Disclaimer: Todo parecido con la realidad es pura coincidencia. Personajes y escenarios de Kishimoto-sensei; trama de mi propiedad.
Infieles
04. Sonrisas
Ya había oscurecido cuando volvieron a casa. Siendo casi las diez de la noche, no había ni rastro de Hikari o Hiashi; ni siquiera la criada parecía haber llegado, y el sabroso olor a comida recién hecha no aromarizaba el ambiente, como solía ser normal a aquellas horas.
Hinata y Neji avanzaron por el corredor que daba a la entrada de la casa, y al entrar al comedor notaron que la cena ni siquiera estaba servida. Sin embargo, antes de que ambos primos se alarmasen, la dueña de la casa acudió a recibirles con una dulce sonrisa pintada en el rostro, portando un vestido rojo de manga corta y un lindo fino y elegante pañuelo en el cuello.
-Mamá, estás muy linda -Sonrió Hinata gentilmente.
-Gracias, hija -Su madre le devolvió el gesto y acabó de descender las escaleras.
-¿Va a salir, Hikari-san? -Preguntó Neji, que ya comenzaba a entender el por qué esa noche no había cena.
-Sí, Neji -Respondió, con la misma sonrisa-. Tu tío y yo vamos a cenar juntos para celebrar que volvió de su viaje.
El chico no respondió, simplemente se quedó de pie, mirándola fijamente. No hubo reacción por parte de Hikari. Por lo que respecta a Hinata, no notó en ningún momento la mirada que se echaban su madre y su primo, pues su mirada estaba fija en la esquina superior de la larga escalera de caracol por donde bajaba su padre, trajeado con un Armani de color gris perla. Mientras su padre bajaba los últimos escalones, Hinata no pudo más que sonreír al ver que se habían arreglado al fin.
-Te ves muy bien, papá -Le dijo, dándole su mejor expresión de felicidad-. Que lo paseis bien.
-Que tengan una buena velada -Pronunció el castaño, cortés.
Hiashi Hyuuga se limitó a asentir con un refinado movimiento de cabeza, y a avanzar hacia la puerta a pasos lentos. Su esposa le siguió sin rechistar, pero antes de cruzar el umbral de la entrada, se giró a su sobrino y a su hija, y les dijo:
-Neji, lleva a Hinata a cenar algo, ¿de acuerdo? -Dijo Hikari, antes de tomar su bolso del perchero-. Hoy no hemos llamado a la criada.
Neji le respondió con un silencioso "sí", y tras eso, la pareja de casados desapareció tras la puerta de entrada. Tras unos cuantos minutos de silencio, ambos quisieron hablar a la vez...
-¿Puedo cocinar? -Esa era Hinata-. ¿Dónde vamos a cenar? -Y ese Neji.
-¿Sabes cocinar? -Preguntó el castaño, algo sorprendido.
-Claro, es una de las primeras cosas que me enseñaron al llegar a la escuela.
-Tu padre no querrá que te ensucies las manos -Objetó Neji.
-¿Acaso va a enterarse? -Neji se calló al notar la expresión ceñuda de su prima.
No es que la respetara, pero quería ver qué tantas sorpresas escondía esa chica; porque hasta ahora parecían ser bastantes, y ninguna le era desagradable. La vio caminar directa a la cocina, y decidió acompañarla, por el simple de encontrar la mejor manera de ponerla nerviosa y que todo le saliera mal.
Observó cómo se ponía el delantal que la cocinera solía usar, la manera en que se recogía el cabello en una cola alta y luego se lavaba las manos sin prisa pero sin pausa. Vio cómo revisaba los armarios y cajones en busca de ingredientes y utensilios esenciales para hacer la cena, y tras esto, le decía:
-¿Piensas ayudarme o te vas a quedar ahí parado? -No pudo reaccionar hasta que ella le lanzó una cebolla directamente a la cara. Por suerte, Neji la esquivó, y el bienaventurado vegetal fue a dar contra la pared.
-Ups... -Pronunció Hinata, sonriendo levemente.
