CAP. 4
Se había levantado temprano y hecho diligentemente todos los quehaceres de la mansión.
-¿Ocurre algo Hinata-chan? Te veo muy animada está mañana.- le dijo Natsu.
-No. Solo tengo ganas.- contesto feliz mientras pelaba una patata.
Natsu no dijo nada y siguió cocinando, hasta que llegó otro Hyuga.
-Alguna de las dos puede traer té para Hajime-sama y Neji-sama.
-Voy yo.- contesto Hinata.
Quería aprovechar la oportunidad para observar más a su abuelo, a pesar de ser familia nunca habían hablado siempre habían estado alejados por aquella línea invisible que separaba a las ramas.
Preparo el té y salió corriendo hacia la habitación donde estaba su abuelo y Neji.
-Buenos días Hajime-sama, Neji-sama.- saludo Hinata con una reverencia antes de dejar el juego de té sobre la mesita.
-Hinata.- llamo el anciano.- ¿Cuantos años tienes?
-Tengo 7 años, Hajime-sama.
El anciano la observo varios segundos más antes de hablar, la fría mirada de su abuelo le provocó escalofríos.
-Neji quiero que tengas un enfrentamiento con Hinata.
Neji la miro fijamente, pudo ver su mirada de asco y superioridad en ella.
-Levantate, iremos al dojo.- ordenó Neji.
Tembló asustada, quizás tuvo que haber dejado que Natsu se encargará de llevarles el té, hizo lo que le pidió sin rechistar. Al dojo fueron algunos Hyugas entre ellos su abuelo, su padre y algunos ancianos del Clan.
Neji se colocó en posición de lucha.
-No pienso contenerme.- dijo Neji.
Trago pesado, no quería pelear con Neji y mucho menos delante de tanta gente, entre ellos alguien grito y Neji no dudó en empezar el ataque.
Sus movimientos eran rápidos y fuertes, lo que no dejaba que ella lo pudiera hacer otra cosa mas que defenderse.
Por cada golpe que le daba a Neji este le daba tres más. Hinata activo el Byakugan y lanzo su primer golpe contra el, pero Neji logro detenerlo. En algún momento ambos comenzaron a usar el puño suave contra el otro. Hinata no quería hacerle daño a Neji pero si quería que el encuentro terminase debía golpearlo. Vio a través del Byakugan una abertura y golpeó con fuerza el punto pero su primo ni siquiera se inmutó. Neji quebró su defensa y atacó con furia su pecho.
El golpe la derribó al suelo, el aire escapó de su pecho, se llevó la mano al golpe y empezó a toser sangre. Su corazón había recibido un gran daño. Desde el suelo vio la mirada de Neji, odio fue lo único que encontró en sus ojos, no le molestaba el hecho de que había intentado asesinarla. Quizás ese había sido su propósito desde el principio.
-¿Por que?- logro preguntar, Hinata sabía que él se había dado cuenta de que ella no quería hacerle daño.
-Solo eres basura.
Perdió el conocimiento poco después. Se despertó en la noche desorientada y adolorida, apenas se podía mover de la cama del entumecimiento que tenía en todo el cuerpo. El recuerdo de lo sucedido la golpeó, la odiaba definitivamente, le había quedado claro con aquella mirada y esas palabras.
De repente el aire se escapó de sus pulmones, la habitación empezó a girar a su alrededor, se estaba asfixiando se levantó de la cama y huyó de la mansión hacia el bosque. Tropezó con una raíz y cayó al suelo.
-¡Inútil! ¡Soy una estúpida!- grito llorando, se había dado cuenta que al salir de le había olvidado ponerse zapatos y solo cargaba medias sucias y desgarradas.- ¿Por qué te convertiste en esto? ¿Porque dejé que te sucediera esto? Soy una inútil.
Se sentía culpable por lo que le había pasado a Neji, aún sin ser ella la causante de alguna de sus desgracias pero sentía que le había fallado a su tío Hizashi. La oscuridad ya lo había consumido por culpa de su abuelo y el consejo que lo manipulaban a su antojo.
Una catarata de lágrimas salía de sus ojos hasta que un leve crujido la asustó, activo el Byakugan y vio a Itachi en la oscuridad. Se levantó del suelo y se secó como pudo la cara, otra vez la miraba de aquella forma tan extraña como si pudiera ver a través de ella.
-¿Que está haciendo aquí?- pregunto sin tartamudear.
-Quedamos en practicar a las 6.- contesto Itachi en cuanto salió de su escondite.
El rojo hizo acto de presencia, se había olvidado por completo de que habían quedado a parte de que también estaba inconsciente por el enfrentamiento.
-Lo sie...siento. Me ol...olvide de...de verdad.
Itachi asintió en silencio y se le acercó más, estuvo tentada a retroceder pues no estaba acostumbrada a la cercanía de otras personas.
-¿Por qué tienes tantas heridas?- dijo sujetando un brazo suyo, su tacto era suave y delicado como una pluma.
Se sonrojo aun más, no por que le viera las vendas sino por lo que estaba pensando.
-Yo...No es na...nada.- contesto ocultando su brazo tras de sí.
Se sentía extremadamente incómoda con la situación jamás había esperado verlo allí tan de repente ¿Por qué la había estado esperando en el bosque? Ya eran las 9 casi 10 de la noche y el estaba allí. Se riño mentalmente otra vez estaba dando vueltas a cosas sin importancia.
-Tus media están rotas.
-¡Me tropecé! ¡No es de importancia!- grito avergonzada. Solo quería irse a casa.
-¿Quieres que te lleve a casa?
-¡No! Iré sola.- dijo antes de salir corriendo hacia la mansión con la cara roja como un tomate.
Al llegar se tiro a la cama, recordó el encuentro con una sonrisa boba en la cara mientras se acariciaba el lugar donde le tocó Itachi.
El tiempo después de eso pasó volando, la clase pasó los exámenes sin problemas y se convirtieron en genin.
-Ohhh, increíble. Yo también quiero mi banda ninja - dijo Hanabi mirando la banda de Hinata en su cuello.
-La vas a tener cuando vayas a la academia, por eso debes entrenar mucho.¿Si?
Hanabi asintió eufórica.
-¡Voy a ser la mejor ninja del mundo!
-Claro que si. Ahora me tengo que ir, hoy nos asignaran un equipo.
-¡Buena suerte!
Hinata se despidió de Hanabi con un beso en la frente y salió corriendo a la academia.
-Calmense.- ordenó el profesor.- Ahora que todos habéis conseguido el título de genin se os asignará un tutor y confirmareis un equipo de tres.
Empezó a decir los nombres según la lista que tenía.
-Equipo 3. Neji Hyuga, Akihiro Fujioka, Kioko Mijamoto.
Hinata no sabía si sentirse aliviada o no de que su primo no estuviera en el mismo equipo de ella, ya tenía suficiente en casa.
-Equipo 5. Hana Inuzuka, Hinata Hyuga, Kazuo Himura.
Miro a su alrededor y reconoció de inmediato a Hana Inuzuka con sus tres cachorros. Se sentía feliz al fin iba a demostrar lo fuerte que podía llegar a ser.
