Frunció el ceño con molestia a la par que se removía perezosamente entre las sábanas y aun medio dormido podía percibir un agudo y fuerte dolor azotar su cabeza como si de un martillo se tratase, emitió un gemido lastimero a modo de queja por la migraña. Sacudió ligeramente la cabeza e inconscientemente se volteo sobre la cama buscando la pequeña figura que siempre despertaba junto a él, con la clara intención de abrazarla, sin embargo no pudo encontrarla por ninguna parte lo que logró disipar cualquier atisbo de sueño que pudiera tener.
Abrió los ojos parpadeando lentamente a la par que tomaba asiento, se sentía algo aturdido y mareado. Se llevo una mano a la frente mientras intentaba enfocar la vista en la iluminada habitación, su mirada cayo en los finos rayos de sol que se escabullían por entre las cortinas de la ventana antes de buscar a su alrededor confirmando de esa forma la ausencia de Mulan. Se llevo las manos al rostro frotándose la cara en un vago intento de mitigar el dolor, una consecuencia claramente esperada luego de la gran cantidad de alcohol que había consumido la noche anterior.
Se dejó caer de espaldas sobre las mantas exhalando un pesado suspiro preguntándose que había pasado el día de ayer...Recordaba haber recibido a su Tío y a Maki...ir al festival junto a Mulan...verla celebrar y captar la atención de varios hombres...especialmente la de su primo...como se sintió celoso al verlos juntos...y su afán por beber todo lo que pudiera...Pero luego de eso, todos sus recuerdos estaban muy borrosos. Necesito un largo momento para aclarar su mente e intentar rememorar lo ocurrido luego de que se embriagara, bufando con impaciencia al no lograr recordar nada.
Entonces...casi como si fuera una epifanía todas las imágenes de la noche anterior agolparon poco a poco en su mente, uniéndose una a una como en un rompecabezas rellenando las partes de sus recuerdos que faltaban...Los ojos de Battar se abrieron con sorpresa e incredulidad, casi sin poder creer la infantil escena que le había montado a Mulan. Control y orgullo..cualidades que tanto estimaba y procuraba cuidar y sin embargo no sabia en donde habían quedado en aquel momento, solo sabia que lleno de celos su inseguridad había controlando cada parte de su ser.
¡Tú eres mía! ¡Y no permitiré que nadie más te tenga!
¡Yo no soy ningún objeto y no tienes derecho a hablarme como lo has hecho!
Se cubrió la cara con una profunda vergüenza deseando que en ese momento se lo tragara la tierra y que nadie jamás lo volviera a ver...¿Pero que había hecho? Se recrimino...ahora su malestar emocional era mucho pero que la propia jaqueca. Había dejado de lado toda coherencia o razonamiento haciendo y diciendo cosas de las que ahora se arrepentía profundamente, no había querido hablarle ni actuar de aquel modo con ella. De solo recordar la forma en que los ojos de Mulan lo contemplaron como si fuese un completo desconocido, le hizo doler el pecho, enfadándose mucho consigo mismo ¿Cómo pudo tratarla así?
-Dioses...si que soy un estúpido...-Murmuro clavando la mirada en el techo.
Pero entonces sacudió la cabeza bruscamente procediendo a tomar asiento sobre la cama, puede hubiera sido una noche terrible pero trataría de remediarlo. Con prisa se levanto de la cama procediendo a cambiar sus ropas sucias por unas nuevas, procurando estar aseado y presentable antes de ir a buscar a la única chica que se había adueñado de sus pensamientos y corazón para hacerle saber lo arrepentido que estaba por su comportamiento. Una vez listo se permitió prestar la debida atención a que hora del día era, notando que debían ser cerca de las 11 de las mañana.
-Nunca había dormido tan tarde--Comento saliendo de la habitación. Paso una mano por su frente considerando seriamente que debía tomar algo para el dolor luego de que hablara con Mulan.
