Es un Peligro

Parte III

- . -

Su pecho subía y bajaba rápidamente ante lo agitada de su respiración, sus ojos carmesís se aclararon poco a poco hasta que el azul fue visible nuevamente mientras aflojaba el agarre de su mano sobre el cuello flácido y frío del alguna vez conocido como Hiruzen Sarutobi, provocando que el cuerpo de este cayera sin vida sobre la tierra en medio de un golpe seco.

No había tenido ningún tipo de piedad al momento de ejecutarlo, ni existió duda alguna en sus gestos ni en su mirada. Después de haber matado a tantas personas en la vida como él, su corazón se había endurecido y con cada vida más que quitaba sus emociones se endurecían cada vez más.

Asesinar nunca le había representado un problema, pero a diferencia de las veces anteriores en las que no sintió nada más que una vacía satisfacción cuando arrebataba una vida por más despreciable que fuera, ahora por el contrario percibía una gran embriaguez y deleite recorriendo por sus venas casi como una droga.

Una sonrisa de la más pura sádica alegría se fue formando en sus labios hasta convertirse en una de autentica locura seguida inmediatamente por una risa errática que le daba la apariencia de demente mientras se gratificaba con el asesinato del bastardo que había arruinado su vida. ¡Lo había hecho pagar por sus crímenes! Y que bien se sentía consigo mismo ahora.

-¡Menma!-Aquel grito paro su risa cortando su momento de gloria.

Una gran amargura se instalo a la altura de su pecho mientras desasía su sonrisa de a poco girándose lentamente solo para encarar a sus padres vistiendo los trajes tácticos shinobis a varios metros de él, procurando mantener una distancia prudente pese a tratarse de su propio hijo. Ambos portaban expresiones tristes y decepcionadas.

-¿Pero que has hecho...?-Murmuro Kushina llevándose una mano a la boca. Él Uzumaki hizo una visible mueca disgustada.

-No creo que ustedes sean los más adecuados para juzgar mis actos-Espeto él Jinchuriki.

-Menma debes detener esto-Sentenció Minato seriamente.

-¿Y por que razón lo haría? Además...yo ya iba de salida. Solo pase a cerrar viejos asuntos-Dijo él Uzumaki pateando un costado del cadáver de Hiruzen haciéndolo rodar por el suelo sin cuidado. Él Namikaze entrecerró los ojos ante su acción para después enfrentar su mirada, chocando azul contra azul.

-¿No te da vergüenza malversar de aquella forma a los muertos?-Cuestiono Minato seriamente -¿Y mucho más cuando se trata de un pobre anciano...?-Dijo él rubio. Menma simplemente levantó la barbilla con orgullo.

-No me arrepiento en lo más mínimo por mis acciones-Espeto él Uzumaki -Es más...sino me hubiera dejado llevar por la ira ciega me hubiese tomado mi tiempo con este maldito-Dijo colocando el pie sobre el cadáver de Hiruzen.

-Me hubiera encantado extender su muerte...haciéndola mucho más cruel y dolorosa...-Murmuro presionando su pie para restregarlo bruscamente contra el sucio suelo.

Le satisfacía el hecho de haberlo hecho pagar caro el intentar dañar a Sakura, nadie que tratara de hacerle daño a su ex compañera de equipo viviría para contarlo si él estaba hay, mucho menos estando ella indefensa y sin posibilidad de defenderse.

Minato frunció el ceño indignado ante el cruel trato que recibían los restos del honorable consejero de la aldea, que había servido con devoción a su aldea. Menma ni siquiera parecía estar prestando atención a sus padres mientras maltrataba lo que quedaba de Hiruzen Sarutobi.

Pero sin duda percibió la repentina brisa que lo azoto moviendo sus cabellos y su mano fue rápida para atrapar firmemente la muñeca del Namikaze en el acto evitando que este le propinara una bofetada. Su gélida mirada carente de cualquier expresión se fijo en el inexpresivo rostro de Minato.

-¿Quién te crees que eres...para pensar que puedes golpearme...?-Cuestiono Menma sombríamente.

-Supongo que no es necesario decirte-Respondió él Namikaze seriamente. El agarre del Uzumaki se afirmo tanto que podría compararse con el de una pinza de hierro pero inmediatamente como ocurrió se desvaneció soltando la muñeca del mayor.

-No sé que te hizo pensar si quiera que te permitiría intentarlo-Murmuro él Jinchuriki desviando la mirada mientras se apartaba del cadáver bajo sus pies. Él Namikaze suspiro.

-Menma...debes detener esto...regresar a la aldea y hacerte responsables de tus actos-Dijo Minato ablandando su mirada.

-¿Por que debería aunque sea considerarlo?-Cuestiono él pelinegro con aburrimiento.

-Por que nosotros te lo decimos...somos tus padres...quienes te cuidaron toda la vida...esta...la aldea que te vio crecer...tienes un deber para con nosotros, como ninja debes reconocerlo-Dijo Minato. Menma frunció el ceño rápidamente.

-¿''Deber''?...¿Qué sabes tú de deber?-Espeto él Uzumaki con desprecio.

-Menma..por favor...nosotros te amamos...solo queremos lo mejor para ti-Dijo Kushina tristemente acercándose un paso pero fue detenida por un brazo de su esposo frente a ella -Minato..-Murmuro mirándolo sorprendida.

Él Namikaze tenía una expresión sería en su rostro con la vista fija en su hijo y cuando la pelirroja volvió la mirada al frente tembló. Una gran cantidad de chakra se arremolinaba agresivamente al rededor del Uzumaki mientras las marcas de sus mejillas se hacían más prominentes y sus ojos volvían a oscurecerse en un profundo rojo. Entonces levanto la mirada clavando sus afiladas pupilas sobre sus progenitores.

-¿Me aman?...¿Quieren lo mejor para mi?...¿Me cuidaron toda la vida?...y...¿Tengo un deber con ustedes?...-Musito en un tono lentamente peligroso -¡Como un niño pequeño me entregaron sin dudar para convertirme en el recipiente de un demonio! ¡¿Ese es su amor?! ¡¿Su protección?!-Grito Menma con furia.

-N-Nosotros..lo hicimos para que te convirtieras en un gran shinobi..he..incluso salvaste a la aldea-Murmuro Kushina en tono dulce tratando de apaciguarlo.

-¡Con mi sacrificio!-Espeto Menma rudamente -¡Si fuera verdad que deseaban lo mejor para mi hubiesen defendido la aldea con todo lo que tuvieran en lugar de entregarme como unos malditos cobardes! ¡Ni siquiera deberían llamarse a ustedes mismos shinobis!-Bramo él Uzumaki.

-Somos ninjas pero eso no significa que debemos arriesgar nuestras vidas en situaciones de peligro mayor ¿Qué pasaría si nos hacen daño?-Dijo Minato.

-¡Eso es justamente lo que debería hacer un shinobi! ¡Como él Cuarto y su esposa! ¡Ellos lo dieron todo en su deber! ¡Incluso su vida! ¡Por el bien de la aldea y de su hija! ¡Ojala yo pudiera decir que mis padres harían lo mismo por mi pero seguramente me dejarían morir!-Grito Menma con odio.

-Eso no es cierto. Nosotros haríamos lo que fuera por ti-Contradijo Kushina.

-¡Mentira!-Grito él Uzumaki -¡Ustedes jamás han sido mis padres! ¡Dejaron de serlo al momento de entregarme!-Espeto él Jinchuriki.

-Menma...te lo ruego...detén el rumbo de este camino...no queremos perderte-Suplico Kushina juntando las manos.

-¡Me perdieron hace años! ¡¿Como pudieron hacerle esto a su propio hijo?!-Exclamo Menma con ira -¡Ni una sola vez los vi como mis padres! ¡Solo como ha dos estúpidos con los que tenía que lidiar! ¡Díganme! ¡¿Saben lo que yo pasé por eso?! ¡¿Tienen alguna idea de lo difícil que fue vivir con lo que significa ser un Jinchuriki?!-Grito con rencor.

-Mem..-Decía Kushina pero su hijo no la dejo continuar.

-¡Los enloquecedores murmullos repletos de odio del Kyūbi me atormentaban día a día! ¡¿Y que hacían ustedes?! ¡Nada!-Exclamo Menma haciendo que los corazones de sus padres se contrajeran ante ese pedazo de información que desconocían.

-¡Andaba por la vida lidiando con las sonrisas hipócritas y los halagos de los adultos que ocultaban miedo! ¡Solo quería que la gente me aceptara de verdad! ¡Pero eso jamás paso!...¡Nunca me sentí aceptado ni a gusto aquí! ¡Así que al diablo Konoha! ¡Y al diablo ustedes! ¡Minato y Kushina!-Grito Menma haciendo que sus padres retrocedieran un paso precavido.

