Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.


Capítulo beteado por Yanina


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Capítulo 7

Emma pegó la oreja a la puerta, sabía que no tenía que escuchar conversaciones ajenas, pero Bella estaba llorando y había escuchado su nombre.

Habían pasado el día completo juntos en el departamento, le habían dicho que podía disponer de cualquier cosa del lugar, no debía sentirse restringida. Lo único que le pidieron fue que no saliera del departamento ya que no conocía la ciudad y, aunque era un barrio seguro en el que vivían, preferían prevenir; Emma prefirió guardar silencio y no decirles que no conocía a nadie de la ciudad y que no tenía ni un solo dólar en su billetera para salir a Manhattan y despilfarrar en ropa.

Pero había sido una buena tarde.

Treasure había sido una enorme ayuda para reunirlos a todos, Emma podía recordar solo un poco a Tommy cuando era pequeño, era un bebé bastante llorón que no la dejaba dormir sus siestas, aunque cuando Tommy era un bebé, ella solo tenía cinco años y si el bebé no jugaba con ella, no era de su interés.

Pero Treasure era muy callado, le gustaba estar entre los brazos de Bella, Edward o los de ella, se reía cuando sostenía sus manitas y no era tan asqueroso cambiarle el pañal, aunque Bella se hacía cargo de eso la mayor parte del tiempo.

Treasure había ido a dormir hacía tan solo veinte minutos atrás y todos se habían preparado para la cama después de eso.

Emma solo había salido de su habitación porque el iPad de Isabella se estaba quedando sin batería y necesitaba el cargador.

Iba a tocar la puerta cuando escuchó su nombre.

—¿Crees que podamos llevarla a Londres? —preguntó Bella—. Pasar una temporada allá, quizás Italia o Venecia, sabes que me encanta, puede comenzar con la educación en casa, de esa manera no hay problema si viajamos, quizás hasta podamos parar unos meses en Canadá con Amelia y Víctor y…

—Amor… —Notó el tono de advertencia en la voz de Edward.

—Se la van a volver a llevar, Edward, sabrán que no hay embarazo, se darán cuenta de la verdad cuando comiencen los cuchicheos en el pueblo y vendrán por ella —la escuchó sollozar—. No puedo perderla ahora, no ahora que la tengo conmigo.

Escuchó movimiento, quizás Edward se hubiera movido para abrazar a Isabella o algo.

»Sé que no me llama mamá y quizás nunca lo haga y está bien, no estaba esperando que lo hiciera, tomaré todo lo que ella desee darme, quiero que ella se sienta cómoda conmigo, pero no puedo dejarla marchar de nuevo, ya no puedo volver a no ser nadie en su vida.

—Ya no será así, Bella, sabe la verdad, te conoce, podemos estar más activos en su vida, que entienda que siempre tendrá un lugar con nosotros, que también tiene una casa aquí con nosotros.

—Pero se irá.

—¿Le prohibirías marcharse si es lo que ella quiere? Puede decirnos que la llevemos a Forks, explicarles a Rosalie y Emmett que no hay embarazo y que le permitan volver, Forks es su hogar y posiblemente ella quiera regresar.

¿Podían hacer eso? ¿Irían a Forks después de años de no poner un pie en ese lugar solo porque ella así lo quería?

—La dejaría ir —escuchó suspirar a Isabella—, ella siempre ha sido nuestra prioridad, aun cuando me rompa el corazón, la dejaría marchar.

—Pero ella se iría sabiendo que nos tiene a nosotros, que siempre nos tendrá y eso ya es diferente, esta vez no la perderemos por completo.

—¿Me lo prometes?

—Te lo juro, no dejaré que la vuelvas a perder.

Emma se alejó de la puerta con los ojos llorosos.

Después de escuchar a escondidas y reflexionar durante toda la noche, Emma decidió darles una oportunidad a ambos.

Después de todo, la habían echado de casa por un embarazo, no sería sorpresa que también los hubieran amenazado a ellos y no les dejaran más opción que darla en adopción.

Posiblemente hasta los amenazaron con echarlos de casa, dejarlos en la calle como su padre dijo que haría con ella.

Quizás entregársela a Rosalie y Emmett había sido la manera de mantenerla cerca de ellos.

Una manera de no perderle la pista y asegurarse de que estaba bien.

De seguir en su vida de lejos.

Ser partícipe aunque fuera solo con obsequios.

Comenzaron de manera fácil, desayunando juntos, jugando con Treasure y pasando las tardes viendo películas, siempre la dejaban escoger a ella.

Ninguno la presionaba, la dejaban a ella acercarse, por eso era ella quien siempre comenzaba las conversaciones, pero eran ellos los que intentaban que no terminara de hablar.

Le habían preguntado desde su infancia hasta su último novio, con el que solo había durado dos meses, pero el cual era demasiado guapo y había estado viéndolo de manera intermitente.

Edward se puso todo nervioso y se alejó de ellas mientras que Bella se había reído y dicho que su único novio formal había sido Edward.

Al pasar los días, la timidez y el nerviosismo inicial cada vez que estaban juntos iba desapareciendo.

Una semana después de su llegada, Bella le había preguntado si había mantenido relaciones con su novio de ese momento y por eso había sido creíble lo del embarazo.