-Despertaste-Dijo Yakiu cargando un pequeño canasto con semillas, captando la atención de su nieto -¿Vas a algún lado?-Pregunto la anciana curiosa.
-Si-Respondió Battar sin mucho ánimo.
-Pensé que descansarías hoy, después de todo incluso Atila se encuentra cansado luego del festival de ayer-Comento la mujer sin conseguir respuesta de su parte -¿Quieres que te prepare algún té para la jaqueca?-Pregunto Yakiu notando su ceño fruncido.
-Después-Dijo él azabache rápidamente.
-De acuerdo, no te molesto más...-Dijo la anciana un poco irritada por su actitud antes de salir por la puerta de la casa.
-Mulan..-Llamo Battar buscando a la Han por las habitaciones, pero sin encontrarla por ninguna parte. Al atravesar la entrada tampoco logró localizarla mientras mirada a todas direcciones.
-Ella no se encuentra aquí-Respondió Yakiu tranquilamente sin mirarlo mientras le daba de comer a las gallinas, las cuales comenzaban a aglomerarse alrededor de ella en busca de semillas.
-¿Donde esta?-Pregunto él Huno acercándose a ella.
-¿Ahora si quieres hablar conmigo?-Cuestiono la anciana irguiéndose un poco a la par que alzaba una ceja de forma interrogativa.
-Abuela-Hablo Battar gravemente.
-Levantarte de buen humor y dar los buenos días de vez en cuando no te mataría ¿Sabes?-Dijo Yakiu tomándose su tiempo provocando que él azabache gruñera con impaciencia -Maki también vino preguntando por ella...pero Mulan ya se había ido, se levanto muy temprano, tomo su viejo arco y se fue al campo de arquería-Respondió la mujer antes de estrechar sus arrugados ojos.
-No se que le hiciste pero sin duda esta molesta-Dijo Yakiu haciendo que el cuerpo de su nieto se tensara -Hace mucho tiempo que no la veía desahogarse de aquella manera, especialmente por que se que la arquería no es su pasatiempo favorito aunque le ayude-Comento la mujer tranquilamente.
-No sé de que estas hablando-Mintió él azabache -Seguramente solo discutió con alguna de sus amigas, Zariel puede ser muy difícil cuando quiere-Comento Battar de forma distraída, no deseaba que su abuela se enterara de su pleito con Mulan el día anterior.
-No nací ayer, puedo ser vieja pero no tonta-Aseguro Yakiu lanzando otro puñado de semillas a las gallinas -Hay muy pocas cosas que hacen que Mulan se enoje de verdad y no tengo que pensar mucho para saber que tú eres una de ellas. ¿Qué fue lo que paso?-Pregunto seriamente mirándolo fijamente. Él Huno suspiro derrotado, encogiéndose de hombros.
-Fui un completo idiota, deje que mis celos me cegaran y el alcohol no ayudo para nada a la situación-Comenzó Battar.
Procediendo a contarle todo lo ocurrido la noche anterior con lujo de detalle, aunque claro omitiendo los detalles que consideraba demasiado escandalosos, su abuela no tenía por que enterarse de toda la verdad. Yakiu escucho pacientemente cada frase limitándose a oír, aguardando a que culminara con el relato y una vez él más joven termino de hablar la anciana simplemente se limito a negar con la cabeza con clara desaprobación, antes de terminar de alimentar a las hambrientas gallinas quienes ya habían acabado con todo el grano restante. Sujeto la canasta vacía contra su pecho y se volvió hacia su nieto.
-Mulan es una chica muy buena. Cualquier otra mujer de nuestra aldea no se hubiera contentado con una bofetada, te hubieran volado los dientes-Comento la anciana.
-Lo sé, y no debí intentar prohibirle ver a Maki-Reconoció él azabache.
-Vaya nieto que tengo-Suspiro Yakiu ante la ignorancia del más joven -Ella no esta molesta por eso-Dijo la anciana.
-¿A no?-Cuestiono Battar algo sorprendido.
