Los dos se movían en perfecta sincronía con los fuertes brazos de él aprisionando su pequeña cintura en un vago intento de sentirla aun más cerca de lo que ya se encontraba, mientras ella envolvía los brazos alrededor de sus anchos hombros abrazándose a su cuello haciendo aun más estrecho el íntimo abrazo. Era un baile muy lento a comparación de la movida música que se escuchaba a su alrededor, sin embargo ambos eran consciente de que si él Huno se movía con más rapidez seguramente no lograría mantener el equilibrio. Battar mantenía los ojos cerrados con la cabeza apoyada contra el hombro contrario, aprovechando aquella posición para aspirar el dulce aroma de la cabellera negra de Mulan.
Desde niño había tenía un olfato convenientemente desarrollado y hoy daba gracias a eso ya que ahora le permitía poder deleitarse con esa deliciosa fragancia que le resulto excesivamente embriagante, entonces comenzó a acariciar algunos mechones de la larga melena con su mano sintiendo y disfrutando de su suavidad mientras que la otra se mantenía firme alrededor de su estrecha cintura. Poco a poco el alcohol en su sangre comenzaba a obstruirle el pensamiento...saboteando su preciada razón, a la cual siempre le prestaba la debida atención, permitiéndole hacer cosas que antes no se hubiera atrevido a hacer.
Muy difícilmente podía resistirse a esa cercanía...más al sentirla tan relajada entre sus brazos...pegada a él en completa confianza...haciéndole saber que se sentía totalmente segura estando junto a él...Entonces sin que pudiese hacer nada para evitarlo el inevitable deseo comenzó a hacerse presente susurrándole desde lo más profundo de su mente...pero no podía evitarlo...ella era un imán que lo atraía con una fuerza devastadora...y una parte de él, quizás la más impulsiva e irracional, le instaba a que se dejase de tantos miramientos e hiciera lo que por mucho tiempo llevaba aguantándose.
El tenerla en su casa todos los días y su proximidad hacía que desde la adolescencia tuviera que contenerse con grandes esfuerzos. Sentía la mente temporalmente nublada por las abrumadoras emociones que siempre solía reprimía en lo profundo de su interior y que en aquel momento el licor al parecer había logrado amenazar con sacarlas a la luz, colocó el rostro contra su delicado cuello aspirando aquel delicioso aroma a flores silvestres que siempre desprendía a la par que frotaba la mejilla contra su piel suave del color de la leche perdiéndose en la sensación.
Por otra parte Mulan estaba completamente estupefacta ante aquellas acciones inesperadas, y aunque seguramente eran consecuencia de la ebriedad no podía evitar sonrojarse como un tomate maduro ante lo que hacía y su cercanía, atrapada en aquellos abrazos que no parecían querer soltarla. Él Huno se separo levemente de ella para enfrentar sus miradas y mientras observaba la luminosidad de sus ojos ámbar todo pareció detenerse para Mulan. Battar sentía placer de tenerla así, tan cerca, tan pegada a su cuerpo que podía apreciar sus curvas perfectamente y sin previo aviso acuno una de sus tersas mejillas en la palma de su mano.
-¿Por qué tiemblas...?-Cuestiono él azabache a punto de sucumbir ante la tentación. La boca de Mulan era una línea recta incapaz de responder.
Lentamente y hasta indeciso fue acercando su rostro al de ella pero justo antes de que algo irremediable sucediera la inoportuna razón lo golpeó muy duro. Se separó de la Han con gran dificultad, no quería que las cosas entre ellos sucedieran de esa forma, si es que llegaban a suceder, quería estar sobrio y con la mente clara no así en ese deplorable estado alcoholizado. No obstante no pudo evitar que por su mente cruzaran todo tipo de imágenes en donde él se la llevaba lejos de aquel lugar para tenerla a solas y hacerle todo lo que su calentada mente deseaba.
