¿Menma eres tu?

Tsunade se sentía realmente satizfecha con que la alianza fuera tan bien recibida por Suna, sus ninjas habian regresado a algunos días y se sentía muy orgullosa de ellos en especial de Sasuke que parecía estar en mejores términos con su reciente compañero. Pero lamentablemente no todo puede ser color de rosas, aunque ya Sunagakure no representaba un peligro real, había otro que si lo era.

Los misteriosos ataques de aquel ninja esmascarados no cesaban, hiva de pueblo en pueblo atacando dejando solo destrucción y muerte a su paso. Al principio no sabían que quería pero comenzaba a sospechar que estaba detrás de los Jinchurikis, ya que eran las únicas desapariciones registradas de las aldeas que habia atacado.

Konoha estaba en alerta máxima, después de que aquel ninja logrará derrotar sin esfuerzo a los 12 de Konoha, ahora sin duda estaba en el libro Bingo siendo un criminal rango S. Porque puede que ya no albergaran al Jinchuriki del nueve colas pero eso no quería decir que el enmascarado no vendría buscando información sobre el, como había sido el caso de algunas de las villas atacadas.

Cuando la Hokage estaba en su oficina revisando y llenando reportes de misiones recientes fué llamada por algunos de sus ninjas a ver algo de suma importancia frente a la aldea. Algo extrañada al principio decidio ir a ver de que se trataba. Y cuando estuvo en el lugar quedo impactada con lo que vío.

-Esto es…-Tsunade veía sorprendida lo que ante sus ojos acontecía. A las afueras de su aldea, había una enorme cantidad de sus ninjas tirados en el suelo, derrotados y heridos, pero no muertos. Estaban siendo atendidos por algunos ninjas médicos, sin embargo el proceso era lento. No podía creerlo ¿Quién habría sido capaz de hacer algo como eso, y por qué?

-Tsunade-sama… ¿Qué ha pasado aquí?-Interrogó Shizune sorprendida.

-No lo sé, pero tengo que averiguarlo, no permitiré que las cosas se queden así, eso lo juro- Respondió apretando los puños, sentía impotencia pues ella era la responsable de proteger a su gente y no se podía perdonar que hubiera pasado algo así.

-Tsunade-sama, hay un ninja que está consciente y quiere hablar con usted-Le informó un Anbu. La rubia asintió con la cabeza y siguió a aquel Anbu. Llegaron al interior de una improvisada tienda que hacía de hospital, notando al ninja recostado en una camilla.

-Hokage-sama… yo… tengo que decirle algo…-Hablaba débilmente el muchacho de cabello negro -Ese ninja que nos ataco… lo que buscaba era… un pergamino secreto…-Informo.

Los ojos de Tsunade se abrieron levemente sorprendidos ¿Pergamino secreto? ¿Sería acaso el que fué a buscar Jiraiya? Y si era así, tal vez estaba en peligro, sobre todo si eran tomado por sorpresa.

-¿Y hacia donde se fué?-Interrogó Tsunade, tenía que confirmar sus sospechas.

-Creo que…uso un jutsu de manipulación de mentes, porque después de hacer unos sellos dijo que ya sabía el camino, que…volvería a ver a un hombre al que se refirío como ''El viejo de los sapos''…-Dijo el ninja.

-Maldita sea…-Tsunade se alejó del ninja, estaba preocupada por Jiraiya, tenía que advertirle de alguna manera, no podía permitir que lo atacarán y que se quedasen con el pergamino secreto. Estaba pensando en qué hacer, cuando sintió una mano tocar su hombro. Volteo mirando a Sakura.

-Tsunade-sensei, si me deja yo puedo ir donde Jiraiya-sama, así le puedo advertir del peligro y evitarlo- Sugirió Sakura, sin embargo a la rubia no le pareció una buena idea, demostrándolo con su ceño fruncido.

-No lo sé… si a ti te pasará algo yo… no lo creo Sakura-Negó inmediatamente Tsunade, pues no soportaría que a ella le sucediera alguna cosa, si hiba sola podría correr demasiado peligro.