-Así es, aunque no niego que eso sin duda contribuyo a su enojo-Admitió la mujer para luego mirarlo a los ojos -¿Quién te crees que eres para hablarle a ella como si fuese un objeto? Eso sin duda la lastimo...y mucho. A mi me molesta de solo escucharlo-Reconoció Yakiu.
-Sabes perfectamente que eso no fue lo que quise decir-Espeto Battar seriamente cruzándose de brazos -Además...puede que exageres-Opino él azabache.
-Mulan ha podido vivir aquí durante varios años pero aun recuerdas que no es una Huno ¿Cierto?-Cuestiono Yakiu enarcando una ceja, extrañando al más joven por lo dicho así que se explico -Recuerda que para los Han la mujer tiene muy poco significado- Señalo la anciana.
-Lo sé, ni siquiera es necesario que me lo digas-Interrumpió Battar casi en un quejido -Fue un largo proceso hacer que Mulan tuviera aprecio y seguridad de si misma. Y todo debido a la forma en la que la criaron-Espeto él Huno con evidente desagrado.
-Justamente por eso es que te digo esto. En el Imperio Chino las mujeres técnicamente pertenecen al hombre que se haga cargo de ellas, ya sea su Padre o esposo-Continuo Yakiu tranquilamente rodeada por el aura de sabiduría que le daba su avanzada edad.
-Las niñas crecen bajo el pensamiento de que el honor se trae cumpliendo con cada orden masculina sin hablar u objetar, aspirando a convertirse en modelos perfectos de lo que su sociedad pide de ellas-Dijo la anciana tranquilamente -Tan diferentes a nosotros..los Han creen fervientemente que una mujer jamás será digna de nada simplemente por su condición femenina-Explico Yakiu.
-Mulan llego aquí ya con esa creencia inculcada en ella, más nosotros logramos abrirle los ojos a nuestro estilo de vida, por lo que en sus últimos años fue criada bajo la doctrina Huno que le dio libertades que como niña jamás hubiera tenido dentro del Imperio Han-Continuo Yakiu mirando a su nieto directamente a los ojos.
-Tan radical que fue para ella adaptarse a este lugar y cambiar su forma de vida para que tu vinieras y le echarás en cara todo lo que se suponía había dejado atrás. Se que no fue lo que tenías en mente cuando hablaste con ella pero sin duda la hiciste sentir tan insignificante como cuando vivió entre los Han-Explico la anciana pacientemente. Battar se quedo helado ante esto.
Cerró los ojos respirando profundamente y sin prisa, asegurándose de llenar completamente sus pulmones mientras tensaba el arco llevando la afilada flecha hacia atrás estirándola hasta su mejilla, antes de abrir los ojos y fijar su objetivo a la distancia tal cual como le habían enseñado desde que vivía ahí. Apunto durante tres segundos y soltó la flecha disparándola a través del campo, casi escuchando como cortaba el aire antes de que esta se clavase con fuerza incrustándose justo en la esquina del blanco de tiro a varios metros de distancia. Soltó el aire que había estado conteniendo todo este tiempo, el cual pudo verse frente a ella debido al frío que reinaba, mientras una pequeña sonrisa adornaba sus labios.
Observo satisfecha el resultado de su tiro para después proceder a tomar otra flecha de la bolsa que traía en la espalda, la cual ya estaba casi vacía ya que las flechas que estaban ahí ahora se encontraban clavadas en los blancos de tiro circundantes y otras cuantas más en el suelo. Sujeto con firmeza el arco y posiciono la flecha en su lugar con la intención de repetir el éxito de su lanzamiento anterior, los músculos de sus brazos ya comenzaban a dolerle pero deseaba continuar un poco más, al menos hasta que se le acabaran las flechas. No era tan buena arquera como Tudu pero no podía negar que tenía una habilidad considerable, si es que tomaba en cuenta que no solía practicar mucho con el arco.