Mulan sentía que perdía la respiración y que sus mejillas quemaban demasiado luego de que él colocara distancia tan inesperadamente, se llevo una mano al pecho tratando de controlar su respiración mientras lo miraba sin palabras. Esa era la primera vez que él actuaba así, además la manera en la que se había aproximado como si quisiera besarla… le hizo pensar que quizás...que él quizás…no...no era posible...seguramente todo era a causa de todas las bebidas que había tomado esa noche se dijo a si misma disimulando la decepción que la embargaba.
-Battar creo que...-Decía Mulan antes de que una firme mano se posara sobre su hombro cortando lo que decía, ladeando el rostro para ver de quién se trataba reconociéndolo de inmediato.
-¿Me concederías esta pieza?-Pregunto Maki amigablemente regalándole una sonrisa radiante observando de reojo a su primo queriendo ver su expresión ante aquella petición.
Battar sintió la mirada del rubio sobre él y bien sabia porque, gruñendo por lo bajo decidió ignorarlo haciendo a un lado la chispa de celos que ardía en su interior decidido a retomar el control de sus emociones mientras colocaba una máscara de fría indiferencia haciendo el rostro a un costado. Mulan dudo un segundo en si aceptar o no pero rápidamente sonrío y tomo la mano de Maki acercándose un poco más a la pista para comenzar a bailar, no sin antes volver un momento su rostro hacia Battar a quién no parecía importarle por lo que no se preocupo.
La sonrisa del rubio era una triunfante a la par que posicionaba las manos en la cintura de la chica acercándola de forma descarada a él mientras se mecían al compás de la música a un ritmo mucho más animado al que había mantenido anteriormente con Battar. La mente de la Han se distrajo comenzando a reír y divertirse junto al Huno y por primera vez se tomo el debido tiempo para detallar al joven que tenía delante, él cual a pesar de poseer un cabello rubio desordenado y ojos oscuros guardaba cierta semejanza con su primo Battar.
Sus rasgos fuertes y afilados eran extremadamente parecidos así como su constitución física, aunque Battar poseía una musculatura mucho más desarrollada comparada con la esbelta del rubio. No obstante una de las notables diferencias entre ambos era la alegre y aparentemente despreocupada actitud que poseía Maki la gran mayoría del tiempo lo que lo hacía alguien mucho más amigable y relajado que su primo quién era alguien más reflexivo y atrabiliario, aunque esto quizás era debido a las diferentes crianzas que habían tenido.
La sangre del azabache ardía en su interior mientras observaba a la pareja bailar parado a una distancia prudente cruzado de brazos. Ese estúpido estaba tomándola de la cintura...Solo con que viera a Mulan por más de un minuto con Maki lo volvería loco...saber que alguien además de él se le permitía estar tan cerca de su pequeño cuerpo lograba robarle la tranquilidad y sinceramente estaba iracundo hasta el punto que lo mejor sería salir de ahí antes de atreverse a cometer una locura, ya que las ganas de lastimar a su primo comenzaban a ser más fuertes.
Quería ser él el que tuviera esa cercanía con Mulan y ser el único en su vida ¡Solo él tenía ese derecho! Se dio media vuelta disponiéndose a abandonar el lugar. Desde donde se encontraba con Maki Mulan pudo ver perfectamente como Battar trastabillaba torpemente pasando entre las personas que aun quedaban en el festival dirigiéndose en la dirección en donde supuestamente se encontraba su casa, esto rápidamente alarmo y preocupo a la pelinegra la cual se sintió incapaz de permitirle regresar solo y mucho menos en esas condiciones. Le ofreció una rápida disculpa a Maki antes de correr detrás del otro Huno.
-¡Battar! ¡Espera!-Exclamo Mulan antes de verlo tropezar con sus propios pies y caer al suelo -¡Battar!-Se apresuro a su lado inclinándose para ayudarlo a reincorporarse -¿Te encuentras bien?-Pregunto la Han en tono preocupado sin embargo para su sorpresa y desconcierto él Guerrero rechazó su apoyo levantándose por sí mismo con cierta dificultad.
