Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.


Capítulo beteado por Yanina


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ EN ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Capítulo 2

Emma cerró la puerta de la habitación sintiéndose cansada y frustrada.

¿Acaso no la conocían?

¿Realmente creían que ella sería tan estúpida?

Había cometido tonterías como cualquiera, pero ninguna fue realmente grave.

Quizás no era la mejor estudiante, ni de cerca estaba entre los mejores promedios del instituto, ni mucho menos era destacada en los deportes, apenas si había logrado aprobar la clase de gimnasia y solo porque su amiga Jacky le había ayudado a "convencer" a la entrenadora, pero no era estúpida.

Era una chica promedio que cumplía con lo que se suponía tenía que cumplir.

Sabía que sus padres esperaban más de ella, pero ninguno había hecho comentarios, tan solo suspiraban cuando al llegar las boletas de calificaciones no eran las que ellos esperaban y murmuraban un escueto: "lo importante es que aprobaste", seguido de un "estudia más para la próxima, es tu única responsabilidad".

Ellos no entendían que realmente lo intentaba, estaba dando lo mejor de sí misma, pero no era tan sencillo, odiaba defraudarlos o no poder darles lo que ellos querían, pero realmente estaba intentando ser mejor.

Quería demostrarles que era alguien productiva, por eso intentó trabajar en la heladería del centro comercial, un trabajo de medio tiempo como sus demás amigos tenían, pero no se lo habían permitido.

No es el trabajo adecuado para ti —había dicho su madre después de romper la solicitud de empleo y tirarla a la basura.

Emma tenía otras tres solicitudes en la carpeta de su mochila, las llenó y las entregó en diferentes lugares en donde solicitaban trabajadores de medio tiempo.

Ser la nieta de Carlisle Cullen le daba ciertos contactos.

El encargado de la tienda de segunda mano en donde su abuelo muchas veces compraba algunos muebles para decorar las casas de muestra, le dijo que solo necesitaba el permiso de sus padres para que pudiera comenzar a trabajar.

Emma asintió y fue a su siguiente parada en la librería en donde le dijeron que, ya que su abuelo había reparado generosamente el techo de la sección infantil, podía trabajar ahí sin ningún problema.

Su siguiente parada fue en la tienda de deportes, el hijo de los señores Newton había tomado su solicitud y murmurado, no lo escuchó muy bien, así que no estaba segura si realmente lo había escuchado murmurar Swan.

La encargada de la ferretería le había dicho que solo era necesario establecer horarios para que comenzara a trabajar con ellos.

Cuando regresó a casa y les dijo a sus padres sus ofertas de trabajo, ellos enfurecieron y la mandaron a su habitación castigada.

Ella solo quería un poco de libertad.

Era justo que la tuviera, era una buena chica.

Quizás un poco vaga a veces, pero era alguien de fiar.

Intentó hablar con sus padres por un largo mes, intentando explicarles lo beneficioso que sería para ella, incluso su abuelo había intercedido diciendo que podía trabajar para él los fines de semana, un trabajo ligero, nada peligroso, pero ellos siguieron diciendo que no.

Su nana también se involucró diciendo que podía ayudar en el comedor comunitario, se le daba bien la repostería, podía trabajar solo dos días a la semana, justo cuando ella iba a ayudar a separar las prendas para la beneficencia, así tendría la experiencia de un trabajo y además sería altruista.

Pero ellos volvieron a decir que no.

Debía centrarse en sus estudios, obtener buenas notas, o quizás debería estar practicando más, no iba a lograr ser la capitana del equipo de soccer si no le ponía empeño, estaban a punto de sacarla del equipo por su bajísimo rendimiento, no había manera de que ella fuera la capitana, ni siquiera sabía si estaría para el próximo juego y realmente no le interesaba seguir estándolo.

Emma realmente no entendía por qué tanta insistencia en ser la mejor.

La abuela Lilian y el abuelo Hall le habían dicho que su madre no había sido ni la más inteligente ni la más deportista, fue una estudiante promedio como ella, pero que Emma debía ser agradecida y dar lo mejor de sí, después de todo, tenía demasiada suerte de los padres que tenía.

Su padre tampoco había sido una superestrella en el instituto, apenas si había obtenido media beca para la universidad, y había escuchado decir a su abuelo que incluso a él le había sorprendido saber que tenía una beca, nadie se lo esperaba.

No como la beca del tío Edward, todos sabían que él era una estrella, las fotografías de él con los trofeos y la placa que aún brillaba, y el director presumía cada vez que podía, era venerada por todo el instituto, todos los chicos querían ser él, lo anhelaban, era el ejemplo del instituto.

Para ella solo era un tío que en su vida había visto, pero del que sí había recibido obsequios en su cumpleaños y Navidad.

Buenos y grandes obsequios.