Ya que le era un poco complicado disparar esa clase de arcos, los cuales requerían de bastante fuerza física y energía para ser utilizados, sin embargo al menos tenía la suficiente energía como para atinarle al blanco aunque no fuera en el centro. Esa actividad le permitía relajarse y olvidar aunque sea momentaneamente lo que había ocurrido el día de ayer con Battar. Alzo la cabeza y a juzgar por el cielo era pasado el medio día, ya que el sol estaba poco más allá de su punto más alto. Llevaba mucho tiempo fuera, quizás ya era momento de regresar a casa y enfrentar a lo que le había huido desde la mañana. Sacudió ligeramente la cabeza apartando el pensamiento, preparándose para lanzar la siguiente flecha.
-Mulan-Dijo una voz grave que inevitablemente la desconcentro y disparo la flecha antes de tiempo, la cual termino internándose entre las copas de los árboles en la distancia. Suspiro superficialmente antes de voltearse y encarar la alta figura parada a pocos metros detrás de ella.
-Hola Battar...-Saludo la pelinegra con la mirada puesta en el piso.
Battar no pudo evitar pensar que se veía incluso más hermosa que ayer, con su largo cabello ébano colgando libremente sobre su espalda y un sencillo abrigo de invierno que la hacía ver tan tierna como madura. Sin embargo no era capaz de detallar bien su rostro cabizbajo que claramente buscaba huir de su profunda mirada, respiro hondamente inflando su pecho tratando de pensar las palabras correctas. A diferencia de anoche quería estar sereno y tener mucho más tacto al momento de comunicarle todas las cosas que tenía que decirle, no obstante no podía negar que le era difícil decidirse por donde comenzar.
-Tardaste en regresar...comenzaba a preocuparme-Comento tratando de iniciar una conversación. Había tenido la intención de esperar a que ella misma regresara a casa, sin embargo cuando esta no llego para la hora del almuerzo no se había podido contener más y fue a buscarla.
-Se me pasó el tiempo sin darme cuenta-Respondió Mulan evadiendo la mirada de su interlocutor. Battar suspiro.
-Ayer...-Decía él Huno siendo interrumpido rápidamente.
-Olvida lo que pasó ayer-Pidió Mulan, a lo que él alzo las cejas sorprendido ¿De verdad le estaba pidiendo que lo olvidase?
-He tenido el tiempo suficiente para reflexionar y creo que mi reacción talvez fue...algo exagerada-Reconoció Mulan -Además de que hable con Maki hace tiempo y me hizo ver que no fue del todo tu culpa-Comenzó la Han recordando su encuentro anterior con él castaño esa mañana.
- . -
Él hijo de Akira sorprendentemente se había aparecido ante ella en el campo de tiro mientras disparaba las primeras flechas, las cuales habían estado cargadas de bastante enojo y tristeza al principio. Una parte de ella estaba triste pues había sido herida por el único hombre que deseaba tener cerca para siempre...lo amaba tanto...sin embargo otra parte de ella estaba furiosa por la forma en la que la trato y solo quería golpear su atractivo rostro como las flechas lo hacían al impactar el blanco ¡Qué remolino de emociones!
Había veces en las que solo quería gritarle lo mucho que lo amaba y sacarse todo ese peso del pecho...pero luego pensaba ¿Qué tal si Battar la apartaba al enterarse de sus verdaderos sentimientos?...Incluso estaba llegando a considerar seriamente la idea de que quizás lo mejor sería solo olvidar lo que sentía por él y así no se mortificaría como ahora lo hacía, pero hacer aquello era mucho más fácil que hacerlo. El corazón no se mandaba.
Entonces para su sorpresa Maki entablo una larga y profunda conversación con ella, en la cual excusaba el comportamiento de su primo atribuyéndolo simplemente como consecuencia del alcohol de aquella noche. Al principio le consto compartir ese punto de vista pero conforme fue avanzando su platica comprendió a que quería llegar Maki y su enojo disminuyo notablemente así como la tristeza. No podía a culpar a Battar por lo que sucedió, al menos no del todo.