-¡Nada de lo que hice fue suficiente para ser aceptado! ¡Ni siquiera entrenar para ser él mejor ninja de Konoha! ¡Y no tienen idea de lo duro que me esforcé para ser más fuerte! ¡Pero eso no le importo a nadie! ¡Y cuando finalmente asistí a misiones! ¡Me abrió los ojos!-Aseguro él Uzumaki.

-¡El mundo es cruel y despreciable! ¡Nada nunca es justo ni sale como quieres! ¡La única forma de asegurar lo que deseas es con el poder! ¡Así que me volveré tan fuerte que no podre ser cuestionado otra vez! ¡Tendré todo lo que alguna vez soñé! ¡Y realizare mi sueño aun así tenga que pasar por las ruinas sedimentadas de cadáveres de Konoha!-Grito Menma totalmente ciego de ira.

Lo siguiente que paso fue que Minato tuvo que hacer uso de todas sus habilidades para apartar a su esposa hacia un lado poniéndola a salvo mientras frenaba el golpe del Uzumaki en su contra, Kushina ni siquiera tuvo tiempo de parpadear cuando ya estaba sentada sobre el suelo y padre e hijo luchaban intercambiando ataques a una velocidad solo digna de ellos.

Menma estampo el puño contra el estomago del mayor sacándole completamente el aire y provocando que escupiera sangre ante su fuerza, para posteriormente patearlo en la cabeza aventándolo contra el suelo. Pero rápidamente se recupero de un salto desapareciendo en un parpadeo colocándose detrás del Jinchuriki inmovilizándolo desde atrás con una llave al cuello pero Menma se impulso hacia adelante y lo tiro aunque Minato aterrizo fácilmente sobre el suelo.

-¡Menma! ¡No!-Grito Kushina al borde de lágrimas.

Corriendo hacia él pelinegro pero este no le presto atención alguna y simplemente alzo la mano utilizando su Choque de Palma para aventarla a varios metros de distancia como si fuese un sencillo pedazo de basura. Kushina emitió un gemido de dolor ante la fuerte caída mientras que Minato frunció el ceño ante la acción descuidada de su hijo.

-Jutsu Multiclones de Sombras-Pronunció Menma.

Haciendo los sellos de manos correspondientes apareciendo varias copias de si mismo pero para su disgustó no fueron la cantidad que esperaba, en lugar de ser miles eran unos pocos cientos. Frunció los labios al reconocer que el veneno implantado por Hiruzen hacía de las suyas. Bufó antes de mandar a sus copias a combatir al Namikaze.

Este los enfrentó con relativa facilidad pero resultaba complicado luchar contra copias con fuerzas tan similares a las de su propio hijo. Saltó esquivando a uno de los clones golpeando su espalda haciéndolo desaparecer, luego lanzo shurikens que se clavaron con fuerza en tres clones detrás de él deshaciéndolos. Cuando aterrizó de nuevo en el suelo las copias se habían posicionado en círculo a su alrededor haciendo sellos a una velocidad impresionante.

Pero se libro de sus atacantes lanzando una corriente de chakra que los tiró al suelo desapareciéndolos. Una pequeña sonrisa se formo en el rostro de Menma al ver que la cantidad al menos lograba distraer al Rayo Amarillo lo suficiente como para que no le prestara atención a su versión original. Hizo sellos manuales con una mueca de satisfacción mientras se formaba un furioso remolino de energía en su mano derecha y antes de que Minato se diera cuenta la técnica ya estaba viniendo hacia él.

-Elemento Viento: Rasen Shuriken-Murmuro él Uzumaki ansioso con que impactara.

Él Namikaze apenas percibió la peligrosa técnica quiso saltar y retirarse pero varios clones se lanzaron contra él sujetándolo con fuerza para mantenerlo en su lugar, con sorpresa vio como el ataque estaba a punto de golpearlo y haciendo gala de sus habilidades se deshizo de todos los clones en menos de un parpadeo.

Saltando al ultimo segundo pero lamentablemente el Rasen Shuriken rozo su cuerpo provocando que soltara un gemido de dolor al sentir la punzando quemadura cortar la carne de se pecho como si se tratase de mantequilla. La técnica termino por impactar al suelo causando una gigantesca nube de humo, Menma se alegro al ver que su ataque había sido efectivo.

Pero cuando el polvo terminó por dispersarse varios ANBUS los rodearon cortando el paso, él Uzumaki frunció el ceño al ver como los shinobis terminaban de llegar. Dio un vistazo rápido hacia atrás buscando con la mirada a sus compañeros y extrañamente para su alivio observo como Mei cargaba a Sasuke por sobre su hombro y a Sakura con él, desapareciendo en un movimiento poco después.

Asintió, al menos sabía que ambos estarían bien y no debía preocuparse por que resultaran dañados por daños colaterales. Entrelazo los dedos de sus manos y los trono mientras estiraba su cuello preparándose para la batalla, una sonrisa burlona cruzo sobre sus labios al ver a los ANBUS titubear y sin que estos pudiera preverlo unas barreras de contención se formaron a su alrededor inmovilizándolos.

Dejándolos a completo merced del Uzumaki, este río por lo bajo mientras percibía a una gran masa de chakras acercándose al lugar para reforzar a los ANBUS. Ninguno de esos perdedores lo haría siguiera sudar pero sería un entrenamiento bastante entretenido, mientras no aparecieran Itachi, Obito, Orochimaru o algún shinobi con niveles de poder dignos de preocupación no se agobiaría puede que estuviera más debilitado de lo habitual pero aun era capaz de dar mucha pelea.

Aunque fue un riesgo enfrentarse a Minato, pero lo conocía lo suficiente como para reconocer que este no lo atacaría con todas sus fuerzas incluso ahora que lo había herido él Namikaze no parecía dispuesto a arremeter al máximo de sus habilidades, pues este siempre evitaba los enfrentamientos de los que no estaba seguro de poder ganar y este sin duda era uno de ellos, además de que había una profunda tristeza en los ojos azules del Namikaze cada vez que lo miraba.

-Pobres e ilusos cobardes...-Pensó Menma mientras observaba con superioridad a sus padres. Sonrió con frialdad, puede que Minato y Kushina se hubieran forjado un gran nombre en el pasado como shinobis pero actualmente no eran nada más que basura.

Eran débiles...y no hablaba sobre sus habilidades ninja por que sin duda estas eran formidables, sino que se refería a su temple y aptitud...su cobardía y moral los limitaban hasta el punto en que eran incapaces de detener a un enemigo tan peligroso como lo era él, simplemente por que era su hijo renegado.

Pero él por el contrario ya había dado el paso definitivo en su conversión como ninja, teniendo no solo el poder necesario sino también la sangre fría para matar a cualquiera que amenazara su seguridad o ideales, por eso siempre sería superior a ellos, pues si estaba dispuesto a hacer todo lo que hacía falta.

Aunque pese a todo el odio y resentimiento que sentía hacía Minato y Kushina por sus acciones pasadas, debía aceptar frente a todos que aunque no los reconociera como sus padres al menos si que estos habían sido las personas que le habían dado la vida, y solo por ese simple pero importante hecho ahora les permitía bajo su atenta mirada emprender la retirada.

Y en pocos segundos los refuerzos llegaron al lugar, estando lo suficientemente cerca como para entrar en el campo de visión del Uzumaki, este junto sus manos. Sinceramente al principio no había tenido pensado quedarse a luchar ni efectuar nada en contra de Konoha...pero si ellos buscaban pelea contra él sin duda la encontrarían.

-Nueve Bestias Enmascaradas-Pronunció él Jinchuriki antes de que se desatara el infierno.

Cuando Sakura abrió los ojos se encontró recostada sobre una camilla recubierta por una delgada manta, se sentó lentamente sintiendo un dolor punzante en su cabeza por lo que se llevo una mano a la frente tratando de recordar lo que había pasado pero simplemente frunció los labios ante la jaqueca de la que se veía presa.

-¿Como te sientes?-Pregunto una voz profunda a su lado haciéndola desviar la mirada.

-Kabuto-san...-Murmuro la Haruno reconociendo al shinobi de cabello blanco y anteojos -¿Qué...qué hace aquí...pensé que se encontraba en el turno nocturno?-Dijo la pelirosa confundida.

-Así era-Asintió él Yakushi colocando unos implementos de medicina sobre una mesa a su lado -Pero por lo visto de la situación se requerían más ninjas médicos. Incluso Tsunade-sama no se da abasto-Explico él shinobi.

Sakura frunció levemente las cejas confundida hasta que vio como Kabuto se acercaba hasta una camilla a su lado y aplicaba ninjutsu médico sobre un desmayado Sasuke, inmediatamente el pánico la embargo seguido del golpe de los recuerdos de todo lo sucedido y al parecer su rostro reflejo aquellas preocupaciones por que él peliblanco agrego.