-No necesito de tu ayuda-Espeto Battar de mala manera sin dignarse a mirarla a los ojos, aquello la entristeció no obstante cuando este reanudo la marcha y volvió a tropezarse intentó ayudarlo nuevamente -¡Déjame!-Dijo él Huno quien trataba de avanzar pero se tambaleaba. La joven estrechó la mirada con molestia.
-¡No me importa lo que digas! ¡Te ayudaré y ya esta dicho! ¡No discutas más!-Exclamo Mulan firmemente.
Y aunque él pareció querer discutir no dijo nada más, haciendo caso omiso a los gruñidos del mayor la pelinegra pasó el brazo del Huno por sus hombros apoyándolo en ella para ayudarlo a llegar hasta la casa, redirigiendo el camino erróneo que este había tomado. Battar estaba molesto y aunque no fuese específicamente Mulan el blanco de su enojo no pudo evitar descargar un poco de su frustración contra la bella pelinegra, la cual si fuera un poco menos perfecta no le causaría esta clase de problemas. Si tan solo ella correspondiera sus sentimientos y no se fijara en otros hombres todo estaría bien.
Dejo escapar un pesado suspiro reconociendo que estaba siendo injusto y que se comportaba de forma irracional pero le era imposible no comportarse de aquella manera, mucho más cuando lo que estaba en juego era Mulan. La culpa comenzaba a embargarlo poyándose solo un poco más cerca de ella procurando no presionar demasiado de su peso corporal limitándose simplemente a apoyarse ligeramente en sus hombros para mantenerse estable mientras ella lo ayudaba a caminar.
Entonces ahí fue cuando ese olor distinto golpeo su olfato haciéndolo fruncir el ceño inmediatamente a la par que esto avivaba nuevamente la ira dentro de él, moviéndose para apartarse de ella rompiendo bruscamente el contacto entre ambos provocando que se detuviesen a mitad de camino. La pelinegra lo miro con molestia haciendo una visible mueca inconforme mientras se cruzaba de brazos pisando el suelo varias veces con el pie denotando impaciencia.
-No sé por que eres tan terco-Se quejo Mulan.
-Y yo no sé por que eres tan tonta-Murmuro Battar gravemente.
-¿Disculpa?-Cuestiono Mulan alzando el tono de voz -¿Tonta por qué?-Cuestiono ofendida.
-Desde que llegó te la has pasado a su lado...incluso tus ropas comienzan a apestar a él...-Dijo él azabache con repugnancia dirigiéndole una mirada muy dura -Tu delicioso aroma se ha contaminado por culpa de ese desgraciado-Espeto con furia.
-¿Delicioso aroma?-Repitió Mulan alzando las cejas en estupefacción, sin duda era el alcohol hablando por él, sacudió la cabeza y sujeto su mano jalándolo para retomar el camino -Estas muy ebrio no sabes lo que dices-Dijo restándole importancia pero él se soltó de su agarre.
-Desde hoy te prohíbo volver a acercarte a él-Dijo Battar seriamente.
-¿Qué?-Cuestiono Mulan casi sin creer lo que oía -¡No puedes prohibirme verlo!-Señalo molesta.
-Claro que puedo-Afirmo Battar.
-Pero...¡Eso no es justo!-Se quejo la pelinegra.
-Mientras vivas bajo mi techo obedecerás mis reglas-Sentenció él Huno. Ella hizo una mueca inconforme.
-Que no te lleves bien con él no quiere decir que ya no pueda convivir con Maki-Objeto Mulan.
-No es por eso-Negó él Huno.
-¿Entonces por qué?-Pregunto la Han. Y de inmediato él tuvo esos grandes y expresivos ojos oscuros puestos sobre él observándolo con confusión, se sonrojo ante su profunda mirada.
-¡Eso no importa!-Exclamo Battar. Ella frunció el ceño.