-Muchas gracias Maki...creo que en cerio me ayudo hablar contigo-Dijo Mulan más tranquila que al principio, mientras este sonreía.
-No hay de que. Espero que podamos conversar así en otro momento-Aseguro mientras se levantaba del suelo -Battar es un hombre con mucha suerte-Admitió Maki.
-¿Eh?-Ella lo miro con algo de sorpresa.
Este no dijo nada más, le sonrió de medio lado y simplemente se agacho hacia ella antes de que en un acto de galantería presionara un sonoro beso contra su suave mejilla, entonces se reincorporo por completo abandonando tranquilamente del campo de tiro para permitirle continuar practicando, dejándola sola, sorprendida y con varias cosas en las que pensar.
- . -
-Aunque no digo que no siga molesta-Admitió Mulan con el ceño levemente fruncido -Pero reconozco que estabas borracho y no eras totalmente consciente de lo que hacías...así que te perdono y para mi es asunto olvidado-Aseguro la pelinegra de forma madura, y esto solo lo hizo sentirse peor.
-No importa si lo dices, no puedo simplemente olvidarlo-Dijo Battar para sorpresa de ella -Lamento lo que dije anoche...No es por que crea que eres alguna clase de objeto o que seas de mi propiedad por que no es así, sino todo lo opuesto-Dijo él azabache.
-Battar, ya déjalo-Pidió Mulan restándole importancia, no estaba de humor y no quería comenzar otra discusión. Él Huno cerró los ojos respirando profundamente, preparándose para lo que estaba a punto de decir -No le des más vueltas al asunto y regresemos a casa. Ya estoy comenzando a tener hambre-Dijo la pelinegra queriendo cerrar el tema.
-Te amo-Espeto Battar sorpresivamente y el carmín estallo en el rostro de ella.
Ninguno de los dos daba crédito a las palabras que habían abandonado de forma imprevista los labios del mayor. Por una pequeña parte él aun no podía creer que finalmente hubiera reunido el suficiente coraje como para confesarle lo que sentía, lo cual había sido su mayor secreto durante años, y ella por otra parte consideraba seriamente la posibilidad de que por alguna razón hubiera oído mal y no hubiera sido eso lo que le había dicho Battar, sin embargo al ver la desbordante sinceridad que brillaba tímidamente en aquellos ojos ámbar supo que ese no era él caso. Él bajo la cabeza y apretó los puños tomándose un breve momento antes de continuar.
-Te quiero desde hace mucho tiempo...pero jamás te lo había dicho por que soy dolorosamente consciente de que no sientes lo mismo que yo-Dijo él azabache.
Y ella enmudeció, lo único que pudo hacer fue contemplarlo con los ojos bien abiertos junto a las mejillas encendidas mientras escuchaba todo lo que decía con aires de incredulidad...¿Qué no sentía lo mismo? ¿Como siguiera pensaba eso? Siempre había creído fervientemente que había sido demasiado obvia acerca de sus sentimientos hacia él, a tal punto en que quizás, este ya sospechaba sobre sus sentimientos hacia él pero al parecer no había sido así. No pudo evitar llevarse una mano al pecho mientras una mirada triste inundaba su rostro, ella había pensado exactamente lo mismo que él y lamentaba que ambos hubieran sufrido cuando su amor si era correspondido.
Battar respiró hondo armándose de valor para terminar de confesarse, pero no era una tarea tan fácil...la amaba tanto y aun así no sabía de que manera expresarlo...¿Por qué no hablaba claro y le confesaba todo lo que guardaba en su interior?...¿Desde cuándo se había sentido así por ella?...¿Por qué no pudo ignorar a Mulan cuando la encontró siendo atacada por Aki a pesar de que odiaba a los Han? ¿A caso era eso lo que algunos llamaban destino?...Estaba enamorado de Mulan pero su reservada personalidad le impedía ser más elocuente...Su gente no solía ser tan expresiva cuando se trataba de sentimientos, pero ella lo había cambiado y ahora estaba haciendo cosas que jamás pensó que haría.