-No te preocupes...él se encuentra bien-Murmuro Kabuto apartándose del Uchiha ya ileso.

-¿Qué le sucedió?-Pregunto la Haruno levantándose para llegar hasta su compañero posándose a su lado.

-No te esfuerces mucho-Pidió Kabuto colocando una mano en su hombro -Sasuke al parecer gasto más chakra del que podía manejar, necesitara algunos días para re-abastecer totalmente su almacenamiento de chakra...pero fuera de eso no hay nada malo con respecto a él-Explico él Yakushi.

-Muchas gracias Kabuto-san-Agradeció Sakura pasando una mano suavemente por el cabello azabache del Uchiha.

-No hay de que. Es nuestro deber como ninjas médicos-Dijo Kabuto. Entonces Sasuke se removió incomodo antes de abrir sus ojos viendo todo borroso por un momento pero inmediatamente reconoció la corta cabellera rosada.

-Sakura-chan...-Murmuro él Uchiha. La Haruno sonrío con cariño.

-Qué bueno que estés bien-Dijo Sakura plantándole un pequeño beso en la frente.

-Él Teme se volvió loco Sakura-chan...no pude detenerlo...-Contó Sasuke tristemente. Esto hizo que la pelirosa cayera en cuenta de algo.

-¿La aldea sigue bajo ataque?-Cuestiono Sakura girándose hacia Kabuto, este asintió.

-Hay muchos heridos-Comento él peliblanco. La Haruno apretó la mandíbula pero antes de que pudiera dar un paso la mano de Sasuke se cerro firmemente sobre su muñeca deteniéndola.

-Voy contigo-Dijo él Uchiha seriamente. Ella negó.

-Aun no te recuperas completamente-Dijo la pelirosa. Los ojos de Sasuke se mostraron alarmados cuando ella se soltó de su agarre y salió corriendo.

-¡Sakura-chan!-Grito él Uchiha.

Parándose como pudo corriendo detrás de su compañera pero con las pocas fuerzas que le quedaban no llego muy lejos y empezó a caer al piso, aunque afortunadamente fue detenido por Kabuto que lo sujeto. La Haruno corrió con velocidad esquivando a todos el personal con agilidad incluso evitando a una preocupada Hinata en el pasillo antes de salir del hospital.

Cuando puso un pie fuera quedo devastada al observar el panorama de su amada aldea, toda la estructura y edificios completamente destruidos. Horrorizada se llevo las manos a la boca ahogando un gemido sintiendo su corazón destrozado al ver a los cientos de valientes shinobis tumbados sobre la tierra a causa del jutsu drenador de chakra de Menma, en el mejor de los casos.

Muchos de estos eran escoltados hasta el hospital por los ninjas médicos he incluso tratados en el mismo sitio en el que se encontraban por la falta de espacio. Konoha a penas se recuperaba de los anteriores ataques y ahora esto, ni quiera quería pensar en la cantidad de muertos.

Sintió sus ojos picar al momento en que una colera desconocida la invadía junto a una profunda desilusión. Ser consciente de que era Menma el causante de toda esa devastación y que así sería siempre sin importar lo que hicieran destruyo la poca esperanza que aun poseía, nadie que tuviera salvación podría hacer tanto mal.

Apretó los puños con fuerza respirando una profunda bocanada de aire. Sabía que su deber era curar a todos los que la necesitaban en ese momento pero antes debía hacer algo primero. Una sonrisa despectiva y macabra se pintó en el rostro del Uzumaki mientras apartaba de un puntapié a los ninjas que habían intentado hozar detenerlo.

Pero fue un grito en particular sin embargo lo que lo hizo alzar la cabeza y parar sus movimientos. Era la voz de Sakura. El humo y el polvo comenzaron a dispersarse y pudo ver la imponente y segura figura de su antigua compañera observarlo desde la distancia, La discípula de la Godaime cruzo su mirada jade con la suya entonces en un rápido y elegante movimiento apareció frente a él.

Y le estampo una potente bofetada haciéndolo desviar el rostro hacia un lado dejando la marca de su palma plasmada en su mejilla rayada. Menma no hizo nada para impedirlo, Sakura era la única persona que le permitiría semejante acto. La Haruno no hacia ningún movimiento mientras se mordía los labios.

Un par de lágrimas brillaron en sus bellos ojos jades y resbalaron lentamente por sus mejillas cayendo al suelo. Menma frunció el ceño ¿Acaso siempre tenía que ser él la causa de su llanto? Una sonrisa triste adorno los labios de la kunoichi. No había miedo en sus ojos, simplemente decepción y eso puede que le haya dolido más.

-¿Qué es lo que has hecho Menma-kun?...-Murmuro ella en forma temblorosa -¿Cómo pudiste...?-Dijo en un susurro bajo.

La Haruno alzo la mano y la apoyo contra su mejilla trazando pequeños círculos con su pulgar en una suave caricia, emanando chakra curativo inconscientemente re-abasteciendo sin querer un poco de su gastado chakra. La pelirosa le dirigió una mirada repleta de emociones que sumado a sus ojos llorosos le daban una apariencia tan frágil que le dolía solo mirarla.

Pero para su absoluta sorpresa y desconcierto Sakura poso sus labios delicadamente sobre los suyos en un suave beso. Abrió los ojos a su máximo punto completamente anonadado pero pronto cerró los ojos y alzo una mano posándola en su cintura acercándola más a él. Fue un beso pequeño, tierno y repleto de cariño. Las lágrimas de auténtico dolor tiñeron el beso mientras Sakura se aferraba al abrigo oscuro como si su vida dependiera de ello

Percibiendo toda la devoción y adoración de Menma mientras él la sostenía con cuidado, mientras la besaba con suavidad y pasión. Su amor por él siempre había sido su maldición. Menma se sintió en la gloria y su corazón latió deprisa sintiendo una verdadera felicidad y con este sentimiento su corazón dolió al saber que era él mismo quien se privaba de aquellos besos, de esa compañía, de aquel amor puro y sincero, de todo lo que Sakura estaba dispuesta a darle.

.

-Yo...¡Te amo!..¡Te amo tanto...! No puedo soportarlo...Si tú y yo estuviéramos juntos...Seguro que no te arrepentirías, viviríamos felices cada día, finalmente encontraríamos la felicidad...¡Haría cualquier cosa por ti!...Así que... ¡Por favor, quédate, te lo ruego! Por favor, quédate conmigo...-

.

Aquellas palabras pronunciadas hace tanto tiempo aun tenían mucho peso sobre él y le dolían hoy más que nunca. Sakura le había ofrecido todo lo que siempre quiso y aun así se lo había rechazado cruelmente cuando portaba un amor igualmente intenso hacia ella. Pero aunque la amaba y deseaba a morir poder estar siempre juntos, era consciente de que alguien tan pura y buena como ella jamás merecería estar con un ser tan oscuro y retorcido como él.

No quería que su amor la dañara, merecía a un hombre que pudiera ofrecerle mucho más de lo que él podía darle, ese pensamiento mantenía una brecha entre ellos, pero el que él no pudiera concebir una vida sin su amor y en brazos de alguien más siempre los acercaba de nuevo. Iban en caminos opuestos pero ambos querían transitar uno mismo. Era un infinito círculo que no parecía tener fin.

Pero fue Sakura la que rompió el beso apoyando la cabeza contra su pecho abrazándose a él con fuerza sintiendo eso como una despedida, Menma la envolvió suavemente entre sus brazos de forma protectora apoyando ligeramente la barbilla contra su cabeza cerrando los ojos disfrutando de la cercanía. Ella enterró el rostro en su pecho.

-Siempre te amare...-Murmuro la Haruno. Y las mejillas del Uzumaki se colorearon tiernamente ante estas palabras pero antes de que pudiera corresponderlas ella coloco una mano sobre su pecho separándose lentamente de él, suspiro profundamente preparándose para lo que iba a decir.

-Pero eso ya no importa...No después de ser testigo de todo lo que has hecho-Dijo Sakura tristemente sin mirarlo, él se sorprendió y ella enfrento sus miradas.

-Él equipo 7 después de todo no ha sido más que un estorbo para ti ¿Verdad?...Ya lo comprendo y lamento que me haya tardado tanto tiempo en darme cuenta...Te amo, pero nunca debí amarte. Ahora me doy cuenta…que si algún día hubo salvación para ti…esta ya no existe. Son estos actos la prueba de ello. Has mancillado el sacrificio de mis padres y pisoteado sus ideales...tú no eres Menma-kun-Murmuro con dolor.