-Soy una Kunoichi fuerte, déjeme intentarlo, confíe en mí-Pidio la Haruno seriamente.

-¿Estás segura?-Cuestionó Tsunade cambiando su expresión de enojo a una de preocupación, pero la mirada llena de determinación de Sakura logró convencerla.

-Por supuesto que sí, soy su alumna. Soy alumna de la Quinta Hokage-Dijo Sakura firmemente.

-De acuerdo, ve ahora mismo, pero prepárate muy bien-Le ordeno la rubia a lo que Sakura asintío -Cuídate mucho-Pidio la Hokage.

-Estaré bien-Prometio la pelirosa.

Sakura acababa de salir de su aldea, corría lo más rápido que podía, porque debía darse prisa y llegar a tiempo. Una de las grandes ventajas de haber sido entrenada por la Hokage era que había adquirido una velocidad impresionante, muy pocos ninjas le podían seguir el paso, todo eso gracias a los entrenamientos huyendo de la mortal fuerza de su sensei.

-Tengo que darme prisa, no puedo estar perdiendo el tiempo-Se dijo aumentando la velocidad, pues aún estaba lejos de cansarse.

Justo en ese momento Jiraiya sintio una presencia, alguién estaba acercándose rapidamente. Saco un kunai, poniéndose en posición de batalla. Estaba seguro de que se trataba de algún enemigo. El peliblanco estaba dispuesto a atacar apenas se dejara ver, sin embargo se sorprendio al darse cuenta de que no se trataba de ningún enemigo, sino más bien de alguien muy diferente.

-Jiraiya-sama… qué bueno que...lo he alcanzado…-Decía jadeando la Haruna.

-¿Sakura..?-Pronuncio Jiraiya bajando el kunai al ver a la joven alumna de Tsunade. Sakura había logrado alcanzar al sannin en tiempo record, todo debido a que tenía que advertirle del peligro que corría.

-Tengo… algo muy importante que decirle…-La pelirosa se veía muy cansada, había corrido demasiado para llegar a tiempo y se sentía feliz al darse cuenta de que aún no pasaba nada, pero justo cuando iba a continuar hablando, se dieron cuenta de que una lluvia de kunais les caía encima.

Los ninjas esquivaron todo con gran rapidez, no podían permitirse ser alcanzados por esos filos metálicos, sin embargo con lo cansada que estaba Sakura uno de ellos logró rosarle en el brazo derecho.

-Son enemigos-Dijo Jiraiya observando el bosque donde se encontraba escondidos detrás de algunos árboles. Fruncio el ceño al notar solo un chakra, y por la naturaleza de su chakra parecía bastante fuerte. La presencia de ese ninja era demasiado abrumadora que no hacía más que contaminar el aire, tan aterradora que lo hacía temblar.

-Esto trataba de advertirle, ninjas de la aldea fué atacada por unos ninjas que buscaban el pergamino que usted fué a buscar, el es muy fuerte-Conto Sakura cuando nueve bestias enmascaradas salieron de entre los árboles y se abalanzaron hacia ellos.

Sakura salto esquivando un gran tigre blanco para luego propinarle un fuerte golpe mandandolo a chocar contra un árbol. Jiraiya mantenia facilmente a raya a la serpiente y la doncella.

El resto de las bestias hicieron una extraña posición de manos y al instante una gran cantidad de tierra y rocas se levantaron desde el suelo, hacia donde se encontraba Jiraiya. Parecía una ola, que planeaba devorarlo todo a su paso, por lo que ellos debieron saltar y esquivarla rápidamente, pero el paisaje ya había cambiado, la tierra se había llevado muchos árboles, haciendo parecer el lugar como un campo vacío.

El hombre enmascarado hizo acto de presencia sonrriendo detrás de su máscara de forma arrogante. Un aura oscura recorría su cuerpo mientras observa sus alrededores a través de su máscara de zorro. Jiraiya volteo a odservar como se encontraba Sakura. El enmascarado aprovecho la leve distracción para dirigirse con un Rasengan contra Jiraiya. El sannin, tal vez no tan rápido como el enmascara, tenía listo el suyo. Ambos iban a chocar las técnicas hasta que un fuerte golpe tumbó al enmascarado.

