Lamento mucho la tardanza
Los deberes de mi vida diaria me han impedido escribir con libertad
Espero se compense con este capítulo
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Para aclarar:
Normalmente no explico estas cosas pero creo que así tendrás las cosas un poco más claras., adelante en la narración ocurrirá un baile y no se si supe describirlo como era debido así para que puedas imaginarlo mejor es algo así como la danza que ocurre en la película ''Rapunzel de Disney'' ese baile del sol donde varios aldeanos y ella junto al hombre que la acompaña bailan.
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Ojala disfrutes de la lectura XD
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Ella ya sabía que ese día llegaría...siempre había sido bien instruida respecto a los cambios que sufriría su cuerpo una vez llegara a la madurez. Yakiu siendo la única mujer de la casa había sido la encargada de aclararle todas las dudas que había tenido al respecto y la sabia anciana para su suerte termino siendo una fuente de información muy basta que le explico todo con calma, paciencia y nitidez...Por lo que realmente no fue una verdadera sorpresa cuando se descubrió sangrando...una sorpresa esperada quizás.
Y entendía perfectamente lo que conllevaba ser finalmente una mujer, muchas de las chicas con las que había convivido estos últimos años y con las cuales había compartido juegos infantiles ya habían sido Madres al menos una vez en su corta vida mientras que otras estaban por experimentar ese milagro de la vida al encontrarse en cinta, estando todas felizmente casadas con él hombre que había logrado ganar su corazón. Era algo casi poético...el amor que compartían las parejas.
La idea de una vida matrimonial y familiar sinceramente no le molestaba en lo absoluto siempre y cuando fuera con quién ella amaba realmente. Solo podía imaginarse junto a Battar...compartiendo con él las alegrías y las penurias de la vida...formando una familia...envejeciendo juntos...Estaba segura que compartir su vida entera con cualquier otro hombre no lograría hacerla feliz ni una sola fracción de lo que la hacía un simple día al lado del chico que se había convertido en su primer y único amor.
Pronto debería acostumbrarse a lidiar con el hecho inevitable de que abrían pretendientes interesados que aspirarían en convertirse en su esposo, muchos de los cuales seguramente ya conocería de antemano...como los niños con los que jugaba de pequeña ya convertidos en hombres hoy varios de los cuales jamás habían mostrado interés alguno en ella, por que según le había dicho Yakiu una vez que una niña se convertía en mujer los hombres comenzaban a verla diferente, menos como una amiga y más como una posible pareja.
Quizás era por esa razón que la mirada ámbar de Battar ahora la percibía tan intensa...o puede que fueran solo sus nervios hablando por ella, de cualquier manera se sentía abochornada encogiéndose sobre si misma ante la poderosa presencia del Huno sentado frente a ella en la mesa, él cual parecía no poder apartar la vista de su persona ni por un solo segundo. Y Mulan lo sabía aunque mantuviera los ojos fijos en su plato ya que podía sentir su mirada puesta sobre ella.
Inhalo profundamente casi como infundiéndose valor para luego alzar tímidamente la cabeza queriendo rectificar lo que pensaba topándose inmediatamente con la seria expresión de Battar quien clavo sus brillantes ojos ámbar en los suyos. La intensidad de su mirada casi la hizo sentir desnuda ante él por lo que rápidamente desvió la mirada a cualquier otro punto de la habitación que no fuera este mientras un fuerte sonrojo adornaba sus tiernas mejillas. La anciana se percato de esto por lo que le proporciono una palmada en la cabeza a su nieto.
-Battar deja de mirarla así las estas poniendo nerviosa-Regaño Yakiu logrando que él Huno finalmente apartara la mirada.
-Lo siento-Fue lo único que dijo él azabache mientras continuaba comiendo la comida servida sobre su plato que había dejado olvidada anteriormente.
-Mi niña quiero que estés presentable hoy-Dijo Yakiu tranquilamente.
-¿Eh? ¿Entonces normalmente no lo estoy?-Pregunto Mulan inocentemente mirando su forma de vestir, mucho más prolija que la mayoría de los Hunos.
-Eso no es lo que quise decir-Negó Yakiu mirándola dulcemente -Sino que quiero que te veas mejor que los otros días, más aseada y bonita ya que recuerda que anunciaremos tu nuevo estatus en el Clan-Explico la anciana -Ya dejaste de ser una niña, eres una mujer y deberás aspirar a lo que aspira toda mujer-Dijo calmadamente. Mulan bajo la mirada.
-Esposo e hijos-Murmuro la pelinegra. Entonces se escucho el estrepitoso sonido del metal de los cubiertos chocar contra la superficie del plato haciendo que ambas se giraran a mirar a Battar.
Él Huno se paso una mano por el cabello tratando de disimular su disgusto. Imaginarse a Mulan con cualquier otro otro hombre...sin importar de quien se tratara...la sola idea le daba asco...No estaba dispuesto a permitir que alguien la besara y mucho menos la tocara. No se la daría a nadie bajo ninguna circunstancia y si alguno llegaba a pedírsela como esposa, él se negaría rotundamente y ni siquiera sabía como reaccionaría.
-Creo que es muy pronto para que piense en matrimonio-Opino Battar seriamente. Yakiu arqueo las cejas extrañada.