Y tras esa dolorosa afirmación Sakura había retrocedido. Aquella palabras no le hubieran importando al Jinchuriki viniendo de cualquier otra persona pero que vinieran específicamente de Sakura las hacía muy diferentes. El rostro del Uzumaki pocas veces había demostrado tanto dolor como en ese preciso momento incluso su mirada se había ablandado visiblemente mostrándose vulnerable como nunca antes.

Observando la delicada figura de la pelirosa desaparecer entre nubes de tierra y polvo. Su oscuro y marchito corazón latió amargamente y por primera vez en su vida cuestionaba las elecciones que había tomado, preguntándose si estas verdaderamente le brindarían lo que deseaba su corazón, corazón que ahora sufría el rechazo de la única mujer que había amado. Sonrío tristemente antes de fruncir el ceño y gritar con todas sus fuerzas.

-¡AHHGGRR!-Gruño a todo pulmón expulsando la ira y frustración de la que era preso en ese momento.

Odiándose a si mismo y al mundo entero mientras unas escurridizas lágrimas se formaban al borde de sus ojos. Sin nada más que probar y abatido emocionalmente él Uzumaki desapareció sin dejar rastro permitiéndole a la aldea respirar, mientras que dolorosas lágrimas caían del rostro de la hija del Héroe y un alma ya negra se marchitaba cada vez más.

Tsunade suspiro profundamente mientras se reclinaba en el respaldo de la silla entretanto llevaba una mano a su rostro frotando el puente de su nariz con exasperación, apoyo la mejilla contra su palma y ladeo el rostro observando hacia la ventana que había en su oficina entrecerrando los ojos sintiendo mucho pesar al ver la magnitud de la devastación que había dejado Menma detrás de si.

Ella había estado en contra de la pena de muerte para él pero conforme avanzaba el tiempo solo se mostraba que no había lugar alguno que estuviera a salvo de su poder, era un peligro para el mundo ninja al cual ni Akatsuki había podido derrotar no solo por el hecho de su fuerza sino porque habían sido incapaces de encontrarlo, por que Menma solo podía ser encontrado cuando lo deseaba.

Era la Hokage debía proteger a su villa y a los habitantes que residían en ella de todo lo que pudiera dañarla y él Uzumaki no podía ser la excepción. Incluso si tuvieran la suerte de encarcelarlo sería demasiado arriesgado, él podría escapar en cualquier momento y ese era un riesgo que no podía correr. Cerró los ojos apretando con fuerza su puño.

-Tsunade-sama-Dijo Shizune tocando a la puerta de su despacho antes de abrirla levemente asomando la cabeza.

-Puedes entrar-Concedió la rubia seriamente distraía con la imagen de los aldeanos y shinobis que iniciaban la reconstrucción, después de tantos ataques y remodelaciones seguramente Konoha se veía totalmente diferente a como se había visto en el pasado.

-Traigo muy malas noticias-Informo Shizune apretando el sobre entre sus manos.

La Senju se volvió hacia su aprendiz frunciendo el ceño al verla temblar levemente, le hizo una seña con la mano y la pelinegra deposito el sobre en su escritorio. La mayor lo tomo y con cuidado abrió el sello marcado y comenzó a leer su contenido abriendo los ojos a su máximo punto sin poder creer lo que este decía.

Obito soltó un bufido limpiando el sudor de su frente mientras que a su lado Kakashi arrastraba el enorme tronco de un árbol dejándolo junto a varios escombros que ya habían desechado, mientras que aldeanos transportaban materiales para ayudar a recomponer los edificios que el último ataque había destruido.

-Hey...Kakashi-Llamo él Uchiha cantando la atención de su amigo.

-¿Si?-Respondió él Hatake en tono servicial con una sonrisa debajo de su máscara.

-¿Te encuentras bien?-Pregunto Obito con preocupación.

-Bien, bien, bien...No resulte herido en todo el caos que ocurrió hace unos días-Dijo Kakashi mientras se estiraba enérgicamente. Él Uchiha suspiro profundamente.

-Eso no era a lo que me refería-Murmuro él pelinegro antes de llevar los dedos a sus labios y quemar con su Katon los escombros y basura que habían apilado en un rincón.

-¿Qué quieres que te diga?-Cuestiono Kakashi colocándose en cuchillas a su lado mirando el fuego arder -Mi alumno es el responsable de cientos de muertes y heridos...de destruir la aldea y de poner a sus compañeros en una dolorosa posición...yo...no sé en que falle...-Murmuro con una profunda tristeza reflejada en su ojo descubierto.

Obito exhalo un profundo suspiro sentándose al lado de su amigo colocando la mano en su hombro en un gesto reconfortante mirando al frente buscando palabras que lograran reconfortarlo mientras que él peliplata bajaba la cabeza deprimido y se encogía en su lugar.

-Ahora por fin comprendo cómo Jiraiya debe haberse sentido-Dijo él Hatake en tono derrotado.

-No es tu culpa. Él eligió su camino-Consoló Obito.

-Siempre se puede guiar a alguien para que tome un rumbo diferente-Dijo Kakashi -Y si yo me hubiera dado cuenta antes de que Menma se estaba descarriando talvez hubiera podido hacer algo para evitarlo...mostrarle lo que era la verdad-Murmuro él ninja

-Pese a todo lo que ha hecho no puedo evitar verlo como él genin que entrene-Comento Kakashi siendo escuchado atentamente por su ex compañero de equipo.

-Cuando lo conocí por primera vez se me hizo más que obvio que se trataba de una persona que le disgusta quedarse atrás...estaba tan necesitado de atención y reconocimiento que utilizaba sus habilidades para obtenerlo pero aun así era muy solitario...necesita mucho apoyo y cariño de gente que lo amara y fueron Sakura y Sasuke quienes lo hicieron abrirse..también lo hizo conmigo pero no podría compararse a sus compañeros. Él...solo era un chico solo y confundido..-Murmuro él Hatake.

-Es casi tangible el cariño que sientes por esos tres-Comento Obito.

-Los quiero como si fueran mis propios hijos-Dijo Kakashi inmediatamente mirándolo -Y no sabes lo que me duele ver en lo que se ha convertido...sin contar de que no tengo idea alguna de lo que depara su futuro-Dijo él peliplata.

-Créeme que te comprendo...oh al menos en parte. Soy padre después de todo y no podría soportar ver a mi hijo en algo como eso, siento pena por Minato-sensei-Dijo Obito a lo que Kakashi asintió de acuerdo.

-¿Y como están Rin y Tobi?-Pregunto él Hatake desviando el tema de la conversación. Él Uchiha sonrío levemente.

-Aun algo asustados por lo que paso pero bien, muy bien, perfectos-Respondió Obito -Me asegure de alejarlos del peligro aunque claro, no hubiera sido necesario, Rin es muy capaz de cuidarse por su cuenta pero aun así siempre estaré para cuidar de ellos. Son mi familia, mi vida, mi todo-Dijo él Uchiha a lo que Kakashi sonrío.

-Woau...es lo más cursi que te he oído decir-Comentó él Hatake bromista.

-Pues...el amor nos cambia ¿No es así? Tu también lo sabes, Hanare te tiene loco por ella-Dijo Obito de igual forma.

-¡Ja! Si-Asintió Kakashi -Tuve suerte que no estuviera en la aldea en ese momento-Comento un poco amargo pero Obito palmeo su hombro.

-Todo mejorara, no te angusties-Lo animo él Uchiha y Kakashi asintió tratando de alegrarse.

-Bueno...ahora ¡Ha reconstruir la villa!-Exclamo él Hatake levantándose de un salto y alzando el puño efusivamente. Obito lo miro satisfecho y lo siguió.

En la residencia principal del Clan Hyūga dos personas se encontraban en el campo de entrenamiento uno de ellos una joven de largo cabello negro con tintes azulados golpeaba un joven de aspecto algo mayor pero evidentemente más débil. Hinata mostraba una expresión de furia en su rostro mientras asestaba fuertes ataques al cuerpo de su primo haciendo parecer esto más una escena de tortura que una sesión de entrenamiento.

Neji intentaba contraatacar pero la menor era demasiado rápida y resultaba imposible parar sus ataques. Como ataque final la Hyūga expulso chakra de todos sus puntos lo que le permitió utilizar la técnica Rotación Celestial de los Ocho Trigramas impactando el cuerpo del castaño de lleno haciendo que este último cayera al suelo derrotado, completamente agotado y magullado. Neji estiro sus extremidades inhalando profundas bocanadas de aire tratando de recuperarse.

-Eres demasiado débil Neji-niisan-Se quejo Hinata inconforme con su entrenamiento.

-L-Lo siento..Hinata-sama...pero...solo soy un miembro de la Rama Secundaria...no..nunca podría contra usted...-Dijo él castaño entrecortadamente. La kunoichi bufó cruzándose de brazos mientras ladeaba el rostro irritada.