-No creas que olvide lo que me hiciste en nuestro ultimo encuentro. Hora de ajustar unas cuentas ¡Shannaro!-Gritó Sakura cuando fue buscó conectar otro golpe sobre el enmascarado que se levanto de inmediato -¡Jiraiya-sama vayace y ponga a salvo el sello!-Pidio Sakura para luego saltar y atacar al enemigo.

El enmascara comenzó a defenderse de los golpes de Sakura que se unieron a los ataque de varios clones suyos. A pesar de estar en desventaja, era habilidoso para esquivar y aniquilar algunos clones de Sakura.

-¿Qué haces aquí?-Dijo el hombre enmascarado.

-¿Qué te hace pensar que eso te incumbe?-Pregunto rudamente Sakura propinandole un fuerte codazo en el pecho haciendolo retroceder.

-No volveré a Konoha, Sakura-Dijo y en un abrir y cerrar de ojos, el hombre enmascarado se colocó frente a ella. A una distancia peligrosa -Así que puedes irte…Esto no te incumbe-

-¿Quién eres tú…?-Preguntó Sakura inquieta a aquel desconocido.

-¿No me reconoces?-Le preguntó, pero ella sólo se quedó quieta, sin saber que decir -¿No me reconoces, Sakura?-

-¡No juegues!-Grito la Haruno completamente desconcertada, hizo varios sellos de manos para luego desaparecer en una nube de petalos, el enmascarado retrocedio buscando con su mirada a la kunoichi cuando de la nada Sakura apareció conectándole un fuerte golpe en su máscara que lo mando volando por los aires.

-Eso es fué por atacar a mis compañeros-Dijo Sakura con el puño cerrado.

Cuando Sakura golpeó al enmascarado, la máscara de este salió por los aires rota en dos pedazos. La Haruno notó eso. En cuanto al resto de las bestias enmascaradas, al caer su creador desaparecieron en una cortina de humo.

-¿Qué sucede? No que eras un gran shinobi-Comento Sakura en un tono irónico. El hombre mantenia el rostro gacho haciendo que sus cabellos negros cubrierán su rostro y por ende su identidad.

-Tu…no sabes-Decía el hombre mientras trataba de levantarse .

Sakura estaba preparada para atacar, pero estaba confundida, se extraño al oír la voz del enmascarado. Era completamente diferente a la que conocía y extrañamente familiar y eso la asusto.

-¡Con quien te estás metiendo!-Respondió molesto estando de frente y mostrándoles su verdadero rostro. Sakura estaba atónita con su ojos completamente abiertos viendo como delante de ella estaba una persona que conocia muy bien.

-Me-Menma-kun...-Murmuro apenas en un hilo de voz sin dar crédito a lo que sus ojos veían. El hombre con el que luchaba era su antiguo compañero de equipo. La sopresa fué demasiada para la jovén, callo al suelo de rodillas y se llevo una mano a la boca, reprimiendo cualquier sollozo. Su cuerpo temblaba, no quería creer que Menma, el Menma con quien crecio era el responsable de tantas atrocidades.

-¡Es imposible!..¡Tu no puedes ser Menma-kun...! No puedes...-Nego Sakura, cuando noto la mirada de Jiraiya -Un segundo ¿Cómo es que no este sorprendido? A menos que...¿¡Usted sabía quién era él todo este tiempo?!-Acuso Sakura.

Pero antes de que Jiraiya contestará, Menma le propino un fuerte golpe al sannin estanpandolo contra el suelo. Menma fué directo contra él con un kunai en sus manos. El sannin debía agradecerle al modo sennin ya que eso le permitió percibir el ataque y esquivarlo. El problema fué que Menma no se detuvo allí y comenzó a buscar un combate mano a mano contra su exsensei. Los golpes de Menma llevaban una furia que crecía cada vez más.