-¿Pronto?...Yo me casé con tu abuelo un mes después de que me vino mi primera menstruación y eso fue cuando tenía 11 años, Mulan esta cerca de cumplir 14 así que no me parece apresurado-Aseguro la anciana tranquilamente. Él azabache se froto el puente de la nariz con aparente impaciencia.
-Pues ya no estamos en esos tiempos, no tiene por que casarse tan joven-Espeto Battar.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué ese tono impertinente?-Cuestiono Yakiu mirándolo de forma interrogativa.
-Nada-Dijo él Huno secamente procediendo a continuar comiendo su desayuno, la anciana suspiro.
-Qué mal humor con el que te despertaste hoy-Comento Yakiu para luego volverse nuevamente hacia Mulan con una sonrisa -Bueno..el festival comenzara en breve ve a alistarte-Dijo la anciana.
-¡Ah, si!-Asintió la pelinegra terminando con apuro su desayuno antes de adentrarse con prisa hacia el interior de la vivienda seguida en todo momento por los ojos ámbar de Battar.
-Sino pretendes cortejarla tu mismo no puedes despreciar el hecho de que se interese o se interesen en ella-Dijo Yakiu mirando el estoico semblante de su nieto que no dejaba cabida a ninguna emoción.
-Yo soy él responsable de ella y tengo la ultima palabra. Punto final-Dijo Battar seriamente.
-No pasará toda la vida sola esperando a que te decidas en dar el paso o no-Advirtió Yakiu antes de levantarse de la mesa con los platos dejando únicamente el de su nieto.
Él azabache emitió un bufido pesado recargándose sobre la mesa a la par que se metía otra cucharada de comida a la boca, su abuela no tenía por que meterse en sus asuntos ni mucho menos alentar a Mulan a unirse con cualquier tipo que quisiera cortejarla. Apretó el mango del cubierto más de lo debido, la sola idea le provocaba que la rabia corriera por sus venas sin embargo no podía negar la verdad en las palabras de su abuela...la oportunidad para actuar no estaría presente toda ala vida.
Sus dedos aflojaron su agarre sobre la cuchara mientras él serio semblante en su rostro se tornaba triste dejando que su mirada se perdiera en la superficie de la mesa, amaba a Mulan incluso más de lo que él mismo estaba dispuesto a admitir...no obstante el miedo a que ella no sintiera lo mismo ataba una soga alrededor de su cuello que lo obligaba a callar todos sus sentimientos atorándolos en la base de su garganta a la espera de salir...conforme pasaba el tiempo estos amenazaban con salir a la luz de la misma forma que haría un volcán en ebullición luego de un largo tiempo dormido.
Pero el temor al potencial rechazo le impedía actuar...y eso que ni siquiera combatir contra el Imperio Chino o el filo de las mortales espadas lograban intimidarlo...sin embargo un par de palabras de aquella hermosa chica serían capaces en ponerlo de rodillas sin esfuerzo y sin que él opusiera la más mínima resistencia en su contra. Suspiro pasando las manos por su rostro en un gesto un poco desesperado, por mucho que deseara poder formalizar una relación con Mulan prefería mil veces permanecer en el limbo de la ignorancia, en el cual siempre existía la posibilidad de que ella lo amara, en lugar de llegar a tener la certeza de que Mulan jamás podría amarlo.
-¡Battar!-Escucho la característica voz de la Han y casi por instinto él Huno aun algo aturdido por sus anteriores reflexiones se levanto automáticamente de la mesa volviendo su cuerpo hacia ella -¿Y bien? ¿Como me veo?-Pregunto la azabache dando un pequeño giro para mostrarle sus ropas.
Battar se quedo de piedra cuando sus ojos se posaron sobre ella. Estaba muy bien arreglada mucho más de lo normal...portaba un robusto abrigo fabricado de lana de un claro color crema con capucha acolchada junto a pantalones de invierno de un claro tono marrón y botas oscuras de cuero con tacón, algo muy típico en el calzado Huno ya que ayudaba a la estabilidad a la hora de montar a cabello.
Era un atuendo que nunca le había visto puesto y ante sus ojos ámbar cambiaba radicalmente la imagen de la niña por la de una mujer...una mujer muy bella...su precioso rostro redondo tenía pintado pequeñas líneas horizontales en sus mejillas de color blanco y con su largo cabello negro cayendo a sus costados la hacía lucir más pálida de lo normal, pero indudablemente hermosa luciendo la pintura facial tradicional para aquel evento. De pronto un golpecito en su cabeza llamo su atención.
-¡Pareces una estatua!-Señalo Mulan sacándolo de sus pensamientos -Qué cara tan graciosa pusiste-Comento riendo levemente.
Él Huno sonrío genuinamente ante su tierna expresión y olvidándose de todo acorto la distancia entre ambos antes de envolverla con sus fuertes brazos apegándola a él de una forma tan posesiva que la dejó en shock, sin saber como reaccionar al respecto. Battar aspiro disimuladamente el delicioso aroma de su cabello ébano y entonces comenzó a acariciar algunos mechones de su larga melena con una mano sintiendo y disfrutando de su suavidad mientras que la otra se mantenía firme alrededor de su pequeña cintura.
-Te ves preciosa...-Susurro gravemente en su oído causando que un fuerte sonrojo adornara sus pálidas mejillas -Sin duda serás la más bella de la fiesta-Aseguro en voz baja dejando escapar su cálido aliento contra su oreja a lo que Mulan reaccionó y lo rodeó con sus delgados brazos haciendo que ambos cuerpos se pegaran aun más.