-Hinata-sama..¿A que se debe toda esta agresividad?-Pregunto Neji reincorporándose sentándose sobre el suelo poyando el brazo contra su pierna flexionada.

-¿Qué agresividad?-Cuestiono Hinata frunciendo el ceño. Él mayor suspiro.

-Crecimos juntos...se que algo la molesta-Dijo Neji.

-¿A ti que te importa cerebro de nuez?-Espeto la pelinegra rudamente pudiendo ver el dolor en los ojos perla de su primo a lo que suspiro -Lo siento-Se disculpo -Pero...no quiero hablar de eso-Murmuro la Hyūga frotándose el brazo.

-En ese caso no se preocupe no insistiré, pero sepa que puede confiar en mi-Dijo Neji a lo que Hinata sonrío.

-Gracias-Dijo sinceramente -Pero vuelve a meterte al baño a espiarme y te arrancare los ojos de sus cuencas-Amenazo la pelinegra a lo que una gota se deslizo por la cabeza del mayor.

-Entendido y claro-Asintió Neji sonriendo nerviosamente.

Hinata río divertida pero su sonrisa no permaneció por mucho tiempo, desde lo ocurrido sentía un horrible malestar en su pecho. Desde niña tuvo una extrema fijación hacia Menma, pero había sido inevitable que se sintiera atraída por la personalidad fría y destacado desarrollo en la academia ninja del Uzumaki, además de su atractivo físico lo que le valió una admiración similar al ''amor''

Y decía similar ya que ahora podía revaluar lo que consideraba como amor. Reconocía que había sido muy inmadura al intentar imponerse ante los sentimientos de otra persona y apresurarse al querer tener una relación, se necesitaba tiempo, experiencias y especialmente conocer al otro para poder decir que lo amabas, por que aquella era una palabra con un gran peso y significado el cual no debía tomarse a la ligera.

Y había sido él estúpido de Sasuke quien se lo había mostrado, esto resultaba impresionante por que en el pasado lo detestaba pero ahora su corazón latía como loco cada vez que veía la cara del coqueto Uchiha. Lo quería y sentía muchas cosas hacía él pero no lo amaba, aun no por lo menos pero siendo sincera sabía que en cualquier momento podría enamorarse de él.

Si es que ya no lo estaba, por que amar y enamoramiento no eran lo mismo. Aunque con algo de trabajo sabía que podrían forjar un lindo y duradero amor entre los dos, por que Sasuke tampoco la amaba pero la semilla de ese sentimiento ya se había plantado en ambos, pero por ahora solo lo llamarían como un simple gusto e interés.

Avanzo con su vida y dejo atrás los fuertes sentimientos que había almacenado por Menma pero los residuos de los que había sentido seguían presentes en ella. Y eran estos lo que le hacían sentir un intenso dolor y preocupación por lo que le pudiera ocurrir al Uzumaki y por las cosas que estaba haciendo.

No quería que nada malo le ocurriera ni que siguiera por el sendero en el que andaba, su corazón saltaría de pura dicha si este regresara a la aldea en son de paz para retomar la vida que había dejado atrás, que volviera al lugar al que pertenecía y del cual jamás debió irse. Eran estos pensamientos eran lo que la tenían tan afectaba, lamentaba que su primo tuviera que pagar las consecuencias.

Casi con decepción Ino dirigió la vista hacía sus amigos que sonreían de forma falsa y superficial pero suspiró, los entendía perfectamente. Desde que Menma se había ido nada había vuelto a ser lo mismo y mucho menos luego de que regreso solo para traer caos y destrucción, pero pese a esto todos habían encontrado la forma de recuperarse poco a poco y encontrar su propio rumbo todos menos su mejor amiga.

Sakura se veía tan abatida luego del ataque que la tenía muy angustiada, no era común verla así. Estaba distante y con la mirada perdida y aunque se encontraba prestando su servicio en el hospital parecía apartada de todo, ausente en si misma. Ella jamás había sido alguien muy expresiva solo con algunas excepciones como los eran Sasuke o Menma pero ese estado catatónico no era normal.

No tenía idea de que la había hecho ponerse así, casi parecía como si hubiera perdido toda esperanza y Sakura era la persona más positiva que conocía siempre mirando el mejor lado incluso cuando no lo hubiera. Ella no era así pero tampoco deseaba hablar con nadie respecto a eso y mientras estuviera tan cerrada no podría hacer nada para apoyarla.

Sus ojos azules picaron con las lágrimas, le dolía tanto que su amiga sufriera tanto en solitario. Prefiriendo siempre lidiar ella misma con su sufrimiento sin la intervención de terceros que pudieran ayudarla a sobrellevarlo por que simplemente era demasiado buena como para querer preocupar a los demás con sus problemas.

Pero aun así Ino estaba preocupada por que era consciente de que no estaba bien, la conocía como pocas personas y no podía engañarla. Esperaba que Menma apreciara lo mucho que lo amaba su amiga aunque no se lo mereciera ya que siempre era el causante de su dolor pero lamentablemente uno no elegía a quien amar.

-¿Puedo ayudarlos en algo?-Pregunto una voz detrás de ella.

-Por supuesto Sai-kun-Asintió Ino forzando una sonrisa a lo que él pintor se acerco hasta ella posando un delicado beso en su frente.

-Te extrañe-Murmuro Sai separándose.

-Yo también-Dijo la Yamanaka tiernamente sonrojada.

-¡Hey! ¡Paliducho! ¡Ayúdanos aquí!-Exclamo Kiba tratando de levantar una pared caída mientras Akamaru lo observaba acostado a un lado a lo que él Inuzuka le dirigió una mirada molesta -¡Eres un desgraciado perezoso! ¡No sé ni para que te tengo!...necesito un gato...-Murmuro tristemente. Pero la pared cedió cayéndole encima afortunadamente se detuvo a tiempo antes de aplastarlo.

-Jeje...De nada-Dijo Shikamaru sonriendo sosteniendo una posición de manos utilizando su Posesión de Sobra para sujetar el muro. Sai saco un pergamino trazando un patrón de tinta con su pincel.

-Imitación de Imagen Super Bestias: Vuelo-Pronunció él pintor y salió un pájaro mal dibujado que voló tomando el muro entre sus garras colocándolo a un lado. Ino sonrío y trato de concentrarse en la reconstrucción.

El ambiente en la residencia Uzumaki era pesado y muy tenso mientras Kushina revolvía el contenido de una hoya en la cocina Minato permanecía sentado sobre el sofá con el torso completamente vendado donde reposaba debajo la herida proporcionada por Menma. Él Namikaze se llevo la mano al pecho frunciendo levemente el ceño.

Recordaba perfectamente la expresión de sorpresa en los rostros de los ninjas médicos y de incluso la propia Tsunade al ver su herida, según la Hokage aquella técnica que empleo Menma atacaba los nervios que unían las células del cuerpo, lo cual es irreparable para la medicina ninja, por lo tanto podría provocar un daño permanente de haber sido peor la lesión.

Por suerte fue solo un rasguño, un rasguño muy doloroso. Kushina observo por la ventana con una mirada triste plasmada en sus pupilas era más que evidente el dolor del que era presa en ese momento, mordió su labio inferior mientras el recuerdo de su hijo asaltaba su mente recordando las diversas etapas en la que lo había visto.

Desde un pequeño alegre y obediente hasta un joven lleno de oscuridad y odio. El resentimiento que este poseía hacia ellos era tan profundo que le dolía enterarse de que estuvo presente desde el comienzo, ella había creído que todo estaba bien y aunque pensó que había hecho lo correcto al entregarlo al Cuarto Hokage ahora pensaba que ese pudo haber sido el peor error de su vida y talvez nunca podría componerlo.

''¡Tengo que decirles algo, yo no soy de este mundo! Perdón por mentirles pero no soy Menma. Mi padre es él Cuarto Hokage y mi madre fue la Jinchuriki del Kyūbi. Ellos murieron en el mundo real para salvar a las personas, por salvar la aldea y por salvarme a mi ¡Yo soy él hijo de dos héroes!''

Aun recordaba las palabras de aquel chico tan idéntico a su hijo, este siempre se veía tan feliz y alegre completamente carente de cualquier oscuridad en él. Se preguntaba que si hubieran tomado otras decisiones Menma hubiera sido como él, como aquel muchacho con quien habían forjado tan buenos momentos, momentos que deseaba haber hecho con su verdadero hijo.

''¡Eso es justamente lo que debería hacer un shinobi! ¡Como él Cuarto y su esposa! ¡Ellos lo dieron todo en su deber! ¡Incluso su vida! ¡Por el bien de la aldea y de su hija! ¡Ojala yo pudiera decir que mis padres harían lo mismo por mi pero seguramente me dejarían morir!''

