Capítulo dedicado a SoraLee12

Muchas gracias por el apoyo incondicional que le has dado a mi historia XD y tus palabras de aliento que han sido las responsables de que yo hoy continué con este capítulo.

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Un grueso abrigo de color oscuro fue colocado sobre sus hombros descubiertos, con una expresión completamente serena deslizo los brazos por el interior de las largas mangas procediendo a acomodar su nuevo atuendo. No pudo evitar dejar caer la mirada sobre el montículo que formaba la armadura olvidada en una esquina de la tienda, pasando los dedos sobre la cálidas fibras de la tela que ahora vestía de un modo casi dubitativo hasta que la callosa mano acariciando su corta cabellera azabache disperso cualquier clase de vacilación, y aun pese a toda la incertidumbre Mulán le dirigió una sonrisa tranquilizadora a su marido buscándole brindar algo de tranquilidad a lo que Battar respondió con un gesto igual imitando su sonrisa, acercándola hacia él para depositar un casto beso en su frente en una muestra de puro afecto mientras esta se aferraba a sus ropas más grandes.

Afuera el doloroso escozor del cruel frío contra la piel descubierta hizo fruncir el ceño al hombre incluso sumido en aquella profundo inconsciencia, removiéndose incómodamente a la par que la espesa negrura a su alrededor era reemplazada lentamente por un puro lienzo blanco. Abrió los ojos a lo que sus pupilas dilatadas lo único que pudieron admirar fueron grandes borrones indistinguibles, no obstante cuando hizo ademan de levantarse fue cuando noto las apretadas cuerdas alrededor de sus muñecas doblándole los brazos es un ángulo casi doloroso, tiro de las sogas más fue en vano pues aquel animal al que estaba sujeto parecía completamente inamovible, observo con despreció al caballo encontrándolo tan desagradable como los jinetes que lo montaban.

Volvió la vista al frente notando a sus hombres a sus costados aprisionados de la misma manera, muchos de ellos aun presas de la inconsciencia mientras que algunos pocos ya se encontraban en sus cuatro sentidos. Chang respiro profundamente cerrando los ojos en un intento de mantener la calma mientras se infundía valor para enfrentar su destino, sin importar que su sentencia de muerte estuviera firmada no les daría el lujo a esas bestias de verlo doblegarse ante el miedo, estaba decidido a perecer con dignidad y la frente en alto como cualquier Han...honorablemente. Sintió su cabeza palpitar en el punto justo en el que Ping lo había golpeado y con tristeza se pregunto que ocasiono la traición de un soldado tan intachable como él joven Fa.

No obstante su breve meditación fue interrumpida por los constantes lloriqueos de Chifu, él asistente del Emperador se notaba aterrado, con el rostro bañado en incontables lágrimas temblando en un pequeño rincón atado como el resto. Una diminuta sonrisa sin gracia apareció en sus labios, incluso con todo su estatus y autoridad que tanto le gustaba presumir entre las filas al final del día era reducido a un simple plebeyo asustado ante la noticia de la muerte anunciada. Chang suspiro pesadamente que quizás lo que más lamentaba era haber fracasado como soldado, como hombre, no solo le había fallado a su Emperador y a toda China sino también a la memoria de su Padre, ya no había esperanzas...los Hunos habían ganado de antemano...lo único que quedaría de ellos serían las cenizas de lo que alguna vez fue una prospera dinastía.

Apretó los puños con impotencia con los ojos clavados en la nieve frente a él, cuando inesperadamente un macizo cuerpo proyecto una gigantesca sombra sobre su persona a la vez que un par de desgastadas botas aparecieron en su línea de visión. Inmediatamente alzo la cabeza topándose con la escalofriante mirada de Shan-Yu, él Líder Huno le dirigió una mirada de suficiencia enmarcada por una afilada sonrisa de perlas blancas, Chang lo observo con todo el despreció que pudo concentrar en ese momento sin reparar en la pequeña figura femenina que se encontraba junto al bárbaro. Él Li ignoro completamente a aquella insignificante mujer, que seguramente debía formar parte de las filas enemigas, concentrándose únicamente en el precursor de toda aquella masacre.

-Chang-Nombro una voz demasiado conocida y él Han no pudo evitar volver la vista. Con sorpresa tiñendo su rostro palideció completamente.

-¿Ping?-Pronunció incrédulo reconociendo los rasgos de su subordinado en la mujer junto a él, entonces se quebró bajo el peso del engaño y la traición -¿Por qué..? ¿Por qué lo hiciste?-Cuestiono Chang con tristeza y desilusión.