-...Gracias...-Murmuro abochornada sin saber que más decir, descansando la cabeza contra su hombro.
Una diminuta y radiante sonrisa adorno sus labios rosados, se sentía sumamente feliz de celebrar aquella fiesta en compañía de su gran amor...contenta con pasar un momento agradable junto a él. Aunque Yakiu le había pedido estar más presentable que de costumbre sinceramente había procurado verse más bonita no por lo dicho por la experimentada Huno sino por el pensamiento de que Battar la estaría acompañando durante todo el día.
Aunque tenía dudas con respecto a ser la más bella especialmente para los estándares Hunos, pero si él se lo decía se sentía satisfecha. Pero de pronto el pensamiento de que seguramente habría varias chicas más del gusto de Battar en la fiesta de mayor prestigio y familia que una simple Han asalto su mente y se sintió triste de pronto ocultando el rostro en el pecho del mayor, pero los suaves mimos de Battar la relajaron al punto que exhalo un suave suspiro...ojala las cosas pudieran ser siempre así...solo él y ella.
-¡Oh Mulan! ¡Qué linda estas!-Exclamo Yakiu en cuando diviso a la pelinegra dirigiéndose hacia ella rompiendo sin querer el abrazo entre ambos.
-Muchas gracias Nana-Dijo Mulan encogiéndose de hombros disimulando el malestar que sintió ante la repentina interrupción del momento, sin embargo Battar por el contrario si dejó ver su disgusto gruñendo en voz alta pero fue ignorado olímpicamente por la anciana que seguía concentrada en la Han.
-De nada mi pequeña-Dijo Yakiu alegremente antes de que una mirada un tanto melancólica apareciera en sus ojos -Te has convertido en una mujer tan hermosa, hija...-Murmuro y en un gesto de cariño tomó con ternura las delgadas manos de ella entre sus arrugados dedos.
-Puedo recordar el día exacto en que llegaste-Dijo la anciana sonriendo con afecto -Estabas tan asustada y te veías tan frágil...sin embargo has florecido para ser una mujer tan fuerte y decidida...estoy muy orgullosa de ti-Murmuro Yakiu más sentimental de lo que acostumbraba.
Los arduos años la habían ablandado mucho desde su aguerrida juventud, había visto muchas cosas a lo largo de su vida, no obstante las dos situaciones más difíciles que se había visto obligada a enfrentar...habían sido la muerte de su difunto esposo del que siempre estaría enamorada...y el crecimiento y partida de sus dos amados hijos...el mundo era grande y cruel y una vez que estos alcanzaron la adultez supo que ya no podría protegerlos más de las penurias que enfrentarían.
Dejarlos ir para que cada uno formase su vida y tomase sus propias decisiones fue duro...más duro de lo que jamás imagino...especialmente a Akira que residía en otra aldea a varios días de distancia y tener a Atila aquí viviendo en la misma casa desde la muerte de Evolet no mejoraba la situación pues jamás volvería a tener los elementos necesarios para cuidar de ellos como al momento en que estos eran apenas unos niños pequeños..ahora como hombres y guerreros Hunos aquella responsabilidad recaía sobre ellos.
El mismo sentimiento se había instalado en su corazón en los años que llevaba cuidando a Battar quien había terminado siendo como un tercer hijo y muy pronto este también se iría, pero algo que nunca se había esperado fue la llegada de aquella bella niña Han quién termino siendo la hija que jamás tuvo y de quien siempre había sido más protectora y maternal...casi había orado para que el día en que ella creciera nunca llegara...Mulan se veía tan delicada para enfrentar este mundo...pese a que su aptitud y actuar dijeran todo lo contrario.
Solo esperaba conseguir a alguien que cuidase a su pequeña una vez ella tuviera que dejar este mundo eternamente...para talvez reunirse con su querido esposo...De verdad esperaba que ese alguien fuese su nieto y aunque a sus cansados ojos les gustaría verlos juntos en un futuro no muy lejano era consciente que la indecisión de Battar podría ocasionar que perdiera a Mulan para siempre, no debería dejar pasar el tiempo desaprovechando las oportunidades que le daba la vida...algo que a su edad sabía que había que aprovechar muy bien ya que bien podrían no repetirse nunca más.
-Nana...-Murmuro Mulan al ver los ojos de la mujer humedecerse.
-No te preocupes por esta anciana-Dijo Yakiu apresurándose a borrar el vestigio de lágrimas -Que eso no quite la hermosa sonrisa de tu rostro-Dijo la Huno acariciando suavemente su mejilla a lo que la pelinegra embozo una pequeña sonrisa.
Entonces el sonido de las pesuñas galopando sobre la tierra y el distinguido sonido de relincho de los caballos capto la atención de los individuos dentro de la vivienda principal de la aldea. Battar tomo su plato olvidado en la mesa mientras se asomaba con cuidado por la ventana terminando de comer lo ultimo de comida ahora fría que había quedado, una marcada mueca se instalo en su duro rostro ''Lo que me faltaba'' Pensó con amargura para si mismo a la par que se retiraba del marco de la ventana y se adentraba a su habitación.
