Naruto no es de mi propiedad. Esta historia es sin fines de lucro.
Sinopsis.
-¡Matame! Si te crees capaz de hacerlo.- grito cruelmente a la joven frente a ella, su corazón dolía no por su enfermedad sino en lo que la había convertido pero sabía que no le quedaba mucho tiempo debía acabar lo que había empezado años atrás.
Apenas logró esquivar todos los ataques de la joven el dolor de su corazón aumentaba por momentos, debía terminar rápido.
-¡Una bebe mimada como tú jamás podría superarme! ¡Solo eres una niña que pretende ser una mujer que nunca será!- vociferó, pero aquello no parecía suficiente. Hanabi aún no la odiaba lo suficiente para matarla, tenía que usar su última última opción. - Al menos tú estás poniendo más resistencia que él.
-¡No vuelvas a pronunciar a mi hermano!- chilló, tan fuerte que Hinata creyó que iba a quedarse muda tras aquel grito. Supo que había tocado aquella parte blanda y apenas iluminada del corazón de Hanabi.
No tuvo que esperar mucho para sentir la katana clavada en su estómago. Vio la oscuridad en los ojos de su pequeña prima, el monstruo que había creado. Cayó al suelo en un sonido sordo y mientras se abandonaba a si misma en aquel frío suelo susurro despacio.
-Ojala las cosas hubieran sido diferentes...
CAP. 1
Hinata miro fijamente a su primo, quién no habia estado quieto. Las manos le temblaban y su cara mostraba todo nerviosismo.
Sus padres eran gemelos sin embargo Hiashi nació varios segundos después de Hizashi, convirtiéndolo automáticamente de la rama secundaria.
Hinata toco la vendas de su frente, días atrás le habían colocado el sello del pájaro enjaulado y aún no se acostumbraba al ardor.
-Todo saldrá bien.- le ánimo.
-Gracias.
No pasó mucho tiempo para que llegará una mujer con noticias.
-Neji-sama, su padre le llama.- su voz sonó apagada.
-¿Ocurre algo malo? ¿ Dónde está mi hermana?
-Su hermana está bien. Hizashi-sama quiere que la vaya a conocer.
El brillo en los ojos de Neji aumento y con una sonrisa salió casi corriendo por el pasillo. Hinata se levantó del suelo para seguirlo pero una mano la detuvo.
-Hinata- chan, tu padre quiere verte. Esta en el otro edificio.
Hinata miro el pasillo por el que Neji se había ido. Desde que le habían puesto el sello en la frente las cosas habían cambiado un poco, apenas podía jugar con Neji ni siquiera estar mucho tiempo con él.
-Buenos días, padre.- le saludo en cuanto abrió la puerta
-¿Dónde has estado?- pregunto severo.
-Estaba esperando con Neji-ni-san a que su hermana naciera.
-¡Cuántas veces te tengo que decir que tienes que llamarlo con respeto! El es el próximo líder del Clan, nuestro deber es protegerlo. ¡Esta claro!
-Si, padre.
Hiashi se levantó con elegancia del suelo y la agarró del brazo.
-Es hora de mostrar nuestros respetos.
Durante todo el trayecto Hinata tuvo que correr para seguir el ritmo de su padre.
En cuanto llegaron su padre se inclinó frente a Hizashi.
-Hizashi-sama, Hikari-sama. Es un honor servirles.- Hinata no dudó en seguir el modelo de su padre.
-Ya te he dicho que no te tienes que molestar en hacer eso, eres mi hermano.
-Hinata-chan- llamo dulcemente su tía.- ¿Quieres verla?
Hinata miro nerviosamente a su padre en busca de aprobación, un leve asentimiento fue suficiente para que se levantara y fuera corriendo a dónde estaba su tía y Neji. Se acercó a ver el pequeño bulto que sostenía su tia, una bebe rosada dormía plácidamente en sus brazos.
-¿Como se llama?- pregunto Hinata sin apartar la vista de aquel ser diminuto y frágil.
-Se llama Hanabi.- anuncio orgulloso Neji.- Y yo voy a protegerla de cualquier cosa.
-Yo también la protegeré.- dijo Hinata.
- Que bueno que Hanabi tenga tan buenos guardaespaldas. Ya no me tendré que preocupar por nada.- hablo sonriente Hikari.
Mientras Hikari entretenía a los niños Hizashi se llevó a su hermano a parte.
