Pandora's Affection
By: HybridVirus
Disclaimer: Hetalia y sus personajes son pertenencia de sus respectivos dueños, solamente soy dueña de Rafaela y no hay ninguna ganancia con esto, más que darles amor a las relaciones de mi país con otros países; solo soy una fan que escribe para fans.
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Capitulo I
El eco de los emocionados gritos de la muchedumbre resuena incesantemente alrededor del inmenso estadio, sus orbes violetas se deslizan entre la multitud de la gente que se encuentra sentada en las gradas esperando impacientemente porque el espectáculo inicie de una vez. Una sonrisa divertida se apodera de sus labios, al ver los colores de los participantes de la liga que se enfrentaran en ese instante. No es usual que los miembros de la elite acepten el reto de un líder de gimnasio. Pero Iván conoce tan bien a la mexicana, que sabe de sobra que cualquier reto arrojado hacia su persona, será aceptado sin el menor deje de duda para proteger su puesto, como parte de la elite del nuevo continente.
Iván está consciente de que se encuentran en un continente que no es América, ni tampoco es Europa. Pero de igual modo le sorprende ver la abrumadora ventaja del color negro, que resplandece por momentos con algunos hilillos plateados como las estrellas en el cielo nocturno. No hay comparación alguna que sea posible frente al tono oscuro, pues en su contra el color rosado de la líder de gimnasio europea, se puede ver esporádicamente en diferentes lugares de las gradas. En este momento, el estadio parece encontrarse en el suelo del continente americano, o sería más acertado el decir que uno de los participantes es el local en este instante, pues honestamente pareciera que se encuentran en México.
Los orbes del europeo se entrecierran al recordar las palabras de la rubia líder de gimnasio, que se encuentra acercándose en ese instante a la cancha donde se llevara a cabo una batalla pokémon. Las manos de la pálida mujer se extienden sobre su cabeza, mientras saluda insistentemente a la multitud de espectadores. Una nerviosa sonrisa se apodera de los labios del ruso al ver la forma en que esos verdes orbes se encuentran fijos en su dirección. Hay un fuego en los ojos de Filipina, que arranca un aterrado escalofrió de lo más profundo del pálido miembro de la liga europea. Porque puede ver la silenciosa promesa en esos ojos, que le dice que le será muy difícil escapar de la jovencita en caso de que la contrincante de la chica, no sea capaz de dar un giro a la ventaja presente en el equipo que acompaña a la polaca.
–¡No dejes que te intimide!
El repentino grito de Kiku resuena junto con las propias palabras de varios de los espectadores que incluyen a los líderes de gimnasio, e incluso algunos campeones que le acompañan en el palco exclusivo de los miembros de la liga pokémon. El mismo grito repleto de emoción le hace dirigir la mirada hacia el otro costado del estadio, permitiendo que una discreta sonrisa se extienda sobre sus labios, mientras observa el seguro andar de la dueña de las hebras castañas que eleva sus propios brazos para saludar efusivamente a la multitud. Es impresionante la calma de la mujer a pesar de que, sabe que se enfrentara a una rival que posee la ventaja ante las criaturas de tipo siniestro de su equipo, y que podría representar también un riesgo para algunos de sus pokémon fantasma.
–Make me proud babe!
Grita efusivamente el campeón ojiazul del continente americano, sobre el resto de las voces pertenecientes al resto de los miembros de dicha liga, a la que se unen algunos miembros de la liga oceánica y la europea, mientras el mismo rubio blande un banderín con una imagen oficial representando al miembro femenino de la elite del continente americano. Los orbes violáceos vuelven hacia la dirección del campo de batalla, solamente para posarse en la forma en la que la polaca, se encuentra señalando de un modo acusador a Rafaela. El lenguaje corporal de Filipina habla sobre una molestia sin precedentes, la forma en la que sus dientes se aprietan con fuerza, es realmente notoria en todas las cámaras del estadio. Iván se atrevería a decir que incluso la líder de gimnasio se encuentra rabiosa, mientras mueve la mano en un gesto repleto de finalidad, como si estuviera dando por terminada la discusión en la que ambas mujeres, han apagado los micrófonos que la liga exige que usen durante la batalla.