-¡Ya llegaron!-Exclamo Mulan con emoción al ver de quienes se trataran asomado por la ventana, sin embargo antes de que pudiera salir la gran mano de Battar la detuvo en su lugar -¿Eh?-Ella le dirigió una mirada confundida notando como ahora portaba un grueso abrigo color negro algo desacomodado y solamente dos marcas de pintura roja en sus pómulos, como si se hubiera vestido de prisa -¿Qué ocurre?-Pregunto la pelinegra.
-Déjame salir a mi primero ¿Si?-Pidió él azabache.
Ella no entendió el por que pero asintió viendo como él Huno salía por la puerta seguido de Yakiu. Y muy pronto los jinetes detuvieron sus caballos frente a la casa principal bajándose de un solo salto de ellos asegurándose de asegurar las riendas. La expresión de Battar era de molestia a la par que cruzaba los brazos sobre su fuerte pecho mientras los recién llegados caminaban hacia ellos, aunque su mirada ámbar estaba fija únicamente en una café perteneciente a quién termino deteniéndose frente a él portando casi la misma expresión.
-¿Dónde está?-Preguntó él recién llegado cruzándose de brazos.
-Más te vale comportarte con ella-Advirtió Battar en un murmullo.
-¿Acaso no lo hago siempre?-Dijo él castaño con una sonrisa prepotente entonces una vocesita proveniente desde el interior de la casa lo hizo voltear a la entrada.
-¿Maki? ¿Eres tú?-Pregunto Mulan antes de sonreír enormemente.
Y pasando por el lado del azabache él recién llegado se abalanzó sobre la Han cargándola en un fuerte abrazo a la par que esta emitía risas divertidas mientras éste le decía sin parar cuánto la había echado de menos. Battar hizo una visible mueca de desagrado rodando los ojos, era por eso no le gustaba su primo, estaba seguro que casi lo hacía para molestarlo. Seguía tan bonachón y hasta ridículo a sus ojos, desde que era un niño recordaba que su comportamiento era tan irritante como el que estaba mostrando en ese preciso instante.
-Estás más hermosa de lo que recuerdo-Dijo Maki una vez se separo de ella, tomándola de las manos con afecto sin apartar la vista de ella.
-Hola Mamá-Saludo Akira haciéndose notar mientra se acercaba a la anciana junto su esposa Rut, una castaña de largo cabello y ojos oscuros como la noche.
-Cuanto tiempo, me alegro tanto de verlos de nuevo-Saludo Yakiu procediendo a darle un rápido abrazo a su primogénito quien lo correspondió gustoso, desde siempre había sido más afectuoso que su hermano menor -¿Y los niños?-Pregunto la anciana sin ver a los hijos de Rut.
-Decidimos que sería mejor que se quedasen, era un viaje muy largo-Respondió Akira.
-Gracias por invitarnos-Dijo Rut amablemente.
-¡Maki! ¡Saluda a tu abuela!-Grito Akira a su hijo.
-Hola abuela, cuanto tiempo-Dijo él castaño obedientemente acercándose a ella junto a Mulan y la anciana sonrío.
-Cuanto has crecido, eres todo un hombre-Comento Yakiu mirando que estaba casi tan alto como Battar.
-¿Y Atila?-Pregunto Akira buscando a su hermano con la mirada.
-Tiene que fijar detalles antes de que lleguen todos, no creo que tarde más de una hora en aparecerse-Dijo Yakiu tranquilamente.
-Hablando de eso...-Comenzó Battar dirigiéndose directamente hacia su primo -Seguramente mi Padre necesitara un poco de ayuda ¿Por qué no vas a verlo?-Dijo él azabache posando la mano en su hombro. Maki lo miro mal.
-¿Y tu que?-Espeto él castaño rudamente -Además de que preferiría quedarme aquí...-Dijo Maki mirando a Mulan.
-Tu primo tiene razón-Apoyo Akira -Nos han invitado, lo menos que podemos hacer es ayudar un poco-Dijo él Jefe Huno.
-¿Y por qué Battar no viene también?-Cuestiono Maki matándolo al nombrado con la mirada.
-Él ya hizo lo suficiente, merece un descanso además por otra parte...seguramente a tu Tío le alegrará mucho verte-Dijo Atila posando una mano en la espalda de su hijo para hacerlo caminar sin darle opción alguna.
-Si, seguramente saltara de alegría-Murmuro Maki con sarcasmo sacándole una risa a su Padre, mientras Battar miraba complacido el como se alejaba.
-Bueno...aun tengo que alistarme ¿Por qué ustedes no se adelantan?-Propuso Yakiu a los más jóvenes quienes asintieron a la par que la anciana le indicaba a Rut que entrara con ella a la casa, era tiempo de tener una conversación con su nuera.
Battar desde la distancia observaba a Mulan, él se encontraba de piernas cruzadas sobre el suelo con un tarro de alcohol recién servido en su mano izquierda mientras la veía atentamente con aquellos intensos ojos ámbar casi sin parpadear. Era tan bella con aquella larga melena oscura que hondeaba en el viento mientras corría buscando a alguien, él Huno tomo un trago y desvió la mirada hacia un costado queriendo actuar de manera casual y disimulada a la par que la mantenía vigilada desde la distancia, sin desear hacerla sentir incomoda con su atención, brindándole su propio espacio.