Lo que había dicho Menma la hacía creer que seguramente él sería mejor de tan solo haber sido mejores padres y quizás...solo...quizás hubiera estado mejor con ellos dos muertos, sonaba mal incluso en su mente pero podría ser la cruel realidad, podría ser que su hijo necesitara más unos modelos a seguir firmes y valientes sintiendo aquel amor incondicional que conllevaba su sacrificio en lugar de su sola presencia física.

¡Me perdieron hace años! ¡¿Como pudieron hacerle esto a su propio hijo?! ¡Ni una sola vez los vi como mis padres! ¡Solo como ha dos estúpidos con los que tenía que lidiar! ¡Díganme! ¡¿Saben lo que yo pasé por eso?! ¡¿Tienen alguna idea de lo difícil que fue vivir con lo que significa ser un Jinchuriki?!

Eso era talvez lo que más le pesaba, ella había sido una Jinchuriki antes que él pero jamás tuvo que lidiar con lo mismo que este. Su sello nunca le permitió al Bijū influenciarla de ninguna manera ni mucho menos hablarle, ni siquiera ella tenía acceso a su poder para dar una idea de lo nula que era su interacción pero el caso de Menma fue diferente.

Y como madre le dolía no haber podido guiar a su hijo por que inocentemente supuso que todo estaba bien cuando obviamente nunca lo estuvo. Había fallado en su tarea como madre, no lo había querido ni protegido lo suficiente y eso la hacía sentir asco de si misma y mucha mucha vergüenza.

-¿Tan malos padres fuimos Minato...?-Murmuro la Uzumaki con dolor. Él rubio mostró una expresión triste y se acerco hasta su esposa abrazándola por la espalda.

-No..claro que no..-Respondió Minato en un murmullo.

-¿Y entonces...por que paso todo esto?-Pregunto Kushina con la mirada baja.

-Solo que no fuimos los padres que él necesito...pero nunca podremos ser malos padres no mientras lo amemos y nos preocupemos por él-Dijo él Namikaze -Somos humanos Kushina...nos equivocamos...pero un padre solo falla cuando deja de intentar y nosotros nunca dejaremos de intentar...-Murmuro Minato.

-Espero que me alcance la vida para reparar todos los errores que cometidos-Dijo la Uzumaki.

-Si, ya también...yo también-Suspiro Minato. Talvez algún día muy en el futuro volvieran a conseguir el amor y respeto de su hijo pero si esto era demasiado pedir, con su perdón debía bastarles.

El cielo estaba oscurecido y el ambiente excesivamente frío en mitad de un bosque desolado donde Menma luchaba con todas sus fuerzas para evitar que él Kyūbi tomara el control de su cuerpo y mente, sujetándose al tronco de un viejo árbol. Él Demonio Zorro continuaba burlándose y susurrándole cosas prometiendo en apenas un murmullo librarlo de todo el dolor y las penas que lo agobiaban en este momento. Su manto comenzó a rodearlo con más fuerza de lo normal

Tú no eres Menma-kun...

Gruño furiosamente y cerrando los ojos dejó escapar una gran cantidad de chakra destructivo provocando que gran parte de la vegetación a su alrededor fueran expulsadas por la fuerza en varias direcciones. Las marcas en sus mejillas eran del más profundo negro al igual que sus labios mientras que sus ojos brillaban con un endemoniado carmesí. Un rayo rompió el cielo.

Tú no eres Menma-kun...

Enseñó los dientes rabioso, sin moverse ni un milímetro. Las palabras de Sakura se repetían en su mente sin cesar y odiaba cada sílaba pronunciada por ella. Una parte de él, esa maldita parte de su alma que aun sentía amor y apreció por toda su vida pasada le impedía mirar con indiferente todo lo que le había dicho y simplemente olvidarlo. El cielo comenzó a llover reflejando el dolor interno que estaba sufriendo.

Tú no eres de Menma-kun...

Gruñó con furia mientras la intensa lluvia caía sobre él recordando solamente aquellas específicas palabras. Sin importar todo lo que pasó o lo que hizo nunca antes le habían dicho algo como eso. Por que pese al camino que había tomado guiándose por el odio, la venganza y la búsqueda del poder él siempre había sido Menma-kun. Incluso destruyendo su antigua villa seguiría siéndolo, solo por esa razón aun existía la esperanza de redención para él por que lo seguían viendo como el chico que alguna vez fue.

Tú no eres de Menma-kun...

Pero Sakura había renegado de él, dejando finalmente en el pasado olvidado su historia juntos. Ya no era ese niño que formó parte del equipo 7 solo un enemigo más de la aldea, eso se lo había dejado muy en claro con esa simple pero pesada frase. Maldijo entre dientes y apretó los labios con rabia golpeando su cabeza contra el tronco. Odiaba esas palabras, porque eran la prueba de que ya no era él de antes y no volvería a serlo.

Pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando se vio obligado a caer de rodillas mientras era rodeado por un campo de energía al instante. Abrió sus ojos de golpe vislumbrándose el infernal rojo de sus pupilas alargadas a la vez que un gruñido bestial salía a través de su garganta. Confundido reconoció el tipo de barrera que lo encerraba.

Pero no pudo hacer nada para salir de ella ya que sintió como una fuerza invisible lo hacía mantenerse en el suelo mientras se le imposibilitaba el acceso al chakra del Kyūbi, por que de lo contrario ya abría hecho explotar la barrera. Además era un momento extrañamente conveniente para que alguien lo atacara, estaba realmente exhausto por su ultima batalla sumado a la fatiga emocional que estaba sufriendo lo hacían un blanco fácil.

Casi se sintió reír ante la ironía de ser derrotado por una barrera cuando él mismo las utilizaba en batalla. Pero no hubo tiempo para la risa cuando un electrizante y agudo dolor lo atravesó, tan intenso como para obligarlo a sujetarse la cabeza y comenzar a gritar de dolor sintiendo como el chakra de los Bijus que había reunido era extraído de su cuerpo a la pura fuerza. Se sintió repentinamente desesperado.

Ningún Jinchuriki podría sobrevivir a la extracción de su Biju a excepción de algunos casos especiales como Kushina, pero Menma era consciente de que él sin duda alguna de era de esa clase de personas. El miedo a morir lo golpeo acelerando su respiración. La imagen de Sakura, Sasuke y Kakashi llego a su mente, no quería morir, no cuando aun tenía tantas cosas las cuales resolver.

Se mantuvo de rodillas unos segundos mientras soportaba la extracción dirigiendo sus últimos pensamientos a sus compañeros. Y en solo cuestión de un instante cayó al suelo sin fuerzas derrumbándose jadeante y débil, con un hilillo de saliva escurriéndose de sus labios mientras trataba de regular su respiración sintiéndose horrible, pero aun vivo.

Desde su posición en el suelo pudo divisar dos pares de pies acercándose lenamente hasta él. Intento reincorporarse con sudor recorriendo su frente pero flaqueo sin fuerzas golpeándose nuevamente contra el piso mientras sus músculos se tensaban en su contra inmovilizándolo. Apretó los dientes con enojo sintiéndose vulnerable y débil, se veía patético lo cual lo avergonzaba profundamente.

-Oh...Menma...Menma...Menma...No estas acostumbrado a las derrotas ¿No es así?-Pregunto una cantarina voz mientras un hombre se acuchillaba al lado del abatido Uzumaki. Los ojos del Jinchuriki se abrieron con sorpresa al reconocer la máscara blanca en espiral.

-Tu...-Murmuro Menma.

-Si, yo-Asintió él hombre -Senju Hashirama-Dijo él castaño.

-Es imposible que seas él...-Negó él Uzumaki frunciendo él ceño.

-Habré tu mente Menma. Eres demasiado inteligente como para complacerte con una vista tan estrecha de las posibilidades de la vida-Dijo Hashirama posando una mano sobre la cabellera negra del Uzumaki provocando que este gruñera pero incapaz de mover un músculo.

-Muchas gracias por recolectar el chakra de las bestias por nosotros, aunque solo hayas hecho la mitad del trabajo-Menciono él Senju.

-¿Qué quieres decir?-Cuestiono Menma. Hashirama negó lentamente con un dedo.

-Esa no es la pregunta correcta-Dijo él castaño -¿No es cierto Zetsu?-Pregunto ladeando la cabeza hacia el nombrado. Una criatura blanca con negro de largo cabello verde claro puntiagudo similar a una planta.

-Así es Hashirama-sama-Contesto Zetsu. Menma frunció los labios.

-¿Qué es lo que quieres de mi?-Cuestiono él Uzumaki y él Senju aplaudió satisfecho.