-No era mi intención llegar a tanto-Respondió Mulán honestamente, manteniendo la mirada firme en la de su antiguo superior. Mientras que Battar por su parte se mantenía al margen de la conversación, aparentando indiferencia parado a un costado de brazos cruzados, mientras escuchaba toda la conversación con atención.

-Suplantaste a un soldado y le diste la espalda a tu propio pueblo, la más alta de las traiciones-Señalo Chang decepcionado que las palabras de ella sonaran tan sinceras, era algo inconcebible.

-Era la única forma que tenía de salvar la vida de mi Padre-Explico la pelinegra y Chang se estremeció ante esto -Él no hubiera sobrevivido si volvía a combatir. Quería honrarlo sirviendo al Emperador, sin embargo cuando finalmente llego el momento y nos enfrentamos a los Hunos... simplemente no pude permitir que asesinarás a mi esposo-Dijo Mulán seriamente.

-¿Esposo..?-Murmuro él Han conmocionado, volviendo la mirada hacia el lugar donde el Huno permanecía antes de regresarla hacia la mujer frente a él.

-Es una larga historia, espero algún día poder contársela Capitán Li-Aseguro Mulán con una sonrisa melancólica, antes de pasar la mirada sobre todo su escuadrón especialmente en los rostros durmientes de Chien Po, Ling y Yao sus preciados amigos -No se preocupe, todos están a salvo-Aseguro la Han.

-Es difícil creer en las palabras de un traidor-Espeto Chang seriamente, sin dignarse a seguir viéndola, clavando la mirada en el suelo. Sin importar que pudiera identificarse con ella o que una parte de él siguiera confiando ciegamente en Ping, la ideología de como debía pensar un Han seguía muy presente en su ser. Era una mujer por lo tanto nada de lo que dijera o hiciera valía.

-Comprendo-Asintió Mulán con pesar, sintiendo un atisbo de tristeza pero esperando aquella acusación. No podía esperar que ellos comprendieran que lo que había hecho no se trataba de una traición motivada por un hecho personal, sino que en ultima instancia representaba un intento desesperado de conseguir el bien común. Ambas partes ansiaban y necesitaban la paz.

-Prometo que esta guerra terminara pronto-Dijo la pelinegra con la cabeza en alto, antes de girarse y volver sobre sus pasos. Sin embargo mientras la escuchaba alejarse Chang no pudo evitar removerse en su lugar luchando consigo mismo ante las palabras que querían salir de su boca, apretando los puños en un intento infructuoso.

-¡Oye!-Llamo captando la atención de la Han quien volvió la cabeza hacia él Capitán, quien seguía con la vista sobre la nieve -...¿Cual es tu nombre?-Finalmente pregunto, una sonrisa sincera apareció en el rostro de la pelinegra. No parecía ser una pregunta de gran importancia, pero que se le diera importancia a su nombre simbolizaba que era reconocida como un individuo y eso decía mucho en una cultura como la suya.

-Mulán...Mulán Yu Khan de la familia Fa-Respondió ella con orgullo antes de abandonar el lugar, sintiéndose esperanzada ante la idea de que si un hombre como Chang podía dar ese paso, aunque pareciera insignificante, China también podría. Ahora había mucho por hacer.

Los ojos ámbar de Battar siguieron con cautela a su esposa mientras esta se alejaba parpadeando confundido cuando un borrón rojo pareció seguirla por detrás, sacudió la cabeza tachándolo como imaginaciones mientras observaba como sus amigos de la infancia y ahora subordinados permanecían cerca de Mulán alertas ante cualquier cosa que pudiera pasar, a lo que se permitió relajarse mientras concentraba su atención en el derrotado Capitán Han. Se acerco a él a paso lento dejando las huellas de sus pesadas botas sobre lla nieve, procediendo a agacharse frente al soldado quien seguía con la cabeza baja y con la mirada aparentemente perdida. Battar sonrió con burla mientras dejaba escapar una risa baja.

-Capitán Li...-Murmuro Shan-Yu rascando su propia mejilla, en una expresión corporal relajada -Igual que él Comandante Li-Señalo él Huno y la forma en que lo dijo hizo parecer que se estaba mofando. Chang apretó la mandíbula ante esto, no sabía que quería decir con eso pero no permitiría que este se burlara, así que con enojo se atrevió a dirigirle una mirada desafiante al Jefe tribal.