Mulan paso la mirada sobre la gran cantidad de personas que comenzaban a llegar reuniéndose frente a la gran hoguera a mitad de la aldea aun sin encender, como Battar había optado ir con sus amigos entonces ella buscaría a los suyos, cuando observo la silueta de un par de mujeres un poco apartadas bajo a la sombra de un gran árbol. Una de ellas portaba un semblante algo aburrido a la par que se recargaba contra el tronco de madera y cruzada los brazos por detrás de su larga cabellera marrón mientras que la otra de oscuro cabello rubio cargaba a un bebé recién nacido entre brazos. La Han sonrío antes de correr hacia ellas con apuro.
-¡Chicas! Hola ¿Cómo están?-Saludo la pelinegra captando inmediatamente la atención de sus amigas.
-Hola Mulan. Muy bien-Dijo D'lhee resplandeciendo con alegría desbordante ante el hecho de tener a su pequeño hijo entre sus brazos envuelto en cálidas mantas.
-Lo mejor que puedo estar supongo-Contestó Zariel abriendo perezosamente un ojo sin cambiar de posición.
-Kanak es muy lindo-Comento Mulan sentándose de rodillas frente a la rubia señalando al bebé medio dormido.
-¿Verdad que si? Lo adoro tanto como a mi marido-Dijo D'lhee con una sonrisa abrazando al niño contra su pecho de forma cariñosa. Zariel hizo una falsa mueca de desagrado.
-Tiene suerte de no haber salido al zoquete de mi hermano, eso si hubiese sido una verdadera lastima-Comento la castaña -No solo feo sino estúpido-Dijo la Huno embozando una sonrisa burlona.
-Kazan no es así-Dijo D'lhee en defensa de su esposo -Ya es todo un hombre hecho y derecho, un buen guerrero y un Padre responsable-Aseguro la rubia seriamente. La mayor rodo los ojos.
-Si tu lo dices-Dijo Zariel encogiéndose de hombros restándole importancia a lo dicho por su cuñada para luego sentarse adecuadamente apoyando las manos en sus rodillas -Aunque admitamoslo...soy mucho mejor guerrera que él-Dijo la castaña con una sonrisa arrogante.
-Es impresionante lo rápido que ascendiste entre las filas de la tropa-Comento Mulan mirando a su vieja amiga con genuina admiración.
Puede que hubiera una igualdad casi total entre el trato entre hombres y mujeres en los asentamientos Hunos, pero en cuanto a guerreros se trataba...había una clara abundancia masculina...siendo muy rara la presencia femenina pese a que toda mujer era instruida en el uso del arco y la caballería. Y era debido a que solo las mujeres con la mayor habilidad y fuerza podían formar parte de las filas e ir a combatir en el campo de batalla siendo Zariel una de ellas, desde temprana edad demostró gran dominio en las tácticas de lucha y guerra.
Mulan por el contrario jamás sintió aquel afán por la batalla que corría por las venas de su amiga, y aunque poseía el conocimiento suficiente para defenderse estaba muy lejos de ser una feroz guerrera como Zariel. Personalmente prefería una vida más tranquila y pacífica que la que llevaban las personas en el frente de guerra, aquel era un ambiente cargado de una cantidad de horror y violencia a la que jamás estaría de acuerdo sin importar la causa que generara el conflicto, aunque comprendía perfectamente la razón por la que tantos sentían el deber de participar en defensa de su pueblo o familia.
-¿Qué puedo decir?...Soy fabulosa-Dijo Zariel con una sonrisa orgullosa -Se me da tan bien como se le dio a mi Madre y estoy satisfecha con mi rendimiento-Aseguro la castaña sintiéndose casi como una veterana después de pasar por tantos asedios y enfrentamientos contra los Han.
-Tal vez deberías tomarte un descanso de todo eso-Recomendó D'lhee meciendo a Kanak, su cuñada rodo lo ojos.
-Se que estas tratando de decirme y no. Ustedes mejor que nadie saben mi repulsión a abandonar la vida de guerrera a cambio de ser esposa y Madre-Dijo Zariel.
-Pero...Estoy segura que Ka'ren podría hacerte muy feliz-Dijo la rubia.
-¡¿Qué?! ¿Como? ¿Ka'ren y tu...?-Murmuro Mulan mirando incrédula a la guerrera quien no pudo evitar sonrojarse levemente.
-Solo somos compañeros y amigos de infancia...no siento más que aprecio hacia él-Aseguro Zariel con firmeza -Pero...al parecer Ka'ren tiene una idea muy diferente-Dijo la castaña para luego suspirar levemente -Yo no te había contado esto Mulan pero hace algunos días...-Decía la guerrera.
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Zariel al igual que muchos otros se había movilizado para patrullar los alrededores del asentamiento en compañía de un compañero quien de todos los hombres con los que trabajaba resulto ser Ka'ren. Ambos habían estado inspeccionando por poco más de una hora sin ninguna conversación de por medio para entretenerse, la castaña algo aburrida apoyo la espada enfundada contra su hombro observando con detenimiento a la distancia sin prestar verdadera tención a su compañero.
Y al parecer se había sumido mucho en lo que miraba ya que no se percato de la cercanía del azabache hasta que ya fue muy tarde, los labios de Ka'ren chocaron contra los suyos, aquello jamás se lo espero. Dos segundos, quizá tres fueron lo que duró aquel sorpresivo beso en los que la única respuesta de la castaña había sido su mirada atónita antes de reaccionar y colocar un brazo entre ella y el pecho de su amigo apartándolo con todas sus fuerzas.