-Sino quieres decírmelo esta bien ¡Pero no pretendas que te obedezca!-Dijo la pelinegra firmemente.
-¡Ni se te ocurra contradecirme! ¡Debes hacer lo que te digo!-Exclamo él Huno molesto.
-¡Claro que no! ¡Puedo hacer lo que quiera y estar con quién quiera! ¡Tú no eres quién para dictármelo!-Exclamo Mulan.
-¡Por supuesto que si!-Grito Battar molesto.
-¡Ya soy una mujer y tú no eres mi Padre para mandarme!-Grito la Han encarándolo sin miedo.
-¡Soy él que se ha hecho cargo de ti todos estos malditos años!-Bramo él azabache en tono de voz elevado.
-¡No reniego eso!...Siempre estaré agradecida contigo por eso, pero eso no significa que...-Decía Mulan pero fue interrumpida.
-¡Tienes una deuda conmigo! ¡Te salve la vida!-Le hecho en cara Battar y esto solo causo que la chica se enojara a tal punto que su rostro se puso rojo.
-¡Si! Me salvaste la vida ¡Pero no por eso te pertenece! ¡Mi vida es solo mía y yo tomo las decisiones en ella!-Grito la Han con una seguridad que no habría mostrado en el pasado -Maki es mi amigo y lo veré todas la veces que quiera y tu no puedes hacer nada para evitarlo-Dijo Mulan seriamente, entonces sin que ella lo previera él la sujeto firmemente de los hombros, aunque sin llegar a lastimarla, agitándola levemente.
-¡Tú eres mía! ¡Y no permitiré que nadie más te tenga!-Grito él Huno provocando que ella abriera los ojos como platos.
Luego de eso un largo silencio se extendió entre ambos, minutos en los cuales Battar aflojo el agarre que mantenía sobre ella pero aun sin soltarla teniendo la mirada fija en los sorprendidos ojos de ella que lo observaban sin palabras. Mulan se sentía enmudecida mientras intentando procesar todo lo que había pasado...Aquella era la primera vez que Battar la miraba con enfado, era la primera vez que Battar le gritaba, era la primera vez que la trataba con violencia, era la primera vez que le prohibía hacer algo, y era la primera vez que le decía algo como eso. Él Huno suspiro suavemente acercándola a su pecho con suavidad.
-Eres mía...¿Cuándo vas a comprenderlo?...-Murmuro Battar bajamente. La Han parpadeo un par de veces saliendo de su aturdimiento.
-¿Qué?...-Fue todo lo que atino a decir la pelinegra.
-Tú me perteneces Mulan-Dijo él Huno más como una afirmación que otra cosa. La joven cerró los ojos y respiró profundamente antes de empujarlo con fuerza del pecho separándose de su abrazo abruptamente.
-¡Yo no soy ningún objeto y no tienes derecho a hablarme como lo has hecho!-Exclamo Mulan con enfado antes de darle la espalda agitando su cabello dispuesta a irse pero Battar se adelanto y la sujeto del brazo.
-¡Espera! Eso no fue lo que...-Decía él azabache en un intento de explicar su error. En el calor del momento había escogido las palabras equivocadas que diferían mucho de lo que realmente quería transmitirle.
Sin embargo no pudo terminar de hablar ya que la chica sin más preámbulos le propinó una cachetada, la cual portaba una fuerza superior a la que parecía tener su pequeño cuerpo, que lo hizo voltear el rostro hacia un lado plasmando perfectamente la silueta de su palma en su mejilla destacándose como una marca ligeramente rojiza en la piel morena del Huno. Parpadeo totalmente atónito mientras ella le dirigía una ultima mirada severa antes de correr hacia su casa los más rápido que pudo dejándolo solo y con una amarga sensación en el pecho, bajo la mirada tensando la mandíbula sin atreverse a seguirla sabiendo que había metido la pata...y de que manera.