-¿Acaso quieres matarme antes de hora? -Preguntó, haciéndose el ofendido-. ¿Olvidas que soy el único primo que tienes?
Hinata se carcajeó abiertamente, y una risa cristalina salió de sus labios, para golpear a Neji donde no lo había hecho la cebolla. Se sacudió levemente la cabeza, tratando de sacarse el atontamiento, y tomó un cuchillo que había encima del mármol de la cocina. Recogió el vegetal caído en el suelo, y comenzó a pelarlo cuidadosamente. La joven la observó, mientras cascaba un huevo en un plato y esparcía su contenido por él. Con un tenedor, comenzó a remover su contenido con gracia.
-Pensé que al ser un niño rico, no sabrías ni pelar una cebolla -Le comentó ella, mirándole fijamente-. ¿Dónde aprendiste?
-Para tu información, heredera de la familia principal, en mi familia siempre hemos tenido que ganarnos el pan con nuestro propio sudor. -Le dijo, con algo de amargura-. Cuando tú estabas entre algodones en un colegio de monjas, yo tenía que trabajar para pagarme los estudios. Y consecuentemente, sin mi madre, tenía que cocinar.
La Hyuuga tragó saliva. -Lo siento, Neji. No sabía que lo habías pasado tan mal.
-Pues ahora ya lo sabes -Acabó de pelar la cebolla y comenzó con otra-. ¿Cuántas necesitas?
-Tr-Tres... -Pronunció, algo incómoda, fijando la vista en las cebollas. Se frotó los ojos, notando que le picaban, y unas cuantas lágrimas se habían formado en ellos. Pudo ver como Neji también lo hacía, y siguieron en silencio hasta acabar de hacer la cena.
&
Para sorpresa de Neji, la cena que había preparado Hinata estaba riquísima. Sólo ver la pinta que tenían los platos, se le había hecho la boca agua, y ahora que los probaba, eran de lo mejor; cocinaba incluso mejor que la sirvienta que venía todos los días de la semana. Sin embargo, no dijo nada. Quería que se siguiese sintiendo culpable de lo que había pasado en la cocina. Las niñas que se portaban mal, tenían que tener un justo castigo.
-¿Có-Cómo sabe? -La oyó preguntar, sin esperar respuesta.
-Se puede comer -Respondió, indiferente.
No hablaron demasiado en toda la cena, y si Hinata preguntaba algo, le era respondido con "nada, no, sí, vale". Ella casi no probó bocado, y después de que su primo se excusara de que tenía que descansar, recogió todos los platos y los lavó en la pila de la cocina. Se sentía mal por lo que le había dicho a Neji, y después de que el la hubiese consolado en el parque, era una muy mala persona. ¿Cómo había podido herir sus sentimientos de tamaña manera?
Sacudió la cabeza, tratando de quitarse esos sentimientos que querían hacerla llorar. Se secó las manos con un paño de cocina, y se dirigió al piso de arriba para tratar de dormir. Probablemente sus padres no llegarían hasta más tarde, y su primo ya estaría durmiendo; esperaba que al menos al día siguiente le hablara como normalmente.
Avanzó por el pasillo, y subió las escaleras. Podía oír el canto de los grillos en el exterior por algunas ventanas abiertas. Caminó por la planta superior, directamente a su cuarto, y entonces lo oyó: Un gemido, agudo y musical. Y luego más sonidos que cada vez se hacían más rápidos y contundentes: jadeos, extrañas palabras subidas de tono, ruidos; todos provenientes, -ahora que lo notaba- de la habitación de su primo. ¿Qué diablos pasaría allá dentro?
Se asomó por un resquicio de la puerta con curiosidad. Sabía que no debía hacerlo, pero parecía demasiado importante saber lo que estaba haciendo él. Y entonces los colores le subieron al notar lo que pasaba en el cuarto, y exactamente con su primo, Neji... o como quiera que se llamase.
