Pandora's Affection
By: HybridVirus

Disclaimer: Hetalia y sus personajes son pertenencia de sus respectivos dueños, solamente soy dueña de Rafaela y no hay ninguna ganancia con esto, más que darles amor a las relaciones de mi país con otros países; solo soy una fan que escribe para fans.

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Capitulo II

El suspiro de la fresca brisa meciendo las rubias hebras de ambos jóvenes entrenadores, es el único ruido perceptible en el silencioso ambiente. La mirada de la polaca se mantiene fija en el gélido semblante de su acompañante, entendiendo que quizás sus palabras no habrían sido las mejores, para intentar caer de nuevo en la gracia del señor de los hielos. Una parte de ella no puede siquiera entender de donde proviene, la atracción de su compañero por alguien tan diferente a él. Rafaela es una muy buena entrenadora, pero no es exactamente lo que Filipina supondría como material para enamorarse. No cuando ella está en el medio de dicha situación, es cierto que ella es alguien en un puesto más bajo de la jerarquía de la liga, pero eso no cambia que su lugar es igual de importante, entonces…

–¿Por qué…?

La cabeza de la polaca niega insistentemente, haciendo que su cabellera baile de un lado a otro sin control alguno. ¿Cómo diablos es, que Iván no la quiere? La ojimiel es afrentosa e irreverente, con una lengua afilada, grosera y agresiva por momentos, sus pokémon son algo que no es realmente adorable a los ojos de muchos, y la forma en que logra infundir terror en sus rivales, es aquello por lo que ella jamás, se atrevería a verla como una digna adversaria por el afecto de Iván. A sus ojos ella siempre sería la mejor opción, ella era adorable, encantadora, era querida y apreciada, sus pokémon eran súper tiernos, tenía un enorme club de fans. Ella era mil veces mejor que la ama de la noche, no tenía la menor duda de ello. Entonces… ¿Qué diablos le podía ver Iván a esa usurpadora, que se le había metido por los ojos sin tener la menor consideración del daño, que eso le causaría a su frágil relación con el rubio?

–¿Interrumpo algo?

Un escalofrío se apodera por completo de la joven europea para dirigir la mirada hacia la puerta de cristal que era cerrada con un suave 'Clack'. Las manos de la polaca se cierran con fuerza, intentando evitar que los otros dos se percaten de la forma en que sus puños tiemblan temerosamente. Porque este es justamente el escenario, que esperaba con todo el corazón que no fuera a pasar. La mirada de Filipina se desvía al escuchar el tranquilo 'Tu, nunca interrumpes' que ha escapado de los labios de su molesto acompañante. Una sensación horrible se apodera del corazón de la rubia, al ver la forma en que las facciones del ruso se suavizan notoriamente, no hay forma alguna en la que pueda negar que la emoción en esos orbes violetas, es completamente diferente a la que utilizo para mirarla a ella, hace apenas unos cuantos minutos.

–¿¡Cómo te atreves, piensas que puedes jugar así con las personas!?

Grita con molestia la voz de la líder de gimnasio, al mismo tiempo que empieza a caminar con apresurados pasos hacia la relajada americana, que se mantiene a un costado de la puerta que uso para interrumpir el momento asolas de ambos entrenadores. '¿No crees que suenas un tanto hipócrita?' pregunta con un tono repleto de ironía la dueña de las hebras castañas, al mismo tiempo que sus enguantadas manos salen de los bolsillos de su abrigo. Un escalofrío se apodera de la columna vertebral de Filipina al percatarse de la forma en que su rival se acerca con pasos firmes hacia su persona, haciéndola repentinamente retroceder ante la idea de no saber qué clase de reacción podría esperar de la mujer, que usualmente parece evitar cualquier confrontación fuera de la arena de batalla.

–Fuiste tú quien aposto y perdió, yo simplemente estoy aquí para reclamar mi premio.