-Desde que te conocí...siempre fuiste tan diferente a todo lo que conocía y tan similar a la vez...-Murmuro Battar dejando que su mente vagara -La primera vez que te vi solamente eras una pequeña niña delgada y cubierta de lodo...pero tus ojos...había algo especial en ellos...no sabría decir que pero lo que sea que fuera me hizo consciente de que había mucha más fuerza y determinación en ti de la que verdaderamente aparentabas...-
-Pasaron los días y me sorprendías cada vez más...parecías tan frágil y aun así no permitías que nada ni nadie abusara de ti demostrando todo menos debilidad...te defendiste de Aki...trabajaste como nosotros e incluso me trajiste a cuestas luego del incidente del oso-Murmuro Battar pasando una mano inconscientemente sobre el brazo que aun portaba las cicatrices como evidencia de lo sucedido.
-Battar..-Mulan sintió un nudo en la garganta. Sabía que él no era un hombre de muchas palabras pero sí que se estaba esforzando.
-A penas creí cuando me dijeron que habías sido tu quién me había traído de regreso, no pensaba que tuvieras tantas fuerza como para hacerlo y como con todos...demostraste que estaba equivocado...Ni mencionar cuando le gritaste a mi Padre en la cara y te saliste con la tuya-Dijo curvando sus labios hacia arriba en una pequeña sonrisa ante el recuerdo, que luego se torno melancólica.
-Siempre estabas al pendiente de mi...me cuidabas y tratabas con una dedicación que ni siquiera mi propia Madre me dio-Murmuro él Huno bajamente pero lo suficientemente alto como para ser escuchado -Fue quizás...después de la primera vez partí junto a mi Padre siendo oficialmente un Guerrero cuando me di cuenta que eras la chica más hermosa de todas y antes de que me diera cuenta te habías convertido en mi más grande prioridad...-Dijo él Huno suavemente.
-Y siempre después de tantos viajes yo solo quería regresar de donde estuviera para verte. Ver a la única que se había logrado instalar en mi corazón incluso antes de que yo mismo fuera consciente de ello-Confeso Battar -Estos días han sido muy duros...tantos hombres reclamando tu atención e incluso Maki me pidió permiso para cortejarte-Espeto apretando ligeramente los puños.
-Me llene de tanta ira y frustración que termine explotando...incapaz de comunicarte todo lo que sentía...guarde silencio tanto tiempo...pero ahora ya no más. Talvez no te guste pero te amo, fue algo que no puede evitar...Se que puedo ser un buen hombre para ti pero sino estas de acuerdo...solo dame una respuesta y yo la aceptare-Afirmo Battar encogiéndose de hombros, resignado.
Luego de aquella confesión el silencio se extendió entre ellos. Él de verdad deseaba tanto poder casarse con Mulan...convertirse en su esposo...que ella fuese su mujer y la madre de sus futuros hijos... que ella lo dejase amarla tanto como se creía capaz de poder hacerlo...sin embargo no sería más egoísta...aceptaría lo que sea que ella decidiera. Respetaría su decisión, ya que lo peor que verla al lado de otro hombre sin duda sería verla sufrir o siendo infeliz a su lado. Suspiro pesadamente antes de armarse de valor y subir la cabeza queriendo verla a la cara cuando le diera su respuesta.
Pero al hacerlo se topo con el delicado rostro de Mulan bañado por las cristalinas lágrimas que ahora recorrían sus mejillas. Se quedo completamente paralizado anclado en su lugar ante la inesperado reacción abriendo los ojos con sorpresa y desconcierto, su intención había sido sincerarse con ella no hacerla llorar. Para ella cada palabra pronunciada por él amor de su vida la había estremecido hasta lo más profundo y no había podido controlar las lágrimas, sin perder tiempo se fue acercando hasta él acortando la distancia que los separaba sin romper el contacto visual hasta quedar a escasos centímetros de distancia, tomo su mano y se la llevó a la mejilla mientras le dedicaba una sonrisa.