Se estaba masturbando. Desnudo, fibrado, hermoso, todo un hombre hecho a imagen y semejanza de... ¡Oh, Dios! ¿Cómo podía existir una cosa así? Hinata se balanceó de un lado a otro, causando con esto que la puerta se abriese y que la persona que estaba en su interior dirigiese la vista hacia allí y la viese.
-¿Ne-Neji...? -Pronunció-. ¿Qu-Qué haces?
-Hinata, Hinata, Hinata -Una sonrisilla pícara-. ¿Acaso no lo ves, pequeña practicante de voyeurismo?
-Y-Yo no quería -Dijo, al borde de las lágrimas, y con algo latiendo en su intimidad-.¡Lo siento!
La muchacha se fue corriendo hacia su habitación, dejando a un Neji sonriendo casi con demencia.
"Así que te gustan esas cosas, primita"...
&
Después de salir corriendo del cuarto de Neji, Hinata se encerró en su habitación, dispuesta a no salir en tres o cuatro días si le era posible: ¿Cómo le iba a mirar a la cara después de verle de esa manera y que encima la descubriese? No creía poder soportar la vergüenza que estaba pasando en esos momentos, y menos si la ponían delante de su primo. Una cosa sería si no la hubiese pillado in-fraganti, ya que en ese caso podría haberlo ocultado fácilmente; pero ahora era imposible. Lo peor probablemente sería el día siguiente, no tenía por qué preocuparse por aquella noche.
Como para aliviarse de sus remordimientos, Hinata sacó su diario de la mesilla de noche, abriéndolo con una pequeña llave que colgaba de su cuello. Hacía tiempo que no escribía en el, pero suponía que sería buen momento. Desde muy pequeña, tener un diario y narrar en este sus aventuras diarias había sido todo un deshaogo; y esperaba que en este caso también lo fuese.
En cuanto lo abrió, pasó las páginas rápidamente hasta encontrar una en blanco. Tomó una pluma de su escritorio y empezó a plasmar en el papel, todas y cada una de las cosas que le habían ocurrido desde que llegó a aquella casa...
&
Neji abrió con cuidado la puerta de la habitación de su prima, tratando -con éxito- de no despertarla. Observó el cuarto vagamente iluminado por la lamparilla de la mesita de noche, y la vio a ella tumbada de espaldas en la cama, y con la cabeza apoyada sobre una libreta. Entró sin pedir permiso, y con toda la poca vergüenza de la que a veces hacía gala, le quitó el objeto de debajo de la cabeza, ojeándolo en el camino.
-Así que un diario, ¿eh? -Murmuró, sonriendo vagamente. Lo dejó en la mesita de noche, y luego levantó a su prima de la cama, acomodándola entre sus brazos-. Niña descuidada.
-Mmmm... Estúpido... -La oyó murmurar. ¿Quién sería ese?
-Primo...
Ah, claro, ¿A quién si no? Abrió con algo de dificultad, la cama, y después introdujo a su prima en ella, arropándola bien con las sábanas. Rió un poco: Se iba a morir de calor.
Se quedó un rato dentro de su habitación, observándola, mas luego volvió su interés por el diario y volvió a tomarlo de la mesita, y comenzó a leer algunos fragmentos. Para él, simples secretos de niña tonta, un amor que la dejó marcada con un tal Naruto Uzumaki (se tiraba medio diario hablando con él), y... Esperen un momento, no podía ser cierto. ¿Una santita como ella?
Definitivamente, Neji estaba a punto de leer algo demasiado interesante, y la noche era larga; muy larga.
&
Casi a la una de la madrugada, la puerta de entrada de la mansión Hyuuga se abrió, dando paso a Hikari y Hiashi Hyuuga. El patriarca fue directamente arriba a cambiarse, y Hikari se acercó a la cocina. Una vez allí, tomó un vaso de uno de los armarios, y abriendo el grifo del agua fría, lo llenó de agua y se lo llevó a los labios, sorbiendo su contenido de un trago. Lo llenó una vez más, pero esta vez, en vez de llevarselo a los labios, se lo derramó en el escote.