Sisea la voz de la mexicana al mismo tiempo que pasa a su costado, el corazón de la joven de resplandecientes opalinas se detiene abruptamente en su pecho, entendiendo de sobra que en verdad no se había imaginado cosas durante la batalla. La americana enserio no tenía idea de los sentimientos del ruso, y ella estúpidamente había abierto la boca, liberando aquella fatídica confesión que la hundiría por completo en la miseria. Había abierto la caja de pandora y ahora no podía hacer más que ver, como todo el caos y desgracia del mundo se precipitaba sin la menor precaución sobre toda su persona, hundiendo en la improbabilidad esos sueños y esperanzas que había construido, esperando compartir todo con cierto amo de los hielos.

–Por favor… no.

Jadea temblorosamente la polaca al mismo tiempo, que su mano se aferra a la muñeca de Rafaela. Intentando desesperadamente detener los pasos de la mujer que está a casi nada, de robarle aquello que ha anhelado desde que tiene razón de ser. Desde que tiene uso de razón, Filipina sabe que quiere y anhela un futuro con el amigo con el que inicio su viaje, aquel que la acompañaba en las buenas y en las malas para intentar llegar a ser campeones. Pero las cosas cambian y la vida sigue su curso, aunque ninguno de los dos pudo llegar al puesto del campeón. Ambos se mantuvieron en el interior de la liga, que anido en sus corazones un sinfín de sueños y anhelos. Esto no podía pasarle a ella… no tenía sentido alguno de ser. Había estudiado por meses a su rival, y estaba completamente segura de que podía vencerla.

–Lo siento, te di una oportunidad… pero parece que no funciono.

Susurra con un gesto avergonzado Rafaela, mientras que la rubia se mantiene dándole vueltas al hecho de que su rival nunca había tenido ese Muk entre sus pokémon. ¿De dónde diablos había conseguido a semejante monstruo, para lograr robarle a su Iván? Filipina no puede hacer otra cosa más que apretar los dientes añadiendo sal a la abierta herida en su corazón, al entender que la demora en la llegada de la mexicana, ha sido un vano gesto de cortesía hacia su persona. Intentando darle una oportunidad de compartir de nuevo sus sentimientos, con el hombre que se rehúsa a aceptar los mismos sin importar cuantas veces la polaca los ofrezca en una charola de plata. Las gruesas lagrimas que escapan de sus ojos nublan su vista, mientras se apresura a bajar las escaleras de la terraza, intentando evitar mirar a los otros integrantes de la desgracia, que ha liberado por mano propia en su vida.

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La mirada ambarina se mantiene fija en las hojas de los árboles, que danzan grácilmente por el suave suspiro de la brisa nocturna, al mismo tiempo que hace que las hebras tanto rubias como castañas, revoloteen gentilmente con su gélida caricia. El silencio que se cierne sobre ambos entrenadores es algo gentil, acogedor y apacible. La mirada amatista se posa sobre la pequeña sonrisa de la americana, quien recuesta lentamente sus antebrazos sobre el barandal de piedra de la terraza. Iván sigue el ejemplo de su silenciosa acompañante, acomodando sus propios antebrazos sobre la piedra, para después inclinarse y así poder mantener su vista hacia los jardines del edificio, donde se ha llevado acabo la reunión de la liga. No es que sea egoísta con la entrenadora de gimnasio… por el contrario, una parte de él la quiere sin duda alguna…. Pero no del modo en que ella desea.

¿Acaso está mal por rehusarse a aceptar los sentimientos de Filipina? Es cierto que ambos habitan en el mismo continente y que una relación entre los dos, podría resultar en algo muy bueno para ambos, ya que se conocían desde muy jóvenes, pero la verdad es que no había ninguna clase de atracción por su amiga en su persona. Es cierto que viajaron juntos y que compartieron muchas cosas durante su travesía. Pero simplemente… no había nada que Iván pudiera sentir que los uniera en ese aspecto. Con Rafaela las cosas eran diferentes… porque ella no le demostraba el más ligero gesto de temor, y podía sentir el honesto aprecio por sus compañeros.