–¿De que estarán hablando?
Pregunta una de las voces en el palco, mientras la mirada amatista se posa en el gesto repleto de sorpresa, que se encuentra fijo sobre el rostro de la ojimiel. El aliento del ruso se ve atrapado en sus pulmones, en el momento en que la mirada caramelo se eleva para encontrarse con la suya. La misma parece arder repentinamente con las llamas del ave legendaria al servicio del guardián de los mares, consiguiendo que el rostro del rubio cenizo se tiña de un intenso tono rojo, al ver la forma en que las bronceadas facciones se suavizan al mantener su mirada fija en él. Consiguiendo de ese modo que un pánico sin precedentes se apodere del joven, al hacerse una vaga idea de las palabras que la polaca probablemente ha compartido con su contrincante.
El repentino cambio en el rostro de Rafaela es algo realmente notorio en las pantallas del estadio de batalla, haciendo que Iván se sienta incapaz de negar que el mismo ha ocurrido, en el momento en que sus miradas se alejan. Hay una seriedad y convicción en la forma en que los rasgos de la mexicana se afilan, y pareciera que en vez de un deportista… hay un guerrero dispuesto a pelear e incluso dar su vida en el combate. La diestra de la dueña de las hebras castañas se mueve frente a ella como si cortara el aire, imitando de ese modo el mismo movimiento que la europea ha hecho, para después negar juguetonamente con uno de sus dedos, y finalmente encender el micrófono que se encuentra en el cuello de su verde abrigo que permanece sin ser abotonado.
–No hay forma alguna, en la que te pueda dejar ganar.
El tono altanero y repleto de seguridad consigue un sinfín de gritos, de parte de los espectadores al ver la forma en la que la siniestra de Rafaela se dirige hacia el cinto en su cintura, preparándose a tomar alguna de las esferas que contienen a las criaturas que ha cuidado y criado, con tanto cariño y esmero para estar el día de hoy en uno de los puntos de la cima de la liga americana. Los orbes miel se posan una vez más en el silencioso espectador ojivioleta, para cambiar de opinión y tomar con firmeza la última pokebola en su cinto. El juego de banderas roja y verde ondean marcando el inicio de la batalla, llevándola a arrojar la esfera bicolor hacia el aire. Una sonrisa maliciosa se apodera de sus rojizos labios, al ver el adorable Ponita que es liberado por su contrincante.
–¡Prepárate para perder!
Sisea la más alta de las contrincantes con un tono repleto de diversión, al ver la forma en que los orbes verdes se abren de par en par. Las orejas del caballo de colores pasteles se hacen hacia atrás, al posarse en la liquida silueta del enemigo frente a él. Las coloridas manos del Muk de Alola se esparcen por el suelo, mientras que las luces del estadio resplandecen en sus cristales venenosos. La forma en que la rubia muerde su labio inferior, es la única prueba que Rafaela necesita para saber que esta batalla, ya no se encuentra bajo el control de la ventaja que la líder de gimnasio, esperaba encontrar al enfrentarse a su equipo pokémon.
De igual modo que le es imposible negar el asombrado pánico en la mirada de la europea, ante el inesperado ser que Rafaela ha decidido traer con ella al campo de batalla. Tampoco puede negar la ansiedad que se apodera de sus pensamientos, gracias a las palabras dichas por su contrincante. No es la primera vez que tiene una batalla de improvisto con algún miembro de la liga. Pero… jamás habría pensado que alguien la acusaría de semejante forma, y conseguiría hacerle arder el corazón al pensar en la promesa, que le ha sido entregada tan descaradamente. Aunque la forma en que esta ha sido hecha, le resulta como algo inaceptable a sus ojos, no hay forma en la que pueda permitir que alguien más se quede con el premio, que la dueña de los peridotos erróneamente anhela reclamar.