-No sabes nada de mi Padre-Espeto con veneno él soldado, encarando a su enemigo. Entonces Chang torció el rostro cuando Battar sujeto bruscamente sus cabellos, obligándolo a alzar la cabeza de forma incomoda a la par que sentía que en cualquier momento su cuero cabelludo cedería ante el brutal tirón.

-¿Oh de verdad?-Dijo Shan-Yu sonriendo con diversión, pero antes de que Chang pudiera responder a esto el agarre del moreno se afianzo tirando aun más, callando al contrario con su repentina acción -¿Te digo algo?-Cuestiono él Huno viendo como los rasgos del Li se tensaban mientras aguantaba el dolor, sintiendo que su cabeza comenzaba a sangrar un poco.

-Tienes exactamente la misma apariencia que tenía él Comandante la primera vez que lo vi, aunque en ese entonces este tenía un rostro más maduro. Incluso después de todos los años que transcurrieron jamás olvide esa cara-Contó Battar de forma tranquila, como si se tratara de una vieja anécdota. Chang lo miro con extrañeza hasta que se vio obligado a cerrar los ojos cuando este apretó bruscamente su agarre, sacándole un quejido.

-Si, incluso luego de tanto tiempo jamás olvide el despreciable rostro del hombre que aparto a mi esposa de mi lado-Espeto Battar con acidez -No sabes lo satisfecho que me sentí cuando nos topamos nuevamente en el paso Tong Shao y finalmente pude desquitarme por lo que hizo-Dijo él Huno sonriendo, Chang abrió los ojos horrorizado -Él muy iluso creyó que su pobre ejército podría contra nosotros, sin duda era un hombre tan patético como su hijo. ¿Quieres que te diga la manera en que lloro? ¿Como suplico por su vida en sus últimos momentos?-Se burlo.

Los ojos de Chang se llenaron de lágrimas amargas mientras su cuerpo temblaba violentamente, mirando al Huno frente a él con odio puro pero antes de que tuviese tiempo para descargarse y maldecir el nombre del contrario Shan-Yu estampo su cabeza contra la suya, golpeando su frente con tanta fuerza que lo tiro al suelo bruscamente dejándolo al borde de la inconsciencia. Él Han sintió un dolor palpitante punzar horriblemente luego del poderoso golpe, percibiendo el frió helado de la nieve dar contra su mejilla mientras todo a su alrededor se volvía confuso observando la imponente figura erguida del Huno observarlo con desprecio a sus pies.

-No sé como alguien como Mulán pudo venir del mismo lugar que ustedes-Espeto Battar mirándolo con la mirada oscurecida -Conozco muy bien como piensa tu sociedad, se que consideran a las mujeres como algo inferior pero quiero aclararte algo...Mulán también es una mujer y eso jamás ha sido un impedimento para lograr todo lo que se propone-Dijo él Huno.

Y a la adolorida mente de Chang acudieron cada una de las veces en las que durante el entrenamiento Ping lo sorprendió con su fuerza y astucia, superando las pruebas de forma única y eficiente tan diferente al resto de sus tropas. Incluso cuando al inicio parecía que no servía como soldado y no era nada más que una deshonra entre sus filas, al final termino resaltando por encima del resto de sus compañeros...¿Acaso...en cerio estaba bien que solo por ser una mujer todo eso ya no valiera nada? Hombre...Mujer...Mulán...Ping...sin importar como se llamase o que etiqueta se le colocase seguía siendo exactamente la misma persona. El fruto de todo el arduo trabajo, el sudor y los logros obtenidos aun eran de ella.

-Será mejor que seas agradecido, por que sino fuera por ella tú y todos los demás ya estarían muertos-Demando Battar. Chang a penas escucho las ultimas palabras del Huno mientras comenzaba a caer en la inconsciencia nuevamente.

-Mulán...-Susurro en un suspiro antes de finalmente desmayarse. Con dudas, cavilaciones y antiguas doctrinas chocando entre si en su mente no estaba seguro de nada en este momento, pero si había algo que Chang no podía negar era que le debían la vida a Mulán...él se la debía...a ella, la única mujer que había habido entre las filas Imperiales.

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Para mis lectores

Lamento mucho la tardanza, no es que haya olvidado la historia o que no vaya a continuarla. Mientras haya gente leyéndola la terminaré, sin embargo estoy en la universidad estudiando medicina y estoy ocupada por lo que me tardare un poco más en actualizar XD

Los comentarios y preguntas me animan e inspirar a seguir escribiendo

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