Cuando se había unido a la elite europea, la mayoría de sus compañeros se haría a un lado al verlo acercarse. Incluso había momentos en los que el ruso juraría que el campeón alemán lo vería de reojo, como si esperara que en algún instante el ojivioleta sacaría las garras para intentar tomar su lugar. Sus compañeros de la liga lo miraban con precaución, como si el acercarse a él fuera similar al delicado balance de caminar sobre hielo quebradizo. Incuso el molesto campeón de Escandinavia solía mirarlo de reojo, como si buscara una excusa para poder iniciar una batalla en su contra, después de que había derrotado al chico Väinämöinenen una batalla de exhibición.

El ruso estaba acostumbrado al hecho de que todos en la liga, rehuirían de él y sus pokémon en el mismo instante en que se encontraran cerca. Así que había sido una enorme sorpresa para Iván, el ver la forma en que cierta integrante de la liga americana, había quedado completamente prendada de su gruñona y posesiva Froslass. Un divertido 'mfh' escapa de los labios del más alto, ante el recuerdo de su mirada perdiéndose en el blanco pelaje del pokémon, que acompañaba a la mexicana en esa ocasión. No era nada común el ver un Absol en el edificio, que albergaba a todos los miembros de la elite del viejo continente.

Mucha gente solía ser supersticiosa en el continente, por lo que ver al pokémon de las desgracias caminar tan tranquilamente, como si fuera el amo absoluto del lugar le resultaba un tanto curioso e inquietante. Absol sería la primera sorpresa que recibiría en ese día, porque jamás habría pensado que al acercarse para reclamar a su froslass. La mirada ambarina se posaría sobre el sin el menor cuidado y precaución, para después sonreírle amigablemente y así empezar a hacer un sinfín de preguntas sobre su pequeña Natasha. Al principio Iván se había preguntado si esto era una extraña broma, o si alguno de los otros miembros de la liga, habría retado a la mexicana a acercarse a él.

Esa noción desapareció al escuchar cuidadosamente, todas las preguntas sobre Natasha que eran hechas por su acompañante. Aunque ninguno de los dos se conocía con anterioridad, igualmente no era difícil percatarse de que su curiosa y extrovertida compañía, debía de ser la especialista de pokémon fantasma y siniestro, que siempre acompañaría al campeón del continente americano. Antes de que cualquiera de los dos se percatara, una amistad había florecido gracias al conocimiento que compartían, sobre el tipo de pokémon que tenían en común y por las fotos de Natasha que Iván solía postear en Pokégram, las cuales siempre terminaban marcadas en unos pocos segundos por un corazón cortesía de Rafaela.

Aunque todo había sido extraño al principio, no podía negar que era agradable el saber que alguien aparte de la polaca, parecía sentirse cómoda con su presencia. Quizás las cosas habían empezado en ese momento gracias a Natasha, o puede que fueran los pequeños mensajes y los memes que la ojimiel le enviaría a cualquier hora del día. Los mismos que le arrancaban risas indiscretas y sonrisas que parecían erizarle la piel, al resto de los miembros de la liga de Europa. No estaba seguro de cuando habían cambiado las cosas… pero si sabía que sentía algo muy diferente, al aprecio que tenía por Filipina. Algo que había decidido guardar en secreto, al no saberse seguro de que nombre darle a dicha madeja de emociones.

La atracción física era algo sencillo de reconocer, no era ciego en ese aspecto como para negar que su amiga le resultaba un tanto atractiva. Pero… ¿Porque arriesgar una amistad que le llenaba de tantas formas, por algo que ni siquiera él sabe, si en verdad siente? Las manos del rubio se aprietan en temblorosos puños ante la molestia aun latente en su interior, Filipina no tenía derecho alguno de compartir eso con Rafaela. Y ahora gracias a su ridículo intento de derrotar a la ojimiel, no puede evitar preguntarse ¿Cuánto tiempo más podrá durar esta calma que los envuelve, cuánto tiempo más tiene su amistad para mantenerse intacta después de las acciones de la polaca?