-Bingo-Felicito -Escúchame con atención...Él Nueve Colas simplemente es una vida momentánea, una existencia temporal de energía unida...¡Energía que alguna vez formó parte de una forma definitiva!-Exclamo para luego mirar directamente al Uzumaki a los ojos.

-Los Bijus y por consiguiente los Jinchurikis son la encarnación de la destrucción...un pedazo suyo posee el poder para destruir toda la creación...solo los Susano'os tienen un poder comparable a eso-Dijo Hashirama posando nuevamente la mano en su cabeza.

-Eres una fuerza de poder inestable, sin inteligencia o sabiduría propia que necesita una guía...un guía para mostrarte el camino ¡Este guía soy yo! Las Bestias con Colas son guiados por aquellos que poseen ojos benditos-Explico vagamente con el Rinnegan reflejado en su ojo visible.

-Lo que dices no tiene sentido-Espeto Menma.

-Puede que ahora no pero en cuanto el momento llegue se que verás el mundo a mi modo-Dijo Hashirama.

-¿Qué llegara?-Pregunto él Uzumaki. Él Senju pareció sonreír por debajo de su máscara.

-La paz-Murmuro con simpleza y en tono muy complacido. Menma frunció el ceño -Estoy por hacer exactamente lo que haría un Hokage e incluso más que eso... porque puedo traer la paz a todo este detestable mundo-Explico él castaño.

-Dudo mucho que tu perspectiva sea como la de un Hokage y mucho menos tu misión-Contradijo Menma.

-Tienes razón-Concedió Hashirama -Los Hokages no hacen lo que se suponen deben hacer. El objetivo de un Hokage debería ser traer la paz al mundo pero no lo hacen por temor, yo no tengo ese miedo-Dijo él Senju.

-¿Y como planeas hacer eso exactamente? Por que la paz no es muy sencilla de conseguir que digamos-Espeto Menma.

-Dime algo...¿Si alguien tiene un objetivo y conoce un atajo para llegar ahí debería escoger ese?-Pregunto Hashirama. Él Uzumaki frunció los labios.

-El fin justifica los medios-Concedió Menma para gusto del Senju.

-Tú y yo no somos muy diferentes-Comento Hashirama. Él Uzumaki frunció el ceño.

-No nos parecemos en nada-Aseguro Menma.

-Somos hombres que son capaces de hacer lo que sea con tan de cumplir con sus objetivos. Somos soñadores y solo personas con un poder como el nuestro pueden cambiar el mundo-Dijo él Senju -En este mundo shinobi se niega la existencia de quienes no tengan talento alguno; pero quien no lo posea, siempre puede robárselo a alguien que sí, y hacerlo suyo. Como hacemos tu y yo-Dijo Hashirama haciendo pensar a Menma.

-Lo que él Sabio de los Seis Caminos hizo fue fomentar la inconsistencia de las personas. El chakra solo crea conflictos y una falsa esperanza...con el tiempo solo encontrábamos conflictos. La verdad que este poder llamado chakra es solo un recurso de sufrimiento interminable. Personas que tienen poder buscan peleas. Personas que no tienen poder, pierden todo-Dijo él Senju.

-¡No hay sueños reales en este mundo!...La gente fue maldecida ¡Y fueron destinados a odiarse mutuamente cada vez más! ¡¿No crees que los ninjas son el símbolo perfecto de la necedad?!-Exclamo Hashirama pero Menma guardo silencio -Este mundo esta lleno de cosas que no funcionan como deseas, cuanto más vives...más te das cuenta de que esta realidad está hecha de dolor, sufrimiento y vacío...-Murmuro él castaño.

-Escucha, en este mundo...donde hay luz también hay sombras...mientras exista el concepto de ganadores, también existirán los perdedores. El propio deseo de mantener la paz creó las guerras... y el odio nació para proteger el amor. Es una relación que no se puede evitar-Sentenció Hashirama.

-Te equivocas-Espeto Menma -Él ser que posee poder puede obtener todo lo que desee-Dijo él Uzumaki.

-El poder es capaz de cambiar el mundo...pero ni aun así se puede eliminar la esencia del mismo...ni siquiera tu y toda la fuerza que tienes puedes cambiar lo que esta pre-destinado. Lamentablemente el mundo tiene el poder de cambiarte más a ti que tu a él-Dijo Hashirama -Pronto regresaré por ti. Para que te unas a mi causa-Murmuro él Senju alejándose de él.

-Jamás me convencerás de esa locura-Espeto Menma con desprecio. Hashirama sonrío inclinándose sobre él Uzumaki.

-Un día...incluso tus amigos te traicionarán y el amor se convertirá en odio ya lo deberías saber...eres como yo...el odio aumentará y cambiarás...Ahora solo te espera más dolor...pero yo te prometo no más sufrimiento-Murmuro en su oído antes de irse desapareciendo junto a Zetsu sin dejar rastro alguno.

Menma suspiro profundamente demasiado afectado por aquellas palabras para su gusto. El cansancio se cernió como una nube sobre él mientras sus ojos se cerraban lentamente vislumbrando todo borroso hasta que sus parpados se cerraron mientras caía en una profunda inconsciencia. Dejando su cuerpo débil y completamente solo a merced de las torrenciales y frías lluvias.

-Kami-sama...esto no puede ser posible-Murmuro Tsunade leyendo atentamente el pergamino que Shizune le había entregado. La pelinegra permanecía apartada a un lado con Tonton entre sus brazos.

La Senju frunció los labios antes de quitar sus lentes pasando una mano por su rostro de forma cansada mientras se recargaba sobre el escritorio. Acababa de leer la confirmación de la muerte de dos Jinchurikis de aldeas adyacentes y la desaparición de otros tres pero se consideraban presumiblemente muertos.

-Menma ha cruzado la línea-Dijo la Sannin visiblemente afectada.

-¿Qué hará ahora Tsunade-sama?-Pregunto Shizune tentativamente.

-Tanto Akatsuki como el libro Bingo se les dio la especificación de que debían capturarlo vivo pero ahora bajo estas nuevas circunstancias...creo que me veré obligada a tratar a Menma como cualquier otro criminal...sin más excepciones ni tratos especiales...es demasiado peligroso como para permitir que siga con vida-Murmuro la Senju con cierto pesar a lo que la pelinegra se limito a asentir.

La aldea aun no se recuperaba por completo luego del ataque y brutal asesinato de Hiruzen Sarutobi. Los daños habían sido monumentales pero por suerte las bajas resultaron pocas. Los demás Kages estaban alterados desde el ultimo ataque a Konoha y en el pergamino no solo se le informaba la desaparición de los Jinchurikis sino que se le había exigido a la aldea de la Hoja tomar acciones en contra del causante.

La muerte de los Jinchurikis a los que Menma les había robado el chakra habían comenzado en orden desde el primero hasta terminar en el ultimo, donde solamente prevalecían los tres a los que aun no se había enfrentado pero no podían esperar a que fuera por ellos ya era demasiado peligroso con su poder actual como para imaginar una situación en la que tuviera todo el poder de los Bijus.

Las otras Naciones ya habían anunciado que Menma Uzumaki conocido como ''Él Hombre Enmascarado'' sería condenado a muerte de ser capturado en sus territorios o en su defecto asesinado durante la batalla contra sus shinobis, solamente Konoha se había mantenido al margen del tema negándose a dar una respuesta solida...hasta ahora.

Sasuke suspiro pesadamente emitiendo un aura deprimida impropia de él y de su optimismo y alegría usual. Se encontraba perdido en sus propios pensamientos preocupándose por todo lo que había ocurrido y por lo que pudo haber pesado, ya que sabía que por muy mal que se vieran las cosas estas fácilmente pudieron haber sido mucho peor. Le dolía saber que su amigo era el responsable de toda la devastación causada a la aldea y sinceramente creía que generar tanto dolor innecesario no tenía nombre.

Pero hace mucho no solo se había prometido a si mismo que lo traería de regresó a Konoha para que las cosas volvieran a ser lo que fueron alguna vez sino que también se lo había prometido a Sakura y no podía fallarle, no podía fallarle a Menma y mucho menos fallarse a si mismo. Se negaba a retractarse de sus palabras pero su compañero lo hacía tan difícil, aunque sinceramente, si esto fuese sencillo cualquier lo haría.

No quería lamentarse el resto de su vida haber abandonado a su hermano, por que Menma era para él un hermano más, en la oscuridad si es que existía aunque sea la mínima oportunidad de haberlo salvado, aunque sea de si mismo. Pero si era sincero consigo mismo..ya no sabía que más hacer...pero aunque fuera más fácil desviar la mirada asiéndose el desentendido mantendría su promesa siendo más fuerte que la tristeza y el dolor, ya que sabía que sus esfuerzos tarde o temprano darían sus frutos.