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El murmullo de la música y las charlas que se esparcen por el recinto, se ve interrumpido pos las discretas palabras de aliento que son dirigidas hacia la dueña de los orbes verdes, al pasar a un lado de varios de los miembros de las diversas ligas pokémon del globo terráqueo. Filipina no puede hacer más que asentir con discretas sonrisas y sus temblorosas manos aferradas en puños, mientras su mirada se desliza por los alrededores, esperando encontrarse con el ruso a la brevedad posible. La polaca se muerde el labio inferior al entender, que había cometido un verdadero error al haber decidido enfrentar al miembro femenino de la liga americana. El estómago de la europea se arremolina con fuerza en su interior, al recordar la sorpresa que se había esparcido en el rostro de su contrincante ante sus palabras.
–Iván…
Susurra la dueña de las hebras doradas para tomar con sus manos, la muñeca del joven hombre y empezar a jalarlo para llamar su atención. La mirada del más alto se posa sobre su compañera de la liga, al mismo tiempo que le dirige una discreta sonrisa. El corazón de la ojiverde se acelera al ver la suave curvatura de los labios del ruso, quien se disculpa con el campeón del continente oceánico, para después posar toda su atención sobre Filipina. '¿Qué sucede?' pregunta con un suave tono la voz de Iván, consiguiendo que las pequeñas manos se aferren con desesperación a la muñeca de su acompañante. La mirada de la polaca se mantiene fija sobre el integrante de la elite europea, intentando encontrar las palabras correctas para expresar lo que quiere compartir con su acompañante.
–Yo… ven conmigo…
Susurra la más bajita al mismo tiempo que jala al rubio cenizo, intentando mantenerse lo más cerca posible de las paredes del recinto, esperando de ese modo pasar desapercibidos por todos los entrenadores, líderes de gimnasio, miembros de la elite y campeones de la liga. Una de las manos de Filipina, abre cuidadosamente las puertas de estilo francés, para salir a la terraza que se encuentra bañada por el suave resplandor de las estrellas y el gentil silencio de la noche. La sensación de la mano del más alto dejando la suya, para caminar hacia la baranda de piedra la hace posar su mirada en el perfil del amo de los hielos euroasiáticos. Iván es frio como los pokémon que le acompañan al campo de batalla, su rostro es algo que bien podría describirse como algo gélido y poco cambiante.
–¡Tú me gustas!
Grita a todo pulmón la dueña de los orbes opalinos, al mismo tiempo que su silencioso acompañante se da la vuelta para mirarla fijamente. Las resplandecientes amatistas se posan sobre su persona, haciendo que la piel de la líder de gimnasio polaca se erice por completo. El labio inferior de la chica tiembla notoriamente al reconocer el cansancio en el suspiro de su compañero, del mismo modo en que puede percibir la emoción en esos fríos ojos, que la joven mujer sabe de sobra es un rechazo a sus palabras. 'Lo siento' el susurro de las palabras de Iván, hace que las manos de la joven se aferren con fuerza a la tela de su ropa, mientras que las gruesas lagrimas empiezan a escapar de sus acuosos orbes.
–¿Porque me rechazas?
Pregunta con desconsuelo la polaca, al mismo tiempo que mueve la cabeza de un lado a otro. Rehusándose a aceptar de nuevo las palabras del ruso, que ya la había rechazado en otras dos ocasiones. ¿Cómo podía este hombre robar su corazón… y después rehusarse a hacerse responsable? Una de las manos de Filipina continua aferrándose con fuerza a su blusa, mientras la otra se aprieta en un tembloroso puño '¡Tu no le gustas!' sisea con una entrecortada y molesta voz la dueña de la mirada verde. Para después asegurarse de acercarse al joven, que parece mantener una prudente distancia de ella. '¡Le dije lo que sentías!' chilla la abrumada mujer, al mismo tiempo que sus dedos se aferran con desesperación a la ropa del más alto.