-Soy un idiota-Murmuro para si mismo frotándose el rostro, recriminándose por sus acciones.
-¿Y ahora es que te das cuenta?-Cuestiono una voz muy característica a sus espaldas, pero él no se molesto en voltearse.
-Maki...ahora no tengo la paciencia suficiente para soportar tus tonterías-Espeto Battar con irritación.
-Al parecer ya se te paso la borrachera, te noto más lucido-Comento él rubio ignorando su advertencia.
Battar no respondió en cambio simplemente se frotó la mejilla de forma superficial rememorando lo ocurrido momentos antes, lo cual hacía que lo dicho por su primo no le sorprendiera realmente. Tenía la mente más clara ahora y había recobrado gran parte de su juicio habitual, aunque quizás esto se debiera más al peso de la culpa ocasionado por todo lo que había pasado en lugar de atribuírselo al golpe que acababa de recibir o a la misma sobriedad, ya que sin duda aun sentía el licor recorriendo su sistema dificultándole un poco el equilibrio.
-Oh...Me siento tan relajado, la pase muy bien en esta visita-Comento Maki tranquilamente, intentando iniciar algún tema de conversación.
-Apuesto a que si...-Pensó Battar para si mismo. Ya que..¿Como no? Si se la había pasado todo este tiempo junto a Mulan. Era un cínico por echárselo en la cara.
-Ah..-Maki dejo escapar un suspiro resignado ante la falta de respuesta de su primo, quería tener alguna clase de conversación con él antes de decirle cuales eran sus intenciones, pero al parecer esto no sería así, por lo que lo mejor sería arriesgarse y decírselo de una sola vez.
-Battar-Lo llamo empleando un tono de voz serio y condescendiente, el cual hizo que él azabache se volteara a mirarlo por primera vez desde que había comenzado a hablarle -Puede que jamás nos hayamos entendido bien debido a nuestras personalidades dispares...pero como hombre y Guerrero te respeto y tienes mi completa admiración, una opinión que se no es reciproca entre nosotros-Dijo Maki seriamente.
-Sin embargo dudo que puedas negar que mi estatus y acciones para con nuestro pueblo me hacen un miembro destacado, poseo todos los recursos y predisposición necesarias para brindarle a cualquier mujer una vida estable y segura. Por eso, con todo respeto quisiera pedirte tu consentimiento para visitar a Mulan y cortejarla para que sea mi esposa en un futuro cercano-Solicito Maki.
Una corriente eléctrica recorrió la espalda del hijo de Atila ante aquel inesperado pedido y antes de que supiera lo que estaba haciendo su cuerpo fue más rápido que su razón, alzo el brazo estampando con toda la fuerza que podía poseer su poderoso puño justo contra el centro del rostro de Maki aventándolo al suelo con tal fuerza que lo hizo ver como un indefenso muñeco de trapo tendido sobre la tierra, con la clara marca de aquel desbastador golpe tatuado en su cara la cual estaba teñida con una expresión de genuina sorpresa entremezclada con dolor.
-¡Battar!-Grito Maki agitando la mano para hacerse notar.
-¿Eh?-Emitió él azabache saliendo de sus cavilaciones, notando como su primo estaba de pie frente a él en lugar de golpeado en el suelo como lo había imaginado.
-¿Qué te pasa? Te quedaste como paralizado-Cuestiono Maki enarcando una ceja sin embargo rápidamente vio que este no le iva a responder así que agregó -Quiero tu aprobación para cortejar a Mulan-Reitero su petición él rubio oscuro.
Control...se dijo Battar a si mismo a la par que respiraba profundamente para no terminar haciendo lo que se había imaginado con tanta claridad...No podía perder el control, pero...es que se trataba de ella... ELLA...Si se tratara de cualquier otra no le importaría la verdad, no obstante Mulan era un caso completamente diferente y la respuesta entonces no tenía por que pensarla mucho...ya que esta era más que obvia...Mulan era su ser más preciado y nadie se la quitaría.