Emma asintió diciéndole que fue su madre quien los descubrió en su habitación, la habían regañado y prohibido volver a verlo.

Bella le preguntó que si había sido cuidadosa.

Tomo la píldora y usamos condones, esa no fue mi primera vez y ciertamente no ha sido la última.

Bella había reído y dicho que era igual de descarada que ella a su edad.

Compartían experiencias y gustos, había aprendido que su fascinación por los sándwiches de pepinillos con mucho vinagre era por Edward, la mancha en su espalda era una marca de nacimiento que los Swan tenían (Bella la tenía en el mismo lugar que ella) y el lunar que Treasure tenía en la nalga derecha era el mismo que Edward tenía, Emma no lo dijo, pero también lo tenía.

También la consentían bastante, ya tenía un nuevo teléfono y podía usar el iPad de Isabella tanto como quisiera, habían hablado de comprarle uno solo para ella la siguiente semana que fueran al centro comercial y así también podían comprarle un poco más de ropa, la que había guardado en el bolso no era suficiente.

Y con la Navidad cada vez más cerca y las tiendas departamentales cada vez más llenas, era tiempo de ir y ampliar su clóset.

Fue durante su salida que aprovecharon para comprar el árbol de Navidad y tomarse la foto con Santa.

Emma tomó a Treasure en brazos y se sentó junto a Santa, cuando terminó la foto y regresó, Bella estaba llorando mientras sostenía la foto.

—Solo es una foto.

—No lo es —respondió Bella, ella no era nada tímida cuando se trataba de dejarle en claro lo mucho que apreciaba los momentos que pasaban juntas.

Emma les preguntó si podían pintar la habitación de verde militar, siempre había querido tener una habitación de ese color, pero su madre le había dicho que no, nana había estado de acuerdo diciendo que no eran los colores para una señorita.

Los botes de pintura habían llegado al día siguiente y tanto Emma como Edward se dedicaron a pintar la habitación y colocar las luces neón alrededor de las paredes, Bella le había dicho que podía ordenar los edredones y quizás un nuevo escritorio que combinara con las paredes.

Estaban hablando de comenzar con su educación en casa, quizás solo el resto del año escolar, después podría comenzar en algún instituto en la ciudad, si ella así lo quería.

Quizás un auto sería bueno para que se trasladara o podía usar el de Bella, después de todo, Bella casi no salía de casa.

Fue durante la segunda semana que Emma volvió a hacer las preguntas, le gustaba que ambos la consintieran y estuvieran al pendiente de ella, pero también necesitaba respuestas.

—¿Por qué a ellos? ¿No había más parejas interesadas? —preguntó mientras trenzaba su cabello, los tres estaban perdiendo el tiempo mientras llegaba la hora de ir a la cita con el pediatra de Treasure.

—Fueron ellos los que propusieron la adopción —respondió Bella mientras sostenía a Treasure, era raro el momento en que no tuviera al pequeño en brazos—. Habían pasado tanto tiempo intentando concebir que adoptarte a ti parecía lo más adecuado, después de todo, Edward tenía dieciocho y yo apenas diecisiete.

—¿Los obligaron?

—Hace años te hubiera dicho que sí, pero quizás fue lo mejor.

—¿Realmente lo piensas?

Vio a Isabella suspirar, tardó en responder, quizás pensando la manera más adecuada de confirmar que sí había sido lo mejor sin parecer que estaba mintiendo, pero si le decía que sí, sabría que no era sincera y entonces habría roto su…

—No —terminó por responder—, mi terapeuta me ha ayudado a aceptar que estás con ellos y que estuviste bien, quizás era lo mejor para ti, una familia sólida, un hogar estable, tener a personas que sabían lo que hacían, o por lo menos lo sabían más que yo —se rio sin humor—, pero no creo que lo haya sido.

—¿Y por qué no fuiste por mí? ¿Por qué nunca apareciste? Hiciste tu vida, seguiste adelante, te marchaste a la universidad, te graduaste y ahora estás con Edward, ¿por qué dices que no fue la mejor decisión para ti? Tienes una mejor vida ahora, una vida que cualquiera envidiaría.

—No la tuvo, ni fue tan fácil como supones.

—Edward…

—Quiere la verdad, Bella, que no quieras hablar de ello no quiere decir que no pasó.

—Eso no es relevante en este momento.

—Pero yo sí quiero saber —le interrumpió Emma—, estás aquí, vives en este estupendo, sofisticado y automatizado piso en Nueva York, conduces un Rolls-Royce, tienes un armario tan grande como el de cualquier celebridad, tienes una vida que cualquiera anhela, no creo que tuvieras esto si te hubieras quedado conmigo en Forks, ¿no es así?, tengo derecho a saber lo que ha pasado.

Bella se puso de pie y se marchó de la sala, Edward maldijo a su lado y se tapó la cara.


Hola!

¿Me cuentan que les pareció?

Yanina, muchas gracias por la ayuda con la revisión del capítulo, eres la mejor en todo el mundo.

Déjenme sus comentarios, opiniones, críticas, teorías o lo que quieran compartir conmigo en un review.

No se porque tengo el presentimiento de que van a querer el siguiente capitulo pronto *se hace la inocente*