-Lo siento-Se disculpo Battar sin saber que más decir, repitiéndolo una y otra vez mientras su mano comenzaba a acariciarle la mejilla delicadamente con el pulgar, ella simplemente negó con la cabeza como si las disculpas ya fueran suficientes.
-Es que...nunca imaginé que tú sintieras lo mismo que yo. Nos llevamos cinco años de diferencia. Tú eres un hombre y yo una niña a tu lado, pensaba que me veías como a una hermanita-Dijo Mulan y toco nuevamente su rostro mientras Battar se quedo paralizado ante lo que escucho.
-Hace mucho tiempo yo también comencé a verte de otra manera...ya no solo como él chico que me cuidaba, él que me rescataba o él que me salvo la vida...Tú eras él que siempre estuvo a mi lado cuando más lo necesitaba, él que siempre acudía de inmediato para apoyarme y consolarme-Dijo Mulan bajando la cabeza.
-Entonces aparecieron los sentimientos y nació el amor...-Ella apartó aquella mano más grande que la suya de su mejilla y la dirigió a su corazón -Te amo Battar, te he amado desde que puedo comprender qué es amar y no sé como ni cuándo pasó exactamente, solo sé que cuando lo supe ya no pude dejar de amarte y eso me asustaba...pensaba que jamás me corresponderías-Confeso la pelinegra.
Entonces la Han se armó de valor y vio directo a los ojos profundamente dorados que tanto amaba, los bellos pómulos, la fuerte mandíbula bien dibujada que le sonreía de vuelta. Battar lentamente envolvió sus fuertes brazos alrededor de ella aferrándola a él con fuerza, a lo que Mulan se tomo un segundo antes de corresponder el gesto gustosamente refugiándose en su amplio pecho. Él Huno la acercó aun más a su cuerpo acariciándole suavemente la espalda con una mano enredando sus dedos en el largo cabello oscuro, mientras la otra mano se mantenía firme alrededor de su cintura, ocultando el rostro en su delicado cuello disfrutando de la fragancia que emanaba. Battar se tomo un momento antes de separarse de ella y besar con una ternura infinita su frente.
-Te amo tanto que incluso a mí mismo me cuesta comprenderlo...-Murmuro él azabache acunando uno de sus mejillas entre la palma de su mano -Pero no lo cambiaría por nada-Aseguro Battar mirándola intensamente.
-Siento no haber dicho nada antes-Se disculpo Mulan a lo que él negó.
-No, yo también oculte lo que sentía-Recordó Battar lamentando ese hecho.
-Bueno...al menos ya lo sabemos-Murmuro Mulan posando ambas manos en el rostro de él.
Battar no dijo nada simplemente la dejo hacer mientras ella acercaba su rostro al suyo y antes de lo esperado los rosados labios de Mulan estaban besando los suyos en un beso pequeño y tímido, él Huno se quedo paralizado por unos instantes con su mente totalmente en blanco. Ella por su parte sentía a cientos de mariposas revoloteando por su estomago a la par que sus mejillas ardían en un fuerte sonrojo, sintiendo su rostro tan caliente que prácticamente ya no percibía el frío que hacía a su alrededor. Battar instintivamente la rodeo por la cintura sujetándola con firmeza, correspondiendo el beso.
Poco a poco se dejaron llevar por el mar de nuevas sensaciones y aumentaron la intensidad de la caricia que solo fue interrumpida por la falta de oxígeno. Tras aquel primer beso ambos se miraron muy sonrojados y con las respiraciones agitadas, los brazos de Mulan se colocaron en el cuello de Battar y ella volvió a besarlo nuevamente pero fue él quién empujo cuidadosamente hacia adelante obligándola a retroceder hasta que los dos terminaron sobre el suelo a lo que ella dejo escapar un gemido de sorpresa, rompiendo el beso cuando él estuvo posicionado sobre su cuerpo. Se miraron durante un largo momento antes volver a besarse.