-Parece que tu nena tiene más secretos de los que parece -Y el culpable de que el agua no fuese al lugar correcto, había sido Neji Hyuuga, su sobrino. Sus manos estaban en su cintura, y su nariz absorvía el aroma de su perfume, que horas antes no había tenido el mismo olor-. Pensé que siendo tu hija, te lo solía contar todo.
-¿De qué hablas, Neji-Kun? -Habló, comenzando a sentir los besos de su sobrino en el cuello y parte de la espalda.
-De que tu niñita ya no es virgen -Le dijo al oído, con un sutil tono de voz-. Lo leí en su diario.
-Oh, Neji, ¿Por qué miraste su diario? -Le reclamó débilmente la mujer-. Es su intimidad.
-Es que tenía curiosidad. Parece tan santita, y resulta que no lo era tanto -Alegó-. Hiashi-sama se enfadará si se entera.
-Lo sé -Hikari no podía pensar bien, ya que el erecto miembro de su sobrino se estaba clavando entre sus nalgas, y sus pálidos y fuertes dedos no paraban de estrujar sus pezones a través de la tela del vestido-. Mmm... Neji... Aquí no, Hiashi...
-La puerta está cerrada, nadie vendrá.
Neji empujó a la mujer, y ésta se apoyó sobre el fregadero, dejando que él subiese la parte de abajo de su vestido, y arremangase sus bragas blancas de encaje. Muy pronto, pudo sentir aquella húmeda lengua recorrer su intimidad, y tuvo que morderse los dedos para no gritar. En poco tiempo, su lengua fue substituida por la virilidad de Neji, que entró rápidamente en ella, creando así un placentero vaivén, que duró hasta que él decidió cambiar de posición. La quitó del fregadero, y ella se aferró a él con fuerza, pasando sus dedos por debajo de la camosa, y tocando los definidos músculos de su abdomen. No tuvo casi tiempo de seguir tocando, pues él la empujó hacia la pared, y ella no tuvo más que seguirle, y aferrar las piernas a las caderas de él, siendo penetrada contra la pared.
-Mmmm... -Su grito fue ahogado por un apasionado beso, convirtiéndose en un pequeño gemido que sólo oyeron ellos dos.
Tras esto, se besaron largamente, y salieron de la cocina sin comentar nada al respecto; un mútuo silencio que sólo sería roto por el profundo suspiro de otra persona, que había abierto un poco la puerta para entrar a la cocina a buscar agua, y se había encontrado con todo aquel panorama...
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Hinata despertó gracias al calor que la sábana le proporcionaba. Tenía una sed terrible, y en cuando se destapó y pudo los pies en el fresco suelo, tuvo claro qué hacer: Iría a la cocina a por un vaso de agua. Bajó por la escalera, y caminó por el pasillo, llegando a la puerta de la cocina, donde oyó unos jadeos misteriosos. Abrió la puerta con curiosidad, y entró sigilosamente, para encontrarse con la escena más irreal y extraña que jamás pudo haber imaginado: Su madre y su primo, allí en la pared, follando como ojos se ensancharon, y como si de un ente sin alma -o en el mejor de los casos, una enferma mental- se tratase, se escondió bajo la mesa de la cocina, sin dar cabida a más pensamientos que lo que acababa de ver. Se encogió bajo la mesa, aferrándose a sus rodillas, y sólo cuando ellos dos salieron, pudo al fin levantarse y amorrarse directamente al grifo del agua caliente -primero- y luego al del agua fría. Luego se fue a su habitación, deseando que todo aquello no hubiese sido más que una lúgubre y excitante pesadilla.
Continuará...
Nota: ¡Hola de nuevo! Supongo que esta actualización fue bastante más rápida que la anterior. Espero que os haya gustado, a mí me ha encantado escribirla. En este capítulo, a Hinata a vuelto a darle un shock, pobrecita. Besitos para todas, y espero os vaya todo muy bien. ^_^
Agradecimientos especiales a:
Viicoviic, Akasha, YoshiSmile, Black-Sky-666, Flordezereso y Hina-chan.