-Aún siento esta sensación nauseabunda cada vez que estas cerca-Dijo Menma con asco mientras tenía una pelea de taijutsu con Jiraiya -Me darás el pergamino de la luna roja. Y no dejaré que sobrevivas, ni Akatsuki prodrá salvarte-Dijo el ojiazul sonrriendo sádicamente.

-¡Vamos! ¡Despierta, Menma! ¡Este no eres tu! Recuerda a tus padres, ellos siempre están allí para ti. No permitas que te controlen-Dijo Jiraiya tratando de hacerlo razonar.

-No me controlan, esta fué mi decisión. Al igual que la hija del cuarto desaparezca de la faz de la tierra-Le gritó Menma impactando una patada. Jiraiya de inmediato vio como las tres bestias restantes rodearon a Sakura.

-¡Sakura!-Grito Jiraiya cuando sintio la mano de Menma en su hombro parado detrás de el y abrio los ojos desmesuradamente con horror.

-Es muy peligroso descuidarse así durante una batalla-Murmuro Menma bajamente, creando una pequeña esfera en su otra mano.

-No te enseñe esto para que mates a tu maestro-Dijo Jiraiya tragando nerviosamente. Menma apoyo su cabeza en su otro hombro y susurro cerca de su oido.

-Entonces nunca debiste enseñarmela-Murmuro -El alumno siempre supera al maestro-Sonrio Menma tomando distancia.

-Esto es entre tu y yo. Dejá ir a Sakura, no tienes porque matarla-Pidio Jiraiya. Menma solto una sonora carcajada teñida de sentimientos negativos.

-Eres un viejo estupido...-Se burlo para luego fruncir el ceño y apretar considerablemente su agarre en el hombro del sannin al punto que le causo daño -No me conoces tan bien si crees que la dañaria-Dijo el Uzumaki desviando la mirada hacia Sakura que hacía lo que podía para alejarse de las bestias que la mantenían acorralada -Es muy impulsiva y testaruda-sonrio de medio lado -Es para que no se entrometa. Adíos para siempre Jiraiya-sensei-Se despidio para luego soltar su Rasenringu contra la espalda del sannin una espiral oscura lo consumio, y Menma salto para salir del campo de explosión. Fué difícil para Jiraiya pero logró absorber la técnica y salir vivo aunque herido, demasiado herido.

-Viejo estupido ¿Porqué no te mueres rápido?-Gruño Menma por sobrevivir el ataque; sin embargo el segador sorprendió a Jiraiya que lo golpeo con su filosa hoz, cortandole el pecho. El sannin grito de dolor.

Sakura miro sabiendo muy bien que tenia que hacer algo. Corrio a máxima velocidad, creó varios clones de sombra para ir de una vez contra el tigre y la serpiente. Apenas estuvo cerca impacto al tigre directo en el costado, luego de esquivar las garras de la criatura. El tigre no soporto la fuerza de la Haruno creando una gran explosión. Cuando la serpiente trato de sorprender a Sakura, recibió un golpe justo en la cabeza.

Luego vio cómo la tortuga estaba al frente seguido del ave. Tomando una decisión arriesgada fué contra la tortuga y, justo antes de que la golpeara, la uso como trampolín para elevarse y sorprender al ave. Concentrando su chakra en su puño impacto en el centro al ave que generó una gran explosión. Sin embargo, su ataque no terminó allí. Aprovechando su caída, aumentó la cantidad de chakra en su puño y golpeó con toda su fuerza a la tortuga enmascarada

-¡SHANAROOOO!-Gritó Sakura mientras que la tortuga desaparecía en una cortina de humo

Menma vio sorprendido Sakura derroto a 4 de sus bestias. Sakura se dio cuenta que al desaparecer el humo, en vez de las bestias vencidas, habían pequeños zorros enmascarados de una cola.

-Increíble, Sakura-Felicito Menma. Sakura lo miro con el ceño fruncido.

En eso se le ocurrió un plan muy útil, aunque riesgoso. La pelirosa concentro su chakra para crear una gran esfera que llamo la atención de Menma. Sakura la levantó con una mano y sin perder tiempo, la mando.