-¡¿Qué rayos haces Ka'ren?!-Exclamo Zariel con el rostro ardiendo y furia en su voz. Hay se había ido su primer beso. Por su parte él guerrero la observo un poco aturdido por el rechazo antes de levantarse con aparente calma
-Besarte ¿O qué parecía que estaba haciendo?-Cuestiono Ka'ren acercándose a ella más la espada de esta apuntando su pecho lo hizo mantener la distancia.
-Quedate hay de lo contrario te pateare tan fuerte que desearas que te hubiese hecho picadillo con mi espada-Dijo la castaña en modo de amenaza.
-Zariel...siempre me he sentido atraído por ti...-Dijo Ka'ren mirándola directamente a los ojos sin intimidarse.
-¡No digas ridiculeces!-Espeto la guerrera frunciendo el ceño.
-No son ridiculeces-Aseguro él pelinegro seriamente.
-¡Claro que lo son! Nos conocemos desde que que jugábamos con tierra, hemos luchado espalda contra espalda. Por lo que me conoces a la perfección y sabes cómo pienso-Dijo Zariel.
-Si, lo sé...pero de cualquier manera...-Murmuro Ka'ren antes de penetrarla con la mirada -¡Quiero que seas mi mujer! ¡Y lo serás!-Dijo sin rastro de duda. Ella frunció el ceño ante esas palabras y de un rápido movimiento lo golpeo con la espada enfundada haciéndolo caer al suelo.
-Tú sabes cómo detesto la vida de pareja y Madre…¿Quién te crees para querer imponérmelo?-Le reclamó Zariel -¡No eres nadie estúpido!-Exclamo molesta.
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-Luego le pegue una vez más y lo dejé hay para que terminara el patrullaje solo. No supe que más hacer-Contó Zariel.
-Woau...-Murmuro Mulan sin palabras.
-Yo le dije que fue demasiado agresiva, él pobre ni quiera se defendió-Dijo D'lhee con pena.
-¡Él se lo busco!-Dijo la castaña algo avergonzada -Al parecer todas las veces que le hundía la cara en barro cuando eramos niños le afecto el cerebro ¡Y ahora cree que esta enamorado de mi! Ese pobre diablo no comprender que en esta etapa de mi vida no tengo cabeza para buscar marido ni cuidar de bebés apestosos-Dijo Zariel mirando de reojo a su sobrino.
-Deberías reconsiderarlo, ser Madre es el mejor sentimiento del mundo-Aseguro la rubia tranquilamente -Además ya tienes 17 años el tiempo corre...tienes que aprovechar tus caderas fértiles antes de que tu vientre se marchite y muera-Aconsejo D'lhee con aura muy madura a pesar de sus 15 años. La castaña bufo.
-Suenas como todas la viejas de la aldea-Espeto Zariel cruzándose de brazos.
-Yo...creo que D'lhee tiene razón-Murmuro Mulan.
-¡¿Qué tu también?!-Exclamo la castaña mirándola con sorpresa a lo que la pelinegra bajo la mirada con el rostro rojo.
-B-Bueno...un bebé y un esposo no suena...tan malo...-Murmuro tímidamente la Han. Zariel estrechó la mirada estudiándola por un minuto entonces sus ojos grises se agrandaron visiblemente. Mulan bajo la cabeza con un leve sonrojo en las mejillas avergonzada.
-No puede ser...Ya te desarrollaste ¿No es así?-Dijo la castaña.
-¿Eso es cierto?-Cuestiono D'lhee mirándola con sorpresa, la pelinegra se limito a asentir en silencio -¡Oh! ¡Felicidades!-Exclamo la rubia muy contenta -Lamento no abrazarte pero es por él niño-Se escuso la mujer -¿Cuando pensabas decirnos?-Cuestiono D'lhee con una sonrisa.
-Nana quería anunciarlo esta noche...para...ya saben...ver si hay algún pretendiente interesado-Explico Mulan aun sin hacerse a la idea de haber dejado de ser una ''niña''.
-Los Padres de todas siempre hacen lo mismo-Comento Zariel rodando los ojos al recordar como su Padre había intentado presentarle algunos candidatos sin éxito.
-Es nuestra tradición-Dijo D'lhee tranquilamente, solo entonces se percato la forma atenta en la que Mulan observaba a su hijo a lo que sonrío enternecida -¿Quisieras cargarlo?-Pregunto la rubia y la oferta la tomó por sorpresa.
-¿P-puedo?-Dijo la pelinegra.
-¡Claro que sí!-Contestó D'lhee efusivamente acercándose a ella lo suficiente para pasarle al bebé.
Mulan temió cuando sintió al pequeño entre sus brazos. No tenía idea de cómo cargarlo para no lastimarlo sin embargo D'lhee la ayudó a colocar los brazos, instruyéndola en cómo debía sujetar a un bebe correctamente. Tenerlo presionado suavemente contra su pecho provocó en ella un sentimiento cálido que la hizo sonreír enternecida y emocionada. Detalló con paciencia el rostro de aquel infante acariciando sus pequeñas y regordetas mejillas suavemente.
Battar la observo atentamente desde su asiento en la distancia detallando la imagen tierna y bella de Mulan con aquel niño en brazos, sin duda sería una Madre excelente y dedicada algún día...una Madre y esposa muy hermosa. No le cabía duda de que sería estupenda cuando tuvieran a sus propios hijos...¡¿Hijos?! Entonces sin querer se atragantó con lo que bebía tosiendo sonoramente tomado por sorpresa ante su propio e inesperado pensamiento y es que era la primera vez que pensaba en la posibilidad de hijos con ella.