-¿Ocurre algo, Hizashi?- pregunto su hermano sabiendo que nadie los escuchaba.
-Siento mucho que hayan puesto el sello a Hinata. Trate de demorarlo lo más posible pero no pude.
-No te tienes que disculpar por eso. - le calmo, Hiashi observó detenidamente a su hermano.- Se que no me has traído a esta habitación para disculparte por el sello.
Hizashi exhaló cansado, se vio viejo y roto. Hiashi jamás lo había visto así.
-Puedes contármelo sin miedo.
-Me preocupa el consejo de ancianos. Están tramando algo y no me gusta.
-Ellos siempre están maquinando cosas no te debes preocupar por eso. Alégrate por el nacimiento de tu hija.
-Lo haré.- le prometió Hizashi.
Hanabi resultó ser una bebe malhumorada, no se dejaba coger por nadie que no sean sus padres, Neji o Hinata. Si alguna nana la cargaba se ponía a llorar sin parar, con el tiempo las sirvientas se dieron por vencidas en aquella cuestión.
Neji y Hinata jugaban con Hanabi, mientras su tía los observaba encantada, una explosión sacudió toda la ciudad seguida de un espantoso rugido. Hikari rodeo a los niños con sus brazos para protegerlos.
-¿Que pasa, mama?- pregunto Neji.
Los niños miraron asombrados el byakugan activado de Hikari. Vio asustada la figura del 9 colas destruyendo lo que estaba a su paso.
-Tenemos que irnos de aquí.
Agarró a Hanabi con un brazo y con la mano sujeto la mano de Neji. Hinata seguía de cerca a su tía por la calle, los temblores removian las casas hasta sus cimientos. La gente asustada corría en todas direcciones sin saber dónde esconderse del monstruo de 9 colas, el miedo y la desesperación flotaba en el aire. Los gritos de las personas eran callados por el rugido de la bestia y los ataques de los shinobis.
Hinata trataba de seguir a su tía de cerca sin embargo la gente chocaba entre sí y ella quedó atrás.
-¡Tía! - llamo asustada.
Una explosión la derribo al suelo donde pudo ver a la perfección aquella bestia en el cielo carmesí de la noche, un zorro gigante que destruía todo a su paso, sus ojos rojos malignos y su enorme boca que no dudaba en devorar y matar a cualquiera que estuviera a su paso. Sintió miedo, nunca antes había visto algo así de feroz, trato de levantarse del suelo pero estaba paralizada. Vio asustada como abría la boca en su dirección para hacer un rugido. En el último segundo Hikari logro atraparla apartando la del peligro.
-¿Estás bien?
No podía responder lo único que alcanzó fue a llorar.
-Ya esta. Ya estoy aquí.
Ambas corrieron en la dirección que indicaban los ninjas hacia el refugio más cercano.
-¿Tía, estás bien?- pregunto Hinata.
Hikari estaba pálida y sudorosa, cuando había acudido en auxilio de Hinata no pudo esquivar a tiempo los restos de roca que habían explotado durante el ataque. La sangre había atravesado el abrigo y caía al suelo en gruesas gotas.
-¡AYUDA! ¡POR FAVOR!
Había demasiados heridos y muy pocos ninjas médicos para atenderlos a todos, para cuando llegó uno ya era tarde.
Aquella noche falleció Hikari Hyuga junto a cientos de personas más, incluyendo al cuarto Hokage y su esposa.
Al entierro de Hikari fueron los líderes de otros clanes a darle el pésame a Hizashi. No había mucha gente en el lugar por lo que le fue fácil encontrar a Neji sentado junto a un árbol, llevaba varios días sin poder verlo y se moría de ganas por saber cómo estaba.
-Neji-ni-san ¿Cómo estás?- coloco su mano sobre su hombro.
-¡No me toques! - grito mientras golpeaba su mano lejos de él. - ¡Tú mataste a mi madre! ¡Es tu culpa que ella no esté aquí!
Asustada retrocedió unos pasos.
-No era mi intención.
-¡Mentirosa! ¡Tú la mataste!
Neji salió corriendo del lugar enfadado dejando a Hinata llorando.
Desde aquel dia Neji se hizo frio e inexpresivo, apenas hablaba con Hinata y ya no dejaba que ella se le acercara a Hanabi aunque la bebe llorara por estar con ella.