–Le dije que quien ganara, se quedaría contigo...
Los orbes de Iván se entrecierran en un gesto molesto, al entender por fin el tema que ambas mujeres discutieron en la arena, mientras sus micrófonos se encontraban apagados. 'No puedes hacer esas cosas…' un escalofrío se apodera de la más bajita, al percibir la palpable molestia que se desprende de las palabras del ruso. '¡No tienes derecho de tomar esas decisiones!' Gruñe entre dientes el más alto, al mismo tiempo que sus manos se posan sobre los hombros de la líder de gimnasio, que ahora tiembla aterrada gracias a la molestia que es palpable en toda la persona del rubio cenizo. Las manos que en algún momento la hicieron sentir segura, ahora la hacen sentir que no queda nada del Iván que ella conoce y del que se ha enamorado.
–¡Basta! ¿Que no puedes ver la realidad?
Grita con una temblorosa voz la chica, al mismo tiempo que intenta acercarse al hombre, que se rehúsa a permitirlo dando algunos cuantos pasos hacia un costado. Las lágrimas continúan corriendo por las mejillas de Filipina, sin entender que razón puede tener su amigo, para rehusarse a ver que sus sentimientos no son correspondidos. Quizás los mismos nunca tengan una respuesta siquiera de rechazo, porque en este momento solo se encuentran ellos dos… solo ellos dos como siempre debió ser. Rafaela no está aquí intentando tomar el premio que vergonzosamente, Filipina ha perdido ante los ojos de los miles de espectadores y del resto de la liga.
–Ella no está aquí… porque no le interesas.
Continuara…
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Hybrid-Virus
Yo! Buen día lectores, seguimos por aquí con algo un tanto random, pero ya no debería de sorprenderles. Viendo que mi perfil está lleno de distintos AU. Ya tenía rato pensando hacer este mismo, con Argentina, Dinamarca o USA. Pero le toco suerte a Rusia, así que él va primero. Aquí las ligas Pokémon están divididas por continente, por lo que se puede decir que cada continente tiene sus líderes de gimnasio, miembros de la elite y el campeón absoluto de dicho lugar. El campeón de América es obviamente Alfred, lo que deja a Canadá, México, Brasil y Argentina como la elite que resguarda el camino hacia el campeón. Creo que Rafaela es un tanto popular al ser usualmente la segunda de Alfred en las batallas en pareja, que es la razón por la que la ojimiel es más conocida en Asia que Filipina.
Filipina es obviamente Nyo Polonia, cuyo nombre significa "Amante de los Caballos" he visto que en las historias la hacen bastante toxica, cuando se trata de andar detrás de Rusia. Pero no creo que el personaje sea por completo así. Rafaela tiene un equipo versátil, que incluye pokémon de tipo fantasma, siniestro, lucha, etc. Filipina en cambio usa pokémon de tipo hada, es por esa razón que el Muk de Alola era el indicado, para enfrentarse a su equipo mata dragones al ser un pokemon de tipo Siniestro / Veneno. Creo que Iván tiene un equipo pokémon principalmente de hielo, pero que también cuenta con algunos pokémon fantasma, esto debido al gran número de leyendas que rondan y a las visitas de los streamers, al enorme número de casas abandonadas en Rusia, donde se detecta supuesta actividad paranormal.
En fin, creo que esta historia será algo cortito con solo tres capítulos. Al menos eso es lo que espero, de igual modo es algo para entrar en ánimos y salir del bloqueo que me ha golpeado repentinamente. Pero esperemos que esto pase pronto, y que las cosas avancen rápidamente, para poder actualizar el resto de las historias, que ya venían con un movimiento mensual.
Sin más por el momento, dejen un review y nos vemos en la próxima actualización.
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