mientras Battar simplemente hacia girar la rama incrustándola más profundo en su tórax escuchándose perfectamente el crujido de los huesos del animal.

Mulan simplemente vio como la bestia caía inmóvil encima de Battar ejerciendo todo su peso sobre él a lo que la niña ahogo un gemido de dolor al pensar que había ocurrido lo peor y todo por su culpa. Pero para su sorpresa y consuelo observo como el oso se desplomaba flácido hacia un lado antes de que él azabache se arrastrara debajo de el resultándole fácil debido al abundante lodo y humedad que había en el ambiente.

Ella suspiro aliviada llevando una mano a su pecho mientras lo veía colocarse de pie lentamente. Battar fijo sus ojos ámbar en ella un momento embozando una pequeña sonrisa que reflejaba tanto tranquilidad como tristeza para luego simplemente caer al suelo inconsciente en un duro golpe que fácilmente resonó en los oídos de Mulan quien sin perder tiempo corrió hacia él cayendo y tropezándose en su prisa.

-¡Battar!-Grito angustiada arrodillándose a su lado posando las manos sobre él solo para terminar manchándolas con tibia sangre. Horrorizada observo sus propias palmas para luego observarlo mejor.

Sintiendo como si le arrancarán el corazón al ver las profundas heridas en su espalda de las cuales no dejaba de escurrir abundante sangre. Rápidamente lo coloco boca arriba rectificando que estuviera respirando y aunque lo estaba haciendo era una respiración superficial y muy débil. Tenía que llevarlo a la aldea y tenía que hacer lo ya.

Cerró sus manos sobre el abrigo que traía intentando jalarlo. Más no pudo moverlo mucho, era demasiado pesado para ella. Con desesperación vio que se le sería imposible trasladarlo, se llevo las manos a la cabeza emitiendo un grito ahogado por las lágrimas pero pronto entro en consciencia, no podía derrumbarse en esa situación. La vida de Battar dependía de ella.

En su mirada se reflejo la firmeza de su decisión antes de tomar los brazos de él y colocarlos alrededor de su cuello semi cargando lo pesado del cuerpo del mayor desde su espalda fijándolo en bien en su lugar. Y con pasos torpes y algo temblorosos lo arrastró en contra de sus posibilidades dejando las marcas de deslizamiento detrás de ellos.

La lluvia caía sobre ella mientras un frío viento golpeaba su rostro provocando que las hebras de su cabello azabache se pegaran en su frente obstruyéndole la visión más de lo que la tempestad ya lo hacía. Afianzo el agarre de sus manos sobre él manteniéndolo bien sujeto, sintiendo como sus pies se hundían bajo el pegajoso barro.

Pero aun así daba un paso tras otro sin dudar acercándose cada vez más a la aldea donde podrían ayudar a Battar, lo que por ahora, era lo único que le importaba. A la basura su escape, la tormenta y todas las otras cosas que le impidieran socorrer al chico que tanto había hecho por ella, arriesgando su propia vida solo por su bienestar.

Él la había salvado dos veces ya, ahora ella quería devolverle el favor aunque lo hiciera solamente esta vez. Y no solamente eso...sufría de solo imaginar que Battar sufría las consecuencias de su actos pagando un precio demasiado alto, por que en este corto tiempo él se había vuelto tan importante para ella que incluso la sorprendía. Pero las razones sobraban, lo importante era que no lo dejaría morir...bajo ninguna circunstancia.

- . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . -

Cuanto drama XD

Por favor deja tu opinión al respecto.

Nos vemos en la siguiente parte.