Mulan llevo las manos al rostro del mayor acercándolo aun más mientras él apoyaba ambos brazos a cada lado de su cabeza sosteniendo su peso corporal para no aplastarla sintiendo sus finos dedos acariciando suavemente su nuca. Mulan creyó que se desmayaría en ese mismo momento ¿Cuántas veces había soñado con un beso suyo? ¿Cuántas veces había soñado que él la amaba como ella a él? Y ahora estaba ocurriendo. Battar la besó otra vez tiernamente, podía sentir su amor recorrer su delicado cuerpo, podía sentir su piel despertar a las sensaciones que él comenzaba a provocarle.
-¡Woau! ¡Así se hace!-Escucharon un grito demasiado familiar.
Y al separarse pudieron observar como a menos de cien metros de distancia del campo de arquería se encontraba todo el grupo de amigos de Battar observando la íntima escena con sonrisas de suficiencia plasmadas en los rostros por parte de Tudu y Mogaku, mientras que Naku y Baku ovacionaban con demasiado ánimo, dejando a Nakudu como él único integrante de la pandilla que se limitaba a encogerse de hombros, como si de alguna manera le aliviara ver que finalmente ocurriera aquella situación. Los cuatro ya comenzaban a pensar que su amigo jamás se atrevería a dar el primer paso y por lo que habían visto Mulan si le correspondía.
Battar cerró un ojo gruñendo por lo bajo sintiendo su cabeza martillear nuevamente ante la chillona voz del par de hermanos, recordando su molesta resaca de pronto, ignorando el pequeño color carmín que pintaba sus bronceadas mejillas ante le ligera vergüenza que experimentaba. Por su parte Mulan simplemente sonrío limitándose a saludar al grupo desde su posición dejando escapar algunas risas, divertida ante la situación que la tenía tiernamente sonrojada. Battar parecía malhumorado por la indeseada interrupción pero sonrío internamente sin poder negar lo orgulloso que estaba, incluso si su confesión no había sido tan íntima como lo hubiera deseado ¿Como no estarlo?...Amaba a Mulan y ella lo amaba a él, no podía estar más feliz.
- . - . - . - . - . - . -. - . - . -. - . -. - . - . -. - . - . -. - . - . -. - . - .- . - . - . - .- . -
Para mis lectores:
.
.
.
Ginny miau: No miento cuando digo que tomo en cuenta las observaciones y recomendaciones, al fin y al cabo es para mejorar y que las historias sean más del agrado del lector. Battar sin duda no se espero aquel golpe, pero es cierto que se lo merecía XD, ninguna mujer debe ser tratada o referenciada como un objeto, aunque claro que nuestro Huno lo dijo con total inocencia, Mulan se ha adaptado tan bien que ha este a olvidado lo diferente que son sus culturas.
Muchas gracias por comprender la irregularidad de mis publicaciones, lo aprecio mucho XD.
Abril Elena: ¡Jajaja! Tú comentario ha sido uno de los más graciosos que he leído XD y tiene mucha verdad. Personalmente creo que ahí ocasiones en las personas nos enamoramos y nos volvemos ciegos ante la evidencia de que ese sentimiento es correspondido ¡Aunque todo el mundo lo noto antes que uno!. Muchas gracias Elena por comentar, espero leer más de tus Reviews pronto.
SoraLee12: Mulan es muy dulce y todo ¡Pero nadie le falta el respeto! No Battar Jaja :D...Agradezco mucho tu opinión y me alegra saber que esta historia sea de tu agrado y que estés al pendiente de ella. Y quiero que sepas que hago mi mejor esfuerzo por evitar comerme las palabras pero muchas veces se me pasan XD, trataré de estar más al pendiente a partir de ahora, valoro esta clase de observaciones de verdad.
.
.
.
¿Te gusto?
¿Observaciones?
¿Recomendaciones?
¡Conste! No todos me han respondido
¿Quieres lemon en un capítulo futuro?
¡No olvides dejar tu opinión XD!
