CAP. 3
Estaba claro que si podia ser.
El alboroto ya se había formado en la mansion Hyuga, con la llegada de varios escoltas ninjas y el Hokage.
-Hinata.- llamo su tio.- Ve a cuidar de Hanabi esta en su cuarto.
-Pero…
-Ahora.-ordeno. Se asusto por el tono que había usado Hizashi pero comprendio la urgencia en su voz.
Asintio antes de marcharse al cuarto de Hanabi, lejos del bullicio. Se sento junto a su prima quien dormia placidamente en su cama, acaricio su cabello con cariño, agradecia que ella no estuviera despierta para ver lo que estaba pasando o iba a pasar. No sabria que le iba a decir.
La curiosidad le carcomia por dentro, queria saber lo que le iba a pasarle a su tio. Llevo sus dedos hasta el borde de las vendas, que importaba si se las quitaba ahora total el medico le dijo que se las quitaria el lunes. Abrio los ojos con cuidado tratando de acostumbrarse a la luz nocturna, tardo varios segundos en ver los bordes de los muebles entre la oscuridad. Reviso que Hanabi no tuviera ningun daño antes de activar el byakugan, suspiro aliviada de que no le hubiera pasado nada. Levanto la mirada mas alla de la puerta en la direccion que se encontraba su tio, activo el byakugan con dificultad las venas se dilataron con dolor al principio y sus ojos empezaron a escozer al punto de tener que cerrarlos por varios segundos antes de ver a Hizashi hablando con el Hokage.
El hokage había sido advertido por varios ninjas de kumogakure del asesinato del jefe ninja de la nube.
-¿Que es lo que ha pasado?- pregunto el tercer Hokage.
-Intentaron secuestrar a mi hija. Yo lo he detenido.- respondio Hizashi con toda la solemnidad de un Hyuga.
-Hizashi, no ta has dado cuenta de que acabas de asesinar al jefe ninja de la aldea de la nube.
-Si.- contesto sin miedo.
-Acabamos de firmar un tratado de paz con ellos.- le informo el anciano Hokage.
-¡Intentaron robar el byakugan! -grito uno de los ancianos.- Aprovecharon que hoy era el cumpleaños de Hanabi-sama.
-¡Basta!- calmo Hiruzen.- Aunque eso sea verdad acaban de asesinar a un ninja de la nube, ellos han negado todo y exigen una compensacion. Quieren la vida de Hizashi.
-Lo unico que quieren es el Byakugan. Si tanto quieren una vida le daremos a Hiashi el tiene el sello por lo que no habrá ningún problema.- hablo el anciano Hyuga, padre de Hizashi y Hiashi.
-Lo hare.- se adelanto Hiashi.
-No. Fui yo quien lo asesino, yo asumire las consecuencias
-¡Como se te ocurre!- grito Hiashi.- ¡No voy a permitirlo!
Antes de que pudiera decir algo mas Hizashi noqueo a su hermano.
-Gracias, por ofrecerte.- le susurro al oído.- Llevenselo. Yo me entregare mañana, después de haberme colocado el sello maldito. Que quede claro que esto lo hago para prevenir una guerra y para proteger a mi hermano.
Hiruzen miro a Hiashi a los ojos, a su edad podía ver cosas en los demás, buscando una grieta en su valentía sin embargo solo encontró determinación. Estaba dispuesto a morir por aquellos que amaba.
-Esta bien.- finalizo Hiruzen.- Vamonos.
-¿No quiere que nos quedemos a vigilar?- pregunto uno de los ninjas que lo acompañaban al verlo que se marchaba si poner una guardia.
-No hace falta.
Esa madrugada le colocaron el sello maldito a Hiashi, logro despedirse de su hijo antes de que el sol saliera.
Hinata lo esperaba en la habitacion de Hanabi.
-¿Por que?- pregunto Hinata.
Hizashi acaricio con ternura el cabello de su hija y le dio un beso en la frente antes de mirarla a los ojos.
-¿Te acuerdas cuando fuimos al parque?- Hinata asintio.- Quiero que veas con el Byakugan mi pecho.