-¡Danza shuriken salvaje!-

La técnica de Sakura pasó esquivando a las bestias enmascaradas que estaban al frente y sorprendió a Menma quien tuvo que apartarse a máxima velocidad, suponiendo el poder destructivo de ese ataque. Desafortunadamente para el enmascarado, sus sabios no pudieron reaccionar quedando justo en el área de impacto. Sólo pasaron un par de segundos para que la técnica destruyera a ambos dejando allí a los zorros que desaparecieron de inmediato.

Menma podía ver que la imagen de niña preocupada que tenía Sakura antes habia cambiado a la imagen de una mujer segura de sí misma, desidida y fuerte, muy fuerte. sonrio arrogantemente, cuando noto que no habia rastro de Jiraiya ''Ese maldito cobarde'' Penso con enojo, Sakura sonrio.

-Ese era tu plan ¿no?-Pregunto mirando a Sakura directamente -Distraerme para que ese viejo sapo escapara-

-Exactamente-Respondio Sakura cuando noto que el uso execivo de chakra le estaba pasando factura, sus músculos se tensaron y su visión se hizo borrosa. Desvaneciendose y esperando el duro golpe, pero para su sorpresa unos calidos brazos la atraparon antes de que tocara el suelo. Sakura cerró los ojos y exhaló un suave suspiro de alivio.

La respiración entrecortada de Sakura chocó contra el pecho de Menma ya que ella era una cabeza más baja. Ella alzó la cabeza y sonrio con los ojos cristalizados. Y entonces sin saber porque alzó la mano y la apoyó contra la mejilla marcada de Menma, sorprendiendolo.

-Menma-kun...porfavor...vuelve...vuelve con nosotros a Konoha...vuelve con Sasuke...vuelve con tus padres...vuelve..conmigo..-La petición de Sakura estrujo el oscuro corazón de Menma.

-Porsupuesto, haremos lo que tu quieras-Respondio Menma con voz suave alcansando a depositar un beso en la mano que Sakura mantenía en su mejilla, y la sonrisa resplandeciente de la chica le hizo saber que dijo lo correcto por más vil mentira que era, pequeñas lagrimas se habian deslizado por sus tersas mejillas.

El le sonrio, una sonrisita tonta e infantil, como las de antaño, una sonrisa se extendió por el rostro de Sakura antes de desvanecerse completamente entre sus brazos. Fué una sonrisa rota, desolada y con una pizca de desesperante esperanza. Esperanza, amor. Cosas que él ya no sentía. O eso creía. Menma la sostuvo entre brazos, impidiendo que cayera a la tierra.

¿Quién te ha lastimado, Sakura?

¡Detente, Menma-kun! ¡Basta, por favor!

Los recuerdos pasaron como un torbellino por la mente del Uzumaki, revolviendo todo a su paso. Había olvidado eso, casi lo había hecho. Había olvidado cuanto miedo causó a Sakura aquella vez en los exámenes chunnin, cuanto miedo causó a todos hasta que ella con ese abrazo y esas palabras lo detuvo. No supo porque recordó eso, no supo porque el verla en ese estado volvía a sentir aquella ira que sintió cuando la vio lastimada. Concentró sus ojos rojos en las lagrimas derramadas y cerró los ojos respirando intranquilamente.

-¿Porqué?..¿Porqué siempre soy yo quién te hace llorar?-Se pregunto con pena, alzandola sin esfuerzo en sus brazos estilo princesa -¡Despertar de las Nueve bestias enmascaradas!-Pronuncio haciendo aparecer a sus invocaciones totalmente intactas -Llevala a Konoha, y asegurate de que llegue bien-Ordeno a su tigre mientras colocaba a Sakura suavemente en su lomo. Acaricio su rostro con ternura impropia de el, detallando su rostro antes de hacer una seña al animal para que se marchara a cumplir la orden. La vio marcharse, viendo durante varios minutos el lugar por donde se habia ido, suspiro profundamente.

-Ahora...¿Donde estará el inutil de Jiraiya?-Se pregunto sonrriendo malvadamente volviendo a ser el mismo.

Gracias por Leer XD

Deja un comentario