–Iván… lo que me dijo Filipina… ¿Es cierto?

Continuara…

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Hybrid-Virus

Yo! Buen día lectores, primeramente, quisiera decirles que espero que hayan tenido una excelente noche buena y una muy feliz navidad. De todo corazón espero que la hayan pasado muy bien, que disfrutaran su tiempo con sus seres queridos y que todos sus deseos se volvieran realidad. Habrá muchas notas, porque olvide poner algunas en el capitulo pasado.

Aquí podemos ver que Polonia ya había confesado sus sentimientos en diversas ocasiones a Rusia, pero la respuesta del mismo siempre había sido una negativa. A causa de esto Filipina supone que necesita deshacerse de Rafaela, quien ella cree que simplemente se rehúsa a reconocer los sentimientos de Iván. A pesar de que para la polaca es bastante notorio, que Iván siente algo por Rafaela, Filipina no sabe que México en verdad no tiene idea de dichas emociones por parte del Ruso. Esto nos lleva a la interacción en el primer capítulo, al hacer Polonia su reto frente a todas las ligas, Rafaela simplemente no podría rehusarse a enfrentarse a la rubia, quien se encontraba confiada en su victoria, gracias a la ventaja de sus pokémon.

Rafaela se percata por fin de los sentimientos de Iván gracias a la intervención de Filipina. Quien le exige que se aleje de Iván cuando pierda, esto sucede durante la confrontación que ambas mujeres tienen mientras sus micrófonos se encuentran apagados. Así es como Filipina se da cuenta de que ha cometido un error, porque al poner a Iván como un premio México responde de un modo realmente agresivo, destruyendo la ventaja de tipos con la que Filipina creía tener el completo control del combate.

A pesar de esto Rafaela le da la oportunidad a Polonia, de que tenga algo de tiempo a solas con Iván. Para que comparta con él ruso las palabras, que ambas saben la rubia necesita decirle con desesperación al ojivioleta. Molesta ante el hecho de ser rechazada una vez más, Filipina intenta convencer a Iván de que está cometiendo un error. Y finalmente acusa a Rafaela de jugar con Iván, a lo que esta responde dándole a entender que ha sido ella quien ha hecho semejante cosa, al ofrecer a Iván como el premio de su combate.

Tanto Rafaela como Iván tienen pokémon que son un tanto intimidantes, lo cual vendría a ser la razón por la que el resto de los miembros de sus ligas, suelen mantener sus distancias. Un ejemplo es el Absol de Rafaela, que es un pokémon de tipo Siniestro, el cual es considerado como un emisario de la desgracia, ya que siempre que un Absol es visto en los alrededores, en ese lugar suele ocurrir alguna clase de percance. Esto es debido a que Absol aparece para avisar sobre el riesgo inminente, pero la gente lo toma como si fuera culpa del pokémon. La mayoría de los pokémon fantasma, tienen entradas simplemente aterradoras en los pokedex, que demuestran que a pesar de que no es su intención hacer daño, es simplemente su naturaleza el tomar la fuerza vital de las personas, esto nos lleva a Froslass que es un pokémon Hielo / Fantasma, que solamente puede ser hembra, por esta razón es que Bielorussia termino siendo el Froslass de Rusia.

La amistad de ambos va cambiando con el paso de los meses, con mensajes y encuentros que tienen, gracias a las reuniones de todas las ligas Pokémon. El mismo Iván es consciente del cambio, pero no puede darle un nombre a las inciertas emociones en su interior. Es a causa de esto que prefiere guardar silencio en vez de arruinar su amistad con Rafaela, justamente como está pasando entre él y Filipina, gracias al afecto de la polaca.

Sin más por el momento, dejen un review y nos vemos en la próxima actualización.

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