Hinata obedecio y vio el corazon destrozado de su tio.
-Su corazon…
-Me estoy muriendo. Tu padre aún puede seguir pero a mi ya no me queda mucho. Quiero que cuides a Neji y a Hanabi. Se que a veces Neji no te lo pone facil pero en el fondo sigue siendo un niño dulce, quiero que guardes esa parte de el. ¿Si?
Hinata asintio llena de lagrimas. Se prometió a si misma que iba protegerlos de cualquier cosa.
Hizashi la abrazo y seco sus lagrimas.
-No cambies nunca.- dijo antes de salir.
Hinata no aparto la mirada cuando mataron a su tio por el bien no solo de sus hijos sino de toda Konoha aunque ellos ni siquiera lo supieran.
La mansion ya no volvio a ser la misma desde la muerte de Hizashi. Neji se hizo más frío y cruel con todos los miembros de la rama secundaria inclusive con las personas de la aldea, empezó a guardar rencor contra Konoha y el Hokage por no haber impedido el sacrificio de su padre.
La academia comenzo poco tiempo despues de lo ocurrido.
Ko acompañaba a los dos hasta la entrada de la academia.
-Que pase un buen dia Neji-sama.
Neji ni siquiera le dirijio la mirada antes de ir al aula, Hinata vio a su primo alejarse con dolor.
-Muchas gracias por acompañarnos hasta aqui, Ko-san.
-No tienes porque dar las gracias, Hinata-chan.
Hinata entro varios segundos despues que Neji y ya vio a varias chicas intentar hablar con el sin conseguir nada mas que una gelida mirada.
-¿Por que has tardado tanto?
-Me estaba despidiendo de Ko-san.
Y alli llegaba Itachi Uchiha, el genio de toda su generacion, las clases habian empezado tan solo una semana atras y el ya dominaba con facilidad los fundamentos, el uso de herramientas ninja, ninjutsu, taijutsu e incluso genjutsu. Aún no comprendia como es que podia saber tantas cosas, ella sabia taijutsu porque su clan se especializaba en ello pero apenas sabia que era el genjutsu y no sabia usar bien las armas ninjas. Y si eso no fuera poco, su amabilidad con las chicas era admirable aunque el las rechazaba no las hacia sentir mal como Neji a veces lo hacia con las niñas de su clase.
Suspiro, ojalá Neji fuera así de amable con todos, mientras ella estaba perdida en sus pensamientos sintió un fuerte jalón en su brazo.
-¿Que estás mirando? - susurro Neji a su oído.
-Na...nada.
-Mientes. No quiero que vuelvas a mirarlo ¿Has entendido?
-¿Por qué te molesta tanto?- le encaro Hinata. Volvio a estrujar su brazo con más fuerza haciéndola sisear de dolor.- Me estás haciendo daño.
-No vuelvas a contradecirme otra vez.- le soltó el brazo al tiempo que llegaba el maestro a impartir clases.
Asintió a regañadientes, no quería pensar en lo mucho que Neji había cambiado desde la muerte de Hizashi por lo que trato de concentrarse en la clase, fijo su vista al frente encontrándose con la oscura mirada de Itachi Uchiha evaluandola. Se sonrojo en seguida y trato de distraerse mirando sus manos como si fueran la cosa mas interesante del mundo. ¿Habría oído lo que Neji le había dicho? Sacudió la cabeza, imposible Neji le había susurrado al oído no podría haberlo escuchado con el ruido de la clase y mucho menos haberlo visto. ¿Pero porque se preocupaba tanto por si lo había escuchado o no? A penas sabia de él o él de ella. Se llevó las manos a la cabeza tratando de detener aquel estúpido monólogo interior. ¿Que le estaba pasando?
-No puede ser.- murmuró.
-¿El que no puede ser Hinata?- pregunto el profesor.- Si tienes algo que añadir sobre mi explicación estoy abierto a sugerencias.
Se levantó de su asiento, toda la clase se había dado la vuelta para verla, la sangre subió por toda su cara tornandola de un rojo poco natural en una persona tan blanca como ella.