-Battar ¿Te encuentras bien?-Pregunto Mulan desde donde se encontraba alzando la voz lo suficientemente alto para que la escuchara. Su mirada dulce y preocupada cayó sobre él.
-Sí-Respondió él Huno como pudo asintiendo con la cabeza mientras se recuperaba golpeando su pecho.
La Han sonrío y volvió a hablar con sus amigas plenamente. Poco a poco más personas se fueron sumando al incipiente festejo. Los hombres y mujeres se reunieron en grandes grupos charlando animadamente entre si mientras los niños jugaban y comían, disfrutando todos en aquel lugar lleno de decoraciones, ofrendas a los dioses, bellas flores y una sensación de paz a la que la mayoría no estaba verdaderamente acostumbrado. Fue entonces que Yakiu se acerco hasta Mulan indicándole que era el momento del esperado anuncio.
La pelinegra ahora no se sentía tan segura al respecto pero la anciana no le dio cabida a las dudas empujándola al frente para que todos la vieran, en ese momento Mulan sólo podía concentrarse en el rápido palpitar de su corazón al ver a toda la multitud. Yakiu se detuvo plantándose junto a ella y con una voz fuerte que causó que los instrumentos musicales se acallasen y que todos volteasen a verlas con intriga anunció:
-¡Albricias! ¡Nuestra querida Mulan finalmente a cruzado el umbral a la adultez dejando la niñez en el pasado!-Exclamo Yakiu causando que el carmín cubriera el rostro de la pelinegra.
Entonces fue ensordecida por el fuerte grito de emoción de la gente, felices ante la noticia, aunque Mulan se sentía más apenada que orgullosa y quizás se habría desmayado si no fuese por la cálida y reconfortante mano de Yakiu sobre su hombro sonriéndole amablemente, sonrisa que ella regreso. La mirada de Battar se oscureció mientras veía con desconfianza a varios hombres murmurar entre ellos con sonrisa pintadas en sus labios, odiando en parte que esa noticia se supiera. Cuando Atila y Akira se hicieron presentes inició oficialmente el festival.
-Mulan-Llamo Maki corriendo hacia ella captando su atención -Al fin te encuentro-Dijo él castaño con una pequeña sonrisa.
La anciana sonrío y en silencio se retiro dejándolos a solas, confiaba en Maki para estar con Mulan, era un buen muchacho además de que quizás la buena amistad que había florecido entre ambos desde hace un par de años podría terminar convirtiéndose en otra cosa y de ser así sería feliz ya que después de todo él también era su nieto. Battar apretó con molestia su tarro mientras miraba celosamente como la pareja de amigos se retiraban a hablar plenamente, gruñendo bajamente ante las risas y sonrisas que Maki le sacaba a Mulan.
-Y...Cuéntame ¿Te gusta vivir aquí?-Cuestiono él castaño junto a ella.
-¡Claro! Vivo aquí desde niña luego de que Battar me salvara-Respondió la pelinegra con sumo cariño que le hizo fruncir los labios al Huno.
-Es muy bueno ver que has sabido adaptarte a este estilo de vida pese a que seguramente es muy distinto al que tenías antes-Comento Maki.
-En realidad fue muy sencillo, todos han sido muy buenos conmigo desde que llegué-Dijo Mulan embozando una sonrisa, olvidando lo malo.
-Me gustaría que alguna vez pudieses ir a visitar mi aldea, verías que es mucho más linda y espaciosa que esta-Dijo Maki tranquilamente.
El día continuo con ambos charlando, contando viejas anécdotas y poniéndose al día disfrutando de su mutua compañía a la par que disfrutaban de la celebración que conforme pasaba el tiempo más se animaba. Todos parecían estar divirtiéndose disfrutando de la abundante y deliciosa comida, la convivencia entre todos, los juegos de fuerza y demostración y finalmente los pequeños espectáculos que se habían preparado especialmente para la ocasión en los cuales tanto niños como adultos podían llegar a disfrutar como era el caso del teatro de sombras.
Sin embargo Battar no compartía esta alegría desbordante, sino todo lo contrario nunca se había sentido peor, Mulan se había pasado toda la velada junto a Maki ignorándolo por completo. No quería hacer una escena especialmente cuando no tenía fundamentos válidos para esta, así que para olvidar aquella abrasadora molestia que oprimía su pecho cada vez que los veía juntos decidió ahogarse todo lo que pudiese en alcohol para que adormeciese su mente y con suerte sus sentimientos, aunque sea solo por esa noche, una misión en la que ni sus amigos pudieron detenerlo.
El sol se había ocultado finalmente permitiendo que la noche cubriera con su oscuro velo el cielo nocturno de un profundo color negro siendo las estrellas las únicas luces que brillaban en las alturas, sin embargo el anochecer no había hecho nada para aminorar el alborotado festejo que había entre los Hunos, curiosamente era a estas altas horas en las que el festival estaba en su máximo apogeo. En el centro de la aldea brillaba una gigantesca hoguera que iluminaba el lugar casi en su totalidad.