-Me niego y no hay nada más que decir-Dijo él azabache seriamente, sin embargo su primo sonrío con soberbia.
-Entonces no estoy equivocado. No eres nada disimulado.-Dijo Maki con una leve sonrisa.
-No sé a que te refieres-Negó Battar frunciendo el ceño.
-No te hagas el desentendido, no dejaste de mirarla durante todo lo que duro la celebración y cada vez que algún hombre se le acercaba o le hablaba demasiado parecía que querías matarlo-Explico Maki -Aunque ciertamente no te culpo-Se encogió de hombros -Es la mujer más hermosa qué he visto en mi vida, pero será mejor que te decidas pronto de lo contrario yo o cualquier otro podría quitártela-Advirtió él Huno.
-Tú no sabes nada-Espeto Battar cortante sin gustarle el rumbo que estaba tomando la conversación.
-La amas-Dijo Maki con claridad a lo que él otro tenso la mandíbula. Su sangre comenzó a bullir, quería estrangularlo pero se forzó a no hacerlo.
-Termina de irte-Dijo Battar con dureza más como una orden que otra cosa.
Para luego darse la media vuelta comenzando a caminar. Esa charla estaba terminada para él, no había más que hablar al respecto...lo único que quería hacer ahora era ir en busca de Mulan disculparse con ella y dormir tranquilamente en su habitación con aquella preciosa mujer envuelta entre sus brazos, se regocijaba ante la idea de que al menos por el momento aun la tenía única y exclusivamente para él...No obstante se detuvo abruptamente cuando un pensamiento irrumpió su mente...Jamás aceptaría que fuera de otro modo.
-Y para que te quede claro...-Comenzó Battar ladeando la cabeza para mirar a Maki por sobre el hombro -Mataré a cualquiera que intente alejarla de mí-Aseguro él azabache y por la fría mirada que reflejaron sus ojos ámbar Maki supo que decía la verdad.
Mulan se encontraba oculta entre las cálidas sabanas de la cama que compartía con Battar intentando conciliar el sueño, mientras le recriminaba a este en sus pensamientos todo su enojo y frustración. Era la primera vez que él actuaba de ese modo tan grosero y desconsiderado así que no podía culparla por estar molesta. Tan acostumbrada estaba a que la tratara con cariño, aunque a su manera, que la consolara, que la mimara, que siempre estuviera apoyándola, que todavía no daba crédito a lo que había pasado. Lo peor de todo quizás había sido el que él le hubiera hablado como si de un objeto se tratase.
Eso la había hecho recordar a su antigua vida en el Imperio y aunque no podía tachar todo como malo, por que había sido verdaderamente feliz durante su niñez, la verdad es que su tiempo aquí le había abierto los ojos a toda la injusticia y falta de libertad en la que había sido criada y con la que habría crecido de haber permanecido ahí con sus Padres...sus Padres...cerró los ojos respirando profundamente...como los extrañaba y aunque los amaba con todo su corazón no podía regresar a su lado, ya que esto de alguna manera significaría tener que renunciar a una parte de si misma.
Ella se sentía como un amado pájaro mascota que por azares del destino se había perdido y que al haber probado la libertad hondeando bajo sus alas no quería volver a estar enjaulado nunca más, anhelando ser libre de la manera que siempre debió ser aunque esto significara no regresar a casa jamás. Entre los Han una mujer no era nada y ahora que finalmente era alguien con los Hunos no quería volver a ser nada...Finalmente podía ser su propia persona...ser ella misma...ser escuchada y valorada...y aunque fuera egoísta no quería renunciar a su libertad.
Despreciaba totalmente el concento de que la mujer Han tenía que ser únicamente solo una estatua que debía ser vista y no escuchada sometida bajo las ordenes de los hombres, viviendo el resto de sus días inmóvil sin derecho a voz ni voto. Y ahora que su voz había sido escuchada no volvería a dudar nunca de quién era y defendería lo que creía ya que callar no volvería a ser su vida, y si Battar creía que podía referirse a ella como si fuera un simple objeto le enseñaría lo equivocado que estaba ¡Fa Mulan no le pertenecía a nadie más que a si misma! Ni siquiera el chico que amaba podría cambiar eso.