-N...no es n...nada. Yo lo...lo siento...to mu...mucho.- tartamudeo.
Toda la clase se rió y Hinata solo deseaba que la tierra la tratase en ese instante.
-¡Calmense! Esta vez lo dejaré pasar Hinata. Ya puedes sentarte.
-¡Si!
Nada más sentarse escondió su cara entre sus brazos. Esas cosas solo parecían pasarle a ella.
Neji bufo molesto a su lado no quería verlo, no quería ver su mirada de desaprobación ya tenía bastante en su vida.
Al terminar las clases Neji se adelantó dejándola sola, estaba molesto y ella no tenía ni la más remota idea de porque era. Salió de la academia todos lo padres recogían a sus hijos pero Hiashi ni siquiera se había molestado en ir a buscarla y Ko ya se había ido con Neji.
-No deberías de dejar que te trate así.- hablo una voz tras de ella.
Dio un brinco asustada, se regaño a si misma por ser tan despistada, se giró para encontrarse con el prodigio Uchiha.
-¿Pe...perdón?- pregunto sin comprender muy bien a qué venian aquellas palabras sin embargo no recibió ninguna respuesta solo silencio antes de que el muchacho se fuera.
Regresó a la mansión cansada.
Varios meses después se enteró de que Itachi Uchiha se había graduado de la academia, aquello causó más problemas entre los ancianos del Clan.
-Hiruzen esta dando mucha importancia a los Uchiha últimamente. Dejar que un niño se gradué de la academia a los 7 es impensable.- hablo Hiroshi, miembro del consejo del clan.
-Yo entrénare a Neji personalmente.- dijo Hajime el abuelo de Neji y Hanabi.- Lo convertiré en alguien digno del liderazgo.
Mientras tanto Hinata no estaba segura de dejar a Hanabi sola con Natsu, su nana.
-¿No estoy segura de salir?
-Yo voy a cuidar muy bien de Hanabi-sama. No te preocupes por ello.- dijo tan amablemente que Hinata no pudo negarse a ella.
Había escuchado que el territorio Uchiha había una panadería con las delicias más dulces de toda la aldea y estaba dispuesta a probarlas.
Era una pequeña tienda con el cartel "Los dulces de Uruchi".
-Hola chiquita ¿Deseas algo?- pregunto una señora mayor de rostro amable.
-Um... Me preguntaba si tiene rollos de canela.
-Claro que si ¿Cuantos quieres?
-Dos cajas, por favor.
-¡Oye tú, niño!- le grito alguien.- ¡Apártate!
Casi le cayeron los rollos de canela por el empujón que recibió del chico.
-¡Shisui!- regaño la señora- Disculpate ahora mismo con la niña.
-¡Niña!- grito Shisui horrorizado.- ¡Que clase de corte de cabello es ese!
Hinata se sonrojo enseguida.
-Dejala en paz, Shisui. Buenas tardes Hinata- san.-salio en su defensa Itachi quien había estado oculto tras el otro niño.
-Buenas tardes.- saludo.- ¿Que le ocurre a mi cabello?
-Diras que es lo que no le pasa. Es horrible.- hablo sin filtro Shisui.
-Mi padre dice que el cabello corto es mejor para los movimientos.- murmuró Hinata.
-Oye porque no vienes con nosotros mañana a entrenar.- propuso el niño de cabello alborotado.
-No creo que sea apropiado.- dijo Hinata.
La pesada mirada de Itachi cayó sobre ella como un balde de agua fría. ¿Por qué la miraba tanto?
-No te preocupes. Si quieres venir estaremos entrenando a las 6 de la tarde.- dijo Shisui antes de marcharse con Itachi.
Hinata regreso a la mansión, vio a Neji entrenando con Tokuma sin molestarse a saludarla, le dio Hanabi una caja de rollos de canela y ella regreso a su habitación.
-Ahora que lo pienso no me han dicho donde han quedado...- medito.
Nadie le prestaba atención aquellos dias así que iba a aprovecharse esa oportunidad para escabullirse después de terminar sus deberes.