Cuando era más pequeña recibió muñecas, peluches, la casa de ensueños de Barbie, bicicleta, patines, incluso un poni eléctrico que amó, el poni aún estaba en su habitación, solo que ya no se usaba y solo ocupaba espacio, su madre había dicho que sería mejor guardarlo en el ático o donarlo, Emma no la escuchó.

Conforme fue creciendo los regalos cambiaron.

La pantalla en su habitación, la laptop, el iPad y el iPhone de última generación habían sido regalos de él y su esposa, así como la tarjeta que había estado escondida entre la funda del iPad.

Feliz Navidad y cumpleaños atrasado, lamentamos perdernos otro año más a tu lado.

Te amamos.

¿Cómo podían amarla personas que ni siquiera la conocían?

Entendía que su tío le mandara regalos, después de todo, eran familia, pero ¿por qué hablaba en plural? A su esposa ni siquiera la conocía y quizás nadie en la familia lo hacía.

El no conocerla no era completamente cierto, la había visto una que otra vez en alguna nota en televisión, habían hablado de ella muy poco en alguna entrevista, era muy guapa, muy acorde a lo que se esperaba de la esposa de una estrella del fútbol, pero cualquiera conocía eso, así que no significaba que realmente la conociera en persona.

Quizás su esposa era la razón por la que él nunca los visitaba, aunque tampoco lo culpaba por no querer ir al aburrido pueblo de Forks.

Su madre siempre estuvo molesta por los regalos que recibía, pero nunca pudo evitar que los aceptara, pues los abuelos eran quienes se los entregaban.

Emma estaba bien con eso, podía tener lo que quería aun cuando ella no lo había pedido, era algo bueno tener un tío con una enorme cuenta bancaria.

La puerta abriéndose la sobresaltó, no pensó que fueran a buscarla tan rápido, por lo general era hasta la hora de la cena en donde ambos aparecerían, la reprenderían y castigarían como era debido, y después la mandarían a poner la mesa pues era lo mínimo que podía hacer.

Pero esta vez estaban sus padres viéndola con los ceños fruncidos, así como su hermano Tommy detrás de ellos mordiéndose la cinta que tenía alrededor de los dedos.

—¿De cuántos meses estás?

Emma apartó la mirada sin querer responder.

—Iremos a Port Angeles, esto se resuelve hoy mismo.

—No.

—¿Qué quieres decir con que no? ¿Crees que me importa lo que pienses o quieras en este momento? No vas a arruinar todo lo que hemos gastado en ti y en tu educación solo porque no pudiste mantener las piernas cerradas.

—Te van a sacar eso hoy mismo —afirmó su madre con los brazos cruzados.

—No pueden.

—Claro que podemos, somos tus padres y…

—Tengo seis meses —dijo de inmediato sintiendo que iba a vomitar—, no pueden hacerlo, es ilegal y no…

Sintió la bofetada de su madre antes de siquiera poder prevenirlo. Era la primera vez en toda su vida que le ponía una mano encima.

—¡Eres una puta igual que tu madre! —le gritó dejándola sin habla—. No pudiste sacar su cerebro, pero sí lo puta y fácil.

—¿Qué?

¿Qué?

—¿Qué está pasando aquí? —dijo su nana Esme apareciendo en la entrada—. ¿Qué le ha pasado a la niña? ¿Por qué está llorando?

—La niña —bufó su padre cruzado de brazos—, la niña como tú la llamas está embarazada, la han encontrado con la prueba positiva en los baños de la escuela.

—No… no puede… ella no puede… No puede estar pasando de nuevo —murmuró negando con la cabeza mientras comenzaba a llorar y salía de la habitación.

Esto se estaba saliendo de control.

—Mamá…

—No quiero escucharte en este momento —la calló—, de hecho, no quiero escucharte hasta que piense cómo es que vamos a resolver esto.

Salió de la habitación seguida de su padre.

Miró a su hermano, su hermano de ojos castaños.

Nunca había puesto atención a los detalles, realmente nunca le interesaron, pero…

Eres una puta igual que tu madre.

¿Qué significaba eso?


Hola.

Cuéntenme que les ha parecido.

Yanina, muchas gracias con la ayuda con la revisión del capitulo, eres la mejor en el mundo entero.

Déjenme sus comentarios, opiniones, criticas teorías o lo que quieran compartir conmigo.

Feliz cumpleaños a Bellita bebé (siempre será mi Bellita bebé), tres años pasan tan rapido, un enorme a brazo para Bellita y para ti, las adoro a ambas

Y recuerden chicas que son libres de leer o no hacerlo, si no les gusta pueden escribir su comentario en un review, yo no me voy a ofender ni nda parecido, aquí todas pueden opinar lo que gusten.

Nos vemos en el siguiente capitulo.

Estoy pensando en actualizar cada dos días, o diario, aun no lo se ¿Ustedes que opinan?