Pero mantener ardiendo la esperanza a veces no era sencillo de hacer y mucho más cuando era testigo de como Menma no deseaba ser salvado, o si lo hacía mantenía ese deseo muy bien oculto. Soltó un nuevo suspiro más largo que el anterior captando la atención del par de mujeres que lo observaban sentadas en el sillón de la sala. Izumi y Rin lo miraron con pena antes de intercambiar miradas cómplices agachándose para permitir que los niños fueran hasta él.

Y antes de que Sasuke lo notara sintió como alguien se le subía en el regazo seguido de un par de manitas cálidas puestas sobre sus mejillas provocando que saliera de sus pensamientos y prestara atención al par de grandes y aniñados ojos que lo observaban fijamente sorprendiéndose ante la mirada que él infante le dirigía en este momento.

Itsuki casi parecía irradiar preocupación hacia su tío con esta acción mientras que Tobi le tiraba del cuello de la camisa intentando llamar su atención mientras agitaba una galleta frente a su rostro. Los ojos de Sasuke se cristalizan al ver al par de pequeños que ha su modo intentaban animarlo, derritiéndose ante su ternura.

-¿Es...para mi...?-Murmuro él azabache conmovido mientras Tobi seguía agitando la galleta -Muchas gracias-Dijo con una sonrisa sincera tomando la golosina dándole un buen mordisco.

Los dos infantes parecieron complacidos ante esto sonriendo mientras emitían leves balbuceos teniendo una animada conversación que parecían solo entender ellos comiendo sus propias galletas encima de Sasuke llenándolo de pequeñas migajas pero a este no parecía importarle contagiado por la alegría infantil de ambos niños procediendo a jugar con ellos como si fuera uno más.

Ambas mujeres sonrieron al ver que el animo del Uchiha aumento luego de la intervención de sus tiernos hijos continuando con su charla mientras Sasuke jugaba con los pequeños tirado en el suelo de la Mansión Uchiha. Pero Mikoto no tardo mucho en regresar atraída por la chillona voz de Sasuke cargada de energía parloteando tanto que le taladraba los oídos y cuando entró a la sala de estar se quedo paralizada ante lo que vio.

-¡Es inútil! ¡Soy invencible! ¡Nunca podrán derrotarme!-Bramo Sasuke con voz juguetona arrastrándose en cuatro patas mientras los pequeños reían contentos escapando de su agarre de la misma forma ya que a penas comenzaban a caminar.

Itsuki se apresuraba a huir hasta que su tío lo sujeto del pie a lo que chillo con emoción por lo que Tobi inmediatamente se puso de pie tambaleándose saltando hacia Sasuke para salvar a su amigo del ataque del ''Monstruo'' quien se tiro al suelo de forma dramática como si el pequeño empujón hubiera tenido mucha fuerza. Los dos niños parpadearon con sorpresa ante esto antes de reír y saltarle encima gateando sobre él emitiendo alegres carcajadas.

-Perdí...¿Cómo fue posible?...-Dijo Sasuke exageradamente sintiendo el tierno esfuerzo de los pequeños para mantenerlo sobre el suelo -¿Cómo pude fallar en mi plan? Me siento… Me siento tan…pero tan…. humillado-Dijo lo primero que se le ocurrió cerrando los ojos.

-Estoy viendo la luz...-Murmuro alzando la mano dramáticamente. Mikoto se tapó los ojos casi con pena ajena, tenía un hijo demasiado inmaduro -Estoy abandonando este mundo...siento mucho...frío...-Dijo antes de ladear la cabeza dejando salir su lengua quedándose completamente quieto fingiendo que estaba muerto.

Tobi embozó una gran sonrisa triunfante mientras se sentaba encima de su pecho, Itsuki por el contrario río abrazándose al cuello de su tío siendo correspondido inmediatamente antes de que este se levantara nuevamente sujetando a cada uno con un brazo haciéndolos girar en el aire soltándoles carcajadas emocionadas.

Mikoto negó lentamente con la cabeza esperando simplemente a que los niños no aprendieran de ese comportamiento desenfrenado, confiando que fueran más serios y disciplinados que el cabeza hueca de su hijo menor. Por que dentro del Clan Uchiha abundaban demasiado los miembros torpes y exuberantes para que se agregaran dos más a esa lista, pero la siguiente generación podría ser diferente.

-¡Grrr! ¡Llego Papá oso!-Exclamo Fugaku entrando a la sala imitando la pose de un animal a lo que los niños chillaron aferrándose a Sasuke mientras él Patriarca del Uchiha se unía al juego. Mikoto se limito a suspirar, talvez se equivocaba, con esos ejemplos el Clan sin duda continuaría siendo tal cual como era ahora aunque si era sincera consigo misma...eso no era tan malo.

Sakura portaba una mirada inexpresiva mientras limpiaba cuidadosamente sus implementos médicos luego de haber atendido a un gran número de ciudadanos y shinobis por igual. Había hecho un gran trabajo pero sus movimientos parecían ser mecánicos ya que pese a haber estado hay no lo estaba, completamente ausente, sumida en su propia mente.

Mientras iban y venían pacientes, llegaron un trío de Genins que ella conocía muy bien, logrando sacarla de su letargo momentáneamente donde sonrío un poco al verlos pero pronto la seriedad reemplazo nuevamente la expresión de su rostro. Moegi, Konohamaru y Udon le hacían recordar vagamente a los inicios del Equipo 7 y en este momento eso era lo que menos necesitaba.

-Sakura-Nee-chan...-Saludo la pelinaranja amistosamente.

-Hola Moegi-Dijo Sakura de modo indiferente. La niña frunció los labios.

-¿Se encuentra bien?-Indago la Genin insegura.

Desde que conoció a la hija del Héroe esta siempre se había mantenido en su mayor parte del tiempo inexpresiva pero desde el regreso de Sasuke esta se había abierto mucho más convirtiéndose en una persona muy diferente y más sensible pero ahora parecía ser exactamente la misma de antes y aquello la preocupaba, por que seguramente algo grande debió haberle pasado para que retomara su antigua aptitud.

-Por supuesto. Mejor que nunca-Aseguro Sakura restándole importancia -¿Qué hacen por aquí? Espero que ninguno se encuentre herido-Menciono la Haruno.

-No. Claro que no-Negó Udon cruzando los brazos por detrás de su cabeza.

-Solo vinimos a reponer los suministros médicos. Estamos ayudando en lo que podemos mientras reconstruyen la aldea-Respondió Moegi enseñando la caja que traía entre manos.

-Lo que queda de ella querrás decir. Y todo por culpa de ese desgraciado traidor que nos haría un favor si muriera y nos dejara en paz de una buena vez-Dijo él Konohamaru de forma amargada. Luego de la muerte de su abuelo había estado de muy mal humor, aunque nunca fue cercano a Hiruzen eso no quería decir que su muerte le fuera indiferente.

-¡Konohamaru-kun!-Exclamo Moegi en modo de reprimenda, para luego mirar a su maestra.

-No te preocupes. Él tiene razón-Concedió la Haruno seriamente -Bueno...si me disculpan aun tengo mucho más por hacer. Fue lindo verlos-Dijo Sakura a lo que los niños se despidieron sintiéndose algo apenados por el comentario descarado del Sarutobi. La hija del héroe no se dejo afectar mientras se disponía a atender al resto de sus pacientes mientras movía la cabeza de un lado a otro, tratando de distraer su mente de forma inútil.

Amaba a Menma, lo amaba con cada fibra de su ser y siempre, siempre sería su Menma-kun sin importar lo que dijo aquel día en medio de la conmoción y desesperación del momento. Él siempre sería parte de su amado equipo 7, pero lamentablementelLas acciones egoístas de Menma sólo conducirían a la guerra e incluso a la propia devastación del mundo ninja si no se le detenía.

Y le dolía, cuanto le dolía llegar a esa conclusión, por que sabía lo que conllevaba. Con paciencia y tranquilidad, dejando su propia tristeza y amargura de lado se hundió en sus pensamientos convenciéndose a si misma de que lo mejor sería detenerlo y no solo para el bien todos sino por el propio bien de Menma. Soltó un profundo suspiro resignado.

Debía lidiar con la realidad de la situación y aunque demacrara su alma debía dejar finalmente marchitar el amor que había sido plantado hace mucho tiempo y que con pequeñas cosas y mucho esfuerzo de su parte había logrado hacer que floreciera. Pero debía seguir el mismo consejo que ela alguna ves le había dado a Sasuke...ya era hora de dejar ir.

- . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . - . -. - . -. - . - . - .- . - .- . - . - .- . - . -. -

Muchas gracias Natti-love por leer mi historia, ya estaba pensando que nadie lo hacía XD

Espero con ansias que continúes comentando.

Una aclaración

Aquí Tsunade y Hashirama no son parientes solo pertenecen al mismo Clan