Pensó de forma decidida con el entrecejo fruncido, entonces sus pensamientos fueron interrumpidos abruptamente al escuchar el característico sonido de las pesadas botas de tacón chocando contra la madera del suelo sabiendo inmediatamente de quién se trataba. Entonces cerró los ojos asiéndose la dormida sin querer hablar con él, se encontraba demasiado enojada y no quería decir algo que más adelante se arrepentiría, ya mañana con una mente fría y serena le recriminaría todo lo que pensaba de su ultima discusión. Battar observo su pequeña figura recostada de espaldas a lo que embozo una pequeña sonrisa triste antes de caminar hasta ella.
-Mula...-La llamo recostándose a su lado pero sin recibir ninguna respuesta de su parte -Se que no estas dormida-Señalo mirando fijamente su espalda, soltó un suspiro -Mulan yo...-Quiso decir algo cuando la pelinegra lo interrumpió.
-No digas nada, vamos a dormir-Dijo ella tranquilamente. Este se limito a asentir y después de varios minutos finalmente Mulan logró conciliar el sueño.
Por eso con total confianza Battar la abrazo apretándola con fuerza contra él sin despertarla, tan solo para poder sentirla más cerca. Se sentía relajado por la paz que solo ella podía brindarle con el simple hecho de estar a su lado, pero no solo lograba tranquilizarlo sino que también lo sacaba de sus casillas, como había pasado esa noche siendo los celos y el miedo a la pérdida su mayor motivador. Por un momento se perdió en sus pensamientos hasta que sintió como el delicado cuerpo entre sus brazos se movía. No podía negarlo más...amaba a Mulan y tenerla de esa manera era una de las cosas a las que no estaba dispuesto a renunciar jamás. No importaba cómo...pero haría lo que fuera para evitar perderla...lo que fuera.
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Para mis lectores:
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leidy otaku: ¡Siempre me alegra escuchar que disfrutas de los nuevos capítulos que público! :) me motivan para continuar subiendo.
Y sobre Battar...este aunque pueda verse muy seguro y fuerte ante todos cuando respecta a Mulan es bastante inseguro lo que lo lleva a la indecisión ya que teme cual será la reacción de ella una vez que sus sentimientos se sepan. Espero que este capítulo haya tenido el drama que esperabas y la declaración de nuestro Huno pronto vendrá. Espero tu próximo Review XD
Ginny miau: Personalmente realmente apreció las correcciones que me has hecho que al contrario de molestarme me motivan a prestar más atención a los detalles y a mi ortografía, además cuando la observación se hace con respeto creo que ningún autor debería molestarse, pero eso ya queda de parte de cada quién. En este capítulo me he esforzado por emplear el correcto uso de los Hay, Ahí y Ay, si se me paso alguno harías bien en señalármelo XD
Con respecto a la historia...pronto verás a Battar tomar cartas en el asunto y hacer finalmente lo que lleva tanto tiempo temiendo hacer.
Y muchas gracias por entender que mis responsabilidades a veces me ponen trabas que me impiden escribir y publicar como me gustaría, tanto en esta como en mis demás historias. Ya que hay quienes se quejan con los autores y demandan actualizaciones como si esto fuera un trabajo, cuando solamente se hace por simple gusto y a la escritura en fanfiction no hay que quitarle ese gusto pues así es como se inició esto. Y espero con ansia tu siguiente comentario lectora fiel XD
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¡Yo escucho todo siempre y cuando no sea mal intencionado XD!
Y una pregunta...¿Quieres lemon en un capítulo futuro?
¡Nos vemos en la siguiente parte!
Y no olvides dejar tu opinión.