Con varias personas danzando animadamente unas con otras a su alrededor, al ritmo del tocar de los músicos quienes empleaban un tono irregular que a veces se volvía más rápido y otras más lento y suave, aunque para personas ajenas a esa comunidad no fuese música para bailar no evitaba que una gran cantidad de personas bailaran al ritmo de la música. Mulan se había unido al grupo sin demora realizando giros y cambios de pareja dejándose llevar por el sonar de los tambores y las flautas.
Battar observaba anonadado desde la distancia a la hermosa pelinegra que inmersa en lo que hacía no era consciente de lo preciosa que se veía con su largo cabello ondeando con cada giro, sonrío embelesado ante los graciosos y delicados movimientos de la Han mientras danzaba bailando con una pareja para luego pasar a otra en una coreografía tan perfecta que casi parecía ensayada, pues todos bailaban exactamente al mismo compás. Se llevo el tarro de licor a los labios tomando un gran trago fijando sus ojos en el balanceo de sus redondas caderas.
Entonces de un momento a otro Mulan se detuvo volviendo su mirada hacia él quien se congelo en su lugar solo atinando a bajar el tarro mientras veía a la pelinegra caminar directamente en su dirección y quizás fue todo el alcohol en su sangre pero parecía un ángel en cámara lenta que le sonreía de una forma resplandeciente antes de posar su delicada mano sobre la de él mientras la veía pasmado, ella río levemente tirando de su brazo incorporándolo al baile.
Ambos cruzaron miradas sumergiéndose en las profundidades de los ojos del otro y pareció que no había más nadie a su alrededor. Mulan alzo su brazo frente a ella y rápidamente Battar la imito posicionando el suyo a su lado comenzando una agradable danza donde se movían lentamente en círculos los cuales daban paso a un baile más elaborado en el cual era ella quién lo guiaba a él que a causa de le ebriedad se movía con torpeza. Se sonrieron mutuamente y siguieron bailando.
Con el pasar del tiempo parte del festival empezó a desaparecer puesto que los padres con sus hijos dejaban el lugar para mandar a estos a dormir y los de mayor edad se retiraban. Así fue como después de un largo día de festejos sólo quedaron despiertos los más borrachos o muy interesados en aquellos que los acompañaban siendo obvio en aquel momento que Battar pertenecía a los dos grupos. Prácticamente ya nadie bailaba sin embargo ambos se habían mantenido unidos en un estrecho abrazo balanceándose lentamente al ritmo de la música.
-¿Cuánto tomaste esta noche?-Preguntó eventualmente Mulan acariciando el cabello de Battar, quien tenía la cabeza apoyada contra su hombro.
-No lo sé...Tome un tarro aquí, otro allá...ya sabes...-Respondió él Huno en tono adormilado.
Mulan rió suavemente sin decir nada más, no quería molestarlo. Le gustaba tenerlo entre sus brazos, cerca de ella...Por su parte, Battar también le agradaba cómo se encontraban en ese momento, había tenido que lidiar con toda clase de personas aquel día sumando el hecho de que había tenido a Maki correteando a Mulan todo la velada. Estaba exhausto y estar por fin con ella le era reconfortante. Podría haberse pasado así el resto de la noche hasta caer rendido en los brazos de Mulan...una lástima que el destino tuviese otros planes.
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Para mis lectores:
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leidy otaku: Me fascinan tus comentarios gracias por seguir mi historia XD, con Reviews como los tuyos prácticamente soy yo la que grita como fangril por que no muchos se toman la molestía de hacer lo que tu haces aunque les encante la historia que leen.
Battar es alguien sobreprotector y muy celoso de Mulan algo muy tierno, sin embargo aquello podría serle un armada de doble filo sino se le confiesa pronto. Gracias por señalar mi mejora ortográfica por que de verdad me esfuerzo en eso. Ojala hayas disfrutado este nuevo capítulo XD
SoraLee12: XD Jajaja...a mi tampoco me agrada Aki, es él típico chico molesto y entrometido que lo único que le gusta es fastidiar a los demás.
Oficialmente este es él ultimo episodio en el que Mulan seguirá actuando como una niña ante los ojos de los demás ya que desde ahora será retratada con una actitud más madura mucho más usual de las ''mujeres'' de su edad dentro de la sociedad Huno, no obstante seguirá conservando todo lo que la hace ser ella, tierna, testadura, curiosa e inocente.
Siento la tardanza con este capítulo y me quedo en espera de tu siguiente comentario. Muchas gracias por animarme a continuar esta historia XD
Ginny miau: Ten por seguro que se avecina más drama, no sería raro para la pobre tener toda una fila de pretendientes ansiosos esperando, pues desde hace tiempo llevaba llamando mucho la atención de los hombres y este hecho les dará vía libre para intentar algo con ella.
Los Hunos no están acostumbrados a tener una chica tan linda y aparentemente frágil como ella junto un fuerte temperamento entre ellos, lo que le da una belleza exótica que los vuelve loquitos por ella. En sin embargo Battar no se quedara de brazos cruzados respecto a eso XD. Y si, los Padres de Mulan lamentablemente cuando se reencuentren con hija no volverá a ser la que era cuando se fue.
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Espero que te gustara este episodio, es más largo de los que acostumbro así que espero compense la demora.
No me había olvidado de esta historia ni de quienes la seguían pero a veces mis obligaciones cotidianas no me dejan tanto tiempo disponible para escribir.
Por favor deja ti opinión, lo agradecería mucho XD
